Loiola XXI

Lugar de encuentro abierto a seguidor@s de S. Ignacio de Loyola esperando construir un mundo mejor


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Capítulo general de la Sociedad del Verbo Divino.

(Izq).San Arnoldo Janssen fundador de la SVD y el misionero Giuseppe Freinademetz, de la misma congregación.(Izq).San Arnoldo Janssen fundador de la SVD y el misionero Giuseppe Freinademetz, de la misma congregación. 

En marcha el 18° Capítulo General de la Sociedad del Verbo Divino

La reunión tendrá lugar en Italia bajo el tema “El Amor de Cristo nos urge” (2 Cor 5,14): Enraizados en la Palabra, Comprometidos en su Misión”.

Ciudad del Vaticano

Del 17 de junio al 14 de julio, tendrá lugar en el Centro Ad Gentes de Nemi (Italia), el 18º Capítulo General de la Sociedad del Verbo Divino (SVD), al que asistirán 151 participantes de 46 países, de los cinco continentes de los cuales, 58 son Superiores y delegados de las Provincias, Regiones y Misiones, que representan a más de 6.000 Misioneros del Verbo Divino que trabajan en 84 países alrededor del mundo.

En este evento, también participarán miembros del Generalato en Roma, dos representantes de las Misioneras Siervas del Espíritu Santo y cuatro laicos asociados de las cuatro zonas (AFRAM, ASPAC, EUROPE y PANAM).

El tema de este capítulo es: “El Amor de Cristo nos urge” (2 Cor 5,14): Enraizados en la Palabra, Comprometidos en su Misión”.

La agenda del Capítulo

Según informa, Modeste Munimi, coordinador General de Comunicaciones de la SVD, además de abordar el tema principal, la agenda del Capítulo incluirá los informes del Generalato, las Zonas, las Provincias/Regiones/Misiones, se revisarán las resoluciones, recomendaciones y Directivas para la Congregación del 17º Capítulo General, así como las proposiciones, resoluciones y recomendaciones del Generalato, las Provincias/Regiones/Misiones y los miembros de la Congregación a título individual, y la elección del Superior General y su Consejo.

La Sociedad del Verbo Divino (SVD) es una congregación de sacerdotes y hermanos, fundada por San Arnoldo Janssen en 1875 en Steyl (Holanda). Son más conocidos bajo la denominación de Misioneros del Verbo Divino. Los miembros de la congregación están presentes y trabajan en todos los continentes, en su mayoría en la pastoral, educación, apostolado bíblico, comunicación justicia, paz e integridad de la creación, y otros ministerios especializados.

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Monjas de clausura. Qué dice el documento papal? Comentario

El Vaticano a las monjas de clausura: sobriedad y discreción al usar redes sociales

En la instrucción “Cor Orans” de la Congregación para la Vida Consagrada se introduce la afiliación o supresión de monasterios con menos de cinco monjas. Se refuerza el papel de las ecónomas federales

Monjas de clausura

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Pubblicato il 15/05/2018
Ultima modifica il 15/05/2018 alle ore 19:28
IACOPO SCARAMUZZI – SALVATORE CERNUZIO
CIUDAD DEL VATICANO

Los medios de comunicación masivos y las redes sociales pueden ser utilizados también por las monjas de clausura, pero con «sobriedad y discreción». Lo precisa la Instrucción de la Congregación para la Vida Consagrada “Cor Orans”, dedicada a los monasterios de vida contemplativa, «corazón orante» de la Iglesia que, a pesar de la emergencia por la disminución de vocaciones, cuenta actualmente con 37.970 monjas de clausura en todo el mundo.

 

Con el documento publicado hoy, que aplica concretamente la Constitución apostólica “Vultum Dei Quaerere” del Papa Francisco (de julio de 2016), el Dicasterio de la Santa Sede deroga algunos cánones del Código de Derecho Canónico, para establecer, entre otras cosas, que cuando un monasterio tiene menos de cinco monjas pierde su autonomía jurídica en vista de una afiliación o de su supresión, y para no incentivar «el reclutamiento de candidatas de otros países con el único objetivo de salvaguardar la sobrevivencia del monasterio». El documento equilibra la relación entre cada una de las casas religiosas y las Federaciones de los monasterios, reforzando, en el respeto de la autonomía de los monasterios, estas «estructuras de comunión» también en relación con las visitas canónicas y la revisión de las cuentas de cada monasterio.

 

En cuatro capítulos (dedicados a los temas del monasterio autónomo, de la federación de los monasterios, de la clausura, de la formación inicial y permanente), el documento ofrece indicaciones prácticas para las contemplativas, empezando por dos pequeñas acciones cotidianas como el uso de los medios de comunicación y de las redes sociales. Todas las monjas de clausura pueden acceder a ellos, pero solamente «con sobriedad y discreción», explica la Instrucción, porque existe el peligro de «vaciar el silencio contemplativo cuando se llena la clausura de ruidos, de noticias y de palabras». La «sobriedad y discreción» exigidas no tienen que ver solamente con los «contenidos», sino también con la «cantidad de las informaciones» y con el «tipo de comunicación», para que «estén al servicio de la formación a la vida contemplativa y de las comunicaciones necesarias», y no sean «ocasión de disipación o de evasión de la vida fraternal». Por lo tanto, «el uso de los medios de comunicación, por razones de información, de formación o de trabajo, puede ser consentido en el monasterio, con prudente discernimiento, para utilidad común», subraya la Congregación. La «separación del mundo», más en general, «debe ser material y eficaz, no solo simbólica o espiritual».

 

Una «novedad absoluta» de la Instrucción, subrayó durante la conferencia de prensa para la presentación del documento el secretario de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, monseñor José Rodríguez Carballo, es el artículo 45: «Cuando en un monasterio autónomo las profesas de votos solemnes llegan al número de cinco, la comunidad de dicho monasterio pierde el derecho a la elección de la propia superiora. En tal caso, la presidenta federal debe informar a la Santa Sede en vista del nombramiento de la Comisión “ad hoc”». Esta es, prosiguió el franciscano, una disposición «que seguramente tiene que ver con un consistente número de monasterios, a los cuales, pues, se pedirá que se cobre consciencia de la propia realidad, en un diálogo con la Santa Sede y con las figuras de referencia previstas por la comisión».

 

La instrucción precisa que la autonomía jurídica de un monasterio debe «presuponer una real autonomía de vida, es decir la capacidad de ocuparse de la vida del monasterio en todas sus dimensiones (vocacional, formativa, de gobierno, relacional, litúrgica, económica…)». De hecho, aclaró Carballo, «el Dicasterio ha debido constatar en varias ocasiones, con tristeza, la existencia de monasterios que ya no eran capaces de llevar adelante una vida digna, sin que hubiera una legislación que indicara cuándo y cómo intervenir al respecto: haber colmado esta laguna legislativa es seguramente uno de los puntos más importantes y más esperados de la Instrucción». Lo que desea la Congregación vaticana es que «los monasterios sean realidades vivas y significativas, evitando prolongar experiencias que no tienen, razonablemente, posibilidad de futuro». La autonomía, pues, permanece, pero «a ciertas condiciones, siguiendo el principio general de que a la autonomía “sui iuris” corresponda la autonomía real de un monasterio: si no existe esta autonomía, no puede existir la autonomía jurídica, y entonces se procederá a la afiliación, o en algunos casos, desgraciadamente, incluso a la supresión».

 

El documento vaticano también precisa particularmente las normas de la afiliación, «verdadera novedad desde el punto de vista legislativo», explicó el religioso español: «Novedad preciosa, porque permitirá que muchos monasterios en dificultades sean apoyados y sostenidos por otras comunidades más florecientes, si se abren en espíritu de fe y de comunión a esta posibilidad de ayuda fraternal, que podrá, por una parte, abrir procesos de revitalización y, por otra, preparar un terreno adecuado a la transferencia y a la acogida de las monjas en caso de clausura, para que puedan seguir viviendo dignamente su consagración».

 

Solamente cuando se verificare la «ineficacia de la afiliación» la Santa Sede procedería al «paso, seguramente grave», de la supresión. Puesto que el documento deroga algunos cánones, se necesitaba que el Pontífice, en calidad de legislador, aprobara las modificaciones, cosa que hizo el pasado 25 de marzo. Las novedades introducidas por la “Cor Orans”, precisó monseñor Carballo, «responden en gran medida a lo que las mismas monjas han pedido».

 

La Instrucción deroga, además, el derecho canónico también en relación con las Federaciones de monasterios, figura introducida por Pío XII. La intención del Papa Pacelli con las constitución apostólica “Sponsa Christi Ecclesia”, de 1950, explicó el padre Sebastiano Paciolla, subsecretario de la Congregación vaticana, «era mantener los monasterios como realidades autónomas, pero existía el peligro del aislamiento entre los diferentes monasterios, a veces incluso entre los que se encontraban cerca geográficamente. Las Federaciones nacieron para superar este aislamiento. Siendo una estructura de comunión, debía respetar la autonomía de los monasterios y toda la normativa en materia era tan fuerte en el respeto de la autonomía de los monasterios que la estructura de comunión tenía un reducidísimo alcance para ser aplicada y al final cada monasterio seguía siendo un mundo en sí mismo».

 

La “Vultum Dei Quaerere” del Papa Francisco «no ha modificado el estatus de los monasterios ni la realidad de la Federación, sino que ha equilibrado mejor las relaciones dentro de estas dos realidades respetando» la autonomía jurídica, «pero precisando los criterios de una autonomía que debe ser real, y no una etiqueta». El texto vaticano de hoy refuerza, particularmente, la figura de la presidenta federal (sin darle “súper poderes”, precisó Paciolla) y le encmienda el papel de «co-visitadora» en ocasión de las regulares visitas canónicas, refuerza el papel del Consejo federal y también el de la ecónoma federal, que «tiene la responsabilidad de ejecutar lo que establece el Consejo federal y colabora con la presidenta de la Federación, en el contexto de la visita regular», para verificar las cuentas «de cada uno de los monasterios», identificando los puntos positivos y los puntos críticos, «datos que deben aparecer en la relación final de la visita».

 

Entre las normas generales, también se aclaran los términos de la relación entre el monasterio y el obispo diocesano, que, entre otras cosas, puede tomar decisiones «oportunas cuando constate que existen abusos y después de que los llamados hechos a la Superiora mayor no hayan tenido ningún efecto». El obispo interviene también «en la erección del monasterio dando el consenso por escrito antes de que se pida el beneplácito de la Sede Apostólica», así como en el caso de su «supresión». También tiene la «facultad por justa causa de entrar a la clausura y permitir, con el consenso de la Superiora mayor que otras personas entren».

 

El último capítulo del documento vaticano se ocupa de la formación. Uno de los temas que afronta es el dela constitución de «comunidades monásticas internacionales y multiculturales», que «manifiesta la universalidad de un carisma»: acoger vocaciones provenientes de otros países, precisa la Congregación vaticana, «debe ser objeto de adecuado discernimiento». Uno de los criterios de la acogida es la «perspectiva de difundir en un futuro la vida monástica en Iglesias particulares en las que esta forma de la secuela de Cristo no esté presente». Sin embargo, precisa el texto, se debe «evitar por completo el reclutamiento de candidatas de otros países con el único objetivo de salvaguardar la sobrevivencia del monasterio».


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Nuevo documento doctrinal-jurídico para las religiosas contemplativas tras la realización de una encuesta.

Cor Orans: el documento sobre los monasterios femeninos

Patricia Ynestroza -Ciudad del Vaticano

Intervinieron en la Conferencia de prensa de presentación, Mons. José Rodríguez Carballo y el padre Sebastiano Paciolla, secretario y sub secretario del dicasterio.

En entrevista con Mons. Carballo recordó que tanto la Constitución del Santo Padre, la Vultum dei Quaerere como Cor Orans, la Instrucción aplicativa que fue hecha pública hoy, nacen de la petición misma de las religiosas contemplativas.

Por primera vez en la historia de este dicasterio y de la vida contemplativa, se hizo una encuesta a todos los monasterios del mundo sobre ciertos puntos, entre ellos la formación, la clausura y la autonomía, y tanto la Vultum dei Quaerere, como la instrucción Cor Orans, recogen fielmente las orientaciones que dieron en su gran parte los monasterios, recogiendo fielmente los criterios para, por ejemplo, mantener la autonomía sui iuris, pues han sido las mismas religiosas que han respondido.

Mons Carballo ante nuestros micrófonos

Mons. Carballo, dijo que este documento responde a la Constitución Apostólica que hace poco publicó su Santidad.

Mons Carballo ante nuestros micrófonos

Mons. Carballo nos recordó que estamos en un tiempo de cambios muy significativos. Estamos en una época donde los tiempos corren a una velocidad espantosa, muchos ya dicen que no es una época de cambios sino un cambio de época, y esto también se refleja en la vida contemplativa, de allí, afirma,  que en esta Instrucción hay unas normas que están en continuación con la Constitución anterior, la del Papa Pio XII, pero también algunas novedades, que eran absolutamente necesarias, o al menos así lo piensa el dicasterio,  en estos momentos, afirma el secretario, si queremos que la vida contemplativa siga siendo corazón orante en la Iglesia.

Pero en concreto, que pidieron las religiosas de la Vida Contemplativa, que cambios solicitaron.

Mons Carballo ante nuestros micrófonos

La Instrucción Cor Orans insiste bastante en la formación, y es el gran desafío que tienen hoy día los todos los consagrados, incluso las contemplativas. por tanto, en este documento se indican los periodos de formación, teniendo en cuenta el principio de la Vultum dei Quaerere, donde se dice claramente que la formación no puede durar menos de nueve años. Se ha instituido en esta instrucción el aspirantado que no existía, se hará por un mínimo de un año, otro año el postulantado, dos años el noviciado, y ya van cuatro, por tanto, al menos cinco años de profesión temporal o simple. También se insiste en una formación permanente, que es otro de los cárdines fundamentales de la vida consagrada, y de la vida en la Iglesia.

Por último hay otra novedad importante que viene regulada y es la afiliación de los monasterios. Y Esto no existía antes, Un monasterio por el número de hermanas, por su edad y por otras circunstancias, puede perder la autonomía sui iuris, afiliándose de consecuencia a otro. Con dos objetivos, el primero es dar nueva vida a ese monasterio, que, como dijo Mons. Carballo, está un poco flojo, el segundo es que si hay que cerrarlo hay que acompañar ese proceso de cierre, que siempre es doloroso.


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El Papa a los religios@s

Foto de archivoFoto de archivo  (ANSA)

Papa a consagrados: el ars bene moriendi, eutanasia espiritual

“¿Cuáles son las cosas que el Espíritu quiere que se mantengan fuerte en la vida consagrada?” Preguntó el Papa. Y respondió: “la oración, la pobreza y la paciencia”. A partir de allí desarrolló su reflexión

Griselda Mutual – Ciudad del Vaticano

El Papa Francisco recibió en la mañana de este 4 de mayo a cerca de setecientos participantes en el Congreso Internacional promovido por la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada, y pronunció un discurso improvisado, acerca de “los criterios auténticos para discernir lo que está sucediendo”.

“Hoy suceden tantas cosas -dijo – que para no perderse en este mundo, en la neblina de la mundanidad, en las provocaciones, en el espíritu de guerra, necesitamos criterios auténticos que nos guíen en el discernimiento”.

Espíritu Santo, Autor de la Diversidad y Creador de la Unidad

Para hablar del discernimiento el Papa realizó una pregunta: “¿cuáles son las cosas que el Espíritu quiere que se mantengan fuerte en la vida consagrada?” Y respondió: “la oración, la pobreza y la paciencia”. Y a partir de allí desarrolló su reflexión.

La oración en la vida consagrada “es el aire que hace renovar la llamada”

“La oración es volver a la primera llamada, a la Persona que me ha llamado”, manifestó Francisco. “Es lo que hace que yo trabaje para ese Señor, no para mis intereses o para las instituciones para las que trabajo”.

Sin el “aire” de la oración, añadió, tal vez seríamos buenas personas, cristianos, católicos que trabajan en muchas obras de la Iglesia. Mientras que, en cambio, la consagración “debes renovarla continuamente en la oración, en un encuentro con el Señor”.

La pobreza es el muro que defiende de la mundanidad

Para explicar la pobreza en la vida consagrada, el Papa citó las Constituciones de san Ignacio. “La pobreza es la madre. Es el muro de contención de la vida consagrada”.

“La pobreza es el muro que defiende del espíritu de la mundanidad”, afirmó, y puso en guardia sobre los “tres escalones” que llevan de la consagración a la mundanidad religiosa:

“Primero, el dinero, es decir la falta de pobreza. Segundo, la vanidad, que va desde el extremos de pavonearse a pequeñas cosas de vanidad. Y tercero, la soberbia, el orgullo”.

De allí, “parten todos los vicios”, advirtió el Pontífice, y explicó que si se custodia el primero de los escalones, es decir, el de la pobreza, los demás no vienen. De ahí que la pobreza sea “el muro que defiende del desarrollo mundano que tanto daña cada consagración”.

Paciencia es capacidad de padecer

El Santo Padre concluyó su reflexión con la paciencia. Explicó que sin la paciencia, es decir, sin la capacidad de padecer, sin “entrar en paciencia” como Jesús, una vida consagrada no puede sostenerse. Se trata de la paciencia que va desde las pequeñas cosas de la vida comunitaria, hasta el sacrificio de sí mismos:

“Sin paciencia se entienden las guerras internas de una congregación”, observó. “Sin paciencia se entiende el afán de hacer carrera en los capítulos generales”.

Pero se trata “no sólo de la paciencia en la vida comunitaria”, agregó, sino también de la paciencia “ante los sufrimientos del mundo”, es decir, “llevar sobre las espaldas los problemas y sufrimientos del mundo”.

El ars bene moriendi, eutanasia espiritual

El Papa también denotó la falta de paciencia ante la escasez de vocaciones, lo que ha llevado a algunas congregaciones a la opción del ars bene moriendi, es decir, el “arte de bien morir”:

“¿Falta la paciencia y no las vocaciones no vienen?” –supuso. “Vendemos y nos apegamos al dinero, por cualquier cosa que pudiese suceder en el futuro. Esta es una señal de que se está cerca de la muerte: cuando una Congregación comienza a apegarse al dinero”, advirtió.

De ese modo invitó a preguntarse si este “ars bene moriendi”, reside en los propios corazones:

“Sin paciencia no se puede ser magnánimos, -aseguró. No se puede seguir al Señor: nos cansamos. Lo seguimos hasta un cierto punto y a la primera o segunda prueba, adiós. Elijo el ars bene moriendi”.

“El ars bene moriendi es la eutanasia espiritual de un corazón consagrado que no da más, que no tiene el coraje de seguir al Señor”.

En la conclusión, el Obispo de Roma pidió a los consagrados “estar atentos” a la oración, a la pobreza y la paciencia, y los animó a continuar con los estudios, el trabajo y a hacer propuestas buenas, “que siempre tengan la mirada que quiere Jesús”.

Escuche y descargue el Podcast con la Voz del Papa


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El Papa a los Benedictinos.

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Papa a Benedictinos: ”compartir los dones de Dios con los demás”

El Papa Francisco se encuentra con los monjes de la Confederación Benedictina con ocasión de 125 aniversario de la fundación.

Mireia Bonilla – Ciudad del Vaticano

La “relevante contribución” que los Benedictinos han aportado en cada parte del mundo por casi 1.500 años a la vida de la Iglesia ha sido la primera cosa que el Papa Francisco ha querido considerar en su discurso a los monjes.

Una contribución que tiene su origen en 1893 cuando el Papa León XIII quiso unir a todos los Benedictinos fundando una casa común de estudio y oración en Roma; “una inspiración que ha llevado a los monjes benedictinos de todo el mundo a vivir un espíritu más profundo de comunión con la Sede de Pedro y entre ellos” aseguró el Papa.

“La espiritualidad benedictina – continuó – es conocida por su lema: Ora et labora et lege, es decir: Oración, trabajo, estudio” y afirmó que la oración “genera en nuestros corazones, dispuestos a recibir los dones sorprendentes que Dios está siempre dispuesto a darnos, un espíritu de renovado fervor” que nos lleva, a través de nuestro trabajo cotidiano, “a compartir los dones de la sabiduría de Dios con los demás”.  Y “con los demás” el Papa Francisco se refirió a “la comunidad, a aquellos que van a Monasterio para la búsqueda de Dios, y a aquellos que estudian en sus colegios, escuelas y universidades”.

Francisco también resaltó “el anuncio y la sorpresa”, “la respuesta inmediata” y “el corazón dispuesto a recibir los dones de Dios” como algunos de los aspectos que caracterizan la vida diaria benedictina.

San Benito y el discernimiento espiritual

“San Benito fue una estrella luminosa en su tiempo” – dijo el Santo Padre – “porque siempre supo discernir entre lo esencial y lo secundario en la vida espiritual, poniendo firmemente al Señor al centro”. Un ejemplo con el que alentó a los monjes benedictinos, como hijos de Dios, a que en nuestro tiempo “practiquen el discernimiento para reconocer aquello que proviene del Espíritu Santo y aquello que proviene del espíritu del mundo o del diablo”, porque – tal y como escribe en su nueva Exhortación Apostólica Gaudete et Exsultate – “sin la sabiduría del discernimiento, podemos transformarnos fácilmente en marionetas a merced de las tendencias del momento”.

La belleza del silencio

El Papa también recordó que vivimos en una época en la que las personas están tan ocupadas “que no tienen tiempo suficiente para escuchar la voz de Dios”. Y en este contexto actual, “vuestros monasterios y vuestros conventos – aseguró el Papa – se vuelven como Oasis, donde cada hombre y mujer de cualquier edad y procedencia, cultura y religión, pueden descubrir la belleza del silencio y encontrarse a ellos mismos, en armonía con el Creador”.

El fuerte compromiso ecuménico e interreligioso

Los Benedictinos siempre han sido reconocimos por su compromiso ecuménico y de diálogo interreligioso y Francisco no desaprovechó este encuentro para animarles a “continuar con esta obra importante para la Iglesia y para el mundo”.

El servicio educativo y de formación

También un discurso en el que el Papa les agradeció por “su servicio” en el campo educativo y formativo, que desarrollan “aquí en Roma – afirmó – y en tantas otras partes del mundo”, exhortándoles a dar a los estudiantes, junto con las necesarias nociones y conocimientos “los instrumentos para que puedan crecer en la sabiduría que los impulsa a buscar continuamente a Dios en sus vidas” – esa misma sabiduría continuó – “que los llevará a practicar el entendimiento mutuo, porque todos somos hijos de Dios, hermanos y hermanas, en este mundo que tiene tanta sed de paz”.

Antes de concluir, deseó que esta celebración del Jubileo para el aniversario de la fundación de la Confederación Benedictina “sea una oportunidad fructífera para reflexionar sobre la búsqueda de Dios y su sabiduría, y sobre cómo transmitir su riqueza perenne de manera más efectiva a las generaciones futuras”.

Escucha el servicio con voz de Papa Francisco


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Una religiosa responsable para los institutos de vida consagrada

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El Papa nombra a una religiosa jefe de la Congregación para los Institutos de vida consagrada El Papa nombra a una religiosa jefe de la Congregación para los Institutos de vida consagrada   (AFP or licensors)

El Papa nombra a una religiosa jefe de la Congregación para la vida consagrada

La Oficina de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica sera dirigida por la Hermana Annunziata Remossi

Mireia Bonilla – Ciudad del Vaticano

La Reverenda Hermana Annunziata Remossi, perteneciente al Instituto Religioso “Hermanas Oblatas de la Virgen María de Fátima” (O.M.V.F.) es la nueva jefa de la Oficina de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica.

Un nombramiento llevado a cabo por el Papa Francisco y con el que aboga, una vez más, por la importancia del papel de la mujer dentro de la Iglesia.

Se trata del Dicasterio que se ocupa del régimen, la disciplina, los derechos y privilegios de los institutos de vida consagrada (órdenes y congregaciones religiosas, tanto masculinas como femeninas, e institutos seculares). Además, la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica es también competente a lo concerniente a la vida eremita, las vírgenes consagradas, y las asociaciones y nuevas formas de vida consagrada.

Es importante puntualizar que tiene una competencia de carácter personal, y no posee límites territoriales, extendiéndose a todos los aspectos de la vida consagrada: vida cristiana, vida religiosa y vida clerical.

 


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Entrevista con el General de la Compañía de Jesús, sobre el jesuita Bergoglio

60 años de Vida religiosa del Papa Francisco. Entrevista al P. Arturo Sosa Abascal

El Superior General de los Jesuitas, en entrevista con Vatican News

Griselda Mutual – Ciudad del Vaticano

El 13 de marzo de 2018 se cumplen cinco años de la elección del primer Papa jesuita, del primer Papa proveniente de América Latina, del primer pontífice que no es nativo de Europa, Oriente Medio o Norte de África. Sesenta años atrás, Jorge Mario Bergoglio entraba en la Compañía de Jesús, el 11 marzo de 1958.

¿Cómo era la Compañía en los años jóvenes de Bergoglio? El padre Arturo Sosa Abascal, XXXI Superior General de los Jesuitas, elegido en 2016, responde a esta y a otras preguntas en esta entrevista para Vatican News.

R. Es una pregunta difícil para mí porque era un niño de diez años en ese momento, pero estaba estudiando en un Colegio de la Compañía en Caracas, Venezuela. Era un momento de esperanza hacia el Concilio: el Concilio estaba preparándose, era la etapa previa. Era una Compañía de Jesús al estilo de lo que se formó con la restauración en el siglo XIX. Sin embargo, surgían algunos elementos importantes que luego florecen con el Concilio. En concreto, en Europa surge una reflexión teológica profunda, con otra perspectiva, más abierta a los cambios que se veían en el medioambiente. En América Latina se empezaba a hablar de crear centros de acción e investigación social. El padre Janssens invitó a todas las provincias latinoamericanas a crear centros de reflexión, investigación y acción social, y se destinó a muchos jóvenes jesuitas al estudio de las ciencias sociales. Empieza la apertura hacia lo que hemos llamado luego la inculturación, en India, en África, en Asia. La Compañía empieza a tener interés en echar raíces en cada cultura. Es un momento en que por fuera no se ven muchos cambios, pero sí hay esfuerzos para ir buscando la manera de enfrentar un mundo que se veía cada vez más complicado. Esa fue la etapa del padre Bergoglio. Se ordena durante el Concilio Vaticano II con la elección del padre Arrupe. Su vida apostólica inicia precisamente cuando todo esto eso sale hacia afuera y está dando frutos. En América Latina el Concilio fue una explosión de esperanza y la Iglesia sintió un viento fuerte que llevó a buscar nuevas vías para vivir la vida cristiana, y llevó a estar más comprometidos con la suerte de los pueblos. Era un periodo en que América Latina estaba buscando nuevas vías de desarrollo; era un momento muy entusiasmante para los jóvenes jesuitas de esa época, y para los que estaban alrededor de la Compañía de Jesús en ese momento.

P. De más de 35 mil miembros en los años sesenta, a cerca de la mitad en nuestros días. Padre Arturo Sosa Abascal ¿por qué?

R. Es una pregunta también difícil porque no se puede dar “una” respuesta. Suelo decir que la Compañía de Jesús desde sus orígenes no está preocupada por los números sino por la calidad. Ojalá fuéramos muchos, pero la mentalidad no es la de buscar gente. Estamos preocupados por mantener la calidad de los jesuitas que deciden permanecer en la SI. La Compañía nació con diez, después creció, fue suprimida, después volvió a crecer, todo en circunstancias muy distintas. Además los crecimientos y decrecimientos han sido geográficamente muy disparejos, no es el mismo fenómeno en todas partes. Hoy ciertamente somos menos y seremos menos en los próximos años por razones puramente demográficas. Pero esa demografía indica también otras cosas: por ejemplo, la disminución muy fuerte es en Europa y EE.UU y el crecimiento muy fuerte en África, Asia meridional y pacífico. Esto porque Europa ha vivido un proceso muy complejo de secularización, lo que tiene un efecto, y ha vivido también un proceso demográfico muy distinto, es decir, hoy son muchos menos los jóvenes en Europa de los que había hace cincuenta años, lo que hace que incluso las universidades se planteen si pueden seguir o no. Lo mismo podemos decir de los EE.UU. En cambio la demografía en América Latina o África o Asia es distinta: son continentes predominantemente jóvenes, con la diferencia de que los católicos son minorías, es decir, son muchos elementos. Por otra parte, diría que si nosotros tomáramos las obras apostólicas que la Compañía de Jesús tenía bajo su responsabilidad cuando eran 35 mil jesuitas, y cuántas tenemos ahora, son más ahora que antes, porque hemos aprendido a colaborar. Hemos aprendido a que nosotros no podemos hacer las cosas solos: ni podemos ni queremos hacerlas solos; y aprendimos que la Compañía vive porque es capaz de generar otras dinámicas, y que es posible, en vez de tener un colegio con treinta o cuarenta jesuitas, tener una red con veinte colegios y tienes los mismos 30 jesuitas, con otras muchas otras personas que participan en la misma misión: es otro estilo. En eso también suelo repetir que ésta es la Compañía De Jesús, es decir que quien se va a ocupar de esto, es el Señor Jesús.

P. Papa Francisco en la investidura de Sumo Pontífice: ¿ha colmado las expectativas de la Compañía?

R. No nos toca a nosotros juzgar a un Papa, yo diría que habría preguntarle al Papa Francisco, si la Compañía ha colmado las expectativas del Papa. La Compañía de Jesús nació para ponerse al servicio de la Iglesia a través de lo que el Papa considera que son los puntos en los que la Compañía puede ayudar mejor con la misión de la Iglesia. Ciertamente hemos querido hacer un esfuerzo para apoyar a este Papa como lo hicimos con los anteriores, desde el Concilio Vaticano II que es ese punto de referencia tan importante para nosotros, pues con el Papa Pablo VI hubo una estrechísima colaboración. Papa Pablo VI en concreto pidió a la Compañía trabajar en el tema de la secularización, de la expansión cultural y en el enraizamiento en otras culturas. Igual, en el largo pontificado de Juan Pablo II, la compañía estuvo tratando de ayudar lo más posible a lo que fue esa visión más misionera que Juan Pablo II quiso tener en la Iglesia, y, por supuesto, con el Papa Francisco nos sentimos llamados a apoyar esa línea con la que ha insistido tanto, que está muy en el corazón de los jesuitas, que es el tema del discernimiento. Ha insistido en que la Iglesia debe ser capaz de discernir cómo Dios actúa en la historia y cómo nosotros podemos acompañar a ese proceso. Nos lo dijo en la Congregación General, ojalá que podamos contribuir con que la Iglesia sea una Iglesia con mayor capacidad de discernimiento, más sinodal, más capaz de buscar las orientaciones de hoy, con mayor integración de la Iglesia en ese proceso.

P. ¿En qué se hace evidente que estamos ante un Papa Jesuita?

R. Este tema es clave: creo que el Papa se caracteriza por esa libertad que hace posible el discernimiento, que son elementos medulares de la espiritualidad ignaciana que los jesuitas tratamos de vivir. Su insistencia en la oración, en el estar realmente cerca de la persona de Jesús, que no es sólo de los jesuitas, también de todo cristiano, pero hay un modo de hacerlo muy específico que marca a la Compañía en su formación. También su extraordinaria sensibilidad social: el Papa tiene una sensibilidad social que le sale por los poros, algo que fue desarrollado por la Compañía desde los inicios, sobre todo tras el Concilio, con esa vinculación entre la promoción de la fe y la lucha por la justicia social, el diálogo con todas las culturas, la apertura al mundo. El Papa se caracteriza por ser una de la pocas figuras mundiales que de verdad está pendiente del mundo en un sentido muy amplio y que toma en consideración sobre todo la gente y los pueblos que más están sufriendo, y el sufrimiento del planeta. Creo que en el haber tomado esa línea – que a nadie le gusta – en defensa de la naturaleza y biodiversidad del planeta, se muestra una persona que ha estado en lo que la Compañía ha tratado de hacer en los últimos cincuenta años.

P. El Santo Padre en sus viajes apostólicos reserva usualmente un espacio para encontrarse con sus hermanos miembros de la Compañía de Jesús: ¿aún hoy hay un vínculo especial?

R. Esta entrevista es con ocasión de recordar los sesenta años de su entrada al noviciado y eso crea un vínculo que aunque él tiene bastante tiempo de obispo y ahora de Papa, no se pierde. Ese aire de familia está allí y nos hace bien a todos. A él, las veces que lo he encontrado con grupos de jesuitas, se le nota que le gusta sentirse en medio a los hermanos jesuitas. Y para nosotros también es una bendición tener un hermano que está cumpliendo esta función tan importante en la Iglesia, que no es nada fácil en este momento de la historia y mucho menos como la ha enfrentado el Papa Francisco. Es una manera de reconocer que existe un vínculo y una manera de decirnos mutuamente que contamos unos con otros. Lo disfrutamos, pues, cuando uno se reúne con la familia siempre es muy sabroso.