Loiola XXI

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Incremento de condenas a muerte en Egipto.

Egipto: Ejecución inminente de siete hombres torturados bajo custodia

16 de junio de 2017

Las autoridades egipcias deben detener de inmediato la ejecución inminente de siete hombres que fueron condenados a muerte en juicios manifiestamente injustos, ha afirmado Amnistía Internacional tras pedir que se remita el asunto a los magistrados supremos de la más alta instancia judicial de Egipto, el Tribunal de Casación. La organización ha advertido recientemente de que las reformas jurídicas aprobadas por el presidente Abdel Fattah al Sisi, que limitan el proceso de apelación judicial, pueden contribuir a que se produzca un repunte de las condenas de muerte y las ejecuciones en el país.

Al menos seis de estos hombres fueron sometidos a desaparición forzada y torturados para obtener “confesiones”, que un tribunal penal de Mansoura utilizó luego para declararlos culpables de asesinar a un agente de policía y de establecer una organización “terrorista”. El Tribunal de Casación confirmó la sentencia la semana pasada. En una causa aparte, otro hombre corre riesgo inminente de ejecución tras haber perdido su recurso definitivo ante el mismo tribunal. Tras un juicio manifiestamente injusto, había sido declarado culpable de matar a un hombre durante una protesta en Alejandría.

“Con independencia de los hechos en los que estos hombres puedan estar implicados, someter a desaparición forzosa a presuntos delincuentes y torturarlos para hacerlos confesar no es justicia. La pena de muerte es la forma más extrema de pena cruel, inhumana y degradante. Nadie debe ser privado del derecho a la vida, por horrible que sea el delito del que haya sido acusado”, ha señalado Najia Bounaim, directora de Campañas para el Norte de África de Amnistía Internacional.

“Se está agotando ya el tiempo para salvar la vida de estos hombres, que pueden ser ejecutados en cualquier momento. Las autoridades egipcias deben detener de inmediato estas ejecuciones y ordenar que los siete hombres sean sometidos a un nuevo juicio, que sea justo, en el que no se recurra a la pena de muerte y que no este basado en pruebas obtenidas presuntamente mediante tortura.

El 7 de junio, el Tribunal de Casación de Egipto confirmó las condenas de muerte de Bassem el-Khereby, Ahmed Meshaly, Ibrahim Azab, Mahmoud Wahba, Khaled Askar y Abd el-Rahman Atteia tras un juicio lleno de irregularidades. El hombre de cuyo asesinato están acusados era guardia policial de un juez que formó parte un tribunal ante el que fue juzgado el presidente Mohamed Morsi. El presidente egipcio dispone de 14 días para reducir la condena antes de que se fije la fecha definitiva de la ejecución.

Los abogados de los condenados presentaron el 15 de junio un recurso final ante la Fiscalía para solicitar un nuevo juicio, por considerar que en el anterior había habido errores que afectaron al debido proceso. Si se admite el recurso, el asunto será examinado por los magistrados supremos del Tribunal de Casación.

De acuerdo con sus familias y sus abogados, los hombres fueron detenidos por la Agencia de Seguridad Nacional en marzo de 2014 y estuvieron sometidos a desaparición forzada por periodos de entre tres días y tres meses, en los que no tuvieron acceso a sus familiares y abogados ni al mundo exterior y fueron torturados para obtener de ellos “confesiones” grabadas en vídeo . Los tuvieron recluidos en distintos lugares de todo el país, incluida la sede de la Agencia de Seguridad Nacional en El Cairo.

Los padres de al menos tres de ellos dijeron a Amnistía Internacional que no supieron que habían sido detenidos  hasta que los vieron “confesando” en la televisión, con contusiones en la cara. Cuando se permitió por fin a sus familias ir a verlos a prisión, los hombres les dijeron que habían sido torturados con métodos como violarlos analmente con un palo en reiteradas ocasiones, aplicarles descargas eléctricas en los genitales y en otras partes del cuerpo y tenerlos hasta cuatro días colgados en posturas en tensión. Explicaron que los agentes de la Agencia de Seguridad Nacional les habían hecho quemaduras en el cuello con colillas de cigarrillos y habían amenazado con violar a sus madres y sus hermanas para obligarlos a confesar.

Los hombres se retractaron posteriormente de sus confesiones ante un fiscal de los servicios de Seguridad del Estado de El Cairo, explicando que los habían torturado. Sin embargo, los llevaron de nuevo a la Agencia de Seguridad Nacional, donde volvieron a torturarlos para castigarlos por haber retirado sus declaraciones y los llevaron por segunda vez al fiscal, ante el que “confesaron” tener miedo de sufrir más represalias.

Los abogados de los hombres han dicho también a Amnistía Internacional que les negaron el acceso a asistencia letrada durante el interrogatorio y que las sentencias estuvieron basadas totalmente en pruebas obtenidas por medio de tortura y en investigaciones de la Agencia de Seguridad Nacional llenas de irregularidades. El tribunal ignoró además pruebas periciales según las cuales al menos dos de los hombres presentaban en el cuerpo contusiones y quemaduras causadas bajo custodia, y se negó reiteradamente a remitir a los acusados la Autoridad Médico Forense para que se investigaran sus denuncias de tortura.

Aunque el Tribunal de Casación admitió el recurso y revisó los incidentes de la causa, no fijo una fecha para un juicio donde los abogados pudieran presentar sus argumentos. Además, el tribunal aplicó unas draconianas reformas jurídicas del sistema de apelación judicial aprobadas recientemente, que anulan el derecho de los acusados a un nuevo juicio y limitan la presentación de recursos a una etapa, en vez de dos, lo que prepara el terreno para más condenas de muerte y ejecuciones aún.

La causa de Alejandría

El Tribunal de Casación ha confirmado también la condena de muerte impuesta a Fadl Abdel Mawla en abril de  2017 en una causa aparte. Tras un juicio manifiestamente injusto, había sido declarado culpable de matar a un hombre copto durante una protesta celebrada en Alejandía el 15 de agosto de 2013, y corre también riesgo inminente de ejecución. Su abogado ha dicho que agentes de la Agencia de Seguridad Nacional lo sometieron a malos tratos en la dirección de seguridad de Alejandría para intentar, en vano, hacerle confesar.

Abogados que conocen el caso han explicado a Amnistía Internacional que, para declararlo culpable, el tribunal se basó por completo en el testimonio de un testigo que, según abogados y grupos locales de derechos, fue presionado por un agente de la Agencia de Seguridad Nacional para que prestara declaración.  Sus abogados presentaron también al tribunal documentos oficiales donde se afirmaba que Fadl Abdel Mawla estaba en el trabajo en el momento de la protesta. Han presentado un recurso en la Fiscalía solicitando un nuevo juicio. Si se admite el recurso, el asunto será examinado por los magistrados supremos del Tribunal de Casación.

Información complementaria

El uso de la pena de muerte en Egipto ha aumentado enormemente desde 2013, año en que no se registró ninguna ejecución y se condenó a muerte a 109 personas. El número de ejecuciones aumentó de 15 en 2014 a 22 en 2015, y se duplico hasta alcanzar las 44 en 2016. El número de personas condenadas a muerte aumentó a 509 en 2014 y a 538 en 2015, antes de descender a 237 en 2016.


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El atentado contra los coptos en Egipto. Objetivos.

 

EGIPTO – “La masacre de los coptos es una respuesta al discurso del presidente al Sissi en Arabia Saudita”

sábado, 27 mayo 2017terrorismo   persecuciones  

el autobús que ha sufrido el atentado

El Cairo (Agencia Fides) – “La masacre de los cristianos coptos es una respuesta al discurso que el presidente de Egipto, Abdel Fattah al-Sisi ha tenido en la conferencia entre los Estados Unidos y el mundo árabe islámico que se ha celebrado la semana pasada en Arabia Saudita”, dice el padre Rafic Greiche, sacerdote y director de comunicaciones greco-católico de los obispos de Egipto, al comentar la masacre de al menos 29 personas coptas cometido ayer, 26 de mayo, por una docena de yihadistas en la ciudad de Minya, al sur de Egipto.
“Se ha tratado de un discurso muy fuerte y franco contra el fundamentalismo y el radicalismo”, explica el p. Greiche. “Creo además – añade el sacerdote -,que los terroristas tratan de dividir a la población egipcia sembrando discordia entre cristianos y musulmanes. Hasta el momento no han tenido éxito, y de hecho la población está unida en el rechazo de la violencia”.
Según el p. Greiche “los terroristas tienen como objetivo a largo plazo: expulsar a los cristianos de Egipto como ocurrió en Iraq, donde tan pronto como el Estado Islámico conquistó Mosul, lo primero que hizo fue expulsar a todos los cristianos. Lo mismo ocurrió en Siria, Sudán y ahora tratan de hacerlo en Egipto, que posee la primera comunidad cristiana de Oriente Medio y la comunidad islámica más grande del mundo árabe”.
“Los cristianos del resto del mundo pueden ayudarnos en primer lugar con la oración. Además también pueden hacerlo no permitiendo que el radicalismo religioso y el terrorismo islamista se enraíce en sus países. Se debe promover el discurso religioso moderado pero no sólo en Egipto sino también en Europa, en las mezquitas europeas hay imanes que hacen discursos radicales e incendiarios. Por último, pueden ayudarnos a asegurar que nuestra gente reciba una educación mayor” concluye el p. Greiche. (L.M.) (Agencia Fides 27/5/2017)


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El Cons. de Seguridad condena el atentado contra los coptos en Egipto.

El Consejo de Seguridad condena el atentado en Egipto

El Consejo de Seguridad guarda un minuto de silencio por las víctimas del atentado contra un autobús de cristianos coptos en Egipto. Foto. ONU/ Kim Haughton

26 de mayo, 2017 — El Consejo de Seguridad de la ONU condenó en los términos más enérgicos el atroz y cobarde ataque terrorista perpetrado este viernes a un autobús en el que viajaban cristianos coptos que se dirigían a un monasterio en Minya, Egipto, en el que murieron al menos 28 personas y decenas resultaron heridas, entre ellos niños.

En una declaración dirigida a la prensa, los miembros del órgano de seguridad de Naciones Unidas llamaron a juzgar a los perpetradores, organizadores y financistas de estos actos y urgieron a los Estados a cooperar activamente con el Gobierno de Egipto para que se concrete la rendición de cuentas.

También reiteraron que cualquier acto de terrorismo es criminal e injustificable, independientemente de la motivación, el sitio donde ocurra o quienes lo lleven a cabo.

Ofrecieron sus profundas condolencias a los familiares de las víctimas y al Gobierno de Egipto, así como sus deseos de pronta recuperación para los heridos.

También el Secretario General de la ONU repudió el ataque y subrayó que no existe justificación alguna para esa terrible violencia.


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El Papa comenta su viaje a Egipto.

Catequesis del Papa: “Egipto, signo de esperanza, de refugio, de ayuda”

2017-05-03 Radio Vaticana

(RV).- “Egipto, para nosotros, ha sido un signo de esperanza, de refugio, de ayuda. Cuando aquella parte del mundo estaba hambrienta, Jacob, con sus hijos, se fue allá; luego cuando Jesús fue perseguido, se fue allá. Por esto, narrarles este viaje, entra en el camino de hablar de la esperanza: para nosotros Egipto tiene este signo de esperanza sea para la historia, sea para hoy, para esta fraternidad que acabo de contarles”, con estas palabras el Papa Francisco explicó en la Audiencia General del primer miércoles de mayo, el significado de su reciente Viaje Apostólico en Egipto.

Comentando su Visita a Egipto, el Santo Padre agradeció a cada uno de las Autoridades civiles y religiosas que lo han invitado y han acogido, una acogida, dijo, verdaderamente calurosa. “Y agradezco al entero pueblo egipcio – agregó – por la participación y por el afecto con el cual han vivido esta visita del Sucesor de San Pedro”.

Su Viaje, precisó el Pontífice, tuvo un doble horizonte: “aquel del diálogo entre cristianos y musulmanes y, al mismo tiempo, aquel de la promoción de la paz en el mundo”. Asimismo, el Papa Francisco ha querido alentar a los cristianos de estas tierras, a la pequeña comunidad católica en Egipto a quienes exhortó a, “revivir la experiencia de los discípulos de Emaús: a encontrar siempre en Cristo, Palabra y Pan de vida, la alegría de la fe, el ardor de la esperanza y la fuerza de testimoniar en el amor que hemos encontrado al Señor”.

Texto completo de la catequesis del Papa Francisco

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Hoy deseo hablarles del Viaje Apostólico que, con la ayuda de Dios, he realizado en los días pasados en Egipto. He ido a este País después de una cuádruple invitación: del Presidente de la República, de Su Santidad el Patriarca Copto ortodoxo, del Gran Imán de Al-Azhar y el Patriarca Copto católico. Agradezco a cada uno de ellos por la acogida que me han reservado, verdaderamente calurosa. Y agradezco al entero pueblo egipcio por la participación y por el afecto con el cual han vivido esta visita del Sucesor de San Pedro.

El Presidente y las Autoridades civiles han puesto un empeño extraordinario para que este evento pudiera desarrollarse en los mejores modos; para que pudiera ser un signo de paz, un signo de paz para Egipto y para toda aquella región, que lamentablemente sufre por los conflictos y el terrorismo. De hecho, el lema del Viaje era: “El Papa de la paz en un Egipto de paz”.

Mi visita a la Universidad de Al-Azhar, la más antigua universidad islámica y máxima institución académica del Islam sunita, ha tenido un doble horizonte: aquel del diálogo entre cristianos y musulmanes y, al mismo tiempo, aquel de la promoción de la paz en el mundo. En Al-Azhar se realizó el encuentro con el Gran Imán, encuentro que después se amplió en la Conferencia Internacional por la Paz. En este contexto he ofrecido una reflexión que ha valorizado la historia de Egipto como tierra de civilización y tierra de alianzas. Para toda la humanidad Egipto es sinónimo de antigua civilización, de tesoros de arte y de conocimiento; y esto nos recuerda que la paz se construye mediante la educación, la formación de la sabiduría, de un humanismo que comprende como parte integrante la dimensión religiosa, la relación con Dios, como lo ha recordado el Gran Imán en su discurso. La paz se construye también partiendo de la alianza entre Dios y el hombre, fundamento de la alianza entre todos los hombres, basado en el Decálogo escrito en las tablas de piedra del Sinaí, pero más profundamente en el corazón de todo hombre de todo tiempo y lugar, ley que se resume en los dos mandamientos del amor a Dios y al prójimo.

Este mismo fundamento esta también a la base de la construcción del orden social y civil, al cual están llamados a colaborar todos los ciudadanos, de todo origen, cultura y religión. Esta visión de sana laicidad ha aparecido en el intercambio de discursos con el Presidente de la República de Egipto, con la presencia de las Autoridades del país y del Cuerpo Diplomático. El gran patrimonio histórico y religioso de Egipto y su rol en la región medio oriental le confiere una tarea peculiar en el camino hacia una paz estable y duradera, que se basa no en el derecho de la fuerza, sino en la fuerza del derecho.

Los cristianos, en Egipto como en toda nación de la tierra, están llamados a ser levadura de fraternidad. Y esto es posible si viven en sí mismos la comunión con Cristo. Un fuerte signo de comunión, gracias a Dios, hemos podido darlo junto con mí querido hermano el Papa Tawadros II, Patriarca de los Coptos ortodoxos. Hemos renovado el compromiso, también firmando una Declaración Conjunta, de caminar juntos y de comprometernos para no repetir el Bautismo administrado en las respectivas Iglesias. Juntos hemos orado por los mártires de los recientes atentados que han golpeado trágicamente aquella venerable Iglesia; y su sangre ha fecundado este encuentro ecuménico, en el cual ha participado también el Patriarca de Constantinopla Bartolomé. El Patriarca ecuménico, mí querido hermano.

El segundo día del viaje ha sido dedicado a los fieles católicos. La Santa Misa celebrada en el Estadio puesto a disposición por las Autoridades egipcias ha sido una fiesta de fe y de fraternidad, en la cual hemos sentido la presencia viva del Señor Resucitado. Comentando el Evangelio, he exhortado a la pequeña comunidad católica en Egipto a revivir la experiencia de los discípulos de Emaús: a encontrar siempre en Cristo, Palabra y Pan de vida, la alegría de la fe, el ardor de la esperanza y la fuerza de testimoniar en el amor que “hemos encontrado al Señor”.

Y el último momento lo he vivido junto con los sacerdotes, los religiosos y las religiosas y los seminaristas, en el Seminario Mayor. Hay tantos seminaristas… Y esta es una consolación. Ha sido una liturgia de la Palabra, en la cual se han renovado las promesas de la vida consagrada. En esta comunidad de hombres y mujeres que han elegido donar la vida a Cristo por el Reino de Dios, he visto la belleza de la Iglesia en Egipto, y he orado por todos los cristianos de Oriente Medio, para que, guiados por sus pastores y acompañados por los consagrados, sean sal y luz en estas tierras, en medio a estos pueblos. Egipto, para nosotros, ha sido un signo de esperanza, de refugio, de ayuda. Cuando aquella parte del mundo estaba hambrienta, Jacob, con sus hijos, se fue allá; luego cuando Jesús fue perseguido, se fue allá. Por esto, narrarles este viaje, entra en el camino de hablar de la esperanza: para nosotros Egipto tiene este signo de esperanza sea para la historia, sea para hoy, para esta fraternidad que acabo de contarles.

Agradezco nuevamente a quienes han hecho posible este Viaje y a cuantos de diversos modos han dado su aporte, especialmente a tantas personas que han ofrecido sus oraciones y sus sufrimientos. La Santa Familia de Nazaret, que emigró a las orillas del Nilo para huir de la violencia de Herodes, bendiga y proteja siempre al pueblo egipcio y lo guie en la vía de la prosperidad, de la fraternidad y de la paz. Gracias.

(Traducción del italiano, Renato Martinez – Radio Vaticano)

Al término de la audiencia general el Papa Francisco, saludando a los jóvenes, enfermos y recién casados, los invitó a invocar de manera particular en este mes de mayo, “la celeste intercesión de María, la Madre de Jesús”:

“Queridos jóvenes, aprendan a rezarle con la oración simple y eficaz del Rosario, queridos enfermos, que la Virgen sea vuestro apoyo en la prueba del dolor, queridos recién casados, imiten su amor por Dios y por los hermanos”.


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Egipto: Nueva legislación contra la independencia judicial

Nueva legislación amenaza la independencia judicial en Egipto

Consejo de Estado en El Cairo. KHALED DESOUKI/AFP/Getty Images

27 de abril de 2017

Una nueva ley aprobada anoche por el Parlamento y que confiere al presidente la facultad de nombrar a los cargos superiores del sistema de justicia podría menoscabar aún más la independencia del poder judicial en Egipto, ha manifestado Amnistía Internacional hoy.

Si el presidente Abdel Fatah al Sisi la ratifica, la ley podría conferirle poderes para seleccionar a los presidentes de los órganos judiciales, incluido el Tribunal de Casación, el Consejo de Estado, la Fiscalía Administrativa y la Fiscalía del Estado.

“Esta ley tiene el potencial de menoscabar la independencia del ya amenazado poder judicial del Estado, por lo que, si el presidente la ratifica, podría representar un grave retroceso para la justicia en Egipto. Conferiría al presidente egipcio la facultad de seleccionar a los presidentes de los máximos órganos judiciales del país y podría debilitar importantes medidas de control y equilibrio del ya injusto sistema existente”, ha señalado Najia Bounaim, directora de campañas de Amnistía Internacional para el Norte de África.

 

“Por medio de esta ley, el Estado intenta consolidar aún más su control del poder y neutralizar a dos de los tribunales principales que han tomado alguna vez medidas para poner freno al poder ejecutivo.”

Hasta ahora, los consejos judiciales de Egipto tenían la facultad de designar a los presidentes de las distintas partes del sistema de justicia. El nombre del candidato seleccionado se comunicaba entonces al presidente, que dictaba un decreto para confirmar el nombramiento oficialmente, aunque este paso era solo una formalidad, pues en la practica la decisión final recaía aún en los consejos judiciales. Con las reformas propuestas, el presidente tendrá la facultad de seleccionar a los presidentes de los órganos judiciales de entre un grupo de tres jueces superiores presentados por sus iguales de entre los siete miembros de mayor rango de cada órgano judicial.

El proyecto de ley se aprobó el 26 de abril, tras votar en favor de las reformas dos terceras partes del Parlamento. Varios órganos judiciales, como el Consejo de Estado, el Consejo Supremo del Poder Judicial y la Fiscalía del Estado, habían registrado formalmente su oposición antes de la votación en el Parlamento.

Tras la aprobación de las reformas, la Asociación de Jueces de Egipto emitió una declaración en la que instaba al presidente a no ratificarlas y convocaba a los jueces a una asamblea general urgente que se celebrará el 5 de mayo para protestar contra ellas. La Asociación de Jueces del Consejo de Estado también hizo una declaración en contra de la nueva ley y escribió una carta al presidente instándolo a no aceptarla porque menoscaba la independencia del poder judicial y el principio de separación de poderes.

Dos de las máximas instancias judiciales del país, el Tribunal de Casación y el Tribunal Administrativo Supremo, se verán especialmente afectadas por la nueva ley. Buena parte de la comunidad judicial de Egipto las consideraba la última esperanza de mantener bajo control la injusticia que caracteriza el poder judicial desde hace años.

El Tribunal de Casación ha anulado varias condenas masivas de muerte por considerar que los tribunales de primera instancia no establecieron la responsabilidad penal individual y que, dada su dependencia exclusiva de las investigaciones de la Agencia de Seguridad Nacional, no había pruebas suficientes.

El Tribunal Administrativo Supremo, que se ocupa entre otras cosas de revisar la actuación y la política del poder ejecutivo en casos relacionados con violaciones de derechos humanos, ha tomado varias decisiones independientes desafiando al gobierno. En enero de 2017 anuló un acuerdo gubernamental por el que se cedía a Arabia Saudí la propiedad de dos islas del mar Rojo.

Desde julio de 2013, las autoridades egipcias han tomado varias medidas que han menoscabado la independencia del poder judicial, con intención de convertir los tribunales en instrumentos de represión de quienes critican al gobierno. Entre tales medidas figuran la celebración de juicios e interrogatorios en lugares controlados por el Ministerio del Interior, como prisiones, comisarías y academias de policía y bases de las fuerzas de seguridad. En 2014, la Asamblea General de los Tribunales de Apelación de El Cairo estableció salas especiales para enjuiciar a personas implicadas en protestas no autorizadas o actos de violencia. Estas salas han condenado a centenares de personas a muerte o cadena perpetua en procesos colectivos que no han cumplido siquiera las normas mínimas sobre juicios justos.

Durante años, los sucesivos gobiernos de Egipto han intentado interferir en la labor del poder judicial promoviendo o sancionando a sus miembros. El ministro de Justicia, que es miembro del poder ejecutivo, también goza de amplios poderes para someter a los jueces a medidas disciplinarias.

En los últimos tres años se han tomado medidas disciplinarias contra varios jueces por criticar pacíficamente al gobierno. Muchos jueces se han visto obligados a jubilarse tras ser acusados de participación en actividades políticas, prohibida por el artículo 73 de la Ley de Autoridad Judicial

En marzo de 2017, el ministro de Justicia remitió a dos jueces, Hisham Raouf y Assem Abdelgabar, a una junta disciplinaria por participar con un grupo egipcio de derechos humanos en un taller sobre la elaboración de una ley contra la tortura. El 28 de marzo de 2016, una junta disciplinaria suprema obligó a jubilarse a 32 jueces que, el 24 de julio de 2013, habían firmado una declaración en contra del derrocamiento del ex presidente Mohamed Morsi.

Las medidas disciplinarias contra los jueces parecen haberse aplicado de manera discriminatoria con los que han expresado opiniones en favor del gobierno, que han eludido el castigo.


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Rueda de prensa del Papa al regreso de Egipto.

El Papa sobre la posible guerra en Corea: “¡Detengámonos! se necesita negociar”

La entrevista con el Papa durante el vuelo de regreso de Egipto. Sobre la amenaza del conflicto nuclear en Corea: «Hoy una guerra extendida destruiría buena parte de la humanidad». Se necesita la intervención de la ONU «cuyo liderazgo se ha diluido un poco». «Estoy preocupado por el caso Regeni, la Santa Sede se ha movido». Sobre Europa: «Corre el riesgo de deshacerse»
REUTERS

La entrevista con el Papa durante el vuelo de regreso de Egipto

Pubblicato il 29/04/2017
Ultima modifica il 29/04/2017 alle ore 22:27
ANDREA TORNIELLI
ENVIADO DESDE EL VUELO EL CAIRO – ROMA

«Estoy preocupado por el caso Regeni, la Santa Sede se ha movido». Papa Francisco habló con los periodistas durante el vuelo de regreso de El Cairo; habló sobre el caso del italiano Regeni, estudiante que murió en Egipto en circunstancias poco claras, sobre los populismo en Europa y sobre los vientos de guerra en Corea del Norte: «Hoy una guerra extendida destruiría a buena parte de la humanidad. ¡Es terrible! Se necesita una solución diplomática y una intervención de la ONU, que tiene el deber de retomar su liderazgo, porque se ha diluido un poco».

 

Ayer se reunió con el presidente al Sisi. ¿Hablaron sobre los derechos humanos y sobre el caso de Giulio Regeni? ¿Se llegará a conocer la verdad?

 

Cuando estoy con un jefe de Estado en un dialogo privado, lo que decimos queda en privado, a menos que estemos de acuerdo en hacerlo público. Tuve cuatro diálogos privados aquí, y creo que, si es privado, por respeto, ha que mantener la reserva. Con respecto a Regeni: yo estoy preocupado, y desde la Santa Sede me moví sobre ese tema, porque también sus padres lo pidieron. La Santa Sede se ha movido. No diré cómo, pero nos hemos movido.

 

Usted ayer dijo que la paz, la prosperidad y el desarrollo merecen cualquier sacrificio y es importante respetar los derechos inajenables del ser humano. ¿El suyo fue un apoyo al gobierno egipcio que trata de defender a los cristianos?

 

Yo hablé de valores en sí mismos, de defender la paz, la armonía de los pueblos, la igualdad de los ciudadanos, cualquiera que sea la religión que profesen. Son valores y yo hablé sobre valores. Si un gobernante defiende uno u otro de estos valores es otro problema. Hasta ahora he hecho 18 viajes y en muchos países he escuchado: «El Papa apoya a este o a aquel gobierno». Un gobierno siempre tiene sus debilidades o sus adversarios políticos que dicen una u otra cosa. Yo no me inmiscuyo, hablo sobre valores, y luego que cada quien vea y juzgue si un gobierno o un Estado saca adelante estos valores.

 

Usted habló, en el primer discurso en al Azhar, sobre el peligro de acciones unilaterales, y afirmó que todos deben ser constructores de paz. Habló sobre la «tercera guerra mundial en pedacitos»: en la actualidad se teme por lo que está sucediendo en Corea del Norte. El presidente Trump envió naves militares, el líder norcoreano ha amenazado con bombardear Corea del Sur. Se habla de la posibilidad de una guerra nuclear como si nada. ¿Si se reúne con Trump y otros líderes, qué les dirá?

 

Los llamaré y volveré a llamar a un trabajo para resolver los problemas por el camino de la diplomacia. Existen los «facilitadores», los mediadores que se ofrecen. Hay países, como Noruega, siempre lista para ayudar (es solo un ejemplo). La vía es la de la negociación, de la solución diplomática. Esta guerra mundial en pedazos a la que me refiero desde hace dos años, es a pedazos, pero los pedazos se han extendido y se concentran en puntos que ya eran candentes. Se habla sobre los misiles coreanos desde hace un año, pero ahora parece que la cosa se ha calentado demasiado. Llamo a la negociación porque es el futuro de la humanidad: hoy, una guerra extendida, destruiría a buena parte de la humanidad, ¡y es terrible! Vemos esos países que están sufriendo una guerra interna, en el Medio Oriente, en Yemen, en África. ¡Detengámonos! Busquemos soluciones diplomáticas, y allí creo que las Naciones Unidas tienen el deber de retomar un poco su liderazgo, porque se ha diluido un poco.

 

¿Usted quiere reunirse con el presidente Trump?

 

Todavía no he sido informado de peticiones por parte de la Secretaría de Estado, pero yo recibo a cualquier jefe de Estado que pida audiencia.

 

En al Azhar usted habló sobre los populismo demagógicos. Los católicos franceses están tentados del voto populista y extremo, y están divididos entre dos candidatos. ¿Cuáles elementos de discernimiento puede ofrecer para estos electores católicos?

 

Tuve que volver a aprender en Europa el significado de la palabra «populismos», porque en América Latina tiene otro. Existe el problema en Europa y en la Unión Europea, no voy a repetir lo que dije sobre Europa, he hablado cuatro veces: dos en Estrasburgo, después durante la entrega del premio Carlo Magno y en ocasión del setenta aniversario de los Tratados de Roma. Cada país es libre de tomar las decisiones que crea convenientes y, ante ello, yo no puedo juzgar si esa decisión se toma por un motivo o por otro. No conozco la política interna. Es cierto que Europa corre el peligro de deshacerse, esto es cierto. Debemos meditar. Hay un problema que espanta y que tal vez alimenta estos fenómenos, y es el problema de la inmigración. Pero no olvidemos que Europa está hecha de migrantes, desde hace siglos y siglos, de migrantes: somos nosotros. Es un problema que hay que estudiar bien, respetando las opiniones, una discusión política con mayúscula, la gran política. Sobre Francia: digo la verdad, no comprendo la política interior francesa y he tratado de tener buenas relaciones con el presidente actual, con el que una vez hubo un conflicto, pero después pude hablar claramente sobre las cosas. No conozco la historia de los dos candidatos franceses, no sé de dónde provengan, sé que una es una representante de la derecha, pero el otro no sé de dónde viene, y por ello no sabría dar una opinión. Hablando sobre los católicos, mientras saludaba a la gente, un día, uno me dijo: «¿Por qué no piensa en la gran política?». ¡Quería decir hacer un partido para los católicos! ¡Pero este buen señor vive en el siglo pasado!

 

Hace algunos días usted habló sobre los refugiados y usó las palabras «campos de concentración», que para nosotros, los alemanes, es muy grave. Hay quienes dicen que fue un lapsus…

 

Antes que nada, quisiera recordar bien todo lo que dije. Hablé sobre los países más generosos de Europa, citando Italia y Grecia. Sobre Alemania: siempre he admirado la capacidad de integración de los alemanes. Cuando estudiaba allí había muchos turcos integrados en Frankfurt y tenían una vida normal. ¡Pero el mío no fue un lapsus! Hay campos para refugiados que son verdaderos campos de concentración. Tal vez alguno en Italia, tal vez otro en otras partes. Usted piense qué hace la gente cuando está encerrada en un campo sin poder salir. Piense en lo que sucedió en el norte de Europa cuando los migrantes querían atravesar el mar para ir a Inglaterra, y los encerraron. Una cosa me dio risa, y esta es un poco la cultura italiana: en Sicilia, en un pueblito, hay un campo para refugiados. Los líderes de ese pueblo le hablaron a los migrantes y les dijeron: «Estar aquí adentro le hará daño a su salud mental, tienen que salirse, pero, por favor, ¡no hagan cosas feas! Nosotros no podemos abrir las rejas, pero hagamos un hueco atrás, ustedes salen, y se van a pasear al pueblo…». Y así se construyeron buenas relaciones con los habitantes de ese pueblito: los migrantes no cometen actos de delincuencia o criminalidad. Pero estar encerrados en un lager…

 

En Venezuela la situación está empeorando. ¿Qué se puede hacer? ¿Puede intermediar el Vaticano?

 

Ya hubo una intervención de la Santa Sede, siguiendo la petición de los cuatro presidentes que estaban trabajando como «facilitadores», pero la cosa no tuvo éxito porque las propuestas no fueron aceptadas o porque las diluían. Todos conocemos la difícil situación de Venezuela, un país que amo mucho. Sé que ahora están insistiendo, no sé bien dónde, creo que todavía de parte de los cuatro presidentes, para volver a lanzar esta mediación, y están buscando el lugar. Ya hay oposiciones claras, la misma oposición está dividida y el conflicto se agudiza cada día más. Estamos en movimiento. Todo lo que se pueda hacer, hay que hacerlo, con las garantías necesarias.

 

Yo soy ortodoxa. ¿Cuáles son las perspectivas en las relaciones con los ortodoxos rusos y también con los coptos? El reconocimiento común del Bautismo es importante… ¿Qué le parece la relación entre el Vaticano y Rusia, a la luz de la defensa de los cristianos en el Medio Oriente y en Siria?

 

Yo siempre he tenido una gran amistad con los ortodoxos. En Buenos Aires, cada vigilia de Navidad, iba a las Vísperas a la catedral del Patriarca ortodoxo, que ahora es arzobispo de Ucrania: dos horas 40 de oración en una lengua que no entendía. Y luego participaba en la cena de la comunidad. También los demás ortodoxos, algunas veces, cuando necesitaban ayuda legal, iban a la Curia católica. Somos Iglesias hermanas. Con el Papa copto Tawadros II tengo una amistad especial, para mí es un gran hombre de Dios, es un gran patriarca que sacará adelante a la Iglesia, sacará el nombre de Jesús adelante. Tiene un gran celo apostólico, es uno de los más «fanáticos» para encontrar la fecha fija de la Pascua. Yo también, pero él dice: «¡Luchemos, luchemos!». Cuando era obispo lejos de Egipto, iba a darle de comer a los discapacitados. La unidad del Bautismo va adelante, la culpa es una cosa histórica: en los primero concilios estaba claro, después los cristianos bautizaban a los niños en los santuarios y, cuando querían casarse, se repetía el Bautismo bajo ciertas condiciones. Comenzó con nosotros, no con ellos. Vamos por buen camino para superar esto. Los ortodoxos rusos reconocen nuestro Bautismo y yo reconozco el suyo. Con los georgianos: el Patriarca Elías II es un hombre de Dios, un místico, nosotros los católicos debemos aprender de esta tradición mística. En este viaje hicimos el encuentro ecuménico, también estaba Bartolomé, estaban los anglicanos… El ecumenismo se hace en camino con las obras de caridad, estando juntos. No existe un ecumenismo estático. Los teólogos deben estudiar, pero no es posible que esto acabe bien si no caminamos juntos, rezando juntos… Con el Patriarca ruso Kirill, relaciones buenas; también el arzobispo Hilarion ha ido varias veces a Roma, y tenemos una buena relación. Con el Estado ruso: sé que el Estado habla sobre la defensa de los cristianos en el Medio Oriente, y creo que esta es una cosa buena: hablar en contra de la persecución. Hoy hay más mártires que en el pasado.


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Egipto: declaración conjunta del Papa y los coptos ortodoxos.

Francisco y Tawadros firman Declaración Conjunta: “Esfuerzo común en la búsqueda de la unidad”

(RV).- Al finalizar el Encuentro entre el Papa Francisco y el Patriarca de los Coptos, Tawadros II, firmaron una Declaración Conjunta en la Sede del patriarcado de El Cairo.

En la declaración resaltan el privilegio de estar juntos en Egipto, “una señal de que nuestra relación es cada año más sólida, y de que seguimos creciendo en cercanía, fe y amor en Cristo nuestro Señor”.

Tawadros II y Francisco constatan que esta experiencia común de comunión antes de la separación reviste un significado especial para los esfuerzos actuales, encaminados a restaurar la plena comunión. “La mayor parte de las relaciones que existieron en los primeros siglos entre la Iglesia Católica y la Iglesia Copta Ortodoxa han continuado hasta nuestros días, escriben, a pesar de las divisiones, y han sido recientemente revitalizadas. Suponen un desafío para que intensifiquemos nuestros esfuerzos comunes y perseveremos en la búsqueda de la unidad visible en la diversidad, bajo la guía del Espíritu Santo”.

La Declaración Conjunta recuerda que, “cuando los cristianos oran juntos, se dan cuenta de que lo que los une es mucho más de lo que los divide”. Por eso, el anhelo de unidad se inspira en la oración de Cristo «que todos sean uno». En este sentido invitan a profundizar nuestras raíces comunes en la única fe apostólica.

“Intensifiquemos nuestra incesante oración por todos los cristianos de Egipto y de todo el mundo y, especialmente, por los de Oriente Medio. Las trágicas experiencias y la sangre derramada por nuestros fieles, que han sido perseguidos y asesinados por la única razón de ser cristianos, nos recuerdan aún más que el ecumenismo del martirio es el que nos une y nos anima en el camino hacia la paz y la reconciliación”, constatan.

(Renato Martinez – Radio Vaticano)

Texto completo de la Declaración Conjunta firmada por el Papa Francisco y Tawadros II

DECLARACIÓN FINAL DE SU SANTIDAD FRANCISCO Y SU SANTIDAD TAWADROS II

1.     Nosotros, Francisco, Obispo de Roma y Papa de la Iglesia Católica, y Tawadros II, Papa de Alejandría y Patriarca de la Sede de San Marcos, damos gracias a Dios en el Espíritu Santo porque nos ha concedido la gozosa oportunidad de encontrarnos una vez más para intercambiar nuestro abrazo fraternal y unirnos de nuevo en una misma oración. Damos gloria al Todopoderoso por los vínculos de fraternidad y amistad que unen la Sede de San Pedro y la Sede de San Marcos. El privilegio de estar juntos aquí en Egipto es una señal de que nuestra relación es cada año más sólida, y de que seguimos creciendo en cercanía, fe y amor en Cristo nuestro Señor. Damos gracias a Dios por este amado Egipto, «patria que vive dentro de nosotros», como solía decir Su Santidad el Papa Shenouda III, «el pueblo bendecido por Dios» (cf. Is 19,25), con su antigua civilización faraónica, su herencia griega y romana, su tradición copta y su presencia islámica. Egipto es el lugar donde la Sagrada Familia encontró refugio, tierra de mártires y santos.

2.     Nuestro profundo vínculo de amistad y fraternidad tiene su origen en la plena comunión que existía entre nuestras Iglesias en los primeros siglos y que se fue expresando de muchas maneras a través de los primeros Concilios Ecuménicos, remontándose al Concilio de Nicea en el año 325 y a la contribución del valeroso Padre de la Iglesia san Atanasio, que se ganó el título de «Defensor de la Fe». Nuestra comunión se manifestaba a través de la oración y de prácticas litúrgicas similares, de la veneración de los mismos mártires y santos, y a través del crecimiento y difusión del monaquismo, siguiendo el ejemplo del gran san Antonio, conocido como el Padre de todos los monjes.

Esta experiencia común de comunión antes de la separación reviste un significado especial para nuestros esfuerzos actuales, encaminados a restaurar la plena comunión. La mayor parte de las relaciones que existieron en los primeros siglos entre la Iglesia Católica y la Iglesia Copta Ortodoxa han continuado hasta nuestros días, a pesar de las divisiones, y han sido recientemente revitalizadas. Suponen un desafío para que intensifiquemos nuestros esfuerzos comunes y perseveremos en la búsqueda de la unidad visible en la diversidad, bajo la guía del Espíritu Santo.

3.     Recordamos con gratitud el histórico encuentro que tuvo lugar hace cuarenta y cuatro años entre nuestros predecesores, el Papa Pablo VI y el Papa Shenouda III, en un abrazo de paz y fraternidad, después de muchos siglos, cuando nuestros mutuos vínculos de amor no fueron capaces de expresarse a causa de la distancia que había surgido entre nosotros. La Declaración Común que firmaron el 10 de mayo de 1973 representó un hito en el camino del ecumenismo y sirvió como punto de partida para la Comisión para el Diálogo Teológico entre nuestras Iglesias, que ha dado muchos frutos y ha abierto el camino para un diálogo más amplio entre la Iglesia Católica y la entera familia de las Iglesias Ortodoxas Orientales. En esa Declaración, nuestras Iglesias reconocieron que, de acuerdo con la tradición apostólica, profesan «una misma fe en un solo Dios Uno y Trino» y «la divinidad del Unigénito Hijo Encarnado de Dios… Dios perfecto con respecto a su divinidad, y perfecto hombre con respecto a su humanidad». También se reconoció que «la vida divina nos es dada y alimentada a través de los siete sacramentos» y que «veneramos a la Virgen María, Madre de la Luz Verdadera», la «Theotokos».

4.     Con profunda gratitud recordamos nuestro encuentro fraterno en Roma, el 10 de mayo de 2013, y el establecimiento del 10 de mayo como el día en el que cada año profundizamos la amistad y la fraternidad entre nuestras Iglesias. Este renovado espíritu de cercanía nos ha permitido discernir una vez más que el vínculo que nos mantiene unidos lo recibimos de nuestro único Señor el día de nuestro Bautismo. Porque es a través del Bautismo que nos convertimos en miembros del único Cuerpo de Cristo que es la Iglesia (cf.1Co 12,13). Esta herencia común es la base de nuestra peregrinación hacia la plena comunión, a medida que crecemos en el amor y la reconciliación.

5.     Somos conscientes de que en esta peregrinación aún nos queda mucho camino por recorrer, sin embargo, no podemos ignorar lo mucho que ya hemos avanzado. Recordamos, en particular, el encuentro entre el Papa Shenouda III y san Juan Pablo II que, durante el Gran Jubileo del año 2000, vino a Egipto como peregrino. Estamos decididos a seguir sus pasos, movidos por el amor a Cristo, Buen Pastor, con la profunda convicción de que caminando juntos crecemos en la unidad. Que sepamos encontrar nuestra fuerza en Dios, fuente perfecta de comunión y amor.

6.     Este amor encuentra su expresión más profunda en la oración común. Cuando los cristianos oran juntos, se dan cuenta de que lo que los une es mucho más de lo que los divide. Nuestro anhelo de unidad se inspira en la oración de Cristo «que todos sean uno» (Jn 17,21). Profundicemos nuestras raíces comunes en la única fe apostólica, rezando juntos y buscando traducciones comunes de la Oración del Señor y también una fecha común para la celebración de la Pascua.

7.     Mientras caminamos hacia el día bendito en que finalmente podamos reunirnos en torno a la misma mesa Eucarística, podemos cooperar en muchas áreas y demostrar de manera tangible lo mucho que ya nos une. Podemos dar juntos un testimonio de los valores fundamentales como la santidad y la dignidad de la vida humana, la santidad del matrimonio y de la familia, y el respeto por toda la creación, que Dios nos ha confiado. Frente a muchos desafíos actuales como la secularización y la globalización de la indiferencia, estamos llamados a ofrecer una respuesta común cimentada en los valores del Evangelio y en los tesoros de nuestras respectivas tradiciones. A este respecto, nos sentimos animados a profundizar en el estudio de los Padres Orientales y Latinos, y a promover un fecundo intercambio en la vida pastoral, principalmente en la catequesis y en el mutuo enriquecimiento espiritual entre comunidades monásticas y religiosas.

8.     Nuestro testimonio cristiano compartido es una señal, llena de gracia, de reconciliación y esperanza para la sociedad egipcia y sus instituciones, una semilla plantada para que produzca frutos de justicia y de paz. Puesto que creemos que todos los seres humanos son creados a imagen de Dios, nos afanamos para que la tranquilidad y la concordia sean una realidad de la coexistencia pacífica entre cristianos y musulmanes, dando así testimonio de lo mucho que Dios desea la unidad y armonía de toda la familia humana y la igual dignidad de todo ser humano. Compartimos también la misma preocupación por el bienestar y el futuro de Egipto. Todos los miembros de la sociedad tienen el derecho y el deber de participar plenamente en la vida de la nación, pudiendo disfrutar de una ciudadanía plena y equitativa, y colaborar en la construcción de su país. La libertad religiosa, incluida la libertad de conciencia, arraigada en la dignidad de la persona, es la piedra angular de todas las demás libertades. Es un derecho sagrado e inalienable.

9.     Intensifiquemos nuestra incesante oración por todos los cristianos de Egipto y de todo el mundo y, especialmente, por los de Oriente Medio. Las trágicas experiencias y la sangre derramada por nuestros fieles, que han sido perseguidos y asesinados por la única razón de ser cristianos, nos recuerdan aún más que el ecumenismo del martirio es el que nos une y nos anima en el camino hacia la paz y la reconciliación. Porque como escribe san Pablo: «Si un miembro sufre, todos sufren con él» (1Co 12, 26).

10.  El misterio de Jesús, que murió y resucitó por amor, está en el corazón de nuestro camino hacia la plena unidad. Una vez más, los mártires son quienes nos guían. En la Iglesia primitiva, la sangre de los mártires fue semilla de nuevos cristianos. Así también en nuestros días, la sangre de tantos mártires será semilla de unidad entre todos los discípulos de Cristo, signo e instrumento de comunión y paz para el mundo.

11.  En obediencia a la acción del Espíritu Santo que santifica a la Iglesia, la custodia a lo largo de los siglos y la conduce hacia la unidad plena, aquella unidad por la que oró Jesucristo:

Hoy, nosotros, Papa Francisco y Papa Tawadros II, para complacer al corazón del Señor Jesús, así como también al de nuestros hijos e hijas en la fe, declaramos mutuamente que, con una misma mente y un mismo corazón, procuraremos sinceramente no repetir el bautismo a ninguna persona que haya sido bautizada en algunas de nuestras Iglesias y quiera unirse a la otra. Esto lo confesamos en obediencia a las Sagradas Escrituras y a la fe de los tres Concilios Ecuménicos reunidos en Nicea, Constantinopla y Éfeso.

Pedimos a Dios nuestro Padre que nos guíe, con los tiempos y los medios que el Espíritu Santo elija, a la plena unidad en el Cuerpo místico de Cristo.

12.  Sigamos pues las enseñanzas y el ejemplo del apóstol Pablo, que escribe: «[Esforzaos] en mantener la unidad del Espíritu con el vínculo de la paz. Un solo cuerpo y un solo Espíritu, como una sola es la esperanza de la vocación a la que habéis sido convocados. Un Señor, una fe, un bautismo. Un Dios, Padre de todos, que está sobre todos, actúa por medio de todos y está en todos» (Ef 4, 3-6).