Loiola XXI

Lugar de encuentro abierto a seguidor@s de S. Ignacio de Loyola esperando construir un mundo mejor


Deja un comentario

El Papa en el día mundial contra la trata de personas.

El Papa en el día Mundial contra la Trata: “Con empeño erradiquemos esta plaga de esclavitud moderna”

 

 

(RV).- “Cada año, miles de hombres, mujeres y niños son víctimas inocentes de la explotación laboral, sexual y del tráfico de órganos. Deseo renovar mi llamamiento al empeño de todos, con el fin de que esta “plaga aberrante, forma de esclavitud moderna, sea aplacada adecuadamente”, lo dijo el Papa Francisco el domingo 30 de julio, tras rezar la oración mariana del Ángelus en el Día Mundial contra la Trata de Personas.

El Santo Padre ha condenado públicamente y en numerosas ocasiones la trata de seres humanos, un fenómeno que considera un auténtico crimen contra la humanidad. En esta ocasión, reiteró su apelo a no permanecer indiferentes frente a la realidad de la trata. “Parece que nos hemos acostumbrado a considerarla como una cosa normal. Esto es feo, es cruel, es criminal”, explicó el Obispo de Roma ante miles de peregrinos reunidos en la Plaza de San Pedro, a quienes invitó a rezar a la Virgen María “para que sostenga a las víctimas y convierta los corazones de los traficantes”.

El Día Mundial contra la trata fue instaurado por Naciones Unidas desde el año 2013, con el fin de crear una conciencia social a nivel global sobre esta actividad delictiva, que acaba con la dignidad del ser humano

Según los últimos datos publicados por la Organización Internacional del Trabajo, se calcula que aproximadamente 21 millones de personas en el mundo son víctimas de la trata, en sus diversas modalidades de explotación existentes. Esta dura realidad repercute de manera directa o indirecta a todos los países, ya sea como país de origen, tránsito o destino de las víctimas.

Palabras del Papa tras rezar la oración mariana del Ángelus

«Queridos hermanos y hermanas:

Hoy es el Día Mundial contra la Trata de Personas, promovido por las Naciones Unidas. Cada año, miles de hombres, mujeres y niños son víctimas inocentes de la explotación laboral, sexual y del tráfico de órganos. Deseo renovar mi llamamiento al empeño de todos, con el fin de que esta  “plaga aberrante de esclavitud moderna”, sea aplacada adecuadamente. Oremos junto con la Virgen María para que ella sostenga a las víctimas de la trata y convierta los corazones de los traficantes.

Saludo ahora a los peregrinos provenientes de Italia y de otros países, en particular a las Hermanas Murialdinas de San José, las novicias de las Hermanas de María Auxiliadora, a los monaguillos de varias parroquias italianas, y al club italiano de Hockey Femenino de Buenos Aires.

Les deseo a todos un buen domingo, y por favor no se olviden de rezar por mí. Buen almuerzo y hasta pronto!».


Deja un comentario

El Papa condena la trata de personas.

“La trata de personas es plaga aberrante y esclavitud moderna”

Durante el Ángelus, el Papa rezó por las «miles de víctimas inocentes de la explotación laboral y sexual, y del tráfico de órganos». Después recordó a los fieles la «alegría del Evangelio»
AP

El Papa durante el Ángelus

133
0
Pubblicato il 30/07/2017
Ultima modifica il 30/07/2017 alle ore 12:45
GIACOMO GALEAZZI
CIUDAD DEL VATICANO

Advertencia del Papa contra la explotación laboral y sexual, y contra el tráfico de órganos. «Oremos junto con la Virgen María para que ella sostenga a las víctimas de la trata y convierta los corazones de los traficantes». Durante el Ángelus de hoy recordó que se celebra el Día Mundial contra la Trata de Personas, promovido por las Naciones Unidas. «Cada año, miles de hombres, mujeres y niños son víctimas inocentes de la explotación laboral, sexual y del tráfico de órganos —afirmó Francisco. Y parece que nos hemos acostumbrado a considerarla una cosa normal. ¡Estos es feo, es cruel, es criminal! Deseo renovar mi llamamiento al empeño de todos, con el fin de que esta “plaga aberrante de esclavitud moderna”, sea aplacada adecuadamente». Al final de su llamado, el Pontífice recitó con los fieles un Ave María. Y a todos los que se encontraban reunidos en la Plaza San Pedro propuso la «alegría del Evangelio», que «llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús». Efectivamente, «los que se dejan salvar por Él son liberados del pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento. Con Jesucristo siempre nace y renace la alegría». El Reino de Dios requiere «dinamismo, búsqueda y sacrificio».

 

Antes de la oración mariana, el Papa Francisco comentó el discurso parabólico de Jesús, que reúne «siete parábolas en el capítulo décimo tercero de Evangelio de Mateo, se concluye con las tres semejanzas de hoy: el tesoro escondido, la perla preciosa y la red de pesca». El Papa reflexionó sobre las primeras dos, que «subrayan la decisión de los protagonistas de vender toda cosa para obtener aquello que han descubierto». En el primer caso, explicó, «se trata de un campesino que casualmente se topa con un tesoro escondido en el campo donde está trabajando. No siendo el campo de su propiedad, debe comprarlo si quiere entrar en poseso del tesoro: entonces decide arriesgar todos sus haberes para no perder aquella ocasión de veras excepcional. En el segundo caso encontramos un mercader de perlas preciosas; él, como experto conocedor, ha descubierto una perla de gran valor. También él decide apuntar todo en aquella perla, al punto de vender todas las otras».

 

Estas semejanzas, según Francisco, resaltan dos características sobre la posesión del Reino de Dios: la búsqueda y el sacrificio. «El Reino de Dios es ofrecido a todos, pero no está puesto a disposición en una bandeja de plata, necesita un dinamismo: se trata de buscar, caminar, ocuparse —advirtió Jorge Mario Bergoglio. La actitud de la búsqueda es la condición esencial para encontrar; es necesario que el corazón arda del deseo de alcanzar el bien precioso, es decir, el Reino de Dios que se hace presente en la persona de Jesús. Es Él el tesoro escondido, es Él la perla de gran valor. Él es el descubrimiento fundamental, que puede dar un viraje decisivo a nuestra vida, llenándola de significado».

 

Frente a ese descubrimiento inesperado, «tanto el campesino come el mercader se dan cuenta que tienen delante una ocasión única que no deben dejarse escapar, por lo tanto, venden todo aquello que poseen». Entonces, «la valuación del valor inestimable del tesoro, lleva a una decisión que implica también sacrificio, separaciones y renuncias». Y, prosiguió Francisco, «cuando el tesoro y la perla han sido descubiertos, es decir, cuando hemos encontramos al Señor, es necesario no dejar estéril este descubrimiento, sino sacrificarle cualquier otra cosa». Por ello no se trata de «despreciar el resto sino de subordinarlo a Jesús, poniéndolo a Él en el primer lugar. La gracia en primer lugar. El discípulo de Cristo no es uno que se ha privado de algo esencial, es uno que ha encontrado mucho más: ha encontrado la alegría plena que sólo el Señor puede donar. Es la alegría evangélica de los enfermos curados, de los pecadores perdonados, del ladrón a quien se le abre la puerta del paraíso».

 

Hoy, recordó el Pontífice, «somos exhortados a contemplar la alegría del campesino y del mercader de las parábolas. Es la alegría de cada uno de nosotros cuando descubrimos la cercanía y la presencia consoladora de Jesús en nuestra vida». Una presencia que «transforma el corazón y nos abre a las necesidades y a la acogida de los hermanos, especialmente de aquellos más débiles». Por ello el Papa invitó a los fieles a pedir la intercesión de la Virgen María, para que cada uno de nosotros «sepa dar testimonio, con las palabras y los gestos cotidianos, de la alegría de haber encontrado el tesoro del Reino de Dios, es decir, el amor que el Padre nos ha donado mediante Jesús».

 

Después del Ángelus, Francisco saludó a «todos los peregrinos que vienen de Italia y de diferentes países, en particular las Monjas Murialdinas de San José, las Novicias de las Monjas de María Auxiliadora, los Ministrantes de diferentes parroquias italianas y el Club Italiano de Hockey Femenino e Buenos Aires». Como acostumbra, deseó a todos un buen domingo y pidió oraciones por él.


Deja un comentario

En Roma, Via Crucis por las mujeres crucificadas

“Vía Crucis por las mujeres crucificadas”. Aliento del Papa a los que luchan contra la trata

2017-04-07 Radio Vaticana

(RV).- “Saludo a la Comunidad Papa Juan XXIII y, al tiempo que exhorto a proseguir la obra en favor de las jóvenes salvadas de la prostitución, invito a los romanos a participar en el Vía Crucis por las mujeres crucificadas. Que tendrá lugar el viernes, 7 de abril en la Garbatella”. Con estas palabras el Papa Francisco alentó e invitó en su catequesis del primer miércoles de abril, a participar en el Vía Crucis por las mujeres crucificadas, que este año realiza su tercera edición.

El Evento, promovido por la Comunidad Papa Juan XXIII, busca sensibilizar a la sociedad actual sobre el drama de las mujeres víctimas de la trata y la esclavitud de la prostitución. En Italia, son más de cien mil las mujeres extranjeras entre 15 y 25 años, obligadas a prostituirse. A ellas, está dedicado el Vía Crucis de solidaridad y oración, que se llevará acabo la tarde de este viernes, 7 de abril, en el barrio romano de la Garbatella. Este momento de oración y reflexión estará encabezado por Mons. Angelo Becciu, Sustituto de la Secretaria de Estado Vaticano y otras personalidades, quienes llevaran en sus hombros una gran cruz, con ella, “quieren abrazar simbólicamente a todas las víctimas de este horrible mercado, señalan los organizadores, para darles solidaridad y elevar una oración de súplica a nuestro Señor en favor de las jóvenes que piden ser liberadas de este flagelo”.

(Renato Martinez – Radio Vaticano)


Deja un comentario

Violaciones de derechos humanos en el mundo de la prostitución.

amnistia-internacional-logo

Graves violaciones de derechos humanos sufridas por trabajadoras y trabajadores sexuales en el mundo

Photo by Spencer Platt/Getty Images

“Si un cliente se porta mal contigo, al final tienes que solucionarlo tú misma. Sólo llamas a la policía en caso de peligro de muerte. Si llamas a la policía, lo pierdes todo.” Trabajadora sexual de Noruega

26 de mayo de 2016

Amnistía Internacional publica hoy cuatro informes de investigación sobre las violaciones de derechos humanos que sufren las trabajadoras y los trabajadores sexuales en Noruega, Argentina, Hong Kong y Papúa Nueva Guinea.

Las personas que se dedican al trabajo sexual están especialmente expuestas a sufrir toda una serie de abusos contra los derechos humanos, como violación, violencia, extorsión y discriminación. Con demasiada frecuencia la protección de la ley y las medidas de reparación con que cuentan son escasas o inexistentes”, ha explicado Tawanda Mutasah, director general del Programa de Derecho Internacional y Política de Amnistía Internacional.

“Los gobiernos deben tomar aún más medidas para proteger de los abusos y violaciones de derechos humanos a quienes se dedican al trabajo sexual, en su mayoría mujeres que se enfrentan a múltiples formas de discriminación y desigualdades de género. Nuestra investigación pone de relieve los testimonios de estas personas y los problemas a los que se enfrentan a diario.”

Amnistía Internacional exige una serie de responsabilidades a los gobiernos para que, entre otras recomendaciones,garanticen la protección contra la violencia, la explotación y la coerción de manera que nadie se vea obligado a entrar en el trabajo sexual por falta de oportunidades. Además, pide la participación de las trabajadoras y los trabajadores sexuales en la elaboración de las leyes que afectan a su vida y a su seguridad, el fin de la discriminación y el acceso a la educación y a oportunidades de empleo para todas las personas.

Entre otras medidas de protección y prevención se recomienda la despenalización del trabajo sexual consentido, incluida la anulación de las disposiciones legales que prohíben las actividades conexas, como la prohibición de la compra y el ofrecimiento de servicios sexuales y de la organización general de trabajo sexual. Esta recomendación está basada en la evidencia de que tales disposiciones hacen a menudo que las personas que se dedican al trabajo sexual estén menos seguras y que se abuse de ellas con impunidad, pues es frecuente que tengan demasiado miedo a que las sancionen para presentar una denuncia ante la policía. Las leyes sobre el trabajo sexual deben estar centradas en la protección contra la explotación y los abusos, no en intentar prohibirlo por completo y sancionar a quienes se dedican a él.

Amnistía Internacional refuerza de esta manera su postura de que el trabajo forzoso, la explotación sexual infantil y la trata de seres humanos son abusos atroces contra los derechos humanos
, que hacen necesaria una acción concertada y que, con arreglo al derecho internacional, han de estar penalizados en todos los países.

“Queremos que se modifiquen las leyes para centrarlas en conseguir que la vida de las personas que se dedican al trabajo sexual sea más segura y que mejore su relación con la policía, a la vez que se aborda el problema absolutamente real de la explotación. Queremos que los gobiernos se aseguren de que ninguna persona es coaccionada para vender servicios sexuales o no puede dejar el trabajo sexual si decide hacerlo”, ha añadido Tawanda Mutasah.

La investigación
Un extenso trabajo de investigación -con cuatro informes específicos que ofrecen una cobertura global desde el punto de vista geográfico- muestra que las trabajadoras y los trabajadores sexuales sufren a menudo terribles abusos contra los derechos humanos. Es así debido en parte a la criminalización, que agrava su situación de peligro y marginación y les impide buscar protección contra la violencia y solicitar servicios jurídicos y sociales.

“Algunas trabajadoras sexuales nos contaron que la criminalización permite a la policía acosarlas y no dar prioridad a sus denuncias y a su seguridad”, ha explicado Tawanda Mutasah.

En vez de centrarse en proteger a las trabajadoras y los trabajadores sexuales de la violencia y el crimen, las autoridades encargadas de hacer cumplir la ley de muchos países se centran en prohibir el trabajo sexual por medio de la vigilancia, el acoso y las redadas.

La investigación de Amnistía Internacional revela que las personas que realizan trabajo sexual suelen tener muy poca o ninguna protección frente a los abusos y carecer de reparación por medios judiciales incluso en los países donde la venta de servicios sexuales es legal.

Noruega
En Noruega, comprar servicios sexuales es ilegal, pero el acto directo de venderlos, no. Otras actividades relacionadas con el sexo están penalizadas, entre ellas la “promoción de la prostitución” y alquilar establecimientos para vender servicios sexuales.

A pesar del alto índice de violaciones y violencia de clientes y bandas organizadas, el grado de resistencia de las personas dedicadas al trabajo sexual a denunciar la violencia ante la policía es muy alto.

“Fui a casa de un hombre. Me dio dos puñetazos en la cara. No lo denuncié a la policía. No quiero que figure en mi historial”, dijo a Amnistía Internacional una trabajadora sexual.

Amnistía Internacional escuchó el testimonio de varias personas dedicadas al trabajo sexual en Noruega que habían denunciado violencia a la policía y habían sido desalojadas de sus hogares o expulsadas por haber hablado con la policía.

En virtud de la legislación noruega, las trabajadoras y los trabajadores sexuales corren riesgo de desalojo forzoso, pues sus caseros pueden ser procesados por alquilarles la casa si venden servicios sexuales en ella.

Una persona que representaba a una organización noruega de defensa de los derechos de las trabajadoras y los trabajadores sexuales explicó: “Si los caseros no proceden al desalojo, la policía interpone una querella criminal contra ellos […] La policía anima a los caseros a tomarse la justicia por su mano y aplicarla ellos mismos.”

Las personas dedicadas al trabajo sexual no pueden tampoco agruparse para trabajar por motivos de seguridad ni contratar servicios de terceros en funciones de seguridad, pues probablemente se calificaría de “promoción de la prostitución” según la ley.

Buenos Aires, Argentina
En teoría, la venta o compra de servicios sexuales no es ilegal en Buenos Aires, pero en la práctica a las personas dedicadas al trabajo sexual se las criminaliza por medio de diversas leyes que sancionan actividades conexas y que no distinguen entre trabajo sexual con consentimiento y trata de seres humanos.

En la investigación de Amnistía Internacional se determinó que entre las personas dedicadas al trabajo sexual en Buenos Aires el grado de resistencia a denunciar violencia a la policía era muy alto.

“[El cliente] me pagó y estaba a punto de bajarme del auto cuando me agarró del cuello y me cortó con un cuchillo. Le di todo el dinero que tenía y mi teléfono celular, y me dejó ir,” dijo a Amnistía Internacional Laura, trabajadora sexual que se desempeña en la calle.

Explicó que no había denunciado la violencia ni el robo a la policía porque le parecía que iba a ser una pérdida de tiempo: “No me van a escuchar, porque soy trabajadora de la calle.”

La policía suele abordar arbitrariamente en la calle a las personas que se dedican al trabajo sexual, que en ocasiones tienen que pagar reiteradas multas y son sometidas a libertad vigilada. Es ilegal que la policía o los fiscales de Buenos Aires tengan en cuenta la apariencia, la vestimenta o los modales de una persona al hacer cumplir una ley que penaliza la comunicación relacionada con el trabajo sexual en público. Sin embargo, la aplicación de estos criterios es un hecho, y en sus operaciones la policía se dirige específicamente contra las personas trans que se dedican al trabajo sexual.

En Buenos Aires, aunque desarrollen su actividad en domicilios particulares, las trabajadoras y los trabajadores sexuales suelen sufrir largas y violentas inspecciones y allanamientos de la policía, así como extorsiones y chantajes.

Las personas que se dedican al trabajo sexual en Buenos Aires informaron también de restricciones para acceder a los servicios de salud, entre ellos una enorme estigmatización y discriminación.

“Realmente no teníamos acceso a los servicios de salud, porque siempre que íbamos a un hospital los médicos se burlaban o nos atendían en último lugar”, dijo a Amnistía Internacional una persona trans que se había dedicado al trabajo sexual.

Amnistía Internacional comprobó que estos obstáculos habían hecho que algunas personas que realizaban trabajo sexual prescindieran por completo de estos servicios.

Hong Kong
En Hong Kong, vender servicios sexuales no es ilegal si se trata de una persona que lo hace en un domicilio particular. Sin embargo, trabajar en lugares aislados deja a las trabajadoras y los trabajadores sexuales en situación vulnerable, expuestos a sufrir robos, agresiones físicas y violaciones.

En su calidad de trabajadora sexual, Queen contó a Amnistía Internacional: “No he denunciado nunca ningún delito, como violación, porque temo que me acusen de ofrecer servicios sexuales.”

Las personas dedicadas al trabajo sexual en Hong Kong no sólo reciben poca protección de la policía, sino que a veces son sometidas deliberadamente a acoso por ella.

La investigación de Amnistía Internacional revela que los agentes de policía ejercen a menudo sus atribuciones de manera indebida para atrapar y sancionar a estas personas tendiéndoles trampas, extorsionándolas y coaccionándolas. Se permite que agentes de policía de incógnito reciban en el curso de su trabajo determinados servicios sexuales de personas dedicadas al trabajo sexual para conseguir pruebas. Amnistía Internacional ha registrado también casos de policías o individuos que afirmaban serlo que dijeron a trabajadoras o trabajadores sexuales que podían librarse de sanciones legales si les daban dinero o sexo “gratis”.

Las personas trans dedicadas al trabajo sexual suelen ser objeto de prácticas policiales especialmente abusivas, como humillantes e invasivos cacheos integrales, practicados por agentes varones a mujeres trans.

“Hay mucho manoseo y mucha mofa”, explicó un abogado que defiende a personas trans dedicadas al trabajo sexual en Hong Kong.

Tras su detención, las trabajadoras sexuales trans pueden ser enviadas a centros de detención para hombres y a unidades especiales para personas con enfermedades mentales.

Papúa Nueva Guinea
En Papúa Nueva Guinea es ilegal vivir del trabajo sexual y organizar actividades de comercio sexual. La homosexualidad también está penalizada y es la principal causa de procesamiento de trabajadores sexuales.

La investigación de Amnistía Internacional ha determinado que esta legislación penal permite a la policía amenazar, extorsionar y detener arbitrariamente a las personas dedicadas al trabajo sexual.

Las trabajadoras y los trabajadores sexuales de Papúa Nueva Guinea sufren en grado extremo estigmatización, discriminación y violencia, incluidos la violación y el asesinato. Según una encuesta de investigación académica de 2010, en un periodo de seis meses el 50% de las personas dedicadas al trabajo sexual en la capital del país, Port Moresby, habían sido violadas por clientes o por la policía.

Amnistía Internacional escuchó testimonios terribles de personas que habían sido sometidas a violación y abusos sexuales por agentes de policía, clientes y otros agresores, pero tenían demasiado miedo para denunciarlo porque incluso ellas mismas se consideraban “ilegales”.

Mona, trabajadora sexual sin hogar, contó a Amnistía Internacional: “La policía comenzó a golpear a mi amigo [un cliente] y a mí […] Seis agentes tuvieron sexo conmigo uno tras otro. Estaban armados, así que tuve que hacerlo. No tengo ningún apoyo para denunciarlos ante los tribunales. Fue muy doloroso, pero lo he dejado estar. Si recurro a la ley, no podrán ayudarme, porque el trabajo sexual es ilegal en Papúa Nueva Guinea.”

La policía de Papúa Nueva Guinea ha utilizado preservativos como prueba contra personas dedicadas al trabajo sexual, a quienes a menudo se estigmatiza y se acusa de ser “propagadoras” de enfermedades. Esta práctica hace que muchas se abstengan de buscar información y servicios de salud sexual y reproductiva, incluso para el VIH/sida.

Mary, trabajadora sexual, explicó: “Cuando nos atrapa o nos retiene la policía, si nos encuentran condones nos golpean y dicen que promovemos el sexo o que somos las que propagamos enfermedades de esas como el VIH. La policía pide dinero; nos amenaza o nos dice que le demos tanto. Nosotras se lo damos, porque tenemos miedo de que nos golpeen si no.”

La posición de Amnistía Internacional

La posición de Amnistía Internacional ante la situación que sufren trabajadoras y trabajadores sexuales de todo el mundo es la culminación de extensas consultas de ámbito mundial, un minucioso examen de datos sustanciales y normas internacionales de derechos humanos e investigación directa, llevados a cabo a lo largo de más de dos años.

Su aprobación formal y su publicación son el resultado de una decisión democrática, tomada por Amnistía Internacional en agosto de 2015 y de la que se informó ampliamente entonces.

En ella se insta a los gobiernos a:

  • Garantizar que todas las personas tienen acceso a sus derechos económicos, sociales y culturales, a la educación y a oportunidades de empleo
  • Eliminar los estereotipos de género perjudiciales y todas las formas de discriminación y las desigualdades estructurales que puedan llevar a grupos marginados a vender servicios sexuales en cantidad desproporcionada
  • Reformular las leyes relativas al trabajo sexual para eliminar los delitos de carácter muy general que criminalizan la mayoría de los aspectos –si no todos– del trabajo sexual y convertirlas en leyes que brinden protección frente a la coacción (incluida la trata de personas) y los actos de explotación y abuso y prevengan la participación de niños y niñas en el comercio sexual.
  • Eliminar la regulación penal y cualquier otra regulación punitiva del trabajo sexual con consentimiento entre personas adultas, ya que refuerzan la marginación, el estigma y la discriminación y pueden negar a las personas que se dedican al trabajo sexual el acceso a la justicia bajo el amparo de la ley.
  • Garantizar la participación de las trabajadoras y los trabajadores sexuales en la elaboración de las leyes y políticas que afectan directamente a su vida y su seguridad.
  • Garantizar marcos efectivos que permitan a las personas abandonar el trabajo sexual cuando así lo decidan.
  • Garantizar que las trabajadoras y los trabajadores sexuales gozan de igualdad de acceso a la justicia, la atención médica y otros servicios públicos, e igualdad de protección ante la ley.

El proceso de consulta sobre esta posición se complementó con investigaciones existentes de Amnistía Internacional sobre derechos humanos que ponen de relieve los abusos y violaciones de derechos humanos contra trabajadoras y trabajadores sexuales, en concreto con:

  • Un informe de 2010 sobre la violencia contra las mujeres en Uganda, en el que la organización denunció casos de mujeres a quienes dijeron que, como vendían sexo “lo estaban pidiendo”, y que “una prostituta no puede ser violada”.
  • Una declaración pública de 2012 en la que se pedía a Grecia que pusiera fin a la criminalización y el estigma de unas presuntas trabajadoras sexuales que habían resultado ser seropositivas.
  • Un informe de 2014 sobre el uso de la tortura en Nigeria y el modo en que la policía acosaba en particular a las personas dedicadas al trabajo sexual para extorsionarlas y violarlas.
  • Una Acción Urgente de 2014 sobre los ataques y homicidios de trabajadoras sexuales en Honduras
  • Una Acción Urgente de 2014 sobre el desalojo y los abusos de la policía contra personas dedicadas al trabajo sexual en Brasil
  • Un informe de 2015 sobre Túnez, donde se explicaba que las personas dedicadas al trabajo sexual están expuestas a sufrir explotación sexual, chantaje y extorsión, fundamentalmente de la policía.

Amnistía Internacional se ha sumado a un gran grupo de organizaciones de una amplia gama de disciplinas y áreas de conocimiento que apoyan o piden la despenalización del trabajo sexual con consentimiento. Entre ellas figuran la Alianza Global contra la Trata de Mujeres, la Comisión Global sobre VIH y Derecho, Human Rights Watch, ONUSIDA, el relator especial de la ONU sobre el derecho a la salud y la Organización Mundial de la Salud.


Deja un comentario

Trata de mujeres. Un reportaje de fuerte contenido.

iglesia

Liberata (y/o Alicia Peressutti)

Escrito por

12

[post-views]Villa María, una ciudad de 100.000 habitantes en la Córdoba argentina con un paseo marítimo hermoso, lleno de árboles y baldosas pintadas de colores. Ciudad turística que invisibiliza (como hacen todas la ciudades turísticas que se precien y las que no son turísticas también) multitud de lumpanares y prostíbulos de mala muerte. Y en ellos, más invisibilizadas todavía, miles de mujeres maltratadas y explotadas en todas las dimensiones que la trata pueda sugerir. Así de cierto. Así de cruel.

Una mujer, Alicia Peressutti, ideando formas “oscuras” para hacerlo,  se introduce “en” o “cerca” de los prostíbulos. Se define como cristiana, católica y feminista, sin contradicción. Desde hace cerca de 20 años, de manera personal primero y a través de una ONG creada por ella, Vínculos en red (bonito nombre para incluir en entreParéntesis) trata de asistir, defender y proteger a las víctimas de la trata. Y cada vez con más insistencia trabaja en la incidencia política. Su empeño ahora es que Naciones Unidas reconozca la trata como crimen de lesa humanidad. Esto permitiría a todas las víctimas recibir asistencia en cualquier lugar del mundo. Pero en el caso de aprobarlo, los Estados serían responsables directos y las víctimas podrían demandarlos  y exigir reparación de derechos. No parece que  haya mucho interés en ello.

descarga

Ha venido a Madrid para  apoyar la creación de un grupo parecido en España. Se llama Liberata. En España, la Trata con fines de explotación sexual, supone, según datos del Centro de Inteligencia contra el Crimen Organizado, del Ministerio del Interior, unos ingresos en torno a los 3.024 millones de euros anuales. Es uno de los principales destinos para las mafias ante cuya realidad, como se compromete y denuncia Liberata desde el primer aliento de su creación, nadie puede ni debe mirar para otro lado. Porque sus cinco mujeres fundadoras están convencidas de que esta actividad NO es voluntaria, sino que detrás de cada historia personal hay un sufrimiento atroz. La Trata de personas, afirman, se sostiene sobre cuatro patas: la corrupción del sistema político, de las fuerzas de seguridad, del sistema judicial y la indiferencia social. Mirar hacia otro lado también es corrupción.

He escuchado a Alicia y a las mujeres fundadoras de Liberata estos días, varias veces. Hablan con un aluvión de palabras y sugerencias a quien quiera escucharlas. Y, como quien no quiere la cosa, van rompiendo en su conversación cualquier mito “romántico” o “novelesco” sobre la prostitución.

liberata foto

La definición solo se puede hacer a partir de historias concretas. Por eso Liberata ha traído a Alicia Peressutti. Para articular la organización a partir de experiencias que toquen las entretelas del alma. Esto es muy importante, sobre todo, para advertir a todos aquellos que de la noche a la mañana crean asociaciones civiles para cobrar primero la subvención de turno y empezar luego a trabajar.

La organización que creó Alicia nace después de rozarse con personas de carne y hueso, con nombres propios a los que en muchos casos había que poner un pseudónimo. Como la de “K”, que se suicidó allá por marzo de 2012. A los 24 años. Sin poder superar las huellas de la trata. Su nombre permanece  en secreto porque la familia –el padre de “K- de ningún modo quería que ni aún muerta siguiera relacionada con Vínculos en Red. Su lucha es “a pie de vecindad” con historias concretas que han modelado una forma de trabajar y definir, desde la organización ciudadana  –y ahí está uno de sus principales retos y valores– sus proyectos.

Trata-de-personas-Peru

Alicia, en el coloquio ofrecido por Liberata, va dando  nombres y vidas; las que tejieron la urdimbre existencial de su asociación en su lucha contra la trata. Y mientras lo hace, su hijo Piero – de 21 años- testigo cualificado de su experiencia y prolongador de su servicio entre los jóvenes asiente cautivado. No sé si por ser su hijo – que también- o porque le entusiasma la idea. Piero se resistió y mucho, a la vida inusual de su madre. Y precisamente por eso fue a Piero a quien en un viaje, Alicia se lo llevó a la zona de prostitución infantil. Allí le señaló cómo los grandecitos pagaban para irse con niños y niñas. Desde entonces, Piero entiende las miles de  las llamadas nocturnas, las salidas a deshora de su madre, o  los viajes frecuentes, así como ver que  su casa es un trajineo constante de gente…

Alicia pelea desde muchas instancias, entre ellas desde la Academia Pontificia de las Ciencias. Y, como amiga personal del Papa Francisco que es, le ayuda en el grupo de Santa Marta. Y lo hace para que ni la sociedad en la que vive, ni sobre todo la Iglesia en la que reza, aparten su mirada ante el rostro de las víctimas. Por eso, Liberata la trajo a Madrid.

No narro esta historia para proponer, a modo de novelas ejemplares cervantinas, propuestas con moralina, sino para subrayar una vez más la necesaria articulación en redes de los grupos que se organizan cuando la administración pública ha hecho dejación irresponsable y mezquina de sus responsabilidades (véase los acuerdos entre Turquía y la UE).

Los hijos de Berta Cáceres, fundadora de organizaciones populares indígenas, recién asesinada, el hijo de Norma Romero, de Las Patronas de Veracruz, a quien escuchábamos hace unos días, o Piero, hijo de Alicia… son testigos de ello. Precisamente, mi próximo artículo será sobre Berta Cáceres. Cerraré  así un ciclo como homenaje modesto a mujeres que saben organizarse. De ellas aprendemos a comprometernos de manera responsable para tejer relaciones comunitarias en las que cada persona, y en este caso  las mujeres que han sido prostituidas, sean tratadas con amor, justicia y cuidado. Eso es lo que quieren cinco mujeres “normales”, Mónica, Corina, Isabel, María José y María Teresa, para la recién fundada Liberata. Oirles conversar de sus realidades y de sus proyectos con las mujeres maltratadas, en estos días , es como adentrarse en un paseo por la muerte y la resurrección

“Un puñado de pájaros contra la Gran Costumbre” frase  que inspiró un gran poema a Luis Rosales tras haberla visto pintada en una calle de Madrid.


Deja un comentario

Los derechos de los trabajadores sexuales. Política de Amn. Int.

Noticia

(11-08-15)

El movimiento global aprueba en votación la política para proteger los derechos humanos de los trabajadores y las trabajadoras sexuales

© Samuel Tristan vía Flickr

Hoy ha tenido lugar en el foro de toma de decisiones de Amnistía Internacional, la Reunión del Consejo Internacional (RCI), que se celebra en Dublín, una votación decisiva para proteger los derechos humanos de los trabajadores y las trabajadoras sexuales. Los delegados y las delegadas de todo el mundo han aprobado una ponencia que autoriza a la Junta Directiva Internacional a elaborar y aprobar una política sobre el asunto.
“Los trabajadores y las trabajadoras sexuales son uno de los grupos más marginados del mundo, y, en la mayoría de los casos, se enfrentan a un riesgo constante de sufrir discriminación, violencia y abusos. Nuestro movimiento global ha preparado el terreno para la adopción de una política para la protección de los derechos humanos de estas personas, que ayudará a conformar el trabajo futuro de Amnistía Internacional sobre tan importante asunto”, ha manifestado Salil Shetty, secretario general de Amnistía Internacional.


En la ponencia se recomienda que Amnistía Internacional elabore una política que apoye la despenalización absoluta del trabajo sexual realizado con consentimiento
en todos sus aspectos. La política también instará a los Estados a garantizar que los trabajadores y las trabajadoras sexuales disfrutan de una protección jurídica plena e igualitaria frente a la explotación, la trata y la violencia.
“Reconocemos que este decisivo asunto de derechos humanos es enormemente complejo; por eso hemos preferido abordarlo desde el prisma de las normas internacionales de derechos humanos. Hemos hecho, además, una consulta en el contexto de nuestro movimiento global a fin de tomar en consideración las distintas posturas existentes en todo el mundo”, ha afirmado Salil Shetty.
Sobre la base de la investigación y la consulta llevadas a cabo para la elaboración de esta política en los dos últimos años, se ha determinado que la despenalización es la mejor forma de defender los derechos humanos de los trabajadores y las trabajadoras sexuales y de reducir el riesgo que corren de sufrir abusos y violaciones de tales derechos.
Entre las violaciones de derechos humanos que los trabajadores y las trabajadoras sexuales están expuestos a sufrir figuran la violencia física y sexual, la detención arbitraria, la extorsión y el hostigamiento, la trata de personas y las pruebas de VIH e intervenciones médicas forzadas. Estas personas pueden también quedar excluidas de los servicios de atención de la salud y vivienda y de otras formas de protección social y jurídica.
La política está basada en considerables datos de fuentes entre las que figuran organismos de la ONU como la Organización Mundial de la Salud, ONUSIDA, ONU Mujeres y el relator especial sobre el derecho a la salud. También hemos realizado investigaciones en cuatro países.
En la consulta han participado grupos centrados en los trabajadores y las trabajadoras sexuales, grupos que representan a supervivientes de prostitución, organizaciones abolicionistas, grupos feministas y otras entidades representantes de los derechos de las mujeres, activistas LGBTI, organismos que combaten la trata y organizaciones que trabajan sobre VIH/sida.
Amnistía Internacional considera la trata de personas una práctica atroz en todas sus formas, incluida la explotación sexual, que debe estar penalizada en el derecho internacional. Esta postura está explícita en esta nueva política y en todo el trabajo de Amnistía Internacional.
“Hoy es un día histórico para Amnistía Internacional. No es una decisión a la que se haya llegado fácil y rápidamente, por lo que damos las gracias a nuestra membresía de todo el mundo, así como a los numerosos grupos consultados, por su importante contribución al debate. Nos han ayudado a tomar una importante decisión que ayudará a conformar esta área de nuestro trabajo de derechos humanos de ahora en adelante”, ha añadido Salil Shetty.


Deja un comentario

Diversas formas de explotación de personas (mujeres, niños)

Mundo

2015-07-23

EUROPA/ESPAÑA – El tráfico de personas, “floreciente negocio que no deja de crecer”

Madrid (Agencia Fides) – El tráfico ilícito de personas mueve entre 7000 y 10.000 millones de dólares; hasta 2 millones de niños están sujetos a la prostitución en el comercio sexual mundial; 20,9 millones de personas son víctimas de trabajo forzoso de las cuales el 55% son mujeres y niñas. Estos son algunos datos del informe del Servicio Jesuita a Migrantes, SJM de España, elaborado por el Instituto Universitario de Migraciones de Comillas sobre esta problemática, en vista de la Jornada Mundial contra la Trata que se celebra el 30 de julio.
El tráfico ilícito de personas es “el comercio que está experimento un crecimiento más rápido, convirtiéndose en un floreciente negocio que no deja de crecer dentro de la nueva economía global”, señala el informe del SJM, enviado a la Agencia Fides. Según la Onu, el “comercio de seres humanos” afecta al menos a 4 millones de personas cada año, por un valor económico de entre 7000 y 10.000 millones de dólares. Aunque la forma de trata detectada con más frecuencia es la explotación sexual (un 79%), existen otras dos formas de explotación de personas: la que tiene como fin la explotación laboral y la trata para el tráfico de órganos.
la Organización Internacional de las Migraciones cifra en 500.000 el número de mujeres que entran todos los años en Europa Occidental para ser explotadas sexualmente, muchas veces con falsas promesas de empleo en un país rico, ya que la mayoría proceden de países en subdesarrollo.
La segunda forma de explotación de personas detectada con más frecuencia es la trata con fines de explotación laboral. Según la organización Mundial del Trabajo (OIT) el dato global de personas víctimas de trabajo forzoso alcanza la cifra de 20,9 millones de personas. Esta explotación se materializa en sectores como la construcción, la agricultura, el sector textil, el servicio doméstico, las empresas de transporte y la mendicidad. Esta trata no es una simple violación de los derechos de los trabajadores, sino que sus víctimas están sometidas a unas condiciones de trabajo inhumanas: horarios abusivos, bajísimos salarios o inexistentes, trabajo en lugares que no cumplen las mínimas medidas de higiene ni de seguridad, situaciones de servidumbre por deudas…Estos casos denunciados siguen siendo pocos; la explotación sexual de mujeres sigue siendo objeto de denuncias más frecuente, y por ello es el tipo de trata más documentado en las estadísticas globales. (SL) (Agencia Fides 23/07/2015)