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Por qué tanta violencia en la Rep. Centroafricana. Opinión de un obispo

África Central Padre Bondobo no guerra religiosa interesesÁfrica Central: niños en fila por la comida  (AFP or licensors)

R. Centroafricana. P. Bondobo: no guerra religiosa, sino intereses inmensos

Entrevista al P. Marthieu Bondobo, vicario general de la Archidiócesis de Bangui, después de la masacre del 15 de noviembre: consuelo por el llamamiento del Papa a la hora del Ángelus

Sergio Centofanti – Ciudad del Vaticano

No hay una guerra religiosa en la República Centroafricana, pero hay intereses, incluso de potencias extranjeras, en explotar la riqueza de este país: lo afirma Don Mathieu Bondobo, vicario general de la archidiócesis de Bangui, después de la masacre que tuvo lugar el pasado 15 de noviembre en Alindao, en el sur, donde más de 40 personas, entre ellas dos sacerdotes, fueron bárbaramente masacradas, algunas de ellas quemadas vivas, por un grupo armado rebelde, el UPC, compuesta en su mayor parte por musulmanes. La catedral de la ciudad fue incendiada y el campamento de refugiados que se encuentra en un terreno de la Diócesis fue devastado. Los cascos azules de las Naciones Unidas presentes en la zona -repiten muchas fuentes centroafricanas- no han hecho nada para ayudar a los civiles indefensos, entre los que se encontraban mujeres y niños. Ayer, en el Ángelus, el Papa lanzó un nuevo y sincero llamamiento por la paz en el país.

P. – Don Mathieu Bondobo, ¿cuál es la situación actual en la República Centroafricana después de la enésima masacre?

R. – La situación es dramática. La República Centroafricana  sigue llorando la pérdida de sus hijos. La situación es desastrosa y es con alegría que ayer recibimos el consuelo directamente del Papa durante el Ángelus: habló de la República Centroafricana pidiendo una oración por nosotros. Esto nos consuela y también nos ayuda a seguir adelante, aunque estemos tristes.

P. – Entonces, ¿cómo fue aceptado el llamamiento del Papa?

R. – El Papa compartió nuestro dolor. Su primera palabra me impactó mucho; empezó diciendo: “Con dolor”. Esto es muy importante para nosotros, porque él sufre con nosotros -y el Papa es Pedro, lo sabemos, el Papa es Pedro-, así que es Pedro quien sufre con nosotros, la Iglesia, a través del Santo Padre, sufre con nosotros. Eso es lo que realmente me conmovió: no estamos solos. Y con este dolor el Santo Padre tiene nuestro país en su corazón: esta tierra amada que visitó y donde abrió la primera Puerta Santa. Esto también es un consuelo; esto significa que el viaje del Papa no se ha desvanecido en el aire, sino que ha dado sus frutos.

 

P. – Después del viaje del Papa a la República Centroafricana en el 2015, había llegado un período de paz. ¿Qué pasó después?

R. – Con tristeza y dolor nos damos cuenta de que hay personas que no quieren llegar nunca  a esta paz. Me temo que sí. Hay quienes tratan de impedirnos alcanzar esta paz, siempre tratando, después de un esfuerzo, después de un paso adelante, de hacernos retroceder, de hacernos volver a empezar siempre de cero. En este momento la configuración es tal que hay quienes tienen intereses, quienes alimentan a los rebeldes. ¡Lo que le pasó a Alindao es inhumano!  ¡Basta sólo ver las fotos,  ver cómo la gente fue asesinada, ver a un ser humano quemado por nada! Es algo que la humanidad no puede aceptar.

P. – Pero, ¿por qué la violencia? ¿Hay intereses de poder? ¿Existen problemas religiosos entre cristianos y musulmanes? ¿Existe una lucha por los recursos centroafricanos?

R. – En mi opinión, se ha desatado el diablo, veo la raíz misma: el diablo que siembra el mal, el odio y la violencia en el corazón. Las potencias interesadas en las riquezas de nuestro país deben entender que somos un país soberano. Somos un pueblo independiente y debemos beneficiarnos y hacer buen uso de nuestra riqueza; ¡de hecho, son nuestras riquezas! ¡Es nuestra tierra!

P. – Entonces hay potencias extranjeras tienen intereses en la República Centroafricana…

R. – Esto es así desde la época colonial; hay muchas potencias que están interesadas en los diamantes, el oro, el petróleo, el uranio -viven de estas cosas- y por lo tanto intentan aprovechar la situación para obtener beneficios. Hay gente que vive bien porque hay guerra, lamentablemente es así.

P. – Las diferencias religiosas se explotan para intereses muy materiales…

R. – No estamos hablando de una guerra de religión, porque esa no es la cuestión, lo hemos dicho en muchas ocasiones. Por supuesto, sabemos que hay ataques, muy a menudo – últimamente – dirigidos contra las iglesias, contra la Iglesia Católica, sí. Pero no podemos decir que estamos en medio de una guerra religiosa. Nosotros que somos sacerdotes nunca hemos pedido a nuestros cristianos que tomen las armas para ir a luchar, porque el cristianismo debe ser la única religión en nuestro país. No estamos en esta situación. Pero hay mucha instrumentalización en la base. Tal vez haya quienes quieran empujar hacia una guerra religiosa para justificar sus planes. Sabemos que durante mucho tiempo también se habla de la partición de la República Centroafricana: hay quienes quieren dividir este país en dos. Y quizás los que quieren esta división quieren empujar hacia una guerra de religión para llegar a una solución fácil: los cristianos, por un lado, y los musulmanes, por otro. Pero eso no tiene sentido, porque siempre ha habido una coexistencia pacífica en este país. Así que esta división nunca ocurrirá porque no tiene sentido.  Nosotros que somos cristianos, en nuestras familias tenemos hermanas casadas con musulmanes; hay lazos tan fuertes que nunca será posible llegar a una guerra religiosa.

P. – ¿Habrá paz en el país?

R. – Estoy seguro de ello. Llegará. Porque tenemos fe en Dios y Dios es nuestra paz.


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La república centroafricana en grave crisis

La crisis en la República Centroafricana “rompe el corazón”

Archivo: OCHA/Yaye N. SENE
La coordinadora humanitaria de la ONU Najat Rochdi visita Kaga Bandoro en la República Centroafricana.

28 Mayo 2018

La situación humanitaria en el país africano se ha agravado con un aumento de la violencia que amenaza casi todas las regiones del país. A empeorar la crisis contribuye la falta de dinero para financiar las operaciones de ayuda. Una funcionaria de la ONU describe esa realidad como “horrible”.

Una de cada cuatro personas son desplazados en la República Centroaficana, según Najat Rochdi, la coordinadora de la ayuda humanitaria en el país, que añadió que la situación de violencia se ha extendido a regiones que anteriormente vivían en calma, como el norte y el centro.
En una rueda de prensa en Ginebra, Rochdi advirtió que la malnutrición aguda afecta a más del 15% de la población en seis regiones administrativas, mientras que la mortalidad infantil se sitúa en el 18%.
“Me rompe el corazón cada vez que un niño se me acerca y me dice que tiene hambre”, explicó Rochdi al comentar la grave escasez de fondos para financiar las operaciones humanitaria. Después, añadió: “Es horrible, realmente horrible”.
“Lamentablemente, la situación ha empeorado porque en un año ha aumentado en un 70% el número de personas desplazadas, lo que significa que hay más niños y niñas desplazados. También significa que se va a sacrificar a una generación entera porque esos niños no van ir a la escuela. Es muy importante que sigamos suministrándoles una ayuda humanitaria que va más allá de la distribución de comida y de proporcionar acceso al agua potable y a la salud. Es simplemente darles acceso a la esperanza”, afirmó.
Me rompe el corazón cada vez que un niño se me acerca y me dice que tiene hambre.
En lo que va de año sólo se ha recaudado el 20% de los 515 millones de dólares que se necesita para ayudar a 1,9 millones de personas en la República Centroafricana.
La última espiral de violencia tiene su origen en los enfrentamientos entre la fuerzas gubernamentales y los rebeldes cristianos y musulmanes, así como entre los ataques mutuos entre estas milicias.
La gran riqueza natural del país, que posee diamantes, oro y uranio, continúa alimentando el conflicto, según la coordinadora, que comentó que “no hay ningún problema” en las áreas “donde no hay mucho que robar”.
La violencia ha alcanzado la capital, Banqui, a principios de mes tras un año de relativa tranquilidad. En un incidente reciente, 70 personas murieron en los enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad, milicias armadas y miles de desplazados.
La coordinadora dijo que las tropas de la misión de la ONU tuvieron que intervenir después de que a un grupo de musulmanes se le negara el acceso a los servicios sanitarios.
La ciudad de Bambari también ha sido testigo del retorno de los grupos armados a pesar de que se había declarado el año pasado como un lugar seguro para todas las comunidades.
Las milicias están poniendo presión sobre el Gobierno para obtener una amnistía, pero eso sería “un desastre”, según Rochid, que resaltó que los esfuerzos para acabar con la impunidad han dado como resultado la creación de una Corte Criminal Especial que debe empezar a trabajar la semana próxima. Algunos de los primeros acusados serán “líderes de alto rango de los grupos armados”.

Uno lugar peligroso para los trabajadores humanitarios

La funcionaria también explicó que la República Centroafricana es uno de los lugares más peligrosos para los trabajadores humanitarios, después de que el año pasado seis de ellos fueran asesinados y después de que el saqueo se haya convertido en un acto regular.
El aumento de la violencia ha provocado que un número de civiles cada vez mayor haya tenido que desplazarse a zonas remotas y de difícil acceso. En abril del año pasado, 670.000 personas se vieron obligadas a abandonar sus hogares dentro del país, mientras la cifra de refugiados en las naciones vecinas, como Camerún y Chad, alcanza los 580.000.
Cerca de un 70% de las familias no tienen acceso a agua potable y un 80% no tienen acceso a letrinas, lo que representa “una puerta abierta a las enfermedades”, aseguró la coordinadora.
La situación se agrava porque las comunidades están tomando las armas para defenderse y para tomar la justicia por su mano.
Pese a la creciente inestabilidad y al hecho de que los niveles de financiación de la ayuda en 2017 llegaron solo al 40%, Rochid dijo que la asistencia que se entrega supone una gran diferencia sobre el terreno y está ayudando a preparar a las comunidades para soportar nuevas contingencias en el futuro.
El año pasado, más de un millón de personas tuvieron acceso al agua y se pudieron entregar más de 7000 toneladas de comida y otros artículos de primera necesidad. Además, 60.000 niños pudieron ir a clase. Alrededor de 70.000 familias campesinas recibieron semillas para poder plantar sus futuras cosechas y ser autosuficientes. Más de 17.000 niños de entre 6 y 59 meses que sufrían de malnutrición aguda también recibieron atención.

No subestimar la esperanza

Lo más importante es que haya gente en la República Centroafricana que tenga la sensación de que hay un futuro, destacó Rochdi, explicando que la ayuda humanitaria “es la diferencia entre la vida y la muerte”.
Este país ha pasado a menudo por ciclos de violencia y diferentes ciclos de trauma, por lo que solo conocen la ayuda de emergencia, y esto significa que si la pierden perderán la esperanza y con ella el compromiso con un proceso de paz.
La ayuda es también “la mejor forma para todos nosotros de mantener la paz”, agregó, ya que la financiación también da esperanza a las comunidades.
“No debemos subestimar la esperanza en al República Centroafricana. Este país ha pasado a menudo por ciclos de violencia y diferentes ciclos de trauma, por lo que solo conocen la ayuda de emergencia, y esto significa que si la pierden perderán la esperanza y con ella el compromiso con un proceso de paz. Y cuando eso se pierda acabará lo todo lo que estamos haciendo para mantener la paz”, concluyó


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Rep. Centroafricana: violencia. Palabras del Papa

República Centroafricana: El Papa Francisco pide el fin de la violencia y de las venganzas

Redacción ACI Prensa

 

El Papa Francisco habla a los fieles congregados en la Plaza de San Pedro. Foto: Vatican Media

El Papa Francisco habla a los fieles congregados en la Plaza de San Pedro. Foto: Vatican Media

 

El Papa Francisco pidió el fin de la violencia y de las venganzas en la República Centroafricana, país sumido en una cruenta guerra civil y en el que el pasado 1 de mayo fallecieron 16 personas, entre ellas un sacerdote, y otras 99 resultaron heridas durante el ataque contra una iglesia en la ciudad de Bangui.

“Invito a rezar por la población de la República Centroafricana, país que he tenido la alegría de visitar y que llevo en el corazón, donde en los días pasados han tenido lugar graves episodios de violencia con numerosos muertos y heridos, entre ellos un sacerdote”, fueron las palabras del Santo Padre tras el rezo del Regina Coeli en el Vaticano este domingo 6 de mayo.

“Que el Señor, por intercesión de la Virgen María, ayude a todos a decir no a la violencia y a la venganza para construir juntos la paz”.

Según informaron diferentes corresponsalías de prensa destacadas en este país africano, varios hombres armados entraron en la iglesia católica de Nuestra Señora de Fátima y dispararon a los 200 asistentes que se encontraban celebrando la fiesta de San José.

Según se informó en un primer momento, y posteriormente se confirmó, el ataque fue perpetrado por la milicia musulmana PK5, también conocida como “La Fuerza”. Este grupo terrorista se encuentra en guerra tanto contra las fuerzas gubernamentales como contra las milicias cristianas e, incluso, contra otros grupos musulmanes.

La iglesia de Nuestra Señora de Fátima ya fue objeto de un ataque terrorista en mayo de 2015 en donde murieron 15 personas.

Desde el 2013 la República Centroafricana ha sido objeto de numerosos ataques por el complicado proceso de transición que afronta el país y que ha desatado una ola de violencia por el choque entre los grupos armados Séléka y los “antibalaka”, que ha hecho que casi un millón de personas se encuentren desplazadas.


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Rep. Centroafricana. El arzobispo de Bangui condena el atentado a una iglesia

El Card. Nzapalainga condenó enérgicamente la matanza en la parroquia de Bangui
Jueves 3 May 2018 | 15:41 pm

Cardenal Dieudonné Nzapalaingaver más

Bangui (República Centroafricana) (AICA):

De regreso al país, el cardenal Dieudonné Nzapalainga, arzobispo de Bangui, República Centroafricana, condeno enérgicamente el ataque a la parroquia de Nuestra Señora de Fátima, el 1 de mayo, que dejó un saldo de 24 muertos y 170 heridos. Entre los muertos, también un sacerdote muy querido, el padre Albert Toungoumale-Baba. “Hago un llamamiento al gobierno y a la Minusca (Misión de las Naciones Unidas en África Central) para esclarecer los hechos”, pidió el purpurado.

“Recuerdo a nuestros hermanos y hermanas que ya no están con nosotros y expreso mis condolencias a sus familias. Estoy espiritualmente cerca de las personas heridas”, aseguró el cardenal.

“La violencia no es la solución a nuestros problemas”, reiteró el cardenal. “Por esta razón, condeno enérgicamente lo que sucedió en la parroquia de Nuestra Señora de Fátima”.

El arzobispo de Bangui pidió “que se sepa la verdad y que haya justicia para la población centroafricana” y agregó:. “A la luz de estos hechos, me pregunto: ¿qué está pasando?, ¿hubo manipulación, instrumentalización?, ¿Hay una intención de dividir el país?, ¿hay una agenda oculta? Busquemos juntos las respuestas a estas preguntas”.

El cardenal se mostró con la esperanza de que “en situaciones difíciles como esta, surjan héroes, -porque no dudo de que existan héroes en la República Centroafricana-, que se unan para decir “no” a la violencia, “no” a la barbarie, “no” a la autodestrucción.

“Por tanto, hago un llamamiento a todos los grupos políticos, administrativos y religiosos, sin distinción, para que condenemos juntos lo sucedido. Al mismo tiempo, recuerdo a todos los creyentes que en el momento de la prueba debemos confiar en Dios, quien nos ha dado la paz de Cristo. Llamo a la serenidad, a que todos nos controlemos para evitar la ira, el odio, la venganza y las represalias”.

“Le pido a Cristo, príncipe de la paz, que toque los corazones de unos y otros para que se conviertan, depongan las armas y se miren a los ojos. Que María, Reina de la Paz, bendiga a nuestro país”, concluyó el cardenal.+


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Violencia en la Rep. Centroafricana

Llaman a la calma tras el estallido de violencia en la República Centroafricana

ONU/Eskinder Debebe
Convoy de la Misión Multidimensional Integrada de Estabilización de las Naciones Unidas en la República Centroafricana (MINUSCA).

2 Mayo 2018

La Misión Multidimensional Integrada de Estabilización de las Naciones Unidas en la República Centroafricana solicitó calma a la población tras los brotes de violencia sucedidos este martes en Bangui, la capital del país.

Según las informaciones proporcionadas por la Misión, ayer por la mañana se produjeron intensos intercambios de fuego en el barrio de Fátima, entre las fuerzas de seguridad locales y elementos armados de un grupo criminal conocido como “La Fuerza”.

Los integrantes de esta banda “supuestamente abrieron fuego tras el arresto de uno de sus miembros por parte de las fuerzas de seguridad centroafricana”, destacó la MINUSCA a través de un comunicado de prensa.

El portavoz de la Misión, Vladimir Monteiro, destacó el envío inmediato de una patrulla para incrementar la respuesta de las fuerzas locales.

“Después del incidente registramos algunas protestas en la ciudad cuyo objetivo eran civiles inocentes y también personal de la MINUSCA. En coordinación con las fuerzas locales, la Misión desplegó patrullas a las zonas conflictivas para asegurar que las bandas criminales no cometieran nuevos ataques contra vecindarios”, dijo.

También indicó que la situación en la capital este miércoles estaba “tranquila en relación con los sucesos de ayer”.

El portavoz de Naciones Unidas Farhan Haq destacó que en un ataque posterior, dos oficiales del Estado Mayor de MINUSCA resultaron heridos, uno de ellos de gravedad, después de que una multitud les arrojara piedras.

La Misión condenó los ataques contra civiles y edificios religiosos, en referencia al asalto a la iglesia Nuestra Señora de Fátima en el que fallecieron 16 personas, entre ellas un sacerdote, según se destaca en informaciones de prensa.

Asimismo, exhortó a la población de la capital y del país en general a evitar cualquier escalada de violencia por motivos religiosos.

También denunció los violentos ataques contra el personal y los vehículos de las Naciones Unidas en varios barrios de Bangui. A su vez, recordó que esos actos pueden constituir un delito y sólo sirven para desestabilizar el país y sus instituciones.

Desde el año 2013 la República Centroafricana se enfrenta a combates interreligiosos entre los rebeldes Seleka, predominantemente musulmanes, que tomaron el control de la capital ese año y las milicias cristianas denominadas anti-Balaka. Los enfrentamientos entre ambas bandas están causando una incesante muerte de civiles.


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Grave emergencia en la Rep. Centroafricana

Si no se recibe financiación, la gente morirá en la República Centroafricana

OCHA
La Subsecretaria General de Asuntos Humanitarios , Ursula Mueller, con repatriados en el distrito de Boulata y Boeing, en la ciudad de Bangui, República Centroafricana..

22 Febrero 2018

La subsecretaria general de Asuntos Humanitarios ha hecho un este jueves un llamado urgente a la comunidad internacional para que siga prestando ayuda humanitaria a la República Centroafricana

Ursula Mueller hizo ese llamado al terminar una visita de cuatro días por el país, que finalizó en la norteña ciudad de Paoua, donde los enfrentamientos entre grupos armados han provocado el desplazamiento de más de 65.000 personas desde el pasado mes de diciembre.

 “Si no recibimos financiación, la gente morirá”, manifestó tajantemente la subsecretaria general.

Mueller indicó que las graves necesidades no afectan exclusivamente a los desplazados, sino también a la población local, y agradeció la respuesta proporcionada por los trabajadores humanitarios en medio de  unas condiciones de trabajo muy difíciles.

Según las cifras proporcionadas por la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios el año pasado fallecieron 14 trabajadores humanitarios.

Durante su viaje, Mueller mantuvo un encuentro con el presidente del país, Faustin Archange, donde destacó el deterioro de la situación humanitaria, la necesidad de intensificar los esfuerzos para proteger a las personas y la obligación de ayudar a regresar a los desplazados internos a sus aldeas de origen.

Para llevar a cabo esos objetivos, garantizó al presidente la determinación de Naciones Unidas de continuar su labor de representación para conseguir más fondos en favor de las actividades humanitarias en el país.

El Plan de Respuesta Humanitaria de este año para la República Centroafricana busca recaudar unos 516 millones de dólares para satisfacer las necesidades de casi dos millones de personas que necesitan protección y asistencia sanitaria y alimentaria urgente.

Desde el año 2014, la financiación de los programas humanitarios en el país africano es insuficiente. El Plan de Respuesta del año pasado sólo se financió en un 39%.


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República centroafricana: miles de prófugos huyen de la violencia.

Miles de refugiados huyen hacia Chad tras brote de violencia en la República Centroafricana, advierte ACNUR

Campamento de desplazados internos en Chad. Foto: OCHA/Ivo Brandau

05 de enero, 2018 — La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) calculó que desde finales de diciembre han llegado a Chad más de 5.000 refugiados huyendo de un brote de violencia en la República Centroafricana.

Esa cifra supera la de la totalidad de refugiados que hizo esa travesía durante 2017, indicó hoy el organismo de Naciones Unidas.

ACNUR se encarga del registro y auxilio de los miles de nuevos refugiados que huyen de los enfrentamientos entre los grupos armados del Movimiento Nacional para la Liberación de la República Centroafricana (MNLC) y Revolución y Justicia (RJ) en la ciudad de Paoua, situada al noroeste del país.

ACNUR y sus socios gubernamentales en Chad registraron a unos 2.350 nuevos refugiados en la aldea de Odoumian, situada a unos 15 kilómetros de la frontera con la República Centroafricana.

La situación humanitaria en la República Centroafricana empeoró considerablemente durante el segundo semestre de 2017, según la Agencia de Naciones Unidas.

El número total de refugiados y desplazados internos en el país es el más alto jamás registrado, y afecta a casi una cuarta parte de la población.

De los 545.000 refugiados de países vecinos que acoge Chad, 75.000 provienen de la República Centroafricana.