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Abusos de menores e iglesias evangélicas

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HURST, Texas — Christi Bragg escuchó sin poderlo creer. Un domingo de febrero, Matt Chandler, el conocido pastor evangélico de su iglesia, predicaba sobre la maldad de los líderes que abusaban sexualmente de aquellos a los que se suponía que debían proteger. Sin embargo, Chandler le aseguró a los feligreses de The Village Church que las víctimas de ataques sexuales serían escuchadas y sanarían: “Nosotros sí las vemos”.

Bragg casi vomitó. Se levantó y salió del recinto.

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Exactamente un año antes, el 17 de febrero de 2018, Bragg y su esposo, Matt, denunciaron a The Village Church porque su hija, que en ese entonces tenía 11 años, había sido abusada sexualmente en el campamento de verano de la iglesia.

Desde entonces, Matthew Tonne, quien era el ministro asociado para la infancia de la iglesia, fue investigado por la policía, acusado formalmente y arrestado por el abuso sexual de la hija de Bragg.

Bragg esperaba que los líderes religiosos explicaran lo ocurrido e informaran a otras familias de la congregación. Esperaba que la iglesia asumiera su responsabilidad y se disculpara. Esperaba poder hablar, aunque fuera una vez con Chandler, un líder al que admiraba desde hace mucho tiempo.

Nada de eso sucedió.

“Ni siquiera puede cuidar de la familia que conoce”, pensó mientras salía del enorme auditorio. “No les diga a más víctimas que acudan a usted, porque lo único que causará es más sufrimiento”.

Desde hace mucho tiempo, las iglesias evangélicas se han distanciado de la crisis de abuso sexual que ha consumido a la iglesia católica. Muchos bautistas del sur han desestimado el abuso sexual por ser un problema ocasionado por el “Hollywood corrupto” o “la teología liberal”. Sin embargo, llegó la hora de la verdad.

Alrededor de cuatrocientos líderes bautistas del sur, desde pastores juveniles hasta altos ministros, se han declarado culpables o han sido sentenciados por delitos sexuales contra más de setecientas víctimas desde 1998, según una investigación reciente de The Houston Chronicle y The San Antonio Express-News. Pastores superestrellas como Bill Hybels y Andy Savage han sido obligados a renunciar por acusaciones de conductas inapropiadas.

Tras años de resistirse a la reforma, la Convención Bautista del Sur, la denominación protestante más grande de Estados Unidos, prometió que atendería el problema esta semana en su reunión anual de miles de pastores. El nuevo presidente de la organización, J. D. Greear, ha hecho un llamado para hacer un acto de contrición por “una cultura que ha hecho del abuso, el encubrimiento y la evasión de la responsabilidad algo demasiado sencillo”.

En The Village, una de las iglesias bautistas más destacadas del sur del país y un pilar de la cultura evangélica de Texas, Bragg mencionó que los líderes le ofrecieron sus oraciones. En ocasiones se sintió agradecida y trató de respetar sus decisiones.

No obstante, a medida que transcurrieron los meses, se dio cuenta de que el instinto de los líderes de proteger a la institución pesaba más que la preocupación por su hija o su interés en investigar la verdad.

Durante años, confió en que los principales líderes de su iglesia actuaban pensando en lo que era mejor para la congregación y que, si ella no estaba de acuerdo, era su problema. Tenía un motivo espiritual: dudar de ellos era dudar de Dios.

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The Village Church en Flower Mound, Texas, es una de las cinco sedes de la iglesia en el área de Dallas. La familia Bragg perteneció a The Village Church durante casi once años. CreditAnnie Flanagan para The New York Times

No obstante, el calvario de su hija le mostró el otro lado de su iglesia. The Village, como muchas otras iglesias evangélicas, usa un acuerdo de membresía por escrito que contiene cláusulas jurídicas que protegen a la institución. El acuerdo de The Village evita que sus miembros demanden a la iglesia y, en vez de ello, piden mediación y luego arbitraje vinculante, procesos jurídicos que suelen darse en secreto.

The Village también recurre a una firma de prevención del abuso llamada MinistrySafe, que muchas iglesias evangélicas citan como una salvaguarda de responsabilidad. Bragg dio por hecho que MinistrySafe defendería a su hija, pero luego descubrió que los líderes del grupo eran los asesores jurídicos de la iglesia.

The Village retiró a Tonne de su personal, semanas después de que la familia Bragg mencionó su nombre. A la fecha, la iglesia niega que haya sido despedido por la acusación de abuso sexual.

El abogado de Tonne afirmó que fue acusado falsamente.

The Village se negó a contestar una lista de preguntas detalladas sobre este tema, y Chandler rechazó varias solicitudes para entrevistarlo.

“Desde nuestros inicios ha sido una de nuestras prioridades no solo procurar el cuidado espiritual de nuestros miembros e invitados, sino además la seguridad de aquellos que asisten a nuestros servicios, campamentos, eventos comunitarios y otras actividades”, mencionó The Village en una declaración. “Empleamos una serie de mejores prácticas desarrolladas como resultado de nuestro trabajo con expertos externos, que incluyen la verificación de antecedentes, capacitaciones de seguridad y varios protocolos de seguridad para hacer todo lo posible con el fin de garantizar el cuidado y la protección de todos los participantes”.

The Village afirmó que la iglesia se reunió “a la brevedad” con los Bragg, les ofreció asesoría profesional externa y que todas sus comunicaciones públicas contaron con la aprobación de ellos “en un esfuerzo para ejercer la honestidad, la transparencia y para evitar que alguien se sintiera avergonzado o preocupado”.

La iglesia también dijo que había presentado una denuncia ante la policía y que sigue apoyando el trabajo de las autoridades civiles asignadas al caso.

No obstante, los Bragg, junto con varios de sus amigos, no comparten esa opinión. Ya no forman parte de The Village, puesto que creen que criar a sus hijos en un entorno en el que la familia no recibe apoyo es, en palabras de Christi Bragg, “un abuso espiritual”.

“Nadie veló por lo que era mejor para nuestra hija”, dijo hablando de manera pública por primera vez. “Ella importa. Jesús dice que importa. Nosotros decimos que ella importa”, agregó.

Y continuó: “Ahora vemos su postura muy claramente. La iglesia no está haciendo esto bien, y no solo en mi caso”.

‘Tu mundo entero se viene abajo’

Desde que se unieron a la iglesia hace casi once años, The Village fue un hogar para la familia Bragg. El lugar estaba tan abarrotado, que les tomó dos domingos para que toda la familia —Christi Bragg, su esposo y sus hijos— pudiera entrar. La comunidad que encontraron fue magnética.

En una ocasión, cuando su podadora se descompuso, amigos de su grupo de estudio de la Biblia les compraron una nueva. Los líderes pagaron los análisis médicos de Bragg cuando sintió un dolor en el cuello y subsidiaron el pago a los campamentos de la iglesia para que sus hijos asistieran.

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Matt Chandler, el pastor principal en The Village Church, tiene seguidores en todo Estados Unidos. Se presentó durante una conferencia en Irvine, California, en 2013. CreditRyan Longnecker

Era el tipo de comunidad que Bragg, quien no fue criada con apego a la iglesia, quería para sus hijos. Firmaron el acuerdo de membresía de la iglesia, un contrato que declaraba que se someterían a la Biblia y a la autoridad y disciplina espiritual de los líderes. Los miembros prometen “practicar la castidad absoluta” salvo que se encuentren en un matrimonio heterosexual, “abstenerse del consumo de drogas ilegales, de embriagarse, de diseminar rumores” y “luchar de manera diligente por la unidad y la paz dentro de la iglesia”. Los líderes prometen “ejercer amorosamente la disciplina cuando sea necesario”.

Bragg podía sentir que su fe crecía. Aceptó los principios evangélicos, como confiar en Dios, no en los sentimientos personales. Aprendió la importancia de ser lenta para enojarse y rápida para perdonar.

Admiraba a Chandler, un guapo pastor que era una estrella en ascenso de 1,95 metros de estatura, cuyos sermones siempre hacían reír a la gente.

Chandler se ha convertido en un nombre reconocido del evangelismo estadounidense con una infinidad de seguidores en todo el país. Muchos jóvenes consideran que su fe es auténtica, incluso atractiva.

Con más de diez mil asistentes semanales, The Village ahora tiene cinco iglesias en la región de Dallas. Chandler está recaudando dinero para construir una nueva sede que probablemente cueste más de 70 millones de dólares. Hace poco declaró que The Village ha “entrado en una especie de era dorada”.

Esta comunidad, dijo Bragg, fue “nuestra vida entera”.

Pero en un día frío de febrero del año pasado, Christi Bragg estaba empacando la camioneta para que la familia pasara un fin de semana en un lago con amigos. Su hija le preguntó si podía hablar con ella en el porche trasero, a solas.

En el campamento de verano para niños al que había ido unos seis años antes, relató su hija, estaba durmiendo en el dormitorio de las niñas cuando se despertó al sentir que alguien le había bajado la ropa interior. Un hombre, a quien no mencionó, estaba sentado en la cama, tocándola. Se encendió una luz en el baño y el hombre se fue.

“Tu mundo entero se viene abajo”, recordó Bragg.

Sin respuestas claras

Bragg, quien también fue víctima de abuso sexual, se dio cuenta de que su peor pesadilla se había vuelto realidad. De repente, todos los problemas en la vida de su hija cobraron sentido. Las pesadillas recurrentes. La noche que decidió no suicidarse para que sus hermanas no la encontraran muerta. Las horas de terapia y tratamientos médicos.

Cuando la familia llegó al lago, Bragg presentó una denuncia policial. También alertó a la iglesia. No sabía cómo era el proceso de denuncia, así que una amiga la puso en contacto con uno de los pastores de alto nivel.

Tuvo noticias de inmediato. El pastor, Josh Patterson, dijo que la iglesia también presentaría una denuncia ante la policía y que oraría por su familia. El pastor le dio el nombre de alguien que se pondría en contacto con ella.

Cuando la policía comenzó a investigar, Bragg buscó información.

Llamó a la mujer que había estado a cargo del campamento de The Village para tratar de confirmar qué líderes habían asistido ese año. Trató de conseguir que el centro de retiro bautista donde se realizó el campamento le diera una fotografía, una lista de las asignaciones de las cabañas, cualquier cosa. Incluso comenzó a llamar a otras iglesias que también habían realizado campamentos en ese centro. No obtuvo respuesta a ninguna de las llamadas que hizo.

Pasaron semanas, y su hija, por primera vez, comenzó a mencionar el nombre de un hombre que había frecuentado su cabaña: el ministro asociado para la infancia en la iglesia, Tonne.

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“Nadie velaba por los intereses de nuestra hija”, dijo Bragg. CreditAnnie Flanagan para The New York Times

Incapaz de esperar más para recibir noticias de los líderes de la iglesia, Bragg solicitó reunirse con ellos. La iglesia respondió que podrían reunirse dentro de algunas semanas, tres meses después de que la familia denunció el incidente.

En la reunión, ninguno de los tres principales pastores de la iglesia estuvo presente. Bragg y su esposo llevaron una lista de quince preguntas sobre las políticas de la iglesia y el campamento. No recibieron respuestas claras.

Bragg mencionó la posibilidad de que el abusador pudiera ser alguien de The Village. Eso era imposible, recordó que le dijo Doug Stanley, un director de alto nivel, porque los líderes seguían el código moral de la iglesia que estaba consagrado en el acuerdo de membresía.

Ella volteó a mirar a su esposo cuando salieron. “Gracias a Dios” por el detective de policía asignado al caso, dijo. “Si dependiéramos de nuestra iglesia para que nos diera información, nos estaríamos yendo con las manos vacías”.

‘Conflicto de intereses’

Los líderes de The Village le aseguraron a Bragg que se estaban asesorando con expertos sobre su caso, incluida Kimberlee Norris, fundadora de MinistrySafe, una empresa cuyos servicios son populares entre las iglesias evangélicas.

La firma, que anuncia que su visión “se centra en las víctimas”, ofrece capacitación sobre seguridad infantil y prevención del abuso sexual a las iglesias deseosas de demostrar que están al día sobre cómo proteger a sus congregaciones. Muchos miembros de la iglesia confían en que, si su congregación trabaja con MinistrySafe, debe ser en beneficio de las víctimas.

En su sitio web, The Village cita actualmente su trabajo con MinistrySafe como prueba de que es “un lugar seguro para los niños y las víctimas”.

Bragg pensó que MinistrySafe defendería a su familia. “Dicen que protegen a los niños de los depredadores. Nuestra hija ha sido víctima de un depredador”, afirmó.

No obstante, cuando Bragg preguntó a The Village si podía hablar con un representante de MinistrySafe, la iglesia dijo que no. Uno de los pastores de alto nivel, Brian Miller, dijo que, dado que la iglesia era clienta de Norris, habría un “conflicto de intereses” si ella hablaba con la empresa, relató Bragg.

Lo que Bragg no sabía era que Norris y su esposo son abogados y socios en un bufete jurídico dedicado a gestionar crisis y minimizar riesgos para sus clientes. El sitio web de MinistrySafe ofrece asesoría jurídica y esos servicios se proporcionan a través del despacho de abogados de Norris, Love & Norris.

En una entrevista, Norris se negó a comentar sobre cuestiones específicas de su trabajo con The Village y mencionó que desconocía que la familia Bragg quería ponerse en contacto con MinistrySafe. Comentó que, en general, aconseja a las iglesias retirar a cualquier miembro del personal acusado para que no tenga acceso a los niños durante el tiempo en el que se realiza la investigación penal y emprender pesquisas para ver si otros menores también fueron afectados. Norris explicó que su trabajo consistía en trabajar con la iglesia, no con víctimas particulares, pero que no representaría a un acusado en un caso de abuso sexual infantil. “Mi trabajo es preparar ministerios”, dijo. “Soy abogada, pero no los represento”.

Algunos defensores de sobrevivientes han manifestado su preocupación por la manera en la que las iglesias usan los servicios de MinistrySafe después de que se ha denunciado un abuso.

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Bragg cree que los líderes religiosos se preocupaban más por proteger a la iglesia, que por el bienestar de su hija. CreditAnnie Flanagan para The New York Times

MinistrySafe puede encargarse de los riesgos jurídicos para las iglesias, pero no ayuda a promover una mayor transparencia como parte de su respuesta al abuso, dijo David Pittman, un sobreviviente.

“Los cristianos quieren creer que todo lo que la iglesia hace por ellos es por su seguridad y salvación”, afirmó. “Sencillamente, eso no es cierto, no ahora”.

Noticias sorprendentes

A comienzos de junio, los Bragg le habían informado a The Village que el nombre del hombre que creían que había tocado a su hija era Tonne, pero miles de miembros de la iglesia seguían sin saber que se había denunciado un abuso.

Bragg supo que Tonne acababa de ausentarse debido a un permiso por motivos “personales” que no se dieron a conocer. The Village había enviado correos electrónicos a las familias y les había pedido que le enviaran cartas de aliento.

Ella preguntó a los líderes de la iglesia si su ausencia se relacionaba con su familia. Uno de los pastores de mayor rango le contestó que no.

Luego, de manera repentina, Tonne fue retirado de manera permanente del personal. “Esta decisión es resultado de un problema de consumo de alcohol y es triste para todos nosotros”, dijo Chandler en un correo electrónico que envió a los miembros de la congregación el 15 de junio. “Matt quiso que ustedes supieran la razón específica de su destitución en vez de recibir un noticia vaga y general”.

Bragg no entendía nada: ni el motivo que se dio ni por qué se tomaban en cuenta las preferencias de Tonne, pero no las suyas, ni por qué a él le enviaron cartas, pero no a su familia. Sus amigos se preocuparon más.

“Las cosas siempre me parecieron un tanto extrañas”, dijo una amiga de los Bragg, Ericka Eskam, quien asiste a otra iglesia. “¿Y si no era la única? ¿Por qué no quisieron averiguar de inmediato si no había más niños afectados?”.

La iglesia le pagó a Bragg para que asistiera a ocho sesiones de terapia y le entregó 1000 dólares a su familia en Navidad, no para la atención de su hija, sino para bendecirlos, dijo Bragg.

Tabatha Pino, quien educa a sus hijos en casa junto con Bragg, dejó The Village a principios de este año en parte debido a la falta de respuesta de los pastores. Las nuevas madres tienen más atención que los Bragg, dijo.

“Uno pensaría que estarían con la víctima”, dijo. “Eso lo dice todo”.

Cuando terminó el verano, Bragg recibió noticias alentadoras. El detective de policía había llevado el caso ante la fiscalía de distrito del condado de Dallas, y The Village por fin estaba dispuesta a emitir una declaración pública. Aliviada, preparó una declaración de la familia para acompañar el anuncio de la iglesia, que se publicó en línea.

Entonces, un domingo de septiembre, Chandler dijo a la congregación que había surgido una acusación de abuso sexual. No mencionó al sospechoso. “Es una muestra de la valentía del menor y la fortaleza de la familia el haber compartido esto, y queremos apoyarlos de todas las maneras en las que sea posible”, declaró.

Lo que dijo a continuación, enfureció a Bragg. “Queremos anunciar con toda claridad que no hay personas de interés en esta investigación que tengan acceso a los menores de The Village Church”, dijo. “No dejaríamos que alguien que esté siendo investigado por un delito semejante esté cerca de ninguno de los niños de The Village Church”.

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Matthew Tonne, que era el ministro asociado para los niños de la iglesia, fue arrestado por cargos de conducta sexual inapropiada con la hija de Bragg.CreditCárcel del condado de Dallas

Se trataba de un tecnicismo. Tonne ya había sido destituido.

The Village dijo en la declaración que el detective policial había pedido a la iglesia “no mencionar el nombre del acusado a sus miembros en aquel momento”.

“Cumplimos su petición”, afirmaba la organización en la declaración. “Posteriormente, comunicamos el nombre del acusado cuando fue parte de los archivos públicos porque los cargos ya se habían presentado y estuvimos en condiciones de hacerlo”.

Para la mayoría de las personas que estaban en la iglesia, la noticia fue una sorpresa. Lancine Aday, de 41 años, dijo que Chandler parecía realmente afectado, pero se sintió un poco intranquila. Su hijo había asistido al campamento en 2012, y tenía dudas.

No obstante, esperaba que la iglesia le estuviera dando a la víctima “todo lo que quiere y necesita”.

“Conociendo a Matt y sabiendo el gran corazón que tiene, me imagino que hizo todo lo posible por hacer por la víctima todo lo que pensó que era correcto”, dijo Aday, en referencia a Chandler.

‘No tenemos ni idea de qué hacer ahora’

En noviembre, el caso se hizo público después de que un gran jurado sentenció a Tonne y los cargos en su contra se publicaron en el sitio web del tribunal del condado de Dallas. Fue arrestado a principios de enero y puesto en libertad tras pagar una fianza de 25.000 dólares.

En vista de que la iglesia seguía sin nombrar a Tonne ante la congregación, Bragg dijo que se sentía tan desesperada que quería pararse frente a todos con un letrero un domingo, con el nombre de Tonne y su número de caso, F1800705, que había memorizado.

Pero el 20 de enero, estuvo presente cuando Chandler se levantó para dirigirse a la congregación. Ella había tenido muy pocas noticias suyas; él le había enviado a su familia una tarjeta breve escrita a mano en julio, disculpándose por no haberse puesto en contacto con ellos. Cuando Bragg le preguntó si aceptaría tomarse un café con ellos, la asistente de Chandler le ofreció una fecha para la que faltaban meses.

Esa mañana de enero, Chandler dio una actualización vaga sobre “el incidente del campamento infantil de 2012”.

Refirió a los miembros de la congregación a una declaración en el sitio web de la iglesia, agregando que no quería entrar en detalles. “Todo aquello” lo hacía sentirse “débil, cansado, fatigado y dolido”.

Chandler agradeció a Dios por la “evidencia de gracia” en la familia de la víctima. “Todavía están aquí”, oró desde el escenario. “Todavía estamos caminando con ellos. El Señor se mueve con ellos”.

La declaración decía que Tonne había sido acusado formalmente, pero no mencionaba los cargos; decía que había sido retirado del personal “por otras razones”.

La abogada defensora de Tonne, Sheridan Lewis, dijo recientemente que le preocupaba cómo la iglesia había manejado el caso y que estaba analizando la que pareció ser una “decisión calculada” de los líderes de la iglesia de retirar a su representado después de “una investigación evidentemente superficial”.

Durante meses, familiares de los Bragg los habían presionado para que contrataran a un abogado pero la familia estaba nerviosa. Sus amistades de la iglesia decían que contratar a un abogado no sería bíblico, citando las Escrituras y el acuerdo de membresía.

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Bragg con su hija en casa. La familia ya no asiste a The Village Church. CreditAnnie Flanagan para The New York Times

Bragg recordó un episodio que presenció en The Village unos años antes, cuando una mujer anuló su matrimonio tras descubrir que su marido veía pornografía infantil. Los líderes de la iglesia la sancionaron por no seguir los protocolos para el matrimonio establecidos en el acuerdo. Al final, los líderes se disculparon, pero Bragg temió un castigo similar por parte de la iglesia.

Sin embargo, cuando los Bragg se reunieron con representantes de The Village para una mediación jurídica a mediados de mayo, la pareja acudió con sus abogados. Ningún pastor estuvo presente ni se llegó a una resolución. Al día siguiente, Christi Bragg y su marido cancelaron su membresía de The Village.

“Lo que encontramos el miércoles fue una iglesia que tomó la decisión consciente de protegerse en lugar de reflejar al Jesús que dice seguir”, escribió al pastor de su iglesia en Southlake.

“Es una broma tremendamente triste”, continuó. “Nosotros seguimos las reglas. Seguimos los estatutos. No tenemos ni idea de qué hacer ahora”.

Los pastores no han pedido a los Bragg que regresen, según la familia.

En una declaración, The Village afirmó: “Continuamos rezando para que se sepa la verdad, para que se haga justicia y por la sanación de todos los involucrados”.

Boz Tchividjian y Mitch Little, los abogados que representan a la hija de la familia Bragg, quien ahora es mayor de edad, dijeron que su clienta planeaba seguir adelante con el litigio formal a fin de hacer a The Village “responsable por el trauma sexual infligido a su persona, cuando era una niña, por parte de un empleado adulto”.

Una iglesia que fuera su casa

La Convención Bautista del Sur no tiene ningún procedimiento ni mecanismo de seguridad para responder a una acusación de abuso cuando surge en alguna de las iglesias de la denominación, las cuales son autónomas. La convención se ha resistido a peticiones de reforma desde hace años, pero atender la cuestión del abuso sexual será una parte importante de su convención anual de esta semana en Birmingham, Alabama.

Se espera que los representantes voten para determinar si se creará un nuevo comité que evalúe las acusaciones contra las iglesias por manejar mal los casos de abuso, y respecto a una modificación constitucional propuesta que permitiría expulsar a dichas iglesias de la convención si las acusaciones se comprueban. Hace poco, los líderes también dieron a conocer un nuevo programa para atender a los sobrevivientes.

Analizar cómo se protegen jurídicamente las iglesias en los casos de abuso no forma parte de la agenda. Algunos de los altos funcionarios a los que se les ha dado responsabilidad para atender este problema también han buscado asociarse con MinistrySafe.

Un pequeño grupo de defensores ha planeado realizar una protesta durante la conferencia, siguiendo el ejemplo de la reina Ester, una mujer que según la Biblia fue escogida para enfrentarse a los líderes “en momentos como estos”.

Al presidente de la denominación, Greear, le preocupa cada vez más que las familias puedan ver hipocresía y se vayan.

“Dios entregó su vida para proteger a los vulnerables”, señaló Greear. “¿Qué mayor mentira podríamos haber dicho sobre el Evangelio si hacemos de la vista gorda cuando la gente recurre a nosotros en busca de ayuda?”.

Christi Bragg dijo que todo lo que había querido era una iglesia que fuera su casa y se preocupara por su familia. Los evangélicos de Dallas están encantados con The Village, con Chandler y con todo lo que la iglesia representa, dijo ella recientemente. Luego comenzó a llorar.

“Es nuestra palabra contra la de esta gente”, afirmó. “¿Dónde podremos ir y decir: ‘Esto es lo que nos ha pasado’, y que realmente nos respeten?”.


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Taizé: cinco casos de abusos de menores en el pasado reconocidos ahora por el Superior.

El Hermano Alois denuncia cinco casos de abuso a menores

“Vergüenza y profunda tristeza.” El prior de la comunidad de Taizé ha informado a la justicia de cinco casos de agresiones sexuales cometidos hace más de treinta años.

Massimiliano Menichetti – Ciudad del Vaticano

Proteger, escuchar, no esconder. Sobre estos tres puntos se basa la carta escrita del Hermano Alois, prior de la comunidad de Taizé que ha denunciado ayer a las autoridades competentes cinco casos de agresiones de caracter sexual, perpetradas a menores que tuvieron lugar entre los años 50 y 80 por parte de tres hermanos diferentes, dos de los cuales murieron hace más de quince años.

Vergüenza y profunda tristeza

En poco más de una página, el Hermano Alois habla de “vergüenza y profundo dolor” al escuchar “lo que las víctimas han experimentado y sufrido”. Las denuncias se escucharon inmediatamente “con absoluto respeto”, para acompañar lo mejor posible a quienes han padecido ese dramático sufrimiento. Asimismo, el prior destaca que la legislación francesa “exige la notificación de todos los casos, independientemente del momento en que se hayan cometido los hechos”.

En este momento en el que la sociedad y la Iglesia intentan arrojar luz sobre el abuso y las agresiones sexuales, especialmente contra los niños y las personas vulnerables,  Alois explica que “este informe forma parte de una labor de verdad ya iniciada por la escucha de las víctimas”, a las que sigue dirigiéndose con su pensamiento y su cercanía.

Otras posibles víctimas

“Es posible que nuestro hablar -añade- lleve a otras posibles víctimas a dar a conocer sus casos: las escucharemos y las acompañaremos en los pasos que quieran dar”. Asimismo, el Hermano Alois subraya la responsabilidad y el compromiso de la comunidad para con la seguridad y la integridad de todos, destacando la disposición a denunciar cualquier “violación de la integridad” tanto “a las autoridades judiciales competentes” como “eclesiásticas”. Otras medidas ya adoptadas al respecto son el sitio web dedicado a la protección de las personas y una dirección de correo electrónico (protection@taize.fr) para facilitar la presentación de informes.

Confianza, seguridad y verdad

“Si hablo hoy -concluye- es porque se lo debemos a las víctimas, a sus seres queridos y a quienes buscan en Taizé un espacio de confianza, seguridad y verdad”.


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Próxima asamblea USA de obispos y nuevos casos de pederastia a examen; McCarrick e informe Pensilvania.

Usa, vescovi: nuovo Rapporto sugli abusi all’esame della prossima plenaria

I vescovi cattolici degli Stati Uniti si riuniranno dall’11 al 14 giugno a Baltimora per la loro assemblea generale di primavera. In primo piano la nuova crisi della pedofilia nella Chiesa statunitense dopo il caso McCarrick e il rapporto del Gran Giurì di Pennsylvania

Lisa Zengarini – Città del Vaticano

La crisi degli abusi sessuali nella Chiesa sarà uno dei temi principali della prossima sessione primaverile della Conferenza episcopale degli Stati Uniti (Usccb) in programma dall’11 al 14 giugno a Baltimora. I vescovi ascolteranno la presentazione del nuovo Rapporto annuale del National Review Board (Nrd), la commissione incaricata dalla Usccb di verificare l’attuazione della Carta per la protezione dei bambini e dei giovani adottata a Dallas nel 2002.

Netto aumento delle denunce e dei risarcimenti

Dai dati raccolti, relativi al periodo 1 luglio 2017-30 giugno 2018, emerge un netto aumento delle denunce: 1.455, il doppio rispetto allo stesso periodo dell’anno precedente. Parallelamente, è cresciuta l’entità dei risarcimenti: 301,6 milioni, ossia il 14% in più rispetto al 2017. Il 90% degli accusati sono deceduti o sono stati rimossi dal loro ministero. La maggior parte dei casi si è verificata tra il 1960 e il 1990, con un picco negli anni ’70.

Inadempienti il 14% delle diocesi ispezionate

Nel rapporto sono riportati anche i risultati delle ispezioni condotte nel 2018 dal Board in un terzo delle 196 diocesi statunitensi sull’applicazione della Carta di Dallas. La commissione ha riscontrato diverse inadempienze nel 14% dei casi. Tra i problemi rilevati archivi diocesani lacunosi e disorganizzati e l‘ammissione di alcuni chierici, religiosi, personale laico e volontari che hanno contatti con minori senza una previa formazione e una verifica dei loro trascorsi. I dati, afferma il presidente della National Review Board Francesco Cesareo, in una lettera allegata al Rapporto, denotano “compiacenza e scarsa diligenza da parte di alcune diocesi”.

Passi avanti dopo il caso McCarrick e il rapporto del Gran Giurì della Pennsylvania

L’introduzione del Rapporto rileva come lo scandalo McCarrick (l’ex cardinale dimesso dallo stato clericale a febbraio da Papa Francesco per ripetuti abusi su adulti e minori) e il Rapporto del Gran Giurì di Pennsylvania sui casi di pedofilia nelle diocesi dello Stato, hanno contribuito a cambiare tale atteggiamento e riconosce i “passi avanti” compiuti dalla Chiesa statunitense per combattere questi crimini. Secondo il Board, tuttavia, “resta ancora lavoro da fare”. In particolare, in linea con quanto indicato da Papa Francesco nel Motu proprio: “Vos estis lux mundi”, il Rapporto chiede nuove misure per affrontare la questione della cosiddetta “accountability” dei vescovi coinvolti in casi di copertura e un maggiore coinvolgimento di laici qualificati nelle indagini sui casi di abuso.

Gli altri temi della plenaria

Tra gli altri punti all’ordine del giorno dell’assemblea vi saranno la discussione delle future priorità pastorali della Chiesa negli Stati Uniti per il quinquennio 2019-2024, la questione migratoria e l’aggiornamento del documento Forming Consciences for Faithful Citizenship sull’impegno politico che viene tradizionalmente pubblicato in occasione delle elezioni presidenziali.


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Nuevas revelaciones sobre el caso McCarrick

Newly released letters shine light on McCarrick allegations

Former Cardinal Theodore McCarrick listens during a news conference in Washington in this May 16, 2006, file photo. (AP Photo/J. Scott Applewhite)

(RNS) — A series of leaked emails has revived a long-simmering scandal involving defrocked Catholic Cardinal Theodore McCarrick, providing new evidence that the former archbishop of Washington, D.C., was disciplined after allegations of sexual misconduct but was nevertheless allowed to travel and work under both Pope Benedict XVI and Pope Francis.

The emails appear to confirm some of the claims made last year by Archbishop Carlo Maria Viganò, a former Vatican diplomat to the U.S., but do not appear to corroborate allegations that Pope Francis was aware of the restrictions placed on McCarrick after he was accused of sleeping with seminarians.

Last year, the pontiff took away McCarrick’s rank of cardinal and banned him from ministry in the wake of a separate allegation that McCarrick abused a minor decades before.

In one August 2008 message to Italian Archbishop Pietro Sambi, then the pope’s representative in the U.S., McCarrick said he was “ready to accept the Holy Father’s will in my regard.” He was referring a request from Italian Cardinal Giovanni Battista Re that McCarrick cancel his speaking engagements and move to a monastery. He contested the latter, suggesting that his sudden departure would cause “publicity,” which he said was “precisely what Cardinal Re is hoping to avoid.”

The documents are the latest salvo in what at least one expert described as an internal “fight” over what happened in Washington, with a bevy of leaks, letters and reports painting an increasingly convoluted picture of who knew what, and when. It also puts additional pressure on Pope Francis, whose papacy has come under fire after the resurgence of the Catholic sex abuse scandal over the past year and a half.

According to news first reported Tuesday (May 28) by the website Crux and by CBS News, Monsignor Anthony Figueiredo, a priest in Newark, N.J., who previously served as McCarrick’s secretary, revealed the letters and emails he said McCarrick wrote from 2008-2017. McCarrick served as Washington’s archbishop from 2001-2006.

The correspondence provided by Figueiredo, who also served as McCarrick’s “go-between” and aide during trips to Rome for years, includes McCarrick fervently denying some of the allegations against him.

“I have never had sexual relations with anyone,” McCarrick allegedly wrote in one letter to a senior Vatican official. McCarrick did, however, acknowledge that he shared his bed with seminarians, an act he called “an unfortunate lack of judgment.”

“As the problems of sexual abuse began to surface, I realized this was imprudent and stupid and it stopped,” he wrote.

Other 2008 emails from McCarrick to Figueiredo — which Crux reportedly confirmed originated from McCarrick’s account — include him describing how Re told the archbishop to resign from all positions in Rome or with the U.S. Conference of Catholic Bishops, and barred him from making any public appearances without permission.

But the documents suggest McCarrick began to defy prohibitions as time wore on, traveling to Rome (something he was also initially told not to do) on numerous occasions as well as countries around the world — particularly after the election of Pope Francis in 2013, when McCarrick traveled on behalf of the church.

Francis has repeatedly denied that he knew anything about the Washington cleric’s situation before spring 2018, saying as much in a new interview published the same day as the documents.

“I said it many times, I knew nothing, no idea,” Francis told Mexican journalist Valentina Alazraki.

Massimo Faggioli, historian and theologian at Villanova University, said the documents do not indicate that Pope Francis was aware of the restrictions reportedly placed on McCarrick by Benedict.

Faggioli said Francis’ willingness to make bold public statements regarding the scandal stands in stark contrast to other Vatican officials involved. He pointed out that Pope Benedict published a lengthy letterlast month addressing the uptick in the sex abuse crisis but has not as of yet spoken out about the McCarrick incident.

The letters appear to suggest that Cardinal Donald Wuerl, who replaced McCarrick as archbishop of Washington, was involved in implementing restrictions against McCarrick, despite initially denying to the media that he knew about the abuse charges at all. (Wuerl later backtracked, calling it a “lapse in memory.”)

“What’s clear is that they are still fighting over Washington, D.C.,” Faggioli said. “The appointment of Wilton Gregory (who became archbishop of Washington earlier this month) has not put to rest the issue, because it seems to me they are still going after Cardinal Wuerl.”

Meanwhile, the Vatican continues to conduct its own investigation into the matter. But Faggioli suggested that any final report from the church is unlikely to be comprehensive and that the real power to investigate likely lies with American journalists.

“I would not expect the equivalent of the Mueller report on the McCarrick case,” he said.


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Cuál será el resultado de las nuevas normas del Papa contra el abuso sexual. Comentario de Thomas Reese

The success of Pope Francis’ new sex abuse reporting rules depends on enforcement

Pope Francis attends an ecumenical and interreligious meeting with young people in Skopje, North Macedonia, on May 7, 2019. (AP Photo/Alessandra Tarantino)

(RNS) — Learning from what he calls “the bitter lessons of the past,” Pope Francis has issued the most comprehensive response of his papacy to the sex abuse crisis.

The new document requires bishops, priests and religious to report sexual abuse and cover-ups to church officials and sets up new procedures for investigating bishops.

It also tells bishops to follow local laws governing reporting of abuse to civil authorities.

This is a major step forward for the Vatican. In dealing with not only abuse but also cover-ups, the pope has responded to demands that bishops be held accountable for not protecting children from abusive priests. It also responds to those who complained that the February sex abuse summit in Rome, to which the pope called leading bishops from all over the world, was all talk and no action. Now Francis has acted.

The new norms apply not only to abuse of minors (those under 18) but also to abuse of other vulnerable people, as well as anyone forced “by violence or threat or through abuse of authority, to perform or submit to sexual acts.” This includes adult seminarians, novices and women religious.

The May 9 document, “Vos estis lux mundi” (“You are the light of the world”), applies to all bishops, priests and religious throughout the world. It also encourages lay people to report abuse or cover-up. Those reporting must be protected from any “prejudice, retaliation or discrimination.” Nor can accusers or victims be required to keep silent about their accusations. And if the victims request it, they must be informed of the results of the investigation.

Bishops are required to set up procedures for reporting and investigating accusations against priests by June 1, 2020. U.S. dioceses already have such procedures, but they are lacking in many dioceses in the Global South. In the U.S. the procedures currently apply only to priests, not bishops.

Under the new norms, accusations of abuse or cover-up against a bishop are to be reported to his archbishop, also called a metropolitan, or to the Vatican. The metropolitan reports the accusations to Rome, which then empowers him to investigate. If an archbishop or cardinal is accused, it is reported to Rome, which will assign a prelate to investigate him.

Status reports on any investigation must be sent by the archbishop to Rome every 30 days, with the final report within 90 days, although extensions can be granted when needed.

The norms are not perfect, but they are a major step forward.

“The law is important because it gives a clear statement of an obligation,” Archbishop Charles Scicluna told the National Catholic Reporter. “I think the obligation has always been there, but experience shows us that either a closed-shop mentality or a misplaced interest in protecting the institution was hindering disclosure.”

Some will complain that having archbishops investigate bishops is not credible, as the “closed-shop mentality” may again intrude. True, but it is better than nothing, and smart archbishops will involve the laity in the investigations.

Critics will also complain that reporting accusations of abuse to civil authorities is not required, unless local laws mandate it. Many civil jurisdictions do not require reporting.

Reporting should be required in the United States and other countries with functioning and fair criminal justice systems where a person is presumed innocent until proved guilty. But in many countries, police and courts are corrupt, incompetent or abusive. In some countries, a priest would be presumed guilty if his bishop reported him.

The new norms dealing with cover-ups are a good first step, but in civil society as in the church, good laws are not enough. Enforcement is also necessary if children are to be protected and survivors of abuse are to have justice.

We now must see how the Vatican executes and enforces the new rules — especially because the laws can be applied retroactively against past cover-ups. That could result in a tsunami of accusations, but only if the new norms are enforced well can the church’s credibility be rebuilt.


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Mexico: sobre abusos sexuales se debe informar a la autoridad civil

Obispos mexicanos expresan su compromiso para combatir el mal de los abusos. Obispos mexicanos expresan su compromiso para combatir el mal de los abusos.  

México, Obispos: “es esencial informar a las Autoridades Civiles sobre casos de abuso”

La Conferencia del Episcopado Mexicano se pronuncia luego de la publicación del Motu Proprio del Papa Francisco asegurando su compromiso para combatir el mal de los abusos.

Mireia Bonilla – Ciudad del Vaticano

Después de que el pasado 9 de mayo el Papa Francisco promulgara el Motu Proprio dedicado a la lucha contra los abusos sexuales cometidos por clérigos y religiosos, las Conferencias Episcopales de todo el mundo se están pronunciando al respecto, mostrando su compromiso y asumiendo su responsabilidad para combatir este flagelo.

La última ha sido la Conferencia del Episcopado mexicano, quien ha asegurado que la presentación del Motu Proprio les ayuda “a acelerar el paso en la actualización de las Líneas Guía adoptadas en 2016, para aplicarlas de modo consistente en la vida eclesial” porque como Iglesia, “deben enfrentar los delitos cometidos por un clérigo, con todas las repercusiones sociales y eclesiales que conlleve”.

La CEM se compromete a aniquilar este flagelo

Los Obispos mexicanos también han expresado que asumen la responsabilidad de combatir este flagelo, el cual – puntualizan – “a pesar de todos los esfuerzos, aún no han logrado erradicar” a pesar de que desde que la Iglesia tiene conocimiento de ello “ha dado diligentemente una respuesta a nivel mundial, mediante la aprobación e implementación de líneas guía, de protocolos de comportamiento sacerdotal y de ambientes seguros, a nivel diocesano y a nivel de las Conferencias Episcopales”.

La CEM ofrece su apoyo incondicional a las víctimas

En el comunicado, los obispos de México también han referido su profundo dolor ante cada noticia sobre acusaciones de abuso sexual por parte de clérigos y expresan su cercanía y apoyo a cualquier víctima, asegurando que el Consejo Nacional de Protección de Menores de la CEM “ofrece su apoyo incondicional para escucharlas y encauzar su situación a la autoridad civil y eclesiástica correspondiente”.

La CEM y su respuesta efectiva y transparente

Además, recuerdan que la responsabilidad institucional de la Iglesia en México – y consecuentemente de las personas que ejercen cargos de gobierno pastoral al interno de la misma – ante un caso de delito sexual por parte de un clérigo, “implica observar no sólo lo previsto por el derecho canónico, sino también cumplir con la legislación penal mexicana”. Por ello, instan a todos los sacerdotes, religiosos y laicos que tengan conocimiento de un caso de abuso de “informarlo a las autoridades mexicanas, ofrecerse a colaborar en la investigación y aportar los elementos de prueba que le sean requeridos por la autoridad en términos de ley, para que, quien resulte responsable de la comisión de un delito, sea sancionado conforme a la ley”.

Conversión a la que están llamados como Iglesia

Al final del documento, la CEM asegura que es primordial que la Iglesia se comprometa a aplicar este principio para evitar fomentar “la cultura del abuso”, así como “el sistema de encubrimiento que le permite perpetuarse” y señala que se debe ser conscientes de la conversión a la que están llamados como Iglesia: “trabajar entre todos para generar una cultura del cuidado que impregne nuestras formas de relacionarnos, de rezar, de pensar, de vivir la autoridad” concluye.


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Opinión del Presidente de la conf. episcopal de USA sobre el motu proprio del Papa.

Cardenal Daniel N. DiNardo, Arzobispo de Galveston-Houston y Presidente de la USCCBCardenal Daniel N. DiNardo, Arzobispo de Galveston-Houston y Presidente de la USCCB  (AFP or licensors)

Card. DiNardo: El Motu del Papa, una respuesta mundial al mal de los abusos

El Presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB) emitió un Comunicado con relación al Motu Proprio del Papa Francisco, en el que da una respuesta mundial al mal de los abusos sexuales.

Renato Martinez – Ciudad del Vaticano

“El Papa Francisco ordenó una respuesta mundial al mal de los abusos sexuales. En ella se exige el establecimiento de sistemas de informes de fácil acceso, estándares claros para el apoyo pastoral de las víctimas y sus familias, puntualidad y minuciosidad de las investigaciones, protección para los denunciantes y participación activa de los laicos”, lo dijo el Cardenal Daniel N. DiNardo, Arzobispo de Galveston-Houston y Presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB), en un Comunicado publicado este jueves, 9 de mayo, en relación al Motu Proprio del Papa Francisco “Vos estis lux mundi”.

Explicar y tratar las circunstancias locales

Además del establecimiento de sistemas de informes de fácil acceso, estándares claros para el apoyo pastoral de las víctimas y sus familias, el Presidente de la USCCB dijo que este Documento también deja espacios para que las Conferencias Nacionales de Obispos, puedan explicar y tratar más específicamente sus circunstancias locales. “Nosotros recibimos el Motu Proprio Vos estis lux mundi – señaló el Card. DiNardo – como una bendición que va a empoderar a la Iglesia en todas partes para llevar a los abusadores ante la justicia, sin importar cuál rango ellos ocupen en la Iglesia. La ley también permitirá a la Iglesia la oportunidad y tiempo para brindar la sanación espiritual”.

La responsabilidad recae, en los sucesores de los Apóstoles

Asimismo, el Presidente de la USCCB recordó las palabras del Santo Padre cuando dijo que: ‘se necesita una conversión continua y profunda de corazones, atestiguada por acciones concretas y efectivas que involucren a todos en la Iglesia’. El Papa Francisco – agregó – tuvo claro que esta responsabilidad ‘recae, sobre todo, en los sucesores de los Apóstoles’. Como parte de esta responsabilidad, los Obispos también serán responsables bajo la autoridad de este Motu Proprio, que abarca el abuso sexual de menores o personas vulnerables, los actos sexuales obligados por el abuso de autoridad y cualquier encubrimiento de tales delitos.

Garantizar la implementación efectiva del Motu Proprio

Además, el Card. DiNardo explicó que, al publicar esta nueva ley, que es aplicable a la Iglesia en todo el mundo, el Papa Francisco ha dejado claro que la protección y la sanidad deben llegar a todos los hijos de Dios. “Luego de la reunión hace sólo dos meses de todos los Presidentes de las Conferencias Episcopales – precisó el Purpurado – el Motu Proprio muestra que el Papa Francisco espera un progreso rápido y completo”. Para la Iglesia en Estados Unidos, la tarea que tenemos ante nosotros ahora es establecer lo que sea necesario para garantizar la implementación efectiva del Motu Proprio. Nuestros comités ya han comenzado el trabajo de preparar medidas de implementación para la deliberación en la Asamblea Plenaria de la USCCB que se realizará en junio.

Llevar las instrucciones del Santo Padre a la acción

Finalmente, el Presidente de la USCCB manifestó su agradecimiento por la oportunidad de construir sobre la excelente base de la Carta de la USCCB para la Protección de Niños y Jóvenes, las Normas Esenciales para Políticas Diocesanas/Eparquiales sobre el Abuso Sexual de Menores por Sacerdotes o Diáconos, y la Declaración de Compromiso Episcopal, todos los cuales se remontan al 2002.
El marco existente en Estados Unidos, incluido el alcance a las víctimas, la tolerancia cero, la presentación de denuncias a las autoridades civiles y la experiencia de los comités de revisión, entre otras medidas, nos permite llevar las instrucciones del Santo Padre a la acción. Al compartir las dolorosas experiencias de los sobrevivientes y trabajar en estas nuevas protecciones, oremos para que sigamos convirtiéndonos en una Iglesia más fuerte.