Loiola XXI

Lugar de encuentro abierto a seguidor@s de S. Ignacio de Loyola esperando construir un mundo mejor


Deja un comentario

Congo; los niños están muriendo de hambre

Los niños están muriendo de hambre en el Congo

UNICEF/Vincent Tremeau
Niños en el pueblo de Benakuna, en la región de Kasai, en la República Democrática del Congo el 28 de enero de 2018.

11 Mayo 2018

Cuatrocientos mil niños están en riesgo de morir en la región de Kasai debido a la escasez de comida causada por el conflicto y el desplazamiento, según un alto funcionario de la ONU que acaba de visitar la región y ha expresado su conmoción por la situación de la que ha sido testigo.

 

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia ha lanzado una alerta este viernes al decidir aumentar su respusta a quienes necesitan ayuda en el país africano.

Antes de que la violencia se desatara a mitad de 2016 entre el Gobierno y las milicia tribales en la vasta región, la población de Kasai tenía poca experiencia en un conflicto, según el portavoz de UNICEF, Christophe Boulierac.

Recién llegado del Congo, dijo que se ha visto afectado personalmente por la situación que ha encontrado.

Lo que he visto me ha conmocionado a un nivel personal

“Lo que he visto me ha conmocionado a un nivel personal”, asegúró. “La situación produce miedo en el sentido de que la gente tiene que huir a la selva con su familia”.

Allí, tiene que quedarse durante meses debido a la violencia y no tienen comida, no tienen agua para beber.

Ahora que la violencia ha remitido, están gregresando.

Claramente afectado, el funcionario de UNICEF, que tiene gran experiencia en el terreno en Asia, África y el Caribe, declaró: “A menudo vemos a los niños que están en riesgo de morir. Esto no es lo que vemos en Kasai. Lo que decimos es que los niños están muriendo. Yo lo he visto”.

Unos 3,8 millones de personas necesitan ayuda humanitaria en Kasai, incluidos 2,3 millones de niños. Al menos la mitad de los niños menores de cinco años en la región, unos 770.000 están sufriendo malnutrución aguda. De estos, 400,000 están gravemente malnutridos, de acuerdo con un informe de UNICEF publicado esta semana.

UNICEF señala que muchas familias que tuvieron que marcharse de sus casas no han podido plantar ni recoger sus cosechas por tres temporadas. También advierte que miles de niños han sido reclutados por los grupos armados y las milicias y que cientos de escuelas y centros de salud han sido saqueados, quemados o destruidos.

Para poder llevar a cabo su programa para los niños de Kasai en 2018, UNICEF ha lanzado un llamamiento por 88 millones de dólares, que hasta el momento solo ha recibido el 25 de la financiación.

Anuncios


Deja un comentario

El hambre en Asia y el cambio climático

Eliminar el hambre en Asia exige adaptar el sector agrícola al cambio climático

FAO/ Vinod Ahuja
Un tercio de los niños en los países de Asia-Pacífico sufren retraso en el crecimiento por desnutrición. Foto: FAO/ Vinod Ahuja

12 Abril 2018

Pese a los avances logrados, más de la mitad del número de hambrientos en el mundo, 490 millones, continúa concentrándose en el continente asiático. Paradójicamente, en algunas zonas del Pacífico el problema es la obesidad

Para paliar esa situación, los gobiernos de la región de Asia y el Pacífico deben centrarse en lograr el reto de acabar con el hambre para el 2030, indicó este jueves el director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.

Y para conseguir ese reto, han de reducir la pobreza rural y ajustar las necesidades del sector agrícola al cambio climático.

“Es fundamental aumentar la fortaleza de las comunidades rurales, en particular de los agricultores familiares, donde aún se concentran la pobreza y el hambre”, indicó José Graziano da Silva en la apertura de la Conferencia Regional de la FAO para Asia y el Pacífico.

Da Silva destacó que los países de esa región han conseguido “notables avances” en la reducción de la desnutricióndurante las dos últimas décadas y recordó que de los 815 millones de personas que sufrían hambre en el mundo durante 2016, 490 millones estaban ubicados en esa región.

Destacó que el rápido crecimiento económico de la región no se ha traducido en mayores ingresos para las comunidades rurales.

Para enfrentarse a esa situación, recomendó sistemas de protección social y programas de alimentación escolar que, además de haber probado su eficacia, adquieren productos de proximidad a agricultores familiares.

El cambio climático y la obesidad dos graves obstáculos para las Islas del Pacífico

Los estados más desprotegidos frente al cambio climático son las islas del Pacífico, resaltó Da Silva al recordar que recientemente sufrieron el embate de dos ciclones.

El máximo responsable de la FAO señaló que esta situación es representativa de cómo la adaptación de estas naciones al cambio climático y la resistencia ante los desastres “es una cuestión de supervivencia”.

Por otro lado, mostró su preocupación por la obesidad ya que, de acuerdo con las cifras de la Organización Mundial de la Salud, en algunos casos, hasta el 90 por ciento de la población de las islas padece sobrepeso.

Una de las soluciones pasa por la promoción de medidas en el sector público las políticas públicas nacionales son fundamentales para promover la nutrición como un problema de carácter público, es responsabilidad de todos y los consumidores deben ser conscientes de las ventajas e inconvenientes de lo que están comiendo.

“Esto implica educación nutricional, concienciación, así como regulaciones sobre el etiquetado y la publicidad”, según Da Silva.

El director general solicitó a los socios internacionales y regionales que contribuyan con apoyo financiero y técnico para poner en práctica el Programa de Acción Mundial sobre Seguridad Alimentaria y Nutrición en los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo.


Deja un comentario

Venezuela: consecuencias de la crisis en los niños, los necesitados y los desplazados. Informe de Save the children.

Foto de archivoFoto de archivo  (AFP or licensors)

Venezuela: desnutrición infantil, un drama que clama al cielo

La malnutrición no es el único drama. Los menores que cruzan solos la frontera con Colombia corren el riesgo de caer en la trata de seres humanos y de ser reclutados por parte de grupos armados y criminales.

Griselda Mutual – Ciudad del Vaticano

Un nuevo alarmante comunicado en relación a Venezuela, esta vez de la Organización internacional Save The Children, se hizo público este 27 de marzo. La organización pone a la luz los riesgos que corren y que enfrentan los niños desplazados de Venezuela: la trata de seres humanos, el reclutamiento por parte de grupos armados y organizaciones criminales y los riesgos para la salud.

El drama de la invisibilidad de los niños

En el informe la Coordinadora de Protección de Save the Children en Colombia, Jenny Gallego, explica que los niños que ingresan al país solos, o incluso acompañados, están expuestos a un “grave riesgo” de secuestro y explotación, dada la “total invisibilidad ante los servicios de apoyo y las agencias gubernamentales” que los hace “extremadamente vulnerables” ante los traficantes o reclutadores de grupos armados o bandas criminales.

Enfermedades relacionadas con la falta de condiciones higiénico sanitarias

Un drama que no termina con el acompañamiento parental, visto que también los niños que ingresan a Colombia legalmente con sus padres “corren los riesgos relacionados con las situaciones difíciles en que viven”, como enfermedades de vario tipo debidas a la falta de condiciones higiénico sanitarias adecuadas.

La directora de Save the Children en Colombia, María Paula Martínez, manifestó cómo Colombia alberga “la mayor cantidad de desplazados internos en el mundo”. “Más de siete millones, de los cuales más de la mitad son niños”. “Vienen en cientos de miles desde Venezuela. Y continuarán, ya que la crisis allí no muestra signos de recesión. El gobierno colombiano y el resto del mundo deben reconocer la situación por lo que es: una emergencia humanitaria prolongada, que probablemente empeorará mucho” expresó.

Entre cinco y seis niños mueren por desnutrición cada semana

Con una inflación descontrolada, –  el 2017, según Ecoanalítica, cerró con un 2.735 por ciento– los salarios no alcanzan para cubrir la alimentación de una familia, lo que sumado al desempleo y  la escasez de alimentos, da como resultado un aumento en la tasa de malnutrición que a su vez ha provocado el “dramático aumento en el número de personas que abandonan Venezuela en condiciones desesperadas: el 62% más que en el año precedente cruzaron la frontera con Colombia buscando medios de subsistencia”.

En efecto, tal como afirmara el presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana, Mons. Azuaje Ayala, se trata de una espiral “que atenta contra la vida de los pobres que es la casi totalidad de los venezolanos”.  “Un drama que clama al cielo”, y al cual “no se le pone remedio


Deja un comentario

El hambre y los grupos terroristas.

Los grupos terroristas utilizan el hambre como arma, pero podemos evitarlo

23 Marzo 2018

Dos líderes del trabajo humanitario de la ONU le pidieron al Consejo de Seguridad tomar medidas para mitigar los conflictos que ponen en riesgo de hambruna a varios países del mundo.

Dos tercios de la población con hambre en el mundo viven en países en conflicto. Casi 490 millones de personas malnutridas, entre ellas 155 millones de niños, viven en estas naciones”, resaltó el secretario general adjunto para Asuntos Humanitarios, Mark Lowcock, durante una sesión informativa ante el Consejo de Seguridad.

Lowcock aseguró que sí es posible erradicar la hambruna en “esta vida”, ya que el riesgo de padecer hambre se concentra en un número relativamente pequeño de países afectados por conflictos graves y prolongados.

“El comportamiento de los combatientes en estos contextos es a menudo atroz. Se deniega el acceso humanitario y el hambre se utiliza como un método de guerra. Las partes enfrentadas dañan y destruyen los sistemas de agua, granjas, ganado y mercados, mientras los vendedores de alimentos se enfrentan a saqueos y costos exorbitantes para llevar comida a sus clientes”, explicó.

Lowcock dijo a los miembros del Consejo que ellos poseen los medios para investigar todas las violaciones del derecho internacional humanitario, velar por la paz y la seguridad internacional y prevenir que la hambruna vuelva a suceder.
No hay soluciones humanitarias para el conflicto, son la paz y las soluciones políticas las que interrumpirán el círculo vicioso del conflicto y el hambre”, aseguró.

David Beasley, director ejecutivo del PMA (centro), y Muhannad Hadi, director regional del PMA, hablan con una mujer en Siria. Foto: PMA/Abeer Etefa

El director del Programa Mundial de Alimentos, David Beasley, hizo eco a las palabras del coordinador humanitario y enfatizó que el número de personas que padece hambre ha aumentado un 55 % en los últimos dos años hasta alcanzar los 124 millones.

Beasley resaltó que el vínculo entre el hambre y el conflicto es tan fuerte como destructivo. “Si un hombre no sabe de dónde vendrá la próxima comida de su hijo, puede verse obligado a tomar decisiones radicales, como unirse a terroristas”, dijo, señalando que estos grupos utilizan la escasez de comida como un medio de reclutamiento.

Si un hombre no sabe de dónde vendrá la próxima comida de su hijo, puede verse obligado a tomar decisiones radicales como unirse a terroristas.

El director además aseguró que el precio de los programas para acabar con las causas del hambre es mucho más bajo que el costo de los conflictos. “El Programa Mundial de Alimentos podía ahorrar mil millones de dólares al año si todos los grupos armados respetaran el derecho internacional humanitario”, dijo.

La solución, expresó, está en darle a las personas oportunidades para generar sus propios ingresos. “No se trata de darles comida, sino darles resiliencia”, resaltó.

Beasley citó el éxito de un programa que implementa su agencia en Níger desde el 2014, donde se ha ayudado a 250.000 personas en 35 áreas a través de la rehabilitación de las tierras para la agricultura y otra variedad de infraestructuras.

“Hemos regenerado la tierra y colecta de agua, hemos ayudado a las comunidades a vender sus productos y estamos viendo resultados. El 99 % de las familias dicen que su posición económica ha mejorado y la producción agrícola se ha triplicado en algunas áreas. Los jóvenes ahora se quedan en vez de migrar”.

Beasley le dijo al Consejo que poner fin a las guerras no es suficiente y que es necesario ayudar a las personas a reconstruir sus comunidades y sus medios de subsistencia a largo plazo.

“Este Consejo tiene la oportunidad ahora más que nunca de beneficiar al mundo, porque estamos enfrentándonos a la peor crisis humanitaria de la historia desde la creación de las Naciones Unidas, y yo creo que las mujeres y los hombres en esta sala, aunque tengan diferencias, pueden trabajar juntos para acabar con el conflicto, garantizar el acceso humanitario y apoyar el desarrollo. Hasta que no logremos eso no podremos acabar con el hambre”, concluyó


Deja un comentario

Las guerras y la sequía agravan el problema del hambre en el mundo

Las guerras y la sequía agravan el hambre en el mundo

PMA/Jiro Ose
Un grupo de niñas refugiadas somalíes comen en el campamento de Buramino, en Etiopía.

22 Marzo 2018

En 2017, 124 millones de personas en cincuentaiún países estuvieron en peligro inminente de morir de hambre, según el Informe Global de la ONU sobre Crisis Alimentarias.

El número de personas que pueden morir de hambre aumentó en 11 millones en 2017. Unos 124 millones de personas en cincuenta y un países pasaron tanta hambre que su vida y sus medios de subsistencia se vieron amenazados.

Es la conclusión del “Informe Global sobre Crisis Alimentarias 2018” elaborado por varias agencias de la ONU y organismos especializados.

El 60% de las personas con problemas para abastecerse de comida y necesitadas de ayuda urgente, casi 74 millones, se encontraban en dieciocho países en conflicto o inseguros, según el informe. La mitad de ellos estaban en África, en países como Sudán del Sur o Nigeria. Aunque Yemen vive la mayor crisis alimentaria mundial con 17 millones de personas que necesitan ayuda urgente.

“Debemos reconocer y abordar el vínculo entre el hambre y los conflictos si queremos alcanzar el hambre cero. Invertir en seguridad alimentaria y medios de subsistencia en situaciones de conflicto salva vidas, fortalece la resiliencia y puede contribuir también al mantenimiento de la paz”, dijo el Director General de la FAO, José Graziano da Silva.

Los desastres naturales, especialmente las sequías, provocaron crisis alimentarias que afectaron a 39 millones de personas en veintitrés países. De ellas, casi dos tercios, 32 millones, estaban en África.

El hambre crece

El anterior “Informe Global”, publicado en 2017, cifró en 108 millones las personas que pasaban hambre. Este año, esa cifra ha subido en 11 millones de personas.

El aumento viene motivado por las represión contra los rohinyá en Myanmar, que ha provocado la huida de más de 650.000 personas hacia Bangladesh; el conflicto con Boko Haram en el noreste de Nigeria; la violencia en la República Democrática del Congo y el conflicto en Sudán del Sur y Yemen.

En el caso de Sudán del Sur, la ONU declaró la hambruna durante un par de meses a comienzos de 2017, pero la asistencia humanitaria evitó un deterioro mayor de la situación.

“Las necesidades humanitarias siguen siendo excepcionalmente altas” en Nigeria, Sudán del Sur, Somalia y Yemen que suman 32 millones de personas sin alimentos, casi una cuarta parte del total mundial.

Desnutrición

Todas estas personas se encuentran en nivel tres o superior de los cinco que componen la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria (IPC), que trata de medir los problemas que tienen las personas para acceder a comida y en el que el nivel máximo es el de hambruna.

 

Fuente: Informe Global sobre Crisis Alimentarias 2018

En 2017 más niños y mujeres necesitaron suplementos nutricionales, en comparación con el año anterior. Sobre todo, en zonas de conflicto.

La desnutrición crónica (cuando no se ingieren nutrientes suficientes para llevar una vida normal) se sitúa en el 8%, tres puestos por encima del objetivo internacional del 5% para 2025. Pero esta cifra es muy superior en las zonas de conflicto: Sudán del Sur (23%), la región de Lago en Chad (18%)y el noreste de Nigeria (entre el 10 y el 16%).

Previsiones para 2018

Este año, el mapa de los conflictos seguirá siendo el mapa del hambre. Quedarán marcados Afganistán, República Centroafricana, República Democrática del Congo, el noreste de Nigeria y la región del Lago Chad, Sudán del Sur, Siria y Yemen, así como Libia y el Sahel central, particularmente Malí y Níger.

Yemen seguirá siendo el país con la mayor crisis alimentaria, que puede empeorar porque las organizaciones humanitarias tienen acceso restringido y hay brotes de enfermedades como el cólera y la difteria.

La sequía afectará a Somalia, el sureste de Etiopía y el este de Kenia, así como África occidental y el Sahel.

La solución, la paz

El director del Programa Mundial de Alimentos, David Beasley, pidió al mundo que se una para evitar crisis que a menudo ocurren delante de nuestros ojos.  “Si reunimos la voluntad política y la tecnología actual podemos lograr un mundo más pacífico, más estable donde el hambre sea cosa del pasado”, aseguró.

En un mensaje de vídeo, António Guterres, pidió “acciones” para “atender las necesidades de los que se enfrentan a diario al flagelo del hambre y atajar las causas de raíz”.


Deja un comentario

Hambre en Sudán del Sur.

Siete millones de personas corren el riesgo de pasar hambre en Sudán del Sur

UNICEF / Hatcher-Moore
Dos niños recogen agua a las afueras de Juba, en Sudán del Sur.

26 Febrero 2018

Tres organismos de las Naciones Unidas advierten que el período de mayor carestía se producirá entre los meses de mayo y julio.

La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF)  y el Programa Mundial de Alimentos (PMA)  advirtieron este lunes que más de siete millones de personas en Sudán del Sur podrían pasar hambre en los próximos meses, si no reciben asistencia humanitaria continuada o carecen de ella por completo.

El período de mayor carestía se registrará entre mayo y julio. Durante esos meses 155.000 personas, entre ellas 29.000 niños, podrían sufrir los mayores niveles de hambre.

Según un informe elaborado por la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria en Fases (IPC), en enero, más de 5 millones de personas casi la mitad de la población sufrían dificultades para encontrar suficientes alimentos a diario.

Esta cifra representa un aumento del 40 % en el número de personas que se encuentran en situación de inseguridad alimentaria aguda en comparación con el mes de enero del año pasado.

En áreas como Unity, Jonglei, el Alto Nilo y Equatoria Central, donde se están viviendo conflictos violentos y desplazamientos, la proporción de personas que no tienen asegurada la comida oscila entre el 52 y el 62 por ciento, más de la mitad de su población total.

Se espera que el número siga creciendo a menos que la gente halle los medios para recibir, producir o comprar sus propios alimentos, destacaron los citados organismos de la ONU.


Deja un comentario

El hambre y la población infantil en Venezuela. Datos de Caritas.

Cáritas: El hambre causa estragos en Venezuela

Jueves 22 Feb 2018 | 12:38 pm

Caracas (Venezuela) (AICA):

Entre los síntomas más dramáticos de la crisis económica venezolana están la escasez de alimentos y los estragos causados por el hambre, desde los barrios urbanos hasta los asentamientos rurales en las fronteras del país. Según los voluntarios de Cáritas Venezuela, los niveles de desnutrición severa siguen aumentando entre los niños del país sudamericano. Muchos de ellos corren el riesgo de morir si no reciben refuerzo alimentario sostenido.

La hermana Sonia Magdalena, pediatra que coordina la campaña de Cáritas en Cúa, una de las ciudades-dormitorio asentadas en los Valles del Tuy, en las afueras de Caracas, relató este drama y señaló que la poca comida disponibles no basta para revertir la situación de desnutrición de muchos niños.

“El hambre está destruyendo a estas criaturas en el momento más importante de sus vidas. La suya será una generación de personas subdesarrolladas por falta de acceso a alimentos”, expresó la hermana Magdalena, acotando que decenas de infantes dependen de la comida que les ofrece la iglesia local en el marco de sus proyectos comunitarios.

El hambre no sólo causa estragos en las zonas urbanas de Venezuela, sino en todo su territorio, desde los barrios de la capital hasta los asentamientos rurales en las fronteras con Colombia, Brasil y Guyana.

Un estudio de Cáritas –la única fuente de información a la mano para tomarle el pulso a este fenómeno– reveló que en los vecindarios más pobres de la nación cerca del 15,5 por ciento de los niños entre cero y cinco años están desnutridos; otro 20 por ciento está en riesgo inminente de padecer desnutrición.

“Nuestra base de datos no es amplia, allí no está representada toda la población venezolana. Recopilar esa información de manera completa y exhaustiva es responsabilidad del Gobierno; pero ese tipo de datos no es divulgado desde hace más de dos años”, aseveró Janeth Márquez, directora de Cáritas Venezuela.

“Siguiendo los criterios de las Naciones Unidas, las regiones que estamos monitorizando están entrando en una situación de emergencia alimentaria. Eso es grave y amerita la intervención de organismos internacionales”, acotó.

El desabastecimiento de alimentos no golpea únicamente a los más pobres. Con una inflación que rompió la marca del 2.000 por ciento en 2017 y promete llegar al 10.000 por ciento este año, el poder adquisitivo de quienes tienen la suerte de contar con un salario se ha reducido considerablemente.

Un análisis realizado en el primer semestre de 2017 por la Universidad Católica Andrés Bello, la Universidad Simón Bolívar y la Universidad Central de Venezuela constató que al menos el 70 por ciento de los venezolanos había perdido peso en el semestre previo.

Auspiciados por el Estado, los paquetes de comida distribuidos por los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) evitan que la crisis humanitaria alcance proporciones mayores, comenta Ingrid Soto de Sanabria, directora del departamento de nutrición médica del Hospital Infantil J. M. de los Ríos; pero subraya que la calidad del contenido deja mucho que desear. “Casi no provee proteínas, ni animales ni vegetales”, sostiene la experta. Esas cajas de comida le llegan a cerca de un 20 por ciento de la población. No obstante, están lejos de ser la respuesta ideal a la situación. (DW) +