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Grandes esperanzas sobre el futuro de Corea norte y sur.

“Corea del Norte está lista para abrirse al mundo”

El obispo surcoreano de Daejeon se muestra entusiasta por el acercamiento entre las dos coreas y asegura: “¡Cuánto sería bello que el Papa fuese a Pyonyang!”

Los obispos Bruno Forte y Lázaro You Heung-sik en la Oficina de Prensa de la Santa Sede

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Pubblicato il 11/10/2018
Ultima modifica il 11/10/2018 alle ore 16:28
ANDRÉS BELTRAMO ÁLVAREZ
CIUDAD DEL VATICANO

Corea del Norte está lista para abrirse al mundo, renunciar a las armas nucleares y transformarse en un “país nuevo”. Por eso, si el Papa llega a visitar ese país será “un paso gigantesco”, una gran contribución a la paz en la Península Asiática. Pero más allá del optimismo, para que se concrete una visita apostólica a Pyonyang hacen falta muchos pasos. Sobre todo que las autoridades permitan la permanencia de sacerdotes católicos, que ahora brillan por su ausencia en norcorea. Todas consideraciones de Lázaro You Heung-sik, obispo surcoreano de Daejeon.

 

Durante una conferencia en la sala de prensa del Vaticano, el clérigo (que participa estos días aquí del Sínodo de los Obispos) se mostró entusiasta por el acercamiento de las dos coreas y calificó este tiempo como “una nueva era”. “Hasta el año pasado todo el mundo hablaba de que iba a explotar la guerra en Corea, pero en este año, gracias al soplo del espíritu santo, la situación ha cambiado 180 grados”, constató.

Recordó que el punto de quiebre se dio durante los Juegos Olímpicos invernales de enero pasado en Pieonchang (Corea del Sur), en los cuales se forjó una nueva relación entre el sur y el norte. Además destacó el encuentro del 27 de abril entre los presidentes Moon Jae-in y Kim Jong-un. “Fue verdaderamente un gran éxito, yo lo miraba por televisión, lloraba, reía, no sabía cómo reaccionar. Jamás lo hubiese imaginado”, siguió.

 

También valoró positivamente las varias reuniones sostenidas -en los últimos meses- por Jong-un y el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. “Viendo esta situación yo creo que Corea del Norte está lista para abrir el país, es decir renunciar a las armas nucleares y hacer un país nuevo. Esto lo digo sabiendo tantas cosas, por vía directa e indirecta”, no dudó en arriesgar, hablando en italiano.

 

Más adelante reveló que, en septiembre pasado, el presidente Moon le dijo al mandatario del norte que si quería llevar a su pueblo a “entrar en el mundo”, quizás el mejor modo de hacerlo sería invitando al Papa Francisco a visitarlo. Kim Jong-un respondió afirmativamente entonces y por eso, hace unos días, el portavoz del jefe de Estado surcoreano anticipó que si el pontífice viajase a Pyonyang sería recibido con una calurosa bienvenida.

 

“Ahora, el 18, mi presidente se reunirá con el santo padre. Sólo escuchando esta noticia pensé: ¡Cuánto sería bello que el Papa fuese a Pyonyang! Pero en realidad se necesitan dar muchos pasos antes. Entiendo que la visita sería, ante todo, pastoral. Pero de ser así algunas cosas de Corea del Norte deberían cambiar. Por ejemplo, ahora no hay presencia de sacerdotes en Corea del Norte, sería necesario que, al menos, hubiese sacerdotes y también cierta libertad religiosa”, señaló Heung-sik.

 

El próximo jueves, Francisco recibirá en audiencia privada a Moon Jae-in en el Vaticano y un día antes, por la tarde del 17 de octubre, el presidente participará de una misa “por la paz en la Península Coreana” celebrada por el cardenal secretario de Estado de la Santa Sede, Pietro Parolin, en la Basílica de San Pedro. Esa visita, enmarcada en una gira por varios países europeos del presidente surcoreano, será la ocasión para transmitir la invitación al Papa para que viaje pronto a Pyonyang.

 

Más adelante, el obispo Lázaro You Heung-sik aseguró que sabe cuánto del Papa reza por la unidad de Corea y evocó sus varias intervenciones públicas pidiendo la paz en la Península. Reconoció que entre los jóvenes surcoreanos existe miedo por el impacto que tendría en su país, a nivel económico, la ayuda a Corea del Norte. Precisó que muchos de ellos piensan que se empobrecerán y perderán puestos de trabajo.

 

Pero el clérigo sostuvo que, más allá de ese miedo, muchas cosas pueden hacer ambas partes y por eso la Iglesia está promoviendo un clima de encuentro. “Este es nuestro rol”, indicó. Y sentenció: “Si el Papa fuese allá daría un paso gigantesco, un paso cualitativo para la paz en la Península Coreana y Corea del Norte entraría a la comunidad internacional como un país normal”.

 

El obispo de Daejeon también se refirió al reciente acuerdo provisional para el nombramiento de obispos firmado entre la Santa Sede y la República Popular de China. Confesó haberse quedado “contentísimo” al saber la novedad y recordó que ya desde tiempos del Papa Juan Pablo II y después Benedicto XVI, los papas rezaron mucho por ese entendimiento.

 

“Cuando supe la noticia me conmoví. También viniendo a Roma pude constatarlo al encontrar a estos dos obispos chinos, junto con un sacerdote, que participaron en el Sínodo”. Reveló que con ellos instauró una relación cercano y los considera “hermanos a amar”.

 

Y estableció: “Ellos me trataron como si fuera un hermano mayor, nos intercambiamos nuestras direcciones, seguramente pronto iré donde ellos viven o ellos vendrán a mi casa. Son iguales a todos los demás. No sabemos lo que ocurrirá políticamente pero esta gracia permanecerá, seguirá adelante, estoy seguro que dará muchos frutos buenos para la China y el mundo”.

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Balance positivo de una semana en la asamblea general de la ONU

La Asamblea General ha sido la casa para el diálogo mundial durante una semana

ONU/Cia Pak
La presidenta del septuagésimo tercer período de sesiones de la Asamblea General, María Fernanda Espinosa Garcés, clausura el debate general de la Asamblea General.

1 Octubre 2018

“La respuesta más sólida y quizás la más eficiente al populismo se encuentra en el multilateralismo, el liderazgo global y la actuación conjunta”, declaró este lunes la presidenta de la Asamblea General durante un encuentro con la prensa que sirvió para hacer balance del evento de alto nivel del 73 periodo de sesiones de la Asamblea General.

María Fernanda Espinosa destacó que los tres principales logros del Debate General, que se ha desarrollado entre el 25 de septiembre hasta este primero de octubre, fueron el respaldo mundial al trabajo de la Organización y al multilateralismo, el “haber hecho de esta Casa la Casa de todos los países del mundo” y la gran participación de la sociedad civil, activistas y periodistas.

Interrogada acerca de la modernización de las Naciones Unidas destacó que durante el actual periodo de sesiones quiere dar un impulso político a la revitalización del proceso de reformas de la Asamblea General.  “La Asamblea General es el órgano más democrático y poderoso del orden multilateral”, añadió.

Hay que llamar al diálogo en Venezuela y Nicaragua

En relación a la respuesta de los presidentes a las crisis de Venezuela y Nicaragua y si piensa impulsar mecanismos para ayudar a aliviarla, declaró que estará muy atenta a los acontecimientos en los dos países y llamó al diálogo para solucionarlas.

“Hay un diálogo que se ha establecido, por ejemplo, entre las Naciones Unidas, el Secretario General y las autoridades y el Gobierno de Nicaragua que es muy prometedor, y también hemos escuchado la invitación del Gobierno de Venezuela a que haya una visita de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos a ese país”, declaró.

La Asamblea en números

Espinosa destacó que 77 jefes de Estado y 44 jefes de Gobierno asistieron a la Asamblea General de las Naciones Unidas y que hicieron uso de la palabra los 193 Estados miembros, con un total final de 196 oradores.

Asimismo, presidió personalmente 16 sesiones plenarias del Debate General, reuniones de alto nivel y reuniones organizadas por agencias y fondos y asistió a 7 eventos paralelos y escuchó a tantas personas como le fue posible.

Durante esta semana se compartieron visiones y experiencias de temas de interés común en 400 reuniones paralelas, se lograron dos declaraciones políticas: una para erradicar la tuberculosis y la otra para combatir las enfermedades no transmisibles. Siete países firmaron y cuatro ratificaron el Tratado de Prohibición de Armas Nucleares.

El desarrollo sostenible y la amenaza del cambio climático fueron los temas más mencionados por los líderes durante el debate.

Igualmente, los Jefes de Estado y Gobierno no solamente examinaron los temas más sensibles de la coyuntura internacional, sino que compartieron los avances más significativos en sus estrategias de desarrollo sostenible, construcción de la paz y el respeto a los derechos humanos.

A modo de curiosidad indicó que el discurso más largo lo hizo Venezuela y duró 48 minutos, mientras que el más corto correspondió a Lituania con menos de cinco.

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ÚLTIMAS NOTICIAS RELACIONADAS CON EL TEMA

Declaración de guerra al alcohol, el tabaco y el azúcar

En la Asamblea General de la ONU, los Estados han firmado una declaración política para tomar medidas contra las enfermedades no transmisibles como el cáncer, la diabetes y la hipertensión, muchas de ellas causadas por el tabaquismo, el alcoholismo y el abuso de los dulces, la falta de actividad física y la contaminación del aire.

La lucha contra la tuberculosis es una responsabilidad moral y política

La enfermedad se llevó a 1,6 millones de personas el año pasado y su coste económico se mide en miles de millones de dólares. El mundo se ha vuelto a comprometer este miércoles a eliminar la tuberculosis en 2030.


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La Santa Sede en la asamblea gen. ONU: objetivos y proposiciones.

Asamblea de Naciones Unidas.Asamblea de Naciones Unidas.  (ANSA)

Santa Sede exhorta a la ONU a tener mayor liderazgo global y sostenible

“El tema central de esta septuagésima tercera asamblea debe ser acabar con el hambre y lograr la seguridad alimentaria, ya que es uno de los objetivos establecidos en la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible”, sostiene Monseñor Gallagher.

José Villanueva – Ciudad del Vaticano

La 73 Asamblea Plenaria de Naciones Unidas celebrada en la ciudad de Nueva York el 1 de octubre, el Secretario para la Relación con los Estados de la Santa Sede, Monseñor Paul Richard Gallagher, emitió un pronunciamiento sobre diversos temas de actualidad internacional, los cuales la Santa Sede insta a la ONU a tomar con mayor responsabilidad.

Respeto y reconocimiento de los DD.HH. de los indígenas

Con motivo de celebrarse el aniversario de la adopción de la Declaración de los Derechos Humanos el 10 de diciembre de 1948. El Vaticano a través del Arzobispo Gallagher, insta a las Naciones Unidas a reconocer la importancia de la dignidad, el respeto e la igualdad de derechos de la persona, los cuales considera básicos para el desarrollo de la paz mundial.

 

“Hablar de dignidad humana setenta años después de la adopción de la Declaración Universal significa, sobre todo, reafirmar la centralidad y el valor intrínseco de la persona humana y reafirmar los derechos inherentes compartidos por todos los hombres y mujeres…. Es escandaloso ver que los derechos humanos continúan siendo violados hoy siete décadas después de la adopción de la Declaración Universal.

La Declaración afirma que “todas las personas tienen derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de las personas” y, sin embargo, en muchos lugares esos derechos no solo no se respetan, sino que sus violaciones se celebran”.

Refugiados y Migrantes

Sobre el tema de los pactos globales sobre refugiados y migrantes, el Jefe de la Diplomacia del Vaticano, también resaltó la necesidad de que la comunidad internacional vele por el cumplimiento de la seguridad social de las personas que viven en los países que padecen conflictos y crisis humanitaria.

“El artículo XXII de la Declaración Universal afirma que: “todos … tienen derecho a la seguridad social y … a la realización de los derechos económicos, sociales y culturales indispensables para su dignidad y al libre desarrollo de su personalidad”. Sin embargo, debido a la guerra y Conflicto, pobreza, desastres naturales y otras causas similares, ese derecho no se puede cumplir en el lugar de nacimiento o residencia. Dichas situaciones incitan a millones a abandonar su lugar de residencia para satisfacer sus necesidades humanas básicas y buscar el bienestar y la felicidad para ellos y para sus seres queridos, resaltó el purpurado.

 

Además, agregó que “el Pacto Mundial para las Migraciones, junto con el Pacto Mundial para los Refugiados, proporciona una protección continua para todos aquellos que se ven obligados a huir de su lugar de residencia, incluidos los desplazados por desastres naturales repentinos y de aparición lenta, el cambio climático y la degradación ambiental, asegurando que nadie se quede atrás.

En conjunto, estos Pactos afirman nuestra responsabilidad compartida, en la búsqueda del bien común, de cuidar a los más necesitados de solidaridad y a aquellos cuya dignidad y derechos humanos fundamentales están en mayor riesgo”.

Lucha contra terrorismo para construir una cultura de paz

Con respecto al tema de terrorismo, Mons. Gallagher informó a la ONU que El Vaticano condena los conflictos armados y guerras que se han venido suscitando en las naciones del Medio Oriente, Nicaragua, Venezuela y los países del África, donde se han cometido las peores violaciones a la dignidad humana y dañado los derechos humanos básicos de millones de personas.

 

“La guerra y los conflictos armados solo se pueden prevenir promoviendo y protegiendo la dignidad de cada vida humana y fomentando una cultura de paz animada por el sincero respeto mutuo, el diálogo y la solidaridad. La Santa Sede sigue preocupada por las continuas tensiones políticas y la inestabilidad en Nicaragua y Venezuela, especialmente con respecto a la crisis humanitaria en este último… Es necesario promover una verdadera conciencia pública sobre ciertas situaciones de conflicto en curso con miras a alcanzar una solución negociada y pacífica, especialmente en Ucrania, Libia y la República Centroafricana, entre otros.

Familia, mujeres y niños

Mons. Gallagher también sostiene que es imposible negar que en el contexto actual se sigue subestimando los derechos de las mujeres por lo que instó a que la ONU, ponga mayor atención a este tema.

“Observamos con gran preocupación que hoy, las mujeres enfrentan una variedad de desafíos y dificultades en varias partes del mundo. Experimentan discriminación en el lugar de trabajo; a menudo se ven obligados a elegir entre el trabajo y la familia; Sufren desproporcionadamente en situaciones de conflicto”.

En su discurso el Arzobispo mencionó algunas palabras del Sumo Pontífice recuerda en referencia a la familia como la figura institucional de la sociedad: “El Papa Francisco nos recuerda que la familia es una escuela de humanidad, una escuela que nos enseña a abrir nuestros corazones a las necesidades de los demás, a estar atentos a sus vidas. La Familia como tal, sigue siendo un modelo, así como una referencia para la promoción de la armonía dentro de la sociedad y entre la “familia de las Naciones”.

Sobre los derechos de los niños, Mons. Gallagher reafirma: “la Iglesia Católica, en todos los niveles, está comprometida no solo a promover la protección de los niños, sino también a crear entornos seguros para ellos en sus propias instituciones, a fin de abordar el flagelo atroz del abuso sexual y la violencia contra los niños”.

Desarrollo integral y medio ambiente

Los últimos que el Secretario de Relación de los Estados de la Santa Sede refiere es sobre el trabajo constante sobre el desarrollo integral, la reducción de la pobreza mundial y los acuerdos relacionados a la preservación del medio ambiente.

“Para la Santa Sede, el desarrollo siempre debe ser “integral “, que, en palabras del Papa Pablo VI, significa que “no se puede restringir solo al crecimiento económico. El desarrollo auténtico debe ser bien redondeado; debe fomentar el desarrollo de cada persona”. La pobreza extrema es más que un problema socioeconómico; también es ético, y se deriva de una globalización de la indiferencia exacerbada por el consumismo.

Este principio de interconexión se encuentra en la Agenda de Acción de Addis Abeba sobre financiamiento para el desarrollo, la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y el Acuerdo de París sobre el Cambio Climático. La Santa Sede espera que la COP-24, que se celebrará en Katowice en diciembre, represente un gran paso en esta dirección a través de un avance bueno y efectivo en el Programa de Trabajo del Acuerdo de París”.


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Sentencia de la Corte Int. de justicia. Chile y el acceso de Bolivia al Océano Pacífico.

Corte Internacional de Justicia: Chile no tiene obligación de negociar el acceso de Bolivia al mar

1 Octubre 2018

El principal órgano judicial de la ONU ha rechazado la demanda impuesta por Bolivia, que solicitaba a la Corte reconocer la obligación de Chile de negociar un acceso soberano de Bolivia al océano Pacífico, derecho que este último país había cedido en un acuerdo de 1904 a cambio de una indemnización y otras compensaciones, entre ellas una garantía de libre tránsito hacia los puertos de Chile.

Chile no tiene obligación de dar un acceso al mar a Bolivia, según ha dictaminado este lunes la Corte Internacional de Justicia, que tiene su sede en La Haya.

El fallo señala que “la Corte observa que Bolivia y Chile tienen una larga historia de diálogo, intercambio y negociaciones dirigidas a identificar una solución apropiada” a lo que se conoce como la mediterraneidad de Bolivia, el hecho de que dicha nación se encuentra rodeada por tierra, es decir, que no tiene una salida soberana al mar, en su caso al océano Pacífico.

Tal situación de enclaustramiento se produjo tras la llamada Guerra del Pacífico y el Tratado de Paz alcanzado por ambas naciones en 1904.

La Corte, sin embargo, es incapaz de concluir, en base al material que se le ha presentado, que Chile tiene ‘la obligación de negociar con Bolivia en vistas a alcanzar un acuerdo que garantice a Bolivia un acceso soberano completo al Océano Pacífico.

“La Corte, sin embargo, es incapaz de concluir, en base al material que se le ha presentado, que Chile tiene ‘la obligación de negociar con Bolivia en vistas a alcanzar un acuerdo que garantice a Bolivia un acceso soberano completo al Océano Pacífico’”, se lee en la conclusión general.

Mayoría de 12 a 3

El caso presentado por Bolivia acerca de que el Estado chileno había contraído esa obligación, bien a través de unas declaraciones bilaterales, bien por decisiones unilaterales, bien a través de la Carta de las Naciones Unidas o bien a través de las declaraciones de la Organización de los Estados Americanos, fue rechazado en una sentencia leída por el presidente de la Corte, Abdulqawi Ahmedorgane.

La sentencia fue adoptada por doce votos a favor y tres en contra y en la lectura del fallo de la Corte estuvo presente el presidente de Bolivia, Evo Morales.

El fallo no impide a las partes continuar su diálogo para atender las cuestiones relacionadas con la Mediterraneidad de Bolivia en “un espíritu de buena vecindad” y en busca de una solución “que ambos han reconocido ser un asunto de mutuo interés”.

Tras conocer el fallo del tribunal, Morales hizo una declaración a la prensa en las escaleras de la Corte en la que hizo un llamamiento a ese diálogo y añadió que Bolivia nunca va a renunciar a su acceso soberano al océano Pacífico.

Estamos con la justicia y tenemos razón, y por eso entiendo esta invocación de la Corte Internacional de Justicia de continuar el diálogo”, declaró.

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ONU: intervenciones de la Santa Sede en la asamblea general.

Asamblea de la ONU.Asamblea de la ONU.  (AFP or licensors)

Santa Sede exhorta a la ONU abordar con urgencia la crisis humanitaria en RCA

La comunidad internacional tiene la grave responsabilidad de brindar el respaldo necesario para facilitar la estabilización del Gobierno nacional y se garantizar los servicios humanitarios en la República Centroafricana, resalta Monseñor Gallagher.

José Villanueva – Ciudad del Vaticano

Continua la participación de Monseñor Paul Richard Gallagher en septuagésima tercera Asamblea de Naciones Unidas. En esta oportunidad, el Secretario para las Relaciones con los Estados de la Santa sostuvo dos importantes intervenciones. La primera fue una Reunión a nivel ministerial sobre la crisis humanitaria que afecta a la República Centroafricana, y la segunda sobre el control de enfermedades no transmisibles en el contexto de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

Emergencia en la República Centro Africana

En la primera intervención, el Arzobispo Gallagher resaltó enérgicamente la postura de la Santa Sede con respecto a los problemas que afectan al país africano desde 2012:

“La actual crisis política y humanitaria en la República Centroafricana sigue siendo motivo de gran preocupación para la Santa Sede, especialmente porque esta situación ocurre con muchas otras en el mundo y revela en gran medida la incapacidad de la comunidad internacional, para reunir la voluntad política para abordar el conflicto de manera efectiva con consecuencias tan devastadoras.

Las regiones del noroeste y centro del país siguen en un conflicto tenso y desafortunadamente el área en la parte suroeste ha visto un aumento en los combates”, sostiene Monseñor Gallagher.

Reforzar el trabajo de MINUSCA

En ese sentido, el Prelado subrayo que es momento que la comunidad internacional tome con mucha seriedad la problemática que azota a los ciudadanos de la República Centroafricana que se ven obligados a desplazarse hacia las otras naciones vecinas. Además, instó a los organismos designados por la ONU en la RCA, actuar con más severidad para atender a cientos de personas en especial niños que son víctimas de los movimientos terroristas emergente en el país.

 

“Las consecuencias de muchos años en continuas tensiones están causando estragos en la vida de millones de civiles, dejando a miles de víctimas y cientos de miles de desplazados internos y refugiados huyendo a los países vecinos de Camerún, Chad, la República Democrática del Congo y la República. de Congo. Como de costumbre, las mujeres y los niños suelen ser las primeras víctimas en situaciones de conflicto.

El papel de la MINUSCA (Misión de Estabilización Integrada Multidimensional de las Naciones Unidas en la República Centroafricana), para “reagrupar y acantonar combatientes y confiscar y destruir, según corresponda, las armas y municiones de elementos y personal que rechazan o no dejan las armas” con el objetivo aliviar la aflicción de los civiles indefensos y restablecer el orden y la paz en el país.

Con este fin, la Santa Sede alienta a la MINUSCA a realizar mayores esfuerzos para garantizar los derechos humanos de todos los ciudadanos, protegiéndolos de la agresión armada y otros abusos que violan su dignidad humana, sin discriminación de condición social o afiliación religiosa”, exhorto Mons. Gallagher.

Búsqueda de la Paz entre cristianos y musulmanes

Por último, el jefe de la Diplomacia del Vaticano reafirmó que la Iglesia Católica y sus diferentes organismos de misión en el país, seguirán velando por la pronta solución del conflicto, para conseguir la tan añorada paz y reconciliación entre los cristianos y musulmanes, a través de un diálogo inclusivo y tolerante entre ambos grupos religiosos.

 

“La Iglesia Católica y sus distintas organizaciones hemos estado y continuaremos participando incansablemente en los esfuerzos humanitarios que tanto se necesitan en la República Centroafricana. Al mismo tiempo, se debe buscar urgentemente una solución política real y sostenible a favor de una paz duradera. La dimensión religiosa del diálogo necesario no puede dejar de mencionarse.

El Papa Francisco en su visita en 2013, hizo un llamado para que los cristianos y musulmanes, y de hecho todos los creyentes, deben “permanecer unidos trabajando para poner fin a todo acto que, desde cualquier lado, desfigura el Rostro de Dios y cuyo fin último es defender intereses particulares por cualquier medio, en detrimento del bien común”, dijo Mons. Gallagher.

Prevención y control de enfermedades no transmisibles

En la segunda intervención de Mons. Gallagher fue sobre la prevención y control de enfermedades no transmisibles para reducir la mortalidad prematura y mejorar la calidad de vida.

“Al tiempo de reconocer la importancia de fortalecer los sistemas de salud, la Santa Sede desea subrayar la necesidad de aumentar el compromiso político y la participación de una amplia gama de actores, incluidas las mujeres como agentes de cambio en las familias y comunidades, en las iniciativas de prevención y sobre todo en el fomento de estilos de vida saludables”.

De esta manera, Mons. Gallagher expresa la opinión de la Santa Sede en resaltar el plan de la OMS para la prevención y el control de enfermedades no transmisibles.

En ese sentido, saluda la apuesta de una educación de prevención que facilite a las personas tener una vida saludable y a prevenir cualquier tipo de enfermedades no transmisibles que son generadas por malos estilos de vida.

“Como se sabe –dice el Arzobispo- las enfermedades no transmisibles están relacionadas con cuatro factores de riesgo principales, a saber, el consumo de tabaco, el consumo nocivo de alcohol, una dieta no saludable y la inactividad física. Así es como estas enfermedades no transmisibles pueden paradójicamente convertirse en transmisibles, a través de la imitación de estilos de vida y conductas poco saludables, especialmente por parte de los jóvenes y los impresionables.

Esto subraya la importancia de la educación hacia estilos de vida saludables como un componente de la educación para la salud, junto con abordar los determinantes sociales de la salud”.

Consideración y apoyo a los Centros de Salud confesionales

El Secretario para la relación de los Estados de la Santa Sede, también recordó que, dentro del Plan de acción mundial de la OMS, sobre el control de enfermedades no transmisibles, resalta un respaldo económico y técnico para los centros de salud de ciertos sectores confesionales, como los que tiene a su cargo la Iglesia Católica y que están al servicio de los más necesitados.

“El Plan de acción mundial de la Organización Mundial de la Salud para la prevención y el control de enfermedades no transmisibles 2013-2020, reconoce el importante papel de las organizaciones confesionales, por la carga de la prestación de servicios de salud, a los más pobres sectores de la población.

Sin embargo, a estos proveedores de servicios religiosos no se les permite un “lugar en la mesa”, durante la formulación de los planes de atención médica a nivel nacional y ven privados de una participación equitativa en los recursos, tanto del presupuesto nacional como local, así como de los donantes internacionales.

Tal financiamiento es esencial para facilitar el mantenimiento de los sistemas de salud en curso; la capacitación, reclutamiento y retención de personal profesional; así como la ampliación necesaria para hacer frente a la carga cada vez mayor de enfermedades no transmisibles que afectan desproporcionadamente a los sectores más pobres de la sociedad”.

Por último, Monseñor Gallagher menciona en su presentación las palabras al Sumo Pontífice en el que recuerda que la Salud es una responsabilidad de todos y no solo de los sectores que la ejercen:

“El Papa Francisco nos ha recordado que la salud humana, de hecho, debe ser considerada junto con nuestra capacidad de preservar y proteger el medio ambiente natural; la contaminación del aire, por ejemplo, es un factor de riesgo crítico para las enfermedades no transmisibles.

Al mismo tiempo, todos los seres humanos deben ser tomados en consideración, especialmente aquellos que experimentan dificultades que ponen en peligro su salud y acceso a una atención adecuada”.


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Propuestas de la Santa Sede ante la asamblea gen. de la ONU

Santa Sede: No armas nucleares, sí intercambio de ciencia y ayuda al migrante

Monseñor Gallagher pide ante la ONU cercanía con los enfermos de tuberculosis, insta a los países a unirse al Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares y propone frente al Pacto Mundial de Migración “acoger, proteger, promover e integrar”.

Mireia Bonilla – Ciudad del Vaticano

El segundo día de Debate General del 73° período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas estuvo marcado por temas clave como la lucha contra la tuberculosis, la promoción del Día Internacional para la total abolición de las armas nucleares; también sobre el Pacto Mundial de Migración convocado para el próximo mes de diciembre en Marrakech y sobre la Declaración Universal de Derechos Humanos, abordada concretamente como una herramienta de prevención para lograr la paz y el desarrollo sostenible.

El Arzobispo Paul Richard Gallagher, Secretario de Relaciones con los Estados en la Santa Sede, realizó, como representante vaticano, sus respectivas intervenciones ante los diferentes asuntos programados en debate.

Tuberculosis: necesario intercambio mundial de ciencia y tecnología

“La tuberculosis permanece, por razones obvias, fuertemente asociada con la pobreza y afecta desproporcionadamente a los países en vías de desarrollo, donde el 99 por ciento de los casos de tuberculosis terminan en muerte” aseguró Mons. Paul Gallagher ante la Sede de la ONU en Nueva York, y frente a los mandatarios mundiales reunidos en la 73° sesión de la Asamblea General (desarrollada del 25 de septiembre hasta el 1 de octubre).

Ante esta afirmación, el Secretario para las Relaciones con los Estados de la Santa Sede expresó que las estrategias para erradicar la tuberculosis deberían dirigirse “a las poblaciones más pobres con mayor riesgo” y abordar los determinantes más importantes de esta enfermedad, como “la mala nutrición, las condiciones de vida insalubres y la falta de atención médica básica”. Y en esta línea, enunció que “una respuesta global efectiva” debería incluir el acceso a pruebas y tratamientos de diagnóstico asequibles, especialmente en estos países.

Mons. Gallagher también hablo de “cercanía”; “la cercanía con los enfermos transforma las mentalidades y los prejuicios contra las personas que padecen tuberculosis” aseguró. En ciertos lugares y culturas, las personas afectadas por la tuberculosis están segregadas y sufren de una estigmatización humillante. La respuesta global debe – puntualizó Mons. Gallagher – “incluir intervenciones prácticas que alienten a la cercanía” y dejarse envolver “por la verdadera compasión y la solidaridad”. Además, señaló como elemento fundamental de ayuda: “un intercambio mundial de ciencia y tecnología”, frente a la pesada carga adicional que esta enfermedad tiene para los sistemas de salud de los países pobres.

Santa Sede insta a firmar y ratificar el Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares

El segundo día de la Asamblea General de la ONU coincidió además con el Día Internacional para la Eliminación de las Armas Nucleares. Actualmente hay un total de 61 Estados que han firmado el “Tratado” sobre la Prohibición de las Armas Nucleares, de los cuales catorce ya lo han ratificado.

Mons. Gallagher, en su intervención explicó que la Santa Sede – que firmó y ratificó el Tratado el mismo día en que se abrió para su firma y ratificación el 20 de septiembre de 2017 –  “desea instar a otros a firmarla y ratificarla”, pues “cada firma, cada ratificación de este Tratado  – ha asegurado – constituye un paso importante hacia el logro de un mundo libre de armas nucleares”.

En este sentido, el representante vaticano también dijo que “nunca debemos resignarnos a la idea de que las armas nucleares estén aquí para quedarse” ni dar crédito a la idea de que “las amenazas contemporáneas a la paz y la seguridad internacionales no permiten el desarme nuclear”. “El mundo no es más seguro con armas nucleares” puntualizó, sino “más peligroso”.

Camino a Marrakech: ser conscientes de los desafíos de los migrantes para “acoger, proteger, promover e integrarles”

Otro de los temas centrales de la jornada fue el “Pacto Mundial de Migración”, el cual se adoptará formalmente en Marrakech el próximo mes de diciembre y con el que la comunidad internacional se une “para idear soluciones más sostenibles y mejores para cuidar a los migrantes, especialmente a aquellos en situaciones más vulnerables” ha dicho el Secretario para las Relaciones con los Estados de la Santa Sede .

En su intervención, Mons. Gallagher ha dejado claro cuál debería ser el logro de este Pacto: “responder tanto al derecho a migrar como al derecho soberano de los Estados a proteger sus fronteras” así como “establecer políticas migratorias”, siempre en pleno respeto de los derechos humanos de los migrantes.

También ha dicho que lo más importante es “ser conscientes de los desafíos que enfrentan las personas en movimiento” para poder cumplir con las “responsabilidades compartidas” hacia ellos. El Papa Francisco, “quien ha dado su apoyo a este proceso desde el principio – puntualizó  – resume estas responsabilidades compartidas y el compromiso con la solidaridad en cuatro verbos: “acoger, proteger, promover e integrar”.

Por último, exprimió su deseo de que “El Camino a Marrakech” sea un viaje compartido de “solidaridad, misericordia, prudencia, responsabilidad y respeto”.

No permitir que los Derechos Humanos sean palabras vacías

Mons. Gallagher afirmó ante las Naciones Unidas que al tratar durante el debate general que los Derechos Humanos contribuyen al logro de la paz duradera y el desarrollo sostenible estaban dando “un paso más”, pues “nunca se puede permitir que los derechos humanos y la dignidad humana se conviertan en palabras vacías, pronunciadas y afirmadas simplemente para mitigar nuestra conciencia colectiva” algo que el Papa Francisco ha llamado – puntualizó – “nominalismo declarativo”.

Y para evitar esto, recordó que “los derechos siempre implican responsabilidades” y éstas se cumplen a través de compromisos fundados en “los principios de la justicia, la solidaridad y el bien común”. En este respecto, el representante vaticano concluyó asegurando que los principios que crean entornos saludables, permiten a todas las personas convertirse en “protagonistas de su propio desarrollo” y éste es “el verdadero fundamento de una paz duradera”.


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El Papa sobre las relaciones internacionales y el uso de la fuerza

“Amenazas y despliegue de tropas: así se rechaza a Dios”

Durante la misa en Tallin, en la zona de frontera entre los países de la OTAN y Rusia, Francisco invitó a no confiar en la fuerza de las armas
REUTERS

El Papa Francisco en la Plaza de la Libertad de Tallin

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Pubblicato il 25/09/2018
Ultima modifica il 25/09/2018 alle ore 15:43
ANDREA TORNIELLI
ENVIADO A TALLIN (ESTONIA)

 

«A veces algunos piensan que la fuerza de un pueblo se mide hoy desde otros parámetros. Hay quien habla con un tono más alto, quien al hablar parece más seguro —sin fisuras ni titubeos—, hay quien al gritar añade amenazas de armamento, despliegue de tropas, estrategias… Este es el que parece más “firme”». Pero esto no es «buscar la voluntad de Dios». Es una actitud que «esconde en sí un rechazo a la ética y, en ella, a Dios». El Papa Francisco concluye su viaje a los países bálticos con la misa en la Plaza de la Libertad de Tallin, capital de Estonia. Pronuncia una homilía que contiene alusiones geopolíticas a las tensiones en la frontera entre la OTAN y Rusia. En la cercana Kaliningrado, Moscú ha situado misiles con ojivas nucleares Iskander, mientras la Alianza Atlántica ha enviado tropas y armas a los países bálticos.

 

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Hay pocos miles de personas escuchando al Papa, en un país en el que más del 70% de las personas se declara no creyente. El Palco papal se encuentra delante de la Columna de la Victoria y de la Independencia de Estonia, inaugurada en 2009, que recuerda a los 5 mil caídos y a los 15 mil soldados heridos durante la guerra de independencia de Rusia, combatida entre 1918 y 1920. Tiene 23 metros de altura y la componen 143 placas de vidrio iluminadas con leds. En lo alto se encuentra una reproducción de la Cruz de la Libertad, la mayor condecoración al valor militar.

 

En la homilía, al comentar la lectura sobre la llegada del pueblo hebraico (ya libre de las esclavitud de Egipto) al Monte Sinaí, Francisco dijo: «¿Cómo no recordaros en aquella “revolución cantada”, o en aquella fila de 2 millones de personas desde aquí hasta Vilna? Vosotros sabéis de luchas por la libertad, podéis identificaros con aquel pueblo. Nos hará bien, entonces, escuchar qué le dice Dios a Moisés, para discernir qué nos dice a nosotros como pueblo».

 

El pueblo que llega al Sinaí, continúa el Papa, «no está obligado, Dios lo quiere libre. Cuando decimos que somos cristianos, cuando abrazamos un estilo de vida, lo hacemos sin presiones, sin que sea un intercambio donde cumplimos si Dios cumple. Pero, sobre todo, sabemos que la propuesta de Dios no nos quita nada, al contrario, lleva a la plenitud, potencia todas las aspiraciones del hombre. Algunos se consideran libres cuando viven sin Dios o al margen de él. No advierten que de ese modo transitan por esta vida como huérfanos, sin un hogar donde volver».

 

«Nos toca a nosotros —añade Francisco—, al igual que al pueblo salido de Egipto, escuchar y buscar. A veces algunos piensan que la fuerza de un pueblo se mide hoy desde otros parámetros. Hay quien habla con un tono más alto, quien al hablar parece más seguro —sin fisuras ni titubeos—, hay quien al gritar añade amenazas de armamento, despliegue de tropas, estrategias… Este es el que parece más “firme”. Pero eso no es “buscar” la voluntad de Dios; sino un acumular para imponerse desde el tener. Esta actitud esconde en sí un rechazo a la ética y, en ella, a Dios».

 

Bergoglio alude de nuevo a los riesgos del consumismo: «ustedes no han conquistado su libertad para terminar esclavos del consumo, del individualismo, o del afán de poder o dominio». El Papa explica que «elegidos no significa exclusivos, ni sectarios; somos la pequeña porción que tiene que fermentar toda la masa, que no se esconde ni se aparta, que no se considera mejor ni más pura». Como el águila que «pone a resguardo sus polluelos, los lleva a lugares escarpados hasta que pueden valerse por sí mismos, pero tiene que empujarlos para que salgan de ese lugar de confort. Agita a su nidada, tira a los polluelos al vacío para que pongan en juego sus alas; y se pone debajo para protegerlos, para evitar que se hagan daño». Así, explica Francisco, «es Dios con su pueblo elegido, lo quiere en “salida”, arriesgado en su vuelo y siempre protegido solo por él. Tenemos que perder el miedo y salir de los espacios blindados, porque hoy la mayoría de los estonios no se reconocen como creyentes».

 

«Hoy –concluyó Francisco– elegimos ser santos saneando los márgenes y las periferias de nuestra sociedad, allí donde nuestro hermano yace y sufre el descarte. No dejemos que sea el que viene detrás de mí el que dé el paso para socorrerlo, ni tampoco que sea una cuestión para resolver desde las instituciones; que seamos nosotros mismos los que fijemos nuestra mirada en ese hermano y le tendamos la mano para levantarlo, pues en él está la imagen de Dios»