Loiola XXI

Lugar de encuentro abierto a seguidor@s de S. Ignacio de Loyola esperando construir un mundo mejor


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Alegría y esperanza en la vocación religiosa. El Papa a las religiosas.

Bergoglio a las monjas: no se resignen por la disminución de las vocaciones

A las Pías Discípulas del Divino Maestro Francisco aconseja no unirse a los «profetas de desventura que tanto daño hacen a la Iglesia»; se necesita una alegría sin maquillajes

Papa Francisco con las Pías Discípulas del Divino Maestro

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Pubblicato il 22/05/2017
Ultima modifica il 22/05/2017 alle ore 19:36
IACOPO SCARAMUZZI
CIUDAD DEL VATICANO

La alegría (una «alegría verdadera, no maquillada») debe ser el centro de la vida religiosa. Lo dijo el Papa al recibir hoy por la mañana a las Pías Discípulas del Divino Maestro, en ocasión de su capítulo general, a las que pidió no unirse «a los profetas de desventura que tanto daño hacen a la Iglesia» y que no caigan en esa resignación que viene cuando «el diablo» dice «no tenemos vocaciones»: «Despierten al mundo, iluminen el futuro, siempre con la sonrisa, con la alegría, con la esperanza».

 

«Como consagradas, viven en primer lugar la profecía de la alegría», dijo el Papa en su discurso. «En primer lugar, la alegría del Evangelio una profecía y el mundo hoy necesita esto». La alegría «es una bella realidad en la vida de muchos consagrados, pero también es un gran desafío para todos nosotros. ¡Una secuela triste es una triste secuela! Y la alegría auténtica, no auto-referencial o auto-complacida, es el testimonio más creíble de una vida plena, no una alegría maquillada… ¡no maquillen la alegría! Al mismo tiempo, esta alegría que llena sus corazones y se manifiesta en sus rostros las guiará a salir hacia las periferias participando en la alegría de la Iglesia que es la evangelización, convencidas de que Jesús es la buena noticia, es alegría para todos. Esta alegría aleja de nosotros el cáncer de la resignación, fruto de la pereza que vuelve árida el alma. Monjas resignadas no, por favor. El diablo dirá: “pero somos pocas, no tenemos vocaciones…”. Y así se alarga la cara y se pierde la alegría y acabamos en esa resignación: no, no se puede acabar así, la esperanza de Jesucristo es alegría».

 

Según el Papa, además, los religiosos deben ser «profetas de esperanza»: «Con esta confianza y esta fortaleza, les repito: no se unan a los profetas de la desventura, por favor, que tanto dañan a la Iglesia y a la vida consagrada; no cedan a la tentación de la somnolencia (como los apóstoles en el Getsemaní) ni de la desesperación. Refuercen su vocación de “centinelas de la mañana” para poder anunciar a los demás la llegada de la aurora. Despierten al mundo, iluminen el futuro, siempre con la sonrisa, con la alegría, con la esperanza».

 

El Papa, que por la mañana recibió al decano del colegio cardenalicio Angelo Sodano y a los obispos de Guatemala, comenzó su discurso pidiendo perdón por su retraso: «¿A qué hora llegaron? Tenía el encuentro con los obispos de Guatemala, estos encuentros se alargan, se alargan… y luego -añadió entre las risas de las religiosas- la factura la pagan las monjas». La superiora de la congregación recordó el origen piantes que une a las Pías Discípulas del Divino Maestro y a Papa Bergoglio, bromeando sobre la metáfora evangélica del vino nuevo en odres viejos: «Del origen piamontés no podía más que venir vino nuevo».

 

Frutos de comunión con los hermanos y hermanas de la Familia Paulina fueron los primeros frutos que deseó el Papa, es decir la comunión con quienes las religiosas comparten el padre fundador, el beato Santiago Alberione, y la misión de llevar el Evangelio. Y para ello es necesario «escuchar», porque «uno de los apostolados importantes de hoy es el apostolado de la oreja». «Es necesario —añadió— mantener un clima de discernimiento, para reconocer lo que pertenece al Espíritu y lo que le es contrario», evitando caer víctimas «de la cultura del zapping y, a veces, de una cultura de muerte» que en la sociedad actual presenta todas las propuestas como «válidas y buenas».


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Nuevo provincial de los jesuitas de España.


El día 18 de mayo de 2017 el P. General Arturo Sosa, SJ, ha nombrado Provincial de España de la Compañía de Jesús al P. Antonio José España Sánchez

Nació en Madrid el 09/12/1966; ingresó en la Compañía de Jesús en el noviciado de Sevilla el 26/09/1984, fue ordenado en el colegio Chamartín (Madrid) el 19/06/1998, por Mons. Eugenio Romero Pose. Hizo los últimos votos en Madrid el 07/01/2006. Estudió EGB y BUP en el Colegio de San Agustín, Madrid (1972-1981) y BUP, COU y Selectividad en el Instituto Ramiro de Maeztu, Madrid (1981-1984).

 

Acabado el Noviciado en Sevilla (1984-1986) cursó Filosofía en la Universidad Pontificia Comillas, Madrid (1986-88) e Historia en la Universidad Aunónoma de Madrid (1988-93). Hizo la etapa de Magisterio en el colegio Chamartín, donde fue profesor de historia en COU, tutor 3 BUP, y colaborador en pastoral (1993- 94). Comenzó la Teología en la Universidad Pontificia Comillas (1994-98) que concluyó con la licenciatura en Weston Jesuit School of Theology, Cambrigde, USA, al tiempo que cursó un master en Educación en Harvard (1998-2000).

Residió en la comunidad del Sagrado Corazón de Madrid, trabajando en Charmartín como Jefe general de formación y profesor de historia, además de colaborar en la iglesia de su residencia (2000-2003). Realizada la Tercera Probación en Salamanca con el P. José Antonio García Rodríguez (2003-04), trabajó en Chamartín (2004-2009) como Jefe de Formación, profesor de Religión e Historia, asistente de CVX (2004-2009) y subdirector desde 2006. En Oviedo fue superior, coordinador de la CAL-Asturias, y profesor en los colegios de Oviedo y Gijón (2009-13).

Desde 2013 está en el colegio Chamartín, de Madrid, como superior, director del colegio y profesor. Fue consultor de la Provincia de Castilla (2010-14) y es coordinador del Núcleo apostólico Madrid-Chamartín desde 2014.

 Master en Educación, Harvard, USA, 2000  Licenciado en Teología, Weston School of Theology, Boston, USA, 1999.  Licenciado en Ciencias Eclesiásticas, Universidad Pontificia Comillas 1997.  Licenciado en Historia Contemporánea, Universidad Autónoma Madrid, 1993


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Madagascar: asesinado un capuchino en el asalto a su convento.

africaMADAGASCAR – Asesinan a un padre capuchino en el asalto a su convento

miércoles, 26 abril 2017 

Antananarivo (Agencia Fides) – Un capuchino malgache de 46 años, el p. Lucien Njiva, ha sido asesinado durante la noche entre el sábado 22 y el domingo 23 de abril, en el convento de Ambendrana Antsohihy.
Según cuanto ha referido a la Agencia Fides Don Eric Franck Randriamiandrinirinarivo, Director de Radio Don Bosco Madagascar, “alrededor de la una de la mañana, unos cinco hombres armados atacaron el monasterio, agrediendo y hiriendo a un joven diácono de 26 años, Jérémy. Al oír los gritos del diácono, el p. Lucien se apresuró para ayudarle blandiendo una escopeta de caza, pero los hombres armados lo mataron disparándolo con un rifle Kalashnikov”.
“El diácono ha sido trasladado a un hospital de la capital, Antananarivo, mientras que la policía ha anunciado la detención de algunas personas relacionadas con el asesinato del p. Lucien” refiere don Franck.
Los bandidos querían apoderarse de la campana del monasterio. Los capuchinos habían logrado frustrar un primer intento de robo durante la Semana Santa, cuando los bandidos atacaron el convento siempre de noche, pero tuvieron que huir por la reacción de los religiosos. La campana había sido escondida, pero esto no ha sido suficiente para disuadir a los delincuentes.
El Director de Radio Don Bosco Madagascar explica que “hace algún tiempo que se han multiplicado los robos de campanas con el fin de extraer los metales con las que se fabrican y venderlos en el mercado negro. Es un negocio muy lucrativo”.
El asalto al monasterio de Ambendrana Antsohihy es sólo el último de una serie de ataques contra iglesias y conventos católicos. Antes del asesinato del p. Lucien, el episodio más grave fue el asalto en la noche del 1 de abril, al convento de las Soeurs de Notre Dame de la Salette de Antsahatanteraka Antsirabé, en la que se cometieron violencias sexuales contra algunas religiosas y postulantes (véase Fides 8/4/2017). Según la prensa local en cinco semanas se han registrado cuatro asaltos con saqueos a conventos. (L.M.) (Agencia Fides 26/4/2017)


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Religioso asesinado en un centro de asistencia en Venezuela.

VENEZUELA – Franciscano asesinado por unos delincuentes que han robado alimentos destinados a discapacitados y ancianos

martes, 11 abril 2017violencia   hambre   política  

Aragua (Agencia Fides) – El franciscano Diego Bedoya, de los “Hermanos Franciscanos de la Cruz Blanca” responsable de la “Casa Hogar” en La Victoria, en el estado de Aragua, en Venezuela, ha sido encontrado muerto el lunes 10 de abril, a primera hora de la mañana, en su despacho. La noticia ha sido confirmada por la Conferencia Episcopal de Venezuela. Según otra información recibida en la Agencia Fides de la gente del lugar, podría haber sido asesinado durante un robo, ya que en el cuello tenía una herida de arma blanca.
El hermano Diego, 35 años, de nacionalidad colombiana, estaba en Venezuela desde hacía más de 15 años, y llevaba a cabo su ministerio pastoral en la Casa dedicada al cuidado y a la asistencia de los ancianos y de los niños discapacitados, en la que viven 65 personas que no son auto-suficientes. Este centro trabaja en estrecha colaboración con la “Cruz Blanca”, que también proporciona alimentos y víveres a los sectores más débiles de la sociedad. Los ladrones se llevaron reservas de alimentos destinados a los huéspedes del centro.
El cuerpo del religioso mostraba signos de lucha, por lo que parece que también fue golpeado antes de ser asesinado. La policía ha confirmado que han sido robados los ordenadores y otros objetos de valor, así como todo el suministro de alimentos para los niños discapacitados y los ancianos que viven allí. (CE) (Agencia Fides, 11/04/2017)


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Coloquio del Papa con la Unión de Superiores religiosos.

La Chiesa deve rimanere in uscita – Il colloquio del 25 novembre scorso tra Papa Francesco e l’Unione superiori maggiori

2017-02-09 L’Osservatore Romano

Lo scorso 25 novembre il Papa ha incontrato nell’aula del Sinodo i membri dell’Unione superiori maggiori riuniti per l’ottantottesima assemblea generale sul tema «Andate e portate frutto. La fecondità della profezia» e dopo i saluti del presidente, il cappuccino Mauro Jöhri, e del segretario generale, il comboniano David Glenday, ha dialogato per oltre due ore con i religiosi. Di seguito pubblichiamo le domande e le risposte secondo la trascrizione che esce nel numero 4000 della Civiltà Cattolica.

Santo Padre, noi riconosciamo la sua capacità di parlare ai giovani e di infiammarli per la causa del Vangelo. Noi sappiamo anche del suo impegno per avvicinare i giovani alla Chiesa; per questo ha convocato il prossimo Sinodo dei vescovi sui giovani, la fede e il discernimento vocazionale. Quali motivazioni l’hanno spinta a convocare il Sinodo sui giovani? Quali suggerimenti ci offre per raggiungere i giovani oggi?

Michelangelo«Il profeta Gioele»(Cappella Sistina)

Alla fine del Sinodo scorso ogni partecipante ha dato tre suggerimenti sul tema da affrontare nel prossimo. Poi sono state consultate le Conferenze episcopali. Le convergenze sono andate su temi forti, quali gioventù, formazione sacerdotale, dialogo interreligioso e pace. Nel primo Consiglio post-sinodale è stata fatta una bella discussione. Io ero presente. Ci vado sempre, ma non parlo. Per me importante è ascoltare davvero. È importante che io ascolti, ma lascio che siano loro a lavorare liberamente. In questo modo capisco come emergono le problematiche, quali sono le proposte e i nodi, e come si affrontano.

Hanno scelto i giovani. Ma alcuni sottolineavano l’importanza della formazione sacerdotale. Personalmente ho molto a cuore il tema del discernimento. L’ho raccomandato più volte ai gesuiti: in Polonia e poi alla Congregazione Generale. Il discernimento accomuna la questione della formazione dei giovani alla vita: di tutti i giovani, e in particolare, a maggior ragione, anche dei seminaristi e dei futuri pastori. Perché la formazione e l’accompagnamento al sacerdozio ha bisogno del discernimento.

Al momento è uno dei problemi più grandi che abbiamo nella formazione sacerdotale. Nella formazione siamo abituati alle formule, ai bianchi e ai neri, ma non ai grigi della vita. E ciò che conta è la vita, non le formule. Dobbiamo crescere nel discernimento. La logica del bianco e nero può portare all’astrazione casuistica. Invece il discernimento è andare avanti nel grigio della vita secondo la volontà di Dio. E la volontà di Dio si cerca secondo la vera dottrina del Vangelo e non nel fissismo di una dottrina astratta. Ragionando sulla formazione dei giovani e sulla formazione dei seminaristi, ho deciso il tema finale così come è stato comunicato: «I giovani, la fede e il discernimento vocazionale».

La Chiesa deve accompagnare i giovani nel loro cammino verso la maturità, e solo con il discernimento e non con le astrazioni i giovani possono scoprire il loro progetto di vita e vivere una vita davvero aperta a Dio e al mondo. Dunque ho scelto questo tema per introdurre il discernimento con maggior forza nella vita della Chiesa. L’altro giorno abbiamo avuto la seconda riunione del Consiglio post-sinodale. Si è discusso abbastanza bene su questo argomento. Hanno preparato la prima bozza sui Lineamenta che si dovrà inviare subito alle Conferenze episcopali. Hanno lavorato anche religiosi. È uscita una bozza ben preparata.

Questo comunque è il punto chiave: il discernimento, che è sempre dinamico, come la vita. Le cose statiche non vanno. Soprattutto con i giovani. Quando io ero giovane, la moda era fare riunioni. Oggi le cose statiche come le riunioni non vanno bene. Si deve lavorare con i giovani facendo cose, lavorando, con le missioni popolari, il lavoro sociale, con l’andare ogni settimana a dar da mangiare ai senzatetto. I giovani trovano il Signore nell’azione. Poi, dopo l’azione si deve fare una riflessione. Ma la riflessione da sola non aiuta: sono idee… solo idee. Dunque due parole: ascolto e movimento. Questo è importante. Ma non solamente formare i giovani all’ascolto, bensì innanzitutto ascoltare loro, i giovani stessi. Questo è un primo compito importantissimo della Chiesa: l’ascolto dei giovani. E nella preparazione del Sinodo la presenza dei religiosi è davvero importante, perché i religiosi lavorano molto con i giovani.

Che cosa si aspetta dalla vita religiosa nella preparazione del Sinodo? Quali speranze Lei ha per il prossimo Sinodo sui giovani, alla luce della diminuzione delle forze della vita religiosa in Occidente?

Certo, è vero che c’è una diminuzione delle forze della vita religiosa in Occidente. Certamente è collegata al problema demografico. Ma è anche vero che a volte la pastorale vocazionale non risponde alle attese dei giovani. Il prossimo Sinodo ci darà idee. La diminuzione della vita religiosa in Occidente mi preoccupa.

Ma mi preoccupa anche un’altra cosa: il sorgere di alcuni nuovi Istituti religiosi che sollevano alcune preoccupazioni. Non dico che non debbano esserci nuovi Istituti religiosi! Assolutamente no. Ma in alcuni casi mi interrogo su che cosa stia accadendo oggi. Alcuni di essi sembrano una grande novità, sembrano esprimere una grande forza apostolica, trascinano tanti e poi… falliscono. A volte si scopre persino che dietro c’erano cose scandalose… Ci sono piccole fondazioni nuove che sono davvero buone e che fanno sul serio. Vedo che dietro queste buone fondazioni ci sono a volte anche gruppi di vescovi che accompagnano e garantiscono la loro crescita. Però ce ne sono altre che nascono non da un carisma dello Spirito Santo, ma da un carisma umano, da una persona carismatica che attira per le sue doti umane di fascinazione. Alcune sono, potrei dire, «restaurazioniste»: esse sembrano dare sicurezza e invece danno solo rigidità. Quando mi dicono che c’è una Congregazione che attira tante vocazioni, lo confesso, io mi preoccupo. Lo Spirito non funziona con la logica del successo umano: ha un altro modo. Ma mi dicono: ci sono tanti giovani decisi a tutto, che pregano tanto, che sono fedelissimi. E io mi dico: «Benissimo: vedremo se è il Signore!».

Alcuni poi sono pelagiani: vogliono tornare all’ascesi, fanno penitenze, sembrano soldati pronti a tutto per la difesa della fede e di buoni costumi… e poi scoppia lo scandalo del fondatore o della fondatrice… Noi sappiamo, vero? Lo stile di Gesù è un altro. Lo Spirito Santo ha fatto rumore il giorno della Pentecoste: era all’inizio. Ma di solito non fa tanto rumore, porta la croce. Lo Spirito Santo non è trionfalista. Lo stile di Dio è la croce che si porta avanti fino a che il Signore non dice «basta». Il trionfalismo non va bene d’accordo con la vita consacrata.

Dunque, non mettete la speranza nel fiorire improvviso e massiccio di questi Istituti. Cercate invece l’umile cammino di Gesù, quello della testimonianza evangelica. Benedetto XVI ce lo ha detto molto bene: la Chiesa non cresce per proselitismo, ma per attrazione.

Perché ha scelto tre tematiche mariane per le prossime tre Giornate mondiali della gioventù che condurranno alle Giornate mondiali di Panamá?

I temi mariani per le prossime tre Giornate mondiali non li ho scelti io! Dall’America Latina hanno chiesto questo: una forte presenza mariana. È vero che l’America Latina è molto mariana, e a me è sembrata una cosa molto buona. Non ho avuto altre proposte, e io ero contento così. Ma la Madonna vera! Non la Madonna capo di un ufficio postale che ogni giorno manda una lettera diversa, dicendo: «Figli miei, fate questo e poi il giorno dopo fate quest’altro». No, non questa. La Madonna vera è quella che genera Gesù nel nostro cuore, che è Madre. Questa moda della Madonna superstar, come una protagonista che mette se stessa al centro, non è cattolica.

Santo Padre, la sua missione nella Chiesa non è facile. Malgrado le sfide, le tensioni, le opposizioni, Lei ci offre la testimonianza di un uomo sereno, di un uomo di pace. Qual è la sorgente della sua serenità? Da dove viene questa fiducia che la ispira e che può sostenere anche la nostra missione? Chiamati a essere guide religiose, cosa ci suggerisce per vivere con responsabilità e pace il nostro compito?

Qual è la sorgente della mia serenità? No, non prendo pastiglie tranquillanti! Gli italiani danno un bel consiglio: per vivere in pace ci vuole un sano menefreghismo. Io non ho problemi nel dire che questa che sto vivendo è un’esperienza completamente nuova per me. A Buenos Aires ero più ansioso, lo ammetto. Mi sentivo più teso e preoccupato. Insomma: non ero come adesso. Ho avuto un’esperienza molto particolare di pace profonda dal momento che sono stato eletto. E non mi lascia più. Vivo in pace. Non so spiegare.

Per il conclave, mi dicono che nelle scommesse a Londra ero nel numero 42 o 46. Io non lo prevedevo affatto. Ho pure lasciato l’omelia pronta per il Giovedì santo. Nei giornali si diceva che ero un king maker, ma non il Papa. Al momento dell’elezione io ho detto semplicemente: «Signore, andiamo avanti!». Ho sentito pace, e quella pace non se n’è andata.

Nelle Congregazioni Generali si parlava dei problemi del Vaticano, si parlava di riforme. Tutti le volevano. C’è corruzione in Vaticano. Ma io sono in pace. Se c’è un problema, io scrivo un biglietto a san Giuseppe e lo metto sotto una statuetta che ho in camera mia. È la statua di san Giuseppe che dorme. E ormai lui dorme sotto un materasso di biglietti! Per questo io dormo bene: è una grazia di Dio. Dormo sempre sei ore. E prego. Prego a mio modo. Il breviario mi piace tanto e mai lo lascio. La Messa tutti i giorni. Il rosario… Quando prego, prendo sempre la Bibbia. E la pace cresce. Non so se questo è il segreto… La mia pace è un regalo del Signore. Che non me la tolga!

Credo che ciascuno debba trovare la radice dell’elezione che il Signore ha fatto su di lui. Del resto, perdere la pace non aiuta affatto a soffrire. I superiori devono imparare a soffrire, ma a soffrire come un papà. E anche a soffrire con molta umiltà. Per questa strada si può andare dalla croce alla pace. Ma mai lavarsi le mani dai problemi! Sì, nella Chiesa ci sono i Ponzio Pilato che se ne lavano le mani per stare tranquilli. Ma un superiore che se ne lava le mani non è padre e non aiuta.

Santo Padre, nei suoi interventi ci ha detto spesso che ciò che specifica la vita religiosa è la profezia. Ci siamo confrontati a lungo su cosa significhi essere radicali nella profezia. Quali sono le «zone di sicurezza e di conforto» da cui siamo chiamati a uscire? Lei ha parlato alle monache di una «ascesi profetica e credibile». Come la intende in una prospettiva rinnovata di «cultura della misericordia»? Come può la vita consacrata contribuire a tale cultura?

Essere radicali nella profezia. A me questo importa tanto. Prenderò come «icona» Gioele. Mi viene spesso in mente, e so che viene da Dio. Dice: «Gli anziani avranno sogni e i giovani profetizzeranno ». Questo versetto è un nocciolo della spiritualità delle generazioni. Essere radicali nella profezia è il famoso sine glossa, la regola sine glossa, il Vangelo sine glossa. Cioè: senza calmanti! Il Vangelo va preso senza calmanti. Così hanno fatto i nostri fondatori.

La radicalità della profezia dobbiamo trovarla nei nostri fondatori. Loro ci ricordano che siamo chiamati a uscire dalle nostre zone di conforto e sicurezza, da tutto quello che è mondanità: nel modo di vivere, ma anche nel pensare strade nuove per i nostri Istituti. Le strade nuove vanno cercate nel carisma fondazionale e nella profezia iniziale. Dobbiamo riconoscere personalmente e comunitariamente qual è la nostra mondanità.

Persino l’ascetica può essere mondana. E invece deve essere profetica. Quando sono entrato nel noviziato dei gesuiti, mi hanno dato il cilicio. Va bene anche il cilicio, ma attenzione: non deve aiutarmi a dimostrare quanto sono bravo e forte. La vera ascesi deve farmi più libero. Credo che il digiuno sia una cosa che conservi attualità: ma come faccio il digiuno? Semplicemente non mangiando? Santa Teresina aveva anche un altro modo: mai diceva cosa le piaceva. Non si lamentava e prendeva tutto quello che le davano. C’è un’ascesi quotidiana, piccola, che è una mortificazione costante. Mi viene in mente una frase di sant’Ignazio che aiuta a essere più liberi e felici. Lui diceva che per seguire il Signore aiuta la mortificazione in tutte le cose possibili. Se ti aiuta una cosa, falla, anche il cilicio! Ma solamente se ti aiuta a essere più libero, non se ti serve per mostrare a te stesso che sei forte.

Cosa comporta la vita comunitaria? Qual è il ruolo di un superiore per custodire questa profezia? Quale apporto possono dare i religiosi per contribuire al rinnovamento delle strutture e della mentalità della Chiesa?

La vita comunitaria? Alcuni santi l’hanno definita una continua penitenza. Ci sono comunità in cui la gente si spella e si spiuma! Se la misericordia non entra nella comunità, non va bene. Per i religiosi la capacità di perdono deve spesso iniziare nella comunità. E questo è profetico. Si comincia sempre con l’ascolto: che tutti si sentano ascoltati. Ci vuole ascolto e persuasione anche da parte del superiore. Se il superiore rimprovera continuamente, non aiuta a creare la profezia radicale della vita religiosa. Sono convinto che i religiosi siano in vantaggio nel dare un contributo al rinnovamento delle strutture e della mentalità della Chiesa.

Nei consigli presbiterali delle diocesi i religiosi aiutano nel cammino. E non devono avere paura di dire le cose. Nelle strutture della Chiesa entra il clima mondano e principesco, e i religiosi possono contribuire a distruggere questo clima nefasto. E non c’è bisogno di diventare cardinali per credersi prìncipi! Basta essere clericali. Questo è quanto di peggio ci sia nell’organizzazione della Chiesa. I religiosi possono contribuire con la testimonianza di una fratellanza più umile. I religiosi possono dare la testimonianza di un iceberg capovolto, dove la punta, cioè il vertice, il capo, è capovolta, sta in basso.

Santo Padre, noi abbiamo speranze che attraverso la sua guida si sviluppino migliori relazioni tra vita consacrata e Chiese particolari. Che cosa ci suggerisce per esprimere in pienezza i nostri carismi nelle Chiese particolari e per affrontare le difficoltà che a volte sorgono nei rapporti con i vescovi e il clero diocesano? Come vede la realizzazione del dialogo della vita religiosa con i vescovi e la collaborazione con la Chiesa locale?

Da tempo si chiede di rivedere i criteri circa i rapporti tra i vescovi e i religiosi stabiliti nel 1978 dalla Congregazione per i religiosi e dalla Congregazione per i vescovi nel documento Mutuae relationes. Già nel Sinodo del 1994 ne se era parlato. Quel documento risponde a un certo tempo e non è più così attuale. Il tempo è maturo per il cambiamento.

È importante che i religiosi si sentano appieno dentro la Chiesa diocesana. Appieno. A volte ci sono tante incomprensioni che non aiutano all’unità, e allora bisogna dare un nome ai problemi. I religiosi devono essere nelle strutture di governo della Chiesa locale: consigli di amministrazione, consigli presbiterali… A Buenos Aires i religiosi eleggevano i loro rappresentanti nel consiglio presbiterale. Il lavoro va condiviso nelle strutture delle diocesi. I religiosi devono essere nelle strutture di governo della diocesi. Da isolati non ci si aiuta. In questo si deve crescere tanto. E così anche il vescovo è aiutato a non cadere nella tentazione di diventare un po’ principe…

Ma anche la spiritualità va diffusa e condivisa, e i religiosi sono portatori di forti correnti spirituali. In alcune diocesi i sacerdoti del clero diocesano si riuniscono in gruppi di spiritualità francescana, carmelitana… Ma che lo stile di vita possa essere condiviso: alcuni preti diocesani si chiedono perché non possano vivere insieme per non essere soli, perché non possano vivere una vita più comunitaria. Il desiderio viene, ad esempio, quando si ha la buona testimonianza di una parrocchia retta da una comunità di religiosi. Dunque, c’è un livello di collaborazione radicale, perché spirituale, di anima. E stare vicini spiritualmente in diocesi tra il clero e i religiosi aiuta a risolvere le possibili incomprensioni. Si possono studiare e ripensare tante cose. Tra queste anche la durata del servizio come parroco, che mi sembra breve e si cambiano i parroci troppo facilmente.

Non nascondo che poi ci sono tanti altri problemi a un terzo livello, legato alla gestione economica. I problemi vengono quando si toccano le tasche! Penso alla questione dell’alienazione dei beni. Con i beni dobbiamo essere molto delicati. La povertà è midollare nella vita della Chiesa. Sia quando la si osserva, sia quando non la si osserva. Le conseguenze sono sempre forti.

Santo Padre, come la Chiesa anche la vita religiosa è impegnata ad affrontare le situazioni di abusi sessuali sui minori e di abusi finanziari con trasparenza e determinazione. Tutto ciò è una contro-testimonianza, suscita scandali e ha anche ripercussioni sulla proposta vocazionale e sull’aiuto dei benefattori. Quali misure ci suggerisce per prevenire tali scandali nelle nostre Congregazioni?

Forse non c’è il tempo per una risposta molto articolata e faccio affidamento alla vostra sapienza. Fatemi dire però che il Signore vuole tanto che i religiosi siano poveri. Quando non lo sono, il Signore manda un economo che porta l’Istituto in fallimento! A volte Congregazioni religiose sono accompagnate da un amministratore ritenuto «amico» e che poi le fa fallire. Comunque, criterio fondamentale per un economo è quello di non essere personalmente attaccato ai soldi. Una volta accadde che una suora economa svenne e una consorella disse a chi la soccorreva: «Passatele sotto il naso una banconota e certamente si riprenderà!». C’è da ridere, ma anche da riflettere. Importante poi verificare come le banche investono i soldi. Non deve mai accadere che ci siano investimenti in armi, ad esempio. Mai.

Circa gli abusi sessuali: pare che su 4 persone che abusano, 2 siano state abusate a loro volta. Si semina l’abuso nel futuro: è devastante. Se sono coinvolti preti o religiosi, è chiaro che è in azione la presenza del diavolo che rovina l’opera di Gesù tramite colui che doveva annunciare Gesù. Ma parliamoci chiaro: questa è una malattia. Se non siamo convinti che questa è una malattia, non si potrà risolvere bene il problema. Quindi, attenzione a ricevere in formazione candidati alla vita religiosa senza accertarsi bene della loro adeguata maturità affettiva. Per esempio: mai ricevere nella vita religiosa o in una diocesi candidati che sono stati respinti da un altro seminario o da un altro Istituto senza chiedere informazioni molto chiare e dettagliate sulle motivazioni dell’allontanamento.

Santo Padre, la vita religiosa non è in funzione di se stessa, ma della sua missione nel mondo. Lei ci ha invitato ad essere una Chiesa in uscita. Dal suo punto di osservazione, la vita religiosa nelle diverse parti del modo sta operando questa conversione?

La Chiesa è nata in uscita. Era chiusa nel Cenacolo e poi è uscita. E deve rimanere in uscita. Non deve tornare a chiudersi nel Cenacolo. Gesù ha voluto che fosse così. E «fuori» significa quelle che io chiamo periferie, esistenziali e sociali. I poveri esistenziali e i poveri sociali spingono la Chiesa fuori di sé. Pensiamo a una forma di povertà, quella legata al problema dei migranti e dei rifugiati: più importante degli accordi internazionali è la vita di quelle persone! E proprio nel servizio della carità è pure possibile trovare un ottimo terreno per il dialogo ecumenico: sono i poveri che uniscono i cristiani divisi! Queste sono tutte sfide aperte per i religiosi di una Chiesa in uscita. L’Evangelii gaudium vuole comunicare questa necessità: uscire. Vorrei che si tornasse a quella Esortazione apostolica con la riflessione e la preghiera. Essa è maturata alla luce dell’Evangelii nuntiandi e del lavoro fatto ad Aparecida, contiene un’ampia riflessione ecclesiale. E infine ricordiamolo sempre: la misericordia è Dio in uscita. E Dio è sempre misericordioso. Anche voi uscite!


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Religiosa secuestrada en Mali.

MALI – El ejército y la población se movilizan por la hermana Cecilia

jueves, 9 febrero 2017

Bamako (Agencia Fides) – “El Gobierno ha movilizado a las fuerzas armadas para patrullar la zona donde ha sido secuestrada la hermana Cecilia. La población se ha movilizado para ayudar en la búsquedas”, dice don Edmond Dembele, Secretario General de la Conferencia Episcopal de Malí, que informa a la Agencia Fides sobre los últimos avances sobre el secuestro de la hermana Cecilia Narváez Argoti, religiosa colombiana de la Congregación de las franciscanas de María Inmaculada, secuestrada en Karangasso, al sur de Malí, en la tarde del 7 de febrero (véase Fides 8/2/2017).
Mientras continúa la investigación policial continúa. “Dos sospechosos fueron detenidos ayer y sometidos a interrogatorio”, dice don Dembele.
Se especula que los secuestradores han huido a Burkina Faso. “Karangasso de hecho, no está muy lejos de la frontera con Burkina Faso”, dice don Dembele. “Una de las hipótesis es que los secuestradores se han ido a Burkina con ella como rehén. Pero también existe la posibilidad de que se trata de una cortina de humo. Los secuestradores podrían haberse dirigido hacia la frontera y más tarde entrar en una zona boscosa en el territorio de Mali.
En el área forestal, en la frontera con Costa de Marfil, se había señalado hace dos años la presencia de un grupo yihadista. Por el momento no hay confirmación de que la hermana Cecilia haya sido llevada a Burkina Faso”, dice el sacerdote, que confirma: “en el momento del secuestro los hombres que tomaron a la hermana dijeron que eran yihadistas”.
“Una vez más, se pueden hacer dos suposiciones: que se trate de yihadistas o de bandidos que han tratado de desviar la investigación” dice don Dembele. Esta última hipótesis se ve reforzada por el hecho de que, además de dinero y del vehículo de las religiosas, los secuestradores también han saqueado los ordenadores y otros equipos informáticos.
El secuestro de la hermana Cecilia ha suscitado una fuerte conmoción en Colombia. Algunos medios de comunicación colombianos han contactado con la redacción de la Agencia Fides para obtener información sobre el paradero de los religiosa. “Esperamos que con el esfuerzo de todos se pueda llegar lo antes posible a la liberación de la hermana Cecilia”, concluye don Dembele. (L.M.) (Agencia


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Nombrado delegado especial pontificio para la Orden de Malta.

El Papa nombra a Mons. Becciu delegado especial para el Capítulo extraordinario de la Orden de Malta

2017-02-04 Radio Vaticana

(RV).- El Papa Francisco ha nombrado a Mons. Giovanni Angelo Becciu, Sustituto para los Asuntos Generales de la Secretaría de Estado, delegado especial para el Capítulo extraordinario de la Orden de los Caballeros de Malta.

El nombramiento del delegado papal llega “al comienzo del camino de preparación en vista del Capítulo extraordinario que deberá elegir el nuevo Gran Maestro de la Soberana Orden militar y hospitalaria de San Juan de Jerusalén, de Rodas y de Malta”.

En la carta de nombramiento, dirigida a Mons. Becciu y fechada 2 de febrero, el Papa Francisco explica que su delegado “actuará en estrecha colaboración” con el Venerable Bailí Ludwig Hoffmann von Rumerstein, lugarteniente interino de la Orden, “para el mayor bien de la Orden y la reconciliación entre todas sus componentes religiosas y laicales”. El delegado acompañará y sostendrá al lugarteniente en la preparación del Capítulo extraordinario: juntos decidirán “las modalidades de un estudio en vistas de la oportuna actualización de la Carta Constitucional de la Orden y del Estatuto Maltés”.

En concreto – escribe el Papa – Mons. Becciu está llamado a ocuparse de todo lo que concierne a la renovación espiritual y moral de la Orden, especialmente de los miembros profesos, para que se realice plenamente el fin de “promover la gloria de Dios mediante la santificación de los miembros, el servicio a la fe y al Santo Padre y la ayuda al prójimo”. Hasta el término de su mandato, es decir, hasta la conclusión del Capítulo extraordinario que elegirá al Gran Maestro, el delegado – precisa el Pontífice – será su “exclusivo portavoz en todo lo que concierne a las relaciones entre esta Sede Apostólica y a la Orden”. “Por lo tanto, le delego todos los poderes necesarios para decidir las eventuales cuestiones que pudieran surgir en relación con la ejecución del mandato que le ha sido confiado” – agrega el Papa.

El nombramiento del delegado tiene lugar después de la crisis en la cual se encuentra la Orden de Malta con la renuncia del Gran Maestro Fray Matthew Festing y la reincorporación del Gran Canciller, Albrecht von Boeselager, licenciado el pasado mes de diciembre. El jueves pasado, en conferencia de prensa, el Gran Canciller expresó su gratitud al Papa por haber llevado a una rápida solución de la crisis, afirmando que “la fidelidad de la Orden de Malta al Sucesor de Pedro es una elección irrevocable”.

El Gran Canciller explicó asimismo que “la intervención del Pontífice no ha sido una interferencia ni una violación de la soberanía de la Orden, ya que se ha interesado en su dimensión religiosa y no estatal”.

La elección del nuevo Gran Maestro tendrá lugar en los próximos tres meses, como previsto por la Constitución, pero la fecha no ha sido aún fijada.

(MCM- RV)