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Sorpresas en el anuncio de cinco nuevos Cardenales.

Sorpresa del Papa en Salvador: Auxiliar cardenal, arzobispo no

Tras el inminente Consistorio para la creación de cinco nuevos cardenales se instalará una situación casi sin precedentes en El Salvador: un obispo auxiliar será cardenal mientras el titular de esa misma diócesis no

El 28 de junio próximo un nuevo Consistorio

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Pubblicato il 21/05/2017
Ultima modifica il 21/05/2017 alle ore 15:17
ANDRÉS BELTRAMO ÁLVAREZ
CIUDAD DEL VATICANO

Nadie recuerda una situación similar, en tiempos modernos de la Iglesia católica. Es difícil decirlo para eras inmemoriales. Pero la situación que se creará el 28 de junio próximo, cuando el Papa confiera el birrete colorado a Gregorio Rosa Chávez, será seguramente una rareza. Una especie de “anomalía”: Un obispo auxiliar purpurado, mientras el titular de esa misma diócesis no. Ocurrirá en El Salvador, donde este clérigo es ayudante de José Luis Escobar Alas, arzobispo de San Salvador.

 

El nombre de Rosa Chávez es uno de los cinco nuevos cardenales anunciados este día por el Papa, al final de su bendición con el “Regina Coeli” (Reina del Cielo). Asomado a la ventana de su estudio privado, en el Palacio Apostólico del Vaticano y ante miles de personas congregadas en la Plaza de San Pedro, Francisco sorprendió una vez más. Anunció que el miércoles 28 de junio presidirá un Consistorio cardenalicio.

 

Junto con el salvadoreño, completan la lista Juan José Omella, arzobispo de Barcelona (España); Jean Zerbo, arzobispo de Bamako (Mali); Anders Arborelius, obispo de Estocolmo (Suecia) y Louis-Marie Ling Mangkhanekhoun, vicario apostólico de Paksé, en Laos.

 

Nadie esperaba el anuncio de este domingo, nada se había filtrado a la prensa. Los observadores amantes de las cuentas y las anticipaciones, no pensaban que Jorge Mario Bergoglio quisiese crear nuevos “príncipes de la Iglesia” teniendo pocos lugares vacantes en el Colegio Cardenalicio. Mucho menos consideraban posible estas fechas, llenas de celebraciones ya tradicionales.

 

De hecho, este Consistorio en cierto modo opacará la celebración del palio arzobispal, desde siempre programada para la fiesta de los santos apóstoles Pedro y Pablo, el 29 de junio. Ahora, el 28 tendrá lugar la consagración de los cardenales y un día después la misa de esa fiesta, el pontífice la concelebrará con los nuevos cardenales, los otros purpurados y claro, los arzobispos designados en sus puestos en los últimos 12 meses.

 

Pero las sorpresas, se sabe, son una constante del presente pontificado. Estas se han manifestado de múltiples maneras, pero, sobre todo, en la designación de nuevos cardenales. Desde el primer Consistorio cardenalicio, del 22 de febrero de 2014, Francisco dejó en claro que la elección de los purpurados es una decisión suya “personalísima”. Ha mantenido siempre los nombres en reserva. No se deja condicionar y no se rige por las “reglas no escritas”.

 

Así, ha creado cardenales en lugares recónditos, pequeños países, islas, naciones que nunca antes habían contado con un purpurado. Al mismo tiempo ha dejado esperando a arzobispos de las llamadas “sedes cardenalicias” que, como tales, tradicionalmente contaban con un birrete colorado. El próximo Consitorio, el cuarto del papado, no será la excepción. Con un detalle clamoroso: el cardenalato a la persona de un obispo auxiliar creando, de facto, una situación donde el superior tiene menos rango episcopal que el inferior.

 

Lo que ocurrirá en El Salvador será inédito y corresponde, entre otras cosas, a un tributo al beato Oscar Arnulfo Romero, asesinado el 24 de marzo de 1980 y que fue consagrado por la historia como el “obispo de los pobres”. Rosa Chavez, muy involucrado en el proceso de canonización de Romero, nació en el paraje de Sociedad el 3 de septiembre de 1942. Estudió filosofía y teología en el Seminario Central San José de la Montaña de San Salvador, entre 1962 y 1969.

 

También realizó cursos en la Universidad Católica de Lovaina en Bélgica, tras haber obtenido la licenciatura en comunicación social. En 1965 prestó servicio en el seminario menor de la diócesis de San Miguel. Fue ordenado sacerdote el 24 de enero de 1970 en la catedral de San Salvador. Se desempeñó como secretario obispal en la diócesis de San Miguel (1970-1973) además de párroco de la Iglesia del Rosario de esa misma ciudad.

 

Por esos años ocupó el puesto de director de medios de la diócesis: Radio Paz y Semanario Chaparrastique. Sirvió como rector del Seminario Central de Montaria de San José entre 1977 y 1982, miembro del Consejo de la Organización de Seminarios de América Latina de 1979 a 1982. Elegido por el Papa Juan Pablo II como obispo auxiliar de San Salvador el 3 de julio de 1982, actualmente es párroco de la iglesia de San Francisco, presidente de la asociación Cáritas en su país y también de la Cáritas para América Latina y el Caribe.


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Cinco nuevos Cardenales.

El Papa: “El desempleo ha asumido proporciones dramáticas”

Nueva denuncia de Francisco durante la audiencia a los participantes del Congreso de la Centesimus Annus: «El problema debe ser afrontado por un sentido de justicia entre las generaciones y de responsabilidad por el futuro»
ANSA

Una manifestación de desempleados en Italia

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Pubblicato il 20/05/2017
Ultima modifica il 20/05/2017 alle ore 14:35
SALVATORE CERNUZIO
CIUDAD DEL VATICANO

Papa Francisco ha dicho muchas veces que el desempleo es uno de los males de nuestro tiempo. Pero ahora el problema «ha asumido proporciones verdaderamente dramáticas», por lo que el Pontífice insiste en la urgencia de afrontar tal problemática, sobre todo en un contexto en el que surgen cada vez más nuevas y refinadas tecnologías que podrían afectar sobre todo a los jóvenes incapaces de «promoverse a sí mismos». La denuncia de Bergoglio llegó durante la audiencia de hoy a la Fundación Centesimus Annus – Pro Pontifice sobre el tema «Alternativas constructivas en una fase de desequilibrios globales. Empleo y dignidad del individuo en la era digital — Incentivos a la solidaridad y a la virtud cívica».

El centro de la discusión es, principalmente, la «cuestión crucial de la creación de trabajo en el contexto de la nueva revolución tecnológica en acto». «¿Cómo no podríamos estar preocupados por el grave problema del desempleo de los jóvenes y de los adultos que no disponen de los medios para “promoverse” a sí mismos?», preguntó Francisco. «Es un problema que ha asumido proporciones verdaderamente dramáticas», afirmó, tanto en los países en vías de desarrollo como en los países desarrollados y que, por lo tanto, exige ser afrontado, «por un sentido de justicia entre las generaciones y de responsabilidad por el futuro».

 

De manera análoga, aconsejó el Papa, «los esfuerzos para afrontar el conjunto de las cuestiones enlazadas con el desarrollo de las nuevas tecnologías, con la transformación de los mercados y con las legítimas aspiraciones de los trabajadores, deben considerar no sólo a los individuos, sino también a las familias». Considerando que «la incertidumbre en las condiciones laborales aumenta la presión y los problemas de la familia y tiene un efecto sobre la capacidad de la familia de participar fructuosamente en la vida de la sociedad», subrayó Bergoglio.

 

Después pidió «un cambio de actitud, de opiniones y de estilo de vida», esenciales «para construir un mundo más justo, libre y en armonía». Un mundo que luche verdaderamente en contra de la pobreza, que «exige una mejor comprensión de ella como un fenómeno humano y no meramente económico».

 

«Muchas personas se comprometen para unir a la familia humana en la búsqueda de un desarrollo sostenible e integral, puesto que sabemos que las cosas pueden cambiar», subrayó. «Promover el desarrollo humano integral —añadió— exige implicación con las necesidades y los anhelos de la gente. Requiere escuchar a los pobres y su cotidiana experiencia de privaciones múltiples y sobrepuestas, ideando respuestas específicas a situaciones concretas. Ello requiere dar vida, en el interior de las comunidades y entre las comunidades y el mundo de los negocios, a estructuras de mediación capaces de reunir a las personas y los recursos, iniciando procesos en los cuales los pobres sean protagonistas principales y beneficiarios. Este enfoque de la actividad económica, basado en la persona, alentará la iniciativa y la creatividad, el espíritu empresarial y a las comunidades de trabajo y de empresa, de modo que se pueda favorecer la inclusión social y el crecimiento de una cultura de solidaridad eficaz».


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Los obispos vascos en la actualidad: Análisis

 

 

Religión Digital publica un amplio análisis sobre el comportamiento de los tres obispos vascos en el momento presente.

Para ver el informe basta pulsar el siguiente enlace:http://www.periodistadigital.com/religion/espana/2017/04/13/crece-el-malestar-con-los-obispos-vascos-entre-el-clero-y-los-fieles-de-euskadi-iglesia-religion-dios-jesus-papa.shtml

 


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Nuevas concesiones a los sacerdotes Lefebvristas.

El Papa Francisco autoriza a sacerdotes de la Fraternidad San Pío X a confesar y celebrar matrimonios

El Santo Padre Francisco aprobó, el pasado 24 de marzo, la Carta de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei dirigida a los Prelados de las Conferencias Episcopales interesadas acerca de la licencia para la celebración de los matrimonios de los fieles de la Fraternidad San Pío X.

En la misiva, firmada por el cardenal Gerhard Card. Müller, Presidente de la Congregación para la Doctrina de la Fe y por el Secretario, Mons. Guido Pozzo, arzobispo titular de Bagnoregio, se hace referencia a las iniciativas que se están llevando a cabo para conseguir la plena comunión con la Iglesia de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X. En este marco, se lee en la carta, “el Santo Padre ha decidido conceder a todos los sacerdotes del mencionado Instituto las facultades para confesar válidamente”.

Siguiendo la misma línea pastoral y con el objetivo de “tranquilizar la conciencia de los fieles, no obstante  – precisa el documento –  la situación canónica de la Fraternidad S. Pío X continúa siendo, por ahora, objetivamente  ilegítima, el Santo Padre a propuesta de la Congregación para la Doctrina de la Fe y de la Comisión Ecclesia Dei, ha decidido autorizar a los Reverendísimos Ordinarios a que concedan las licencias para asistir a los matrimonios de fieles que siguen la actividad pastoral de la Fraternidad”, siguiendo algunas indicaciones específicas.

(MCM-RV)

A continuación el texto completo de la Carta:

Eminencia:

Excelencia Rev.ma:

Como Ud. sabe, desde hace algún tiempo se están realizando encuentros e iniciativas para conseguir la plena comunión con la Iglesia de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X. En concreto, recientemente el Santo Padre ha decidido conceder a todos los sacerdotes del mencionado Instituto las facultades para confesar válidamente (cf. Carta Apostólica Misericordia et misera, n. 12), asegurando la posibilidad de que la absolución sacramental de los pecados por ellos administrada sea recibida válida y lícitamente.

En la misma línea pastoral, que pretende tranquilizar la conciencia de los fieles –no obstante, que la situación canónica de la Fraternidad S. Pío X continúa siendo, por ahora, objetivamente  ilegítima– el Santo Padre, a propuesta de la Congregación para la Doctrina de la Fe y de la Comisión Ecclesia Dei, ha decidido autorizar a los Reverendísimos Ordinarios a que concedan las licencias para asistir a los matrimonios de fieles que siguen la actividad pastoral de la Fraternidad, según las siguientes indicaciones.

Siempre que sea posible, el Obispo delegará a un sacerdote de la Diócesis para asistir a los matrimonios (o bien, a un sacerdote de otra circunscripción eclesiástica con las debidas licencias) recibiendo el consentimiento de los cónyuges durante la celebración del matrimonio que en la liturgia del Vetus Ordo se realiza al inicio de la Santa Misa. Ésta la celebra, después, un sacerdote de la Fraternidad. Allí donde ello no sea posible o no haya sacerdotes de la Diócesis que puedan recibir el consentimiento de las partes, el Ordinario puede conceder directamente las facultades necesarias a un sacerdote de la Fraternidad que celebrará también la Santa Misa, advirtiéndole de la obligación de hacer llegar cuanto antes a la Curia diocesana la documentación del matrimonio celebrado.

Este Dicasterio confía en Su colaboración con la convicción de que con estas indicaciones no sólo se podrán remover los escrúpulos de conciencia de algunos fieles unidos a la FSSPX y la falta de certeza sobre la validez del sacramento de matrimonio, sino que al mismo tiempo, se avanzará hacia la plena regularización institucional.

El Sumo Pontífice Francisco, el 24 de marzo de 2017, en la audiencia concedida al Cardinal Presidente, ha aprobado la presente Carta y ha ordenado su publicación.

Dada en Roma, en la Sede de la Congregación para la Doctrina de la Fe, 27 de marzo de 2017.

Gerhard Card. Müller


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Auidiencia del Papa al Colegio Español de Roma.

Papa: como hermano, padre y amigo pido que huyan del carrerismo. Audiencia al Pontificio Colegio español

2017-04-01 Radio Vaticana

El Santo Padre puso en guardia contra el carrerismo y contra elacademicismo clerical y señaló que un presbiterio que no mantiene la unidad «de hecho echa a Dios»

(RV).- El Papa Francisco recibió a la comunidad del Pontificio Colegio español de San José de Roma, encabezada por el Card. Ricardo Blázquez Pérez, presidente de la Conferencia Episcopal Española y co-patrono del Colegio, celebrando así el 125 aniversario de su fundación, al haber nacido el 1º de abril de 1892, por obra del Beato Manuel Domingo y Sol, fundador de la Hermandad de Sacerdotes Operarios Diocesanos del Sagrado Corazón de Jesús.

El Papa recordó la voluntad del Señor, con las palabras de Jesús: amar de todo corazón, con toda el alma y con todas las fuerzas

Con su gratitud a Dios por esta Institución, que nació con «la vocación de ser un referente para la formación del clero» y destacando que «formarse supone ser capaces de acercarse con humildad al Señor y preguntarle: ¿Cuál es tu voluntad? ¿Qué quieres de mí? Sabemos la respuesta, pero tal vez nos haga bien recordarla, para ello les propongo las tres palabras del Shemá con las que Jesús respondió al Levita: “amarás al Señor con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas” (Mc 12,30)».

En la primera respuesta de Jesús, destacando que «amar de todo corazón, significa hacerlo sin reservas y sin dobleces», sin afán de éxito personal o de carrera, el Papa señaló que la caridad pastoral, supone «salir al encuentro del otro, comprendiéndolo, aceptándolo y perdonándolo de corazón», para reiterar luego la importancia de ser una comunidad, con la ayuda del Espíritu Santo y con el combate espiritual personal, «que no pasó de moda, sigue siendo actual como en los primeros tiempos de la Iglesia».

«Amar con toda el alma es estar dispuestos a ofrecer la vida». En la segunda respuesta de Jesús, señalando que «esta actitud debe persistir en el tiempo, y abarcar todo nuestro ser», como proponía el Fundador del Colegio, el Santo Padre destacó la importancia de la formación integral y del discernimiento que «lleva a la Resurrección y a la Vida» y «permite dar una respuesta consciente y generosa a Dios y a los hermanos». El Obispo de Roma afirmó asimismo que son cuatro las columnas de la formación: académica, espiritual, comunitaria y apostólica

«No olviden que el diablo entra siempre por el bolsillo»

«Finalmente, la tercera respuesta de Jesús, amar con todas las fuerzas, nos recuerda que allí donde está nuestro tesoro está nuestro corazón (cf. Mt 6,21), y que es en nuestras pequeñas cosas, seguridades y afectos, donde nos jugamos el ser capaces de decir que sí al Señor o darle la espalda como el joven rico», recordó el Papa, con la importancia de «estar más cerca de los pobres y débiles», y lo que pedía el Fundador del Pontificio Colegio español de San José y añadiendo un pedido suyo:

«¡Y, por favor, – y esto como hermano, como padre, como amigo- por favor, huyan del carrerismo eclesiástico: es una peste»


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El Papa con el clero en Milán (Italia)

“Los desafíos nos ayudan para que nuestra fe no se vuelva ideológica”

El Papa a los sacerdotes, a los religiosos y a las monjas de Milán: «Nos salvan de un pensamiento cerrado y definido, y nos abren a una comprensión más amplia del dato revelado»
REUTERS

Papa Francisco con el cardenal Angelo Scola en la Catedral de Milán

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Pubblicato il 25/03/2017
Ultima modifica il 25/03/2017 alle ore 14:39
ANDREA TORNIELLI
ENVIADO A MILÁN

«Debemos temer una fe sin desafíos, una fe que se considere completa, todo hecho… Esta fe no sirve. Los desafíos nos ayudan a que nuestra fe no se vuelva ideológica». El Duomo de Milán está lleno de sacerdotes, monjas y religiosos. Hay muchos sacerdotes enfermos, en sillas de ruedas. Entre ellos también está el cardenal Dionigi Tettamanzi, a quien Francisco saluda con gran afecto. Es un momento central de la visita del Pontífice a la diócesis ambrosiana: el diálogo con los sacerdotes y monjas. Además de algunos representantes de otras confesiones cristianas, está presenta una pequeña delegación musulmana. Francisco, que conocía ya las preguntas que le habrían hecho, preparó unos apuntes escritos, pero fue completándolos añadiendo reflexiones espontáneas.

 

Libres de los resultados

 

Al responder a una pregunta de don Gabriele Gioia, dijo: «Tú sabes que la evangelización no siempre es sinónimo de pescar peces. Salir a alta mar, dar testimonio. Después está el Señor, Él pesca peces, cuándo y cómo, no lo sabemos. Nosotros somos instrumentos inútiles». El papa después invitó a «no perder la alegría de evangelizar, porque evangelizar es una alegría. Debemos pedir la gracia de no perderla. No está bien ser tristes, un evangelizador triste es como si no estuviera convencido de que Jesús es alegría, te da la alegría, y cuando te llama te cambia la vida y de da nueva alegría. También en la cruz, pero en alegría».

 

Los desafíos ayudan la fe

 

«Cada época histórica, desde los primeros tiempos del cristianismo, ha estado sometida constantemente a múltiples desafíos», explicó Francisco. «No debemos temer los desafíos, hay que tomarlos como el buey, ¡por los cuernos! ¡No los teman! Es bueno que existan, porque nos hacen crecer, son signo de fe viva, de una comunidad que busca a su Señor y que tiene los ojos y los corazones abiertos». El papa añadió: «Debemos más bien temer una fe sin desafíos, una fe que se considera completa, todo hecho, como si todo ya se hubiera dicho y hecho. Esta fe no sirve. Los desafíos nos ayudan para que nuestra fe no se vuelva ideológica. Siempre las ideologías crecen y germinan cuando uno cree que tiene la fe ya completa». Los desafíos «nos salvan de un pensamiento cerrado y definido, y nos abren a una comprensión más amplia del hecho revelado».

 

Por una cultura de la diversidad

 

«Creo que la iglesia –dijo el Papa–, en el arco de toda su historia, tiene mucho que enseñarnos y para ayudarnos para una cultura de la diversidad. El Espíritu Santo es el Maestro de la diversidad. La Iglesia, a pesar de ser una, es multiforme. La Tradición eclesial tiene una gran experiencia sobre cómo “administrar” lo múltiple dentro de su historia y de su vida. Hemos visto y vemos muchas riquezas y muchos horrores/errores». Francisco invitó a ver el mundo «sin condenarlo y sin santificarlo, reconociendo los aspectos luminosos y los aspectos oscuros. Así como ayudándonos a discernir los excesos de uniformidad o de relativismo». No hay que confundir, continuó, «unidad con uniformidad», ni «pluralidad con pluralismo». Lo que se trata de hacer es «reducir la tensión y cancelar el conflicto o la ambivalencia a la que somos sometidos en cuanto seres humanos», pero «tratar de eliminar uno de los polos de la tensión es eliminar la manera en la que Dios quiso revelarse en la humanidad de Su Hijo».

 

 

Formar al discernimiento

 

«La cultura de la abundancia a la que estamos sometidos –continuó el Papa– ofrece un horizonte de muchas posibilidades, presentando todas como válidas y buenas. Nuestros jóvenes están expuestos a un “zapping” constante». Francisco considera que está «bien enseñarles a discernis, para que tengan los instrumentos y los elementos que les ayuden a recorrer el camino de la vida sin que se extinga el Espíritu Santo que está en ellos». Cuando se es niño, continuó, «es fácil que el papá y la mamá digan lo que debemos hacer, y está bien. Pero mientras vamos creciendo, en medio de una multitud de voces en la que aparentemente todos tienen razón, el discernimiento de lo que nos conduce a la resurrección, a la vida y no a una cultura de muerte, es crucial».

 

Los diáconos no son «medios curas»

 

Respondiendo a la pregunta de un diácono permanente, el Papa advirtió que no hay que considerar «a los diáconos como “medio curas” y “medio laicos”. Este es un peligro, ¿eh? Al final no están ni aquí ni allá. Verlos así nos hace daño y les hace daño».

 

Existe el peligro del clericalismo, añadió Francisco, y «a veces parece casi que el diácono toma el sitio del sacerdote». La otra tentación «es la del funcionalismo, un chico que sirve para cien tareas. No, ustedes –añadió– tienen un carisma claro en la Iglesia y deben custodiarlo. El diaconato es una vocación específica, una vocación familiar que llama al servicio como uno de los dones característicos del pueblo de Dios». Los obispos, desde los tiempos de los apóstoles, tienen como tarea principal la de rezar y de anunciar la Palabra. Los diáconos siempre tienen como tarea el servicio «a Dios y a los hermanos. ¡Y cuánto camino hay que hacer en este sentido!». Además, observó Bergoglio, «no hay servicio en el altar, no hay liturgia que no se abra al servicio de los pobres, y no hay servicio a los pobres que no conduzca a la liturgia».

 

Pocos y anicanos, pero nunca resignados

 

Al final, Francisco respondió a la pregunta de una religiosa que habló sobre las dificultades por la falta de vocaciones: cada vez más pocos y cada vez más viejos. El Papa habló sobre el sentimiento de la resignación. «Sin darnos cuenta, cada vez que pensamos o constatamos que somos pocos, o en muchos casos ancianos, que experimentamos el peso, la fragilidad más que el esplendor, nuestro espíritu comienza a ser corroído por la resignación. Y la resignación después conduce a la pereza… Pocos sí, en minoría sí, ancianos sí, ¡resignados nunca!». El remedio que «restaura y da paz», añadió, es la misericordia de Dios. Cuando, por el contrario, uno se resigna o vive pensando en las glorias del pasado, «comienzan a ser pesadas las estructuras, ahora vacías, y nos dan ganas de venderlas para tener dinero para la vejez. Comienza a pesar el dinero que tenemos en el banco, y la pobreza, ¿a dónde va? Pero el Señor es bueno, cuando una congregación religiosa no va por la vía de la pobreza, normalmente el Señor envía a un ecónomo o a una ecónoma que derrumba todo, ¡y esta es una gracia!».

 

El «gracias» a Milán

 

Después el Papa salió al atrio de la Catedral para recitar el Ángelus con los fieles en la plaza. «Los saludo y les agradezco por esta calurosa acogida aquí en Milán –dijo Francisco–; la niebla ya se fue, las malas lenguas dicen que llegrá la lluvia, no lo sé, yo todavía no la vedo. Muchas gracias por su afecto y les pido que recen por mí para que pueda servir al Señor y hacer su voluntad».


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Amazonia y cómo resolver la grave escasez de clero.

Donde el sacerdote es un lujo

El Amazonas tiene enormes extensiones y un clero mínimo. Aquí pueden surgir “soluciones concretas y valientes”
TERRE D’AMERICA

Cuatro veces al año…

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Pubblicato il 22/12/2016
Ultima modifica il 22/12/2016 alle ore 07:23
RAFAEL MARCOCCIA
SAN PABLO, BRASIL
¿Y ahora qué podemos esperar?, se pregunta un diario italiano comentando la finalización del año de la Misericordia y el futuro de este pontificado. La Iglesia brasileña de la región amazónica tiene una esperanza, y es que el Papa Francisco anuncie pronto algunas iniciativas para facilitar el trabajo de evangelización y la celebración más frecuente de la misa en una región inmensa y con una grave escasez de sacerdotes. Basta decir – como señala la Conferencia Episcopal de Brasil – que el 70% de las comunidades locales participan de la celebración eucarística solamente una vez por año.En 2014 el Papa Francisco había pedido “soluciones valientes y concretas” para afrontar los problemas, y los obispos de la región acaban de enviar al Vaticano un documento con algunas propuestas, fruto del congreso sobre el Amazonas que se realizó el mes pasado. La idea del documento, más que proponer soluciones revolucionarias es mejorar las experiencias ya vividas en la diócesis de Amazonia, si bien de manera irregular y discontinua, para difundirlas e intensificarlas.

La principales propuestas están relacionadas con las tesis que dom Claudio Hummes ha planteado en reiteradas oportunidades. El objetivo es formar ministros ordenados locales pero sobre todo crear un clero autóctono e incluso indígena que pueda desarrollar comunidades tanto en los lugares más aislados como en las periferias urbanas de las ciudades de Amazonia, donde actualmente hay una fuerte presencia evangélica de matriz pentecostal.

Clero autóctono. Todos los obispos de la región están de acuerdo en que la decisión más importante es promover un “rostro amazónico” de la Iglesia a partir de un clero nacido en esa región, verdaderamente involucrado en la cultura, la historia, los problemas, los sueños y los proyectos del pueblo amazónico, incluyendo de manera especial el universo de los pueblos indígenas, que son los pueblos originarios de la misma. Actualmente son pocas las diócesis de Amazonia con un número significativo de sacerdotes autóctonos. En efecto, la mayor parte del clero de Amazonia está compuesto por misioneros de otras diócesis brasileñas o extranjeros. “El clero autóctono sigue siendo un gran desafío”, afirma dom Esmeraldo Barreto de Frias, presidente de la Comisión Episcopal Pastoral para la Acción Misionera de la CNBB.

La principal dificultad es que muchos de estos jóvenes de las comunidades costeras no quieren o incluso no pueden salir del lugar donde viven porque son el sostén, tanto económico como a nivel de fe, de sus familias o de la comunidad. La propuesta entonces es que la formación de los sacerdotes se abrevie, se haga en módulos periódicos, directamente en el lugar donde viven, con una duración muy inferior a la tradicional aunque siempre supervisada por los obispos locales.

Junto con esa formación más rápida se ha propuesto también una campaña para que los formadores calificados de todo el país, sobre todo los profesores de teología, puedan viajar durante el año a estas comunidades lejanas para colaborar en la formación. Dom Giuliano Frigeni, obispo de Parintis (en el estado de Amazonas) explica: “Es más económico recibir un clero ya instruido y por lo general bien formado culturalmente. Además, nuestros católicos no están acostumbrados a mantener al sacerdote, sobre todo porque en los últimos 80-90 años los misioneros extranjeros, europeos y estadounidenses, traían recursos con ellos”. El obispo considera que actualmente el clero autóctono no consigue muchos recursos, que no necesita solo para cubrir la alimentación y la salud. “También hay que considerar el elevado costo del transporte a través de los ríos o por carreteras llenas de baches cruzando la selva”. Parintins es una región de 64.000 km2, con una población de 200 mil habitantes repartidos en cinco municipios, e incluye 450 comunidades y 70 aldeas indígenas a lo largo de ríos, lagos y selvas.

Una de las objeciones que más se escucha contra el clero autóctono es el peligro de una educación menos calificada que la de los sacerdotes. Pero Dom Frigeni afirma: “Sabemos por experiencia que aquí es muy importante la inculturación, y quién mejor que los jóvenes del lugar, que han crecido en nuestras familias y comunidades, para llegar hasta el corazón del pueblo. Podemos tener sacerdotes “con olor a oveja”, como le gusta decir al Papa Francisco”. Y termina diciendo: “¡Es necesario que el pueblo sienta la belleza de este clero autóctono!”

Clero indígena. Otra propuesta de los obispos de la región amazónica, siempre dentro de la perspectiva de un clero autóctono, es reforzar el clero indígena. Son todavía muy pocas las experiencias al respecto, pero se considera fundamental para que los indígenas vuelvan a ser protagonistas de su propia historia. En el pasado, muchos indígenas que estuvieron en contacto con misioneros se convirtieron al catolicismo. Sin embargo hoy la situación es muy distinta. Muchos indios e incluso aldeas enteras se han convertido a iglesias neopentecostales debido a la intensa actividad de estos grupos religiosos y la escasa presencia de sacerdotes cerca de las aldeas, y por lo tanto de celebracions eucarísticas. “Hace falta una mayor presencia constante de nuestros curas cerca de las comunidades indígenas católicas”, afirma Dom Edson Damian, obispo de San Gabriel de Cachoeira, en el estado de Amazonas.

Otro de los pedidos que se hicieron al Papa es la autorización para celebrar la liturgia en las lenguas locales, siguiendo el ejemplo de lo que ocurre en Chiapas, México. “Francisco ha dicho con toda claridad que la Iglesia debe encontrar una verdadera acción pastoral indígena, vale decir, que nazca de la historia, la cultura, y los usos y costumbres de la gente local”, declara dom Edson. “El Papa está apoyando este trabajo serio de una acción pastoral, de una misión realmente indígena”.

Además del clero, se ha planteado también la propuesta de facilitar de formación de diáconos indígenas, siempre como ocurre en Chiapas. La ventaja es que el servicio eclesial de estos diáconos es gratuito porque viven de su trabajo en los campos, y que son elegidos por la propia comunidad, que conoce sus capacidades y su disposición para el servicio, y reciben una formación especial para ejercer su ministerio que se va concretando a medida que se requieren esos servicios. Estos diáconos indígenas serían confirmados por el obispo y acompañados por agentes pastorales. Además, se podrían elegir también laicos casados que notoriamente conducen su familia con sabiduría. “Esto sería importante porque la cultura indígena no comprende el celibato”, afirma el obispo de São Gabriel da Cachoeira.

Los ministerios diferenciados. A las propuestas relacionadas con el clero autóctono o indígena se ha sumado además la solicitud de reforzar los ministerior diferenciados. “¿Por qué no reponsabilizar más a nuestros laicos, hombre y mujeres, matrimonios católicos practicantes y ejemplares, para hacer que se conviertan en líderes con funciones caracterizadas por ministerios diferenciados, como el de coordinadores-pastores, evangelizadores, pacificadores y de obras de caridad?”, se pregunta dom Frigeni, de Parintins. El obispo cuenta que en su diócesis las comunidades que están dentro de la selva y las costeras son guiadas por ministros de la Palabra, ministros extraordinarios de la Eucaristía donde hay iglesias con sagrario, y por los catequistas, quienes sistemáticamente realizan cursos de formación y son acompañados por los sacerdotes. “Las distancias no permiten llegar hasta esas comunidades con la frecuencia necesaria y las celebraciones eucarísticas son muy limitadas a lo largo del año, numéricamente hablando”, se lamenta en un primer momento, pero después afirma: “Sin embargo, tenermos estas comunidades organizadas en sectores de 10 ó 12 comunidades que se reúnen todos los meses en una de ellas. Rezan juntos y crecen en la fe y también viven, con o sin la presencia de sacerdotes, momentos de fraternidad y de diversión, compartiendo los alimentos que cada comunidad pone en común”.

En São Gabriel da Cachoeira hay experiencias similares. Aquí los catequistas y los coordinadores son una presencia fuerte. Si no fuera por ellos que evangelizan las comunidades, el cristianismo no se hubiera conservado”, afirma dom Edson. Hubo una época en que la presencia de salesianos, que siempre se preocuparon por la formación de catequistas, fue muy fuerte en la región. Hoy en día ha disminuído – antes eran 60 y ahora son 19. Dom Edson cuenta que actualmente los sacerdotes alcanzan a llegar hasta las comunidades cuatro veces por año término medio, y cuando las visitan, los catequistas les informan quiénes están preparados para recibir los diversos sacramentos.

Para facilitar la evangelización en las zonas donde no hay sacerdotes y considerando que la formación del clero autóctono o indígena puede requerir mucho tiempo, se ha propuesto la figura de los ministros ordenados locales, casados o no, que puedan administrar los sacramentos y guiar la comunidad, identificados directamente por sus comunidades de pertenencia y acompañados por los obispos, que serían reconocidos como hombres de fe y de virtud probadas.

Corrientes más tradicionales del catolicismo brasileño piensan que esto abre la puerta al fin del celibato y por eso plantean una serie de objeciones. Han llegado a calificarlo con términos duros, como “Iglesia tribal”, que practica una “falsa autoevangelización”. Los defensores de la propuesta, por su parte, afirman que lo que está en juego no es el fin del celibato sino que estas comunidades tengan la posiblidad de acceder con mayor frecuencia a la eucaristía, y además recuerdan que el celibato no es un dogma sino una norma disciplinaria. Dom Edson llegó a afirmar: “Espero que la Iglesia no espere mucho más para abrir el presbiterio a hombres casados, visto que ya tenemos diáconos que pueden ser ordenados sacerdotes”.

De todos modos, tanto en el caso de la formación de un clero autóctono e indígena, que requiere tiempo para alcanzar resultados numéricamente más consistentes, como en el caso de reforzar los ministerios diferenciados, lo que está en juego es una iglesia con una nueva mentalidad, una nueva forma de realizar el trabajo pastoral, una nueva manera de construir las comunidades y un modo nuevo de asumir compromisos que realmente tengan incidencia en la vida de los pueblos que viven en la región amazónica. Afortunadamente es un proceso que ya está en curso.