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Jesuitas chilenos y su declaración sobre abusos sexuales de otro miembro de la Orden

Un conocido jesuita chileno abusó de 22 mujeres en un período de 48 años

Cristián del Campo, en la conferencia de prensa ofrecida por los jesuitas sobre los abusos de Poblete

Cristián del Campo, en la conferencia de prensa ofrecida por los jesuitas sobre los abusos de Poblete

Cinco de ellas fueron abusadas siendo menores de edad

Su última víctima habría sido atacada en 2008, dos años antes de fallecer el abusador

Marcela Aranda: “Me llevaba donde otros hombres para que me violaran y me pegaran por turnos”

Renato Poblete, un emblemático jesuita chileno, fue durante 48 años un depredador sexual que en ese lapso abusó de 22 mujeres, entre ellas cinco menores de edad, según los resultados de una investigación dados a conocer este martes por la congregación.

“Esta investigación comenzó (el pasado enero) gracias a la denuncia (por delitos sexuales, abuso de poder y de conciencia) de la señora Marcela Aranda y posteriormente recibió el testimonio de (otras) 21 mujeres más que sufrieron alguna experiencia de abuso sexual por parte de Renato Poblete entre los años 1960 y 2008“, dijo en una rueda de prensa el provincial jesuita, Cristián del Campo.

“Entre las víctimas mencionadas hay cuatro personas que eran menores de 18 años cuando ocurrieron los hechos denunciados”, precisó del Campo respecto de los resultados de la investigación, desarrollada por el abogado laico Waldo Bown.

Los demás casos se refieren a abusos sexuales de mujeres mayores de edad, “consistentes en un abordaje sexual inesperado y violento, en que intempestivamente se intenta besar y tocar a la víctima“, señala el texto dado a conocer por el provincial jesuita.

Fallecido a los 85 años, en febrero del 2010 a causa de un paro cardíaco, Renato Poblete fue entre los años 1982 y 2000 el capellán del Hogar de Cristo, una institución chilena de beneficencia pública, creada por San Alberto Hurtado el 19 de octubre de 1944, que hasta atiende a miles de personas cada día.

Renato Poblete fue entre los años 1982 y 2000 el capellán del Hogar de Cristo, una institución chilena de beneficencia pública

En 2009, el sacerdote recibió de manos de la entonces presidenta Michelle Bachelet el Premio Bicentenario como reconocimiento del Gobierno a su trayectoria de servicio social.

Según datos de la Fiscalía, hay 166 causas abiertas por abusos en el clero chileno, mientras las víctimas suman 248, de las que 131 eran menores de edad al sufrir los delitos.

“Me llevaban donde otros hombres para que me violaran”

El líder de la congregación religiosa jesuítica, Cristián del Campo, ha admitido en rueda de prensa que la Compañía de Jesús se obnubiló con los éxitos de Poblete y nunca sospecharon de sus abusos.

Del Campo dio a conocer los resultados de una investigación en la que colaboraron 102 entrevistados y fue ordenada en enero pasado, luego de que la primera denunciante pública de Poblete, Marcela Aranda, académica de Teología de 53 años, acusara al cura de obligarla a abortar a sus hijos. “Me llevaba donde otros hombres para que me violaran y me pegaran por turnos”, aseguró a un medio local.

La denuncia contra Poblete ocasionó otro fuerte remezón al interior de la Iglesia católica chilena, que desde hace más de un año enfrenta una crisis originada en centenares de denuncias de abusos sexuales cometidos por curasy religiososcontra menores de edad. El grueso de las denuncias ocurrió tras la visita del papa Francisco a Chile en enero del 2018, cuando el pontífice descalificó a denunciantes de abusos, lo que desató un escándalo internacional. Un par de enviados suyos a este país concluyeron que los obispos chilenos vivían hace décadas una cultura del abuso y encubrimiento.

Renato Poblete, abusador

Renato Poblete, abusador

Poblete, fallecido en 2010, era considerado casi un santo antes de ser denunciado por Aranda. Incluso un parque público llevaba su nombre y había una estatua suya, pero tras la denuncia las autoridades cambiaron el nombre y retiraron la estatua para fundirla.

Aranda aseguró que el sacerdote y capellán de la obra benéfica Hogar de Cristo empezó a abusar de ella cuando tenía 19 años y que los abusos se prolongaron de 1985 hasta 1993. Agregó que mientras era violada por un grupo de sujetos, Poblete miraba.

En una entrevista con un canal local de televisión afirmó que “lo más terrible y que me hace sufrir es que él me obligó a abortar y no solo una vez, tres veces. Tres niños que nunca pude abrazar, arrasados por un hombre abominable”.

La primera denuncia de la mujer ocurrió ante la comisión de escucha creada por el arzobispo Charles Scicluna, un enviado del papa para dimensionar la magnitud de los abusos en Chile, y luego dio declaraciones a la prensa. Del Campo dijo que la investigación de la Compañía sobre los abusos de Poblete concluyó que todos los hechos afirmados por Aranda son “plausibles y creíbles”. Añadió que además de Aranda testificaron otras 21 mujeres sobre los abusos que sufrieron en poder de Poblete, quien, dijo, se aprovechaba de su poder como religioso, económico y psicológico. Ellas no aceptaron que fueran reveladas sus identidades. Del Campo las llamó a denunciar a los tribunales de justicia cuando estén preparadas para hacerlo.

Presentación del informe sobre Renato Poblete Barth

I. Introducción

Buenas tardes, mi nombre es Cristián del Campo, Superior Provincial de la Compañía de Jesús en Chile. Me acompaña María de los Ángeles Solar, directora del Centro de Prevención de Abusos Sexuales y Reparación de la Compañía de Jesús.

El depredador sexual sostuvo sus delitos bajo su enorme red de contactos, y el poder económico que tuvo al manejar autónomamente importantes sumas de dinero durante muchos años

Agradecemos su presencia que nos ayuda a transmitir a la opinión pública el resultado de la investigación interna, que se ha llevado a cabo por los abusos sexuales denunciados contra el fallecido sacerdote Renato Poblete Barth.

Daremos a conocer los hallazgos y las conclusiones más importantes de esta investigación. A su vez, compartiremos los pasos que daremos en nuestro compromiso de reparación en este caso, y en los otros dos casos que hemos anunciado recientemente su resolución, referidos a Jaime Guzmán Astaburuaga y Leonel Ibacahe Ortiz.

II. Sobre la investigación

1. Duración y Metodología

La investigación comenzó el día 12 de enero de 2019 y el informe final fue entregado a mí como Superior Provincial de la Compañía de Jesús, la tarde del viernes 26 de julio. El informe final tiene un total de 407 páginas, más anexos. Se entrevistó a 102 personas, y se realizaron otro tipo de diligencias complementarias, tales como análisis de documentos, recepción de testimonios vía correo electrónico e inspección de lugares. No podemos dejar de mencionar la complejidad que ha significado investigar hechos donde el denunciado se encuentra fallecido.

2. Equipo

La investigación fue liderada de manera independiente por el abogado penalista de la Universidad de Chile, Sr. Waldo Bown. Sirvió como notaria, la abogada Victoria Carvajal. El abogado Bown tuvo la asesoría de un comité compuesto por la Sra. Daniela Bolívar, académica de la escuela de Trabajo Social de la Pontificia Universidad Católica de Chile, experta en el trabajo con víctimas de abuso; el Sr. Alvaro Soto, académico de la escuela de psicología de la Universidad Alberto Hurtado, especialista en dinámicas organizacionales; y la Sra. Anastasía Assimakópulos, profesora de derecho canónico de la Universidad de Los Andes. Al mismo tiempo, queremos transparentar que esta investigación, como cualquier investigación canónica que llevamos adelante, es financiada por la misma Compañía de Jesús.

Líder de los jesuitas en Chile

Líder de los jesuitas en Chile

3. Resultados de la Investigación y valoración de los hechos

Esta investigación comenzó gracias a la denuncia de la Sra. Marcela Aranda y posteriormente recibió el testimonio de 21 mujeres más que sufrieron alguna experiencia de abuso sexual por parte del sacerdote Renato Poblete Barth, hechos ocurridos entre los años 1960 y 2008. Dentro de las víctimas mencionadas, existen 4 personas que eran menores de 18 años cuando ocurrieron los hechos denunciados.

De esos 22 testimonios, uno es el de la Sra. Marcela Aranda. Otros 16, se refieren a abusos sexuales de mujeres mayores de edad consistentes en abordajes sexuales violentos. A cada una de estas víctimas se les dio los datos de contacto del fiscal correspondiente. El último caso, para completar los 22, se refiere a una relación estable y aparentemente consentida, en que la víctima ha ido elaborando recientemente la situación abusiva en la que se encontraba.

La investigación también recogió informaciones que darían cuenta de otras personasque podrían haber sufrido abusos por parte de Renato Poblete Barth pero no se lograron contactar. O por fallecimiento o porque, al ser contactadas, no quisieron declarar.

Tal como señala el investigador, en relación al caso de la denunciante Sra. Marcela Aranda, que dio origen a esta investigación, todos los hechos descritos por ella han sido considerados plausibles y su relato creíble. En el caso de los abusos sexuales, éstos han podido ser corroborados y también los tres abortos denunciados.

Dada la gravedad de esta denuncia, que el testimonio de la Sra. Marcela Aranda ha sido considerado plausible y creíble en su integridad, y el hecho de que en su declaración ella señala que estos hechos podrían involucrar a terceras personas vivas, presentaremos estos antecedentes a la brevedad al Ministerio Público, para que investigue con todas las herramientas de las que dispone y sancione a quienes pudieran resultar responsables.

Marcela Aranda

Marcela Aranda

En cuanto al resto de las víctimas, la investigación consideró que todos los testimonios eran pausibles y creíbles y, en algunos casos, pudo corroborar esto con los testimonios de terceras personas u otro tipo de elementos externos que confirmaron los hechos.

4. Patrón del abuso

Esta investigación ha demostrado de manera contundente que Renato Poblete Barth abusó de manera reiterada, grave y sistemática, amparado en el poder que le otorgaba su condición de sacerdote, en el dinero que manejó de manera personal, y en el prestigio que su labor apostólica le otorgó durante sus años como líder de una organización benéfica jesuítica.

Los testimonios de las víctimas recolectados en el proceso de investigación dan cuenta de la dinámica establecida por Renato Poblete Barth. Una dinámica de violencia, de abuso de poder y de manipulación emocional y psicológica de las víctimas y sus familias, que facilitó su obrar y el silencio tanto de víctimas como de otras personas. La investigación pudo determinar los patrones de conducta utilizados por el sacerdote, tales como la focalización en personas con vulnerabilidades económicas o emocionales, la ayuda económica sistemática, la posición de poder social y religioso, la utilización de la confianza con el entorno familiar de las víctimas, las demostraciones de poder y la violencia de género, entre otras.

La investigación pudo determinar los patrones de conducta utilizados por el sacerdote, tales como la focalización en personas con vulnerabilidades, la utilización de la confianza del entorno familiar de las víctimas y la violencia de género

Todo esto nos parece de la mayor gravedad, ya que, como nos ha ido mostrando la experiencia clínica, la agresión sexual es uno de los tipos de agresión más devastadores que puede sufrir un ser humano, ya que afecta todas las dimensiones de la persona. Existe un profundo daño a nivel emocional, relacional, sexual y, en el caso del abuso sexual en el contexto eclesial, también a nivel espiritual.

Somos conscientes de este grave daño, y por ello, tal como lo han solicitado la mayoría de las víctimas, honraremos nuestro compromiso de confidencialidad con ellas. En nuestro país son los Tribunales los llamados a dictar justicia y establecer responsabilidades. Por esto, las instamos, a que de acuerdo a sus propios tiempos y procesos, ejerzan este derecho en las instancias correspondientes. Como Compañía de Jesús colaboraremos en todo lo que sea necesario.

III. Responsabilidades de terceros

Junto con el esclarecimiento de los hechos denunciados, también le fue solicitado al investigador pronunciarse respecto de eventuales responsabilidades de terceras personas, así como de responsabilidades institucionales de la Compañía de Jesús.

La investigación recogió diversos antecedentes que dan cuenta de que existió un número significativo de personas, jesuitas y laicos, que tuvieron alguna información de comportamientos inadecuados de connotación sexual del sacerdote Renato Poblete Barth, los que fueron conocidos de primera fuente, por terceras personas, o a modo de rumor. Aquí me referiré en específico a los resultados del informe en cuanto a las responsabilidades de miembros de la Compañía de Jesús.

Los canales institucionales fallaron, ya que el gobierno provincial minimizó los hechos o no activó con la debida diligencia los resguardos que permitieran detener las situaciones abusivas

El informe del abogado Waldo Bown señala que algunos jesuitas habrían recibido algún tipo de información, la mayoría consistente en rumores o comentarios de terceros, lo que implicaría una responsabilidad ética en su actuar. La investigación pudo acreditar que, al menos en dos casos, un jesuita recibió información directa de parte de una víctima. Respecto a uno de ellos, este recibió expresas instrucciones de parte de la víctima de no comunicar la información recibida; el otro se refiere a uno de los jesuitas públicamente mencionados, el del P. Juan Ochagavía. La investigación señala que el P. Ochagavía habría hecho llegar los antecedentes que disponía al Superior Provincial de la época. Y justamente esta situación muestra – como lo señalaré más adelante – de qué manera los canales institucionales fallaron, ya que el gobierno provincial minimizó los hechos o no activó con la debida diligencia los resguardos que permitieran detener las situaciones abusivas. Las responsabilidades individuales e institucionales están íntimamente conectadas. Con todo, el investigador concluyó que la conducta del P. Juan Ochagavía fue negligente en cuanto al seguimiento de la información que recibió y en el cuidado de la víctima.

Así como la investigación determinó responsabilidades éticas de particulares como facilitadores, la Compañía de Jesús habría operado con medidas ineficaces para evitar las conductas de abuso de poder, de conciencia y sexuales cometidas por Renato Poblete Barth. Este clima institucional facilitaría la ocurrencia de los hechos denunciados, a saber, una mirada permisiva hacia conductas de Renato Poblete Barth que estaban en el límite de lo ético en relación con el manejo del dinero, el poder y su relación con mujeres; una estructura organizacional que fue ineficaz para evitar y enfrentar situaciones de abuso, es decir, falta de instancias de mayor control, como códigos de conducta que definieran más precisamente estándares profesionales de actuación de los sacerdotes y religiosos; prácticas culturales que dificultaron la detección temprana de las conductas abusivas, como por ejemplo, la defensa corporativa o la exaltación del logro y la autonomía individual.

Faltaron códigos de conducta y las prácticas culturales dificultaron la detección temprana de las conductas abusivas, como por ejemplo, la defensa corporativa o la exaltación de los logros del abusador

Después de conocer los hallazgos más importantes de esta investigación, quiero hacer un reconocimiento de nuestra responsabilidad institucional y expresar nuestra petición de perdón a todas y cada una de las víctimas de abuso.

Lo primero y fundamental es el valor de la verdad. Esta investigación nos ha permitido esclarecer los hechos abusivos y las responsabilidades del sacerdote Renato Poblete Barth, a partir de la contundencia de cada testimonio y de la evidencia recogida. Hemos llegado a esta dura verdad gracias a la valentía de todas las personas que estuvieron dispuestas a compartir sus dolorosas y traumáticas experiencias de abuso, en particular, de la Sra. Marcela Aranda, quien presentó la primera denuncia en enero pasado. Quiero aprovechar para agradecer la profesionalidad y diligencia del Servicio de Escucha de la Conferencia Episcopal de Chile, que fue la primera instancia que acogió el testimonio de la Sra. Marcela Aranda. Asimismo, agradecezco el trabajo serio y acusioso del Sr. Waldo Bown y su equipo.

Quiero, en nombre de la Compañía de Jesús en Chile, pedirles perdón a las víctimas de abuso sexual en este caso y en los otros cometidos por jesuitas. El daño infringido ha sido enorme y, en muchos casos, tan grande que es difícil de dimensionar con palabras. Para ustedes, este abuso. Como Compañía de Jesús queremos reconocer el daño que hemos hecho y que ustedes han sufrido tan profundamente. Deseamos tener la ocasión de expresarles personalmente nuestra petición de perdón en los próximos días.

Como Compañía de Jesús, no solo en este caso sino también en otros casos de abusos, fallamos en reaccionar con decisión, diligencia y eficacia ante las noticias, informaciones o señales preocupantes. Esta inacción permitió que se llevaran a cabo abusos de gravedad sin impedir que el comportamiento abusivo continuara. Pedimos perdón porque no actuamos con la prontitud y seriedad que se requería, con una mirada puesta en quienes estaban sufriendo en silencio. En el caso de Renato Poblete Barth, el aparente éxito de su labor apostólica obnubiló nuestra capacidad de supervisar su rutina cotidiana y controlar debidamente su manejo de dineros. El poder del dinero, sumado al poder que ya tenía por su prestigio público y su calidad de sacerdote, fue lo que permitió que el acusado tuviera diversas posibilidades de utilizar ese poder para abusar de mujeres.

Crisis de abusos en Chile

Crisis de abusos en Chile

También deseo pedir perdón a nuestros colaboradores, familiares y amigos, así como a todo el pueblo de Dios que conforma nuestra Iglesia, por el daño, el dolor y la desilusión que provoca conocer situaciones tan graves de abuso cometidas por miembros de la Compañía de Jesús, y por nuestras responsabilidades como congregación religiosa en no detectar y detener estos abusos a tiempo.

Este perdón va acompañado de nuestra convicción como Compañía de Jesús de condenar toda situación de abuso, de orden sexual, de consciencia o de poder. Aunque suene gastado y muchas veces dicho, creo que nunca será suficiente: nos avergüenza y nos desgarra saber que hay personas a las que hemos dañado. Esto contraviene lo fundamental de nuestra razón de existir, de nuestra misión, que es justamente la transmisión de la Buena Noticia de Jesucristo, de la liberación de los oprimidos y del cuidado de los más vulnerables. Pedimos perdón por estos actos y por nuestras cegueras y negligencias.

IV. Perdón de cada jesuita

Pediré a cada jesuita que, a nivel personal y comunitario, avance en un trabajo real y profundo de reconocimiento de esta triste verdad que forma parte de nuestra historia y que haga efectivamente un gesto de arrepentimiento, en particular, en aquellos que han tenido una responsabilidad ética en su actuar.

Al hablar de reparación o restitución queremos referirnos a la necesidad de encontrarnos con las víctimas, reconociendo, desde su experiencia, las dinámicas abusivas mediante las cuales esto sucedió y posibilitando una relación que reconozca plenamente su dignidad de persona y su capacidad de determinación de su propio futuro.

Presentación de la investigación de los jesuitas sobre Poblete

Presentación de la investigación de los jesuitas sobre Poblete

El perdón sin signos concretos que contribuyan a reparar el daño causado, es un perdón vacío. Por eso, quiero dar a conocer los pasos dados y los que vamos a dar en el ámbito de la reparación.

Lo primero es que hemos intentado honestamente escuchar a las víctimas. Este último tiempo hemos procurado hacerlo a través de investigaciones que se han dado a conocer públicamente, para que todos quienes quisieran aportar algún antecedente lo pudieran hacer. Nuestra intención ha sido que esos espacios formales permitieran a las personas relatar su historia y ser escuchadas con respeto y confidencialidad.

En segundo lugar, hemos creado el Centro de Prevención de Abusos Sexuales y Reparación de la Compañía de Jesús en Chile, liderados por la abogada María de los Angeles Solar y por la psicóloga Francisca Salinas. Este Centro es el encargado de escuchar y recibir toda denuncia de abuso sexual que se haga contra un jesuita. Asimismo, el Centro ha tomado y tomará contacto con las víctimas, en éste y en los demás casos que hemos investigado. La restitución solo podrá tener lugar a partir de escucharnos unos a otros, reconocernos mutuamente y construir juntos un futuro sin abuso.

Sabemos que las experiencias de abuso sexual constituyen heridas profundas que se instalan en la persona, por eso creemos que también es importante ofrecer y hacernos cargo de los procesos psicológicos que intentan aliviar estas situaciones. Hemos ofrecido apoyo económico para los tratamientos terapéuticos a aquellas víctimas que nos lo han solicitado. Este ofrecimiento de apoyo será reiterado a cada una de ellas.

Dentro del proceso de reparación de las víctimas, tanto de Renato Poblete Barth, de Jaime Guzmán Astaburuaga, Leonel Ibacache Ortíz y otras víctimas de jesuitas, nos comprometemos a profundizar los espacios de diálogo para ir definiendo las medidas reparatorias más adecuadas. Para esta labor el Centro de Prevención y Reparación ha estado asesorándose con profesionales de distintas áreas y experiencias, de manera de ofrecer espacios de calidad, que no revictimecen y permitan el diálogo y los acuerdos. Deseamos escuchar lo que las mismas víctimas quieren proponernos, pensando en sus propios procesos de sanación. Escucharemos abiertamente lo que cada persona visualice como ayudas necesarias para su camino de reparación personal, y nos comprometemos a hacer todos los esfuerzos por apoyarlas en ese camino.

La Compañía de Jesús, contra el encubrimiento

La Compañía de Jesús, contra el encubrimiento

En el diálogo que esperamos mantener con ellas, buscaremos reflexionar sobre modos de reparación que apunten también a aquellas comunidades eclesiales, educativas o laborales que se han visto afectadas por la ocurrencia de abusos en dichos espacios. Estaremos abiertos a un diálogo que sea fructífero y con resultados concretos, que considere acciones de reparación en todos los ámbitos para las víctimas y las comunidades afectadas, así como nuevos insumos para actualizar los protocolos de prevención y cuidado de ambientes sanos y seguros.

Por último, creemos que lo que ha sucedido no se trata solamente de hechos puntuales, sino de elementos estructurales que han favorecido que estos hechos ocurran. Lo vivido nos ha comprometido a una revisión profunda de las estructuras de gobierno y pastorales de nuestra congregación. Junto con las medidas que hemos ido tomando de examen de nuestra formación jesuita, de nuestras estructuras de gobierno y del modo cómo realizamos acompañamiento espiritual, continuaremos apoyándonos en profesionales de experiencia, para profundizar una evaluación institucional que nos permita ser conscientes de nuestros puntos ciegos. En este sentido, le pediremos a la Universidad Alberto Hurtado que pueda contribuir a la investigación y aprendizaje sobre el fenómeno del abuso en sus más diversas expresiones, en coordinación con otras universidades e instituciones, disponiendo para tales efectos los recursos necesarios, con el objeto de contribuir a una cultura nacional y eclesial de cuidado, respeto y protección de las personas, y a la renovación tanto de la Iglesia como de la Compañía de Jesús.

V. Conclusión

Las conclusiones de este informe no dejan dudas sobre el drama del abuso vivido por las personas que tuvieron la valentía de compartir sus testimonios. Sin ellas, no habríamos sabido la verdad. Probablemente, hay otras personas que no se han animado a dar a conocer sus historias y también queremos solidarizar con ellas, al tiempo de expresarles que nuestras puertas están abiertas para escucharlas y saber cómo podemos acoger lo que han vivido.

Esta verdad que hoy compartimos con ustedes nos llena de vergüenza por este y otros casos de abusos que involucran a miembros de la Compañía de Jesús, pues nuestra misión es comunicar el Evangelio de Jesucristo, que es un Evangelio de vida y plenitud.

Debemos aceptar el descrédito y trabajar con hechos concretos para recuperar la confianza. La verdad y el sufrimiento de tantas personas nos han enseñado a poner primero la mirada en quienes han sido víctimas de abuso. Queremos reiterar nuestra petición de perdón y nuestro compromiso de colaborar en el camino de sanación de quienes han sido heridos y de contribuir a que estos hechos no se vuelvan a repetir, creando ambientes de cuidado y confianza en la Iglesia.

Renato Poblete

Renato Poblete


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Chile: sentencia tras la apelación en el caso Karadyma. Conformidad del arzobispo de Santiago.

James Hamilton, Juan Carlos Cruz y José Andrés Murillo en su visita al VaticanoJames Hamilton, Juan Carlos Cruz y José Andrés Murillo en su visita al Vaticano  (AFP or licensors)

Caso Karadima. Conformidad de la Iglesia en Santiago con fallo de la Corte

El Arzobispado de Santiago de Chile manifestó su conformidad con la sentencia de la Corte de Apelaciones, y confía en que esta sentencia contribuya al proceso de reparación del dolor sufrido por las víctimas de Fernando Karadima

Griselda Mutual – Ciudad del Vaticano

En la mañana del miércoles 27 de marzo la Corte de Apelaciones de Santiago de Chile, dictaminó que la Iglesia Católica debe pagar una compensación a tres víctimas del sacerdote Fernando Karadima: James Hamilton, Juan Carlos Cruz y José Andrés Murillo. Inmediata la respuesta del Arzobispado de Santiago, que confirmó en el mismo día que procederá a dar pleno cumplimiento a la sentencia en cuanto se encuentre firme.

“Este fallo – escribe el Arzobispado – marca un paso importante en nuestro proceso de reestablecer la justicia y la confianza en nuestra Iglesia de Santiago, porque apunta directamente a las falencias que tuvimos en este caso”.

Responsabilidad por errores reconocidos desde el inicio

El comunicado añade que si bien el fallo excluye que haya habido encubrimiento de los abusos por parte del Arzobispado, la resolución atribuye responsabilidad a la institución por los errores reconocidos desde un comienzo, a saber, “la forma en que se tramitaron las denuncias presentadas por los demandantes, la inadecuada valoración de las mismas y la falta de acompañamiento a las víctimas”.

Necesario hacer reformas profundas

En línea con lo expresado por Mons. Aós, Administrador Apostólico nombrado por el Papa Francisco,  quien en su homilía en la Misa de inicio de sus funciones, anunciara “reformas y cambios profundos y no retoques de maquillaje”, para atender a los que sufren el atropello a su dignidad de persona, como resultado de los abusos y delitos por parte de clérigos, y evidenciando, asimismo, lo expresado por el fallo en su numeral quincuagésimo quinto, a saber, que la corte “ha concluido que los hechos por los cuales se ha demostrado la responsabilidad de la demandada sólo alcanzan a actos u omisiones negligentes culposos”, sin que éstos “puedan calificarse como propio de actos criminales”, el arzobispado subraya la necesidad de “hacer reformas profundas para evitar que errores como éstos se vuelvan a cometer”.

Arzobispado dará pleno cumplimiento a la sentencia

El Arzobispado, pues, manifiesta su conformidad con el fallo dictado por la Corte de Apelaciones y confía en que esta sentencia contribuya al proceso de reparación del dolor sufrido por las víctimas de Fernando Karadima:

“Por estas razones, el Arzobispado de Santiago comunica formalmente que no recurrirá en contra de la sentencia dictada, y procederá a darle pleno cumplimiento en cuanto se encuentre firme”.

En 2011 el Vaticano condenó a Fernando Karadima a una vida de penitencia y oración por sus crímenes sexuales, y el Papa Francisco lo dimitió del estado clerical el 27 de setiembre de 2018, una decisión que tomó “en conciencia y por el bien de la Iglesia”.


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Chile: el Papa acepta la renuncia del Cardenal Ezzati, arzobispo de Santiago.

Card. Ricardo Ezzati AndrelloCard. Ricardo Ezzati Andrello 

El Papa acepta la renuncia del cardenal chileno Ezzati

En su lugar el Papa nombró administrador apostólico “sede vacante et ad nutum Sanctae Sedis” de la arquidiócesis a Mons. Celestino Aos Braco, hasta ahora obispos de Copiapó. Ayer, la Octava Sala de la Corte de Apelaciones rechazó la solicitud de sobreseimiento del cardenal Ricardo Ezzati, quien es investigado por encubrimiento de abusos sexuales, su defensa aseguró que se contactarán con el Ministerio Público para agendar su declaración y se cumpla con todas las diligencias que se consideran pendientes.

Patricia Ynestroza-Ciudad del Vaticano

El Papa aceptó la renuncia al gobierno pastoral de la Arquidiócesis de Santiago de Chile, que presentó el cardenal Ricardo Ezzati Andrello, en su lugar el Papa nombró administrador apostólico “sede vacante et ad nutum Sanctae Sedis” de la arquidiócesis a Mons. Celestino Aos Braco, hasta ahora obispos de Copiapó.  El purpurado había cumplido en enero 77 años.

Rechazada solicitud de sobreseimiento

Ayer, la Octava Sala de la Corte de Apelaciones rechazara la solicitud de sobreseimiento del cardenal Ricardo Ezzati, quien es investigado por encubrimiento de abusos sexuales, su defensa aseguró que se contactarán con el Ministerio Público para agendar su declaración y se cumpla con todas las diligencias que se consideran pendientes, como hombre de derecho que es, afirmó el abogado Hugo Rivera.

Ezzati: mi conciencia está muy tranquila

En ocasión de la apertura, en la mañana de este sábado 23 de marzo, del Año Pastoral de la Iglesia de Santiago, donde se presentan los lineamientos pastorales 2019-2020, hablando sobre su renuncia el cardenal Ezzatti reiteró tener su conciencia “muy tranquila y muy serena”. En alusión a las nuevas noticias de abusos que se verificaron en el pasado,  expresó: “Hemos rechazado y rechazamos los crímenes cometidos. Les puedo decir con la frente muy en alto lo que les prometí al iniciar mi servicio episcopal en Santiago, después de que había explotado el caso Karadima. Dije en esa oportunidad que ustedes podían confiar que su obispo habría mantenido no solamente la frente en alto frente a esto, sino que les aseguraba que todo, todo, toda denuncia habría sido diligentemente investigada. Hoy día, al terminar mi servicio episcopal les puedo decir la misma cosa. Con la conciencia muy tranquila y muy serena les puedo decir que he sido fiel a esa promesa más allá de las fragilidades, de la lucidez y de la conciencia que a veces tiene que ser muy iluminada, para tomar las decisiones más oportunas”.

Una Iglesia humillada

“Somos parte  – dijo también el purpurado – de una Iglesia humillada y abatida, que suplica a Su señor con una antigua oración: ‘perdona Señor, perdona a tu pueblo, no te quedes enojado para siempre con nosotros’. Y que hace suya también la plegaria bíblica que suplica: ‘concede Señor, Paz a nuestros días, porque no hay nadie que batalle por nosotros sino sólo tú, Dios nuestro’.  La conciencia y el dolor de los pecados y de los crímenes cometidos de parte de miembros de la comunidad eclesial, en especial de consagrados, nos avergüenza, y nos solicita pedir humilde perdón una y mil veces, y nos estimula a buscar caminos de reparación, de conversión y de prevención”. El cardenal citó sucesivamente un mensaje del Papa, recibido por mail el 19 de marzo.  El purpurado agradeció al Pontífice por haber aceptado su renuncia que llega pasados los 77 años de edad.

Nunca cubierto u obstaculizado la justicia

En una declaración realizada en julio pasado, el cardenal reiteró su correcto comportamiento. “Reitero mi compromiso y el de la Iglesia de Santiago por las víctimas, por la búsqueda de la verdad y por el respeto a la justicia civil. Estoy seguro de que nunca he ocultado u obstruido la justicia y como ciudadano cumpliré con mi deber de proporcionar toda la información que ayude a aclarar los hechos “.

Ezzati, de origen italiana fue nombrado obispo por Juan Pablo II en 1996, Benedicto XVI lo nombró arzobispo de Santiago de Chile en el 2010 y el Papa Francisco lo creó cardenal en el 2014.

Biografía de Mons. Celestino Aós Braco

Nació en Artaiz, arquidiócesis de Pamplona, España en 1945. Fue ordenado sacerdote en Pamplona el 30 de marzo de 1968, como sacerdote desarrolló su actividad en España y en Chile como docente, vicario parroquial, párroco y superior de la comunidad. Fue ecónomo provincial de los capuchinos en Chile, promotor de Justicia del Tribunal eclesiástico de Valparaíso, juez del Tribunal de la Arquidiócesis de Concepción y tesorero de la asociación chilena de derecho canónico. Fue nombrado obispo de Copiapó el 25 de julio del 2014 y recibió la ordenación episcopal el 18 de octubre sucesivo.


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Chile: primer sínodo del laicado en Chile sobre la crisis actual.

Santuario padre HurtadoSantuario padre Hurtado 

Sínodo laical en Chile: reconstruir la Iglesia devastada por pecados

Representantes laicos de la Iglesia católica chilena se auto convocaron para la realización de un sínodo, con el objetivo de reconstruir la iglesia devastada por pecados y delitos en el Santuario de san Alberto Hurtado

Griselda Mutual –Ciudad del Vaticano

Con una declaración pública concluyó la primera Asamblea del Sínodo laical en Chile que vio la participación de 350 representantes de la Iglesia católica, en Santiago de Chile. El objetivo del proceso sinodal ha sido el de “reconstruir la iglesia devastada por pecados y delitos” a causa del clericalismo, el abuso de poder, Ia indolencia y la falta de conciencia crítica del laicado. Los organizadores informaron que en los próximos meses se dará a conocer el documento final de la asamblea que servirá para el trabajo pastoral.

En el documento, los participantes declaran la decisión de “iniciar un proceso de diálogo y de participación, que favorezca un análisis del estado actual de la Iglesia católica en Chile y promueva el sueño de una iglesia de comunidades.

El sueño de una iglesia horizontal, participativa e inclusiva

Frente a la crisis de la iglesia católica chilena, los firmantes dicen soñar con una iglesia “constituida por comunidades de base; orante, profética y liberadora que busca y ejerce la justicia; que sea servidora y abierta a las necesidades de la gente y al mundo; horizontal, diversa, participativa e inclusiva, con real protagonismo del laicado en especial de las mujeres y los jóvenes”.

Promoción de la participación de laicos y mujeres en procesos decisionales

En este sentido manifiestan la voluntad de trabajar para promover la modificación de la estructura de poder al interior de la iglesia, la participación laical en la toma de decisiones y la participación de la mujer en las instancias de responsabilidad y poder, para fortalecer y renovar procesos de formación de todo el pueblo de Dios, para erradicar la cultura del abuso de poder, proponiendo acciones orientadas al establecimiento de la justicia y reparación, creando un ambiente seguro para todas y todos.

En la conclusión, antes de invocar la ayuda del espíritu santo, se comprometen a replicar el proceso sinodal en los espacios locales del país.


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Chile: problemas en la iglesia en torno al encubrimiento de abusos contra menores

V

Abusos en Chile: la acción de la justicia que incomoda al Vaticano

Allanamientos e imputaciones a varios obispos por supuestos encubrimientos de abusos contra menores preocupan en la Santa Sede. Las razones de la renuncia del cardenal Francisco Javier Errázuriz al C-9, el consejo de cardenales que asesora al Papa Francisco

Abusos en Chile: la acción de la justicia que incomoda al Vaticano

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Pubblicato il 22/11/2018
Ultima modifica il 22/11/2018 alle ore 12:08
ANDRÉS BELTRAMO ÁLVAREZ
CIUDAD DEL VATICANO

Francisco Javier Errázuriz será citado a declarar como imputado por la justicia chilena. Ocurrirá en breve. El cardenal es acusado de encubrimiento de abusos sexuales contra menores. Arzobispo emérito de Santiago, por años el hombre fuerte de la Iglesia en su país, hoy afronta su peor momento. Su añeja relación de cercanía con Francisco está completamente rota. Por eso acaba de viajar a Roma para confirmar su renuncia al C-9, el consejo de cardenales asesores del pontífice. Pero en el Vaticano otra cosa incomoda: La “espectacularización” de la fiscalía chilena a la investigación de los abusos. La excesiva exposición mediática de los allanamientos a diversas diócesis del país. Como si la justicia buscase recuperar credibilidad a costa de una historia trágica.

 

Errázuriz se apresuró a certificar su salida del C-9 antes de su citación judicial y la formalidad de su imputación. Así, ya nadie podría decir que el Papa aceptaba su renuncia por “presiones judiciales”. Aunque, a decir verdad, desde hace semanas Francisco había decidido dar por terminada la participación del purpurado chileno en ese organismo. Pero la determinación no se haría efectiva, al menos, hasta el próximo mes de diciembre cuando está prevista una nueva sesión de trabajo del consejo.

 

Como explicó el mismo arzobispo emérito el 14 de noviembre a la radio chilena Cooperativa, en estas semanas se cumplieron los cinco años que duraba el primer nombramiento de los miembros del C-9. Por eso, agregó, “fui a Roma a despedirme del Papa y a agradecerle el fecundo trabajo que nos confió para reformar la Curia Romana”. Como era previsible, él buscó por todos los medios desconectar su renuncia de la crisis por los abusos y presentarla como una salida natural, pero la realidad manifiesta otra cosa.

 

Pero, en el contexto de la crisis chilena, la suerte del cardenal Errázuriz no es lo que más preocupa en el Vaticano. En la Secretaría de Estado y en el entorno del Papa incomodan especialmente los allanamientos que, en los últimos meses, las autoridades judiciales han conducido sobre sedes de diversas diócesis del país.

 

Esta preocupación quedó de manifiesto el 13 de octubre pasado, cuando el presidente Sebastián Piñera llegó al Vaticano en visita oficial. El tema salió a relucir en la audiencia privada con Francisco y en la posterior reunión, también a puertas cerradas, con el secretario de Estado, Pietro Parolin.

 

En ambas conversaciones, el mandatario dejó en claro que, por la división de poderes, él no puede intervenir en la acción del Ministerio Público. Además, hizo hincapié (varias veces) en la necesidad imperiosa que la Iglesia católica recupere el prestigio de antaño. Incluso mantuvo sus puntos de vista, de forma reiterativa, durante una comida que el presidente ofreció a Parolin y una delegación vaticana, ese mismo sábado en el Círculo del Ajedrez de Roma.

 

El otro elemento que ha causado perplejidad y molestia en la Curia Romana, está relacionado con el excesivo protagonismo que ha asumido en la investigación por abusos el Fiscal Nacional chileno, Jorge Abbott. Sus insistentes apariciones en la prensa nacional, en alguna de las cuales ha acusado abiertamente a la Iglesia de no tener voluntad de cooperación, en Roma son consideradas innecesarias y exageradas.

 

Por lo pronto, aún está pendiente una respuesta del Vaticano a la solicitud formal de colaboración judicial requerida avanzada por la fiscalía chilena. Aproximadamente unos dos meses atrás fue entregada en la Santa Sede una carta rogatoria, documento transmitido (como indica el protocolo internacional) por el Ministerio de Relaciones Exteriores.

 

Ese texto pidió oficialmente información específica en poder de la Curia sobre varios de abuso, además de solicitar una copia del llamado “Informe Scicluna”, el expediente redactado por el arzobispo de Malta tras su viaje a Chile en febrero pasado y durante el cual levantó testimonios de unas 50 personas.

 

Al mismo tiempo, la rogatoria propuso también la creación de algún tipo de instancia de cooperación judicial estable o la firma de un memorándum de cooperación penal, como suele ocurrir en estos casos. Por ahora, la primera respuesta vaticana ha sido protocolar y en espíritu e colaboración, pero aún no se ha avanzado a la entrega de información puntual y nadie sabe si esto ocurrirá alguna vez. Las rogatorias están basadas en el principio de cooperación y buena voluntad, pero los Estados no están obligados a responder si no consideran procedente la solicitud.

 

Mientras tanto, diariamente siguen saliendo a la luz noticias sobre diligencias judiciales en torno a la causa de abusos en Chile. Una herida perennemente sangrante. En medio de estas discusiones mediáticas, los obispos tuvieron su asamblea plenaria 117 (del 12 al 16 de noviembre) durante la cual Santiago Silva Retamales, ordinario militar y presidente de ese organismo, fue ratificado en el puesto luego de presentar su renuncia voluntaria. No hubo una votación formal sobre el particular, pero si una manifestación general sobre el deseo de su continuidad, aunque él se encuentra entre los clérigos imputados por supuesto encubrimiento.

 

En esa reunión, los obispos también estudiaron el boceto de un acuerdo de colaboración mutua con la Fiscalía Nacional para la investigación de los delitos de abusos contra menores cometidos en el seno de las instituciones de la Iglesia católica. Según anticiparon fuentes oficiales, el documento se debería firmar en las próximas semanas”.

 

Según datos difundidos por la prensa en Chile que citan fuentes de la Fiscalía, hasta el momento existen 139 investigaciones en curso contra 190 miembros de la Iglesia en Chile, delitos que habrían afectado a 245 víctimas, de las cuales 102 resultarían menores de edad al momento de los hechos.


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Chile: conclusiones de la asamblea general de obispos

Mons. Fernando Ramos, Secretario General de la Conferencia Episcopal de ChileMons. Fernando Ramos, Secretario General de la Conferencia Episcopal de Chile  (ANSA)

Obispos de Chile: Con Cristo en el centro, continuar el proceso ya iniciado

Declaración conclusiva de los Obispos chilenos, al término de la 117ª Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal de Chile, reunidos del 12 al 16 de noviembre y dada a conocer la tarde de este viernes 16 de noviembre en Lo Cañas.

Renato Martinez – Ciudad del Vaticano

La Conferencia Episcopal de Chile (CECh) dio a conocer la tarde este viernes, 16 de noviembre, la Declaración conclusiva de su 117ª Asamblea Plenaria. Fue Mons. Fernando Ramos, Secretario General de la Conferencia Episcopal de Chile, quien leyó el texto conclusivo de la Asamblea, realiza entre los días 12 y 16 de noviembre. El documento explica que durante el encuentro los Pastores han dialogado “sobre el camino vivido en la Iglesia desde su Asamblea Extraordinaria del mes de agosto, y especialmente, sobre las consecuencias de la crisis provocada por los graves delitos de abuso sexual contra menores de edad y adultos vulnerables cometidos por personas consagradas”.

Colaboración mutua con las autoridades civiles

Con la ayuda de los miembros del Consejo Nacional de Prevención de Abusos, la Asamblea estudió los avances y el seguimiento de las resoluciones adoptadas en el mes de agosto pasado. Los Obispos estudiaron, en particular, el proyecto de acuerdo de colaboración mutua entre la Fiscalía Nacional y las entidades de la Iglesia, para la investigación de delitos de abusos a menores cometidos por clérigos. “El tema ha sido dialogado ampliamente con las autoridades de la Fiscalía y sus representantes – se lee en la declaración – en las próximas semanas, esperamos formalizar este acuerdo, mediante la firma del respectivo documento y su posterior aplicación”.

Los Obispos también iniciaron el estudio de los elementos esenciales de los estándares de conducta que son necesarios en todos los agentes pastorales que sirven en la Iglesia, en particular de los Obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos y religiosas, de manera que durante el año próximo se pueda contar con ese instrumento de trabajo pastoral.

Hacia una Iglesia sinodal, profética y esperanzadora

La Asamblea Plenaria, con la colaboración de los organismos del Episcopado chileno y luego de un tiempo de escucha de varios meses, aprobó un “itinerario en el proceso de discernimiento para avanzar en el camino de llegar a ser una Iglesia cada día más sinodal, profética y esperanzadora que busca continuar poniendo en el centro a Jesucristo”. Dicho itinerario, que comprende una amplia participación laical, tendrá como hito la III Asamblea Eclesial Nacional, en mayo de 2020, que “sentará las bases de nuevas orientaciones pastorales para la Iglesia en Chile”.

Los jóvenes, un lugar esencial en el servicio de la Iglesia

Asimismo, los Prelados chilenos recordando la reciente conclusión del Sínodo de los Obispos sobre los jóvenes y el discernimiento vocacional y la publicación del documento final, recuerdan que esto los pone a ellos “en un lugar esencial de nuestro servicio eclesial, abriéndonos a un diálogo pastoral de escucha y acogida de sus visiones y aportes y de su capacidad de comprender las nuevas dimensiones que el mundo actual nos presenta como desafío de la evangelización”.

Aceptamos y acogemos las justas críticas

En la Declaración de los Obispos y administradores apostólicos también se expresa la voluntad de comprender la indignación y el pesar causados por los delitos cometidos por algunos clérigos y religiosos contra menores de edad y adultos vulnerables. “Reconocemos que una parte de la misión profética de todo bautizado – escriben los Pastores – es expresarse con libertad ante estas contradicciones y exigir más a quienes somos sus pastores y por ello aceptamos y acogemos las justas críticas, que nos ayudan a mejorar nuestro servicio pastoral”. Creemos necesario, agregan los Obispos,  volver a reiterar que nunca hay justificación alguna para el crimen que constituye el abuso sexual a niños, niñas, adolescentes y adultos vulnerables. “Durante los últimos meses – afirman los Prelados – hemos intentado seriamente escuchar, acoger y descubrir los caminos para acompañar a las víctimas que han querido reunirse con nosotros. Han sido momentos de encuentro con el rostro sufriente de Cristo y de gran aprendizaje”.

Frente a la situación nacional

Finalmente, los Obispos chilenos concluyen su Declaración volviendo sus miradas a la realidad du su país. “Hoy nos toca mirar la realidad de nuestro país que enfrentamos con la humildad de Cristo servidor, el buen samaritano, que lava los pies a sus amigos”. Desde su vocación de servicio a toda la sociedad, los Obispos observan con preocupación algunos “signos alarmantes que nos interpelan acerca de la calidad de nuestras relaciones en la sociedad que estamos construyendo. En algunas ocasiones, las tensiones sociales desencadenan hechos de violencia que afectan a la dignidad e integridad de personas concretas”. Entre algunos de estos signos alarmantes, los Obispos chilenos señalan: la violencia que estalla a veces en La Araucanía, provocando dolor y sufrimiento en muchas personas; la violencia que vemos en algunos establecimientos educacionales; y la situación de los hermanos migrantes.

Escucha a Mons. Fernando Ramos de Chile

17 noviembre 2018, 11:44


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Chile: asamblea plenaria del episcopado.hasta el 16 noviembre

Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Chilena del 12 al 16 de noviembre.Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Chilena del 12 al 16 de noviembre. 

Asamblea Plenaria Chile: compromisos ante abusos y políticas de prevención

Los obispos de Chile ya están en Asamblea Plenaria hasta el próximo 16 de noviembre para tratar los compromisos que se deben asumir ante los casos de abuso cometidos por clérigos y la implementación de políticas de prevención.

Mireia Bonilla – Ciudad del Vaticano

El escabroso tema de “los casos de abuso cometidos por clérigos” encabeza la lista de las cuestiones que se analizarán en la 117ª Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal de Chile, que está teniendo lugar en el Centro Salesiano de Espiritualidad de la comuna chilena La Florida dando inicio hoy y que se desarrollará hasta el próximo 16 de noviembre.

Ante abusos: compromiso y prevención

Cinco días en los que los obispos chilenos examinarán concretamente el seguimiento de las decisiones y compromisos que adoptaron en la anterior Asamblea Plenaria Extraordinaria y que se refieren, por una parte, a los pasos que está realizando la Iglesia para asumir los graves casos de abuso cometidos por clérigos, y por otra, para asegurar la ejecución de las políticas de prevención adoptadas en el año 2015. En este sentido, los obispos y administradores apostólicos conocerán los avances en las tareas especialmente encomendadas al Consejo Nacional de Prevención de Abusos y a otros organismos del Episcopado, y establecerán criterios con respecto a algunos de los temas que se están trabajando.

Poner en marcha las propuestas extraídas del Sínodo de los Obispos

Aunque también habrá espacio para otros temas que también preocupan a los obispos de Chile, como lo es el itinerario del caminar pastoral de la Iglesia, así como los desafíos particulares para la evangelización de los jóvenes, apoyándose para ello en las propuestas de renovación extraídas del recién concluido Sínodo de los Obispos que tuvo lugar en el Vaticano del pasado 3 al 28 de octubre.