Loiola XXI

Lugar de encuentro abierto a seguidor@s de S. Ignacio de Loyola esperando construir un mundo mejor


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Israel y los derechos humanos. Investigación.

Comité de la ONU preocupado por historial de derechos humanos de Israel

Dos niños se asoman a los balcones del centro colectivo Bahrain en Gaza, donde siguen albergados desde que sus casas fueran destruidas en 2014. Foto: UNRWA / Fadi Thabet

17 de julio, 2017 — Un comité de la ONU recibió denuncias sobre el deterioro de la situación en Gaza, la falta de protección de los menores palestinos detenidos y los obstáculos cada vez mayores que enfrentan activistas y periodistas.

Los miembros del comité especial, encargado de investigar las prácticas israelíes que afectan los derechos humanos del pueblo palestino, visitaron Amán, la capital jordana. Allí recogieron testimonios que denuncian la expansión de las colonias israelíes, el uso continuado de la fuerza por parte de los cuerpos de seguridad, la falta de rendición de cuentas de los oficiales israelíes y la “posible existencia” de ejecuciones extrajudiciales.

Tras reunirse con ONG, representantes de Naciones Unidas y funcionarios palestinos, el comité -establecido por la Asamblea General de la ONU en 1968- considera que uno de los aspectos más preocupantes es la crisis humanitaria en la Franja de Gaza. En ese territorio palestino, “se percibe en el aire una gran desesperación a medida que el bloqueo israelí de bienes y personas continua por décimo año consecutivo, afectando todos los aspectos de la vida de los residentes”, aseguran.

Por otro lado, varios testimonios denunciaron las difíciles condiciones de vida que sufren los palestinos detenidos en prisiones israelíes y casos de menores que habían sido maltratados mientras cumplían su condena.

Israel no reconoce el comité y, por ello, sus miembros no han podido entablar conversaciones con sus autoridades ni acceder a los territorios ocupados.


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Carta abierta de organizaciones palestinas cristianas.

 

Carta abierta de la Coalición Nacional de Organizaciones Cristianas de Palestina (NCCOP) al Consejo Mundial de Iglesias y al movimiento ecuménico

CARTA ABIERTA DE LA COALICIÓN NACIONAL DE ORGANIZACIONES CRISTIANAS DE PALESTINA (NCCOP) AL CONSEJO MUNDIAL DE IGLESIAS Y AL MOVIMIENTO ECUMÉNICO

Kairos Palestine. Aprendan a hacer el bien; busquen la justicia: defiendan al oprimido (Is. 1,17)

Nos hemos reunido este mes en Belén, Palestina ocupada. Llevamos 100 años sufriendo la injusticia y la opresión que se infligió sobre el pueblo palestino, empezando por la injusta e ilegal Declaración Balfour[1], intensificada a través de la Nakba que nos convirtió en refugiados/as, seguida por la ocupación israelí de Cisjordania, Jerusalén oriental y Gaza, y la actual fragmentación de nuestro pueblo y nuestra tierra mediante políticas de aislamiento, confiscación de tierras, construcción de colonias ilegales y del Muro de apartheid. Todavía estamos sufriendo a causa de esa declaración política emitida por un Imperio Occidental, basada en una premisa teológica retorcida. Incluso algunas iglesias y unos pocos líderes cristianos apoyaron el establecimiento de un Estado colonial en nuestra tierra, ignorando totalmente –e incluso deshumanizando− a nuestro pueblo, que había existido en esta tierra durante siglos, y que pagó el precio de las atrocidades cometidas contra los judíos en Europa. Cien años más tarde, con miles de vidas perdidas, pueblos y aldeas borradas de la faz de la tierra −aunque no de nuestra memoria−, millones de refugiados, miles de hogares destruidos y el encarcelamiento continuo de prisioneros, nuestra Nakba continúa.

¡Cien años más tarde, y todavía no hay justicia en nuestra tierra! La discriminación y la desigualdad, la ocupación militar y la opresión sistemática son la regla. Hoy nos encontramos frente a un callejón sin salida, y hemos llegado a un punto muerto. A pesar de todas las promesas, las cumbres interminables, las resoluciones de la ONU, los llamamientos de líderes religiosos y seculares, el pueblo palestino todavía anhela su libertad e independencia y busca justicia e igualdad. Humanamente hablando, hemos llegado al “momento de lo imposible”, como dijo recientemente el patriarca católico emérito Michel Sabbah. ¿No será que hemos llegado a este “momento imposible” porque las cosas fueron construidas desde el principio −hace cien años− sobre una premisa injusta? ¿Debemos esperar que semejante declaración injusta no cree otra cosa que conflicto y destrucción?

Hoy es también una oportunidad para recordar el Llamamiento de Amán, que fue proclamado hace diez años. Agradecemos a quienes estuvieron entonces junto a nosotros/as, en una “costosa solidaridad”, para defender la verdad y la justicia. También nos preocupa que, diez años después, la situación haya empeorado en el terreno, y siga deteriorándose. Al igual que otras iniciativas que abogan por el fin de la ocupación, el Llamamiento de Amán no logró sus objetivos de construir y alcanzar una paz justa, y hoy debemos preguntarnos: ¿por qué?

También nos preocupa el ataque sistemático de Israel a la resistencia palestina creativa y a nuestros aliados en todo el mundo que utilizan ese método de presión para que Israel ponga fin a la ocupación[2]. Muchas nuevas leyes han sido aprobadas en Israel y en todo el mundo para oponerse ilegalmente a esta resistencia no violenta creativa, y para detener todos los esfuerzos hacia la paz. No se trata sólo de un ataque a la libertad de conciencia y de expresión, sino también de un ataque a nuestro derecho y deber de resistir el mal con el bien. ¡Israel está tratando incluso de impedir que las y los peregrinos visiten Belén[3], la ciudad de Emanuel!

Si bien estamos agradecidos por la “costosa solidaridad” articulada en el Llamamiento de Amán y practicada por muchas iglesias alrededor del mundo, nos preocupa que algunas iglesias hayan debilitado sus posiciones en los últimos diez años como resultado de la presión manipuladora. Muchas todavía se esconden tras la cobertura de la neutralidad política, por miedo a ofender a sus contrapartes en el diálogo interreligioso.

Finalmente, nos encontramos en un ambiente de guerras y persecución religiosa en nuestra región. El extremismo religioso está en aumento, y las minorías religiosas han pagado un precio alto y doloroso. Les damos las gracias por sus esfuerzos en favor de las personas refugiadas y para poner fin a los conflictos en nuestra región. También les agradecemos su apoyo a las y los cristianos perseguidos en lugares como Irak y Siria.

Nuestro llamamiento

“Felices quienes tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados” (Mt. 5, 6)
“Felices quienes sufren persecución por la justicia, porque suyo es el reino de los cielos.
Felices cuando la gente les insulte, les persiga y diga todo tipo de mentiras
contra ustedes por mi causa” (Mt. 5, 10-11)

Al encontrarnos frente a este “momento imposible”, no nos da ningún placer decir que “se lo habíamos dicho” hace ocho años, cuando declaramos el momento de Kairos. Estamos de pie frente a lo imposible, pero no hemos perdido la esperanza, ya que como seguidores y seguidoras del Resucitado, somos el pueblo de la esperanza. Sin embargo, les necesitamos, y les necesitamos ahora más que nunca. Necesitamos vuestra costosa solidaridad. Necesitamos mujeres y hombres valientes que estén dispuestos a ponerse en la vanguardia. Éste no es momento para la diplomacia cristiana superficial. Les instamos a escuchar nuestro llamamiento y a actuar en consecuencia; les pedimos:

  1. Llamar a las cosas por su nombre: reconocer que Israel es un Estado de Apartheid según el Derecho Internacional y en conformidad con lo que dijeron desde Desmond Tutu hasta el informe de la CESPAO (ONU): “Israel es culpable de imponer un régimen de apartheid sobre el pueblo palestino”. Nos perturba el hecho de que estados e iglesias traten a Israel como si la situación fuera normal, ignorando la realidad de ocupación, discriminación y muerte cotidianas en esta tierra. ¡Tal como las iglesias se unieron para acabar con el apartheid en Sudáfrica, y el Consejo Mundial de Iglesias desempeñó un papel profético y de liderazgo valiente y fundamental, esperamos ahora que hagan lo mismo!
  2. Condenar inequívocamente la Declaración Balfour por injusta, y exigir al Reino Unido que pida perdón al pueblo palestino y lo compense por las inmensas pérdidas. Pedimos que las iglesias y las personas cristianas apoyen el reclamo palestino de justicia. Fue esa declaración infame, después de todo, la que sentó las bases para instalar el concepto de un Estado etno-religioso –la misma cosa que nuestra región está sufriendo hoy.
  3. Adoptar una postura teológica clara y más firme contra cualquier teología o grupo cristiano que justifique la ocupación y privilegie a una nación sobre la otra basándose en una etnicidad o en un pacto. Les pedimos que adopten y vivan la teología sugerida por Kairos Palestina, y que organicen conferencias para sensibilizar sobre este tema.
  4. Tomar posición contra el extremismo religioso y contra cualquier intento de crear un Estado religioso en nuestra tierra o región[4]. Les pedimos que nos apoyen en la lucha contra los fundamentos del extremismo, y que busquen nuestro consejo cuando actúen contra el extremismo religioso, para no poner en peligro ni perjudicar nuestra situación aquí.
  5. Revisar y cuestionar a sus contrapartes en el diálogo interreligioso, y estar dispuestos incluso a retirarse si fuera necesario, en caso de que la ocupación y las injusticias cometidas en Palestina/Israel no sean cuestionadas en esos espacios.
  6. Encabezar campañas para que los líderes de las iglesias y los grupos de peregrinación visiten Belén y otras ciudades palestinas de este lado del Muro, en cooperación con las agencias turísticas y de peregrinación palestinas, en respuesta a las recientes pretensiones de Israel. Les pedimos que desafíen públicamente cualquier intento de Israel o de otros grupos cristianos por desalentar a las peregrinaciones de visitar los lugares palestinos.
  7. Defender nuestro derecho y nuestro deber de resistir la ocupación de manera creativa y no violenta. Les pedimos que hablen en favor de adoptar medidas económicas de presión que obliguen a Israel a poner fin a la ocupación, y que apoyen incluso medidas de presión en los ámbitos deportivo, cultural y académico, hasta que Israel cumpla con el Derecho internacional y las numerosas resoluciones de la ONU que le ordenan poner fin a la ocupación y colonización, y permitir que las y los refugiados regresen a sus tierras y hogares. Éste es nuestro último recurso pacífico. En respuesta a la guerra declarada por Israel contra el BDS, les pedimos que intensifiquen esas medidas.
  8. Constituir grupos de lobby en defensa de las comunidades cristianas palestinas. Les pedimos que desafíen pública y legalmente a las organizaciones cristianas que desacreditan nuestro trabajo y nuestra legitimidad.
  9. Por lo mismo, proponemos que con la mayor urgencia se cree un programa estratégico dentro del Consejo Mundial de Iglesias −similar al Programa “Combatir el racismo”− para liderar esfuerzos de cabildeo, promoción y desarrollo de programas activos que trabajen por la justicia y la paz en Palestina/Israel y ayuden a mantener la presencia cristiana en Palestina, apoyando el trabajo de las iglesias, sus organizaciones y sus iniciativas pacíficas.

Como testigos fieles, reconocemos, afirmamos y continuamos la tradición profética de larga data, especialmente la iniciada por el Llamamiento de Ammán y articulada en el documento Kairos Palestina. Comprendemos totalmente la presión que los líderes de las iglesias están enfrentando aquí y en el exterior para no decir la verdad, y es por eso que estamos haciendo este llamado. La situación es más que urgente. Estamos al borde de un colapso catastrófico. El statu quo actual es insostenible. Ésta podría ser nuestra última oportunidad para alcanzar una paz justa. Como comunidad cristiana palestina, ésta podría ser nuestra última oportunidad para salvar la presencia cristiana en esta tierra. Nuestra única esperanza como cristianas y cristianos viene del hecho de que en Jerusalén, la ciudad de Dios, y nuestra ciudad, hay una tumba vacía; y Jesucristo, que triunfó sobre la muerte y el pecado, nos trajo a nosotros y a toda la humanidad una nueva vida.

Nos sobrevienen pruebas de toda clase, pero no nos desanimamos; estamos llenos de perplejidad, pero no desesperados; somos perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no destruidos. (2 Cor. 4, 8-9).

Jerusalem:

Arab Catholic Scouts Group

Arab Orthodox Society Jerusalem

Caritas-Jerusalem

Department of Service to Palestinian Refugees – Middle East Council of Churches

Greek Catholic Sayedat Al Bishara Association

International Christian Committee

Laity Committee in the Holy Land

National Christian Association

Pontifical Mission Palestine

SABEEL – Ecumenical Liberation Theology Center

Seeds of Better life

Union of Arab Orthodox Club – Jerusalem

Association –YMCA

Gaza:
Oficina del Consejo de Iglesias de Cercano Oriente (NECC)

Belén – Red de Organizaciones Cristianas de Belén (NCOB):
The East Jerusalem YMCA /Beit Sahour Branch

The Arab Educational Institute

Holy Land Trust, Bethlehem

Wi’am Center, Bethlehem

Saint Afram Assyrian Society

Holy Land Christians Ecumenical Foundation, Bethlehem

Joint Advocacy Initiative (JAI)

Arab Orthodox Club Beit Sahour

Arab Orthodox Club, Beit Jala

Arab Orthodox Club, Bethlehem

The Arab Orthodox Charitable Society, Beit Sahour

Bethlehem Bible College

Siraj Center for Holy Land Studies

Alternative Tourism Group, ATG, Beit Sahour

Senior Citizen Charitable Society

Environmental educational Center, Beit Jala

Saint Vincent Charitable Society, Beit Jala

Shepherds’ Children Society, Beit Sahour

KAIROSPALESTINE

***

[1] Se refiere a la carta del canciller Lord Balfour al magnate judío David Rothschild (1917), en la cual Gran Bretaña daba luz verde al movimiento sionista para iniciar la emigración judía europea hacia Palestina, y con ella el proyecto colonial sionista. (N. de la T.).

[2] Se refiere a la exitosa campaña global de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS), iniciada en 2005 por la sociedad civil palestina (de la cual las instituciones cristianas son parte activa), que Israel está buscando criminalizar en todo el mundo. (N. de la T.).

[3] Se refieren a anuncios hechos por el gobierno israelí de que próximamente prohibiría a grupos de peregrinación cristiana alojarse en Belén (ciudad netamente palestina), con la intención de perjudicar económica y socialmente a la población palestina y mantener el control económico e ideológico israelí sobre el turismo religioso. (N. de la T.).

[4] Se refieren en particular a la reiterada pretensión israelí de que el pueblo palestino reconozca a Israel como un Estado Judío, lo cual implica reconocer la superioridad (o exclusividad) de la población de confesión judía en materia de derechos sobre la Tierra Santa. (N. de la T.).


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El cese de la ocupación israelí y la paz en Medio Oriente.

Sólo si se pone fin a la ocupación podrá haber una paz duradera para Palestina e Israel

Asentamiento israelí de Halamish, en Cisjordania. Foto: UNICEF/Mouhssine Ennaimi

29 de junio, 2017 — Los 50 años de ocupación de los territorios palestinos por Israel han alimentado ciclos recurrentes de violencia y represalias, dijo hoy la vicesecretaria general de la ONU, Amina Mohammed, en la inauguración del Foro para marcar los 50 años de ocupación que se celebra en la sede del organismo mundial durante dos días.

Mohammed fue la encargada de leer a los participantes en el evento un mensaje del Secretario General António Guterres en el que recordó que la ocupación iniciada en 1967 ha impuesto un ernorme sufrimiento humanitario a los palestinos, quienes han visto generaciones enteras crecer en campamentos de refugiados en medio de la pobreza y sin la esperanza de una vida mejor.

“Poner fin a la ocupación es la única forma de sentar las bases para una paz que satisfaga las necesidades de seguridad de Israel y las aspiraciones de un Estado soberano de los palestinos. Es la única manera de alcanzar los derechos inalienables del pueblo palestino”, apuntó la vicesecretaria general.

En este contexto, llamó una vez más a las partes a reanudar las negociaciones directas para resolver el estatuto final según las resoluciones relevantes de la ONU y con apego a las leyes y acuerdos internacionales.

La solución del conflicto palestino-israelí eliminaría uno de los ejes del extremismo y el terrorismo en Medio Oriente y abriría las puertas a la cooperación, la seguridad, la prosperidad y los derechos humanos para todos, añadió Mohammed.

El foro para marcar los 50 años de ocupación es auspiciado por el Comité de la ONU sobre el Ejercicio de los Derechos Inalienables del Pueblo Palestino y reúne
a expertos internacionales, entre ellos algunos del Estado de Palestina y de Israel, así como a representantes de la comunidad diplomática, de la sociedad civil, de la academia y del colectivo estudiantil.


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Stop a los productos de asentamientos israelíes.

Stop a los productos de los asentamientos israelíes

Copy: Thomas Coex / AFP/ Getty Images
  • En el 50 aniversario de la ocupación israelí, nueva campaña para impedir las violaciones de derechos humanos contra la población palestina
  • El Gobierno español, en coherencia con su política de condena de los asentamientos, también debe impedir la entrada de estos productos y que las empresas españolas operen o comercialicen bienes de allí

7 de junio de 2017

La comunidad internacional debe prohibir la importación de todos los bienes producidos en asentamientos ilegales israelíes y poner fin a unos beneficios de muchos millones de dólares que han fomentado la comisión de violaciones generalizadas de derechos humanos contra la población palestina, ha afirmado hoy Amnistía Internacional.

Con motivo del 50 aniversario de la ocupación israelí de Cisjordania, incluida Jerusalén Oriental, y la Franja de Gaza, la organización lanza una nueva campaña para pedir a los Estados de todo el mundo que prohíban la entrada en sus mercados de bienes producidos en los asentamientos y que impidan que sus empresas operen en los asentamientos o comercien con bienes producidos en ellos.

“Durante décadas, el mundo ha permanecido impasible mientras Israel destruía hogares de palestinos y expoliaba sus tierras y recursos naturales para obtener beneficios. Mientras que la economía palestina lleva 50 años paralizada como consecuencia de unas políticas abusivas, se ha desarrollado en los asentamientos una pujante actividad empresarial de muchos millones de dólares a costa de la represión sistemática de la población palestina”, ha manifestado Salil Shetty, secretario general de Amnistía Internacional.

“Cincuenta años después, la mera condena de la expansión de los asentamientos por Israel no es suficiente. Ya es hora de que los Estados adopten medidas internacionales concretas que pongan fin a la financiación de unos asentamientos que son en sí mismos una infracción manifiesta del derecho internacional y constituyen crímenes de guerra.”

Cada año se exportan internacionalmente productos de los asentamientos construidos por Israel en territorio palestino ocupado por valor de cientos de millones de dólares estadounidenses, a pesar de que la inmensa mayoría de los Estados han condenado oficialmente los asentamientos por ser ilegales en virtud del derecho internacional. Con los años, empresas israelíes e internacionales también han posibilitado y facilitado la construcción y expansión de los asentamientos.

La política israelí de asentar a civiles israelíes en territorio palestino ocupado ha dado lugar a una infinidad de violaciones de derechos humanos. Israel ha demolido decenas de miles de viviendas y propiedades palestinas y ha causado el desplazamiento forzado de cientos de miles de palestinos; muchas familias fueron expulsadas de sus casas y tierras con el fin de despejar la zona para la construcción de asentamientos. Al menos 100.000 hectáreas de terreno palestino han sido objeto de apropiación ilegal para uso exclusivo de los asentamientos.

Además, Israel ha asumido ilegalmente el control de los recursos naturales palestinos, como agua, terrenos de cultivo, canteras y minerales, y los ha desviado para beneficiar a las industrias de los asentamientos en la producción de productos agrícolas, materiales de construcción y bienes manufacturados que a menudo se exportan al extranjero. Al mismo tiempo, ha impuesto restricciones arbitrarias que privan a la población palestina de acceso al agua, la tierra y otros recursos que les son propios, además de su uso, y con ello ha limitado su progreso económico y vulnerado sus derechos económicos y sociales.

En toda Cisjordania se han desarrollado infraestructuras conexas a los asentamientos, incluidas carreteras “sólo para colonos”, que han dividido pueblos y localidades palestinas y limitado gravemente la capacidad de circular libremente de los palestinos. Además, Israel ha mantenido durante casi 10 años un bloqueo ilegal por tierra, mar y aire sobre la Franja de Gaza, dejando a dos millones de personas encerradas en una zona que abarca menos de la mitad de la superficie de la ciudad de Nueva York.

“Una de las tragedias de estos 50 años de incesantes violaciones relacionadas con la ocupación es que el mundo se ha acostumbrado a los niveles escandalosos de opresión y humillación que soporta la población palestina a diario en los territorios ocupados”, ha manifestado Salil Shetty.

“Pero, ¿cómo pueden seguir permitiendo los Estados que se respalde económicamente una política de asentamientos intrínsecamente cruel, discriminatoria y criminal que permite a los colonos israelíes vivir en tierras robadas, en casas con piscina y césped con riego automático, mientras las comunidades palestinas que viven a sus puertas son privadas de acceso a electricidad o agua potable en grado suficiente para cubrir sus necesidades básicas?”

Todos los Estados tienen la obligación inequívoca de garantizar que se respeta el derecho internacional humanitario y asimismo de no reconocer la situación ilegal resultante de la política israelí de asentamientos ni contribuir en modo alguno a su mantenimiento, sino al contrario, de emplear su influencia para poner fin a las violaciones de derechos humanos.

“Los Estados que siguen contribuyendo a la prosperidad de los asentamientos están infringiendo de forma manifiesta sus obligaciones internacionales y las propias políticas que se han comprometido a respetar. Con arreglo al derecho internacional, todo Estado tiene la obligación de garantizar que no reconoce situaciones o acciones ilegales con sus actos ni con los de sus nacionales, y que tampoco las apoya”, ha dicho Salil Shetty.

“Prohibiendo los productos de los asentamientos y adoptando leyes y normas que impidan a las empresas operar en los asentamientos israelíes, los gobiernos de todo el mundo tienen la oportunidad de obrar un cambio real en la vida de millones de palestinos que llevan soportando injusticia, indignidad y discriminación desde hace decenios.”

Petición al Gobierno español

Amnistía Internacional en España lanza una nueva ciberacción en su centro de activismo online www.actuaconamnistia.org para pedir al Gobierno que, en coherencia con su posición política de condena de los asentamientos israelíes, prohíba la entrada en España de productos producidos allí y que impidan a las empresas españolas operar o comercializar bienes de los asentamientos. De esta forma, ayudarán a poner fin al ciclo de violaciones que sufren los palestinos que viven bajo la ocupación israelí.

Múltiples resoluciones de la ONU aprobadas a lo largo de varias décadas han confirmado que los asentamientos israelíes violan el derecho internacional. La más reciente fue la resolución del Consejo de seguridad de la ONU aprobada en diciembre de 2016 que pedía a Israel el cese de todas las actividades de asentamiento en los Territorios Palestinos Ocupados. La resolución pedía asimismo a todos los Estados que establecieran una distinción, en todas sus relaciones, entre el Estado de Israel y los territorios ocupados desde 1967.
Pese a ello, Israel ha acelerado la expansión de los asentamientos y su apoyo a éstos en los últimos meses, anunciando planes para la construcción de miles de viviendas en asentamientos existentes y de varios miles más en dos nuevos asentamientos en territorio ocupado de Cisjordania.

“Israel ha dejado suficientemente claro que el mantenimiento y la expansión de los asentamientos se anteponen al respeto del derecho internacional. Es hora de que el mundo transmita el mensaje inequívoco de que ya no tolerará el flagrante desprecio del derecho internacional por parte de las autoridades israelíes”, ha afirmado Salil Shetty.

Desde que comenzó la ocupación en 1967, Israel ha consolidado su represivo régimen militar en los Territorios Palestinos Ocupados a través de miles de órdenes militares. Muchas de estas órdenes penalizan actividades pacíficas e imponen restricciones excesivas a la población palestina, trastornando su vida diaria.

También se ha recurrido a órdenes militares para encubrir violaciones generalizadas del derecho internacional humanitario y del derecho internacional de los derechos humanos, entre ellas la apropiación masiva de bienes y recursos naturales, la demolición de hogares y comercios, la detención arbitraria y reclusión ilegal de cientos de miles de palestinos, y el castigo colectivo de millones de palestinos. Asimismo ha habido decenas de homicidios ilegítimos de palestinos a manos de las fuerzas israelíes a lo largo de los años.

“Es un verdadero escándalo que, desde que empezó la ocupación hace 50 años, ha habido impunidad prácticamente total para las violaciones de derechos humanos y los crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad cometidos durante decenios en los Territorios Palestinos Ocupados”, ha manifestado Salil Shetty.

El mundo ha sido testigo del precio terrible de 50 años de pasar por alto graves violaciones de derechos humanos y la expansión incesante de los asentamientos ilegales. Por eso es imprescindible que los Estados adopten medidas eficaces dirigidas a acabar con estas violaciones y a ofrecer resarcimiento por ellas.

“Deberían empezar imponiendo una prohibición internacional sobre los productos de los asentamientos y un embargo integral de armas sobre Israel y los grupos armados palestinos, y poner fin a la impunidad por los crímenes cometidos durante décadas a través de investigaciones genuinas de la Corte Penal Internacional, entre otras cosas. No se puede condenar a la población palestina a seguir soportando la opresión y la injusticia durante otro medio siglo.”


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Miles de palestinos desplazados injustamente por los israelíes.

DEJEN DE SOSTENER LOS ASENTAMIENTOS ISRAELÍES EN TERRITORIO PALESTINO OCUPADO

Varias mujeres y niñas posando delante su tienda de campaña
Familia beduina fuera de su tienda después de que sus casas fueran demolidas por el ejército israelí, 2011 © AI

En los últimos 50 años, Israel ha expulsado a miles de personas palestinas de sus tierras y las ha ocupado y usado ilegalmente para crear asentamientos donde se alojan exclusivamente colonos judíos israelíes.

Comunidades palestinas completas se han visto desplazadas por estos asentamientos. Sus viviendas y medios de subsistencia han sido destruidos, y están sometidas a restricciones de circulación y de acceso al agua, la tierra y otros recursos naturales propios. Además, las comunidades sufren violentos ataques a manos del ejército israelí y de los colonos. Debemos actuar ya.

Queremos que los Gobiernos dejen de sostener una economía que contribuye a la prosperidad de estos asentamientos ilegales y fomenta el sufrimiento de la población palestina: y tú puedes ayudar.

El asunto no se reduce a que Israel se esté apropiando ilegalmente de tierras y recursos de los palestinos. Gobiernos de todo el mundo permiten la entrada en sus mercados de bienes producidos en estos asentamientos, y que empresas de sus países operen en los asentamientos. Todo ello permite que los asentamientos obtengan beneficios y prosperen.

Pide ya al Gobierno español que, en coherencia con su posición política de condena de los asentamientos, prohíba la entrada en el mercado nacional de bienes producidos en los asentamientos israelíes y que impida que las empresas radicadas en España operen en los asentamientos o comercien con sus productos, y así ayudarán a poner fin al ciclo de violaciones de derechos humanos que sufre la población palestina sometida a la ocupación de Israel.


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Causas de la dramática situación humanitaria de los palestinos.

La ocupación es la principal causa de las necesidades humanitarias en los territorios palestinos

Una niña palestina mira desde su casa en Gaza la destrucción a su alrededor. Foto: UNICEF

Mayo, 2017 — La principal causa de la precaria situación humanitaria en los territorios palestinos son las políticas y prácticas de la ocupación israelí, que se acerca a cumplir 50 años, señala el informe de 2016 de la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).

El estudio anual de OCHA sobre esos territorios también apunta a la división interna entre palestinos como un factor de peso en la agudización de las necesidades que padece la población en esos territorios ocupados.

El informe reporta una disminución de 37% en los decesos palestinos relacionados con el conflicto y de 48% en las muertes de israelíes; sin embargo, destaca un aumento del desplazamiento forzado de palestinos en Cisjordania debido a las demoliciones de viviendas que lleva a cabo Israel.

El jefe de OCHA para los territorios ocupados, David Carden, citó la falta de protección que sufren los civiles palestinos como uno de los factores que más afectan a esa nación.

“Aunque las tendencias varían de un año a otro, persiste la carencia generalizada de protección y la falta de rendición de cuentas por las violaciones de las leyes internacionales”, enfatizó.

Carden se refirió asimismo al bloqueo a Gaza como uno de los factores que más agravan las condiciones humanitarias de los palestinos.

“Casi una década de bloqueo, división interna y conflicto, sumados a la falta de acción para resolver las necesidades crónicas ha hecho especialmente vulnerable a la Franja de Gaza”, subrayó.

Por otra parte, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) aseveró que las cinco décadas de ocupación han dado lugar a un desempleo generalizado y han desarticulado el mercado laboral en los territorios palestinos ocupados, por lo que instó a la reactivación del proceso de paz para que la población palestina sea capaz de subsistir por sus propios medios y deje de depender de la asistencia.


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Palestina: en vísperas del 50 aniversario de la ocupación israelí

Experto de la ONU pide el fin del conflicto palestino-israelí en vísperas del 50º aniversario de la ocupación

Asentamiento israelí de Halamish, en Cisjordania. Foto: UNICEF/Mouhssine Ennaimi

19 de mayo, 2017 — En vísperas del 50º aniversario de la ocupación israelí, el relator especial de la ONU sobre Derechos Humanos en los Territorios Palestinos Ocupados expresó profunda preocupación por la situación que se vive en esta área.

“Las ocupaciones son normalmente de corto plazo en virtud del derecho internacional. Sin embargo, ésta, después de cinco décadas, no divisa un fin. Al contrario, está profundamente arraigada e Israel muestra señales de querer hacerla permanente”, aseguró Michael Lynk al finalizar una misión de cinco días a Amman, Jordania.

Link agregó que las violaciones sistemáticas de los derechos humanos que acompañan la ocupación –el castigo colectivo, la confiscación de bienes, la falta de libertad de movimiento, la expansión de asentamientos y los homicidios– intensifican una situación que ya es peligrosa.

El relator dijo estar impresionado por el sentimiento de desesperanza y frustración que percibió durante su visita a la Franja de Gaza y llamó la atención sobre la crisis energética que se vive allí, advirtiendo que a mediados de junio es posible que una porción significativa de los servicios esenciales de salud, agua y saneamientos sean inoperables.

“Exhorto a Israel y a la comunidad internacional a que presten atención urgente a esta situación, que no puede ni debe ser ignorada por más tiempo. Los derechos humanos de los residentes de Gaza deben ser respetados, este es el único camino hacia adelante”, dijo.

El coordinador humanitario de la ONU para los Territorios Palestinos Ocupados, Robert Piper, llamó la atención este viernes sobre este tema y pidió a las partes que se unan para evitar una crisis humanitaria en Gaza.

Link también expresó preocupación por la situación de Cisjordania, señalando que Israel controla el 60% del área, en asentamientos que rodean completamente las áreas controladas por los palestinos.
Con relación a Jerusalén Oriental, agregó que sus habitantes se limitan a vivir en el 13% de la zona, reciben amenazas constantes de perder los derechos de residencia y enfrentan obstáculos al solicitar permisos de construcción.