Loiola XXI

Lugar de encuentro abierto a seguidor@s de S. Ignacio de Loyola esperando construir un mundo mejor


Deja un comentario

El próximo encuentro del Papa con los presidentes de las conferencias episcopales

Padre Zollner  encuentro vaticano protección menoresEl Padre Zollner  

El Padre Zollner presenta el Encuentro sobre la Protección de Menores

El Padre Hans Zollner – miembro de la Comisión Vaticana contra la Pedofilia y presidente del Centro para la Protección de Menores en el Gregoriano – presentó a los periodistas las líneas principales de la cumbre sobre la protección de los menores en la Iglesia, querida por el Papa Francisco, que se celebrará en el Vaticano del 21 al 24 de febrero.

Maurizio Fontana – Ciudad del Vaticano

El 85% de los niños de Oriente Medio y del cinturón norteafricano son víctimas de la violencia: heridos en el cuerpo, la mente y el alma por los abusos sexuales, la guerra, el terrorismo, el reclutamiento forzado en las milicias de niños y la falta de justicia a todos los niveles.  Ochenta y cinco millones de niños y jóvenes.  Es a partir de esta figura, un verdadero golpe en el estómago y en la conciencia de todos, que el Padre Hans Zollner utilizó para presentar -en una reunión celebrada en Roma en la mañana del martes 12 de febrero con periodistas- las líneas principales de la cumbre sobre la protección de los niños en la Iglesia, que se celebrará en el Vaticano del 21 al 24 de febrero. “¿Quién habla de estos ochenta y cinco millones de niños? El jesuita, miembro del comité organizador de la cumbre, preguntó de manera provocativa. Nadie. Pero el conocimiento, la conciencia es el primer paso decisivo para afrontar este drama.

Y éste será uno de los pasos fundamentales que se darán en el encuentro que el Papa Francisco desea vivamente. Será, precisó el jesuita, un encuentro de pastores que por primera vez pondrá sobre la mesa la cuestión de la protección de los menores en la Iglesia de manera sistémica, teniendo en cuenta las estructuras y procedimientos a nivel mundial.

El encuentro, anticipó Zollner, contará con la participación constante del Pontífice y se estructurará en torno a tres puntos clave. El primer día se discutirán las responsabilidades pastorales y jurídicas del obispo. Por lo tanto, será el turno de establecer -el segundo día de trabajo- a quien el obispo o superior de una orden debe informar sobre su trabajo en la materia y luego identificar qué estructuras, procedimientos y métodos son concretamente aplicables. Este es un aspecto que implica directamente la sinodalidad, uno de los elementos clave de la cumbre de finales de febrero. Por último, la tercera jornada estará dedicada al tema de la transparencia. Transparencia interna, por supuesto, pero también hacia las autoridades estatales y hacia todo el pueblo de Dios.

Es fundamental -añadió el presidente del Centro para la Protección de Menores de la Pontificia Universidad Gregoriana- entender que las normas no son suficientes: la claridad de los procedimientos no resolverá mágicamente el problema. La verdadera cuestión es cómo llegar a un cambio de actitud. La ayuda puede venir de escuchar directamente a las víctimas del abuso. Una escucha que todos los obispos han sido invitados a hacer directamente en sus países y que también será posible durante la cumbre gracias a algunos testimonios ya previstos. “Aquellos que realmente escuchan el grito de ayuda que viene de una de estas víctimas – subrayó el Padre Zollner – el llanto, las heridas de la psique, del cuerpo, del corazón y de la fe, no pueden permanecer como antes”. Esta será una de las principales herramientas para sensibilizar a los representantes de toda la Iglesia. Es, precisó el jesuita, una etapa de un largo camino por recorrer, pero ciertamente “tenemos la oportunidad de hacer algo importante”


Deja un comentario

Cómo debe ser el encuentro de los presidentes de las conferencias episcopales de la iglesia

Pope Francis meets with the leadership of the Chilean bishops' conference at the Vatican on Jan. 14 to talk about the sex abuse crisis affecting the church in Chile. (CNS photo/Vatican Media)Pope Francis meets with the leadership of the Chilean bishops’ conference at the Vatican on Jan. 14 to talk about the sex abuse crisis affecting the church in Chile. (CNS photo/Vatican Media)

The Vatican has spelled out the purpose and goals of the summit on the protection of minors, to be held Feb. 21 to 24, which will bring together the presidents of bishops’ conferences from around the Catholic world, senior officials of the Roman Curia, representatives of the international unions of major religious superiors (both men and women) and a number of survivors of abuse. It also sought to lower expectations for that event.

“The goal is that all of the bishops clearly understand what they need to do to prevent and combat the worldwide problem of the sexual abuse of minors,” Alessandro Gisotti, the interim director of the Holy See press office, told journalists at a press briefing at the Vatican today.

He said, “It is fundamental for the Holy Father that when the bishops who will come to Rome have returned to their countries and their dioceses that they understand the laws to be applied and that they take the necessary steps to prevent abuse, to care for the victims and to make sure that no case is covered up or buried.”

He told reporters, “Pope Francis knows that a global problem can only be resolved with a global response.”

Reading from a prepared text, Mr. Gisotti explained that the pope wants the February summit “to be an assembly of pastors, not an academic conference—a meeting characterized by prayer and discernment, a catechetical and working gathering.”

“Pope Francis knows that a global problem can only be resolved with a global response.”

In a separate communique today, reporting on the meeting on Jan. 10 of the preparatory committee for the February event, the Vatican said the summit includes “plenary sessions, working groups, moments of common prayer with listening to testimonies [from survivors], a penitential liturgy and a concluding Eucharistic celebration.”

It said Pope Francis “has assured his presence at the entire meeting,” adding that the pope has asked Federico Lombardi, S.J., the former director of the Holy See press office, “to moderate the plenary sessions.”

The summit is going to be a major media event, perhaps the biggest one since the 2013 conclave, and has given rise to high expectations. Mr. Gisotti sought to temper these. “It is important to emphasize that the church is not at the beginning of the fight against abuse,” he said. The summit “is a stage along the painful journey that the church has unceasingly and decisively undertaken for over 15 years,” he explained.

His remarks echoed the observations of Andrea Tornielli, the new editorial director for the Vatican Dicastery for Communication, in an editorial on Jan. 10. “There are excessive media expectations in view of the upcoming meeting called by Pope Francis on the subject of protecting minors and vulnerable adults, as if it were an event halfway between a council and a conclave,” Mr. Tornielli wrote. “These expectations risk overshadowing the ecclesial significance of a meeting among Pastors, among Presidents of Episcopal Conferences of the whole world who, together with the Successor of Peter, will reflect on the theme of abuse,” he added.

Mr. Tornielli said: “What needs to be emphasized, above all, is the universality that is typical of the Catholic Church and that reverberates in the meeting…. The presence of bishops from all over the world, called together for the first time to address this painful plague which has been, and is, a source of enormous suffering for victims and of counter-witness to the Gospel, will help to increase everyone’s awareness of the seriousness of the crisis.”

He added, “The phenomenon of the abuse of minors, the horrific experiences of the victims, the procedures to be applied in the face of accusations and the indications to ensure a safe environment for children and young people, will thus be examined from a perspective that is not solely European or American.”

Mr.Tornielli said that the purpose of the meeting is “to ensure that everyone taking part in it can return to their own country being absolutely clear about what must (and must not) be done with regard to addressing these cases. Namely, what steps must be taken to protect the victims, with respect for the truth and the people involved, in order to ensure that no more cases are stonewalled or covered up.

“The rules on how to respond have been established and strengthened by the will of recent popes,” he wrote, but “norms, laws, codes and procedures that are increasingly perfected and precise are not enough; they can never be enough if the mentality and the hearts of those who are called to apply them do not change.”

For this reason, he said, Pope Francis “continues to point out the path of conversion.”

He said it was important that each of the summit’s participants “listen to the testimonies of surviving victims” and follow the example of Benedict XVI and Pope Francis in meeting victims, listening to them weeping with them and sharing their suffering.

He recalled that Pope Francis, in his address to the diplomatic corps, said the February meeting will serve as an attempt “to make past mistakes opportunities for eliminating” the scourge of abuse, “not only from the body of the church but also from that of society.”


Deja un comentario

Objetivos del encuentro en febrero de todos los presidentes de conferencias episcopale del mundo

Alessandro Gisotti, Director ad interim Oficina de Prensa de la Santa SedeAlessandro Gisotti, Director ad interim Oficina de Prensa de la Santa Sede  (Vatican Media)

Gisotti: objetivo del encuentro de febrero sobre protección de menores

“La protección de menores en la Iglesia”: comunicación del Director ad interim de la Oficina de Prensa de la Santa Sede

El Director ad interim de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Alessandro Gisotti, explicó a los periodistas acreditados el objetivo del encuentro de los presidentes de las conferencias episcopales del mundo del próximo mes de febrero:

El Encuentro de febrero sobre la protección de los menores tiene un objetivo concreto: la finalidad es que todos los obispos tengan absolutamente claro lo que se necesita hacer para prevenir y combatir el drama mundial de los abusos a menores. 

 

El Papa Francisco sabe que un problema global se puede enfrentar solamente con una respuesta global. Y quiere que el Encuentro sea una reunión de Pastores, no una convención de estudio. Un encuentro de oración y discernimiento, catequético y operativo.

Para el Santo Padre, es fundamental que regresando a sus Países, en sus diócesis, los obispos reunidos en Roma sean conscientes de las reglas para aplicar y cumplan así los pasos necesarios para prevenir los abusos, para proteger a las víctimas, para no permitir que ningún caso sea ocultado o encubierto.

Sobre las grandes expectativas que se han creado alrededor del Encuentro es importante subrayar que la Iglesia no está en el punto inicial en la lucha contra los abusos.

El Encuentro es la etapa de un camino doloroso pero sin pausa que, con decisión, la Iglesia está recorriendo desde hace más de quince años.


Deja un comentario

Encuentro de presidentes de las conferencias episcopales. (Febrero 21-24) Objetivos.

Abusos, la Santa Sede: la reunión de obispos deberá aclarar bien como afrontarlos

Emergen los principales objetivos vaticanos: concreción y conciencia de modo que todos los obispos puedan regresar a sus diócesis sabiendo cómo actuar frente a los distintos casos

Obispos

CONDIVIDI
SCOPRI TOP NEWS
Pubblicato il 10/01/2019
Ultima modifica il 10/01/2019 alle ore 17:53
DOMENICO AGASSO JR
CIUDAD DEL VATICANO

Concreción y conciencia serán las palabras clave. Junto a la claridad. Desde la Santa Sede llegan las primeras indicaciones sobre los objetivos de la reunión convocada por el papa Francisco para afrontar la plaga de los abusos y de la pederastia. Emergen de un artículo publicado en el Osservatore Romano firmado por Andrea Tornielli, director editorial de los medios de comunicación vaticanos, que no esconde que el resultado hacia el que apunta es hacer que cada obispo pueda volver a su país sabiendo bien “lo que se debe hacer” frente a estos casos.

Al otro lado del río Tíber se advierte particularmente la presión –sobre todo desde los Estados Unidos– en vista de la próxima reunión sobre la protección de los menores y los adultos vulnerables que tendrá lugar entre el 21 y el 24 de febrero, en la que participarán los presidentes de las conferencias episcopales de todo el mundo. Y la confirmación llega del editorial de Tornielli, que denuncia una “expectación mediática excesiva, como si se tratara de un acontecimiento a medio camino entre un Concilio y un Cónclave”. Es un clima que corre el riesgo de “hacer pasar en segundo plano el significado eclesial de un encuentro entre Pastores, entre los Presidentes de las Conferencias Episcopales de todo el mundo, quienes junto al Sucesor de Pedro reflexionarán sobre el tema de los abusos”.

Tornielli subraya sin embargo que “la universalidad típica de la Iglesia Católica que se refleja en el encuentro: la presencia de los Episcopados de todo el mundo llamados, por primera vez todos juntos, a afrontar esta dolorosísima plaga que ha sido, y es, fuente de enormes sufrimientos para las víctimas y de contra testimonio evangélico, ayudará a acrecentar la conciencia de todos sobre la gravedad de la crisis”.

Así, el dramático fenómeno de la violencia sobre los menores, las trágicas experiencias de las víctimas, los procedimientos que deben aplicarse ante las denuncias y las directrices “para garantizar un ambiente seguro a los niños y a los jóvenes se examinarán, por lo tanto, desde una perspectiva no sólo europea o estadounidense”, sino con sensibilidad, matices y miradas “poliédricas”. Estilo y método de Papa Bergoglio.

Después está el párrafo que precisa el objetivo de la reunión, definido “muy concreto: hacer que cada uno de los que participarán en ella pueda regresar a su propio país teniendo absolutamente claro lo que se debe hacer (y no hacer) frente a estos casos. Cuáles son los pasos que deben darse para tutelar a las víctimas, respetando la verdad y a las personas implicadas, para lograr que nunca más ningún caso sea ocultado o encubierto”.

Otra puntualización: no se está en un “’año cero’ de la lucha contra los abusos” porque “en los últimos dieciséis años se han han dado muchos pasos significativos y concretos. Las normas para actuar han sido establecidas e intensificadas por voluntad de los últimos Pontífices y en algunos casos pueden ser definidas ’de emergencia’, dada la rapidez de acción que permiten con respecto a quienes se han manchado con este delito”.

Entre quienes siguen la actualidad vaticana la sensación es que este encuentro de febrero, para el que se prevé una extraordinaria presencia de periodistas y enviados provenientes de todos los continentes, pueda transformarse en un verdadero evento-símbolo de este pontificado. Y quizá más: un punto de inflexión decisivo para el futuro de la Iglesia.