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ONU condena los últimos atentados del ELN en Colombia

Los atentados del ELN en Colombia violaron el derecho internacional humanitario

Foto: Misión de Verificación de la ONU en Colombia

09 de febrero, 2018 — La Oficina en Colombia del Alto Comisionado para los Derechos Humanos aseguró este viernes que el ELN violó el derecho internacional humanitario al perpetrar los atentados contra las estaciones de policía en las localidades de Barranquilla y Santa Rosa del Sur.

Tras llevar a cabo una investigación sobre los atentados, la Oficina ha concluido que los policías que murieron y los que resultaron heridos por el ataque a la estación de Barranquilla  simplemente se encargaban de mantener el orden público en la zona urbana.

“Además, estaban ubicados en una zona lejana de donde se producen hostilidades y en un barrio donde hay presencia cercana de población civil”, señalan en un comunicado. Por ello, “no pueden ser considerados como combatientes, ni ser un blanco y gozan, junto con los civiles que resultaron heridos en este ataque, de la protección establecida en el marco del derecho internacional humanitario”. Por eso, dicen que el atentado supone “una violación de los derechos a la vida e integridad personal de las víctimas”.

En el caso del ataque a la estación policial en el corregimiento Buenavista en Santa Rosa del Sur, en el departamento de Bolívar, la Oficina señala que no está claro que los agentes y oficiales participaran en acciones militares.

“Es necesario que las autoridades judiciales puedan verificar esta información en el marco de una investigación pronta y exhaustiva”, señalan.

La Oficina pide a las partes que respeten las normas internacionales y los derechos humanos y recomendó al Estado que traslade a la Policía Nacional, un cuerpo de naturaleza civil, del Ministerio de Defensa en el que se encuentra al del Interior para separar las funciones.

“Esta decisión ratificaría que la policía es la institución encargada de desarrollar tareas de seguridad ciudadana y reforzaría el carácter civil de esta institución, posicionándola para que cumpla de manera más eficaz y con mayores garantías con su misión institucional en el contexto del postconflicto”, explican.

La ONU pide al Gobierno y al ELN que sigan intentando alcanzar un acuerdo de paz “basado en el respeto y garantía de derechos humanos, a través del cual se puedan lograr transformaciones estructurales en el acceso y goce de derechos de la población en las zonas con presencia del ELN”.

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Colombia: ayuda de la Iglesia a los prófugos venezolanos.

La Diócesis de Cúcuta, frontera colombo venezolana, comprometida en la ayuda a los migrantesLa Diócesis de Cúcuta, frontera colombo venezolana, comprometida en la ayuda a los migrantes 

Colombia: La Iglesia ayuda a venezolanos que huyen del país

Los venezolanos en Colombia buscan artículos de primera necesidad, alimentos, artículos de aseo personal y medicinas. Un espacio de servicio a los más pobres y necesitados es posible gracias a la solidaridad de los laicos y religiosos que trabajan en la zona de frontera, más precisamente en la diócesis de Cúcuta, la principal puerta de ingreso a Colombia desde Venezuela.

Griselda Mutual – Ciudad del Vaticano

Iglesia peregrina en la frontera, la diócesis de Cúcuta lleva más de dos años prestando su ayuda y suscitando en los fieles la solidaridad para con los hermanos en dificultad que llegan desde Venezuela. Desde que dos años atrás se originara la crisis humanitaria, primero con la deportación de colombianos de Venezuela, y luego con el agudizarse de la crisis económica que llevó a miles de sus ciudadanos a cruzar las fronteras del país para escapar de la hiperinflación, la escasez de alimentos, medicinas y asistencia médica, la diócesis de Cúcuta brindó su ayuda a los connacionales que dejaron sus pertenencias emigrando hacia Colombia.

En la Casa de Paso Divina Providencia ofrecen a los hermanos venezolanos y colombianos atención humanitaria: al día de hoy se cuentan en 320.000 las raciones de alimentos, ocho mil almuerzos o cenas diarios, distribuidas por los voluntarios, sacerdotes, diáconos, religiosos y religiosas en la Casa de Paso y en las ocho Casas de caridad abiertas en ocho parroquias circunstantes.

¿Cuántas personas atraviesan la frontera por día y cuántos venezolanos se encuentran hoy en territorio colombiano? Se lo preguntamos al Obispo de Cúcuta, Monseñor Víctor Manuel Ochoa

Tenemos un gran número de hermanos que está cruzando a través de la frontera colombiana, que es muy grande (más de 2.200 km, ndr.) pero especialmente en Cúcuta, en dos puentes, el Simón Bolívar y el Puente General Santander, tenemos un flujo altísimo de migrantes venezolanos. Unas setenta mil personas diariamente atraviesan la frontera en Cúcuta. Muchos de ellos son colombianos que regresan, o hijos de colombianos, y cerca de la mitad son venezolanos, que vienen a quedarse en Colombia, buscando oportunidades en Cúcuta, en Bogotá, en Cali, Medellín, y en otras ciudades de Colombia, y de ellos, otra mitad va de paso hacia el Ecuador, Perú y Chile. Algunos logran pasar a través de Ecuador a Brasil. Es un número grande que ha crecido mucho en las últimas semanas. La diócesis de Cúcuta trata desde hace ocho meses de atenderlos establemente con café, pan y alimentos a la hora del almuerzo y de la cena. Hemos completado una media de trescientas veinte mil raciones distribuidas a estos hermanos venezolanos.

Tras el agudizarse de la crisis en Venezuela ¿han visto empeorar las condiciones en que los migrantes llegan a la frontera?

Sí. La situación está empeorando en los últimos días, desde hace dos semanas el números de venezolanos ha crecido al menos, el doble. La Iglesia de Cúcuta tiene una Casa de Paso en la parroquia de san Pedro de la Parada, es una iglesita que está a cien metros de la frontera. Allí distribuimos alimentos calientes y también hemos abierto ocho casas de caridad en ocho parroquias, que atienden un gran número de venezolanos y colombianos que retornan de Venezuela con agua, café y pan a la mañana y también con la posibilidad de hacer aseo personal, y luego repartimos almuerzos y cenas. La situación está creciendo muchísimo en los últimos días. Vemos un deterioro muy grande en la calidad de vida de las personas que llegan desde Venezuela, y en particular un drama en los temas de medicina y en situaciones que requieren atención hospitalaria y quirúrgica.

Ustedes también brindan el acompañamiento espiritual…

Desde el inicio de la crisis, que comenzó hace dos años y medio con la deportación de 32.000 colombianos de Venezuela, la Iglesia de Cúcuta comenzó – con sus presbíteros y diáconos – a dar una atención pastoral al drama de la frontera, y lo seguimos haciendo. En la parroquia de san Pedro de la Parada y en las otras ocho parroquias donde atendemos a estos hermanos, se brinda también atención espiritual. Tenemos encuentros de evangelización y la celebración de la Santa Misa, y acompañamiento personal para muchas de estas personas que viven crisis muy dramáticas: dejan sus bienes y sus familias, y muchas familias son rotas por esta situación. Tenemos para ellos una mano espiritual, una caricia espiritual con las palabras del Papa Francisco que ha estado muy cercano a nosotros. He tenido la oportunidad de encontrar al Santo Padre en dos ocasiones y él ha estado muy cerca de este trabajo espiritual que realizamos con estos hermanos. También realizamos asistencia en campo psicológico y jurídico.

¿Cuáles son las principales dificultades que encuentran los migrantes venezolanos en Colombia?

El número de personas es alto, y creo que comienza a crear dificultades. Destaco la ayuda y empeño de los laicos de nuestras parroquias, de los movimientos apostólicos, la ayuda e intervención de los sacerdotes y diáconos, religiosos y religiosas. Pero tenemos grandes dificultades y podemos dividirlas en dos: las que tocan las personas que regresan o vienen a Colombia y también las de la ciudad que los acoge.

Los venezolanos que están llegando, vienen con grandes situaciones de necesidad: pobreza, falta de medios materiales, muchos de ellos vienen con los bolsillos vacíos, con poco dinero que para ellos es muchísimo, pero que al cambio es pequeñísimo. Ésa es la gran dificultad. Muchos tienen necesidades inmensas en medicinas y en temas médicos, y también por su condición física, muchos están probados por las situaciones difíciles.
La segunda gran dificultad es que Cúcuta es una ciudad pequeña, tienen apenas un millón de habitantes, y muchos han ingresado en los barrios pobres de Cúcuta o en las situaciones de miseria de las ciudades grandes colombianas. El número es muy grande. Colombia considera que 800.000 venezolanos se han radicado en los últimos meses, y también hay un número grande de venezolanos que han pasado a Ecuador, Perú y Chile.

¿Qué ayuda necesita Colombia y la Diócesis de Cúcuta en particular, de la comunidad internacional?

En los últimos días la comunidad internacional se ha movido mucho para ayudar a estos hermanos. La diócesis de Cúcuta con la caridad de la misma Iglesia diocesana ha tratado de estar cercana a estas necesidades. Hoy tenemos muchas necesidades, son ocho mil almuerzos o cenas que distribuimos cada día. Es una suma ingente pero que con la caridad y la ayuda de san José, que nos protege siempre, hemos logrado atender. Hemos tenido ayuda de Caritas Internationalis, que está presente desde el inicio de esta tragedia. También Caritas española y los fondos propios de la Conferencia Episcopal de Colombia de la campaña anual de Cuaresma, han servido para ayudar en parte a estos hermanos. Hoy necesitamos ayuda. Creo que es una tragedia muy grande y todos los recursos materiales son pequeños y son cortos ante esta nueva realidad que tenemos para vivir la caridad, y creo que al comienzo de la Cuaresma con el bellísimo mensaje que el Papa nos ha dirigido, estamos tratando de despertar la caridad y la ayuda a estos hermanos. Es el dulce remedio del cual nos habla el Papa, el ejercicio de esa limosna que nos lleva a controlar la avidez y a no pensar sólo en los bienes materiales. En nuestra página de internet de la diócesis de Cúcuta está la posibilidad de ayudarnos para contribuir a la atención de los hermanos de Venezuela.

Escuche y descargue el servicio con la entrevista al Obispo de Cúcuta

“Tenemos que agradecer profundamente al Papa Francisco – concluye el Obispo- que ha seguido a partir de la deportación de los colombianos, con gran cuidado y con gran atención la situación de la frontera. Hemos podido encontrar al Santo Padre junto con monseñor Mario Moronta de la Diócesis de san Cristóbal en Venezuela, y él ha tenido siempre una pregunta clara y precisa sobre la situación de los hermanos venezolanos y ha tenido también una palabra de apoyo y gestos muy concretos de ayuda para con esta crisis de la frontera”.

Diócesis de Cúcuta, peregrina en la frontera


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Colombia: suspendidos los diálogos de paz entre el gobierno y la guerrilla ELN.

Oficiales de Policía esperan el funeral de cinco policías muertos en el atentado en BarranquillaOficiales de Policía esperan el funeral de cinco policías muertos en el atentado en Barranquilla  (AFP or licensors)

Colombia. Pres. Santos: suspendido el quinto ciclo de conversaciones con el ELN

“Acontecimientos como este no pueden amedrentarnos, no nos pueden hacer caer en desánimo y desesperanza”: fueron palabras del Arzobispo de Barranquilla Monseñor Pablo Salas

Griselda Mutual – Ciudad del Vaticano

El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, anunció este 29 de enero la suspensión del quinto ciclo de conversaciones con el Ejército de Liberación Nacional “hasta no ver coherencia” entre sus palabras y acciones. La declaración fue en respuesta a los atentados perpetrados este fin de semana contra estaciones de Policía en Soledad, en el municipio de Santa Rosa y en Barranquilla, – sólo este último reivindicado por el Frente de Guerra Urbano del ELN – los cuales dejaron como saldo siete policías muertos y, según las últimas actualizaciones de las agencias, 47 heridos.

“El gobierno ha sido generoso y ha mostrado voluntad permanente de paz, una voluntad que no puede ser vulnerada”, escribió el Presidente en su cuenta de twitter.

Recordamos que tras los 101 días de cese al fuego bilateral, temporal y nacional entre el Gobierno y el Ejército de Liberación Nacional, cumplidos el pasado 9 de enero, el Presidente de Colombia había suspendido los diálogos luego de que autoridades del departamento del norte de Arauca acusaran al ELN de haber perpetrado ataques explosivos a oleoductos y de haber arrojado una granada que hirió a dos infantes de marina.

Tras ello, la Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, el pasado 16 de enero, instó al Estado y al ELN a llevar a cabo acciones medibles y concretas para mejorar la situación de los derechos humanos de las personas en Colombia, que se encuentran en zonas afectadas por el conflicto armado. Sucesivamente, el 21 de enero, Presidente anunció el envío del jefe de negociacionse con el ELN, Gustavo Bell, a Quito para explorar la posibilidad de un nuevo cese al fuego que permita continuar la negociación de paz.

Fueron diversos los países que hasta el momento han demostrado su repudio al hecho y su solidaridad con las víctimas, entre los cuales México, Paraguay, Panamá, Honduras, Costa Rica, Venezuela y las Naciones Unidas en Colombia.

Un llamado a la solidaridad con víctimas y familiares de los atentados realizó Monseñor Pablo Salas, Arzobispo de Barranquilla e invitó a vivir en convivencia mirándose los unos a los otros como hermanos. “Todos estamos llamados a vivir en convivencia, todos estamos llamados a vivir como hermanos, ese es el llamado que hago a todos los atlanticenses”, expresó.

 

Informe


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Colombia: problemas con ELN en el camino de la paz.

Mons Elkin Álvarez Botero. Secretario General de la Conferencia Episcopal ColombianaMons Elkin Álvarez Botero. Secretario General de la Conferencia Episcopal Colombiana 

Colombia: La Iglesia pide superar este momento para retomar pronto los diálogos

El presidente Santos retiró la delegación de la mesa de negociaciones. La Iglesia católica pide que se pueda retomar el diálogo en la mesa de Quito.

Tras finalizar en la medianoche del 9 de enero el Cese al Fuego Bilateral, Temporal y Nacional entre el Gobierno y el Ejército de Liberación Nacional, el Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, dio a conocer el 10 de enero que el gobierno ha suspendido los diálogos de paz con el ELN que debían retomarse hoy 11 de enero en Quito. Esto sucedió después de que las autoridades del departamento del norte de Arauca acusaron al ELN de haber perpetrado ataques explosivos a oleoductos y de haber arrojado una granada que hirió a dos infantes de marina.

El primer mandatario llamó al Jefe de la delegación de paz Gustavo Bell de regreso a Colombia, para evaluar el futuro del proceso.  “Esta mañana reiteré a nuestras Fuerzas Armadas actuar con contundencia y responder a esta agresión del Eln – escribió Santos en un tweet en su cuenta oficial este 10 de enero- .Mi compromiso con la paz será indeclinable, pero a esta se llega con hechos concretos, no solo con palabras”.

Por su parte el ministro el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, viajará este sábado 13 de enero de 2018 a Bogotá, para una visita oficial con el propósito de apoyar los esfuerzos de paz. La agenda incluye reuniones con el presidente Juan Manuel Santos Calderón y funcionarios del Gobierno y las Fuerzas Armadas, así como con líderes de las FARC y de la Iglesia Católica, entre otros.

El pasado 8 de enero en un comunicado conjunto, la Conferencia Episcopal Colombiana junto con la Misión de verificación de la ONU había llamado a las partes a “preservar los logros obtenidos en materia de reducción de violencia durante los meses de vigencia del cese al fuego”.

Nuestra compañera Giada Aquilino conversó con el Secretario de la Conferencia Episcopal colombiana y Obispo Auxiliar de Medellín, Monseñor Elkin Fernando Álvarez Botero.

¿Qué significado tiene la decisión del presidente de retirar la delegación de los coloquios en Quito con el ELN?

La decisión del Presidente de retirar la delegación de quito en los diálogos con  la guerrilla del ELN es para nosotros una decisión que responde a las acciones del ELN en el día de ayer. Se han presentado varios atentados terroristas contra la fuerza pública y contra la infraestructura nacional, especialmente aquella del transporte del petróleo.  Creemos que es una decisión lamentable pero que corresponde a estos atentados y pedimos encarecidamente al gobierno que una vez analizados los pormenores de estos acontecimientos, ojalá se pueda retomar el diálogo en la mesa de Quito. Que se le dé una nueva fuerza al dialogo para poder alcanzar la paz.

¿Cuál fue exactamente la reacción de los obispos a esta interrupción de los coloquios?

Nosotros recibimos la decisión con pesar, nos duele que se haya producido esta interrupción, pero invitamos a superar este momento para retomar pronto los diálogos.  Rechazamos los atentados. La iglesia rechaza cualquier acto de violencia en la que mueren civiles y en la que mueren militares. Insistimos en la vía del diálogo porque es la única manera de alcanzar la reconciliación y la paz en el país.

¿Existe el temor de que esta interrupción de los diálogos con el ELN pueda influenciar en algún modo el actuar de las otras guerrillas aun en armas?

Sí, es un temor real y fuerte en el pueblo colombiano, porque produce una oleada de violencia que incita otra violencia de parte de otros grupos. Es bien sabido que el proceso de diálogo con las FARC todavía esta en fase de consolidación y hay grupos disidentes de las FARC que aún continúan alzados en armas.

El proceso con el ELN también desestabiliza lo que ya se ha logrado con las otras guerrillas y continúan en acción otros grupos, las bandas criminales que, sin duda, encontraran en esto, como un apoyo  a la violencia armada que ellos están llevando. Es realmente una nota que nos deja atemorizados.

Días pasados los obispos junto con la misión de verificación de la ONU habían exhortado a las partes a continuar en la mesa de negociaciones. Ahora que se detuvieron los diálogos ¿Cuál será el próximo paso de la Iglesia de Colombia, también recordando las palabras del Papa en Colombia por la paz y la reconciliación nacional?

Nosotros mantenemos la posición junto con los delegados de la ONU de seguir invitando al diálogo y ojalá con un cese al fuego renegociado. Esto es lo nosotros que pedimos. En el comunicado  insistíamos en la conveniencia de mantener el cese al fuego. Es muy importante para disminuir los índices de violencia y para dar tranquilidad a la población civil. En los próximos días habrá una reunión de representantes de la ONU de alto nivel con el presidente de la Conferencia Episcopal y la Comisión de Conciliación Nacional para determinar modos concretos de ayudar y de invitar a la recuperación y a la reanudación de los diálogos.


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Colombia: comunicado conjunto Gobierno e Iglesia sobre el proceso de paz.

Colombia Colombia  

Comunicado conjunto de la CEC y de la Misión de Verificación de la ONU

En las vísperas del cumplimiento del plazo del cese al fuego bilateral, la Conferencia Episcopal Colombiana y la Misión de Verificación de la ONU emitieron un comunicado.

Griselda Mutual –  Ciudad del Vaticano

La Conferencia Episcopal de Colombia y la Misión de Verificación de la ONU emitieron, en este 8 de enero, un comunicado conjunto sobre el proceso de Verificación y Veeduría del Cese al Fuego Bilateral, Temporal y Nacional entre el Gobierno y el Ejército de Liberación Nacional, realizando un llamado a las partes a preservar los logros obtenidos en materia de reducción de violencia durante los meses de vigencia del cese al fuego.

“La Misión de Verificación de la ONU y la Conferencia Episcopal son conscientes de las dificultades del cese al fuego temporal y de la falta de consenso en relación con la implementación de determinados aspectos del Acuerdo de Quito.  Comparten la necesidad de un acuerdo de cese al fuego más robusto que genere mayor confianza entre las partes y en la sociedad colombiana”, expresaron.

“ Preservar los logros obtenidos en materia de reducción de violencia durante los meses de vigencia del cese al fuego ”

Al cumplimiento del plazo del Cese al Fuego temporal – llamado Acuerdo de Quito, que ha regido entre el 1º de octubre y el 9  de enero de 2018-  exhortan a las partes a avanzar en el diálogo, a que se continúen reduciendo los niveles de violencia, y se consoliden y amplíen los beneficios logrados para las comunidades desde el establecimiento del cese al fuego.

Por otra parte, tres días antes, el 5 de enero, la Misión de Verificación de la ONU en Colombia publicó un comunicado de Prensa relativo al primer informe trimestral del Secretario General Antonio Guterres, en el cual realiza un balance sobre la implementación de algunos puntos del Acuerdo Final de Paz relacionados con la reincorporación de las FARC-EP, y las garantías de seguridad para las comunidades y organizaciones en los territorios.

Guterres destacó, entre otras cosas, el impacto tangible que el proceso de paz ha tenido en el país y las oportunidades que se han abierto para atender desafíos históricos. “Cambiar las armas por la política -añadió- y la oportunidad de participar en las elecciones fue un objetivo fundamental del proceso de paz. Los próximos meses serán cruciales para alcanzar ese objetivo, y será esencial contar con disposiciones de seguridad adecuadas para todos”.

En relación al impacto humanitario del cese al fuego temporal entre el Gobierno de Colombia y el Ejército de Liberación Nacional, destaca el impacto positivo, a pesar de los obstáculos que se presentaron, reconociendo asimismo que “si bien existen grandes desafíos para la consolidación de la paz en Colombia, tiene confianza en que la dinámica generada en 2107 por el cese al fuego y la dejación de armas se puede mantener”.


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Colombia: continuará la tregua con el ELN?

4 de enero de 2018 12:21 pm

Iglesia en Colombia: Esperamos que la tregua con el ELN se prolongue

 

Foto referencial: Pixabay dominio público

Foto referencial: Pixabay dominio público

 

El Presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), Mons. Oscar Urbina, aseguró que la Iglesia espera que las delegaciones de paz del Gobierno Nacional y la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) logren un acuerdo que permita la prórroga del cese bilateral del fuego más allá del 9 de enero.

En septiembre de 2017, el Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, anunció la tregua con el ELN, algo que fue considerado como el primer fruto de la visita del Papa Francisco al país que se realizó en ese mes.

El acuerdo se logró en la mesa de negociaciones de paz que trabaja desde febrero del año pasado en Quito, Ecuador. La tregua se inició el 1 de octubre.

Aprovechando su presencia en Cartagena y luego de la reunión de este jueves 4 de enero con las FARC, Santos se encontrará con los negociadores del equipo de paz con el ELN, según confirmaron fuentes del Gobierno a Caracol Radio.

Durante el encuentro el informe sobre los avances en las negociaciones lo rendirá Juan Camilo Restrepo, el saliente jefe de la delegación del gobierno, y participará Gustavo Bell, quien asume la jefatura del equipo.

Pese a la negativa que ha manifestado la guerrilla del ELN para dar continuidad a la tregua, Santos espera generar una estrategia que permita mantenerla.

Caracol Radio informó además que, de no renovarse el cese al fuego, serían cuatro los departamentos afectados por el reinicio de las hostilidades: Chocó, Norte de Santander, Cauca y Nariño, los lugares donde la guerrilla está más presente.

En declaraciones a Blu Radio el 3 de enero, el también Arzobispo de Villavicencio dijo que “estamos a la expectativa de la decisión que se tome de la continuidad del cese el fuego y sobre todo el sentido humano del trato de las personas”.

“No perdemos la esperanza porque sabemos que el camino de la paz es a través del diálogo y tenemos la esperanza de que se pueda continuar”, agregó.

El Prelado dijo además que el hecho que el Gobierno y la guerrilla sigan dialogando es un avance importante para la construcción de paz en Colombia y un alivio para las comunidades en zonas de conflicto.