(Washington, DC) El Senado de EE. UU. debería oponerse a la nominación de Michael Pompeo como secretario de Estado. El apoyo a la tortura y otras posiciones que expresó en el pasado atentarían contra esa función, señaló hoy Human Rights Watch en una carta dirigida a los líderes del Senado y a la Comisión de Relaciones Exteriores.

“La máxima postulación diplomática del presidente Trump es alguien que se sabe apoya la tortura y expresa comentarios despectivos hacia miembros de la comunidad musulmana. Esta postulación transmite a aliados y adversarios de Estados Unidos el peligroso mensaje de que el respeto del Estado de derecho y los derechos humanos ya no es una condición necesaria para ejercer funciones de liderazgo”, explicó Sarah Margon, directora para Washington de Human Rights Watch. “El Senado debería rechazar la posición de desprecio del gobierno de Trump hacia los derechos humanos como elemento central de la política exterior estadounidense, votando contra Pompeo y cualquier otro candidato con antecedentes de haber apoyado prácticas ilegales”.