Loiola XXI

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Yemen: los niños y la guerra

Tres de cada cuatro niños de Sudán del Sur no conocen otra cosa que la guerra

UNICEF/Sebastian Rich
Dos niños liberados por grupos armados en Sudán del Sur en Yambio.

8 Julio 2018

Desde 2013, 2,6 millones de bebés han nacido en medio en la guerra y 300.000 niños están al borde de la muerte por desnutrición, reveló el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

“A medida que Sudán del Sur cumple siete años, una guerra aparentemente interminable continúa devastando las vidas de millones de niños”, dijo Henrietta H. Fore, directora ejecutiva de UNICEF que visitó Juba, Ganiyel y Bentiu a principios de este año.

El conflicto y el subdesarrollo han plagado el área durante décadas, dejando a sus niños sin educación, desnutridos y vulnerables a las enfermedades, el abuso y la explotación.

“Las partes del conflicto pueden y deben hacer más para recuperar la paz”, dijo Fore, “los niños de Sudán del Sur merecen algo mejor”.

A pesar de que 800 niños han sido liberados de los grupos armados desde el comienzo del año, se estima que otros 19.000 continúan sirviendo como combatientes, trabajadores y mensajeros y sufriendo abuso sexual.

Preocupantes cifras

La proporción de personas que no saben de dónde vendrá su próxima comida pasó del 35% en 2014 a casi el 60% en la actualidad, con algunas zonas del país a un paso de la hambruna, especialmente durante la temporada de escasez.

Las tasas de malnutrición están en niveles críticos, ya que más de un millón de niños están desnutridos, y de ellos 300.000 están al borde de la muerte.

Dado que una de cada tres escuelas fue destruida, ocupada o cerrada desde 2013, el conflicto también ha dejado a unos dos millones de niños sin educación. Actualmente Sudán del Sur ltiene la mayor cantidad de niños no escolarizados en el mundo.

Además, los esfuerzos para ayudar a quienes más lo necesitan se ven obstaculizados.

Desde que estalló la guerra, más de 100 trabajadores humanitarios han muerto, incluido un conductor de UNICEF la semana pasada.

Hacia la paz

La firma de un alto el fuego permanente entre las dos principales partes enfrentadas en Jartum el mes pasado fue un paso positivo, ofreciendo un destello de esperanza en lo que ha sido un proceso de paz incierto.

“Ahora contamos con el liderazgo y los comandantes para respetarlo y al mismo tiempo garantizar que los trabajadores humanitarios tengan acceso sin restricciones a quienes lo necesitan”, dijo Fore.

La jefa de UNICEF recordó que Sudán del Sur fue el primer país que visitó desde que asumió su cargo.

“Vi por mí mismo lo perjudicados que han sido los niños con la guerra. Simplemente no pueden soportar más”, concluyó.

 

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Yemen; hasta cuándo el sufrimiento de la población?

No hay justificación para la carnicería que se vive en Yemen

UNICEF/Ahmed Abdulhaleem
Niños yemeníes desplazados por el conflicto en Aden.

3 Julio 2018

Once millones de niños, un número mayor que la población entera de Suiza, necesitan ayuda. Los servicios sociales apenas funcionan, la economía está en ruinas, los precios se dispararon, los hospitales están destruidos y las escuelas ahora son refugios o propiedad de grupos armados. La responsable  de UNICEF describe el sufrimiento de los yemeníes, después de una misión a ese país.

“Sin paz no podemos ayudar a los niños ni a la gente que lo necesita, ni tampoco podrán regresar sus medios de vida”, dijo Henrietta Fore, la directora ejecutiva del Fondo de la ONU para la Infancia, al final de su visita de cuatro días a las ciudades de Aden y Sana’a, en Yemen.

Casi 10.000 personas han muerto desde que una coalición militar liderada por Arabia Saudita comenzó a luchar en Yemen para restaurar el poder del gobierno internacionalmente reconocido luego que los rebeldes hutíes tomaran control de Sana’a en 2015.

Al menos 2200 niños han muerto y 3400 han sido heridos, asegura UNICEF, con el temor de que los verdaderos números puedan ser más altos.

“Hemos estado muy preocupados por el colapso de dos sistemas: uno es el de salud, y el otro es el  educativo. Cuando vas a Yemen, te encuentras con funcionarios que dicen que esos sistemas en realidad están derrumbados”, contó Fore.

Los hospitales han sido dañados, las escuelas se han convertido en refugios o han sido tomadas por grupos armados. A los médicos, las enfermeras y parteras no se les ha pagado desde hace dos años, pero aún van a trabajar por la epidemia de cólera. Los docentes tampoco reciben su sueldo, la mitad de las escuelas están cerradas y hay jóvenes viviendo en la calle. Unas 1500 instituciones han sido dañadas en ataques aéreos y bombardeos en los últimos tres años.

“Hay 22 millones de personas necesitadas, se trata de un número extraordinario, 11 millones de esas personas son niños, un número mayor que la población entera de Suiza. El 80% de las personas están por debajo del nivel de pobreza, tenemos 8,4 millones que están al borde de la hambruna y un niño muere cada diez minutos”, expresó la directora de UNICEF.

UNICEF
La directora ejecutiva de UNICEF, Henrietta Fore, visita a pequeños que reciben tratamiento por malnutrición en Sana’a, Yemen.

La crítica situación

Unas 5000 familias han huido de sus hogares en Hodeida en las últimas dos semanas, donde ahora se concentran los combates entre la coalición y los rebeldes. Tiendas, panaderías y restaurantes en la ciudad están en gran parte cerrados, lo que limita la disponibilidad de suministros en el mercado.

Fore dijo que las cosas están empeorando: “Hay una grave escasez de agua, no hay electricidad disponible en la mayor parte de la ciudad, los precios de todos los productos básicos están más altos: granos y cereales, aceite, combustible para cocinar. Estamos viendo que al menos 250.000 artículos médicos para mujeres y niños se necesitan urgentemente. Uno de cada cuatro niños padece desnutrición aguda, los casos de cólera van en aumento, y la escalada de violencia significa que muchas de las calles están siendo destruidas. Esto afecta el suministro de agua y la electricidad”, comentó.

UNICEF ha estado pagando incentivos a los trabajadores de la salud en los hospitales. El Fondo expresó que también le gustaría hacer más en el sistema educativo para tratar de que la escuela continúe, ya que muchos maestros han huido de la violencia y ya no viven en la comunidad.

“El pago de alguna manera a los trabajadores de la salud, los educadores y trabajadores de saneamiento marcan una gran diferencia, y esta transferencia de efectivo significa mucho. Tenemos que hacer más de eso”, explicó la jefa de UNICEF.

Junto con el Banco Mundial, UNICEF realiza un programa de transferencia de dinero en efectivo para las familias más pobres, apoyando a unos nueve millones de personas. Se trata de un pago de 40 dólares cada tres meses.

UNICEF
La directora ejecutiva de UNICEF, Henrietta Fore, comparte con niños en un centro médico de Aden, Yemen.

Los peligros que enfrentan los niños

Además de sufrir en medio de la guerra, los niños son susceptibles de  ser reclutados como soldados o ser víctimas de la trata de personas.

“Yemen siempre hay sido un punto de tránsito, los niños están siendo secuestrados para enlistarlos como soldados, mientras las niñas lo son para casarlas. El matrimonio infantil continúa en aumento. Con tanta pobreza las familias están entregando a sus hijos porque no tienen con qué darles de comer”, expresó.

La directora de UNICEF  dijo haber sido testigo además de la epidemia de cólera, y ver personas que aún continúan ingresando a los hospitales, tanto adultos mayores como jóvenes y niños: “Esto puede matar a un niño y la mortalidad de los menores de cinco años continúa siendo muy alta, estamos muy preocupados”.

Para Fore, a pesar de todo el esfuerzo de UNICEF en el terreno, se necesita una solución política urgente al conflicto para poder proteger a los pequeños.

 


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Guterres (ONU) pide el cese inmediato de los combates en el suroeste de Siria

Guterres pide el fin inmediato de los combates en el suroeste de Siria

ONU/Manuel Elias
El Secretario General António Guterres se dirige a la prensa en la sede de la ONU en Nueva York.

23 Junio 2018

El Secretario General expresó su profunda preocupación por los miles de civiles atrapados en una escalada de enfrentamientos en la zona cercana a la frontera con Jordania, que ha dejado miles de personas desplazadas.

En un comunicado emitido por su portavoz, António Guterres dijo que una intensificación en el conflicto sirio en el suroeste del país, que involucra ofensivas terrestres y bombardeos aéreos, “ha resultado en el desplazamiento de miles de civiles, la mayoría de los cuales se están moviendo hacia la frontera jordana”.

Guterres se encuentra preocupado por los grandes riesgos que estas ofensivas representan para la seguridad regional.

Según despachos de prensa, el ejército sirio lleva a cabo intensos ataques contra zonas controladas por el ISIS en las provincias de Al-Swieda y Daraa.

El titular de la ONU pidió “el fin inmediato de la actual escalada militar” e instó a todas las partes en la guerra a “respetar sus obligaciones en virtud del derecho internacional y las leyes humanitarias, incluida la protección de civiles y la infraestructura civil”.

“Recordando los arreglos de reducción de la escala y el alto el fuego que han proporcionado relativa calma en el sudoeste de Siria durante el año pasado, el Secretario General insta a todos a moderar y respetar estos compromisos como una cuestión prioritaria”, concluye el comunicado.


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Yemen: la ONU ante la peor crisis humanitaria mundial.

En medio de los bombardeos, la ONU apresura la ayuda en la ciudad yemení de Al Hudaydah

OCHA/Giles Clarke
Coches y camiones esperan para pasar sobre el puente Hajjah, en Al Hudayda, Yemen, que fue destruido por el conflicto.

14 Junio 2018

A medida que la ciudad portuaria de Al Hudaydah sigue siendo objeto de los ataques de la coalición liderada por Arabia Saudita, para expulsar a los rebeldes hutíes que la controlan, las Naciones Unidas se apresuran a asistir a miles de familias vulnerables en un país que vive ya la peor crisis humanitaria mundial.

“Docenas de miembros del personal de la ONU en la ciudad ayudan a entregar comida, agua y servicios sanitarios”, indico Lise Grande, coordinadora de Asuntos Humanitarios para el país. “Estimamos que cerca de 600.000 civiles se encuentra en la ciudad, muchos de los cuales dependen de la asistencia para sobrevivir”.

De acuerdo con los informes, el asalto al punto de entrada de las importaciones de comida del país comenzó el miércoles, después de que fracasaran los esfuerzos diplomáticos para prevenir que las fuerzas del Gobierno yemení y sus aliados lanzaran la ofensiva.

“Durante semanas, nuestros socios humanitarios se han estado preparando para hacer frente a un posible asalto. Las agencias han predispuesto 63.000 toneladas métricas de comida, cientos de miles de kits de emergencia, suplementos nutricionales, agua y combustible. Se han enviado quipos médicos y se han establecido puestos para servicios humanitarios”.

Durante semanas, nuestros socios humanitarios se han estado preparando para hacer frente a un posible asalto.

“Ayer, incluso cuando la ciudad se veía disparada y bombardeada, una nave contratada por las Naciones Unidas atracó en el puerto de Al Hudaydah y descargó miles de toneladas métricas de comida. Otros dos buques se preparan para hacer lo mismo”.

El jueves, se distribuyeron paquetes de emergencia con comida y suplementos higiénicos para los civiles desplazados por el conflicto en el sur de la ciudad.

Las agencias humanitarias ya cuentan con programas de ayuda en la ciudad. Cada día, se reparten 50.000 litros de agua potable y los equipos médicos han ayudado a poner fin a la propagación del cólera y otras enfermedades mortales.

“De acuerdo con el derecho internacional humanitario, las partes de un conflicto están obligadas a hacer todo lo posible para proteger a los civiles y garantizar que tienen acceso a la ayuda que necesitan para sobrevivir”, señaló Grande.

Las Naciones Unidas solicitan 3000 millones para el Plan de Respuesta2018 que ayuda a 22,2 millones de personas necesitadas en Yemen, donde se vive la peor crisis humanitaria mundial. Hasta la fecha, se han recibido 1500 millones, la mitad de los recursos.

El Consejo de Seguridad espera reunirse a puerta cerrada el jueves para abordar la situación en Yemen.


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El alto el fuego en Afganistán.

Guterres aplaude la extensión del alto el fuego del Gobierno en Afganistán

UNAMA/Fardin Waezi
Vista panóramica de Kabul, la capital de Afganistán

16 Junio 2018

El tular de la ONU pide al talibán que se una a ese alto el fuego y ha condenado el ataque perpetrado durante las celebraciones del Eid al Fitir, en el que han muerto 17 personas y otras 10 resultaron heridas. El Secretario General ha reiterado la disponibilidad de las Naciones Unidas para ayudar al pueblo afgano.

El Secretario General aplaude la decisión de Gobierno de Afganistán de mantener el alto el fuego unilateral con el Talibán en un comunicado publicado este sábado por su portavoz.

António Guterres insta al talibán a escuchar el llamado de paz del pueblo afgano y también extender el alto el fuego.

“El Secretario General cree que la única solución al conflicto en Afganistán es a través de un proceso político inclusivo. Las Naciones Unidas están dispuestas a trabajar con el pueblo, el Gobierno y todas las partes interesadas para lograr una paz duradera” en el país, señala Stephan Dujarric.

Las Naciones Unidas están dispuestas a trabajar con el pueblo, el Gobierno y todas las partes interesadas para lograr una paz duradera.

Guterres insta a las partes a no permitir que prevalezcan los que intentan hacer fracasar los esfuerzos de paz.

Condena del ataque perpetrado este sábado

El titular de la ONU ha condenado también el ataque de hoy en la provincia oriental de Nangahar durante las celebraciones de Eid al Fitr.

Guterres xtiende sus condolencias a las familias de las víctimas y desea a los heridos una pronta recuperación.

Al menos, 17 personas murieron este sábado y otras 10 resultaron heridas a consecuencia de una explosión cerca de la carretera Jalalabad-Torkham en la ciudad de Ghazi Amanullah Khan, en la provincia de Nangarhar.

El ataque tuvo como objetivo una concentración de combatientes talibanes y fuerzas de seguridad afganas que se habían reunido para celebrar un alto el fuego de varios días.

El incidente tuvo lugar durante el alto el fuego de tres días anunciado por los talibanes para las vacaciones de Eid al-Fitr y el alto el fuego anunciado por el Gobierno entre el 12 al 19 de junio, que ahora ha sido extendido. Otros grupos, como el Estado Islámico, no están incluidos en los acuerdos de alto el fuego.

 


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Escalada militar contra Yemen y sus posibles consecuencias en la población civil

La escalada militar en Yemen empeorará aún más la crisis humanitaria

OCHA/Giles Clarke
Un hombre y sus hijos viajan para colectar agua bajo el puente Hajjah, en Al Hudayda, Yemen, que fue destruido por el conflicto.

13 Junio 2018

La ONU advirtió este miércoles sobre los serios efectos humanitarios que provocará un aumento de las hostilidades en la ciudad portuaria de Al Hudaydah. Las Naciones Unidas han colocado 70.000 botiquines de ayuda humanitaria en diversos puntos de toda la provincia.

El enviado especial del Secretario General para Yemen, Martin Griffiths, está preocupado por la escalada militar en la ciudad de Al Hudaydah.

El ataque de la coalición liderada por Arabia Saudita y los Emiratos Árabes comenzó este miércoles y busca expulsar a los rebeldes Houthi que controlan un puerto estratégico para la entrada de la mayor parte de la ayuda humanitaria en ese país.

La escalada militar tendrá graves consecuencias en la dramática situación humanitaria del país y repercutirá en sus esfuerzos por reanudar las negociaciones a fin de lograr una solución política en el conflicto de Yemen.

El enviado exhortó a las dos partes a participar de manera constructiva en los esfuerzos para evitar que se produzcan enfrentamientos militares en la ciudad y les instó a actuar con moderación y dar una oportunidad a la paz.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Filippo Grandi, destacó que la intensificación de combates dificultaría aún más el acceso a la ayuda de socorro.

“No hablamos sólo del acceso humanitario que ha sido intermitente, sino también, y es lo más importante, del acceso comercial a los bienes. Combustible, comida, medicinas, por lo menos en estas tres importantes áreas. Creo que los combates harán más difícil ese acceso”.

Grandi indicó que ACNUR ya había tomado la decisión de retirar al personal internacional antes del ataque, pero no al personal nacional, que en su opinión quedó “más desprotegido”.

Calificó como un “milagro” que no se hayan producido más víctimas entre el personal humanitario tras la reciente muerte de un miembro del Comité Internacional de la Cruz Roja.

70.000 botiquines listos

El portavoz de las Naciones Unidas, Stéphane Dujarric, indicó este miércoles durante su encuentro diario con la prensa que las Naciones Unidas continúan trabajando en colaboración con sus socios humanitarios en Hudaydah.

Estos han colocado 70.000 botiquines de respuesta rápida en diversos puntos de ayuda humanitaria diseminados por toda la provincia, incluida la ciudad de Al Hudaydah.

Los kits de respuesta rápida incluyen raciones de alimentos para una familia durante dos semanas, artículos de higiene y otros productos de primera necesidad.

UNICEF pide defender a los menores del ataque

Por su parte, la directora ejecutiva del Fondo de la ONU para la Infancia, Henrietta Fore, expresó su inquietud por la suerte de los 300.000 niños que habitan en la ciudad portuaria, sus alrededores y en todo Yemen y solicitó su protección.

“La supervivencia de millones de niños y niñas en Yemen depende de los productos humanitarios y comerciales que atraviesan ese puerto todos los días. Sin las importaciones de alimentos una de las peores crisis alimentarias mundiales sólo podrá empeorar. Sin las importaciones de combustible, que son fundamentales para el bombeo de agua, el acceso de la población al agua potable se reducirá aún más, lo que dará lugar a más casos de diarrea y cólera, que pueden llegar a ser mortales para los niños de corta edad”, dijo.

Fore destacó que bloquear este sustento tendrá consecuencias devastadoras para cada uno de los once millones de niños y niñas que precisan asistencia humanitaria en un país devastado por la guerra.

“Hace apenas dos días, los equipos de UNICEF entregaron a sus socios en Al Hudaydah antibióticos, jeringuillas, líquidos intravenosos, alimentos terapéuticos listos para su consumo y botiquines de higiene, pero no durarán mucho. Si la situación de seguridad empeora, nuestra capacidad de respuesta se verá gravemente obstaculizada”.

Instamos a todas las partes en el conflicto y a las que tengan influencia sobre ellas a anteponer la protección de los niños sobre cualquier otra consideración, finalizó la directora ejecutiva de UNICEF.


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Siria: el elevado coste de la liberación por los norteamericanos de Raqqa

La población civil pagó un alto precio por la devastadora “liberación” de Raqqa

Por Amnistía Internacional

Yendo en auto por Raqqa, resultaba fácil creer lo que había dicho un alto mando militar estadounidense: que se habían lanzado en esta ciudad siria más proyectiles de artillería que en ningún otro lugar desde la guerra de Vietnam.

Se veía la destrucción prácticamente en todas las calles, en las montañas de escombros, los edificios bombardeados y los armazones de metal retorcido de los vehículos. También había recordatorios constantes de las vidas civiles destrozadas, en las pertenencias rotas, los restos de ropa y los mugrientos juguetes infantiles esparcidos entre las ruinas.

Entre el 6 de junio y el 17 de octubre de 2017, la Coalición dirigida por Estados Unidos lanzó una operación para “liberar” Raqqa de manos del grupo armado autodenominado Estado Islámico. Según la Coalición, su campaña aérea de precisión le había permitido expulsar al Estado Islámico de Raqqa a costa de muy pocas víctimas civiles, pero nuestras investigaciones han encontrado enormes agujeros en este discurso.

Nuestro nuevo informe, “Guerra de aniquilación”: Devastadores estragos en la población civil de Raqqa, Siria, presenta las pruebas que recogimos durante varias semanas en Raqqa, investigando casos de civiles que pagaron un precio brutal por lo que el secretario de defensa estadounidense James Mattis prometió que iba a ser una “guerra de aniquilación” contra el Estado Islámico.

La población quedó atrapada en medio de los combates que libraban en las calles de la ciudad los miembros del Estado Islámico y los combatientes de las Fuerzas Democráticas Sirias, que, bajo dirección kurda, contaban con el apoyo de los incesantes ataques aéreos y de artillería de la Coalición. El Estado Islámico minó la rutas de huida y disparaba a las personas civiles que intentaban escapar.

Murieron centenares de civiles: en algunos casos, en sus casas; en otros, en los lugares mismos donde habían buscado refugio, y en otros, y al intentar escapar.

Investigamos los casos de cuatro familias sirias, que perdieron en total a 90 parientes y vecinos, casi todos ellos muertos en ataques aéreos de la Coalición.

En el caso de la familia Badran, 39 de sus miembros murieron en cuatro ataques aéreos distintos de la Coalición cuando corrían de un lugar a otro dentro de la ciudad, intentando desesperadamente alejarse de las cambiantes zonas de combate y de los bombardeos aéreos de la Coalición en el curso de varias semanas.

“No entiendo por qué nos bombardeaban […] ¿Es que los aviones de vigilancia no veían que éramos familias civiles?”

Tras intentarlo varias veces, ella y su esposo lograron por fin escapar, después de haber perdido a toda su familia, incluida su única hija, una niña de un año llamada Tulip, cuyo cuerpecito enterraron junto a un árbol.

Los Aswad eran una familia de comerciantes que se habían esforzado mucho toda su vida para construirse una vivienda en Raqqa. Algunos de sus miembros se habían quedado en la ciudad para defender su casa de los saqueos y se habían refugiado en el sótano. Pero el 28 de junio, un ataque aéreo de la Coalición destruyó el edificio y mató a ocho civiles, la mayoría niños.

Otro miembro de la familia murió al pisar una mina del Estado Islámico cuando regresó a la ciudad para recuperar los cadáveres días más tarde.

Durante los cuatro meses que duró la ofensiva, las fuerzas estadounidenses, británicas y francesas de la Coalición efectuaron decenas de miles de ataques aéreos. Las fuerzas estadounidenses, que alardeaban de haber disparado 30.000 proyectiles de artillería durante la campaña, fueron también responsables de más del 90% de los ataques aéreos.


Raqqa. © AI

La Coalición usó en reiteradas ocasiones armas explosivas con efectos en una superficie amplia en zonas pobladas donde sabían que había civiles atrapados. Hay indicios convincentes de que los bombardeos aéreos y de artillería de la Coalición mataron e hirieron a miles de civiles, en muchos casos en ataques desproporcionados o indiscriminados que violaron el derecho internacional humanitario y podrían constituir crímenes de guerra.

La precisión de los ataques aéreos de precisión depende únicamente de la precisión de la información sobre los objetivos. Además, cuando se emplean bombas lo suficientemente grandes como para destruir edificios enteros, así como artillería con efectos en una superficie amplia, cualquier afirmación sobre reducir al mínimo las víctimas civiles suena falsa.

Amnistía Internacional insta a los miembros de la Coalición a que investiguen de manera imparcial y exhaustiva las denuncias de violación del derecho internacional y de víctimas civiles y reconozcan públicamente la magnitud y gravedad de la pérdida de vidas civiles y de la destrucción de bienes civiles causadas en Raqqa.

Estados Unidos, Reino Unido y Francia deben revelar las conclusiones de dicha investigación. Deben ser transparentes al revelar sus tácticas, los medios y métodos específicos de ataque, la selección de los objetivos y las precauciones adoptadas en la planificación y ejecución de los ataques.

Además, deben revisar los procedimientos con los que determinan la credibilidad de las denuncias de víctimas civiles y garantizar justicia y reparación a quienes ha sufrido violaciones del derecho internacional.

Las víctimas, incluida la pequeña Tulip, merecen justicia.

Los miembros de la Coalición no deben correr el riesgo de repetir los mismos errores en otro lugar.