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Los niños en las calamidades actuales. Papa Francisco

“Hay gente que muere porque se arrojan bombas como caramelos”

En Santa Marta, el Papa acusó el dramatismo de estos tiempos semejantes «a los del diluvio», afirmando que «Dios sufre» ante los pobres y los débiles que pagan la factura de las guerras

El Papa Francisco a Santa Marta

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Pubblicato il 19/02/2019
Ultima modifica il 19/02/2019 alle ore 13:33
SALVATORE CERNUZIO
CIUDAD DEL VATICANO

Niños soldado, hombres y mujeres torturados y perseguidos. Pobres, hambrientos, huérfanos. Guerras y bombas arrojadas como caramelos. Qué feo escenario presenta el mundo de hoy. «Yo no creo que nuestros tiempos sean mejores que los del diluvio, no lo creo: las calamidades son más o menos las mismas, las víctimas son más o menos las mismas», afirmó Francisco en la misa matutina de Santa Marta de hoy.

EL Papa sigue sacudiendo el corazón de los creyentes y en su homilía, según indicó Vatican News, exhortó a «pedir la gracia de llorar ante las calamidades del mundo, ante los perseguidos». La indiferencia, la costumbre, son, efectivamente, peligros graves ante los dramas que se viven en algunas zonas del mundo. Ante ellos «Dios sufre», afirmó el Pontífice. «Es un Dios que tiene sentimientos, no es abstracto», no un Dios de puras ideas, sino un Dios que «sufre», que es capaz «de enojarse, de dolerse, pero sobre todo de ser hermano con los hermanos, padre con los hijos».

«Nuestro Dios nos ama con el corazón –insistió el Papa–, no nos ama con las ideas. Y, cuando nos acaricia, nos acaricia con el corazón y cuando nos apalea, como un buen padre, nos apalea con el corazón, sufre más Él que nosotros». Y «si Él es capaz de dolerse con el corazón, también nosotros –añadió– seremos capaces de dolernos».

¿Cómo no hacerlo en estos tiempos de hoy, que no son diferentes de los del diluvio universal? «Está la gran calamidad del diluvio, está la gran calamidad de las guerras de hoy, en las que la factura de la fiesta la pagan los débiles, los pobres, los niños, los que no tienen recursos para salir adelante», acusó el obispo de Roma. «Están los problemas, las calamidades del mundo, los pobres, los niños, los hambrientos, los perseguidos, los torturados, la gente muere en la guerra porque arrojan las bombas como si fueran caramelos».

«Yo no creo que nuestros tiempos sean mejores de los del diluvio», insistió Francisco, «las calamidades son más o menos las mismas, las víctimas son más o menos las mismas. Pensemos, por ejemplo, en los más débiles, los niños. La cantidad de niños hambrientos, de niños sin educación: no pueden crecer en paz. Sin padres, porque han sido masacrados por las guerras… Niños soldado… Solo pensemos en esos niños».

Y, pensando en ellos, invitó a pedir la gracia de «un corazón que se parezca al corazón de Dios». Seguros de que el Señor está «dolido», acercándonos a Él diciendo: «Señor, mira estas cosas, yo te comprendo». Consolemos al Señor: «Yo te comprendo y te acompaño en la oración», en la obra de intercesión por todas estas calamidades que son «fruto del diablo que quiere destruir la obra de Dios».

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Venezuela: carta de un obispo al presidente Maduro

Obispo Mario Moronta en Carta a Maduro: escuche el clamor del Pueblo

“Muchas familias no comen lo necesario para poder alimentarse”

Griselda Mutual – Ciudad del Vaticano

Una carta abierta abierta y pública, el reclamo de un pastor, una voz clamorosa que se alza en la zona fronteriza con Cúcuta, fruto de un encuentro y cercanía constante con el pueblo que sufre en Venezuela, también en la frontera y fuera del país: es la de Monseñor Mario Moronta, Obispo de San Cristóbal y Primer Vicepresidente de la CEV dirigiéndose a Nicolás Maduro, este lunes 18 de febrero.

Muchas familias no comen lo necesario para poder alimentarse

“No es ningún secreto que hoy atravesamos la más grave crisis política, económica, social y moral que azota al país. Negarlo es querer tapar el sol con un dedo o demostrar que se está encerrado en una cúpula de cristal. Sé que le disgusta a Usted y sus seguidores que se le hable de ‘crisis o emergencia humanitaria’ Pero ¿cómo caracterizar la situación que golpea a la inmensa mayoría de nuestros hermanos?”. Con la pregunta expuesta, el Obispo Moronta dirigió al líder político una invitación a una reflexión, afirmando que en esta situación no es posible “negar el deterioro de la calidad de vida de los venezolanos”, pues “hay hambre” y “muchas familias no comen lo necesario para poder alimentarse”.

Hay guerra económica, pero es contra el pueblo

A la vez que pasa lista a las numerosas dificultades del pueblo, como la pobreza crítica, los altísimos índices de desnutrición, la salud “desguarnecida” en todos los sentidos, Monseñor Moronta en un llamado directo a la persona de Maduro – la carta en efecto es pública pero dirigida explícitamente a él – alude a la referencia continua de este último a la “guerra económica” como “causa de los problemas del país”, constatando que, de hecho, “es verdad, existe una ‘guerra económica’”, pero ésta no es “contra el Gobierno ni las instituciones del Estado, sino contra el pueblo”; y menciona aquella de la corrupción “que ha enriquecido a muchos que se denominan dirigentes y servidores de la nación”, o como la del saqueo del arco minero que, “amén de destruir la ‘Casa común de la Creación’, ha permitido que no pocos se llenen de las ganancias de la minería ilegal.

Contrabando de combustible escandaloso

Mons. Moronta señala la situación en la región tachirense, en donde los vehículos necesitan hasta 48 horas para llenar su tanque, y habla del “escandaloso contrabando de combustible”, – que en el país cuesta menos de un centavo de dólar, ndr.– .  Se trata de un hecho que el obispo denuncia como “irreversible”, “porque quienes tienen la misión de velar por la protección del pueblo o se hacen de la vista gorda o, sencillamente, tienen parte en el negocio”.

SEBIN no persiga a quienes piensan diferente, trabaje para objetivos válidos

Refiriéndose a la presencia de grupos irregulares en el país, a los “negociados de muchos dirigentes y autoridades, así como de civiles, en torno a lo que es el contrabando de gasolina y otros insumos necesarios”, como también a “los responsables y miembros de las mafias que trafican con personas y llevan a muchos jóvenes y adolescentes venezolanos a la prostitución en otros países, como si se tratara de una mercancía apetitosa”, indica que “sería bueno que el SEBIN (Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional), en vez de andar persiguiendo a quienes piensan diferente al Gobierno, se dedicaran a hacer labores de auténtica inteligencia”.

“La gente del pueblo está cansada, porque sigue siendo menospreciada. Hay represión de diverso tipo. Aunque no guste, la inmensa mayoría del pueblo, sufre una crisis de carácter humanitario. Se lo puedo atestiguar”, afirma. “No soy de los que está encerrado en oficinas, sino que camino por las comunidades, me encuentro con todos sin distinción” […] “No hay que tenerle miedo al pueblo si de verdad uno forma parte de él”, asegura.

Para que el diálogo sea verdadero hay que escuchar de verdad 

Al hablar del diálogo pedido por Maduro, Monseñor Moronta señala que el mismo “requiere del encuentro, del reconocimiento del otro y de la corresponsabilidad en los acuerdos y soluciones que se presenten”, y le recuerda:

“Usted ha acudido nuevamente al Papa para que se garantice el diálogo. Además de no haberse cumplido con anteriores acuerdos, según lo indicaba el Cardenal Pietro Parolin en la misiva del  2 de diciembre del 2016, no vemos disposición para el auténtico diálogo. Y no me refiero al del entablado o al que se quiere volver intentar, con las élites políticas del oficialismo y de la oposición. Hace muchos años hay un protagonista necesario del diálogo que ha quedado por fuera. Para que haya diálogo verdadero, hay que escuchar de verdad, con sinceridad, al mismo pueblo. Y eso ni se ha dado ni parece darse”.

Permita ingreso de ayudas humanitarias

Seguidamente menciona pedidos del pueblo que han encontrado “oídos sordos”; y reclama:

“El pueblo le pide que escuche el clamor que proviene de sus sufrimientos”; “atrévase a escuchar a ese pueblo que quiere ser tratado con dignidad y justicia, pero en paz y sin revanchismos”. “Pedir y recibir la ayuda de ese tipo (humanitaria ndr.) no es ninguna traición a la patria, sino un deber moral a favor de la dignidad de las personas que no tienen medicamentos, alimentos y otros insumos necesarios”.

Venezuela está siendo expoliada de sus bienes naturales

Con el corazón en los “numerosos hermanos” que deben emigrar para tratar de conseguir una mejor calidad de vida o para sostener a sus familias, resalta que Venezuela es una nación rica y “puede ser capaz de crear condiciones de vida que permitan a los ciudadanos ser gente honesta, progresista y constructora de futuro”, pero “está siendo expoliada por quienes explotan irracional e inhumanamente las minas y otros rubros de la economía del país”.

Permita elecciones libres

“Debe escuchar al pueblo que está pidiéndole un cambio de orientación política. Le está pidiendo que se dé la posibilidad de una nueva dirección, ¿Por qué no se arriesga a convocar a unas elecciones libres, con un nuevo CNE (constituido por representantes de todos los partidos políticos y por instituciones nacionales que tienen que ver con la academia, la economía, los obreros) y con la posibilidad de otros candidatos? Abra la puerta y póngase a un lado. La inmensa mayoría de los venezolanos está pidiendo que ya no siga al frente del Poder Ejecutivo. Es bueno recordar, al haber celebrado este 15 de febrero pasado 200 años del Congreso de Angostura, lo dicho por  Simón Bolívar en su discurso: “El sistema de gobierno más perfecto es aquél que produce mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad social y mayor suma de estabilidad política”, expresa.

No asustar al pueblo, evitar derramamiento de sangre

En la extensa carta el obispo de San Cristóbal cuestiona además algunas medidas tomadas por el gobierno de Maduro, como los piquetes militares para impedir la entrada de ayuda humanitaria, y cuestiona: “¿Es que acaso esos militares no son pueblo? Ellos están para defender a los hombres y mujeres de Venezuela y no para reprimirlos. ¿Sus asesores e informantes no le han dicho que la gente está resteada? Evite el derramamiento de sangre; deje a un lado la persecución a los disidentes; escuche y sienta el padecimiento de un pueblo que quiere libertad y justicia, pero con dignidad y sin opresión”.

Sí a la independencia y autonomía, no a las ideologías que destruyen la grandeza de la sociedad

Ya casi en la conclusión de la misiva el prelado recuerda las diversas referencias de Maduro a las influencias del “imperio”, y especifica: “Soy de los que creo que debemos reafirmar continuamente nuestra independencia y autonomía. Pero eso es válido también para aquellos países que quieren imponer en Venezuela una ideología que rompe con la integración latinoamericana, desvaloriza a la persona humana y destruye la grandeza de una sociedad”.

«Dé el paso»

Por último, la solicitud del Obispo de San Cristóbal a Nicolás Maduro es a que cuando los allegados de este último manifiesten sus desacuerdos con lo que ha dicho “ni ofendan ni descalifiquen”. Haciendo presente que esta carta es de su propia responsabilidad, pide “que no se tomen represalias, ni persecuciones, ni nada que atente contra la seguridad física, psíquica e integral de mi familia, de mis amigos allegados, de los sacerdotes ni de las comunidades que sirvo como pastor de la Iglesia”, y ofrece una oración para que el Dios de la Vida “le dé la sabiduría y la luz del Espíritu para que tome la decisión más conveniente para Usted y para todo el pueblo venezolano”. “Ya se lo hemos señalado. Dé el paso”, concluyó.

Escuche la Carta completa en la voz del Obispo Mario Moronta

 


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Haití: violencia y grave crisis nacional. Llamamiento de los obispos

Anti-government protests continue in HaitiAnti-government protests continue in Haiti  (ANSA)

Haití: “El momento es grave”, denuncian los Obispos

Tal como informa la Agencia de noticias Fides, los Obispo haitianos declaran: “El momento es grave, porque hay violencia contra la vida. Deploramos la pérdida de vidas y bienes registrados recientemente en las manifestaciones. Aprovechamos esta oportunidad para expresar nuestra solidaridad con las víctimas y los familiares de las víctimas”

Ciudad del Vaticano

“La hora es grave, la pobreza aumenta, el bien común está amenazado. ¡El país está al borde del abismo! Esta situación no puede durar más”. Con estas palabras los Obispos de la Conferencia Episcopal de Haití se refieren a la terrible situación de violencia general que se vive en el país después de que la población saliera a las calles para manifestarse contra el gobierno del Presidente Jovenel Moïse.

El sábado 9 de febrero, en Puerto Príncipe, un niño de 14 años fue asesinado durante una manifestación, mientras otra persona murió el domingo 10 en Jacmel, tal como informaron los medios locales. La policía utilizó gas lacrimógeno para dispersar a los cientos de jóvenes de los barrios más pobres que marcharon el lunes 11 en una de las principales arterias de la capital. Los disparos resonaron en las calles aledañas. En la confusión general, las tiendas fueron saqueadas. Y según información local, esta movilización nunca se vio.

Intensificación de la ira popular

La ira popular se está intensificando con el empeoramiento de las dificultades económicas sufridas por la mayoría que es pobre. Ante una inflación que ha superado el 15% durante dos años, la primera solicitud de los manifestantes es tener algo para comer. La frustración se vio agravada por la publicación, a fines de enero, de un informe del Tribunal de Cuentas sobre la gestión desastrosa y las posibles desviaciones de fondos prestados por Venezuela desde el año 2008 para financiar su desarrollo.

Situación de tensión

La situación de tensión continúa. Los bloqueos en las carreteras se reportan en varias ciudades donde los eventos tuvieron lugar el lunes 11 de febrero. Tanto es así que por temor a la violencia, la mayoría de las escuelas, empresas y administraciones permanecieron cerradas. Y a partir de la movilización nacional de la oposición, del 7 de febrero, que marcó los dos años del mandato presidencial de Jovenel Moïse, se organizaron manifestaciones espontáneas menores en los principales centros urbanos. Al mismo tiempo se registraron barricadas construidas por jóvenes que detenían a quienes intentaban cruzarlas, con incendios de vehículos y saqueos a las tiendas, en un ambiente de intimidación que paralizó la capital, Puerto Príncipe.

Por esta razón, los Obispos de este país llaman “a la conciencia de los ciudadanos de los diferentes partidos a una decisión patriótica”, tal como se lee en su mensaje, publicado el lunes por la noche, 11 de febrero, y enviado a la mencionada Agencia Fides.

En busca de una solución inteligente

“Debemos encontrar una solución inteligente que tenga en cuenta los mejores intereses de la nación y la defensa del bien común” – escriben los Obispos – y en este sentido afirman que recurren “a la conciencia de los ciudadanos de los diversos partidos políticos para una decisión patriótica, incluso si es a un costo elevado”.

De ahí que hayan invitado para el 11 de febrero, en la fiesta de Nuestra Señora de Lourdes y Día Mundial de los Enfermos, a orar por Haití, dirigiendo sus miradas al Señor.


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La Santa sede sobre la crítica situación en Venezuela

Panamá, Venezuela irrumpe en las JMJ. El Vaticano: basta sufrimiento

En una nota la Santa Sede expresa preocupación y prudencia. El cardenal Porras a las fuerzas de seguridad: respetar el derecho de protesta de los ciudadanos

En la JMJ se reza por Venezuela

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Pubblicato il 25/01/2019
Ultima modifica il 25/01/2019 alle ore 19:28
DOMENICO AGASSO JR
ENVIADO A PANAMÁ

La Santa Sede no podía no pronunciarse. Eran demasiadas las presiones sobre el Papa en sus primeras horas en América Latina. La crisis en Venezuela irrumpe así en la visita de Francisco a Panamá por la JMJ. Y obliga al Pontífice a pronunciarse a través del portavoz Alessandro Gisotti. En una nota, el director ad interim de la Oficina de Prensa hace saber que “el Santo Padre, informado en Panamá de las noticias provenientes de Venezuela, sigue con cercanía el desarrollo de la situación y reza por las victimas y por todos los Venezolanos”. El Vaticano “apoya todos los esfuerzos que permitan ahorrar ulterior sufrimiento a la población”.

Es una declaración prudente, motivada por la incertidumbre sobre lo que está pasando y las dinámicas en curso, empezando por las que tienen que ver con el ejército. Prudente pero significativa porque no expresa reconocimiento a las distintas partes. El Papa sobre todo no quiere arriesgarse a crear chispas que puedan provocar reacciones fogosas.

A tener en cuenta una escena imprevista que ocurrió después de la reunión con los obispos: Francisco, con tono serio, preguntó si había algún prelado venezolano. La sensación que existe es que quiere hablar con ellos lo antes posible.

En Panamá está de hecho la Iglesia venezolana, que participa con sus jóvenes en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), entre la preocupación de los jóvenes, llamadas telefónicas a casa, con la atención puesta en los informativos de televisión y en los periódicos.

La posición oficial de los obispos venezolanos es conocida: piden que se garantice la vida de las personas y la libertad de expresión. En un comunicado firmado por el presidente, monseñor Roberto Lücket, obispo emérito de Coro, “exhorta y exige” a los diversos cuerpos de seguridad del Estado de seguridad, “el respeto a los ciudadanos que se manifiestan hoy, cuyo derecho está consagrado en el Artículo 68 de la Carta Magna evitando la represión violenta, las detenciones arbitrarias, tratos crueles y el uso de armas de fuego y sustancias tóxicas para controlar las manifestaciones pacíficas”. La Comisión recuerda que la Asamblea Nacional es “actualmente el único órgano del poder público con legitimidad para ejercer soberanamente su competencias” con el fin de “consultar al Pueblo en Cabildo Abierto”, mecanismo de consulta previsto por la Constitución, “cuyas decisiones son vinculantes para todas las instancias del Estado”.

La agencia Fides de la Conferencia episcopal de Venezuela informa que en Maturin cerca de 700 personas permanecen todavía encerradas en el interior de la catedral de Nuestra Señora del Carmen por miedo de las acciones violentas contra los manifestantes. Maturin es una ciudad al este de Venezuela, considerada la capital petrolífera de la Venezuela oriental. Precisamente en esta zona, la Guardia nacional y la policía han lanzado una dura represión.

Y desde Panamá interviene también el cardenal venezolano Baltazar Enrique Porras Cardozo, arzobispo de Mérida y administrador apostólico de la diócesis de Caracas, que exhorta a las fuerzas de seguridad del Estado a respetar el derecho de protesta, y reivindica el derecho de los sacerdotes a manifestarse “si se hace sin protagonismo, sin eslóganes políticos, en actitud fraternal”. Para el purpurado es necesario “salir simplemente para acompañar y proteger a la gente, especialmente a los más vulnerables, y transmitirles esperanza, alegría y paz”.

Volviendo a la Santa Sede, según ha podido saber Vatican Insider, al otro lado del Tíber ha sido apreciada la posición de la Unión Europea expresada por Federica Mogherini, Alta representante para los Asuntos Exteriores y la Política de Seguridad: “La UE apoya plenamente la Asamblea Nacional como la institución democráticamente elegida, cuyos poderes deben restablecerse y respetarse. Es necesario asegurar y respetar los derechos civiles, la libertad y seguridad de todos los miembros de la Asamblea, incluido los de su presidente, Juan Guaidó”. Palabras de las que se deduce la misma preocupación vaticana por las posibles degeneraciones violentas, y que por tanto defienden las instituciones y el voto democrático, sin dar reconocimiento neto a nadie en especial.


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Guterres (ONU) sobre los disturbios en Venezuela y la necesidad del diálogo

Guterres pide el diálogo para evitar un conflicto que sería un desastre para Venezuela y la región

European Union/N. Mazars
La Unión Europea y la Cruz Roja asisten a miles de venezolanos migrantes en todo América Latina.

24 Enero 2019

El Secretario General está preocupado por los acontecimientos en Venezuela y ha apostado por el diálogo frente a quienes niegan que exista esa posibilidad. Por eso ha llamado a todos los actores a disminuir las tensiones. Con respecto a las víctimas en las manifestaciones y disturbios del miércoles, António Guterres solicita una investigación transparente e independiente de estos incidentes.

Según un comunicado publicado este jueves por su portavoz, Stéphane Dujarric, el titular de la ONU “está preocupado por las informaciones sobre víctimas en el contexto de manifestaciones y disturbios en Venezuela”.

Por ese motivo, Guterres ha subrayado “la necesidad urgente de que todos los actores relevantes se comprometan en un diálogo político inclusivo y creíble para abordar la larga crisis que viene enfrentando el país, con pleno respeto al estado de derecho y los derechos humanos”.

“En este momento crítico, el Secretario General llama a todos los actores a disminuir las tensiones y a hacer todo lo posible para prevenir la violencia y evitar cualquier escalada”, añade el portavoz.

El comunicado se produce después de que ayer el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Juan Guaidó, se proclamó presidente interino del país y los gobiernos de Argentina, Brasil, Canadá, Colombia, Costa Rica, Chile, Estados Unidos, Ecuador, Guatemala, Honduras, Paraguay y Perú lo reconocieran como tal.

Preguntado sobre la decisión de esos países en un Facebook Live  desde el Foro Económico Mundial en la ciudad suiza de Davos, António Guterres explicó que “los gobiernos soberanos tienen la posibilidad de decidir lo que ellos quieren en relación con el reconocimiento de otro gobierno. Es un derecho soberano de los gobiernos”.

Lo que nos preocupa sobre la situación en Venezuela es el sufrimiento del pueblo de Venezuela. Hay tantos que han abandonado el país, por las dificultades económicas que todo el mundo enfrenta y por la polarización política”, añadió.

El diálogo siempre es posible

El Secretario General indicó entonces: “lo que esperamos es que el diálogo sea posible y que podamos evitar una escalada del tipo de conflicto que llevaría a un desastre total al pueblo de Venezuela y a la región”.

En cualquier circunstancia, incluso en las más difíciles, tenemos que impulsar el diálogo.

Guterres rechazó después la hipótesis de que no sea posible un diálogo y afirmó que “en cualquier circunstancia, incluso en las más difíciles, tenemos que impulsar el diálogo”.

“Ahí está Yemen, la guerra civil en Yemen, con otros países implicados, una situación humanitaria terrible, la peor catástrofe humanitaria. La gente diría que no es posible el diálogo. Nos hemos implicado de manera muy firme y hemos conseguido que haya diálogo, hemos hecho algún progreso. El diálogo es un instrumento fundamental para resolver los problemas”.

Con respecto a las denuncias sobre víctimas en las manifestaciones y disturbios del miércoles en Venezuela, Guterres ha solicitado “una investigación transparente e independiente”.


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Venezuela: horas críticas. Comentario de Radio Vaticano.

La marcha del 23 de enero de 2019La marcha del 23 de enero de 2019  (ANSA)

Horas críticas en Venezuela

Termómetro político en ebullición tras la juramentación el 23 de enero de Juan Guaidó como Presidente encargado del Venezuela. Los países se siguen pronunciando

Griselda Mutual – Ciudad del Vaticano

Una tensa calma se vive en estas horas en Venezuela. A menos de 24 horas de la juramentación del Presidente de la Asamblea Nacional Juan Guaidó como Presidente encargado, son diversos los jefes de estado que le han manifestado su apoyo. El primero fue el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Siguieron los representantes de los gobiernos de países reunidos en el foro internacional de Davos como Colombia, Brasil, Costa Rica, Ecuador y Perú. En definitiva, la jornada de ayer ha sido una continua sucesión de mensajes de gobiernos y organizaciones gubernamentales, en uno y otro sentido. Los comunicados llegaron puntualmente el mismo 23, otras manifestaciones se esperan durante este día. El termómetro político está en ebullición.

Grupo de Lima

Algunos de los países integrantes del Grupo de Lima, a saber, los Gobiernos de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay y Perú, manifestaron reconocer y expresar “su pleno respaldo al Presidente de la Asamblea Nacional Juan Guaidó” quien ha asumido  el 23 de enero como “Presidente encargado de la República Bolivariana de Venezuela, en atención a las normas constitucionales y ante la ilegitimidad del régimen de Nicolás Maduro”.

El mismo grupo condenó asimismo, “los actos de violencia ocurridos en Venezuela e instaron a que se garantice el Estado de Derecho, los derechos fundamentales de las personas y la paz social, en tanto se produce la “transición del gobierno”. Además manifestaron su apoyo al “inicio del proceso de transición democrática en Venezuela en el marco de su Constitución, a fin de realizar nuevas elecciones, en el más breve plazo, con la participación de todos los actores políticos y con las garantías y estándares internacionales necesarios para un proceso democrático”.

Unión Europea

Por su parte la Unión Europea en un comunicado del Alto Comisionado, pidió “encarecidamente” que se inicie inmediatamente “un proceso político que conduzca a unas elecciones libres y creíbles, de conformidad con el orden constitucional”, dando continuidad a su disponibilidad para “apoyar el restablecimiento de la democracia y el Estado de Derecho en Venezuela mediante un proceso político pacífico y creíble, en consonancia con la Constitución venezolana”.

“La UE apoya plenamente a la Asamblea Nacional como institución elegida democráticamente, cuyos poderes deben ser restaurados y respetados. Los derechos civiles, la libertad y la seguridad de todos los miembros de la Asamblea Nacional, incluido su Presidente, Juan Guaidó, deben ser observados y respetados plenamente”. “El pueblo venezolano tiene derecho a manifestarse pacíficamente, a elegir libremente a sus líderes y a decidir su futuro”, escribieron.

Naciones Unidas

Antonio Guterres, secretario general de las Naciones Unidas, desde el Foro de Davos dijo esperar en la posibilidad del diálogo y que se evite una escalada que “llevaría a un tipo de conflicto que podría ser un desastre para el pueblo de Venezuela y para la región”. Mismo llamado al que se sumó la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), Michelle Bachelet, pidiendo por una “solución política pacífica” en Venezuela.

Organización de los Estados Americanos

El Secretario General de la Organización de los Estados Americanos, Luis Almagro, ha felicitado y alentado en nombre de la OEA al presidente encargado y a la AN, a dar los pasos necesarios para la definitiva democratización de las instituciones del país. “No hay dictadura que triunfe frente a un pueblo que no se doblega”, dijo. Y destacó el papel de la comunidad internacional para llevar al paso dado en el día de ayer: “ojalá en el futuro esta sea la nueva norma y que los gobiernos democráticos de la región se nieguen a aceptar otro régimen dictatorial en el sistema interamericano”, añadió.

Juan Guaidó ha tuiteado durante toda la jornada su agradecimiento a los países que le brindaron su apoyo. En uno de los últimos tuit se lee: “Acabo de recibir una llamada del Presidente de España Pedro Sánchez @sanchezcastejon y pude expresarle la lucha que emprendimos junto a toda Venezuela, para lograr un Gob. de transición y tener elecciones libres.  Ante eso el Presidente me confirmó su total respaldo”.

Mientras que el gobierno de uno de los países más influyentes de la región, aquel de México, – como también Bolivia, Cuba, Turquía, Rusia y China –  sigue reconociendo al presidente Nicolás Maduro. Bajo el principio de no intervención en política, México espera llevar “paz y diálogo” a Venezuela tras las protestas antigubernamentales, tal como indicó este jueves el canciller Marcelo Ebrard.


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Venezuela. Hoy 23 de enero jornada de protesta. Nota de los obispos.

VENEZUELA-CRISIS-POLITICS-OPEN-MEETINGVENEZUELA-CRISIS-POLITICS-OPEN-MEETING  (AFP or licensors)

Obispos de Venezuela: 23 de enero, hito histórico y esperanza para el país

La Conferencia Episcopal Venezolana dio a conocer a través de un comunicado que las marchas convocadas por la Asamblea Nacional en todo el país para el día 23 de enero constituyen un “signo de esperanza” para lograr “cambios necesarios” en el desarrollo integral de la población venezolana.

Renato Martinez – Ciudad del Vaticano

“Exhortamos como ciudadanos a la Fuerza Armada Nacional y a los diversos órganos de seguridad del Estado para que protejan a la población, la acompañen y respeten con un sentido cívico ante las demandas de sus derechos y de nuevas realidades en el contexto de lo político”, lo escriben los Obispos de la Conferencia Episcopal de Venezuela (CEV), en un comunicado emitido en la víspera de la movilización convocada para este miércoles, 23 de enero de 2019.

23 de enero, una fecha histórica

El 23 de enero de 1958, recuerdan los Pastores, es una fecha histórica para todos los venezolanos. “Es un signo inspirador del triunfo de la racionalidad social ante el abuso del poder; de la unidad del pueblo que se hallaba débil ante la desarticulación de un régimen de atropellos, de corrupción y de represión que encubría dentro de sí todos los males que un gobierno autoritario puede tener”. Hoy nos encontramos nuevamente con otro 23 de enero, a los 61 años de aquel acontecimiento que fue significativo en la lucha de la civilidad ante la barbarie, precisan los Obispos. Lo hacemos siendo conscientes del sufrimiento al que ha sido sometido el pueblo venezolano por la acción gubernamental, y hoy “vive una situación dramática y de extrema gravedad por el deterioro del respeto a sus derechos y de su calidad de vida, sumido en una creciente pobreza y sin tener a quien acudir”.

23 de enero, un signo de esperanza

Las marchas organizadas para este 23 de enero, en todo el territorio nacional, señalan los Obispos venezolanos, constituyen un signo de esperanza, algo nuevo que está comenzando a generarse en nuestro país: cambios necesarios para el desarrollo humano integral de cada persona y de todas las personas, pero siempre en democracia y de acuerdo a la Constitución Nacional. “Estas marchas no son el final del camino, sino un signo de futuro en proceso que debemos construir entre todos, sin excepción. No podemos cargar todo el peso de las responsabilidades a una sola persona ni a una sola institución – agregan los Pastores – pues somos una nación y como tal debemos enfrentar las dificultades; por lo tanto, como ciudadanos y como instituciones nos toca asumir las responsabilidades que nos competen para mejorar la actual situación y recuperar el país con sus valores y potencialidades”.

Texto integral del comunicado de la CEV

El 23 de enero de 1958: hito histórico para la democracia Venezolana.

1. El 23 de enero de 1958 es una fecha histórica para todos los venezolanos. Es un signo inspirador del triunfo de la racionalidad social ante el abuso del poder; de la unidad del pueblo que se hallaba débil ante la desarticulación de un régimen de atropellos, de corrupción y de represión que encubría dentro de sí todos los males que un gobierno autoritario puede tener.

2. Desde esa fecha el país marchó en vía de desarrollo, con una democracia que siendo perfectible, logró hacer germinar en varias generaciones los valores inherentes a ella: el mundo de libertades, separación de poderes, el valor de la alternabilidad en el poder, la solidaridad y participación ciudadana, la descentralización, el derecho de asociación, la libertad de expresión e información y muchos otros elementos, que aunque no llegaron perfectamente a una efectiva instalación en la realidad venezolana, influyeron para que la conciencia democrática se enraizara profundamente en la población. Lamentablemente, el deterioro de la vida democrática por factores conocidos por todos abrió las puertas a que se fuera introduciendo un régimen de gobierno en el que muchos cifraron sus esperanzas, pero que, a la postre ha resultado contrario a los principios de la ética social y al respeto de la dignidad humana.

3. Hoy nos encontramos nuevamente con otro 23 de enero, a los 61 años de aquel acontecimiento que fue significativo en la lucha de la civilidad ante la barbarie. Lo hacemos siendo conscientes del sufrimiento al que ha sido sometido el pueblo venezolano por la acción gubernamental, y hoy “vive una situación dramática y de extrema gravedad por el deterioro del respeto a sus derechos y de su calidad de vida, sumido en una creciente pobreza y sin tener a quien acudir. Es un pecado que clama al cielo querer mantener a toda costa el poder y pretender prolongar el fracaso e ineficiencia de estas últimas décadas: ¡es moralmente inaceptable!” (Exhortación del Episcopado Venezolano. 9-01-2019, n.2).

4. Ante esta realidad que la hemos calificado de tragedia nacional, es notorio que la mayoría del pueblo pide un cambio de rumbo que pasa por un período de transición hasta elegir nuevas autoridades nacionales. La experiencia reciente de los cabildos abiertos, instrumento constitucional, ha permitido que los ciudadanos se expresen abiertamente. En ellos la población ha manifestado el descontento generalizado al considerar ilegítima, por su origen, la juramentación para un nuevo período presidencial, que ha abierto “una puerta al desconocimiento del Gobierno porque carece de sustento democrático en la justicia y en el derecho” (n.3). “Urge, por tanto, asumir el clamor popular de un cambio, de una concertación para una transición esperada y buscada por la inmensa mayoría” (n.2).

5. Las marchas organizadas para este 23 de enero, en todo el territorio nacional, constituyen un signo de esperanza, algo nuevo que está comenzando a generarse en nuestro país: cambios necesarios para el desarrollo humano integral de cada persona y de todas las personas, pero siempre en democracia y de acuerdo a la Constitución Nacional.

6. Estas marchas no son el final del camino, sino un signo de futuro en proceso que debemos construir entre todos, sin excepción. No podemos cargar todo el peso de las responsabilidades a una sola persona ni a una sola institución, pues somos una nación y como tal debemos enfrentar las dificultades; por lo tanto, “como ciudadanos y como instituciones nos toca asumir las responsabilidades que nos competen para mejorar la actual situación y recuperar el país con sus valores y potencialidades (…) los Venezolanos no podemos ser simples espectadores de lo que sucede en el país, pues somos ciudadanos y, como tales, actores de primer orden (…) Esto exige la articulación de todos los sectores sociales, promoviendo la creatividad y proactividad de muchas personas en la búsqueda de soluciones” (Id. n.5).

7. Exhortamos como ciudadanos a la Fuerza Armada Nacional y a los diversos órganos de seguridad del Estado para que protejan a la población, la acompañen y respeten con un sentido cívico ante las demandas de sus derechos y de nuevas realidades en el contexto de lo político. Proteger a los ciudadanos, es decir, al pueblo al que pertenecen sus propias familias y que sufren las mismas calamidades, debe ser lo que inspire el salir a las calles uniformados. “La defensa de la libertad ha costado mucha sangre y muchos sufrimientos” (n.5). En este sentido deben atender al clamor de sus hermanos venezolanos para que todo transcurra en paz.

8. Sabemos que existen grupos anárquicos que generan violencia. A estos grupos son los que deben frenar los órganos de seguridad del Estado en defensa de la población civil que marchará de forma pacífica. Obedezcan a su conciencia como venezolanos. El valor de la vida y la libertad son indiscutibles, no se negocian, y “Dios no quiere que por el sometimiento a injusticias sufra el pueblo” (Id. n.2). De igual modo hacemos un llamado a dichos grupos, cualquiera que sea su signo y orientación, para que se unan a la sana convivencia y a la concordia que tanto piden los venezolanos, dejando a un lado todo tipo de violencia.

9. El 23 de enero debe ser, además, un día de reflexión y oración. Somos un pueblo creyente y orante. Pedimos a la Santísima Virgen de Coromoto, patrona de Venezuela, que cuide a cada venezolano, a las familias, en su búsqueda de bienestar y libertad, e invitamos a todos a rezar la oración por Venezuela:

“Jesucristo, Señor Nuestro, acudimos a ti en esta hora de tantas necesidades en nuestra patria. Nos sentimos inquietos y esperanzados, y pedimos la fortaleza como don precioso de tu Espíritu. Anhelamos ser un pueblo identificado con el respeto a la dignidad humana, la libertad, la justicia y el compromiso por el bien común. Como hijos de Dios, danos la capacidad de construir la convivencia fraterna, amando a todos sin excluir a nadie, solidarizándonos con los pobres y trabajando por la reconciliación y la paz. Concédenos la sabiduría del diálogo y el encuentro, para que juntos construyamos la civilización del amor a través de una real participación y la solidaridad fraterna. Tú nos convocas como nación y te decimos: Aquí estamos Señor, junto a nuestra Madre, María de Coromoto, para seguir el camino emprendido y testimoniar la fe de un pueblo que se une a una nueva esperanza. Por eso todos juntos decimos: ¡Venezuela! ¡Vive y camina con Jesucristo, Señor de la historia! Amén”

Con nuestra bendición.

Caracas, 22 de enero de 2019.

Mons. José Luis Azuaje Ayala Arzobispo de Maracaibo Presidente de la CEV

Mons. Mario Moronta Rodríguez Obispo de San Cristóbal 1° Vicepresidente de la CEV

Mons. Raúl Biord Castillo Obispo de La Guaira 2° Vicepresidente de la CEV

Mons. José Trinidad Fernández Angulo Obispo Auxiliar de Caracas Secretario General de la CEV