Loiola XXI

Lugar de encuentro abierto a seguidor@s de S. Ignacio de Loyola esperando construir un mundo mejor


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El Papa al personal del hospital Bambin Gesú de Roma

Francisco a médicos del Bambino Gesù: “Gracias por abriros al mundo”

El Hospital Pediátrico “Bambino Gesù” perteneciente a la Santa Sede cumple 150 años desde su fundación y el Papa ha aprovechado el aniversario para dirigir unas palabras a sus trabajadores.

Mireia Bonilla – Ciudad del Vaticano

El Papa Francisco recibe en audiencia a la Comunidad del Hospital Pediátrico “Bambino Gesù” de Roma que están celebrando el 150 aniversario de su fundación y cuyo tema elegido es “El futuro es una historia de niños”. “El futuro es la historia de los niños y con los niños aprendemos a asistir al futuro, que es una actitud muy importante” les ha expresado Francisco y ha añadido “se necesita valor para asistir al futuro”.

Francisco bendice las manos de los médicos

A la audiencia con el Papa han acudido más de 6.000 trabajadores, entre médicos, cirujanos y enfermeros a quienes el Papa, a mitad de discurso, se ha parado para bendecir sus manos, pues, tal y como ha expresado el Papa: “sus manos son un instrumento de cura”  y su habilidad para sanar “es un regalo para ustedes y para las personas que les han confiado”.

“Bambino Gesù” está fuertemente comprometido con los más pequeños

El Papa también ha agradecido al Hospital “por su apertura al mundo” y por haber decidido hacerse cargo “del sufrimiento de estos niños provenientes de tantos países”. “Necesitamos el compromiso de todos porque el Hospital Pediátrico “Bambino Gesù” continúe mostrando la especial predilección de la Santa Sede por los niños, con su propio estilo de cuidado amoroso para los pequeños pacientes, ofreciendo un testimonio concreto del Evangelio, en plena armonía con lo que enseña la Iglesia” ha puntualizado.

La obra extraordinaria de caridad de la Iglesia

El Pontífice así mismo ha expresado su alegría ante el constante crecimiento que experimenta el Hospital a pesar de las dificultades y subraya que dicho crecimiento es de vital importancia para poder seguir ofreciendo en los próximos años a cada paciente “la mejor atención” y hacer posible que nadie “sea rechazado”. También es importante – dice – que la sostenibilidad y la eficiencia estén siempre garantizadas “para que el hospital sigua siendo una obra extraordinaria de caridad de la Iglesia”. Además, explica que para que el Hospital continúe su crecimiento, se requieren muchos recursos económicos y es por ello que agradece a aquellos que están generosamente contribuyendo con sus donaciones a la Fundación “Bambino Gesù”.

Detrás de una prueba médica, hay un niño

El “Bambino Gesù” destaca por sus importantes resultados en el campo del diagnóstico de enfermedades raras y de tratamientos de enfermedades complejas, es por ello que el Papa les ha expresado que “admira la pasión y el entusiasmo que ponen en su trabajo de cuidado e investigación” al mismo tiempo que desea “que nunca pierdan la capacidad de ver la cara de sufrimiento de un niño, incluso detrás de una simple muestra para analizar, y también escuchar los gritos de los padres incluso dentro de sus laboratorios”.

Autoridad moral y actividad humanitaria

En su discurso también ha señalado que la autoridad moral de los niños enfermos y sufrientes “es la verdadera identidad del Hospital “Bambino Gesù”” y esto también se expresa tanto dentro del Hospital como fuera, a través de la actividad humanitaria que realizan los médicos del Hospital mediante sus misiones de formación en el extranjero


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Tailandia. Mensaje del Papa anunciando su próxima visita

Video mensaje del Papa al pueblo tailandés

El Papa Francisco envió su mensaje al pueblo tailandés en la vigilia de su Viaje Apostólico: es un mensaje que reagrupa las distintas etapas de su visita, y sus esperanzas puestas en él.

Griselda Mutual – Ciudad del Vaticano

El Santo Padre Francisco envió su tradicional video mensaje antes de su Viaje Apostólico al pueblo tailandés, en el que agradeció de corazón a las muchas personas que están trabajando para su visita, pero en el que además, en breves palabras delineó un poco lo que será su recorrido por esta “nación multiétnica y diversa”- como el mismo la describió – que posee “ricas tradiciones espirituales y culturales”.

Pueblo tailandés, inspirador de coexistencia pacífica

En las primeras palabras del Pontífice, se puso en evidencia el trabajo de este país surasiático para “promover la armonía y la coexistencia pacífica”, no sólo “entre su gente, sino en toda la región del sudeste asiático”.

En este mundo que con demasiada frecuencia experimenta discordia, división y exclusión, este compromiso de forjar una unidad respetuosa de la dignidad de todo hombre, mujer y niño puede servir de inspiración para los esfuerzos que las personas de buena voluntad en todo el mundo llevan a cabo para promover un desarrollo grande, verdadero de nuestra familia humana en solidaridad, en justicia y viviendo en paz.

Católicos tailandeses: el aliento del Papa a aportar a la sociedad

En su encuentro con la comunidad católica de Tailandia, Francisco anticipó que los alentará “en la fe y en el aporte que ellos hagan a toda la sociedad”. Esto porque, dijo, “son tailandeses y deben trabajar por su patria”.

Fortalecer lazos de amistad con los hermanos budistas

El Pontífice encontrará también a los “hermanos y hermanas budistas”,  que “dan testimonio elocuente de los valores de la tolerancia y de la armonía”, características de su pueblo. Con estos hermanos espera “fortalecer los lazos de amistad”.

Diálogo interreligioso y cooperación fraterna bajo el signo de la paz

Además, Francisco confía que su visita “contribuya a poner de relieve la importancia del diálogo interreligioso, el entendimiento mutuo y la cooperación fraterna, especialmente en el servicio a los pobres, a los más necesitados y en el servicio a la paz”, puesto que “en este momento necesitamos trabajar tanto por la paz”.

“En estos días – concluye diciendo – los llevo a todos, queridos amigos, en mis oraciones. Pido por ustedes, por sus familias, por su patria; y por favor les pido que también recen por mí. Muchas gracias”.


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Elogio de un rabino argentino al Papa Francisco.

Abraham Skorka es rabino de la comunidad judía Benei Tikva de Buenos Aires, Argentina.Abraham Skorka es rabino de la comunidad judía Benei Tikva de Buenos Aires, Argentina. 

Abraham Skorka expresa gratitud por palabras del Papa sobre los judíos

En conversación con el periódico vaticano L’Osservatore Romano, el rabino argentino valoró la clara advertencia del Papa Francisco ante signos de un renacimiento del antisemitismo.

Por Andrea Monda, director de L’Osservatore Romano

Las palabras -fuera de programa- pronunciadas por el Papa en la Audiencia General tocaron el corazón del rabino Abraham Skorka en su visita a la redacción de L’Osservatore Romano. “Este comentario inesperado e improvisado del Papa es de suma importancia: refleja su profundo compromiso con el pueblo judío. Son palabras que despiertan en mí grandes emociones y un sentimiento de gratitud, pensando también en la larga historia de incomprensiones entre la Iglesia y los judíos. Después de tantos años conozco el modo de pensar y de sentir del Papa y sé que muy a menudo habla y, como él diría, dice lo que viene desde lo más profundo del corazón. Ciertamente no es nuevo este tipo de afirmaciones de su parte, pero no por ello esto no implica una enorme importancia, especialmente en un momento histórico como el actual”.

Sobre este aspecto de la actualidad el rabino quiere detenerse, subrayando la preocupación del Papa por los recientes signos de un renacimiento del antisemitismo. “Son señales muy preocupantes, estoy pensando en lo que ocurre en Italia, pero también en todo el mundo, incluso en los Estados Unidos. Si miro hacia atrás en mi memoria me doy cuenta de que cada vez que en el pasado han aparecido signos de este renacimiento, el desarrollo y el resultado de estos signos han sido desastrosos, presagiando un enorme sufrimiento no solo para los judíos sino también para otros pueblos”.

¿Por qué este renacimiento hoy? Conversando con el rabino Skorka, obtenemos inmediatamente una respuesta inicial: la crisis económica, el sentimiento generalizado de miedo en la sociedad occidental contemporánea. “Pero hay algo más. Además, el antisemitismo tiene más de dos mil años, y el mundo griego y romano ya tenía problemas con los judíos. De hecho, los judíos siempre han sido vistos como ‘los culpables’. El antisemitismo nazi también retomó del pasado esta idea de la ‘culpabilidad’ de los judíos. Existe ese chiste, judío por supuesto (hemos desarrollado una capacidad de sonreír incluso en las mayores tragedias), que cuenta que un nazi que habla en público dice que la causa de todos los males de la sociedad se debe a la presencia de dos tipos de personas: los judíos y los ciclistas. Y del público surge inmediatamente la pregunta: ¿por qué los ciclistas? Un chiste que hace eficaz este mecanismo lógico sobre la culpa de los judíos”.

La conversación continúa y ambos sentimos que es necesario profundizar, cavar en esta herida que aun sangra en el corazón de la convivencia humana.

“Hay una reflexión, nacida de la antropología, que me parece convincente: antiguamente los hombres vivían dentro del sistema y de la lógica de la horda. Tantas hordas opuestas que luchaban entre sí. No estaba el individuo, sino la horda. A esta condición respondió, como contestación y maduración, la Biblia judía, la historia de un Dios que llama al hombre a su responsabilidad personal. Así, nace la sociedad de los hombres, no más la de la horda. Y sin embargo, también nace una antítesis que perdura hasta nuestros días, cada vez que el sentimiento de la horda recupera fuerza. El nazismo fue esto: la horda alemana, con la obvia contradicción de que esto llevó a la separación y persecución de los judíos que en realidad eran ciudadanos alemanes perfectos y fieles. No era Alemania la que quería exaltarse a sí misma, sino la idea ‘hordálica’ de Alemania. Hay dos maneras diferentes de ver las cosas: la idea antes que el hombre (piense en el platonismo) o el hombre antes que la idea (la Biblia)”.

Inevitablemente amarga es la reflexión a la que llegamos: hoy el choque es entre dos ideologías, la de la sociedad de consumo que empuja hacia el individualismo extremo, y la opuesta, la de la presión de la horda -no de la comunidad de personas-, que quiere luchar contra este individualismo desde un ideario, pero que es la otra cara de la misma moneda, y termina pisoteando la libertad y la dignidad del individuo, buscando siempre un chivo expiatorio sobre el que verter las tensiones y el odio social.

“De ahí la importancia extraordinaria de las palabras del Papa Francisco”, repite con emoción el rabino Skorka, releyendo el texto de la catequesis, “que nos recuerda que los demás son hermanos, y que la persecución de los judíos no es un hecho “ni humano ni cristiano”.


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Etica y economía. Discurso del Papa

2019.11.11 Papa Francesco riceve in udienza i Membri del Council of Inclusive CapitalismAudiencia del Papa al Consejo para un capitalismo inclusivo  (Vatican Media)

El Papa pide que la economía vuelva a un enfoque ético

En su audiencia al Consejo para un capitalismo inclusivo, el Santo Padre llama a una profunda renovación de los corazones y de las mentes para poner a la persona en el centro de la vida económica, porque no se trata sólo de “tener más” sino de “ser más”

Debora Donnini – Ciudad del Vaticano

En un mundo en el que los niveles de pobreza aumentan a escala mundial y prevalece la desigualdad, es urgente aspirar a un sistema económico justo, capaz de responder a los desafíos más radicales a los que se enfrentan la humanidad y el planeta. Lo recordó el Papa al final de la mañana al recibir en audiencia a los miembros del Consejo para un Capitalismo Inclusivo, que constituye uno de los resultados del Fortune – Time Global Forum del 2016, que asume el reto de reducir la brecha que separa a la mayoría de las personas de la prosperidad de la que pocos gozan.  Precisamente hace tres años, Francisco había recibido en audiencia a los participantes en aquel encuentro, tal como él mismo lo recordó, después de haber agradecido al Cardenal Peter Turkson y a cuatro personas que tomaron la palabra antes de su discurso.

La actividad empresarial es una parte imprescindible del servicio al bien común, sobre todo si incluye la creación de puestos de trabajo, pero, como recordaba San Pablo VI, no puede limitarse al crecimiento económico, sino que también debe favorecer la promoción de “cada hombre y de todo el hombre”.  Lo que significa – dijo el Papa Francisco – mucho más que “equilibrar los presupuestos, mejorar las infraestructuras u ofrecer una mayor variedad de bienes de consumo”: se trata de una conversión para reforzar los modelos económicos basados en nuestra generosidad hacia los necesitados.

“ Un sistema económico sin preocupaciones éticas no conduce a un orden social más justo, sino a una cultura “usa y tira” de los consumos y de los residuos. Por el contrario, cuando reconocemos la dimensión moral de la vida económica, que es uno de los muchos aspectos de la doctrina social de la Iglesia que debe ser plenamente respetada, somos capaces de actuar con caridad fraterna, deseando, buscando y protegiendo el bien de los demás y su desarrollo integral ”

De ahí que el Papa haya animado a este Consejo a perseverar en “el camino de la solidaridad generosa y a trabajar por el retorno de la economía y de la finanza a un enfoque ético que favorezca a los seres humanos”.  Y subrayó que fue precisamente la crisis financiera que afectó al mundo en el año 2008 la que demostró que “un sistema económico sano no puede basarse en beneficios a corto plazo”, a expensas de inversiones productivas, sostenibles y socialmente responsables a largo plazo.

Los esfuerzos de este Consejo por el capitalismo inclusivo recuerdan, además, el llamado a servir al bien común tratando de aumentar los bienes de este mundo y de hacerlos más accesibles para todos.

“ En última instancia, no se trata simplemente de ‘tener más’, sino de ‘ser más’. Lo que se necesita es una profunda renovación de los corazones y de las mentes para que la persona humana pueda estar siempre en el centro de la vida social, cultural y económica ”

De manera que “su presencia aquí es, por tanto, un signo de esperanza” – les dijo el Santo Padre al concluir – a la vez que les manifestó su gratitud por el compromiso de promover una economía más justa y humana para construir un mundo mejor, teniendo en cuenta a toda la persona y a las generaciones futuras, porque un capitalismo inclusivo, que no descarta a nadie, es una aspiración noble, digna de esfuerzos.


El Papa: objetivos de las cárceles?

El Papa visita centro de detención Panamá, foto de archivoEl Papa visita centro de detención Panamá, foto de archivo  (AFP or licensors)

El Papa: las cárceles sintetizan la cultura del descarte

“Es más fácil reprimir que educar”, “negar la injusticia presente en la sociedad” y crear “espacios para encerrar en el olvido a los infractores”, que “ofrecer igualdad de oportunidades de desarrollo a todos los ciudadanos”: así el Papa señaló la deuda social con los descartados, instando a promover “un desarrollo humano integral” que reduzca las circunstancias de acciones ilícitas.

Griselda Mutual – Ciudad del Vaticano

La situación de las cárceles sintetiza “la cultura del descarte” presente en nuestras sociedades, siendo “reflejo de nuestra realidad social y consecuencia de nuestro egoísmo e indiferencia”: fueron palabras del Papa dirigiéndose a los responsables de la pastoral carcelaria este mediodía, en el marco de su encuentro internacional.

Promover desarrollo que reduzca circunstancias de acciones ilícitas

Concluyendo en que “es más fácil reprimir que educar”, “negar la injusticia presente en la sociedad” y “crear estos espacios para encerrar en el olvido a los infractores”, que “ofrecer igualdad de oportunidades de desarrollo a todos los ciudadanos”, el Papa tocó una vena saliente en la sociedad, al señalar nuestra propia deuda con los descartados.

Francisco señaló que en lugar de buscar “la promoción de un desarrollo integral de las personas que reduzca las circunstancias que favorecen la realización de acciones ilícitas”, bajo una perspectiva de “búsqueda del bien y la seguridad” se procura “con el aislamiento y el encarcelamiento”, lo que es la “solución última” a los problemas de vida de la comunidad.

La solución que delinea el Papa, en cambio, está en el procurar verdaderamente la promoción de un desarrollo integral de las personas, “que reduzca las circunstancias que favorecen la realización de acciones ilícitas”.

La verdadera reinserción debe garantizar oportunidades

El Papa también constató que los lugares de detención “no pocas veces fracasan en el objetivo de promover los procesos de reinserción”. Esto porque “carecen de recursos suficientes que permitan atender los problemas sociales, psicológicos y familiares” que experimentan las personas detenidas.

El tema de la “frecuente superpoblación en las cárceles”, también fue subrayado por el Pontífice, quien indicó que la misma convierte a estos centros “en verdaderos lugares de despersonalización”.

La verdadera reinserción social, aseguró, “comienza garantizando oportunidades de desarrollo, educación, trabajos dignos, acceso a la salud, así como generando espacios públicos de participación ciudadana”.

Superar la estigmatización de quien ha cometido un error

La situación en que se encuentra la persona al salir de la prisión también fue abordada en el discurso: muchas veces al salir de la prisión, – dijo – la persona se enfrenta a un mundo que le es ajeno, y que además no lo reconoce digno de confianza, llegando incluso a excluirlo de la posibilidad de trabajar para obtener un digno sustento.

Se trata de una situación que suscita, según el Papa, que queden “nuevamente expuestas a los peligros que acompañan la falta de oportunidad de desarrollo, en medio de la violencia y la inseguridad”.  Por eso llamó a que como “comunidades cristianas” nos planteemos una pregunta:

“Si estos hermanos y hermanas han pagado ya la pena por el mal cometido, ¿por qué se pone sobre sus hombros un nuevo castigo social con el rechazo y la indiferencia?”

En muchas ocasiones, advirtió, “esta aversión social es un motivo más para exponerlos a reincidir en las propias faltas”.

Gratitud del Papa a quienes sirven a estos hermanos

En los últimos párrafos de su discurso el Santo Padre elevó una plegaria a Dios por cada persona que “desde el silencio generoso sirve a estos hermanos, reconociendo en ellos al Señor”. Y se congratuló “por todas las iniciativas con las que, no sin dificultades, también se asiste pastoralmente a las familias de los detenidos y las acompañan en ese período de gran prueba, para que el Señor bendiga a todos”.

Una lección de maternalidad para la Iglesia

El Romano Pontífice quiso concluir su discurso dejando dos imágenes para los participantes: una, la de las ventanas de una cárcel:”no se puede hablar de un ajuste de deuda con la sociedad en una cárcel sin ventanas”, dijo, puesto que “no hay una pena ‘humana’, sin horizonte”. “Incluso una pena perpetua – que para mí es discutible – tendría que tener un horizonte”, añadió.

La segunda imagen fue la de la fila de la gente que va a visitar a los detenidos, en particular, la de las madres. El Papa recordó, a partir de su experiencia en Buenos Aires, a esas “mujeres a las que todo el mundo veía”, porque hacían una “cola de una hora antes de entrar”, para ser luego sometidas a las revisiones de seguridad, “muchas veces humillantes”: “esas mujeres no tenían vergüenza de que las viera todo el mundo. ‘Mi hijo está allí’… Y daban la cara por el hijo”, resaltó.

“Que la Iglesia aprenda maternalidad de estas mujeres, y aprenda los gestos de maternalidad que tenemos que tener para con estos hermanos y hermanas que están detenidos”. 

“La ventana, y la madre haciendo cola: son las dos imágenes que les dejo”, finalizó.


Hoy miércoles, audiencia semanal del Papa. La inculturación

El Papa en la catequesis: inculturar con delicadeza el mensaje de la fe

Aun cuando no lo esperamos, la semilla del Evangelio “arraiga”: por eso debemos pedir al Espíritu Santo “la capacidad de inculturar con delicadeza el mensaje de la fe”, porque “el fuego de su amor, es capaz de inflamar el corazón más endurecido”

Griselda Mutual – Ciudad del Vaticano

Prosiguiendo con el “viaje” por el libro de los Hechos de los Apóstoles, el Papa Francisco se detuvo este miércoles 6 de noviembre en la vivencia de Pablo en Atenas, “la gran ciudad de la cultura griega”. Al llegar a Atenas, dijo el Papa, el espíritu del Apóstol “se enardeció al ver que la ciudad estaba entregada a la idolatría”.  Sin embargo, eligió “familiarizarse”, con ella, comenzando a frecuentar “los lugares y las personas más significativas”.

El apóstol frecuenta la sinagoga, símbolo de la fe en Dios; la plaza, centro de la vida ciudadana, y el Areópago, corazón de la vida cultural y política. El contacto con el paganismo no le asusta, sino que lo empuja a crear un puente para dialogar con aquella cultura. Con mirada contemplativa, Pablo descubre que Dios habita en las casas de los atenienses, en sus calles, en sus plazas; no mira el paganismo con hostilidad, sino que, en un ejemplo extraordinario de inculturación, anuncia a Cristo partiendo de su fe en un “Dios desconocido”, al que han construido un ídolo.

El Apóstol Pablo, constructor de puentes

La mirada de Pablo, que observa la ciudad de Atenas “con los ojos de la fe”, nos hace interrogar sobre “nuestra forma de ver nuestras ciudades”, planteó Francisco. “¿Las observamos con indiferencia? ¿Con desprecio? ¿O con la fe que reconoce a los hijos de Dios en medio de las multitudes anónimas?, cuestionó. Y señaló la estela dejada por el Apóstol al elegir “la mirada que lo lleva a abrir una brecha entre el Evangelio y el mundo pagano”.

En el corazón de una de las instituciones más famosas del mundo antiguo, el Areópago, realiza un ejemplo extraordinario de inculturación del mensaje de la fe: proclama a Jesucristo a los adoradores de ídolos, y no los hace agrediéndolos, sino haciéndose “pontífice, constructor de puentes”.

Dios no se esconde de los que lo buscan con corazón sincero

Después de captar su benevolencia desde este puente, prosiguió el Papa, Pablo “comienza a explicar paso a paso la revelación, desde la creación hasta la resurrección de Cristo”. Comienza por el altar de la ciudad, dedicado a “un dios desconocido”. A partir de esa “devoción”, y para entrar en empatía con sus oyentes, proclama que Dios “vive entre los ciudadanos” y “no se esconde de los que lo buscan con corazón sincero, aunque lo hagan a tientas”:

Es precisamente esta presencia la que Pablo quiere revelar: “yo vengo a anunciarles a Aquel que ustedes adoran sin conocer”.

La semilla del Evangelio arraiga, aun cuando no lo esperamos

Francisco añadió que Pablo, “para revelar la identidad del dios” que adoraban los atenienses, muestra la desproporción “entre la grandeza del Creador y los templos construidos por el hombre”. Anuncia a Cristo, a “aquel a quien los hombres ignoran, pero que sin embargo conocen”. Y alude a Cristo, definiéndolo como “el hombre a quien Dios ha designado, dando a todos una prueba segura al resucitarlo de entre los muertos”. Es allí cuando se presenta “el problema”, dijo el Pontífice:

Aparentemente este camino no dio el resultado esperado, por un tiempo escucharon con simpatía, pero la muerte y resurrección de Cristo se reveló como un escándalo para los judíos y necedad para los paganos, suscitando desprecio y burlas. Pero no es así, algunos se convirtieron y quedaron como semilla de la fe también en Atenas.

“ Incluso en Atenas el Evangelio arraiga y puede correr a dos voces: ¡la del hombre y la de la mujer! ”

Construyamos puentes con quienes no creen, sin agresividad

El Papa Francisco concluyó su catequesis llamando a “construir puentes”, tanto con la cultura, con los que no creen o con quienes tienen un credo distinto al nuestro, y a hacerlo “sin agresividad”:

Pidamos hoy al Espíritu Santo de enseñarnos a construir puentes con quienes no creen o tienen otra fe distinta a la nuestra. Pidamos la capacidad de inculturar con delicadeza el mensaje de la fe. Que el fuego de su amor que es capaz de inflamar el corazón más endurecido abra los ojos de los que todavía no conocen a Cristo


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Papa en audiencia a las Universidades católicas

Audiencia del Papa a los participantes en el congreso de la Federación Internacional de las Universidades CatólicasAudiencia del Papa a los participantes en el congreso de la Federación Internacional de las Universidades Católicas  (ANSA)

Que la promoción humana caracterice el compromiso de la Universidad Católica

En su audiencia con los participantes en el congreso de la Federación Internacional de las Universidades Católicas, dedicado a las nuevas fronteras para los líderes universitarios, Francisco los exhortó a una formación que promueva el bien común. “Superar el legado de la Ilustración” y coordinando el lenguaje “de la mente”, “del corazón” y “de la mano”. Es decir, que se piense “en armonía” con lo que se siente y se hace

Giada Aquilino – Ciudad del Vaticano

Perseguir con “constancia y profesionalidad” soluciones que conduzcan a un “progreso civil y cultural para las personas y para la humanidad” marcado por la “solidaridad”. Es el mandato del Santo Padre a los participantes en el congreso de la Federación Internacional de las Universidades Católicas (FIUC), sobre el tema: “Nuevas fronteras para los líderes universitarios. El futuro de la salud y el ecosistema de la Universidad”.

Respuestas adecuadas

Al recibirlos en el Vaticano, el Pontífice recordó los “desafíos sin precedentes” para las Universidades que hoy provienen “del desarrollo de las ciencias, de la evolución de las nuevas tecnologías y de las exigencias de la sociedad, que soliciten a las instituciones académicas a dar respuestas adecuadas y actualizadas”.

La fuerte presión, advertida en los diversos ámbitos de la vida socioeconómica, política y cultural, interpela, por lo tanto, la vocación misma de la Universidad, en especial la tarea de los profesores de enseñar, investigar y preparar a las generaciones jóvenes para que lleguen a ser no sólo profesionales cualificados en las distintas disciplinas, sino también protagonistas del bien común, líderes creativos y responsables de la vida social y civil con una visión correcta del hombre y del mundo. En este sentido, las Universidades de hoy deben preguntarse acerca de la contribución que pueden y deben dar para la salud integral del hombre y para una ecología solidaria.

Proyectos solidarios

Francisco observó que las Universidades Católicas deberían advertir “aún más agudamente” estas exigencias, estudiando “problemáticas antiguas y nuevas” en su especificidad e inmediatez, “pero siempre desde una perspectiva personal y global”.

La interdisciplinariedad, la cooperación internacional y el intercambio de recursos son elementos importantes para que la universalidad se traduzca en proyectos solidarios y fructíferos en favor del hombre, de todos los hombres y también del contexto en el que ellos crecen y viven.

Los tres lenguajes

El Papa observó además que el desarrollo de las tecno-ciencias está destinado a influir “de manera creciente” en la salud física y psicológica de las personas: toda enseñanza – subrayó – implica también un cuestionamiento acerca de los “por qué”, con una reflexión “sobre los fundamentos y sobre los fines de cada disciplina”.

Una educación reducida a la mera educación técnica o a la mera información se convierte en una alienación de la educación; creer que se puede transmitir un conocimiento que se abstrae de su dimensión ética sería como renunciar a educar. Es necesario superar el legado de la Ilustración. Educar, en general, pero sobre todo en las Universidades, no es sólo llenar la cabeza de conceptos. Se necesitan tres lenguajes. Es necesario que entren en juego tres lenguajes: el lenguaje de la mente, el lenguaje del corazón y el lenguaje de las manos, de manera que se piense en armonía con lo que se siente y se hace; se sienta en armonía con lo que se piensa y se hace y se haga en armonía con lo que se siente y se piensa. Una armonía general, no separada de la totalidad.

Una nueva episteme

Francisco subrayó también una idea de educación concebida como “un proceso teleológico”, orientado hacia un fin y, por lo tanto, hacia una visión precisa del hombre, a la que añade asimismo un “carácter típicamente epistemológico” que concierne universalmente a toda la gama del saber: humanista, natural, científica y tecnológica.

El vínculo entre conocimiento y finalidad alude al tema de la intencionalidad y al papel del sujeto en todo proceso cognitivo. Y así llegamos a una nueva episteme; es un reto: hacer una nueva episteme. La epistemología tradicional había subrayado este papel considerando el carácter impersonal de todo conocimiento como una condición de objetividad, requisito esencial de la universalidad y de la comunicabilidad del saber. Hoy, sin embargo, numerosos autores señalan que no hay experiencias totalmente impersonales: la forma mentis, las convicciones normativas, las categorías, la creatividad, las experiencias existenciales del sujeto representan una “dimensión tácita” del conocimiento pero siempre presente, un factor indispensable para la aceptación del progreso científico. No podemos pensar en una nueva episteme de laboratorio, no va, pero de  la vida sí.

Contexto cristiano y red universitaria

El Pontífice añadió que de modo especial la FIUC está llamada a asumirse el “imperativo moral” de trabajar para “realizar una comunidad académica internacional más unida”, afrontando “con más convicción” sus propias raíces en ese contexto cristiano “del que las universidades tuvieron su origen” y consolidando la red entre las Universidades de antiguo nacimiento y las más jóvenes.

El ecosistema de las Universidades se construye si cada universitario cultiva una sensibilidad particular, esa que le ha sido dada por su atención por el hombre, por todo el hombre, por el contexto en el que vive y crece y por todo lo que contribuye a su promoción.

La comunidad universitaria

Aludiendo al tema del congreso, la formación de los líderes de las Universidades, Francisco subrayó la importancia de “invertir el tiempo académico” con el fin de desarrollar “no sólo la mente, sino también el corazón” y “la conciencia y las habilidades prácticas del estudiante”.

El conocimiento científico y teórico debe ser amasado con la sensibilidad del estudioso e investigador para que los frutos del estudio no sean adquiridos en un sentido autorreferencial, sólo para afirmar la propia posición profesional, sino que sean proyectados en un sentido relacional y social. En última instancia, así como todo científico y todo hombre de cultura tiene la obligación de servir más, porque sabe más, así también la comunidad universitaria, especialmente si es de inspiración cristiana, y el ecosistema de las instituciones académicas deben responder en su conjunto a la misma obligación.

John Henry Newman

De aquí su mención al recién canonizado Cardenal John Henry Newman, Patrono de la FIUC, porque la Iglesia – precisó en “The Idea of a University” – “no tiene miedo del conocimiento”: ella “purifica todo”, “no sofoca ningún elemento de nuestra naturaleza, sino que cultiva todo”.