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Italia; el parlamento tendrá que decidir sobre una nueva ley que perjudica a quienes socorren a los migrantes.

Italia: La capitana de Sea-Watch 3 no debe ser enjuiciada por salvar vidas

© Chris Grodotzki / Sea-Watch.org

Tras la decisión de una jueza de instrucción italiana de poner en libertad a la capitana del Sea-Watch 3, Carola Rackete, Elisa De Pieri, investigadora de Amnistía Internacional sobre el sur de Europa, ha declarado:

“Esta decisión es un gran alivio para quienes defendemos los derechos humanos. Carola Rackete arriesgó su libertad para garantizar la seguridad de otras personas. Sus acciones deben ser celebradas y no criminalizadas, y es irónico que sea ella la que está en el banquillo.

“Al rescatar a mujeres, hombres, niños y niñas en el Mediterráneo y llevarlos a un puerto seguro después de semanas a merced de su suerte en el mar, Carola Rackete cumplió las obligaciones que le imponen el derecho internacional y las leyes italianas. Al negarle un puerto, las autoridades de Italia —y las de Malta— violaron esas mismas leyes.

“Sin embargo, la juez ha resuelto hoy que Carola cumplió su deber de rescatar vidas en el mar: algo mucho más importante que los cargos formulados contra ella. No obstante, sigue estando sometida a investigación por supuesta facilitación de migración irregular, algo que Amnistía Internacional considera absurdo.

“Carola Rackete se ha convertido en la primera víctima del nuevo y estricto decreto de seguridad —conocido como Decreto Salvini—, que incluye medidas que constituyen un claro intento de poner fin al trabajo vital de las ONG. Es probable que estas medidas causen más muertes innecesarias en el mar y que más personas sean devueltas a condiciones espantosas en Libia.

“Pedimos a los miembros del Parlamento italiano que debatirán estas medidas en las próximas semanas que no aprueben la ley. Además, nos solidarizamos con Sea-Watch y con muchas personas de toda Europa para pedir el sobreseimiento de la causa contra Carola Rackete”.

Información complementaria

Como capitana de un barco, Carola Rackete tenía la obligación, según el derecho del mar, de rescatar a personas en el mar y desembarcarlas en un lugar seguro. Rackete había contactado reiteradamente con las autoridades italianas y maltesas para solicitar un puerto de desembarco que estas le negaron.

Como reconoce Italia, dado que las personas extranjeras están expuestas habitualmente a sufrir detención arbitraria y tortura si son devueltas, Libia no puede ser considerado un lugar seguro para el desembarco.

Por tanto, cuando se rescata a personas en aguas internacionales del Mediterráneo central, los gobiernos europeos deben intervenir con rapidez para garantizar la pronta identificación de un lugar seguro en otro país europeo del entorno.

El segundo “Decreto Salvini” —promulgado por el gobierno italiano el 14 de junio y que el Parlamento italiano podría convertir en ley en las próximas semanas— incluye nuevas facultades para que el ministro del Interior restrinja el acceso a las aguas territoriales por razones de seguridad pública o en caso de que el barco transporte migrantes en situación irregular. En caso de incumplimiento, el capitán o la capitana del barco y el propietario de este pueden ser objeto de multas administrativas de entre 10.000 y 50.000 euros, y el barco puede ser confiscado.


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Italia: 400 niños en situaciones críticas visitan al Papa

Por mar y tierra: 400 niños viajarán hasta el Vaticano para dar un mensaje al Papa

El próximo sábado 8 de junio 400 niños procedentes de Génova y Cerdeña visitarán al Papa Francisco para transmitirle un mensaje esperanzador. El encuentro será en el patio de San Damaso, dentro de la Ciudad del Vaticano.

Mireia Bonilla – Ciudad del Vaticano

Un tren con 400 niños a bordo procedentes de Génova, Cerdeña y Nápoles llegará hasta la estación de trenes del Vaticano. Los niños, víctimas de tragedias ambientales en los últimos años en el país – el colapso del Puente Morandi el 14 de agosto de 2018 en Génova y las inundaciones en la isla de Cerdeña en 2013 – se reunirán con el Papa Francisco el próximo sábado 8 de junio para lanzar un mensaje de esperanza e invitar a la reconstrucción de nuevos puentes entre territorios y pueblos.

El recorrido: Génova – Civitavecchia – Termini – Vaticano

El tren partirá desde Génova, hará una parada en Civitavecchia para recoger a los niños que llegan desde Cerdeña en el barco Moby Tommy y antes de llegar al Vaticano, se detendrá en la estación de Termini en Roma para dar la bienvenida a un pequeño grupo de Nápoles, de la Escuela de Vela Mascalzone Latino, querida y fundada por el armador Vincenzo Onorato para ofrecer ayuda concreta a los niños de los barrios más degradados y complejos de la ciudad.

Encuentro con el Papa: intercambio de las tragedias vividas

Los 400 niños se reunirán con el Papa Francisco en el patio de San Damaso del Palacio Apostólico, dentro de la Ciudad del Vaticano. El objetivo del encuentro es trasmitir al Santo Padre el impacto y las consecuencias de las tragedias vividas, pero sobre todo lanzar un mensaje de esperanza y solidaridad.

El “tren de los niños” cumple su séptima edición

El “Tren de los Niños” es una iniciativa promovida por el “Cortile dei Gentili”, en colaboración con Ferrovías del Estado Italiano, que cada año lleva a niños de toda Italia, víctimas de situaciones difíciles y fragilidad social hasta el Vaticano para encontrarse con el Papa Francisco. Se trata de la séptima edición, que este 2019 tiene como tema: “Un puente dorado en un mar de luz”; un tema que representa precisamente la necesidad de derribar los muros, para construir puentes de amor, puentes resistentes a todas las inundaciones y derrumbes que hieren la vida diaria de los niños.


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Santa Catalina de Siena, patrona de Italia y Europa. Palabras del Papa

El Papa: “Santa Catalina, interceda por la unidad de la Iglesia, Italia y Europa”

El Santo Padre al inicio de la Santa Misa, celebrada en la capilla de la Casa Santa Marta ha pedido la intercesión de Santa Catalina de Siena, Patrona de Italia y Europa, “para que ayude a la unidad de la Iglesia, para que ayude a Italia en este momento difícil y para que ayude a la unidad de Europa”.

Renato Martinez – Ciudad del Vaticano

“Hoy es la fiesta de Santa Catalina de Siena, patrona de Italia y de Europa. Ella ha trabajado mucho por la unidad de la Iglesia, oraba bastante, trabajaba duro. Oremos a ella por la Iglesia, para que ayude a la unidad de la Iglesia, para que ayude a Italia en este momento difícil y para que ayude a la unidad de Europa”, lo dijo el Papa Francisco al inicio de la Santa Misa, celebrada la mañana de este lunes 29 de abril, en la capilla de la Casa Santa Marta.

Que ayude a la unidad de la Iglesia, de Italia y de Europa

El Santo Padre al introducir la celebración Eucarística de este lunes de la segunda semana de Pascua y fiesta de Santa Catalina de Siena, virgen, Doctora de la Iglesia y Patrona de Italia y Europa dijo que esta santa ha trabajado mucho por la unidad de la Iglesia e invitó a que pidamos su intercesión para que ayude a la unidad de la Iglesia, de Italia y de Europa.


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Deberes de los administradores públicos ante la sociedad. Discurso del Papa

2019.04.27 Presidentes Unión Provincias de Italia2019.04.27 Presidentes Unión Provincias de Italia  (Vatican Media)

El Papa: “Alcanzar una sociedad armoniosa donde no exista la pobreza y la exclusión”

El Papa animó a los presidentes de las Provincias de Italia, a que continúen con su labor, que sean un centro propulsor para alcanzar un desarrollo verdaderamente sostenible, entrando en armonía en la inmensa red de relaciones y logros creados por la naturaleza, la historia y el trabajo

Patricia Ynestroza-Ciudad del Vaticano

A los presidentes de la Unión de Provincias, en primer lugar el Papa les agradeció por la generosa oferta que dieron a la Elemosinería Apostólica como contribución para ayudar a los necesitados. Es sobre esta perspectiva que el Pontífice, dirigió sus palabras a los presentes.

“Nuestro tiempo se caracteriza por el desarrollo cada vez más rápido de tecnologías sofisticadas y el progreso de la investigación científica en los campos más diversos. Esto podría sugerir que la ciencia, la tecnología y la libre iniciativa de los individuos pueden responder eficazmente a las diferentes necesidades de la persona y la sociedad y prevenir la aparición de cualquier marginalidad, dando vida a una sociedad armoniosa, sin pobreza y exclusión”.

La realidad en cambio, dijo el Papa, sigue siendo más compleja.  Ante el aumento de oportunidades en paralelo aumentan las necesidades, campos en los que se debe intervenir con prontitud, cuestiones que merecen tener en consideración.  Además de los beneficios y desarrollos positivos en diferentes sectores, permanecen desequilibrios y la marginalidad, que requieren el compromiso inteligente y solidario de todos para ser adecuadamente afrontados. Para este propósito, es necesario el trabajo de grupos y asociaciones de la sociedad civil y la acción consciente y constante de los diferentes niveles en que se constituyen los poderes públicos.

Crear proyectos y políticas para el bienestar de la sociedad

A los presidentes, el Papal les dijo que es importante que se creen proyectos y políticas que combatan el abandono o el saqueo del territorio sin crear trastornos ambientales o la explotación indiscriminada del paisaje y los recursos histórico-ambientales. Son necesarias las escuelas y carreteras seguras para el progreso de la vida civil.  Y les recordó cuánto es importante ahorrar y su consecuente ventaja económica por una comunidad si se puede invertir con sabiduría el dinero y los recursos humanos para prevenir la degradación.

Les animó a seguir con valor y determinación su labor, para que las provincias sean un centro propulsor de una mentalidad que sepa alcanzar el objetivo de un desarrollo sostenible, entrando en la armonía de la red de relaciones y logros creados por la naturaleza, la historia, el trabajo y el ingenio de las generaciones que les precedieron.

“Las áreas en las que las Provincias en Italia actualmente despliegan sus habilidades son principalmente la defensa del suelo y la consolidación de las áreas en riesgo, la de la viabilidad de una red vial generalizada que conecta los centros pequeños y muy pequeños con las ciudades más grandes, y la gestión de escuelas secundarias superiores, garantizando su seguridad y funcionalidad”.

Las calles y escuelas: seguir un mantenimiento contra degradación

Son tareas que aunque parecen distintos sectores se dirigen hacia el mismo fin: el Santo Padre dijo que ambas tareas garantizan que las condiciones ambientales del territorio, como las de las carreteras y las escuelas, no se deterioren debido a la negligencia, debido a la falta del mantenimiento necesario, por indolencia en la adopción de las medidas indispensables para evitar la degradación ambiental o estructural y los peligros que conlleva.

Esta acción general, dijo, requiere una capacidad de diseño, un compromiso constante y una disponibilidad adecuada de los recursos necesarios para llevar a cabo las tareas con regularidad. Sin embargo, para que esto se realice, es necesario promover y difundir una sensibilidad ambiental más aguda y consciente. La importancia del cuidado de la casa común, entendida en todos sus aspectos, añadió, se debe sentir cada vez más, tanto por los ciudadanos individuales como por sus representantes en las instituciones.

Esto también permitirá identificar más medios para el cuidado del territorio y para el mantenimiento de edificios, sin considerarlo una carga, sino una oportunidad para un desarrollo concreto y real. Para una mejora efectiva en la calidad de vida, para evitar posibles tragedias y sus enormes costos humanos y económicos, como consecuencia de negligencia o imprevisibilidad, y para garantizar perspectivas sostenibles de desarrollo sostenible, es necesario, afirmó Francisco,  considerar el trabajo de mantenimiento y puesta en servicio. La seguridad de las escuelas, las carreteras y el medio ambiente como uno de los temas centrales a los que reservamos toda la atención que merece y requiere.


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El Papa a una asociación de médicos pediatras

El Santo Padre se reune con 20 miembros de la Federación Italiana de Médicos Pediatras. El Santo Padre se reune con 20 miembros de la Federación Italiana de Médicos Pediatras.   (Vatican Media)

“Promoved una sanidad solidaria e inclusiva” pide el Papa a pediatras

El Pontífice se reúne con la Federación Italiana de Médicos Pediatras, que tiene como misión dar “testimonio cristiano” y les pide a sus miembros comprometerse en el “garantizar asistencia y prevención a todos”, sin exclusiones.

Mireia Bonilla – Ciudad del Vaticano

“El trabajo que realizan representa una verdadera y propia misión, que involucra tanto a la mente como al corazón, y que de alguna manera no conoce límites”. Con estas palabras el Santo Padre ha reconocido esta mañana la gran labor que realiza la Federación Italiana de Médicos Pediatras, con quien se ha reunido en la Sala de los Papas en el Vaticano.

Recordando los cuarenta años de actividad de la Federación y su apoyo y tutela a más de 5.500 pediatras familiares, Francisco ha asegurado que ya desde sus primeros pasos se han distinguido “por la contribución otorgada al nacimiento del Servicio Sanitario Nacional” y por implementar “innumerables iniciativas para la salud de las personas y la mejora de los servicios ofrecidos a los ciudadanos, estipulando acuerdos públicos y privados”. En cambio, en la actualidad, donde las numerosas comodidades y los desarrollos tecnológicos y sociales se pagan con un impacto cada vez más invasivo en la dinámica natural del cuerpo humano, el Papa subraya que es “urgente” implementar un programa serio de educación sobre la salud y estilos de vida que respeten el organismo, “de modo que el progreso – ha puntualizado – no sea a expensas de la persona”.

Luchar contra la desigualdad, brindar asistencia inclusiva

En su discurso, el Papa también les ha exhortado a “hacerse promotores de una cultura y una sanidad solidaria e inclusiva” y a “trabajar para garantizar asistencia y prevención a todos”, condenando la privatización de la sanidad: “En nuestro tiempo – ha asegurado – cada vez más la prevención y el tratamiento se convierten en una prerrogativa de quienes disfrutan de un cierto nivel de vida y, por lo tanto, pueden permitírselo”.

Tomar como modelo a Jesús, fuente de cercanía y ternura

Así mismo, el Papa Francisco les ha expresado que “están llamados a tomar siempre como modelo de humanidad y dedicación a los demás la persona de Jesús”, fuente de cercanía y de ternura: “Al tratar con los niños – ha expresado – siempre tenemos en mente las palabras de Jesús que, en un mundo en el que fueron poco considerados, las señala como modelo para aquellos que se convierten en parte del Reino de Dios, porque entiende sus secretos”.

En este sentido, Francisco también les ha advertido que los pequeños se dan cuenta de todo lo que les rodea: “ellos tienen antenas potentes y captan de inmediato si estamos bien dispuestos o si estamos distraídos, porque quizás quisiéramos haber terminado ya el turno, o darnos más prisa o encontrar a un paciente que grita menos”, y les ha instado a seguir sonriendo y dando confianza a los pequeños, porque de esta manera “incluso los medicamentos son más efectivos”.

La Misión de la Federación Italiana de Médicos Pediatras

Por último, el Santo Padre ha afirmado que el trabajo que realizan “representa una verdadera y propia misión, que involucra tanto a la mente como al corazón, y que de alguna manera no conoce límites” y que con “este estilo” dan “testimonio cristiano” porque buscan “practicar los valores del Evangelio y su sentido de pertenencia a la Iglesia”; pero también “por la amplitud de su mirada, por la capacidad de imaginar el contexto social y el sistema de salud más apropiado para el futuro, y por el deseo de ponerlo al servicio, con humildad y competencia, de cada persona que les es confiada”.


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Italia; cómo comportarse con los inmigrantes. Palabras del cardenal Bassetti

Bassetti: “Para un católico es inmoral ver en el migrante un enemigo”

La advertencia del presidente de la CEI: ecos xenófobos han surgido en este clima de miedo exasperado
ANSA

El cardenal Gualtiero Bassetti, presidente de la Conferencia Episcopal Italiana

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Pubblicato il 20/03/2019
Ultima modifica il 20/03/2019 alle ore 10:48
DOMENICO AGASSO JR
ROMA

Para un católico es inmoral ver en el migrante un enemigo que hay que combatir u odiar». En los últimos tiempos «se ha extendido un clima de miedo, a veces alimentado irresponsablemente, que ha hecho surgir ecos xenófobos». Palabras muy duras las del cardenal Gualterio Bassetti, presidente de los obispos italianos, que se convierten en una advertencia en los días del enésimo tira y afloja entre el ministro del Interior italiano, Matteo Salvini, y el barco de una ong lleno de desesperados. Vienen a la mente el juramento sobre el Evangelio del líder liguista (del partido La Liga del Norte), los llamados a la «acogida prudente» del Papa Francisco y las polémicas (presentes y bastante encendidas en las parroquias) sobre la actitud que hay que mantener frente a los inmigrantes.

Eminencia, ¿cómo debe comportarse un católico en relación con el tema de los migrantes?

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«Los católicos deben relacionarse con el tema de los migrantes con gran amor y fe cierta, teniendo siempre en mente el Evangelio de Mateo: “Tenía hambre y me diste de comer, tenía sed y me diste de beber, era extranjero y me acogiste”. El Papa Francisco ofreció a la Iglesia 4 verbos para afrontar el desafío de las migraciones internacionales: acoger, proteger, promover e integrar. Cuatro verbos que resumen una larga serie de acciones pastorales, pero que tienen un único gran significado: mediante la acogida nosotros elegimos acoger a Cristo en nuestra vida y defendemos la dignidad inviolable de cada ser humano. Porque (y es bueno recordarlo con firmeza) los migrantes forman parte de la única familia humana y no son ciudadanos de segunda. Los migrantes son los últimos, los pequeños y los pobres de este mundo, y, como dijo Pablo VI, los pobres pertenecen a la Iglesia por “derecho evangélico”. Con la misma firmeza quisiera insistir en un concepto que tal vez incomode a los bienpensantes: para un católico es absolutamente inmoral ver en el migrante un enemigo que hay que combatir u odiar».

¿Italia está contaminada por el racismo?

«Italia es un país con una gran tradición humanitaria y está poblada por un pueblo alegre y creativo que, en los momentos de dificultad, siempre ha dado lo mejor de sí. Entonces, no diría que Italia está contaminada por el racismo. Pero creo que en los últimos años (y ha colaborado una durísima crisis económica) se ha extendido un clima de miedo y de incertidumbre, a veces alimentado irresponsablemente, que ha contaminado el espíritu público provocando el surgimiento de algunos ecos xenófobos».

¿Cómo habría que afrontar la difusión de los populismos y soberanismos? ¿Cuáles son los peligros que derivan de ellos?

«Cada época histórica ha tenido sus “ismos” peligrosos: comunismo, fascismo, nazismo, laicismo, relativismo y así sucesivamente. Todas estas ideologías, por lo común, le han prometido al hombre un paraíso en la Tierra que consistía en el bienestar y en la felicidad. Hoy como ayer hay, pues, que tener mucho cuidado con prometerle al pueblo recetas fáciles. El mayor peligro es que con el paso del tiempo estas recetas se traduzcan fácilmente en soluciones ilusorias y, por lo tanto, puedan generar mucha más frustración y rabia social. Entonces, creo que sería oportuno volver a mirar sabiamente y con realismo la tradición del popularismo “sturziano” y el personalismo de Maritain. No se acaricia al pueblo con eslóganes y promesas fabulosas, sino que se le debe ayudar a que crezca ofreciendo respuestas concretas y palabras de verdad».

A 100 años del llamado de Sturzo, ¿qué deben hacer los católicos en la política? ¿Qué papel deberían tener los sacerdotes y los obispos?

«Los católicos están llamados a poner en práctica auténticamente la lógica del servicio en la política: no se hace política para hacer carrera, por dinero o por brama de poder, sino como compromiso de humanidad y santidad. La política es una misión en la que los católicos pueden ofrecer su testimonio del Evangelio, sirviendo con caridad al propio país. Los pastores, en cambio, tienen otra gran tarea: la de exhortar a la fidelidad del magisterio de la doctrina social de la Iglesia católica, a la comunión fraternal y a la solidaridad entre las personas. Nunca me cansaré de decirlo: el laicado católico debe superar, de una vez por todas, esta vieja y estéril división entre los que solo se ocupan de bioética y los que solo se ocupan de pobreza. El mensaje social del cristianismo es unitario y se basa en la salvaguardia de la dignidad de la persona humana en cualquier circunstancia: desde la maternidad hasta el trabajo, pasando por la relación con la ciencia y el cuidado de los migrantes».

Uno de los temas cruciales para la Iglesia es la familia: ¿cuál es el “estado de salud” de la familia? ¿Qué es lo que más necesita?

«A mí me parece que hoy estamos en presencia de “familias solas” que viven en un mundo líquido pero que, a pesar de todas las dificultades, siguen siendo la “roca” de nuestra sociedad. Formar una familia hoy es un acto de heroísmo increíble, porque significa ir completamente contracorriente. En contra de un sistema social y cultural que privilegia toda forma de individualismo con respecto a la familia y favorece todo deseo más allá de las responsabilidades. Hoy parece imposible hablarle al mundo de la existencia de un amor para siempre, que no se acaba ni divide. Sin embargo, a pesar de esta larga serie de obstáculos que hacen difícil la vida de las parejas, la familia sigue siento un bastión, es más una roca de nuestra existencia. Lo primero que necesita, absolutamente, es insistir, con fuerza, en que la unión matrimonial entre un hombre y una mujer, abierta a los hijos, no es un residuo de la historia, sino la célula fundamental e indisoluble de nuestro vivir en comunidad».

¿Qué deberían hacer los gobiernos en el ámbito familiar? ¿Hay un modelo de políticas familiares en países extranjeros que le parezca particularmente notable?

«Los países extranjeros, sobre todo los que tienen todavía una democracia joven y un pasado autoritario, no serían un buen ejemplo: todavía deben madurar, tienen mucho camino por delante. En relación con Italia, la primera consideración que habría que hacer es un poco amarga. Porque, más allá de todas las palabras, todavía estamos retrasados en las políticas familiares. El presente y el pasado reciente se caracterizan por pura palabrería y pocos hechos. En cambio, creo que hay por lo menos tres campos en los que tenemos que actuar concretamente: en primer lugar, un nuevo “welfare” más cercano a las familias que no se traduzca solamente en pequeñas intervenciones monetarias, sino que produzca una nueva intervención social para sostener a parejas jóvenes, a precarios, a las mujeres y la natalidad; en segundo lugar, un refuerzo de la alianza entre la escuela y la familia, en la que los alumnos sean el centro del proyecto educativo, en la que los docentes sean valorados por su profesionalidad y en la que las familias sean defendidas de cualquier tendencia ideológica en ámbito educativo; en tercer lugar, lo que más se necesita hoy es una nueva organización del trabajo que se base en el llamado “factor familia”».

¿En qué sentido?

«Hay que replantear los tiempos de trabajo y equilibrarlos con los de un armonioso desarrollo moral y civil, no solo económico, de la familia. Estoy seguro de que si un trabajador está en un ambiente de trabajo sereno, que respeta los tiempos familiares, trabaja mejor y la sociedad, en su conjunto, puede sacar beneficio».

¿Qué opina sobre las tensiones alrededor del Congreso de la familia de Verona?

«La familia es particularmente importante para la Iglesia y precisamente por ello sentimos que acabe en polémicas instrumentales».

¿Qué tal va el plan de la Iglesia italiana para luchar contra los abusos y la pederastia?

«Con respecto a este tema tan doloroso, la Iglesia en Italia no se ha quedado solo mirando. Desde las Líneas guía de 2012 (las nuevas serán presentadas a la Asamblea general en mayo) la CEI busca los instrumentos más adecuados para contrarrestar cualquier tipo de abusos. Entre los obispos, de hecho, es firme la conciencia de que el primer interés debe ser por los chicos heridos y sus familias, volviendo a ese “Me importa, me preocupo” de don Milani y, al mismo tiempo, rechazando cualquier forma de instrumentalización. La reciente creación del Servicio nacional para la tutela de los menores pretende responder a estas prioridades, con un cambio de ritmo basado en la prevención y en la formación. El Servicio ya está trabajando, empezando por la creación de los Servicios regionales e interdiocesanos: con el nombramiento de los obispos encargados por cada Conferencia Episcopal regional; se está completando un primer trecho del recorrido. Después se identificarán, en cada diócesis, uno o más referentes, para poner en marcha una formación específica. El territorio se está moviendo en este sentido, como demuestran las regiones Lombardía, Trentino-Alto Adige, Emilia Romaña, Cerdeña. Todo esto demuestra la adhesión convencida al cambio de mentalidad que ha pedido el Papa».

¿Cómo describiría el Pontificado del Papa Francisco?

«Lo describiría de tres maneras. Antes que nada, como un Pontificado profético que ha recogido el espíritu del Concilio Vaticano II y ha impulsado algunas categorías que se habían quedado un poco al margen. Pienso, por ejemplo, en el diálogo interreligioso, en la conversión pastoral y en la sinodalidad. En segundo lugar, como el Pontificado del anuncio del Evangelio “sine glossa”: la Evangelii gaudium no solo es el documento programático, sino el corazón latente de la acción pastoral de Francisco. Todo gira alrededor de este documento pontificio, que delínea la cifra moral, espiritual y social del Pontificado. Y, para concluir, como el Pontificado de las periferias. Las periferias humanas (como Bangui, en la República Centroafricana, en donde comenzó el Jubileo de la Misericordia) y las periferias existenciales del mundo contemporáneo. El Papa, pues, ha devuelto la centralidad a Cristo y ha dado la imagen de una Iglesia irradiante y extendida en el mundo entero».

¿Cómo será el futuro próximo de la Iglesia? ¿Qué espera y qué le preocupa?

«El futuro no nos pertenece, pero creo que en estos años se han puesto en marcha procesos cuyos frutos se podrán comprender dentro de mucho tiempo. El gran tema de la sinodalidad, por ejemplo, si se desarrolla oportunamente, podrá ofrecer un rostro nuevo a la Iglesia, un rostro cada vez más auténtico, participado y menos auto-referencial. Un primer paso se dará en el encuentro de reflexión y de espiritualidad por la paz en el Mediterráneo, que se llevará a cabo en Bari en febrero de 2020. Esa será una primera ocasión para experimentar concretamente el espíritu sinodal y para proponer soluciones concretas a los problemas que afligen al Mediterráneo».

La mujer en la Iglesia: ¿es una relación y una presencia que debe obtener mayor atención y reconocimiento?

«Por supuesto que sí. Se requiere una presencia femenina de calidad, y no solo en cantidad. Se necesita, por el bien de la Iglesia, una mayor presencia femenina en los lugares de dirección pastoral y en los papeles importantes de la Iglesia. No por una mera cuestión de subdivisión de los puestos con base en una especie de “cuota rosa”, sino para tener una visión diferente y más completa. Estoy seguro de que, en relación con muchos temas, nosotros los pastores tenemos mucho que aprender de las mujeres».


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Administración pública. Discurso del Papa

2019.03.18 Funzionari Corte dei ContiEncuentro del Papa con los jueces y el personal administrativo del Tribunal de Cuentas del Estado italiano  (Vatican Media)

Papa al Tribunal de Cuentas: rigor en gastos, lucha contra corrupción, atención a los pobres

En su discurso a los magistrados del Tribunal de Cuentas, Francisco subrayó que la corrupción es un flagelo que empobrece a todos e instó a los administradores públicos a actuar con transparencia y honradez

Marco Guerra – Ciudad del Vaticano

Una cultura de la legalidad y de lucha contra la corrupción, pasando por el control de los gastos y la atención a los pobres. El Santo Padre se detuvo esta mañana a considerar estos temas durante su encuentro en la Ciudad del Vaticano con los jueces y el personal administrativo del Tribunal de Cuentas del Estado italiano. Francisco indicó los objetivos de un servicio “orientado según la justicia hacia el bien común” y en defensa de “los derechos humanos naturales, cuyo reconocimiento es una condición para la existencia del estado de derecho”.

Visión humanista de la profesión

El Papa señaló asimismo que el magistrado debe combinar el rigor con una visión humanista de su profesión:

El control estricto de los gastos frena la tentación, recurrente en quienes ocupan cargos políticos o administrativos, de gestionar los recursos sin prudencia, sino con fines de clientelismo y mero consentimiento electoral. “Hay que conceder un lugar preponderante a una sana política, capaz de reformar las instituciones, coordinarlas y dotarlas de mejores prácticas, que permitan superar presiones e inercias viciosas. Sin embargo, hay que agregar que los mejores mecanismos terminan sucumbiendo cuando faltan los grandes fines, los valores, una comprensión humanista y rica de sentido que otorguen a cada sociedad una orientación noble y generosa” (Carta encíclica Laudato si’, 181).

Lucha contra la corrupción

En esta perspectiva se sitúa la “lucha incesante contra la corrupción”:

Éste es uno de los flagelos más lacerantes del tejido social, porque lo perjudica gravemente tanto ética como económicamente: con la ilusión de ganancias rápidas y fáciles, en realidad empobrece a todos, privando de confianza, transparencia y fiabilidad a todo el sistema. La corrupción socava la dignidad de la persona y destruye todos los ideales buenos y bellos. La sociedad en su conjunto está llamada a comprometerse concretamente para contrastar el cáncer de la corrupción en sus diversas formas.

Trabajar para proteger a los más pobres

El deber de los administradores públicos, por tanto, es actuar “con transparencia y honradez”, favoreciendo la relación de confianza entre el ciudadano y las instituciones, “cuya desconexión es una de las manifestaciones más graves de la democracia”, para proteger, en particular, a los más débiles y pobres de la sociedad:

Los bienes comunes son recursos que deben ser protegidos en beneficio de todos, especialmente de los más pobres, y frente a su uso irresponsable el Estado está llamado a desempeñar una indispensable función de vigilancia, sancionando debidamente las conductas ilícitas.

Hacer crecer la cultura de la legalidad

En esta perspectiva, el Papa Francisco manifestó su deseo de que los magistrados del Tribunal de Cuentas siempre puedan “estar animados por la conciencia de prestar un servicio destinado a hacer crecer la cultura de la legalidad en la sociedad” sin resignarse “a los males que encontramos en nosotros y dentro de nosotros”:

Jesucristo nos insta a enfrentar el mal abiertamente y a ir a la raíz de los problemas. Nos enseña a pagar personalmente en esta lucha, no por la búsqueda de un heroísmo irrealista y de un protagonismo mal escondido, sino con la humilde tenacidad de quienes realizan su trabajo, a menudo escondido, resistiendo a las presiones que el mundo no deja de ejercer.

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18 marzo 2019, 14:57