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El Coliseo de Roma iluminado de color rojo por la sangre de los mártires.

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El cardenal Piacenza pide derribar los muros de muerte e indiferencia, construir vida y paz

El Presidente internacional de Ayuda a la Iglesia Necesitada intervino en la iniciativa del Coliseo iluminado de rojo para recordar los mártires cristianos

El Coliseo iluminado de rojo para recordar los mártires cristianos

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Pubblicato il 24/02/2018
Ultima modifica il 24/02/2018 alle ore 21:22
DOMENICO AGASSO JR.
ROMA

El Coliseo está iluminado de rojo y lo mismo la catedral maronita de Sn Elías en Alepo, Siria, y la iglesia de San Pablo en Mosul, Irak. Es una iniciativa de Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN). El presidente internacional de AIN, el cardenal Mauro Piacenza, intervino en Roma invocando que se derriben en todo el mundo «los muros de muerte e indiferencia» para «construir la paz».

 

El purpurado en su discurso que pronunció hoy, 24 de febrero de 2018, comenzó recordando que «estamos frente al Coliseo, que constituye un “símbolo universal”, conocido por todos y por todos identificado con Roma». Pero no siempre se tiene la conciencia de que «este fue lugar de muerte y de asesinatos –indicó–, tanto por la barbarie de las luchas entre gladiadores como por el martirio de miles de cristianos, en oposición a la violencia del poder dominante, que pretendía un culto divino».

 

Las piedras y los muros del monumento simbólico de la Ciudad Eterna pueden tener, entonces, «un doble significado». Son «muros de vida, si los consideramos expresión de una civilización y de un imperio que supo intermediar, por toda la cultura occidental, por el helenismo de Atenas y por la fe de Jerusalén, permitiendo que Europa fuera lo que ha sido y lo que, en cierto sentido, sigue siendo». Pero también «muros de vida, si recordamos el impresionante número de hombres y de mártires que, entre ellos, ofrecido (o a quienes se vio arrancar) la vida por un poder incapaz de ver el bien integral de la persona».

 

Entonces «por esta razón esta tarde el Coliseo está iluminado por el dolor de la sangre: para dar voz a todos los “muros de muerte” que todavía hoy, como recuerda el Papa Francisco, hay en el mundo».

 

Piacenza cita a San Maximiliano María Kolbe: «¡El drama del siglo XX es la indiferencia!»; el cardenal considera que «la indiferencia es también el drama de este nuestro siglo XXI. La indiferencia frente al hermano que sufre, que no tiene de qué vivir, no puede acceder a las curas y a la formación básica; frente al hermano cuya dignidad ha sido pisoteada por algunos poderes ciegos, frente al hermano que no puede vivir la propia fe y la propia pertenencia, si no es pagando con la vida misma».

 

Todo esto debido a las «concepciones individualistas del hombre, en donde ya no encuentra sitio la pregunta: ¿Por cuál fin? De hecho, cuando el hombre cultiva exclusivamente el propio interés, llegando a excluir cualquier otro fin, tiende fatalmente a dañarse a sí mismo».

 

Por ello, esta tarde «estamos aquí, frente a estos “muros” culturalmente vitales y mortíferos en la experiencia, para ayudar a vencer la indiferencia. Ayuda a la Iglesia Necesitada, desde hace 70 años, lucha en todo el mundo para apoyar a los hermanos en necesidades y defender la legítima libertad de profesar la propia fe».

 

El llamado de Piacenza es: «Derribemos los muros de la muerte, comenzando por los muros de nuestra indiferencia: ¡no puedo estar sereno si mi hermano sufre!».

 

Lograremos derribar «los muros de la muerte y de la indiferencia ¡solamente sabiendo reconstruir!» Y se reconstruye solamente volviendo a responder a las preguntas fundamentales de nuestra existencia, antes que nada: ¿Por cuál fin?»; solamente volviendo a descubrir «el fin común que une a todos los hombres: ser y convertirse en personas podrá permitir, con el tiempo, recuperar una auténtica sensibilidad por el otro, porque también es mi interés el suyo, y su sufrimiento es también el mío».

 

Para concluir, Piacenza invoca a «María Reina de los Mártires y Fuente de Vida», para que «¡nos sostenga en la voluntad de derribar los muros de muerte y de indiferencia para construir culturas de vida y de paz!».

Autor: loiolaxxi

periodista, jesuita, bloguero, profesor, jubilado

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