Loiola XXI

Lugar de encuentro abierto a seguidor@s de S. Ignacio de Loyola esperando construir un mundo mejor


Deja un comentario

El Papa Francisco recibió al presidente Trump. Nota oficial.

El Papa Francisco recibió al Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump

2017-05-24 Radio Vaticana

(RV).- El Papa Francisco recibió la mañana del 24 de mayo en la Biblioteca del Palacio Apostólico al Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump y séquito.

La Audiencia al Jefe de Estado estadounidense inició a las 8.30 de mañana. Tras encontrar al Pontífice, el Presidente Trump se dirigió al Palacio del Quirinal para reunirse con Presidente del Estado Italiano Sergio Mattarella, y más tarde, con el Primer Ministro Gentiloni.

Desde muy temprano la ciudad de Roma se presentó blindada: los helicópteros sobrevolaban el Vaticano y más de 1.000 agentes fueron desplegados en tierra, en colaboración con la CIA.

La entrada en procesión del coche blindado del Presidente de los EE.UU. en el Vaticano ocurrió aproximadamente a las 08:20 y se dirigió al atrio de san Damaso, en donde el Jefe de Estado y su séquito, conformado por once personas, fueron recibidos por la Guardia Suiza y por el Prefecto de la Casa Pontificia, Mons. George Ganswein.

De allí el ingreso al Palazo Apostólico Vaticano para tomar el ascensor que lo llevó a la biblioteca privada del Pontífice, en donde fue recibido por el Papa Francisco. Mientras tanto, fieles y peregrinos llenaban la plaza de San Pedro para la tradicional Audiencia General de los días miércoles.

Tras el encuentro con el Santo Padre, el Presidente Trump mantuvo un coloquio con el Cardenal Secretario de Estado Pietro Parolin y con S.E. Mons.Paul Richard Gallagher, Secretario para las Relaciones con los Estados.

Al finalizar, la visita del Presidente y la Primera Dama a la Capilla Sixtina y la Basílica de San Pedro.

La Oficina de Prensa del Vaticano informó en un comunicado que “durante las cordiales conversaciones, se ha expresado la satisfacción por las buenas relaciones bilaterales existentes entre la Santa Sede y los Estados Unidos de América, así como por el compromiso común en favor de la vida y de la libertad religiosa y de conciencia”. Asimismo “se ha manifestado el deseo de una colaboración serena entre el Estado y la Iglesia Católica en los Estados Unidos, comprometida en el servicio a la población en los campos de la salud, la educación y la asistencia a los inmigrantes. Las conversaciones también han permitido un intercambio de puntos de vista sobre algunos temas relacionados con la actualidad internacional y con la promoción de la paz en el mundo a través de la negociación política y el diálogo interreligioso, con especial referencia a la situación en Oriente Medio y a la tutela de las comunidades cristianas”.

(Griselda Mutual – Radio Vaticano)


Deja un comentario

Medio Oriente: la visita de Trump y el diálogo interreligioso.

“Diálogo interreligioso, fundamental en el Medio Oriente”

Entrevista con el arzobispo Pierbattista Pizzaballa, administrador apostólico de del Patriarcado latino Jerusalén, sobre la visita de Donald Trump a Arabia Saudita e Israel

El arzobispo Pierbattista Pizzaballa

7
0
Pubblicato il 23/05/2017
Ultima modifica il 23/05/2017 alle ore 09:49
ANDREA TORNIELLI
CIUDAD DEL VATICANO

Haber comprendido que le diálogo entre las religiones es una pieza fundamental en el mosaico del Medio Oriente «es un paso importante y positivo». El arzobispo Pierbattista Pizzaballa, administrador apostólico del PatriarcadoLatino de Jerusalén, comentó con el periódico italiano «La Stampa» el discurso del presidente de los Estados Unidos en Raid.

 

Trump volvió a lanzar el dialogo entre musulmanes, hebreos y cristianos para resolver el drama que vive el Medio Oriente. ¿Qué le parece?

 

Que la política haya comprendido que el diálogo intrerreligioso es una pieza importante del mosaico del Medio Oriente es un paso importante y positivo. El elemento religioso en el pasado no era considerado, porque se creía que era elemento de división. En parte, desgraciadamente, es cierto, pero por ello también es significativo incluir el contexto religioso, aunque todo se vuelva más difícil.

 

¿Hay posibilidades concretas?

 

Hay que evitar reducir el dialogo interreligioso a declaraciones-consignas sobre la paz, que no tocan la vida real. Desgraciadamente, a menudo acaba así. Y es necesario que todos los líderes religiosos sepan interrogarse sobre sus responsabilidades en la creación de una mentalidad de respeto recíproco. En este contexto, la alianza con las naciones árabes-musulmanas en contra del terrorismo no puede afrontar su precisa y específica responsabilidad de hacer algo realmente, de preguntar y de preguntarse cómo y de donde nace el fundamentalismo que está contaminando las naciones. Si el diálogo interreligioso no se interroga sobre la vida real de los propios fieles y de los problemas concretos, se convierte en un eslogan, que no es necesario y, es más, se vuelve irritante.

 

Con el viaje a Arabia Saudita Trump identificó en el mundo sunita el interlocutor más adecuado para este diálogo. ¿Por qué esta decisión?

 

El mundo sunita constituye casi el 80% del mundo musulmán. Está claro que si que, si se quiere hablar con el mundo musulmán, hay que comenzar por ahí. Arabia Saudita, como se sabe, tiene una influencia extraordinaria en el mundo sunita, tanto porque los Lugares Santos principales se encuentran en su territorio, como porque con sus recursos económicos influye enormemente en todos los países del Medio Oriente. Sin embargo, creo que el motivo de la primera visita a ese país tiene que ver, antes que nada, con los vínculos tradicionales y económicos que Estados Unidos tienen con Arabia y con el deseo, creo, de redefinir la política de la nueva administración estadounidense en el Medio Oriente.

 

¿Los sauditas podrían jugar un papel en la solución del conflicto entre israelíes y palestinos y en la antigua cuestión de Jerusalén?

 

Espero que sí. Teniendo en cuenta su fuerte influencia en el mundo árabe, los sauditas podrían jugar un papel importante en la pacificación entre los países árabes e Israel. La solución al conflicto entre israelíes y palestinos, de hecho, no se agota solo dentro las fronteras de los dos países, sino que exige un enfoque mucho más amplio; basta recordar la cuestión de los prófugos palestinos, por ejemplo. Pero, al mismo tiempo, toto esto se queda bloqueado si no se identifican, contemporáneamente, soluciones concretas entre israelíes y palestinos, que en este momento no me parece ver en el horizonte. Espero estar equivocado.

 

¿Es una novedad que un presidente estadounidense visite los Lugares Santos cristianos?

 

En el pasado Bush visitó Cafarnaum, Obama la Basílica de Belén y ahora Trump el Santo Sepulcro. Que un presidente visite un lugar santo no es ninguna novedad. Normalmente se prefería entrar en el Santo Sepulcro, por las complicaciones políticas. Su determinación de querer ir de cualquier manera es positiva. Veremos cómo evoluciona en el futuro.

 

La Comisión Justicia y Paz de los obispos de la Tierra Santa recordó que «la situación política en Israel y Palestina está lejos de ser normal». ¿Qué significado tiene esta postura?

 

Creo que la comisión quiere llamar la atención de todos sobre la cuestión de Jerusalén para que no se acepte inconscientemente la política de los hechos consumados. Como Iglesias cristianas, como sea, debemos comprometernos más para hablar de la Jerusalén cristiana y ser capaces de un discurso actual en el sentido de nuestra presencia aquí como cristianos y para expresar por qué la Jerusalén terrestre todavía es importante para nosotros y para nuestra fe de hoy. Es el desafío que nos espera en los próximos años.

 

¿Qué espera del encuentro entre Trump y el Papa?

 

Espero que haya declaraciones y compromisos para trabajar juntos y que puedan identificar las prioridades sobre las que habrá que trabajar en los próximos años.


1 comentario

El próximo encuentro en el Vaticano entre Donald Trump y el Papa.

Donald Trump

Republican presidential candidate Donald Trump speaks to supporters as he takes the stage for a campaign event in Dallas, Monday, Sept. 14, 2015. (AP Photo/LM Otero)

Contactos reservados y llamadas entre la Casa Blanca y el Papa

el miércoles el presidente de Estados Unidos volará a Roma desde Israel. La nueva embajadora ante la Santa Sede, Callista Gingrich

Papa Francisco (Ap)

51
0
Pubblicato il 22/05/2017
Ultima modifica il 22/05/2017 alle ore 09:05
ANDREA TORNIELLI
CIUDAD DEL VATICANO

A las 8.30 del próximo miércoles 24 de mayo, dos americanos se estrecharán las manos por primera vez. Durante algunos meses la audiencia del presidente Donald Trump con el Papa argentino estuvo en entredicho, y hasta hace tres semanas la Casa Blanca no había hecho ninguna solicitud. Es más, se difundió la indiscreción de que Trump, en realidad, había decidido cancelarla. Y no eran solo rumores. Pero lo que cambió la situación fue el trabajo de algunos consejeros del presidente y señales muy precisas que llegaron desde el Vaticano. El que se movió desde el principio para favorecer los contactos, de acuerdo con el nuncio en Estados Unidos, Christoph Pierre, y la Secretaría de Estado vaticana, fue el cardenal Donald Wuerl, arzobispo de Washington. La vía para el primer contacto no oficial con la nueva administración pasó a través del mundo evangélico en el contexto del National Prayer Breakfast, en el que participa activamente el vicepresidente Mike Pence. También por este motivo el presidente del movimiento Renovación en el Espíritu, el italiano Salvatore Martínez, que conoce y frecuenta ese ambiente, viajó en varias ocasiones a los Estados Unidos para romper el hielo. Los dos personajes clave, entre los consejeros de Trump, fueron los pastores evangélicos Jay Strack y Paula White.

 

El 13 de marzo pasado fue el encuentro decisivo, con el nuncio y el cardenal Wuerl, en la nunciatura de Washington, en el que participaron algunos de los consejeros de Trump. Por parte de la Santa Sede explicaron que el Papa está listo para organizar una audiencia. Pero el inquilino de la Casa Blanca, ocupado en diferentes frentes nacionales e internacionales, no parece interesado. Hasta que el 19 de abril su portavoz, Sean Spicer, anunció: «Nos pondremos en contacto con el Vaticano» para organizar una audiencia. Casi inmediatamente, el Sustituto de la Secretaría de Estado, Angelo Becciu, declaró que Francisco «siempre está dispuesto a recibir a los jefes de Estado que piden audiencia». Estados Unidos no habían nombrado todavía a su embajador ante la Santa Sede (este sábado, 20 de mayo, fue nombrada Callista Gingrich). Pero desde el Vaticano surgen señales tranquilizadoras también al respecto: ningún problema.

 

A pesar de ello, durante otros diez días, el teléfono no suena. Y se llega así al 29 de abril, cuando el Papa, al volver de Egipto, insistió: «Recibo a todo jefe de Estado que pide audiencia», pero añadió que hasta aquel momento no había llegado ninguna por parte de Trump. Después de esta enésima señal positiva, a principios de mayo, llegan tanto la llamada de la Casa Blanca como una petición formal por escrito. Trump comienza a lanzar señales: el encuentro con Francisco queda en la agenda después de las visitas a Arabia Saudita e Israel. El Presidente viajará a ver al Pontífice para reunirse con un líder religioso más que con un jefe de estado, después de haber visitado a los aliados del mundo musulmán y hebraico. Trump se está preparando sobre todo para escuchar: no ha querido estudiar informes como sucede con los encuentros con los jefes de Estado, sus colaboradores están terminando de preparar un video para presentarle quién es Francisco.

 

Después de las centellas de febrero de 2016, cuando el Papa dijo que «una persona que solo piensa en construir muros no es cristiana», los tonos por parte vaticana se han suavizado mucho. Francisco no de dejó volver a acarrear en polémicas. AL volver de Fátima dijo: «Yo nunca juzgo a una persona sin antes escucharla». Las posturas son radicalmente diferentes, comenzando por los temas de la migración y la defensa del medio ambiente. El Vaticano espera que Estados Unidos pueda favorecer la paz en el Medio Oriente y aumentar la ayuda para los países pobres. El imprevisible Trump se encontrará frente a un interlocutor abierto, franco y dispuesto a escucharlo. Es difícil hacer previsiones.

 

 

Este artículo fue publicado en la edición de hoy, lunes 22 de mayo de 2017, del periódico italiano “La Stampa”.


Deja un comentario

Viaje internacional del Presidente Trump.

Estados Unidos: El viaje de Trump pone en peligro los derechos humanos en el mundo

Copy: Drew Angerer/Getty Images

19 de mayo de 2017

El presidente Donald Trump se dispone a reunirse con diversos líderes mundiales en Arabia Saudí el 20 de mayo para forjar “una nueva asociación contra el extremismo y el terrorismo”. La seguridad nacional y la lucha contra el terrorismo serán prioritarias en el orden del día de esa cumbre, con la que arranca un viaje de nueve días por Oriente Medio y Europa.

El mundo estará observando cuando el presidente Trump se reúna con los líderes de otros Estados con historiales de erosión de los derechos humanos en nombre de la seguridad nacional. Tememos que esta ‘nueva asociación’ siente la bases de un mayor menoscabo de los derechos humanos en la región y mucho más allá de ella”, ha señalado Margaret Huang, directora ejecutiva de Amnistía Internacional Estados Unidos.

“El presidente Trump se reunirá también con líderes de países que acogen a gran número de personas refugiadas de Siria. Deben aprovechar la oportunidad para expresar su preocupación por los intentos de Trump de cerrar totalmente la puerta a quienes huyen de la violencia y la persecución y exigir que Estados Unidos asuma la parte que le corresponde de la responsabilidad de aliviar la crisis global de refugiados.”

Amnistía Internacional cuenta con portavoces para hablar de los siguientes temas:

  • La prohibición de la entrada de musulmanes y refugiados por el presidente Trump
  • El continuo suministro estadounidense de armas y asistencia militar a Arabia Saudí y otros Estados del Golfo, a pesar de haber información creíble según la cual se están utilizando para cometer o facilitar crímenes de guerra y otras violaciones graves del derecho internacional en Yemen
  • El terrible historial de Arabia Saudí en materia de derechos humanos, que incluye persecución e imposición de penal brutales a activistas de los derechos humanos y personas críticas y discriminación sistemática de las mujeres
  • El uso en Arabia Saudí de legislación antiterrorista para aplastar la disidencia

Las posibles repercusiones en los derechos humanos del empeño del presidente en alcanzar el “acuerdo definitivo” para poner fin al conflicto palestino-israelí

La continuación de la construcción y la expansión de los asentamientos israelíes en los Territorios Palestinos Ocupados, violando el derecho internacional

El presidente Trump visitará Arabia Saudí el 20 y el 21 de mayo, e Israel, el 22 de mayo.

Amnistía Internacional ha documentado el impacto de las políticas crueles e inhumanas del presidente Trump sobre los refugiados. También han sido criticadas por el papa Francisco, con quien Trump se reunirá en la Ciudad del Vaticano el 24 de mayo.

El presidente estadounidense asistirá también la cumbre de la OTAN en Bélgica el 25 de mayo y a la Cumbre del G7 en Sicilia el 27 de mayo.


Deja un comentario

El presidente Trump y los derechos humanos en sus primeros cien días

Por Rachel Crome (@rachelcrome), Amnistía Internacional UK, 28 de abril de 2017

Cuando se cumplen los primeros 100 días de Donald Trump en el poder, hemos reunido algunas de las maneras en las que el presidente ha amenazado los derechos humanos, tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo.

La amenaza a nuestros derechos y libertades permanece, pero también permanece nuestra persistencia en protegerlos. Únete a nosotros en la lucha durante los próximos 100 días, y más allá.

1. Ataques contra los derechos de las mujeres

En su tercer día en el cargo, el presidente Trump emitió una orden ejecutiva que restablecía y ampliaba la regla de la mordaza global: una regla que prohíbe la ayuda internacional de Estados Unidos a los grupos que imparten en sus comunidades educación sobre el aborto sin riesgos. Es probable que las acciones del presidente causen un aumento de las tasas de mortalidad materna en todo el mundo.

El presidente no se detuvo ahí.

El 13 de abril firmó un proyecto de ley que permite que los estados retengan fondos federales a las organizaciones que prestan servicios de aborto, incluida Planned Parenthood.

Eso significa que miles de personas —en particular mujeres y niñas con bajos ingresos— no podrán acceder a atención médica básica, como pruebas de detección del cáncer, salud durante el embarazo, control de la natalidad y servicios de aborto sin riesgos.

El presidente Trump también revocó protecciones laborales para las mujeres que garantizaban la igualdad de salarios, procesos justos en relación con el acoso sexual en el lugar de trabajo y protección del permiso parental.

Cien “estatuas de la Libertad” protestaron ante la embajada de Estados Unidos en Londres con ocasión de los 100 primeros días de presidencia de Trump

2. Cerrar la puerta a personas refugiadas y musulmanas

El presidente Trump ha impedido la entrada de personas refugiadas a Estados Unidos durante 120 días. El coste de esta medida en vidas humanas es brutal: 47.000 personas refugiadas en situación de extrema vulnerabilidad quedarán abandonadas.

Personas que llevan años esperando y que han pasado por el proceso de verificación de antecedentes se encontrarán con que sus comprobaciones de antecedentes han caducado, lo que las obligará a someterse de nuevo a todo el proceso, y prolongará así el tiempo que permanecen en peligro y separados de sus familias. Para algunas, podría ser una condena a muerte.

Las órdenes ejecutivas del presidente Trump que prohíben la entrada a las personas procedentes de países de mayoría musulmana intentaban incorporar la intolerancia a la legislación. Sucedió lo contrario: la prohibición de entrada a los musulmanes estimuló un nuevo movimiento. Tras las protestas que estallaron en todo el mundo, el gobierno de Trump se vio obligado a ponerse a la defensiva, y optó por retirar la primera orden y emitir una segunda que está actualmente en los tribunales.

Sin embargo, seguimos recibiendo noticias sobre personas a las que se pregunta por su religión y sus opiniones políticas en los aeropuertos. Eso ha afectado a ciudadanos como Muhammed Ali Jr.

La prohibición demoniza a las personas refugiadas, a las que presenta como delincuentes y simpatizantes del terrorismo, centrándose en premisas falsas sobre la inseguridad del sistema de refugiados. Si el gobierno estadounidense no sabe quién es una persona refugiada, no la admite. Así de simple.

3. Crímenes de odio y acoso

Mientras persista el clima de odio y discriminación, persistirá también el miedo y la incertidumbre para los estadounidenses musulmanes. La prohibición del presidente Trump relativa a las personas musulmanas y la retórica inflamatoria al respecto parecen haber envalentonado las conductas y actitudes islamófobas: los ataques contra mezquitas se duplicaron en los tres primeros meses de 2017.

El portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, ha dudado y titubeado repetidamente al preguntársele sobre las noticias de acoso y violencia por motivos de odio contra musulmanes, judíos y otras comunidades, y no ha condenado de forma rotunda esos hechos.

4. Respaldo a quienes cometen abusos contra los derechos humanos

El presidente ignora sistemáticamente los abusos contra los derechos humanos cometidos fuera de Estados Unidos, y en algunos casos incluso alaba a dirigentes que los cometen. Desde afirmar que el presidente egipcio Al Sisi está haciendo “un trabajo excelente”, pese a la represión que está ejerciendo sobre la sociedad civil, hasta animar al presidente filipino Duterte a continuar con sus ejecuciones extrajudiciales de consumidores y traficantes de drogas, las acciones y las palabras del presidente Trump animan a quienes cometen abusos contra los derechos humanos.

Estados Unidos está además armando a autores de abusos al vender armas a Bahréin y Arabia Saudí, dos países que forman parte de una coalición militar que ha violado reiteradamente el derecho internacional humanitario en Yemen.

5. Violaciones de los derechos de los pueblos indígenas

El presidente Trump ha pisoteado los derechos de los indígenas de Standing Rock al dar permiso para que el oleoducto Dakota Access perfore bajo el lecho del río Misuri, al norte de Standing Rock, amenazando la fuente de agua de los sioux de Standing Rock y otras tribus río abajo.

Este proyecto constituiría una violación de los derechos de estos pueblos y de su soberanía sobre sus tierras.

6. Retroceso de los derechos de las personas LGBTI

En febrero, el presidente revocó unas orientaciones históricas que ordenaban a las escuelas públicas que permitieran a estudiantes transgénero el uso de los cuartos de baño que se ajusten a la identidad de género de su elección. Para los niños y niñas transgénero, que ya sufren violencia y hostigamiento, el cuarto de baño no es un lugar seguro, y este retroceso los pone en una situación de mayor riesgo de violencia y acoso.

El presidente también retiró las protecciones laborales que exigían que las empresas que tengan contratos con el gobierno federal demuestren que no discriminan por motivos de orientación sexual o identidad de género.

Esta agenda contra las personas LGBTI se está introduciendo en los más altos niveles del gobierno estadounidense, al enviar a la conferencia de la ONU sobre los derechos de las mujeres a una delegación anti LGBTI y al designar para altos cargos a personas con un historial de oposición a las medidas de protección para las comunidades LGBTI.

7. Socavar el derecho a la protesta

El presidente Trump se ha mostrado abiertamente hostil hacia quienes expresan disidencia, y ha llegado a insinuar que quienes lo critican deberían ser sancionados o silenciados. La protesta pacífica es un derecho humano que debe ser respetado, protegido y realizado.

El periodismo es un elemento esencial para una sociedad justa y para la transparencia, la verdad y la rendición de cuentas. La retórica hiriente e intimidatoria del presidente Trump hacia la prensa parece peligrosamente cercana a la violación de los derechos de este sector.

Además, el presidente parece creer que su propio derecho a la libertad de expresión es más importante que el derecho de quienes protestan. Los abogados del presidente Trump sostuvieron que, aunque los manifestantes también tienen derecho, en virtud de la Primera Enmienda, a expresar opiniones discrepantes, no tienen derecho a interrumpir un acto público de campaña. Estos argumentos sientan un sombrío precedente sobre la manera en que el presidente interpreta la libertad de expresión.

La “protesta de las 100 estatuas”, llevada a cabo por activistas de Amnistía Internacional quiso llamar la atención sobre numerosos problemas de derechos humanos planteados durante los tres primeros meses del presidente Trump en el cargo.

8. Promover el uso de la tortura

Donald Trump es un presidente que apoya la tortura. En plena campaña electoral expresó su apoyo a la tortura en múltiples ocasiones, y se comprometió a recuperar “cosas muchísimo peores” que el simulacro de ahogamiento (conocido como waterboarding). A finales de enero, el presidente Trump declaró en la televisión nacional que la tortura “sin duda funciona”.

No hemos presenciado la menor disposición a abordar la crisis de derechos humanos de Guantánamo, donde 41 personas continúan encerradas sin cargos y sin un juicio justo, potencialmente hasta que mueran. El presidente incluso prometió “llenar [el campo de detención] de tipos malos”, una retórica peligrosa que amenaza con convertirse en realidad.

9. Recorte de fondos para un mundo en crisis

El gobierno está tratando de recortar los fondos que aporta a las Naciones Unidas, incluidos los destinados a misiones humanitarias y de mantenimiento de la paz. Todo forma parte de una agenda más amplia de “Estados Unidos primero” que señala una retirada del humanitarismo. El gobierno de Trump no asistió al periodo de sesiones de marzo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, y de este modo subrayó su desprecio general por los derechos humanos en la región y en el mundo.

10. Cambio climático

Al abandonar las medidas para abordar el cambio climático y su efecto en los derechos humanos, el futuro tanto del medio ambiente mundial como de los derechos humanos de millones de personas está en juego. El presidente ha paralizado los esfuerzos por hacer frente al cambio climático en Estados Unidos y en el extranjero, y ha emprendido acciones para detener las medidas encaminadas a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.


Deja un comentario

El presidente Trump desea tener un encuentro con el Papa.

Trump quiere reunirse con el Papa cuando viaje a Italia en mayo

La Casa Blanca acabó con las especulaciones sobre la decisión de evitar la etapa romana después de las polémicas a distancia con el Pontífice sobre los migrantes
AP

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump

33
0
Pubblicato il 20/04/2017
Ultima modifica il 20/04/2017 alle ore 13:17
IACOPO SCARAMUZZI
CIUDAD DEL VATICANO

Donald Trump quiere encontrarse con el Papa. Lo indicó la Casa Blanca, acabando de esta manera con las especulaciones sobre la hipótesis de que el presidente de los Estados Unidos (que hace poco más de un año tuvo una polémica a distancia con Francisco en relación con la cuestión de los migrantes mexicanos) pretendiera evitar la etapa romana a finales de mayo, aprovechando su viaje a Italia, para participar en el G7 en la ciudad de Taormina.

 

«Obviamente nos honrará tener una audiencia con Su Santidad», dijo durante la conferencia de prensa cotidiana de ayer el vocero del presidente estadounidense, Sean Spicer. «Nos pondremos en contacto con el Vaticano para ver si se puede organizar un encuentro con el Papa». Poco después de que comenzara su mandato presidencial la Casa Blanca confirmó que Trump habría viajado a Italia para participar en el G7 que se llevará a cabo en Taormina el 26 y el 27 de mayo, después de una reunión de la OTAN en Bruselas, pero sin garantizar que se habría dirigido al Vaticano aprovechando la oportunidad para encontrarse con el Papa, como siempre han hecho con los Pontífices sus predecerores, desde Dwight D. Eisenhower hasta Barack Obama. Una reticencia que había casi afirmado la hipótesis de que Donald Trump, un presidente que ha expresado posiciones diametralmente opuestas de las de Jorge Mario Bergoglio sobre argumentos como el medio ambiente o la inmigración, postergara el encuentro con el Papa. Ahora llega el anuncio de la Casa Blanca. En Twitter, el corresponsal en Roma de Breitbart News, muy cercano a Trump, Thomas D. Williams, incluso dijo que «fuentes de ambos líderes confirman» que Trump se reunirá con el Papa. Con mayor precisión, Francisco «siempre está dispuesto a recibir a los jefes de Estado que solicitan una audiencia», comentó a la agencia italiana ANSA monseñor Angelo Becciu, sustituto de Asuntos generales en la Secretaría de Estado vaticana. El director de la sala de prensa vaticana, Greg Burke, dijo a la France Press que «a finales de la semana pasada no habíamos recibido ninguna solicitud para una audiencia, pero seguramente la acogeremos positivamente».

 

En febrero del año pasado, el Papa afirmó que «una persona que piensa solo en construir muros y no puentes no es cristiana», al responder a una pregunta sobre el proyecto de construcción del muro con México, anunciado por el entonces candidato a las elecciones republicanas. Trump respondió en esa ocasión que eran «vergonzosas» las palabras del Papa. Cuando tomó posesión en la Casa Blanca el nuevo presidente de los Estados Unidos, Papa Francisco le envió un mensaje de felicitaciones en el que expresaba el deseo de que, «bajo su guía, pueda la estatura de Estados Unidos seguir midiéndose sobre todo por su preocupación por los pobres, los marginados y por aquellos que, como Lázaro, están ante nuestra puerta». En una entrevista con el periódico español El País, en la que afrontó, entre otras cosas, la nueva y peligrosa oleada del populismo nacionalista en el mundo, el Papa se limitó a responder de esta manera a una pregunta sobre el presidente estadounidense: «Veremos qué hace, entonces se evaluará». Ahora, a finales de mayo, con bastante probabilidad se llevará a cabo el encuentro entre Trump y Francisco.


Deja un comentario

Los presupuestos de Trump y la negación sistemática de ayudas sociales y derechos humanos.

 

La propuesta de presupuesto del presidente Trump es un campo de minas para los derechos humanos

AP Photo/Jon Elswick

16 de marzo de 2017

En respuesta a la propuesta de presupuesto federal del presidente Trump, la directora ejecutiva de Amnistía Internacional Estados Unidos, Margaret Huang, ha hecho la siguiente declaración:

“Con esta propuesta, el presidente Trump está pidiendo al Congreso que asigne fondos para levantar un muro en nuestra frontera sur, encerrar a más solicitantes de asilo aún y ampliar las fuerzas armadas del país. En vez de liderazgo en materia de derechos humanos, lo que transmite el mensaje del presidente Trump al resto del mundo es indiferencia y hostilidad.

“El presidente no sólo cierra así la puerta a quienes más necesitan nuestra ayuda, sino que además retira la ayuda y las obligaciones exteriores de Estados Unidos en general. Recortar los fondos a las Naciones Unidas y a los organismos que reciben su apoyo supondrá acabar con la ayuda al desarrollo, los programas humanitarios y las misiones de mantenimiento de la paz en países donde millones de vidas corren peligro. . La negativa absoluta de la administración Trump asumir el liderazgo en materia de derechos humanos es vergonzosa y tendrá consecuencias globales.”