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El atentado contra los coptos en Egipto. Objetivos.

 

EGIPTO – “La masacre de los coptos es una respuesta al discurso del presidente al Sissi en Arabia Saudita”

sábado, 27 mayo 2017terrorismo   persecuciones  

el autobús que ha sufrido el atentado

El Cairo (Agencia Fides) – “La masacre de los cristianos coptos es una respuesta al discurso que el presidente de Egipto, Abdel Fattah al-Sisi ha tenido en la conferencia entre los Estados Unidos y el mundo árabe islámico que se ha celebrado la semana pasada en Arabia Saudita”, dice el padre Rafic Greiche, sacerdote y director de comunicaciones greco-católico de los obispos de Egipto, al comentar la masacre de al menos 29 personas coptas cometido ayer, 26 de mayo, por una docena de yihadistas en la ciudad de Minya, al sur de Egipto.
“Se ha tratado de un discurso muy fuerte y franco contra el fundamentalismo y el radicalismo”, explica el p. Greiche. “Creo además – añade el sacerdote -,que los terroristas tratan de dividir a la población egipcia sembrando discordia entre cristianos y musulmanes. Hasta el momento no han tenido éxito, y de hecho la población está unida en el rechazo de la violencia”.
Según el p. Greiche “los terroristas tienen como objetivo a largo plazo: expulsar a los cristianos de Egipto como ocurrió en Iraq, donde tan pronto como el Estado Islámico conquistó Mosul, lo primero que hizo fue expulsar a todos los cristianos. Lo mismo ocurrió en Siria, Sudán y ahora tratan de hacerlo en Egipto, que posee la primera comunidad cristiana de Oriente Medio y la comunidad islámica más grande del mundo árabe”.
“Los cristianos del resto del mundo pueden ayudarnos en primer lugar con la oración. Además también pueden hacerlo no permitiendo que el radicalismo religioso y el terrorismo islamista se enraíce en sus países. Se debe promover el discurso religioso moderado pero no sólo en Egipto sino también en Europa, en las mezquitas europeas hay imanes que hacen discursos radicales e incendiarios. Por último, pueden ayudarnos a asegurar que nuestra gente reciba una educación mayor” concluye el p. Greiche. (L.M.) (Agencia Fides 27/5/2017)


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Genova: El Papa invita a rezar por los cristianos coptos asesinados en Egipto.

Oración del Papa por los cristianos coptos asesinados en Egipto, en la catedral de Génova

2017-05-27 Radio Vaticana

(RV).- En su intensa visita pastoral a Génova, el segundo encuentro, del Papa Francisco fue en la Catedral de San Lorenzo y lo dedicó a  los obispos de la región italiana de Liguria, al clero, a los seminaristas y religiosos de la región, a los colaboradores laicos de la curia y a los representantes de otras confesiones.

Antes de comenzar,  el Santo Padre invitó a la oración por las víctimas – 29 muertos, entre ellos algunos niños y 13 heridos –  del atentado en Egipto, en el que diez hombres enmascarados acribillaron un autobús, en el que viajaban cristianos coptos, y que se dirigía al monasterio de San Samuel, en la provincia de Minia, en el sur del país:

«Hermanos y hermanas los invito a rezar juntos por nuestros hermanos coptos egipcios que han sido asesinados porque no querían renegar su fe.

Junto a ellos, junto a sus obispos, a mi hermano Tawadros. Los invito a rezar en silencio y luego juntos un Ave María

Y no olvidemos que hoy los mártires cristianos son más numerosos que en los primeros tiempos de la Iglesia».


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Ser Cardenal en Laos. Reportaje

El laosiano Ling, de la cárcel a la púrpura

El obispo de Paksé, nombrado cardenal por Papa Francisco, fue ordenado sacerdote en un campo para refugiados y fue encarcelado por los comunistas. Ahora ve el futuro con esperanza

El obispo Louis-Marie Ling

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Pubblicato il 25/05/2017
Ultima modifica il 25/05/2017 alle ore 13:19
PAOLO AFFATATO

El Papa lo conoció personalmente en febrero de este año cuando, con el otro obispo laosiano Tito Bachong, Louis-Marie Ling le contó a Francisco cómo fue el periodo que transcurrió en la cárcel, en la época en la que Laos, pequeña nación del sureste asiático, estaba en poder de los comunistas Pathet Lao. Bergoglio quedó sorprendido por su historia y por la forma, serena y mansa, con la que se la contó. Sobre todo porque Ling reconoció la mano de Dios en sus sufrimientos: «La cárcel fue un periodo de privación material, pero no espiritual: no podía celebrar misa, pero era yo mismo un sacrificio vivo que agradaba a Dios. Lo que todo bautizado está llamado a ser en la vida», dijo el obispo laotiano en una entrevista con Vatican Insider.

 

 

 

Louis-Marie Ling Mangkhanekhoun, vicario apostólico de Paksé y administrador apostólico de la capital Vientiane, fue elegido por el Papa Francisco para convertirse en el primer cardenal de Laos. Un evento histórico para la pequeña Iglesia local (con alrededor de 45.000 personas, menos del 1% de la población de 7 millones de habitantes), conformada por mini-comunidades esparcidas por las aldeas rurales, en la selva tropical o en las montañas. Comunidades tribales compuestas incluso por pocas familias, muy diferentes entre sí según la etnia, sus usos y costumbres: son los grupos indígenas hmong, khmou, akha, además de los mon, khmer, tibeto-birmanos y otros.

 

A uno de estos grupos, los khmou (presentes en el norte de Laos y en el sur de China) pertenece el obispo Ling, de 73 años, que actualmente guía el vicariato de Paksé, territorio en el que vive casi 1 millón y medio de personas, pero solamente hay 15 mil católicos. Esta zona cuenta con 7 sacerdotes, 9 religiosos y 16 monjas. Únivo hijo varón de su familia, con cinco hermanas, el pequeño Louis-Marie fue bautizado en 1952 por su madre, que se convirtió al catolicismo después de la llegada de los misioneros a su aldea. La familia aceptó con honor, pero también con mucho esfuerzo su deseo de estudiar en el seminario. Al descubrir su vocación al sacerdocio, Ling fue a Canadá para estudiar filosofía y teología. Allí se unió al Instituto «Voluntas Dei».

 

Al volver a Laos, encontró una nación en plena lucha con las guerrillas, desencadenada por los militares comunistas que tomaron el poder en 1975. Su ordenación sacerdotal fue a toda prisa, en 1972, en un campo para refugiados en el cual el joven cura vivió años esperando y con temores, además de un periodo en la cárcel (de 1984 a 1987) con otro sacerdote Tito Bachong.

 

Cuando fue liberado, Ling pudo volver a su provincia natal, Paksé, primero como sacerdote y después como Vicario apostólico. Ling ha guiado la comunidad local desde hace 17 años por un camino que la ha visto crecer poco a poco en el testimonio evangélico, ofrecido con un espíritu de mansedumbre y benevolencia en un contexto a veces hostil. Algunos funcionarios locales, efectivamente, son intérpretes rigurosos de una legislación sobre la libertad religiosa que, a pesar de estar incluida en la Constitución de 1991, todavía padece el enfoque comunista del pasado.

 

Desde hace algunos años la condición de los católicos laosianos ha mejorado visiblemente: los obispos tienen una Conferencia Episcopal única con los prelados camboyanos, tienen libertad para moverse, participan en las actividades organizadas por la Santa Sede (como los Sínodos o las visitas “ad limina”) y han entablado buenas relaciones con las autoridades civiles.

 

El obispo Ling se pone feliz cuando piensa que hace solamente algunos meses su comunidad vivió un evento histórico: la celebración pública de la beatificación de los mártires laosianos, una fiesta con más de 7 mil fieles que fue, según sus palabras, «un verdadero milagro para nosotros». Una celebración impensable hasta hace pocos años, que marca el comienzo de una nueva era para la Iglesia local. En la liturgia del 11 de diciembre de 2016, en la catedral de Vientiane, fueron beatificados 17 mártires misioneros y laicos laosianos. Entre ellos estaba el sacerdote Joseph Thao Tien, el primer cura laosiano, asesinado en 1954, y cinco catequistas indígenas.

 

En 2017 el obispo Ling podrá ordenar a un nuevo sacerdote y, en su viacariato, serán ocho en total, todos laosianos. También este es un paso importante: las actividades pastorales proceden con serenidad, con visitas a las familias católicas, celebraciones de los sacramentos, cursos de catecismo. «Todo es obra de Dios. Nosotros seguimos solamente la inspiración del Espíritu Santo», afirmó el obispo.

 

Ling es un hombre de esperanza y, al vivir su experiencia de fe, ve hacia el futuro de su patria y de la Iglesia laosiana con mucho entusiasmo: con la apertura económica y política de Laos, y con su ingreso al espacio de la Asean (Asociación de las naciones del sureste asiático), todo se ha vuelto más fácil. La ayuda pastoral de sacerdotes y monjas de Thailandia, Vietnam, Camboya podrá llegar hasta la Iglesia local, puesto que os ciudadanos de los países de la Asean no necesitan visa para entrar a Laos.

 

La historia de Ling recuerda, en pequeño, a la del arzobispo vietnamita Nguyen Van Thuan, que hace algunas semanas fue proclamado venerable por la Santa Sede. Su púrpura es un signo de aliento para la comunidad de los bautizados en Laos, a quienes Ling llama «mi Iglesia niña». A la que encomienda «a las manos amorosas de la Madre María».


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La celebración de los mártires en la iglesia de S. Bartolomé en Roma. Crónica.

El Papa: “Los campos para refugiados son campos de concentración”

Fuerte denuncia de Francisco durante la vigilia por los «nuevos mártires» en San Bartolomé: «Los acuerdos internacionales son más importantes que los derechos humanos». El recuerdo de una cristiana degollada frente al marido musulmán. Llamado por los migrantes: «Crueldad hacia ellos. Que la generosidad del Sur contagie al Norte»
REUTERS

Papa Francisco

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Pubblicato il 22/04/2017
Ultima modifica il 22/04/2017 alle ore 20:07
SALVATORE CERNUZIO
CIUDAD DEL VATICANO

«Muchas son las pruebas de los justos, pero de todas los salva el Señor; Él custodia todos sus huesos, ni siquiera uno será roto». El coro entonaba las estrofas del Himno de los mártires mientras Bergoglio entraba a la Basílica de San Bartolomé en la Isla Tiberina, en donde presidió hoy, 22 de abril de 2017, por la tarde la vigilia de oración promovida por la Comunidad de Sant’Egidio por los Nuevos mártires de los siglos XX y XXI.

 

En este lugar elegido por Juan Pablo II después del Jubileo del año 2000 como memorial para los nuevos y antiguos mártires, en donde el testimonio de los cristianos asesinados «in odium fidei» durante los siglos pasados se entrelaza con la de los seguidores de Cristo perseguidos por las ideologías del siglo XX o por las recientes locuras extremistas, Papa Francisco entró como peregrino y rezó por todos los que «han tenido la gracia de confesar a Jesús hasta la muerte».

 

«Algunos han sido nuestros amigos, o incluso comensales», dijo Andrea Riccardi, fundador de Sant’Egidio, en su saludo inicial, en el que recordó a algunos de ellos: don Andrea Santoro, asesinado en Turquía; Shabbaz Bhatti, asesinado en Paquistán; Christian de Chergé, masacrado en Argelia; el padre Jaques Hamel, degollado en Normandía; el obispo Enrique Angelelli, perseguido por los militares en Argentina. De estos y otros testimonios se conserva en las capillas laterales de la Basílica un objeto personal: la estola, el breviario, el pastoral, el cáliz, la bibbia: «Hemos sido sus amigos pero no nos libramos de la voluntad tenaz de salvarnos a nosotros mismos». Es más, han querido recordarnos, mediante el testimonio «usque ad sanguinis effusionem», que «como cristianos no somos vencedores por el poder, las armas, el dinero, sino habitados por la fuerza humilde de la fe y del amor». Cristianos que, al contrario del resto del mundo sacudido por la «guerra, madre de dolores y pobreza», «no roban la vida, sino la dan».

 

«El recuerdo de estos heroicos testimonios antiguos y recientes nos confirma en la conciencia que la Iglesia es la Iglesia si es Iglesia de mártires», comenzó Papa Francisco en su homilía. Y, con un hijo de voz, añadió: «un ícono más en esta Iglesia». «Una una mujer. No sé su nombre, pero ella nos mira desde el Cielo. Cuando estaba en Lesbos, saludaba a los refugiados y encontré a un hombre de 30 años con tres niños que me ha dicho: “Padre yo soy musulmán, pero mi esposa era cristiana. A nuestro país han venido los terroristas, nos han visto y nos han preguntado cuál era la religión que practicábamos. Han visto el crucifijo, y nos han pedido tirarlo al piso. Mi mujer no lo hizo y la han degollado delante de mí. Nos amábamos mucho”. Este es el ícono que hoy les traigo como regalo aquí. No sé si este hombre está todavía en Lesbos o ha logrado ir a otra parte. No sé si ha sido capaz de huir de ese campo de concentración porque los campos de refugiados… muchos de ellos son campos de concentración, son abandonados ahí, a los pueblos generosos que los acogen, que tienen que llevar adelante este peso porque los acuerdos internacionales parecen ser más importantes que los Derechos Humanos. Y este hombre no tenía rencor. Y él siendo musulmán llevaba adelante esta cruz sin rencor, se refugiaba en el amor de su mujer, que ha recibido la gracia del martirio».

 

El mártir es, de hecho, «un graciado», afirmó Bergoglio. «Cuantas veces, en momentos difíciles de la historia, se ha escuchado decir: “Hoy la patria necesita héroes”. Los mártires pueden ser pensados como héroes pero lo fundamental del mártir es que es uno que ha recibido una gracia. Existe la gracia de Dios, no el coraje, no valentía, esto es lo que lo hace mártir». Los mártires, prosiguió el Pontífice citando los pasajes del Apocalipsis leídos en la liturgia, «han tenido la gracia de confesar a Jesús hasta el fin, hasta la muerte. Ellos sufren, ellos dan la vida, y no recibimos la bendición de Dios por su testimonio», dijo el Papa. Y recordó también a «tantos mártires ocultos» de hoy, esos hombres y mujeres «fieles a la fuerza mansa del amor, a la voz del Espíritu Santo, que en la vida de cada día tratan de ayudar a los hermanos y de amar a Dios sin reservas».

 

Papa Bergoglio describió la «causa» de sus persecuciones: «el odio del príncipe de este mundo hacia cuantos han sido salvados y redimidos por Jesús con su muerte y con su resurrección. En el pasaje del Evangelio que hemos escuchado (Cfr. Jn 15,12-19) Jesús usa una palabra fuerte y escandalosa: la palabra “odio”. Él, que es el maestro del amor, a quien gustaba mucho hablar de amor, habla de odio. Pero Él quería siempre llamar las cosas por su nombre. Y nos dice: “No se asusten. El mundo los odiará; pero sepan que antes de ustedes, me ha odiado a mí”. Jesús nos ha elegido y nos ha rescatado, por un don gratuito de su amor. Con su muerte y resurrección nos ha rescatado del poder del mundo, del poder del diablo, del poder del príncipe de este mundo. Y el origen del odio es este: porque nosotros hemos sido salvados por Jesús, y el príncipe de este mundo esto no lo quiere, él nos odia y suscita la persecución, que desde los tiempos de Jesús y de la Iglesia naciente continúa hasta nuestros días. ¡Cuántas comunidades cristianas hoy son objeto de persecución! ¿Por qué? A causa del odio del espíritu del mundo».

 

Entonces, «¿qué cosa necesita hoy la Iglesia?», se preguntó el Papa: «Mártires, testimonios, es decir, Santos, aquellos de la vida ordinaria, porque son los Santos los que llevan adelante a la Iglesia. ¡Los Santos!, sin ellos la Iglesia no puede ir adelante. La Iglesia necesita de los Santos de todos los días, de la vida ordinaria llevada adelante con coherencia; pero también de aquellos que tienen la valentía de aceptar la gracia de ser testigos hasta el final, hasta la muerte».

 

Todos ellos son, para el Papa, «la sangre viva de la Iglesia», los testigos «que demuestran que Jesús resucitó, que Jesús es vivo» y que «nos enseñan que, con la fuerza del amor, con la mansedumbre, se puede luchar contra la prepotencia, la violencia, la guerra y se puede realizar con paciencia la paz».

 

Antes de la homilía del Pontífice, momento conmovedor de la celebración, ofrecieron tres testimonios el hijo de Paul Schneider, pastor de la Iglesia reformada, asesinado en el campo de exterminio de Buchenwald en 1939: «Mi padre fue elegido para ofrecer testimonio del Evangelio y esto me consuela», dijo. Después habló Roselyne Hamel, hermana del padre Jacques, el párroco de Rouen degollado por dos fundamentalistas en julio del año pasado durante la misa. Mi hermano «nunca quiso estar en el centro, sino que ofreció un testimonio al mundo entero cuya extensión la podemos medir todavía. Con su muerte se convirtió en un hermano universal», afirmó la mujer. Al final, un amigo de William Quijano, asesinado por las Maras de El Salvador, que trataba de «romper las cadenas de la violencia», a través de la educación y la formación de los niños, con la certeza de que «un país sin escuelas y maestros es un país sin futuro».


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Homilía del Papa en el acto de veneración de los mártires antiguos y modernos.

El Papa reza por los Nuevos Mártires, “ellos son la sangre viva de la Iglesia”

2017-04-22 Radio Vaticana

(RV).- “La herencia viva de los mártires nos dona hoy a nosotros paz y unidad. Ellos nos enseñan que, con la fuerza del amor, con la mansedumbre, se puede luchar contra la prepotencia, la violencia, la guerra y se puede realizar con paciencia la paz”, lo dijo el Papa Francisco en su homilía en la Liturgia de la Palabra que presidió en la Basílica romana de San Bartolomé, con la Comunidad de San Egidio, el cuarto sábado de abril.

En la Celebración de la Memoria de los Testigos de la fe de los siglos XX y XXI, el Santo Padre dijo que, “hemos llegado hasta esta Basílica de San Bartolomé como peregrinos, aquí donde la historia antigua del martirio se une a la memoria de los nuevos mártires, de tantos cristianos asesinados por las desequilibradas ideologías de siglo pasado, y asesinados sólo porque eran discípulos de Jesús”.

“El recuerdo de estos heroicos testimonios antiguos y recientes – señaló el Pontífice – nos confirma en la conciencia que la Iglesia es una Iglesia de mártires. Ellos han tenido la gracia de confesar a Jesús hasta el final, hasta la muerte. Ellos sufren, ellos donan la vida, y nosotros recibimos la bendición de Dios por su testimonio”. Y existen también, tantos mártires escondidos, dijo el Papa, esos hombres y esas mujeres fieles a la fuerza humilde del amor, a la voz del Espíritu Santo, que en la vida de cada día buscan ayudar a los hermanos y de amar a Dios sin reservas.

“Jesús – afirmó el Papa Francisco – nos ha elegido y nos ha rescatado, por un don gratuito de su amor. Con su muerte y resurrección nos ha rescatado del poder del mundo, del poder del diablo, del poder del príncipe de este mundo”. Y el origen del odio, dijo el Papa, esta en el príncipe de este mundo, él nos odia y suscita la persecución, que desde los tiempos de Jesús y de la Iglesia naciente continúa hasta nuestros días. ¡Cuántas comunidades cristianas hoy son objeto de persecución! ¿Por qué? A causa del odio del espíritu del mundo.

Por ello, recordar estos testimonios de la fe y orar en este lugar, puntualizó el Santo Padre, es un gran don. Es un don para la Comunidad de San Egidio, para la Iglesia de Roma, para todas las Comunidades cristianas de esta ciudad, y para tantos peregrinos. Y entonces podemos orar así, dijo el Papa: “Oh Señor, haznos dignos testimonios del Evangelio y de tu amor; infunde tu misericordia sobre la humanidad; renueva tu iglesia, protege a los cristianos perseguidos, concede pronto la paz al mundo entero”.

Audio y Texto completo de la homilía del Papa Francisco

Hemos venido como peregrinos a esta Basílica de San Bartolomé en la Isla Tiberina, donde la historia antigua del martirio se une a la memoria de los nuevos mártires, de tantos cristianos asesinados por las desequilibradas ideologías de siglo pasado, y asesinados sólo porque eran discípulos de Jesús.

El recuerdo de estos heroicos testimonios antiguos y recientes nos confirma en la conciencia que la Iglesia es una Iglesia de mártires. Y los mártires son aquellos que, como nos lo ha recordado el Libro del Apocalipsis, «vienen de la gran tribulación y han lavado sus vestiduras, haciéndolas cándidas en la sangre del Cordero» (7,17). Ellos han tenido la gracia de confesar a Jesús hasta el final, hasta la muerte. Ellos sufren, ellos donan la vida, y nosotros recibimos la bendición de Dios por su testimonio. Y existen también tantos mártires escondidos, esos hombres y esas mujeres fieles a la fuerza humilde del amor, a la voz del Espíritu Santo, que en la vida de cada día buscan ayudar a los hermanos y de amar a Dios sin reservas.

Si miramos bien, la causa de toda persecución es el odio del príncipe de este mundo hacia cuantos han sido salvados y redimidos por Jesús con su muerte y con su resurrección. En el pasaje del Evangelio que hemos escuchado (Cfr. Jn 15,12-19) Jesús usa una palabra fuerte y escandalosa: la palabra “odio”. Él, que es el maestro del amor, a quien gustaba mucho hablar de amor, habla de odio. Pero Él quería siempre llamar las cosas por su nombre. Y nos dice: “No se asusten. El mundo los odiará; pero sepan que antes de ustedes, me ha odiado a mí”.

Jesús nos ha elegido y nos ha rescatado, por un don gratuito de su amor. Con su muerte y resurrección nos ha rescatado del poder del mundo, del poder del diablo, del poder del príncipe de este mundo. Y el origen del odio es este: porque nosotros hemos sido salvados por Jesús, y el príncipe de este mundo esto no lo quiere, él nos odia y suscita la persecución, que desde los tiempos de Jesús y de la Iglesia naciente continúa hasta nuestros días. ¡Cuántas comunidades cristianas hoy son objeto de persecución! ¿Por qué? A causa del odio del espíritu del mundo.

Cuantas veces, en momentos difíciles de la historia, se ha escuchado decir: “Hoy la patria necesita héroes”. Los mártires pueden ser pensados como héroes pero lo fundamental del mártir es que es uno que ha recibido una gracia. Existe la gracia de Dios, no el coraje, no valentía, ésto es lo que lo hace mártir.

Hoy, del mismo modo, nos podemos preguntar: “¿Qué cosa necesita hoy la Iglesia?” Mártires, testimonios, es decir, Santos, aquellos de la vida ordinaria, porque son los Santos los que llevan adelante a la Iglesia. ¡Los Santos!, sin ellos la Iglesia no puede ir adelante. La Iglesia necesita de los Santos de todos los días, de la vida ordinaria llevada adelante con coherencia; pero también de aquellos que tienen la valentía de aceptar la gracia de ser testigos hasta el final, hasta la muerte. Todos ellos son la sangre viva de la Iglesia. Son los testimonios que llevan adelante la Iglesia; aquellos que atestiguan que Jesús ha resucitado, que Jesús está vivo, y lo testifican con la coherencia de vida y con la fuerza del Espíritu Santo que han recibido como don.

Yo querría hoy añadir un ícono más en esta Iglesia: una mujer. No sé su nombre, pero ella nos mira desde el Cielo. Cuando estaba en Lesbos, saludaba a los refugiados y encontré a un hombre de 30 años con tres niños que me ha dicho: “Padre yo soy musulmán, pero mi esposa era cristiana. A nuestro país han venido los terroristas, nos han visto y nos han preguntado cuál era la religión que practicábamos. Han visto el crucifijo, y nos han pedido tirarlo al piso. Mi mujer no lo hizo y la han degollado delante de mí. Nos amábamos mucho”.

Este es el ícono que hoy les traigo como regalo aquí. No sé si este hombre está todavía en Lesbos o ha logrado ir a otra parte. No sé si ha sido capaz de huír de ese campo de concentración porque los campos de refugiados… muchos de ellos son campos de concentración, son abandonados ahí, a los pueblos generosos que los acogen, que tienen que llevar adelante este peso porque los acuerdos internacionales parecen ser más importantes que los Derechos Humanos. Y este hombre no tenía rencor. Y él siendo musulmán llevaba adelante esta cruz sin rencor, se refugiaba en el amor de su mujer, que ha recibido la gracia del martirio.

Recordar estos testimonios de la fe y orar en este lugar es un gran don. Es un don para la Comunidad de San Egidio, para la Iglesia de Roma, para todas las Comunidades cristianas de esta ciudad, y para tantos peregrinos. La herencia viva de los mártires nos dona hoy a nosotros paz y unidad. Ellos nos enseñan que, con la fuerza del amor, con la mansedumbre, se puede luchar contra la prepotencia, la violencia, la guerra y se puede realizar con paciencia la paz. Y entonces podemos orar así: «Oh Señor, haznos dignos testimonios del Evangelio y de tu amor; infunde tu misericordia sobre la humanidad; renueva tu Iglesia, protege a los cristianos perseguidos, concede pronto la paz al mundo entero. A ti Señor la Gloria y a nosotros la vergüenza».

(Traducción del Italiano, Renato Martinez – Radio Vaticano)

(from Vatican Radio)


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Los mártires de hoy y la Iglesia.

Papa: Los mártires de hoy son la fuerza de la Iglesia

2017-01-30 Radio Vaticana

(RV).- La mayor fuerza de la Iglesia hoy está en las pequeñas Iglesias perseguidas. Es cuanto afirmó el Santo Padre en su homilía de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta. Francisco centró su reflexión en los mártires. En efecto, afirmó hoy son más que los de los primeros siglos del cristianismo. Y explicó que los medios de comunicación no lo dicen, porque no es noticia. De ahí su invitación a hacer memoria de cuantos sufren el martirio.

Sí, porque como dijo el Pontífice “sin memoria no hay esperanza”. Y lo recordó comentando la Carta a los Hebreos que presenta la liturgia del día y que exhorta, precisamente, a remitirse a la memoria de toda la historia del pueblo del Señor. De hecho, el capítulo 11, se refiere, ante todo, a una “memoria de docilidad”, que – como afirmó el Papa – comienza con Abraham quien, obediente, salió de su tierra sin conocer su meta. Además, en este capítulo también se habla de otras dos memorias: la de las grandes hazañas del Señor, cumplidas por Gedeón, Sansón, David y tantos otros que han hecho grandes proezas en la historia de Israel”.

Para los medios de comunicación los mártires no son noticia

Y después hay un tercer grupo del que hacer memoria, la “memoria de los mártires”: “Aquellos que han sufrido y dado su vida como Jesús”. El Santo Padre recordó que la Iglesia es, en efecto, este pueblo de Dios, “pecador pero dócil”, “que hace grandes cosas y que también da testimonio de Cristo hasta el martirio”:

“Los mártires son aquellos que llevan adelante la Iglesia, son aquellos que sostienen a la Iglesia, que la han sostenido y la sostienen hoy. Y hoy hay más que en los primeros siglos. Los medios de comunicación no lo dicen porque no hace noticia, pero tantos cristianos en el mundo hoy son bienaventurados porque son perseguidos, insultados, encarcelados. ¡Hay tantos en las cárceles, sólo por llevar una cruz o por confesar a Jesucristo! Ésta es la gloria de la Iglesia y nuestro apoyo y también nuestra humillación: nosotros que tenemos todo, todo parece fácil para nosotros y si nos falta algo nos quejamos… ¡Pero pensemos en estos hermanos y hermanas que hoy, en número mayor al de los primeros siglos, sufren el martirio!”.

Francisco recordó que no puede olvidar “el testimonio de aquel sacerdote y aquella monja en la Catedral de Tirana: años y años de cárcel, trabajos forzados y humillaciones”, para los cuales no existían los derechos humanos.

La mayor fuerza de la Iglesia

Y añadió que hoy, la mayor fuerza de la Iglesia está en “las pequeñas Iglesias perseguidas”:

“Y nosotros, también es verdad y justo, estamos satisfechos cuando veamos un acto eclesial grande, que ha tenido gran éxito, los cristianos que se manifiestan… ¡Y esto es bello! ¿Esta es fuerza? Sí, es fuerza. Pero la mayor fuerza de la Iglesia hoy está en las pequeñas Iglesias, pequeñas, con poca gente, perseguidas, con sus obispos en la cárcel. Ésta es nuestra gloria hoy, ésta es nuestra gloria y nuestra fuerza hoy”.

La sangre de los mártires es semilla de cristianos

Hacia el final de su homilía el Obispo de Roma afirmó que una Iglesia sin mártires es “una Iglesia sin Jesús”. Por lo que invitó a rezar “por nuestros mártires que sufren tanto”, “por aquellas Iglesias que no tienen libertad de expresión”, porque “ellas son nuestra esperanza”. En los primeros siglos de la Iglesia – recordó el Santo Padre – un antiguo escritor decía: “La sangre de los cristianos, la sangre de los mártires, es semilla de cristianos”.

“Ellos con su martirio, con su testimonio, con su sufrimiento, incluso dando la vida, ofreciendo la vida, siembran cristianos para el futuro y en las demás Iglesias. Ofrezcamos esta Misa por nuestros mártires, por aquellos que ahora sufren, por las Iglesias que sufren, que no tienen libertad. Y demos gracias al Señor por estar presente, con la fortaleza de su Espíritu, en estos hermanos y hermanas nuestros que hoy dan testimonio de Él”.


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Agentes pastorales asesinados.

    

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                                  LOS AGENTES PASTORALES ASESINADOS EN EL AÑO 2016

Ciudad del Vaticano (Agencia Fides) – En el año 2016 han sido asesinados en todo el mundo 28 agentes pastorales católicos. Por octavo año consecutivo, el número más alto se ha registrado en América, incrementándose dramáticamente el número de religiosas asesinadas, que este año son 9, más del doble en comparación con el año 2015.

Según la información recopilada por la Agencia Fides, durante el año 2016 han sido asesinados de forma violenta 14 sacerdotes, 9 religiosas, 1 seminarista y 4 laicos. En cuanto a la división continental, en América han sido asesinados 12 agentes de pastoral (9 sacerdotes y 3 religiosas); en África han perdido la vida 8 agentes de pastoral (3 sacerdotes, 2 religiosas, 1 seminarista y 2 laicos); en Asia han sido asesinados 7 agentes de pastoral (1 sacerdote, 4 religiosas y 2 laicos); en Europa ha sido asesinado 1 sacerdote.

 

Como viene sucediendo en los últimos años, la mayor parte de los agentes pastorales han sido asesinados como resultado de intentos de robo o hurto, y en algunos casos agredidos con ferocidad, una señal del clima de decadencia moral, de pobreza económica y cultural, que genera violencia y desprecio por la vida misma.

En estas situaciones, similares en todas las latitudes del mundo, los sacerdotes, las religiosas y los laicos asesinados formaban parte de esas personas que denuncian a gritos la injusticia, la discriminación, la corrupción, la pobreza, en el nombre del Evangelio. Por esta razón también ellos lo han pagado con dolor, como en el caso del sacerdote José Luis Sánchez Ruiz, de la diócesis de San Andres Tuxtla (Veracruz, México), secuestrado y luego liberado con “signos evidentes de tortura”, según un comunicado de la diócesis. En los días anteriores al secuestro había recibido amenazas, sin duda por su dura crítica contra la corrupción y el crimen rampante (véase Fides 14/11/2016). Como ha señalado el Papa Francisco en la fiesta del primer mártir San Esteban, “el mundo odia a los cristianos por la misma razón que odiaba a Jesús porque Él trajo la luz de Dios y el mundo prefiere la oscuridad para ocultar sus malas obras” ( Ángelus 26.12.2016).

Todos ellos vivían en la vida cotidiana dando su testimonio: administrando los sacramentos, ayudando a los pobres y los marginados, cuidando de los huérfanos y de los drogadictos, siguiendo proyectos de desarrollo o simplemente tendiendo la mano a quienes pudiesen necesitarlo. Algunos fueron asesinados por las mismas personas a las que ayudaban. Es difícil que las investigaciones llevadas a cabo por las autoridades locales puedan conducir a la identificación de los autores o de los instigadores de estos homicidios o ha descubrir los motivos.

Genera gran preocupación la suerte de los agentes pastorales secuestrados o desaparecidos, de los cuales no se han recibido noticias desde hace tiempo.

 

La lista anual de Fides, que sin duda es incompleta, no se refiere sólo de los misioneros ‘ad gentes’ en sentido estricto, sino a todos los agentes pastorales asesinados de forma violenta. No se utiliza el término “mártires”, si no sólo en su sentido etimológico de “testigos” para no entrar en el juicio que la Iglesia podrá dar a algunos de ellos, y también por las pocas noticias que se consigue recoger sobre su vida y las circunstancias de la muerte.

A la lista provisional realizada anualmente por la Agencia Fides, siempre hay que añadir la larga lista de  aquellos muchos, de los cuales tal vez nunca se tendrá noticia o de los que ni siquiera se sabrá el nombre, que en todos los rincones del planeta sufren y pagan con sus vidas, su fe en Jesucristo. El Papa Francisco nos recuerda a menudo que “Hoy en día hay cristianos asesinados, torturados, encarcelados, sacrificados porque no reniegan a Jesucristo”… “los mártires de hoy son más numerosos que los de los primeros siglos”.

 

En la lista de este año no aparece el padre Juan Heraldo Viroche, párroco de Nuestra Señora del Valle de La Florida, en Tucumán, Argentina, que fue encontrado muerto en su casa el 5 de octubre. El sacerdote era muy conocido por su lucha contra el tráfico de drogas y había recibido varias amenazas por su trabajo. Esta es la razón por la que comunidad de la iglesia local permaneció incrédula y pidió a las autoridades, incluso con actos públicos, que profundizasen en la investigación para esclarecer los hechos (véase Agencia Fides 06/10/2016).

Entre las víctimas del terremoto que afectó a la costa de Ecuador la noche del sábado, 16 de abril causando cientos de muertes y miles de heridos, también había una religiosa y cinco postulantes de la comunidad de las “Siervas del Hogar de la Madre” de Playa Prieta: la misionera era la hermana Clare Crocket, irlandesa, que llevaba 15 años en Ecuador (véase Fides 18/4/2016).

Un gesto heroico le costó la vida a un seminarista de la diócesis estadounidense de Wichita, Brian Bergkamp, que el 9 de julio salvó a una mujer que se había caído en el río Arkansas  y que se estaba ahogando, tras rescatar a la mujer la corriente le arrastró (véase Fides 14/07/2016 ; 06.08.2016).

 

Su sacrificio no debe ser olvidado

Miles de fieles provenientes de todos los rincones de Argentina se reunieron en Neuquén para asistir a la misa celebrada 40 años después de la muerte del obispo de La Rioja, Su Exc. Mons. Enrique Angelelli, que se realizó el 4 de agosto de 1976. Mons. Angelelli (1923 -1976), obispo de la diócesis de La Rioja, fue uno de los más famosos obispos del país contrario a la dictadura. Murió en un accidente de coche  simulado, poco después del establecimiento de la dictadura militar. Después de 38 años, el 4 de julio de 2014, fueron condenados a cadena perpetua dos oficiales de alto rango por el asesinato del obispo. Durante décadas, las autoridades habían afirmado que su muerte fue accidental. En 2015 se abrió la fase diocesana para la causa de beatificación (véase Agencia Fides 29/07/2016; 02/08/2016).

En África también se ha celebrado el aniversario de otro obispo asesinado: en la Archidiócesis de Bukavu, capital de Kivu del Sur, en el este de la República Democrática del Congo, el 29 de octubre, se recordaron los 20 años transcurridos desde la muerte de su Arzobispo, Su Exc. Mons. Christophe Munzihirwa, hoy Siervo de Dios. Mons. Munzihirwa atrajo la atención internacional sobre la situación de los refugiados de la vecina Ruanda y había lanzado varios llamamientos para iniciar un camino de paz en la región de los Grandes Lagos. “Su voz atronaba en los oídos de los grandes del mundo y se había convertido en un testigo embarazoso. Era necesario eliminarlo”, afirma el comunicado de la Archidiócesis de Bukavu. “Pero Mons. Munzihirwa no está muerto. Su vida sigue siendo un desafío para nuestra conciencia anestesiada por la corrupción, el odio, el miedo y la búsqueda de intereses egoístas” (véase Agencia Fides 29/10/2016).

Siguiendo en África, hace 20 años, en la noche entre el 26 y el 27 de marzo de 1996, fueron secuestrados del monasterio de Notre Dame de l’Atlas, en Argelia, siete monjes trapenses, y luego asesinados por los terroristas islamitas del GIA. El aniversario ha sido recordado sin grandes eventos,  en la oración y el silencio, mientras que en estos años no se ha detenido el flujo de aquellos, incluidos los musulmanes, viajan para recogerse en meditación sobre sus tumbas.

En Roma se han realizado varias iniciativas para celebrar el décimo aniversario de la muerte de don Andrea Santoro, que fue párroco y luego sacerdote Fidei donum de la diócesis de Roma, asesinado en Trabzon (Turquía) el 5 de febrero del 2006, mientras oraba en la iglesia de Santa María Kilisesi, que le había sido confiada. El joven de 26 años turco, Oguzhan Ayudin, condenado en 2006 a 18 años y 10 meses de prisión por el asesinato del sacerdote, fue liberado más de 10 años antes de la expiación de la condena, junto con decenas de miles de prisioneros liberados para dejar sitio a los miles de personas detenidas después del golpe de estado fallido. (Véase Agencia Fides 30/8/2016; 28/11/2016)

 

Mártires reconocidos por la iglesia

El 2 de diciembre de 2016 el Papa Francisco ha reconocido el martirio del misionero padre Stanley Rother, de la Archidiócesis de Oklahoma City, convirtiéndolo en el primer mártir nacido en los Estados Unidos de América. Llegó a Guatemala en 1968 como misionero, se radicó en la región, aprendió español y Tzutuhil, fue invitado a formar parte de la hermandad de estos pueblos indígenas. Además de sus deberes pastorales como párroco, tradujo el Nuevo Testamento al Tzutuhil y empezó a celebrar la misa en ese idioma. Obligado a abandonar el país por el conflicto armado, poco después volvió para apoyar a sus feligreses. Fue asesinado el 28 de julio de 1981, uno de los 10 sacerdotes asesinados en Guatemala ese año (véase Agencia Fides 03/12/2016).

El 9 de abril en Padua, comenzó el proceso diocesano para la causa de beatificación del Siervo de Dios Padre Ezequiel Ramin, misionero comboniano (MCCJ) de Padua, asesinado el 24 de julio de 1985 en Cacoal, Brasil, debido a su compromiso en favor de los pequeños agricultores y de los indios Surui, en su lucha contra los terratenientes locales. La investigación sobre su fama de santidad, incluida la de “super martyrio”, ha sido iniciada oficialmente el 1 de abril 2016 en la diócesis de Ji-Paraná, en Brasil, donde el misionero perdió la vida. El Papa Juan Pablo II lo definió como un “mártir de la caridad”.

El 6 de enero, solemnidad de la Epifanía, en la catedral de Nuestra Señora del Santo Rosario en Dipolog, en la isla de Mindanao, Filipinas, se abrió la fase diocesana del proceso de beatificación del misionero jesuita italiano padre Francesco Palliola (1612-48), asesinado el 29 de enero de 1648. Fue el primer europeo en aprender la lengua de la tribu de los Subanos, que vivían en la costa noreste de Mindanao, por eso le confiaron su evangelización, pero algunos de ellos no toleraba su trabajo y le obstaculizaban. Rechazó tener una escolta y fue  asesinado a puñaladas.

La Iglesia Católica en Laos celebró este 11 de diciembre, en la catedral de la capital Vientiane, la liturgia solemne de beatificación de 17 mártires, misioneros y laicos laosianos. Se trata de un grupo formado por misioneros extranjeros y catequistas locales que murieron entre 1954 y 1970 a manos de la guerrilla comunista. Cinco de ellos pertenecen a la congregación de las Misiones Extranjeras de París (Mep); seis son Oblatos de María Inmaculada (Omi), y entre ellos está el joven misionero italiano Mario Borzaga, que murió en 1960 a los 27 años, junto con el catequista local Pablo Thoj Xyooj. Entre los laosianos beatificados también está el sacerdote José Thao Tien, el primer sacerdote de Laos, asesinado  en 1954, y otros cuatro catequistas nativos (véase Agencia Fides 12/12/2016).

 

 

PANORAMA DE LOS CONTINENTES

 

 

AMÉRICA

En América han sido asesinados 12 agentes pastorales (9 sacerdotes y 3 religiosas): 3 sacerdotes en Brasil, 1 sacerdote y 2 religiosas en los Estados Unidos de América, 3 sacerdotes en México, 1 religiosa en Haití, 1 sacerdote en Venezuela, 1 sacerdote en Colombia.

 

En los Estados Unidos de América fue encontrado el cadáver, después de estar desaparecido desde hacia algunos días, del padre Rene Wayne Robert; dos religiosas, la hermana Margaret Held, de las Hermanas de la Caridad de Nazareth (SCN) y la hermana Paula Merrill, de las Hermanas Escolásticas de San Francisco (SSSF), fueron asesinadas con arma blanca en su casa.

En Brasil fueron asesinados fray Antonio Moser, OFM; padre Francisco Carlos Barbosa Tenorio y padre João Paulo Nolli, los tres durante un robo.

En México don Alejo Nabor Jiménez Juárez y don José Alfredo Suárez de la Cruz fueron secuestrados y al día siguiente se encontraron sus cuerpos sin vida; también don José Alfredo Lopez Guillen fue secuestrado y encontrado muerto.

En Venezuela fue asesinado durante la noche don Darwin Antonio Zambrano Gamez.

En Haití fue asesinada durante un robo la hermana Isa Solá Matas.

En Colombia don José Fortunato Bedoya Franco falleció tras una agresión por la calle.

 

 

ÁFRICA

En África han sido asesinados 8 agentes pastorales (3 sacerdotes, 2 religiosas, 1 seminarista, 2 laicos): 2 sacerdotes, 1 religiosa y 2 laicos en la República Democrática del Congo, 1 religiosa en Sudan del Sur, 1 sacerdote y 1 seminarista en Nigeria.

 

En la República Democrática del Congo fueron asesinados en una emboscada el p. Vincent Machozi, sacerdote asuncionista y don Joseph Mulimbi Nguli; la hermana Clara Agano Kahambu, de las Hermanas Franciscanas Escolásticas de Cristo Rey, fue asesinada mientras estaba en su lugar de trabajo. Dos agentes de Cáritas fueron asesinados durante un robo de carretera.

En Sudan del Sur falleció por las heridas provocadas durante una emboscada en la carretera la hermana Verónica Rackova, de las Religiosas Misioneras del Espíritu Santo.

En Nigeria el cuerpo del p. John Adeyi, Vicario general de la diócesis de Otukpo, fue encontrado dos meses después de ser secuestrado. El seminarista Lazarus Nwafor fue asesinado durante un ataque de un grupo de nómadas Fulani.

 

 

ASIA

En Asia han sido asesinados 7 agentes pastorales (1 sacerdote, 4 religiosas, 2 laicos): 4 religiosas en Yemen, 1 voluntario laico en Siria, 1 sacerdote en las Filipinas, 1 catequista en Indonesia.

 

En Yemen fueron agredidas y asesinadas cuatro Hermanas Misioneras de la Caridad: la hermana Margarita y la hermana Reginette de Ruanda, la hermana Anselm de la India y la hermana Judith de Kenia.

En Siria fue asesinado durante los bombardeos en Alepo Elias Abiad, voluntario de Caritas Syria.

En las Filipinas fue encontrado asesinado en su casa el padre Marcelino Biliran.

En Indonesia el catequista Esra Patatang fue asesinado con disparo en la sien.

 

EUROPA

En Europa ha sido asesinado 1 sacerdote.

 

En Francia d. Jacques Hamel fue asesinado mientras estaba celebrando la Misa.

 

 

 

 

APUNTES BIOGRÁFICOS Y CIRCUNSTANCIAS DE LA MUERTE

La Agencia Fides agradece a todos aquellos que quieran señalar actualizaciones o correcciones a esta lista o a la de los años anteriores.

 

 

Elias Abiad, de 22 años , joven voluntario de Cáritas Siria asesinado en Alepo por los proyectiles que cayeron el sábado 13 de febrero de 2016 sobre el barrio de  Sulaymaniyah. El Secretario general de Cáritas Internationalis, Michel Roy, en un mensaje de condolencia a la familia  de Elias subraya que el sacrificio del joven voluntario “nos recuerda la continua tragedia cotidiana de Siria, y la urgente necesidad de que cese el fuego y se llegue a la paz”. Elias trabajaba en proyectos de asistencia de Cáritas Siria en Alepo desde septiembre de 2014. ­

(Véase Agencia Fides 16/2/2016).

 

 

Cuatro Religiosas Misioneras de la Caridad, dos ruandesas, (la hermana Marguerite y la hermana Reginette), una india (la hermana Anselm) y la cuarta de Kenia (la hermana Judith), fueron masacradas el 4 de marzo de 2016 por un comando de hombres armados que atacaron su convento en la ciudad yemení de Aden, donde atendían a personas ancianas y discapacitados. Además de las religiosas,  también fueron asesinados durante el ataque terrorista, el conductor y al menos otros dos colaboradores de la comunidad, mientras que la superiora del convento escapó a la muerte. Entre las víctimas también ancianos y discapacitados . El sacerdote indio salesiano Tom Uzhunnalil, que residía en el convento de las hermanas, después de que la Iglesia donde vivía fuese saqueada y dada a las llamas por unos hombres armados no identificados, fue secuestrado.

El Papa Francisco ha definido la masacre de Aden como un “acto de violencia insensata y diabólica”, y en un mensaje lanzado a través del Secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin ha rezado para que el sacrificio de las religiosas y de sus amigos y colaboradores “despierte las consciencias y guíe hacia un cambio de los corazones e inspire a todas las partes a dejar las armas y tomar el camino del diálogo”.

(Véase Agencia Fides 4/3/2016; 5/3/2016; 7/3/2016)

 

 

En Petrópolis, en el estado de Río de Janeiro (Brasil), ha sido asesinado en la mañana del 9 de marzo de 2016,  durante un intento de robo en la carretera estatal Washington Luiz, a la altura de Duque de Caxias (RJ), fray Antonio Moser. El religioso nació en Gaspar (Estado de Santa Catalina) hace 75 años, pertenecía a la Orden de los Frailes Menores (OFM), era director de la casa editorial Vozes y había participado en el último Sínodo de los obispos sobre la familia como colaborador del Secretario especial. la Conferencia Episcopal Brasiliana (CNBB), en su comunicado , recuerda que “la vida de fray Antonio Moser era rica y fructífera”, y cita el compromiso del religioso en la CNBB,  su aportación “en la preparación de textos y en la reflexión teológica, sobre todo en teología moral”. Escribió muchos libros, y ofreció una gran contribución a la iglesia local.

(Véase Agencia Fides 10/03/2016)

 

 

Padre Vincent Machozi, sacerdote asuncionista (Agustinos de la Asunción) fue asesinado durante la noche del domingo 20 de marzo de 2016 en el pueblo de Vitungwe-Isale, a unos 15 km de Butembo en el Territorio de Beni (Provincia de Kivu del Norte, en el este de la República Democrática del Congo). Según el Vicario General de los Asuncionistas, “algunos militares llegaron en vehículos alrededor de la medianoche, derribaron la puerta y lo mataron en el acto”. Los testimonios coinciden en que los asesinos eran soldados de las fuerzas armadas del Congo (FARDC), y irrumpieron en el centro social Mon Beau Village, donde se habían reunido los líderes tradicionales Nande para participar en una reflexión sobre la paz. A pesar del intento de los presentes de ocultar la presencia de las dos personas que buscaban, los militares descubrieron al p. Vincent, que estaba en el patio trabajando en su computadora portátil. Se escuchó una ráfaga de disparos de arma automática, mientras que se oía la voz del p. Vincent que  gritaba: “¿Por qué me matáis?”. El p. Vincent, que nació en 1965, ya había recibido amenazas de muerte, y en 2003 se vio obligado a exiliarse en los Estados Unidos. Después de su regreso a la República Democrática del Congo había escapado de siete atentados. El p. Vincent había denunciado reiteradamente el sufrimiento de la población Nande causada por diferentes grupos armados dedicados a la explotación ilegal de coltán, a menudo con la connivencia del ejército regular. (Véase Agencia Fides 22/3/2016)

 

 

Un agente de Cáritas fue asesinado en una emboscada en la carretera cerca de Uvira, en Kivu del Sur (provincia al este de la República Democrática del Congo el 25 de marzo de 2016. Un vehículo de Cáritas de Uvira encargado del transporte de los salarios de los maestros del territorio de Fizi, fue bloqueado cerca del puente Lubumba a más de 40 km de Uvira. Los malhechores obligaron al conductor a salir del vehículo antes de matarlo de un tiro en la cabeza. Murió durante el traslado al hospital. En virtud de un acuerdo firmado en 2011 entre el gobierno congoleño y Cáritas Congo, esta última fue designada para supervisar el pago de salarios de los maestros pagados por el Ministerio de Educación.

(Véase Agencia Fides 30/3/2016; 12/8/2011)

 

 

Don Darwin Antonio Zambrano Gamez, sacerdote de la diócesis de San Cristóbal en Venezuela, ha sido asesinado en la noche del 30 de marzo de 2016. ­Sus restos fueron encontrados en un parque de la ciudad de San Cristóbal en la madrugada del 31 de marzo y mostraba señales de violencia y heridas de arma blanca. Se desconocen los motivos por los cuales ha sido asesinado.  Don Darwin Zambrano Gamez nació el 24 de octubre de 1977 y recibió la ordenación el 5 de julio del año 2010 en la parroquia San Agatón de Palmira. Actualmente era vicario en la parroquia de San José de Bolívar y se distinguía por su espíritu de servicio, sentido del humor y continua alegría.

(Véase Agencia Fides 01/04/2016)

 

 

Don Rene Wayne Robert, sacerdote de la diócesis de Saint Augustine en Florida (Estados Unidos de América), de 71 años, desaparecido desde hacia días, fue hallado muerto en Georgia, el lunes 18 de abril de 2016. El cuerpo fue encontrado en Waynesboro, después de que el hombre que fue arrestado mientras conducía el coche del sacerdote, llevase a la policía al lugar. El p. Robert  al parecer murió el 10 de abril, la última noche en la que había sido visto. El padre trabajaba en la pastoral en las cárceles desde 1980,  en favor de los marginados y de cuantos se ven privados de sus derechos civiles, manteniendo siempre un estilo de vida sencillo y pobre. Según el comunicado de la diócesis de Saint Augustine, el p. Robert “era un humilde y generoso siervo del Señor, que compartía sus muchos dones con los pobres, la comunidad de sordos, los presos. Será recordado por su bondad y su amor sin límites por ellos”.

(Véase Agencia Fides 20/04/2016)
La hermana Veronika Teresia Rackova,  misionera eslovaca de la Congregación de las Siervas del Espíritu Santo  (SSP),  que había sido herida gravemente en una emboscada en la carretera en Sudán del Sur el 16 de mayo de 2016 y que falleció el 20 de mayo en el Nairobi Hospital de Kenya, donde había sido trasladada después de ser herida en un tiroteo, alrededor de la medianoche del 16 de mayo Sor Verónica recibió una llamada urgente de socorro por una mujer que estaba teniendo un parto difícil en el centro de salud que ella dirigía, el St Bakhita’s Medical Centre de Yei. La religiosa acompañó con la ambulancia a la paciente al Harvester’s Health Center, un centro mejor equipado. En el camino de vuelta, fue alcanzada por los disparos efectuados por hombres armados, al parecer pertenecientes al Ejército de Liberación del Pueblo de Sudán (SPLA, el ex movimiento rebelde que después de la independencia del país en 2011 tomó el poder). La religiosa estaba sola cuando se produjo el tiroteo debido a que el conductor había vuelto a casa. Sor Verónica tenía 58 años. Llevaba 6 años trabajando en Sudán del Sur, después de haber trabajado también en Ghana.

(Véase Agencia Fides 21/5/2016; 24/5/2016; 2/6/2016)

 

 

Don Marcelino Biliran, párroco de la iglesia de S. Pedro Apóstol en la ciudad de Loboc, en la provincia de Bohol, en las Filipinas, encontrado muerto en su casa el 27 de junio,  no se ha suicidado sino que ha sido asesinado, y todavía se desconocen las razones:  lo ha anunciado S. Exc. Mons. Leonardo Medroso, obispo de la diócesis de Tagbilaran, donde el p. Biliran llevaba a cabo su servicio pastoral,  anunciando la confirmación de la noticia recibida por la policía de Bohol, que continua con la investigación sobre el homicidio.  El p. Biliran había sido ordenado sacerdote en la diócesis de Tagbilaran y era párroco de la parroquia de San Pedro Apóstol desde 2015.

(Véase Agencia Fides 7/7/2016)

 

 

Don John Adeyi, Vicario General de la diócesis de Otukpo, en el Estado nigeriano de Benue, fue secuestrado el 24 de abril. Sus restos mortales fueron hallados dos meses después, el 22 de junio, cerca del complejo de la Ogbadibo Local Government Education Authority en Otukpa, su ciudad natal. Sus secuestradores habían pedido un rescate por su liberación. A pesar de que la familia del Vicario había entregado la suma exigida, el sacerdote no fue liberado. Más tarde se produjo el trágico hallazgo de su cuerpo ya en descomposición.

(Véase Agencia Fides 29/4/2016; 7/7/2016)

 

 

Un anciano sacerdote, d. Jacques Hamel, de 84 años, fue asesinado en la mañana del 27 de julio mientras celebraba misa en la iglesia de Saint Etienne du Rouvray, en Normandía (Francia).  Dos hombres entraron en la iglesia durante la celebración, asesinando al sacerdote y dejando heridos a tres fieles, uno de gravedad.  Entre los rehenes también tomaron a dos religiosas, mientras que la tercera logró escapar y dar la alarma. La policía detuvo a los dos asesinos que murieron durante la maniobra.

El padre Jacques  era un hombre bueno, de paz, pero “ha sido asesinado como si fuera un criminal” dijo el Papa Francisco el 14 de septiembre de 2016, , indicando un motivo preciso de reflexión: “en medio al momento difícil que vivía, en medio también a esta tragedia que él veía venir, un hombre manso, un hombre bueno, un hombre que hacia fraternidad, no ha perdido la lucidez de acusar y decir claramente el nombre del asesino, y lo ha dicho claramente: ‘¡Vete, Satanás!’. Ha dado la vida por nosotros, ha dado la vida por  no renegar de Jesús. Ha dado la vida en el mismo sacrificio de Jesús sobre el altar… que él desde el Cielo, porque debemos rezarle ¿eh?: ¡es un mártir!  Y los mártires son beatos – debemos rezarle, para que nos dé mansedumbre, fraternidad, paz, también la valentía de decir la verdad: matar en nombre de Dios es satánico”.

(Véase Agencia Fides 26/7/2016; 27/7/2016; 14/9/2016)

 

 

Un contable de Cáritas Basankusu, en la provincia de Ecuador (República Democrática del Congo) fue asesinado el 11 de agosto por dos bandidos, detenidos posteriormente, a unos 50 km de Basankusu, para robarle los sueldos destinados a los maestros del territorio de Befale.

 

 

Lazarus Nwafor, seminarista de 26 años, oriundo del Estado de Imo (Nigeria), fue asesinado el 25 de agosto durante un ataque de un grupo de hombres pertenecientes a la etnia de los Fulani de la comunidad de Ndiagu Attakwu, en la localidad Nkanu, en el estado nigeriano de Enugu, durante el cual otras personas también fueron heridas o asesinadas.

 

 

Dos religiosas, la hermana Margaret Held, de las Hermanas de la Caridad de Nazareth (SCN), y la hermana Paula Merrill, las Hermanas de San Francisco (SSSF), fueron asesinadas con arma blanca en su casa de Durant, Mississippi, en una zona donde más del 40 por ciento de la población vive por debajo del umbral de la pobreza. Probablemente se tratase de un asesinato cometido por un ladrón, que luego huyó con su coche, que la policía encontró abandonado cerca. Las dos hermanas, ambas estadounidenses, de 68 años, estaban sirviendo como enfermeras en la Clínica Médica Lexington, centro de salud que asiste de forma gratuita a las familias que no pueden pagar la atención médica. El 25 de agosto, al no verlas llegar puntuales como de costumbre, los colegas de la clínica alertaron a la policía, que al entrar en la casa que tenía la puerta forzada, encontraron sus cuerpos sin vida. Eran muy queridas y apreciadas por todos debido a su amabilidad, su disponibilidad y su bondad hacia todos, especialmente para con los más necesitados.

(Véase Agencia Fides 29/8/2016)

 

 

Hermana Isabel Solá Matas, de 51 años, originaria de Barcelona (España), misionera en Haití desde hace muchos años, fue asesinada la mañana del 2 de septiembre de 2016, mientras conducía su coche por una calle del centro de la capital, Port au Prince.  Fue alcanzada por dos balas durante un posible intento de robo, ya que desaparecieron sus objetos personales. La religiosa, de las Religiosas de Jesús y María (RJM),   estaba muy involucrada con los grupos más humildes y pobres en Haití, con quienes vivía desde el terremoto de 2010: Había ayudado a reconstruir casas, trabajaba como enfermera y trataba de aliviar el sufrimiento de cuantos habían sufrido alguna amputación en el terremoto.

(Véase Agencia Fides 3/9/2016)

 

 

Esra Patatang, 27 años, catequista y maestro católico, fue asesinado el 12 de septiembre del 2016 con un disparo en la cabeza, en el distrito de Puncak Jaya, en la diócesis de Timika, en la parte sur de la Papúa indonesia. Esra enseñaba desde hacía dos años en la escuela primaria y también conducía una moto-taxi para redondear su salario. También había sido líder de la Juventud Católica de la parroquia de Illaga, en Mulia. En la tarde del 12 de septiembre estaba transportando a un pasajero de Kota Baru a Kota Lama, cuando lo mataron. “No está claro por qué o quién está detrás de la ejecución. Esra es una víctima de quienes usan la violencia para lograr sus fines. Esra sigue siendo un ejemplo para los jóvenes indonesios, por su dedicación al servicio de los demás con alegría en una situación social tensa y difícil como la de Papua”, dijo el p. Antonius Hary, Secretario Ejecutivo de la Comisión Juvenil de la Conferencia Episcopal de Indonesia.

(Véase Agencia Fides 14/9/2016)

 

 

Dos sacerdotes, don Alejo Nabor Jiménez Juárez y don José Alfredo Suárez de la Cruz, de la diócesis mexicana de Papantla, fueron secuestrados la tarde del domingo 18 de septiembre de 2016, en la parroquia de Nuestra Señora de Fátima, en la periferia extrema de la ciudad de Poza Rica, en la parte septentrional del estado de Veracruz. Sus cuerpos sin vida fueron hallados la mañana del lunes 19 de septiembre de 2016, en una cuneta de la carretera que une Papantla a Poza Rica. Un colaborador de los sacerdotes, que trabajaba como sacristán y conductor, secuestrado junto a los sacerdotes, fue encontrado vivo.  La zona ha sido escenario de enfrentamientos violentos entre los carteles de la droga durante años, pero hasta el momento no se ha podido aclarar el motivo del asesinato de ambos sacerdotes.

(Véase Agencia Fides 23/09/2016; 26/09/2016)

 

 

El domingo 25 de septiembre, durante la Misa que celebró en San Rafael de Puruándiro, el Card. Alberto Suárez Inda, arzobispo de Morelia, anunció que fue encontrado el cuerpo sin vida del sacerdote José Alfredo López Guillen, en una zona del ayuntamiento, en el estado de Michoacan.  El sacerdote había sido secuestrado el lunes 19 de septiembre , el mismo día en que fueron encontrados los cuerpos sin vida de los otros dos sacerdotes en el estado de Veracruz. Además robaron muchas  cosas de su casa. El cadáver fue hallado en la localidad conocida como “La Guayaba” en el municipio de Michoacan, no muy lejos del lugar en el que don López Guillen era párroco, en la iglesia de la Santísima Trinidad. El sacerdote falleció al recibir disparos de arma de fuego.

(Véase Agencia Fides 20/9/2016; 23/09/2016).

 

 

Don Francisco Carlos Barbosa Tenorio, de 37 años, fue encontrado muerto el domingo 9 de octubre de 2016, por la mañana, a lo largo de la carretera RJ-081, en Nova Iguaçu, en la región de Baixada Fluminense, Estado de Río de Janeiro (Brasil). Según los testimonios de los amigos que reconocieron el cuerpo en el Instituto Médico-Legal, el sacerdote mostraba signos de cortes de arma blanca y la marca de un golpe con la culata de un fusil en la cabeza. No se encontró el coche en el que viajaba el sacerdote.  El padre Francisco era párroco de la parroquia de Nuestra Señora de Lourdes, en el barrio de São Benedito en Nova Iguaçu, donde era amado por sus fieles y no tenía enemigos.  Todo lleva a creer que se  trató de un robo terminado en homicidio. El padre Francisco había viajado para visitar a una familia en un barrio vecino a la parroquia de São Simão, pero al parecer nunca regresó a casa. El padre Francisco nació en Pernambuco, pero vivió durante casi diez años en Río de Janeiro. Inició a trabajar en la diócesis de Nova Iguaçu en 2008 y fue ordenado sacerdote en 2011.

(Véase Agencia Fides 11/10/2016)

 

 

Don João Paulo Nolli, de la diócesis de Rondonópolis-Guiratinga (Mato Grosso, Brasil), desapareció el sábado, 8 de octubre de 2016 y fue encontrado asesinado el 11 de octubre,con claros signos de violencia homicida. La policía detuvo a los presuntos asesinos mientras trataban de vender algunos objetos pertenecientes al sacerdote, los cuales confesaron el robo terminado en homicidio. Los tres jóvenes toxicómanos de 17 años, a los que el padre João Paulo Noll, de 35 años, había recogido en una carretera suburbana para darles un pasaje, le robaron la cartera, el coche y el teléfono móvil. El padre João Paulo era muy conocido: Reunía a más de 5000 personas en las misas que celebraba,  , también dirigía el programa de radio y televisión titulado “Dios cuida de mí” (Deus cuida de mim).

(Véase Agencia Fides 13/10/2016)

 

 

Don Joseph Mulimbi Nguli,  de 52 años,  vicario de la parroquia de San Martin en el municipio de Katuba, en Lubumbashi, capital de la Provincia del Alto Katanga, en la República Democrática del Congo, fue asesinado en la noche entre el 21 y el 22 de octubre de 2016 en una emboscada. Mientras se dirigía a casa de su hermana, unos hombres armados le siguieron, y se introdujeron en la casa, disparando tres tiros de Kalashnikov contra el sacerdote. El deterioro de las condiciones de seguridad en grandes partes del país ha sido denunciado en repetidas ocasiones por los Obispos congoleños, quienes también denuncian “los ataques a parroquias y a comunidades religiosas, en particular, en Kinshasa, Kananga y Bukavu”

(Véase Agencia Fides 24/10/2016)

 

 

El misionero de 91 años, don José Fortunato Bedoya Franco, murió en la tarde del 25 de octubre, en Rionegro (Antioquía, Colombia).  Fue encontrado en una calle pública, inconsciente por lo que fue auxiliado por algunas personas y acompañado al Hospital San Juan De Dios  Según los testimonios de los que pasaban por allí, el misionero fue atacado en la calle por una persona con una jeringa en la mano, probablemente en un intento de robo. En el hospital  se verificó que le habían  inyectado veneno.

Según datos de la diócesis de Sonsón y Rionegro, el religioso José Fortunato, nació el 13 de octubre de 1925 en Santo Domingo (Antioquía), fue ordenado sacerdote el 29 de junio de 1952 en la Diócesis de Santa Rosa de Osos, en el norte de Antioquía. Pertenecía a los Misioneros Javerianos de Yarumal.

(Véase Agencia Fides 26/10/2016)

 

 

Una religiosa congoleña de la Congregación de las Hermanas Franciscanas Escolásticas de Cristo Rey, la hermana Clara Agano Kahambu, fue asesinada en la tarde del 29 de noviembre de 2016, en la parroquia Mater Dei de Bukavu, capital de Kivu del Sur, en el este de la República Democrática del Congo. La hermana  Clara estaba en su oficina con una estudiante, cuando un hombre se presentó al portero de la propiedad afirmando que quería inscribir a su hija a la escuela religiosa. Una vez dentro, el hombre atacó a la religiosa clavándola un cuchillo en el cuello. El hombre fue detenido, pero por religiosa, aunque fue atendida de inmediato, no hubo nada que hacer. Expiró antes de llegar al hospital.
La hermana Clara Agano nació el 3 de julio de 1976 en la parroquia de Luofu, Diócesis de Butembo-Beni. El 16 de noviembre del 2000 en Bukavu fue admitida en la Congregación de las Hermanas Franciscanas Escolásticas de Cristo Rey, y había pronunciado sus votos perpetuos el 2 de agosto de 2010. Enseñaba psicología, pedagogía y catequesis. Era directora de la escuela “Marie Madeleine” en Bukavu y del centro pastoral “Mater Dei” donde enseñaba a leer y escribir a las chicas pobres.

(Véase Agencia Fides 2/12/2016)

 

 

CUADRO DE RESUMEN DEL AÑO 2016

 

Nombre y Apellidos Nacionalidad Instituto o Diócesis Lugar y fecha de la muerte

 

1. Elias Abiad Siria Voluntario Cáritas Alepo (Siria) – 13/2
2. Hermana Margarita Ruanda Misioneras de la Caridad Aden (Yemen) – 4/3
3. Hermana Reginette Ruanda Misioneras de la Caridad Aden (Yemen) – 4/3
4 Hermana Anselm India Misioneras de la Caridad Aden (Yemen) – 4/3
5. Hermana Judith Kenia Misioneras de la Caridad Aden (Yemen) – 4/3
6. Fray Antonio Moser Brasil Frailes Menores (OFM) Petropolis (Brasil) – 9/3
7 P. Vincent Machozi RD Congo Agustinos de la Asunción Butembo (RD Congo) – 20/3
8. Agente de Cáritas RD Congo Agente de Cáritas Uvira (RD Congo) – 25/3
9 D. Darwin Antonio Zambrano Gamez Venezuela Diocesano S. Cristobal (Venezuela) – 30/3
10. D. Rene Wayne Robert Estados Unidos Diocesano Waynesboro (USA) – 18/4
11. Hermana Veronica Rackova Eslovaquia Misioneras del Espíritu Santo (SSP) Yei (Sudan del Sur) – 20/5
12. D. Marcelino Biliran Filipinas Diocesano Loboc (Filipinas) – 27/6
13. D. John Adeyi Nigeria Diocesano Otukpa (Nigeria) – 24/4
14. D. Jacques Hamel Francia Diocesano St Etienne (Francia) – 27/7
15 Agente de Cáritas RD Congo Cáritas Basankusu Basankusu (RD Congo) – 11/8
16 Lazarus Nwafor Nigeria Seminarista Nkanu (Nigeria) – 25/8
17. Hermana Margaret Held Estados Unidos Hermanas de la Caridad de Nazareth (SCN) Durant (USA) – 25/8
18. Hermana Paula Merrill Estados Unidos Hermanas Escolásticas de San Francisco (SSSF) Durant (USA) – 25/8
19. Hermana Isa Solá Matas España Religiosas de Jesús-María (RJM) Port au Prince (Haití) – 2/9
20. Esra Patatang Indonesia Laico catequista Puncak Jaya (Indonesia) – 12/9
21. Don Alejo Jiménez Juárez México Diocesano Poza Rica (México) – 18/19-9
22. Don José Suárez de la Cruz México Diocesano Poza Rica (México) – 18/19-9
23. Don José A. Lopez Guillen México Diocesano Morelia (México) – 19/9
24. Don Francisco C. Barbosa Tenorio Brasil Diocesano Nova Iguaçu (Brasil) – 9/10
25. Don João Paulo Nolli Brasil Diocesano Rondonópolis (Brasil) – 8/10
26. Don Joseph Mulimbi Nguli RC Congo Diocesano Lubumbashi (RD Congo) – 21/22-10
27. P. José F. Bedoya Franco Colombia Misioneros de Yarumal Rionegro (Colombia) – 25/10
28. Hermana Clara Agano Kahambu RD Congo Hermanas Franciscanas Escolásticas de Cristo Rey Bukavu (RD Congo) – 29/11

 

 

Estado religioso

Sacerdotes       14       11 diocesanos; 1 OFM, 1 Asuncionista, 1 Mis. de Yarumal.

Religiosas        9         4 Misioneras de la Caridad, 1 Hermanas de la Caridad de Nazareth  (SCN), Hermanas Escolásticas de San Francisco (SSSF), Religiosas de Jesús-María (RJM) (RJM), Religiosas Misioneras del Espíritu Santo, Religiosas Franciscanas Escolásticas de Cristo Rey.

Seminaristas    1

Laicos             4

 

Países de origen

África              10        5 RD Congo, 2 Ruanda, 2 Nigeria, 1 Kenia

América          11        3 Brasil, 3 México, 3 Estados Unidos, 1 Venezuela, 1 Colombia

Asia                 4          1 Siria, 1 India, 1 Indonesia, 1 Filipinas

Europa            3          1 España, 1 Francia, 1 Eslovaquia

 

Lugares de la muerte

África              8          5 RD Congo, 2 Nigeria, 1 Sudan del Sur.

América          12        3 Estados Unidos, 3 Brasil, 3 México, 1 Venezuela, 1 Haití, 1 Colombia

Asia                 7          4 Yemen, 1 Siria, 1 Indonesia, 1 Filipinas

Europa            1          Francia.

 

AGENTES PASTORALES ASESINADOS DESDE 1980 HASTA EL 2015

 

Ciudad del Vaticano (Agencia Fides) – Según los datos que posee la Agencia Fides, en el decenio comprendido entre 1980-1989 fueron asesinados violentamente 115 misioneros. Sin embargo, esta cifra es sin lugar a duda menor de la real porque se refiere sólo a los casos confirmados, de los cuales se ha tenido noticia.

El resumen de los años 1990-2000 muestra un total de 604 misioneros asesinados,  según nuestra información. El número es significativamente mayor que la década anterior, sin embargo, se deben considerar los siguientes factores: el genocidio de Ruanda (1994) que provocó al menos 248 muertos entre el personal eclesiástico; la mayor velocidad de los medios de comunicación en la difusión de las noticias incluso desde lugares remotos; el recuento del numero que ya no hace referencia sólo a los misioneros ad gentes en sentido estricto, sino a todo el personal eclesiástico muerto de forma violenta, o que ha sacrificado su vida consciente del riesgo que corría, sin abandonar a la gente que le había sido confiada.

En los años 2001-2015 el número total de agentes pastorales asesinados es 365.

 

AÑO TOT OB SAC DIAC HER REL SEM IVC CAT LAI VOL
1990 17 10 7
1991 19 1 14 1 3
1992 21 6 2 13
1993 21 1C+1 13 4 1 1
1994 26 20 1 4 1
1994* 248 3 103 47 65 30
1995 33 18 1 3 9 2
1996 48 3 19 8 13 1 2 1 1(ct)
1997 68 1 19 1 7 40
1998 40 1 13 5 17 4        
1999 32 17 9 4   2    
2000 31 19 7 3 1 1
2001 33 25 5 1 1 1
2002 25 1 18 1 2 2 1
2003 29 1 20 1 3 2 2
2004 16 12 1 3
2005 25 1 18 2 3 1
2006 24 17 1 3 2 1
2007 21 15 3 1 1 1
2008 20 1 16 1 2
2009 37 30 2 2 3
2010 25 1 17 1 1 2 3
2011 26 18 4 4
2012 13 11 1 1
2013 23 20 1 2
2014 26 17 1 6 1 1
2015 22 13 4 5

* = Datos referidos sólo al genocidio le ocurrido en Ruanda.

OB: obispos; C: cardenal; SAC: sacerdotes diocesanos y religiosos; DIAC: diáconos; HER: religiosos no sacerdotes; REL: religiosas; SEM: seminaristas; IVC: miembros de institutos de vida consagrada; CAT:  catequistas; LAI: laicos; VOL: voluntarios; ct: catecúmeno.

 

MAS INFORMACIÓN SOBRE LOS AGENTES PASTORALES ASESINADOS EN LOS ÚLTIMOS AÑOS SE PUEDEN ENCONTRAR EN NUESTRA PÁGINA: www.fides.org

Especial Fides a cargo de S.L. – Agencia Fides 30/12/2016