Loiola XXI

Lugar de encuentro abierto a seguidor@s de S. Ignacio de Loyola esperando construir un mundo mejor


Deja un comentario

MYANMAR: Onu pide diálogo co los refugiados.

Preocupado con la situación de Myanmar, Guterres pide facilitar el diálogo con los refugiados

ESCAP
El Secretario General de la ONU durante una rueda de prensa tras dirigirse a la Cumbre de la ASEAN en Bangkok.

3 Noviembre 2019

En su intervención en la inauguración de la Cumbre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático, el titular de la ONU agradeció el compromiso de la ASEAN con Myanmar para intentar resolver la cuestión. También advirtió que nos enfrentamos a tiempos tensos y turbulentos en todo el mundo y abogó por el multilateralismo para resolver los problemas globales.

El Secretario General de la ONU participó este domingo en la apertura de la Cumbre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático con la que aseguró que “las Naciones Unidas continuarán trabajando en áreas claves de los derechos humanos, como la libertad de expresión, el derecho a un medio ambiente saludable y en lograr un enfoque integral de los derechos humanos”.

António Guterres también dijo “esperar con interés” los esfuerzos adicionales de esta asociación, más conocida como ASEAN, para profundizar la confianza en la región hacia la paz sostenible, la seguridad y la desnuclearización completa y verificable de la península de Corea.

El aumento de la desigualdad es un peligro en todas partes.

Con respecto a la paz, se mostró “profundamente preocupado” por la situación en Myanmar, incluido el estado de Rakhine, y la difícil situación del gran número de refugiados que aún viven en condiciones difíciles.

“Por supuesto, sigue siendo responsabilidad de Myanmar abordar las causas profundas y garantizar un entorno para la repatriación segura, voluntaria, digna y sostenible de los refugiados al Estado de Rakhine, de conformidad con las normas y estándares internacionales”, agregó.

Pero, además, deben seguirse las recomendaciones de la Comisión Asesora sobre el Estado de Rakhine, entre ellas facilitar el diálogo con los refugiados, garantizar que los actores humanitarios tengan acceso pleno y sin restricciones a las áreas de retorno, así como a las comunidades necesitadas, establecer proyectos de impacto rápido enfocados en medios de vida, infraestructura, servicios básicos y protección y permitir una solución rápida para los desplazados internos en el país”.

En ese sentido, agradeció el reciente compromiso de la ASEAN con Myanmar y alentó sus continuos esfuerzos.

Desigualdad e incertidumbre

Guterres habló después “los tiempos tensos y turbulentos” a los que nos enfrentamos en todo el mundo.

“El aumento de la desigualdad es un peligro en todas partes. Las tensiones comerciales y tecnológicas están aumentando. Las previsiones de crecimiento se están revisando a la baja. La inquietud y la incertidumbre están subiendo. Este es un fenómeno global. Ninguna región es inmune”, aseguró.

También recordó el temor que expresó recientemente ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, sobre la posibilidad de lo que denomina la Gran Fractura, una división del mundo en dos bloques cada uno con su propia moneda, sus propias reglas financieras y comerciales, sus propias capacidades de internet e inteligencia artificial, y sus propias estrategias geopolíticas y militares.

La Agenda 2030 es nuestro proyecto compartido para una globalización justa.

“Debemos hacer todo lo posible para evitar esta Gran Fractura y mantener un sistema universal con una economía universal y con un respeto universal por el derecho internacional, así como mantener un mundo multipolar con instituciones multilaterales fuertes”, declaró.

Desarrollo sostenible

Después comentó que el fuerte desarrollo económico en los países de la ASEAN ha mejorado la vida y ha sacado a millones de la pobreza. Pero añadió que es importante reconocer que todavía hay personas que se han quedado marginadas.

“La Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible es nuestro proyecto compartido para una globalización justa”, dijo para inmediatamente destacar que, sin embargo, el mundo está muy lejos de cumplir los 17 objetivos marcados en esa Agenda, entre los que figuran acabar con el hambre y la pobreza, y combatir el cambio climático.

Con respecto al calentamiento global, advirtió que la región será una de las más afectadas debido a la subida de las aguas que causará este fenómeno al tiempo que expresó su preocupación por que varios países de la región tienen proyectos para construir centrales eléctricas alimentadas por carbón, que exacerba el cambio climático.

En una rueda de prensa posterior, destacó el hecho de que Singapur haya decidido poner impuestos al carbón y dijo que esta medida es esencial para frenar el calentamiento global.


Deja un comentario

Myanmar: clamor popular contra la construcción de una presa que interesa a China

MYANMAR PROTESTA CONTRA PRESA MYITSONEMYANMAR PROTESTA CONTRA PRESA MYITSONE  (ANSA)

Card. Bo: rio Irrawaddy es nuestra vida. No a la construcción de presa

La presa de Myitsone, en el cauce alto del río Irrawaddy, en el norte de Birmania, empezó a construirse en diciembre de 2009, con una capacidad instalada de 6.000 megavatios que producirá 29.400 millones de kilovatios por hora-año después de que esté terminada, lo que está previsto para 2019

Manuel Cubías – Ciudad del Vaticano

El gobierno de Myanmar ha anunciado la paralización del proyecto hidroeléctrico en la cuenca del río Irrawaddy. La construcción de la presa, financiada por China, había desencadenado una fuerte oposición pública a la que se había sumado la premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi.

El presidente de Myanmar, Thein Sein, anunció en septiembre de 2011, la suspensión del proyecto que financiaba China con una inversión de 3.600 millones de dólares. Según el acuerdo, China recibiría el 90% de la energía generada.

El presidente, ha admitido que la presión de la opinión pública ha desencadenado esta decisión. A pesar de esta decisión, el gobierno no ha renunciado a la construcción de presas para generar energía eléctrica.

La declaración completa del Cardenal:

Nosotros, el pueblo de Myanmar, con lágrimas en los ojos y el corazón estremecido por el miedo y el dolor, llamamos a las puertas de nuestros gobernantes y de la comunidad internacional. Ante la triste perspectiva de perder a nuestra madre Irrawaddy, a través de la presa Myitsone, por la codicia de una superpotencia, todos los ciudadanos de Myanmar suplican a todas las personas de buena voluntad que acudan en apoyo de los pobres de Myanmar.

Irrawaddy no es un río para nosotros, no es una mercancía para ser intercambiada. Ella es la madre sagrada de cada pueblo de Myanmar. Su historia está entrelazada con la historia de Myanmar. Como la joya que rodea el cuello de nuestra nación, Irrawaddy atraviesa toda la nación atravesando miles de kilómetros. Ella es testigo de nuestras penas, alegrías e historia herida. Ella es nuestra esperanza, es nuestro destino.

Para una nación agrícola, donde el 80 por ciento de la población vive de la agricultura, Irrawaddy es un acompañante ineludible de su sustento. Su Majestad, su baile por las montañas, su mística serpenteando por el alma de la nación, su generosidad con los campesinos pobres, hacen de Irrawaddy la identidad sagrada de las naciones. Para miles de lugares sagrados a lo largo de las orillas de Irrawaddy, este río es el símbolo más sagrado de nuestra nación.

Esta madre sagrada está ahora abierta al comercio. Los países grandes y poderosos necesitan todo de esta nación. Durante décadas, abusaron de su posición estratégica para amenazar a Myanmar. Ellos mercantilizaron a nuestras niñas y mujeres a través de la trata de personas en los estados del norte de Myanmar. El mismo triste destino recae ahora sobre nuestra Madre Irrawaddy.

Los recientes acontecimientos en el país han aumentado, lamentablemente, la influencia de ciertos países sobre nuestra nación. Las amenazas y el chantaje se utilizan con impunidad.

Este es el momento de una tragedia desgarradora

La presa Myitsone es la sentencia de muerte para el pueblo de Myanmar. La sombría perspectiva de que millones de agricultores pierdan sus medios de vida, el abuso de los lugares sagrados a lo largo de los ríos, la muerte y la destrucción de la preciosa flora y fauna de nuestra querida nación, se está convirtiendo en una realidad de pesadilla. Esta presa es un desastre ambiental. La presa Myitsone es un coñac tóxico para la guerra crónica. La paz se desvanecerá en el horizonte. El pueblo de Myanmar tiene ante sí un futuro sombrío. No nos lo merecemos.

Para un futuro pacífico, la presa Myitsone debe ser detenida. El ex presidente U Thein Sein dio el valiente paso de detener las obras de la presa. Creemos que todos los que están dentro de Myanmar apoyarán la iniciativa de derogar cualquier tratado que abuse de la Madre Irrawaddy. Los que apoyan la reanudación de la presa Myitsone son como hijos e hijas que mercantilizan a sus padres para obtener ganancias monetarias. La historia nunca perdonará a los que venden a nuestra madre Irrawaddy.

En nombre de todo el pueblo de Myanmar, especialmente de los agricultores pobres, pedimos encarecidamente a todas las partes interesadas que pongan fin a sus intentos de abusar de nuestra madre Irrawaddy. Pedimos encarecidamente al pueblo de Myanmar que se una para proteger la dignidad de nuestra madre Irrawaddy. Tenemos la esperanza de que nuestros líderes resistirán todos los esfuerzos para destruir el destino y la dignidad de nuestra nación.

+Cardenal Charles Maung Bo, DD, SDB

Arzobispo de Yangon, Myanmar.


Deja un comentario

Myanmar: cómo afrontara el cardenal Bo la posible condena de genocidio actuado contra los Rohinya

El cardenal birmano Bo debe afrontar el “genocidio” de los Rohinyá

El purpurado fue elegido encargado de la Federación de las Conferencias Episcopales de Asia, mientras la crisis empeora y la acusación de «limpieza étnica» de la minoría musulmana ha llegado a la Corte de La Haya
AFP

La crisis de los Rohinyá en Myanmar

CONDIVIDI
SCOPRI TOP NEWS
Pubblicato il 15/12/2018
Ultima modifica il 15/12/2018 alle ore 20:00
PAOLO AFFATATO
ROMA

No será nada fácil. Para el cardenal birmano Charles Maung Bo, la «misión creativa» que el arzobispo hindú Oswald Gracias, su predecesor, le reconoció cuando le encomendó la guía de loa obispos asiáticos, a partir del primero de enero de 2019, será más que necesaria. Porque el salesiano Bo, que guiará la Federación de las Conferencias Episcopales de Asia (FABC), órgano que incluye a los obispos de 19 Estados miembros efectivos y de otros 8 asociados, deberá orientar a la Iglesia católica en Asia, según una visión evangélica, sobre diferentes argumentos bastante delicados, con los que se puede poner en entredicho la credibilidad de la comunidad de los bautizados en el continente.

Empezando por lo que sucede en su Myanmar que, subrayó el cardenal en un mensaje a Vatican Insider, «atraviesa una fase de su historia muy difícil, marcada, después de tantos años, por una significativa libertad y por perspectivas de desarrollo, por nuevas oportunidades para millones de jóvenes». El país, indica el purpurado birmano, «espera con esperanza una nueva alba de paz global», pero recuerda que «la historia de Myanmar es una historia herida y ahora es tiempo de curar, no de abrir nuevas heridas».

Sin embargo, las heridas siguen abiertas. Algunas incluso han llegado a infectarse. Una de ellas corre el peligro de contagiar a toda la nación: la de los Rohinyá, la población musulmana que vive en el estado birmano de Arakan, en la frontera con Bangladesh, y que los últimos informes de la ONU definen víctima de «limpieza étnica». Es más, las recientes investigaciones hablan de un «genocidio» perpetrado por el ejército birmano, un delito sobre el que investigará y se pronunciará la Corte Penal Internacional de La Haya.

A los más de 700 mil Rohinyá que huyeron a través de la frontera con Bangladesh, amontonados en campos para prófugos (muchos de los cuales se encuentran en zonas pantanosas de la frontera entre ambos países) acaba de llegar la solidaridad del cardenal filipino Luis Antonio Tagle, presidente de la Caritas Internationalis, quien lanzó un «grito de compasión al mundo entero». Y, al mismo tiempo, los investigadores del Departamento de Estado de Estados Unidos, después de una meticulosa investigación de campo, identificaron «razonables motivos» para hablar de «genocidio».

«Usar términos extremos como “genocidio” o “limpieza étnica” no ayudará en nuestro camino hacia la paz y la democracia. Necesitamos cooperación y acompañamiento por parte de la comunidad internacional», advirtió el cardenal Bo, que en estos momentos representa el ánimo constructivo de un país en el que el ícono de la libertad y de la democracia Aung San Suu Kyi, actualmente ministra del Exterior, parece irremediablemente manchado por las acusaciones de complicidad o, por lo menos, de un silencio cómplice en relación con las masacres de los Rohinyá, mientras el ejército birmano contaba con el permiso del gobierno para llevar a cabo una moderna deportación masiva.

Frente a este escenario, el nuevo presidente de los obispos asiáticos, comenta: «Como en muchos países, el ejército puede desempeñar un papel constructivo importante en la transición hacia la democracia. Pido sinceramente que todos reconozcan esta realidad y que ayuden al pueblo de Myanmar para que resuelva sus problemas. El gobierno civil y el ejército tienen que colaborar para hacer que este país sea una nación de esperanza y espacio para millones de ciudadanos».

Pero, si la cuestión se convierte en un “hoyo negro” y en un duro golpe para el gobierno del líder birmano, la esperanza de una ayuda concreta, que pueda ayudar a “sacar las castañas del fuego”, podría llegar de una conferencia internacional sobre los Rohinyá organizada en el Vaticano. La iniciativa fue presentada al Papa Francisco durante el viaje que hizo a Myanmar en 2017 y se volvió a hablar al respecto en 2018, durante la visita “ad limina” de los obispos birmanos. La Santa Sede nunca ha ocultado su especial atención por el desarrollo de la trágica crisis que viven dos millones de personas: un nudo que Myanmar y Bangladesh no logran resolver solos, a pesar de los acuerdos (nunca cumplidos) sobre posibles repatriaciones.

El Papa Francisco dijo a los birmanos que el futuro del país es «una paz basada en el respeto de la dignidad y de los derechos de cada miembro de la sociedad, en el respeto de cada grupo étnico y de su identidad», y la comunidad católica ha querido hacer suyo el llamado del Pontífice, presentándose como instrumento de paz y reconciliación para todo el país, tanto en la situación de los Rohinyá como en otros escenarios de conflicto que afectan a las minorías étnicas como los Kachin, principalmente cristianos. Pero a menudo este compromiso choca con la irreducibilidad de un enfrentamiento ideológico, religioso y político en el que surgen opuestos extremismos, como el de carácter budista (como el del movimiento Ma Ba Tha) o musulmán, que ha coagulado en el Arakan Rohingya Salvation Army, una especie de “legión étnica”. Al cardenal Bo y a los obispos asiáticos les tocará la difícil misión de llevar la luz del Evangelio a un panorama que se presenta bastante oscuro.


Deja un comentario

El gobierno de Myanmar y sus violaciones de los derechos humanos.

Myanmar puede optar por reconocer las violaciones a los derechos humanos o continuar con su rumbo destructivo

UNICEF/LeMoyne
Grupo de refugiados rohinyas entre Myanmar y Bangladesh

24 Octubre 2018

El presidente de la Misión Internacional Independiente de Investigación de las Naciones Unidas sobre Myanmar, Marzuki Darusman, destacó este miércoles que la nación asiática se encuentra “en una encrucijada”.

“Puede optar por reconocer las graves violaciones de los derechos humanos y los crímenes de derecho internacional que hemos documentado detalladamente y presentado a los órganos de las Naciones Unidas, o puede continuar con su curso destructivo actual”, declaró ante la Asamblea General y el Consejo de Seguridad.

Durante la presentación del reporte sobre las conclusiones y recomendaciones de la misión de investigación en Myanmar, subrayó que siguen produciéndose graves violaciones de los derechos humanos en las zonas de conflicto de los Estados de Shan y Kachin, y en la parte central y meridional del Estado de Rakhine.

La Misión presentó su informe final al Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas el pasado 18 de septiembre donde apuntaba que se cometieron crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra en los tres Estados.

Las conclusiones del estudio se basan en los resultados de 875 entrevistas en profundidad con víctimas y testigos , más de 250 reuniones con investigadores, miembros de organizaciones de la sociedad civil y otras partes interesadas, entre otras pruebas.

Intervención de la Corte Penal

“Para cualquiera que busque deliberadamente fomentar el conflicto y el extremismo, los eventos en Myanmar sirven como una guía a seguir paso a paso”, denunció.

La recomendación más relevante de la Misión de Investigación es que el Consejo de Seguridad remita a Myanmar a la Corte Penal Internacional o a un tribunal especial para que investigue y enjuicie esos delitos.

Darusman llamó a la Asamblea General a adoptar las medidas oportunas, durante el período de sesiones en curso, que sirvan como apoyo a los preparativos para el enjuiciamiento.

“Además el Consejo y sus miembros también deberían imponer sanciones individuales selectivas contra los principales responsables de delitos graves de acuerdo con el derecho internacional”, señaló el experto ante el Consejo de Seguridad.

El Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas de Myanmar, Min Aung Hlaing, es una de las seis personas nombradas específicamente en el informe de la Misión. El militar aparece como la persona más destacada dentro de la cadena de mando durante las operaciones militares en las que se cometieron graves violaciones de los derechos humanos y crímenes de derecho internacional.

“Todo apoyo internacional a las seis personas que nombramos, empezando por Min Aung Hlaing, y al ejército de Myanmar en su conjunto debe cesar, tanto individual como institucionalmente”, dijo.

La trascendencia de la rendición de cuentas

Asimismo, Darusman destacó la importancia de efectuarse una rendición de cuentas que “no sólo concierne al pasado, sino también al futuro, y Myanmar está destinado a repetir su ciclo de violencia y violaciones a los derechos humanos a menos que se ponga fin a la impunidad”, destacó Darusman durante un encuentro ante la prensa.

De no producirse, destacó que no puede haber un retorno “seguro, sostenible y digno” de los rohinyá a Myanmar.

“¿Cómo pueden volver a Myanmar donde se niega su sufrimiento y los perpetradores disfrutan de total impunidad?, reflexionó.

Indicó que lamentablemente la rendición de cuentas debe provenir de la comunidad internacional, ya que “las investigaciones internas de Myanmar han resultado ser fracasos improductivos, que no dan razón alguna a pensar que esta situación cambiará en un futuro próximo”.

Además, pidió el apoyo del Consejo para abrir una investigación amplia e independiente sobre la participación de las Naciones Unidas en Maynmar desde 2011.

“El análisis debe incluir la actuación de los órganos, agencias departamento, fondos y programas de la ONU bajo los tres pilares: desarrollo, derechos humanos y paz y seguridad”, señaló.

Finalmente alertó a la comunidad internacional, ya que Myanmar presenta exactamente el tipo de amenaza a la paz y la seguridad para los que fueron creados las Naciones Unidas, y en particular el Consejo de Seguridad.

Para estar informado de la actualidad internacional, descárgate nuestra aplicación Noticias ONU para IOS o Android


Deja un comentario

Campaña contra el responsable de la masacre de los Rohingyas en Myanmar

Acción en Nueva York donde hemos llenado la ciudad con carteles de la cara de Min Aung Hlaing ©Amnesty International
Hola, Ignacio

El martes la ciudad de Nueva York amaneció llena de carteles y proyecciones como las que ves en la foto. En todas ellas, ponía un mismo mensaje “Se busca por asesinato en masa. No dejemos que quede impune”. 

Y es que el hombre que ves en la foto quizá no te suene, pero es uno de los mayores perpetradores de asesinatos del último año. ¿Su nombre? Min Aung Hlaing ¿Su cargo? Comandante en jefe del ejército de Myanmar y supervisor de las atrocidades contra la población rohingya. Y es que queremos que todo el mundo sepa quién es, lo que ha hecho y que se haga justicia.

Y te preguntarás…¿por qué habéis llenado Nueva York de carteles y no otra ciudad? Por una sencilla razón, Ignacio. Porque esta semana, dirigentes de todo el mundo se reúnen allí por la 73ª Asamblea General de Naciones Unidas. Y los representantes del gobierno de Myanmar van a estar.

Ignacio, el gobierno de Myanmar se ha ido de rositas en muchas otras ocasiones, pero esta vez, gracias a personas como tú, estamos consiguiendo dar pasos de gigante. Por ejemplo, la Corte Penal Internacional ya se ha pronunciado y está abriendo una vía judicial para que la impunidad no gane la batalla.

Ignacio, miles de rohingyas han tenido que huir con lo puesto a la vecina Bangladesh para escapar de la masacre. Y después de un año, nadie ha sido juzgado ni condenado. Nadie. Por eso queremos que la cara de uno de los responsables de esta limpieza étnica quede grabada a fuego. Necesitamos tu apoyo para pedir justicia con acciones tan directas como la que hemos puesto en marcha en Nueva York.

Y ¿sabes qué? Que con tu ayuda lo vamos a conseguir. ¿Te animas?

Gracias por no quedarte de brazos cruzados.

Acción en Nueva York donde hemos llenado la ciudad con carteles de la cara de Min Aung Hlaing ©Amnesty International
Hola, Ignacio

El martes la ciudad de Nueva York amaneció llena de carteles y proyecciones como las que ves en la foto. En todas ellas, ponía un mismo mensaje “Se busca por asesinato en masa. No dejemos que quede impune”. 

Y es que el hombre que ves en la foto quizá no te suene, pero es uno de los mayores perpetradores de asesinatos del último año. ¿Su nombre? Min Aung Hlaing ¿Su cargo? Comandante en jefe del ejército de Myanmar y supervisor de las atrocidades contra la población rohingya. Y es que queremos que todo el mundo sepa quién es, lo que ha hecho y que se haga justicia.

Y te preguntarás…¿por qué habéis llenado Nueva York de carteles y no otra ciudad? Por una sencilla razón, Ignacio. Porque esta semana, dirigentes de todo el mundo se reúnen allí por la 73ª Asamblea General de Naciones Unidas. Y los representantes del gobierno de Myanmar van a estar.

Ignacio, el gobierno de Myanmar se ha ido de rositas en muchas otras ocasiones, pero esta vez, gracias a personas como tú, estamos consiguiendo dar pasos de gigante. Por ejemplo, la Corte Penal Internacional ya se ha pronunciado y está abriendo una vía judicial para que la impunidad no gane la batalla.

Ignacio, miles de rohingyas han tenido que huir con lo puesto a la vecina Bangladesh para escapar de la masacre. Y después de un año, nadie ha sido juzgado ni condenado. Nadie. Por eso queremos que la cara de uno de los responsables de esta limpieza étnica quede grabada a fuego. Necesitamos tu apoyo para pedir justicia con acciones tan directas como la que hemos puesto en marcha en Nueva York.

Y ¿sabes qué? Que con tu ayuda lo vamos a conseguir. ¿Te animas?

Gracias por no quedarte de brazos cruzados.

Acción en Nueva York donde hemos llenado la ciudad con carteles de la cara de Min Aung Hlaing ©Amnesty International
Hola, Ignacio

El martes la ciudad de Nueva York amaneció llena de carteles y proyecciones como las que ves en la foto. En todas ellas, ponía un mismo mensaje “Se busca por asesinato en masa. No dejemos que quede impune”. 

Y es que el hombre que ves en la foto quizá no te suene, pero es uno de los mayores perpetradores de asesinatos del último año. ¿Su nombre? Min Aung Hlaing ¿Su cargo? Comandante en jefe del ejército de Myanmar y supervisor de las atrocidades contra la población rohingya. Y es que queremos que todo el mundo sepa quién es, lo que ha hecho y que se haga justicia.

Y te preguntarás…¿por qué habéis llenado Nueva York de carteles y no otra ciudad? Por una sencilla razón, Ignacio. Porque esta semana, dirigentes de todo el mundo se reúnen allí por la 73ª Asamblea General de Naciones Unidas. Y los representantes del gobierno de Myanmar van a estar.

Ignacio, el gobierno de Myanmar se ha ido de rositas en muchas otras ocasiones, pero esta vez, gracias a personas como tú, estamos consiguiendo dar pasos de gigante. Por ejemplo, la Corte Penal Internacional ya se ha pronunciado y está abriendo una vía judicial para que la impunidad no gane la batalla.

Ignacio, miles de rohingyas han tenido que huir con lo puesto a la vecina Bangladesh para escapar de la masacre. Y después de un año, nadie ha sido juzgado ni condenado. Nadie. Por eso queremos que la cara de uno de los responsables de esta limpieza étnica quede grabada a fuego. Necesitamos tu apoyo para pedir justicia con acciones tan directas como la que hemos puesto en marcha en Nueva York.

Y ¿sabes qué? Que con tu ayuda lo vamos a conseguir. ¿Te animas?

Gracias por no quedarte de brazos cruzados.

Acción en Nueva York donde hemos llenado la ciudad con carteles de la cara de Min Aung Hlaing ©Amnesty International
Hola, Ignacio

El martes la ciudad de Nueva York amaneció llena de carteles y proyecciones como las que ves en la foto. En todas ellas, ponía un mismo mensaje “Se busca por asesinato en masa. No dejemos que quede impune”. 

Y es que el hombre que ves en la foto quizá no te suene, pero es uno de los mayores perpetradores de asesinatos del último año. ¿Su nombre? Min Aung Hlaing ¿Su cargo? Comandante en jefe del ejército de Myanmar y supervisor de las atrocidades contra la población rohingya. Y es que queremos que todo el mundo sepa quién es, lo que ha hecho y que se haga justicia.

Y te preguntarás…¿por qué habéis llenado Nueva York de carteles y no otra ciudad? Por una sencilla razón, Ignacio. Porque esta semana, dirigentes de todo el mundo se reúnen allí por la 73ª Asamblea General de Naciones Unidas. Y los representantes del gobierno de Myanmar van a estar.

Ignacio, el gobierno de Myanmar se ha ido de rositas en muchas otras ocasiones, pero esta vez, gracias a personas como tú, estamos consiguiendo dar pasos de gigante. Por ejemplo, la Corte Penal Internacional ya se ha pronunciado y está abriendo una vía judicial para que la impunidad no gane la batalla.

Ignacio, miles de rohingyas han tenido que huir con lo puesto a la vecina Bangladesh para escapar de la masacre. Y después de un año, nadie ha sido juzgado ni condenado. Nadie. Por eso queremos que la cara de uno de los responsables de esta limpieza étnica quede grabada a fuego. Necesitamos tu apoyo para pedir justicia con acciones tan directas como la que hemos puesto en marcha en Nueva York.

Y ¿sabes qué? Que con tu ayuda lo vamos a conseguir. ¿Te animas?

Gracias por no quedarte de brazos cruzados.


Deja un comentario

Bachelet, comisionada de derechos humanos de la ONU exige al gobierno de Myanmar la liberación de periodistas condenados injustamente

Myanmar debe liberar inmediatamente a los periodistas que revelaron las matanzas de rohinyás

OIT/M.Creuset
La nueva Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet.

3 Septiembre 2018

La nueva Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, considera que la condena de este lunes a dos reporteros envía un mensaje de que la prensa no puede trabajar sin miedo. Asimismo, considera que el juicio “violó claramente las normas internacionales”.

La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos instó este lunes a Myanmar a liberar “inmediata e incondicionalmente” a los dos periodistas de la agencia de información Reuters, Wa Lone y Kyaw Soe Oo , que hoy fueron condenados a siete años de prisión por la violación de una “mal definida” Ley de Secretos Oficiales.

Michelle Bachelet destacó en un comunicado que la cobertura de la masacre de Inn Din, una ejecución de rohinyás por parte del ejército de Myanmar el 2 de septiembre de 2017, fue “claramente de interés público, ya que de otro modo tal vez nunca hubiera salido a la luz pública”.

Bachelet remarcó que la condena envía un mensaje a los periodistas donde se les dice que no pueden actuar sin miedo y en el que deben tomar la decisión de “autocensurarse o arriesgarse a ser procesados”.  Además, destacó que la sanción es consecuencia de un juicio que “infringió claramente las normas internacionales”.

La Alta Comisionada pidió la anulación de su condena junto al resto de periodistas detenidos por ejercer “su legítimo derecho a la libertad de expresión”.

La Oficina de Derechos Humanos de la ONU tiene previsto publicar publicará en los próximos días un informe sobre la situación de la libertad de expresión en Myanmar.

Michelle Bachelet asumió sus funciones como Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos el primero de septiembre y es la séptima Alta Comisionada. Bachelet sucede a Zeid Ra’ad Al Hussein, de Jordania, quien ocupó el cargo desde septiembre de 2014 hasta el 31 de agosto de 2018.

La condena representa un momento “sombrío” para Myanmar

El relator especial sobre la promoción y protección del derecho a la libertad de opinión y de expresión, David Kaye, y Yanghee Lee, la relatora especial sobre la situación de los derechos humanos en Myanmar, se sumaron a la petición de puesta en libertad de los reporteros.

“Esta es otra clara señal de que Myanmar se está distanciando de las normas internacionales de derechos humanos. Lamentamos que el tribunal no haya reconocido la importancia del periodismo independiente, la libertad de expresión y el derecho del público a la información”, destacaron.


Deja un comentario

Myanmar: altos mandos del ejército deben ser juzgados por genocidio. ONU

“El ejército de Myanmar debe ser enjuiciado por genocidio”

UNHCR/Roger Arnold
Los musulmanes rohinyás han sido víctimas de abuso y discriminación en Myanmar por décadas.

27 Agosto 2018

En una investigación de un año, la Misión Internacional Independiente de Investigación de las Naciones Unidas sobre Myanmar encontró patrones de graves violaciones de derechos humanos y abusos cometidos en los estados de Kachin, Rakhine y Shan que “indudablemente equivalen a los crímenes más graves del derecho internacional”, principalmente por el ejército de Myanmar, conocido como Tatmadaw.

Los más altos mandos del ejército de Myanmar deberían ser enjuiciados en un tribunal internacional por genocidio contra los musulmanes rohinyás y por crímenes de lesa humanidad contra otras minorías étnicas, aseguraron expertos de Naciones Unidas.

“La necesidad militar nunca justificaría matar indiscriminadamente, violar en grupo a mujeres, agredir a niños y quemar aldeas enteras. Las tácticas del Tatmadaw son consistentes y groseramente desproporcionadas con respecto a las amenazas reales a la seguridad, especialmente en el estado de Rakhine, pero también en el norte de Myanmar “, señala el informe.

Los expertos critican además a la líder de facto birmana, la nobel de la paz Aung San Suu Kyi, al afirmar que “no utilizó su cargo”, “ni su autoridad moral para frenar o prevenir los acontecimientos en el estado de Rakhine”.

Tuve suerte, solo fui violada por tres hombres.

La divulgación de este reporte viene a días de la publicación de un informe sobre las circunstancias que rodearon el éxodo masivo de más de 700.000 personas rohinyá de Myanmar, a partir de mediados de agosto del año pasado, eventos descritos previamente por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos como un “claro ejemplo de limpieza étnica”.

Los crímenes de lesa humanidad cometidos en los estados de KachinShan y Rakhine, en el norte del país asiático, incluyen el asesinato, encarcelamiento arbitrario, desaparición forzada, tortura, violación, esclavitud sexual y otras formas de violencia sexual, persecución y esclavitud. Además, en el estado de Rakhine, también están presentes los elementos de los crímenes contra la humanidad de exterminio y deportación.

Debido a que las autoridades birmanas se negaron a permitir el  acceso a los expertos, el reporte se realizó a base de entrevistas con víctimas y testigos, imágenes satelitales y documentos, videos y fotos que fueron autenticados.

De los más de 800 testimonios recabados, el de una sobreviviente que huyó a Bangladesh pone de manifiesto la magnitud del abuso: “Tuve suerte, solo fui violada por tres hombres”, se cita en el reporte.

La Misión también concluyó que “hay suficiente información para justificar la investigación y el enjuiciamiento de altos funcionarios de la cadena de mando Tatmadaw, para que un tribunal competente pueda determinar su responsabilidad por genocidio en relación con la situación en el estado de Rakhine”.

“La misión pide que la situación en Myanmar se remita a la Corte Penal Internacional y, por supuesto, eso es tarea del Consejo de Seguridad. Así que el mensaje para el Consejo de Seguridad es que envíen a Myanmar a la Corte Penal Internacional. Teniendo en cuenta que en Myanmar no se puede lograr la rendición de cuentas, el ímpetu debe llegar de la comunidad internacional”, manifestó el director de la misión de investigación, Marzuki Darusman.

La Misión elaboró una lista de presuntos perpetradores como sujetos prioritarios para ser investigados y enjuiciados, a quienes considera que tenían control efectivo y tenían la mayor responsabilidad. La responsabilidad comienza por lo más alto de la cadena de mando, con el comandante en jefe del Tatmadaw, el general Min Aung Hlaing.

Otros cinco comandantes militares también se mencionan en el informe. Una lista más larga de nombres se mantendrá bajo la custodia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y estará disponible para que se persiga la rendición de cuentas de acuerdo con las normas y estándares internacionales.

Los expertos indicaron que el 18 de septiembre se publicará y presentará ante el Consejo de Derechos Humanos un informe más completo.


Deja un comentario

Los rohinyas podrán regresar a Myanmar

Un nuevo acuerdo sienta las bases para el regreso de los refugiados rohinyás a Myanmar

UNICEF/UN0204054/Sokol
Un niño rohingyá transporta un haz de leña mientras sus compañeros refugiados se bañan en un estanque artificial en el asentamiento improvisado de Shamlapur, en el distrito de Bazar Cox, Bangladesh.

1 Junio 2018

Dos organismos de la ONU alcanzaron con el gobierno de Myanmar un acuerdo que sienta las bases para el retorno voluntario a ese país de los refugiados rohinyás asentados en Bangladesh. Sin embargo, las condiciones para el regreso no se dan todavía. Entre las recomendaciones para hacer viable la repatriación figura la de otorgar la nacionalidad birmana a los refugiados.

El texto del memorándum de entendimiento entre Myanmar, la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) y el Programa de la ONU para el Desarrollo (PNUD) se redactó el jueves en Nay Pyi Taw y deberá firmarse la semana próxima.

El documento delinea un marco de cooperación tripartita para crear las condiciones que permitan la repatriación voluntaria, segura, digna y sostenible de los refugiados rohinyás a sus lugares de origen o preferencia.

Un primer paso para la repatriación

El memorándum es un primer paso necesario para el proceso de retorno que también apoyará la recuperación y el desarrollo de las comunidades que viven el estado birmano de Rakhine, hogar de esa etnia.

Según el acuerdo, ambos organismos de Naciones Unidas podrán visitar los sitios de origen y de posible reasentamiento de los refugiados en Rakhine, donde no se ha permitido el acceso desde el estallido de la violencia en agosto pasado.

Una vez en el terreno, ACNUR evaluará la situación e iniciará tareas de protección de civiles, además de que reportará sus hallazgos en las comunidades a los refugiados en Bangladesh, de manera que éstos cuenten con información independiente y puedan decidir si su retorno sería digno y seguro.

Las agencias de la ONU también ayudarán a las autoridades locales a fortalecer sus capacidades para facilitar la repatriación de los refugiados.

La firma del memorándum refrendaría el compromiso del gobierno de Myanmar con la búsqueda de una solución para los rohinyás, que se ajuste a las recomendaciones de la Comisión de Asesoría, un equipo internacional de diplomáticos liderados por Kofi Annan, ex Secretario General de la ONU.

Dichas recomendaciones incluyen el establecimiento de una opción viable y voluntaria para obtener la ciudadanía birmana y para la libertad de tránsito de toda la población en el estado de Rakhine independientemente de su religión, origen étnico o estatus de ciudadanía. Del mismo modo, la Comisión pugna por la implementación de programas de desarrollo que apoyen el modo de vida y la cohesión social de todas las comunidades.

Enfoque amplio para buscar una solución

La firma del memorándum de entendimiento forma parte del enfoque amplio de ACNUR y el PNUD para respaldar la transición hacia una paz justa para toda la población del estado de Rakhine.

El 13 de abril pasado, el gobierno de Bangladesh y ACNUR firmaron otro memorándum de entendimiento sobre el retorno voluntario de los rohinyás a Myanmar, una vez que las condiciones sean propicias.

En Bangladesh, los rohinyás se preparan para el monzón

Mientras tanto, en el vecino Bangladesh, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) asiste a los refugiados rohinyás y a los residentes de Bazar Cox en la preparación para afrontar posibles escenarios de desastre durante la próxima temporada de monzones.

La OIM también distribuye entre esas poblaciones suministros básicos para los temporales, entre los que se cuentan radios, kits de primeros auxilios, camillas, ropa para protegerse de las lluvias torrenciales y banderas y sirenas para anunciar situaciones de emergencia.

Además, unos 1500 voluntarios, 500 de ellos rohinyás y 1.000 bengalíes que viven al sur de Bazar Cox han recibido kits de emergencia para ayudar a la población si fuera necesario.


Deja un comentario

Myanmar: graves actos de violencia de grupos armados Rohingyas

Myanmar: Nuevos indicios de que un grupo armado rohingya masacró a decenas de personas en el estado de Rajine

© Particular
  • Nuevos datos recopilados en el estado de Rajine señalan una atroz masacre de hindúes
  • Hombres, mujeres, niños y niñas agrupados y masacrados al estilo de una ejecución
  • Se necesita urgentemente el acceso de la ONU y de investigadores independientes

Un grupo armado rohingya que empuñaba armas de fuego y espadas fue responsable de al menos una masacre, y posiblemente dos, de hasta 99 mujeres, hombres, niñas y niños hindúes, además de homicidios ilegítimos y secuestros de habitantes de poblados hindúes en agosto de 2017. Así lo ha revelado Amnistía Internacional hoy, tras llevar a cabo una investigación detallada en el estado de Rajine, en Myanmar.

Basándose en decenas de entrevistas realizadas allí y al otro lado de la frontera, en Bangladesh, así como en pruebas fotográficas analizadas por patólogos forenses, la organización reveló cómo, con estos brutales ataques, los combatientes del Ejército de Salvación Rohingya de Arakán sembraron el terror entre las comunidades hindúes y otras comunidades étnicas.

“Nuestra investigación más reciente sobre el terreno arroja una luz muy necesaria sobre los abusos contra los derechos humanos, en su mayoría no documentados, cometidos por el Ejército de Salvación Rohingya de Arakán durante la indeciblemente oscura historia reciente del norte del estado de Rajine”, ha manifestado Tirana Hassan, directora de Respuesta a las Crisis de Amnistía Internacional.

“Resulta difícil ignorar la enorme brutalidad de las acciones del Ejército de Salvación, que han dejado una huella indeleble en las personas supervivientes con las que hemos hablado. La rendición de cuentas por estas atrocidades es en todos los aspectos tan crucial como la de los crímenes de lesa humanidad cometidos por las fuerzas de seguridad de Myanmar en el norte del estado de Rajine.

Masacre en Kha Maung Seik

Hacia las ocho de la mañana del 25 de agosto de 2017, el Ejército de Salvación Rohingya de Arakán atacó la comunidad hindú del poblado de Ah Nauk Kha Maung Seik, en un conjunto de poblados conocido como Kha Maung Seik, en el norte del municipio de Maungdaw. En el momento del ataque, los residentes hindúes vivían en estrecha proximidad con los residentes rohingyas, predominantemente musulmanes. Los residentes rajine, predominantemente budistas, también vivían en la misma zona.

Unos hombres armados vestidos de negro, y residentes rohingyas locales vestidos de civil, obligaron a agruparse a decenas de mujeres, hombres, niñas y niños hindúes, a los que robaron, ataron y vendaron los ojos antes de conducirlos a las afueras del poblado, donde separaron a los hombres de las mujeres y los niños y niñas de menos edad. Unas horas después, los combatientes del Ejército de Salvación Rohingya de Arakán mataron, al estilo de una ejecución, a 53 de los hindúes, empezando por los hombres.

Ocho mujeres hindúes y ocho de sus hijos fueron secuestrados y salvaron la vida, después de que los combatientes del Ejército de Salvación Rohingya de Arakán obligaran a las mujeres a acceder a “convertirse” al islam. Estas supervivientes se vieron obligadas a huir con los combatientes a Bangladesh varios días después, antes de ser repatriadas a Myanmar en octubre de 2017 con el apoyo de las autoridades de Bangladesh y Myanmar.

Bina Bala, una mujer de 22 años que sobrevivió a la masacre, contó a Amnistía Internacional:

“[Los hombres] llevaban cuchillos y largas barras de hierro. Nos ataron las manos a la espalda y nos vendaron los ojos. Les pregunté qué hacían. Uno de ellos respondió: ‘Sois como los rajine, tenéis una religión diferente, no podéis vivir aquí’. Hablaba la lengua rohingya. Nos preguntaron qué pertenencias teníamos, y luego nos golpearon. Finalmente les di mi oro y mi dinero”.

Las cinco supervivientes entrevistadas por Amnistía Internacional dijeron que habían visto cómo mataban a sus familiares hindúes o habían oído sus gritos. Raj Kumari, de 18 años, dijo: “Mataron a los hombres. Nos dijeron que no los miráramos […] Llevaban cuchillos. También tenían algunas espadas y barras de hierro. […] Nos escondimos en los arbustos y pudimos ver algo […] Mi tío, mi padre, mi hermano… los mataron a todos.”

Formila, de unos 20 años, contó a Amnistía Internacional que no había visto cómo mataban a los hombres hindúes, pero que los combatientes “volvieron con sangre en las espadas, y sangre en las manos” y dijeron a las mujeres que habían matado a los hombres. Más tarde, cuando se la llevaban junto con las otras siete mujeres secuestradas, Formila volvió la cabeza y vio a los combatientes del Ejército de Salvación Rohingya de Arakán matar a las otras mujeres y niños. “Vi a unos hombres agarrando [a las mujeres] por la cabeza y el pelo, y a otros con cuchillos. Y luego les cortaron la garganta”, dijo.

Según una lista detallada de las personas muertas que recibió Amnistía Internacional, entre las víctimas de Ah Nauk Kha Maung Seik había 20 hombres, 10 mujeres y 23 niños y niñas, 14 de ellos menores de ocho años. Estos datos coinciden con múltiples testimonios recopilados por la organización tanto en Bangladesh como en Myanmar, de supervivientes y testigos y de líderes comunitarios hindúes.

Ese mismo día, los 46 hombres, mujeres niños y niñas hindúes del vecino poblado de Ye Bauk Kyar desaparecieron. Los miembros de la comunidad hindú del norte del estado de Rajine suponen que los miembros de la comunidad murieron a manos de los mismos combatientes del Ejército de Salvación Rohingya de Arakán. Sumadas a las de Ah Nauk Kha Maung Seik, se cree que la cifra total de muertes es de 99.

A finales de septiembre de 2017 se desenterraron, de cuatro fosas comunes, los cadáveres de 45 personas de Ah Nauk Kha Maung Seik. Los restos de las demás víctimas de ese poblado, así como las 47 de Ye Bauk Kyar, aún no se han encontrado.

“En este acto brutal y sin sentido, los miembros del Ejército de Salvación Rohingya de Arakán capturaron a decenas de mujeres, hombres, niñas y niños hindúes y los aterrorizaron antes de matarlos a las afueras de sus propios poblados. Los autores de este atroz crimen deben rendir cuentas de sus actos”, ha manifestado Tirana Hassan.

Otros homicidios ilegítimos de hindúes cometidos por el Ejército de Salvación Rohingya de Arakán

Amnistía Internacional también ha documentado la participación del Ejército de Salvación Rohingya de Arakán en otros homicidios y ataques violentos contra miembros de otras comunidades étnicas y religiosas.

El 26 de agosto de 2017, los miembros del Ejército de Salvación Rohingya de Arakán mataron a seis hindúes —dos mujeres, un hombre y tres niños— e hirieron a otra mujer hindú a las afueras del municipio de Maungdaw, cerca del poblado de Myo Thu Gyi.

Kor Mor La, de 25 años, fue una de las dos mujeres que, junto con cuatro niños, sobrevivieron al ataque. A su esposo, Na Ra Yan, de 30 años, y su hija Shu Nan Daw, de cinco, los mataron. “Los que nos dispararon iban vestidos de negro. […] No les veía la cara, sólo los ojos. […] Tenían armas de fuego largas y pistolas”, dijo Kor Mor Lar. “A mi esposo le dispararon cuando estaba a mi lado. A mí me dispararon [en el pecho]. Después de eso apenas estaba consciente.”

Los homicidios se produjeron tan sólo unos días después de que los combatientes del Ejército de Salvación Rohingya de Arakán lanzaran una serie de ataques contra unos 30 puestos de seguridad en Myanmar el 25 de agosto de 2017, unos ataques que provocaron una campaña de violencia ilegal y enormemente desproporcionada por parte de las fuerzas de seguridad de Myanmar. Amnistía Internacional y otros han documentado detalladamente la manera en que esta campaña se caracterizó por los homicidios, las violaciones y otros actos de violencia sexual, la tortura, el incendio de poblados, tácticas de hambruna forzada y otras violaciones de derechos humanos que constituyen crímenes de lesa humanidad en virtud del derecho internacional. Más de 693.000 rohingyas tuvieron que huir a Bangladesh, donde aún permanecen.

Decenas de miles de personas de otras comunidades étnicas y religiosas tuvieron también que desplazarse en el estado de Rajine durante la violencia. Aunque la mayoría han regresado a sus casas, algunas siguen viviendo en albergues temporales, ya sea porque sus casas fueron destruidas o porque temen nuevos ataques del Ejército de Salvación Rohingya de Arakán si regresan a sus poblados.

Se necesitan investigaciones independientes

“Los atroces ataques del Ejército de Salvación Rohingya de Arakán estuvieron seguidos de una campaña de limpieza étnica emprendida por el ejército de Myanmar contra la población rohingya en su conjunto. Ambos deben ser condenados: los abusos o las violaciones de derechos humanos cometidos por un bando no justifican los cometidos por el otro”, ha manifestado Tirana Hassan.

“Todas las personas supervivientes y las familias de las víctimas tienen derecho a la justicia, la verdad y la reparación por el inmenso daño que han sufrido.”

En una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU celebrada la semana pasada, el representante permanente de Myanmar criticó a varios miembros de la ONU por escuchar únicamente “una versión” de la historia y no reconocer los abusos cometidos por el Ejército de Salvación Rohingya de Arakán.

“El gobierno de Myanmar no puede criticar a la comunidad internacional diciendo que es unilateral mientras, al mismo tiempo, niega el acceso al norte del estado de Rajine. El alcance completo de los abusos cometidos por el Ejército de Salvación Rohingya de Arakán y de las violaciones de derechos humanos cometidas por el ejército de Myanmar no se conocerá hasta que se permita a los investigadores independientes de derechos humanos, incluida la misión de investigación de la ONU, acceso completo y sin trabas al estado de Rajine”, ha manifestado Tirana Hassan.


Deja un comentario

Difícil situación humanitaria de los Rohinyas en Myanmar y Bangladesh

La doble crisis humanitaria de los rohinyás en Myanmar y Bangladesh

OCHA
Ursula Mueller conversa con desplazados del campamento de Dar Pai en el estado de Rakhine en Myanmar.

17 Abril 2018

La situación de los rohinyás en Bangladesh es muy difícil pero no debe olvidarse a los que aún viven en Myanmar, donde el acceso humanitario ha empeorado significativamente en el último año según la subsecretaria de la ONU para Asuntos Humanitarios.

Ursulla Mueller comentó este martes su reciente visita de seis días a Myanmar, donde se reunió con autoridades y desplazados internos y fue testigo de la difícil situación que se vive en estados como el de Rakhine.

Además de los cerca de 700,000 refugiados rohinyás que han huido a través de la frontera con Myanmar, otros 400,000 viven en “situación difícil”  dentro del país, sin acceso a servicios de salud o educación, informó Mueller este martes.

“Proteger a los más vulnerables en Myanmar debe estar en el centro de la respuesta humanitaria de la comunidad internacional y del Gobierno. Sin importar donde estén, o cuál sea su etnia, religión o ciudadanía, debemos trabajar juntos para que nadie esté privado de la protección y de la ayuda humanitaria”, expresó la subsecretaria ante la prensa.

Mueller mantuvo conversaciones con funcionarios gubernamentales sobre la difícil situación de la minoría étnica mayoritariamente musulmana basada principalmente en el estado de Rakhine.

También se reunió con el consejero de Estado y Premio Nobel Daw Aung San Suu Kyi, con quien habló sobre la importancia de “acabar con la violencia”, y alcanzar la paz y la reconciliación.

“En esta reunión, reafirmé el compromiso de las Naciones Unidas de apoyar la paz, la estabilidad y el desarrollo en Myanmar y ofrecí el apoyo continuo de la ONU para garantizar que todas las personas afectadas por conflictos y desastres naturales reciban la protección y asistencia que necesitan”, dijo Mueller.

En el estado de Rakhine, la funcionaria visitó campamentos donde unas 130,000 personas, la mayoría de las cuales se identifican como rohinyás, permanecen confinadas en condiciones deplorables después de casi seis años de desplazamiento.

En el municipio de Maungdaw, se reunió con las comunidades locales afectadas por la violencia del año pasado y visitó un nuevo sitio de tránsito de retorno de refugiados que el Gobierno está construyendo, así como algunos proyectos de viviendas nuevas y zonas en las que aldeas fueron quemadas o demolidas.

“Hay una crisis humanitaria en ambos lados de la frontera entre Bangladesh y Myanmar que está afectando al grupo más grande de apátridas del mundo”, expresó.

La tragedia que se desarrolla en los campamentos de Cox Bazar es terrible pero que no debe olvidarse a los 400.000 musulmanes que aún viven en el estado de Rakhine, quienes siguen enfrentando una vida de marginación debido a la restricción de su libertad de movimiento.

Mueller recalcó que estas restricciones comprometen gravemente sus derechos y obstaculizan su acceso a la salud, los medios de subsistencia, la protección, la educación y otros servicios esenciales.

Sobre el regreso de los refugiados en Myanmar, la funcionaria dijo que las condiciones solo pueden alcanzarse si se abordan los problemas críticos como la libertad de circulación, la cohesión social, los medios de subsistencia y el acceso a los servicios.

“La Comisión Asesora del Estado de Rakhine ha proporcionado una hoja de ruta importante hacia un futuro mejor para todas las comunidades allí, pero sus recomendaciones deben aplicarse de manera integral e imparcial, en el espíritu en que fueron escritas”, dijo la subsecretaria humanitaria.

También resaltó que si los consejos de esta comisión liderada por el exsecretario general Kofi Annan se aplican, las vidas de las personas más pobres se verán profundamente transformadas.

ONU/Mark Garten
Ursula Mueller, subsecretaria general para Asuntos Humanitarios durante una conferencia de prensa en la sede de la ONU

La violencia se extiende más allá de Rakhine

El acceso humanitario en Myanmar ha empeorado significativamente en el último año, no solo en Rakhine sino también en los estados de Kachin y Shan. “Cuando cortas esa línea humanitaria, hay un impacto humano muy real”, recalcó la funcionaria.

Agregó que al menos 10.000 personas han sido recientemente desplazadas o reubicadas por combates entre los militares de Myanmar y los grupos armados étnicos en los estados de Kachin y Shan desde el comienzo del año, mientras que unas 100.000 personas siguen desplazadas como resultado del conflicto entre las autoridades y el Ejército de Independencia de Kachin que se reinició en 2011.

“El conflicto en Kachin es uno de los más antiguos  del mundo, sin embargo, es una crisis humanitaria olvidada”, alertó Mueller, asegurando que constantemente se producen enfrentamientos cerca de campos de desplazados y zonas civiles y que aún se ponen minas antipersonales en los campos y carreteras.

La subsecretaria llamó a todas las partes para que garanticen la protección de todos los civiles de conformidad con el derecho internacional.

La prevención de desastres

Durante su misión Mueller discutió formas de fortalecer la preparación y respuesta ante desastres. Myanmar es uno de los países más propensos a los desastres en el mundo. “Precisamente la última vez que la visité fue hace casi diez años en la tragedia del ciclón Nargis”, recordó.

La funcionaria dijo que, si bien los esfuerzos de reducción del riesgo de desastres deben mejorarse aún más, el Gobierno y las organizaciones nacionales han logrado excelentes progresos en los últimos años en la creación de capacidad nacional para la preparación y respuesta en casos de desastre.

Mueller reiteró que se necesita con urgencia más fondos para el Plan de respuesta humanitaria de Myanmar para 2018, que exige 183 millones de dólares para satisfacer las necesidades de 832,000 personas en los estados de Rakhine, Kachin, Shan y Kayin.