Loiola XXI

Lugar de encuentro abierto a seguidor@s de S. Ignacio de Loyola esperando construir un mundo mejor


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Aumenta el número de estudiantes universitarios en América latina pero son frecuentes los abandonos.

Universidad Católica de Santiago de Chile. Foto: ELEMENTAL/Cristobal Palma

18 de mayo, 2017 — El número de alumnos que optaron por realizar estudios de educación superior en América Latina y el Caribe aumentó casi el doble en la última década pero solamente la mitad de ellos consiguió graduarse entre los 25 y los 29 años.

Así lo refleja un nuevo estudio del Banco Mundial (BM) publicado este miércoles que señala que queda un largo camino por recorrer en la región en materia de eficiencia y calidad educativas de grado superior.

El Banco Mundial indicó que este tipo de formación es fundamental como herramienta para estimular el crecimiento y la disminución de la pobreza pero que requiere de incentivos para que los resultados se adecuen a las necesidades de estudiantes y países.

Asimismo señaló que aunque continúa produciéndose un acceso desigual a la educación superior, se registraron progresos notorios, especialmente entre la población de ingresos bajos y medios.

Entre las causas de abandono de los estudios superiores se indica la falta de preparación del alumno a causa de la calidad de la educación recibida durante la enseñanza secundaria, la ausencia de medios en estudiantes con recursos limitados o la larga duración de los programas.

Algunas de las propuestas del Banco Mundial para corregir la situación son mejorar la información de estas instituciones respecto a sus programas, facilitar el acceso a becas o préstamos estudiantiles y apoyar a los estudiantes en su inserción al mercado laboral.


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Preparación en Panamá de la JMJ del 2019.

La JMJ Panamá 2019 ya tiene su logo oficial

Domingo 14 May 2017 | 11:46 am

Panamá (AICA): La arquidiócesis de Panamá y el Comité Organizador Local (COL) dieron a conocer este domingo 14 de mayo, el logo oficial de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) que se realizará en Panamá del 22 al 27 de enero de 2019.

En el marco de la XLVII Cita Eucarística que se realizó en el estadio deportivo Arena Roberto Durán, en la capital de Panamá, los organizadores de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) que se realizará en Panamá del 22 al 27 de enero de 2019, dieron a conocer el logo oficial.

Se encuentran representados en el logo el istmo de Panamá, el lugar de acogida; el Canal de Panamá, que simboliza el camino del peregrino; la Cruz Peregrina o Cruz de la Jornada Mundial de la Juventud y la silueta de la Virgen María con una corona de cinco puntos que representa a los cinco continentes. Las figuras aparecen envueltas en un corazón que representa el amor de Dios. Los colores blanco, azul y rojo identifican la bandera panameña.

Según informó el arzobispo de Panamá, monseñor José Domingo Ulloa Mendieta OSA, “esta creación pertenece a una joven de 20 años de edad, quien participó de varias jornadas desde muy pequeña”. Ambar Calvo, estudiante de arquitectura de la Universidad de Panamá, fue la creadora del logo elegido entre 146 presentaciones que participaron de un concurso que inició en febrero de 2017.

La creadora del logo “pudo captar el mensaje que deseamos enviar a los jóvenes del mundo, la pequeñez de nuestro país, pero la grandeza de nuestro corazón, abierto a todos y todas sin exclusión de nadie, de la mano de la Virgen María, un modelo de joven valiente, comprometida y generosa que supo decirle ‘sí’ ante el llamado de Dios”, afirmó el arzobispo, quien destacó el talento de los jóvenes que participaron en el concurso.

El prelado, quien estuvo a cargo de presentar el logotipo, también recordó que “los jóvenes son la reserva moral y humana de nuestra sociedad y de la misma Iglesia. Ellos son capaces de transformarlo todo positivamente, arriesgándose como lo hizo la adolescente María de Nazaret, si somos capaces de enseñarles a amar como Jesús lo hizo con nosotros”.

Los ocho patronos de la JMJ
En la noche del sábado 13 de mayo, también en el estadio Arena Roberto Durán, se realizó una vigilia de oración donde se recibió la Cruz Peregrina y el Ícono de la JMJ. Asimismo, se dieron a conocer los ocho patronos del encuentro. Ellos son: San José Sánchez del Río, el niño mártir cristero; San Juan Diego, mensajero de la Virgen de Guadalupe; la beata Sor María Romero Meneses, religiosa de las Hijas de María Auxiliadora y fundadora de obras sociales para los más necesitados; el beato Oscar Romero, obispo y mártir defensor de los pobres; San Juan Bosco, patrono de la juventud; San Juan Pablo II, el gran iniciador de la JMJ; San Martín de Porres, primer santo mulato de América, y Santa Rosa de Lima, primera santa de América.+


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El Papa a los seminaristas. Importancia del discernimiento.

Sirven sacerdotes expertos en el arte del discernimiento, el Papa a seminaristas

2017-05-06 Radio Vaticana

(RV).-  Hoy en día los cristianos tienen necesidad de sacerdotes que los guíen “en el saber reconocer la voz de Dios entre la multitud de voces a menudo confusas  que se sobreponen, con mensajes que contrastan entre ellos, en nuestro mundo caracterizado por una pluralidad de sensibilidades culturales y religiosas”. Lo dijo el Papa Francisco la mañana del sábado a la comunidad del Pontificio seminario campano de Posillipo, recibida en audiencia, recalcando que sirven sacerdotes que sean “expertos en el arte del discernimiento”.

A esta comunidad italiana guiada por jesuitas el Papa recordó además que educar al discernimiento quiere decir “huir de la tentación de refugiarse detrás una de una norma rígida o detrás de la imagen de una libertad idealizada. Educar al discernimiento quiere decir ‘exponerse’, salir del mundo de las propias convicciones y prejuicios para abrirse a la comprensión de cómo Dios nos está hablando, hoy, en este mundo, en este tiempo, en este momento, y cómo me habla ahora”. Para los sacerdotes en formación, continuó, “es importante conocer, acoger y reformar en continuación la propia humanidad, no cansarse de ir adelante, reformar, siempre en camino”.

El Santo Padre puntualizó que en esta dirección la formación intelectual no debe tender ser el simple aprendizaje de nociones para volverse eruditos, para convertirse en un diccionario, sino para ayudar a la adquisición de instrumentos cada vez más refinados para una lectura crítica de la realidad, a partir de uno mismo.

“Queridos seminaristas, no tengan miedo de llamar a las cosas por su nombre, de mirar en la cara la verdad de sus vidas y de abrirse en transparencia y verdad a los demás, sobre todo a sus formadores, huyendo de la tentación del formalismo y del clericalismo que están en la raíz de la doble vida”.


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La cultura de las destrucción. Fuerte discurso del Papa a unos jóvenes

“Han llamado «madre» una bomba, ¡qué vergüenza!”

El Papa se reunió con 7 mil estudiantes de las Escuelas de la Paz. «Está creciendo entre nosotros una cultura de la destrucción». Y sobre el debate electoral en Francia: «¿Dónde estaba el dialogo? Estamos acostumbrados a insultarnos». «Basta con la explotación y la destrucción de la Creación. Las mamás están preocupadas por darle de comer pollo a sus hijos»
REUTERS

Papa Francisco

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Pubblicato il 06/05/2017
Ultima modifica il 06/05/2017 alle ore 16:25
SALVATORE CERNUZIO
CIUDAD DEL VATICANO

Entre los niños bombardeados y degollados, los migrantes, los trabajadores en negro y las mujeres víctimas de la explotación, y una Creación cada vez más maltratada, está claro que «está creciendo entre nosotros una cultura de la destrucción». Es el triste análisis, crudo y realista, que hizo Papa Francisco sorbe la realidad de hoy en la charla, en el Aula Pablo VI, con alrededor de 7 mil chicos de las Escuelas de la Paz de toda Italia. Esta es una iniciativa que promueve el Ministro de la Educación Pública del país, en colaboración con la Coordinación nacional de los Entes locales para la paz y los derechos humanos y con el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano e Integral de la Santa Sede.

 

Bergoglio respondió a estos chicos y chicas que le preguntaron por qué hay tantas guerras y tantas injusticias. La mayor parte de ellos son adolescentes o un poco más grandes. Acogieron al Pontífice con símbolos de la paz y le pidieron la «selfie» de rito, pero Francisco habló con ellos como si fueran adultos, para abrirles los ojos sobre la deriva negativa del mundo de hoy. «Está creciendo, ha crecido y crece entre nosotros una cultura de la destrucción», denunció el Papa, quien subrayó en particular el drama de los migrantes: «la tragedia más grande después de la Segunda Guerra Mundial», según el análisis de los sociólogos.

 

«Nosotros estamos viviendo esto —recordó el Papa Bergoglio—; el mundo está en guerra, se bombardea y si abajo están los enfermos, los niños, esto no importa: ahí va la bomba. En determinado momento no sé que pasa: se destruye tanto». No es una novedad: la lucha fratricida «comenzó desde el inicio, con los celos de Caín, que destruyó a su hermano Abel con el cuchillo, lo mató». Pero esta crueldad, anotó el Papa, parece aumentar cada vez más: «La vemos en la tele, todos los días. Hoy vimos degollar niños». Francisco recordó a sus huéspedes que se avergonzó profundamente cuando escuchó el nombre que le dieron a la Moab, la «súperbomba» que hace un mes lanzó la aeronáutica estadounidense en Afganistán. «La llamaron “la madre” de todas las bombas. La mamá da vida, esta da muerte, y nosotros le decimos mamá a ese artefacto. Me avergoncé…», confesó.

 

También se dijo triste por «otro negocio con el cual el mundo gana hoy»: la explotación de las personas. «Niños obreros que trabajan desde los 7, 8, 9 años sin educación. El tráfico de las personas en trabajos en los que la gente recibe 2 liras por media hora de trabajo». «El tráfico de las armas, de la droga, de las personas —continuó—, de los niños y de las mujeres» que son vendidos «para ser explotados». «Estos son negocios que ayudan al dios dinero a crecer. Es esto lo que domina al mundo», denunció el Papa, «pero esto también sucede aquí en Europa, en Italia. Aquí se explota a las personas cuando son pagadas en negro, cuando te hacen el contrato de trabajo de septiembre a mayo y luego dos meses sin trabajo, así no hay continuidad y luego vuelves a empezar en septiembre», anotó el Pontífice. Esta también es «destrucción», y la explotación «se llama pecado mortal».

 

Con dureza parecida, Bergoglio volvió a estigmatizar el «terrorismo de los chismes»: «El que está acostumbrado a chismear es un terrorista», advirtió. «El chisme es como una bomba que explota y mata. “Pero esto no es original, lo has dicho muchas veces”. Pero, por favor, un consejo a todos, si tienes ganas de decir un chisme, mejor muérdete la lengua. Sufrirás un poco, se hinchará la lengua, pero ganarás al no ser un terrorista». También, recomendó el Papa, hay que dejar de insultar y con la «letanía de las groserías». «Es suficiente ir por la calle en hora pico, cuando el tráfico está así, y tal vez una moto se mete un poco más allá o un choche del otro lado e inmediatamente, en lugar de decir “Perdón”, comienza la cadena, la letanía de las groserías, una detrás de otra, estamos acostumbrados a insultarnos», en lugar de aclarar las cosas. «No, lo insulto inmediatamente y luego la adjetivación; no decimos “ese chico” o “ese tío”, sino “ese…” boom, y el adjetivo, esos adjetivos que yo no puedo decir, pero que creo que todos ustedes conocen muy bien».

 

«Insultar es herir, hacer una herida en el corazón del otro», advirtió el Papa. Como ejemplo, citó el reciente debate en Francia entre los dos candidatos al Eliseo: Marine Le Pen y Emmanuel Macron. «No lo digo como Papa, sino como una persona que escuchó (pero que no vio) lo que sucedió en un diálogo preelectoral: ¿en donde estaba el diálogo ahí? Se arrojaban piedras, no se dejaba que acabara el otro, incluso palabras un poco fuertes. Pero si a un nivel tan alto se llega a no dialogar, el desafío del diálogo les toca a ustedes», le dijo a los jóvenes. Y los invitó a tomarse «20 minutos para leer la Carta al Apóstol Santiago. Es pequeñita. Él dice que el hombre y la mujer que dominan la lengua son perfectos».

 

Según Francisco, la causa de muchas de estas actitudes equivocadas está en la educación, que ya no dirige a «las virtudes de la mansedumbre, de la paz, de la tranquilidad». Por ello insistió en la necesidad de «volver a hacer un pacto educativo entre la familia, la escuela y el Estado», y, al respecto, recordó una anécdota de su juventud: «Cuando iba a la escuela, el maestro escribía una nota, después en casa te regañaban… Yo iba en cuarto de primaria, tenía nueve años, y le dije una cosa fea a la maestra, la maestra le escribió a mi mamá en el cuaderno, porque pensó: “Si este, a los 9 años, es capaz de decirme aquello, ¿qué hará a los 20?”. El día después fue mi mamá, la maestra nos dejó hacer ejercicios y después me llamó, y la mamá, frente a la maestra, me regañó y me dijo que le pidiera perdón a la maestra. Le pedí perdón, la maestra me dio un beso, y volví al salón, un poco vencedor, “no fue tan mal”, pero este era el primer acto; el segundo acto sucedió cuando volví a casa», dijo Bergoglio haciendo el gesto de dar una nalgada, suscitando risas y aplausos. «¿Qué quiero decir?», prosiguió, «quiero decir que había un pacto educativo entre la familia y la escuela, mientras ahora, muchas veces, si en la escuela el profesor o la profesora regañan a los alumnos, son los padres los que van al día siguiente a regañar a la maestra o al maestro por esta “agresión contra mi hijo”».

 

No faltó espacio para animar a cuidar la Creación, con referencia al tema del encuentro: «Protejamos nuestra casa». El punto de partida fue la pregunta de una chica que citó la «Laudato si’»: «Nosotros estamos destruyendo la Creación, el regalo más precioso que nos ha dado Dios», dijo el Papa sin medias tintas. «El consumismo nos lleva a esto —continuó—, la explotación de la tierra». Pensemos en los experimentos químicos: «Hoy no puedes comer una manzana sin quitarle la cáscara debido a los pesticidas. Y también sucede que los médicos aconsejan a las mamás que no les den de comer pollos a los niños, porque les crean un desequilibrio hormonal. Y las mamás están preocupadas…». «¿Cuántas veces —se preguntó el Papa— han conocido jóvenes con enfermedades raras? ¿De dónde provienen? ¿Qué sucede en el Mediterráneo en donde la cantidad de plástico es el cuádruple del máximo que puede haber? No solo estamos ensuciando la Creación, la estamos destruyendo».

 

El Pontífice también citó los objetivos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, por los cuales una chica, Costanza, expresó «resignación y desilusión», puesto que los «responsables políticos no parecen determinados» a cumplirlos. «Aquí me enojo yo, la resignación está prohibida para nosotros. Debemos seguir adelante, luchar con creatividad», recomendó el Papa. De cualquier manera, hablando sobre el compromiso político, de hecho, dijo, «¿sabes qué pensé? Pensé en la gran Mina (cantante italiana, ndr.) cuando cantaba: “Parole, parole, parole…”».


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El sínodo y los jóvenes: cómo será? Entrevista.

Un Sínodo de jóvenes animado… y hasta polémico

Conversación con Kevin Joseph Farrell, prefecto del Dicasterio para los Laicos, Familia y Vida, sobre el próximo Sínodo de los Obispos cuyo tema central serán los jóvenes y la JMJ de Panamá

La cruz de la JMJ en la Plaza San Pedro

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Pubblicato il 11/04/2017
Ultima modifica il 11/04/2017 alle ore 15:05
ANDRÉS BELTRAMO ÁLVAREZ
CIUDAD DEL VATICANO

“Un Sínodo animado”. Donde se debata sin miedo los problemas de los jóvenes. Y hasta surja alguna polémica. Al cardenal Kevin Farrell no le preocupan las críticas. Sabe que existieron en el pasado y existirán en el futuro. Como prefecto del Dicasterio para los Laicos, Familia y Vida de la Santa Sede, está involucrado en la preparación de la asamblea de obispos prevista para octubre de 2018. ¿El tema? Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional”. Respondiendo las preguntas del Vatican Insider, habló de esa reunión y de la Jornada Mundial de la Juventud en Panamá, prevista del 22 al 27 de enero de 2019.

 

El próximo será un Sínodo de obispos, pero dedicado a los jóvenes. ¿Cómo conciliar ambas cosas?

 

Es verdad, es un Sínodo de los Obispos, pero se requiere escuchar primero a los jóvenes. Estarán los obispos más “jóvenes”, o –más bien- los menos viejos. Se tiene que escuchar a los muchachos y muchachas, no sólo los que están acá en la Iglesia, sino aquellos que no entran nunca en una iglesia.

 

Justamente el Papa Francisco pidió involucrar en la preparación de ese encuentro a los jóvenes agnósticos, los ateos y los que tienen fe tibia, ¿cómo lograrlo?

 

La cosa más difícil de esta preparación es justamente entrar en contacto con ellos. Pero se debe hacer, se requiere cambiar el sistema que usamos. Lanzar un sondeo dirigido a todo el mundo, una consulta en internet, eso se hará. Hay que ir con los capellanes de las grandes universidades, por ejemplo, las que están aquí en Roma. Ellos saben y están en contacto con los jóvenes.

 

¿Cómo se involucrará su dicasterio en esta preparación?

 

Haremos este trabajo junto a la Secretaría del Sínodo, tenemos ya un representante casi permanente ante esa oficina. Al fin y al cabo, los jóvenes son también laicos. Será una preparación que se hace desde ahora hasta que empiece el Sínodo. No es que todos (los jóvenes) estarán ahí en la sala con los obispos, pero se requiere escuchar la voz de los estudiantes que pertenecen a los movimientos eclesiales, aquellos que no pertenecen a nada, a ningún credo, y también los muchachos que se fueron de la Iglesia. Como dice el Papa, se tiene que ir afuera.

 

Es el principio de la “Iglesia en salida” que pide Francisco…

 

Debemos hacer lo que nos pide el Papa: Salir, ir más allá de las puertas de la Iglesia, de las puertas de las organizaciones y movimientos católicos.

 

¿Espera un Sínodo tan animado como los dos anteriores sobre el tema de la familia?

 

Sí, claro, tan animado.

 

¿Y así de polémico…?

 

No hemos tenido ningún Sínodo que no haya sido polémico. Se discute siempre. Mucho de lo que se dice ahora sobre el Sínodo de la Familia (y la exhortación apostólica “Amoris Laetitiae” ndr), lo han dicho antes de (las encíclicas) “Humanae Vitae” o “Populorum Progressio”, (ambas del Papa Pablo VI). Pero nosotros seguimos adelante, eso no es una sorpresa.

 

¿No se detienen por las críticas?

 

Para mí no son una cosa fuera del mundo.

 

El Papa habló de un doble camino de preparación, del Sínodo y de la Jornada Mundial de la Juventud de Panamá ¿cómo se hará este camino?

 

Se tienen que preparar ambos (momentos) juntos. La JMJ es para los jóvenes, tiene una historia y una tradición. Ahora tendremos el primer Sínodo de la historia sobre el tema de la juventud. Hay que hacer hablar con una consulta, a los jóvenes. Yo tengo 70 años, no pienso como ellos.

 

¿Cómo avanza la preparación de la JMJ panameña?

 

Panamá está muy bien preparado, las cosas ahí saldrán muy bien. Debe ser una JMJ de toda América Central y de toda América, del norte y del sur. Panamá está justo en el centro del Continente Americano, donde se encuentra la mitad de la Iglesia, según las últimas estadísticas. Es una buena oportunidad para que los jóvenes que no pueden hacer viajes largos tengan la posibilidad de asistir a una jornada.

 

En Panamá el gobierno tiene una persona que está trabajando y abriendo a todas las naciones la posibilidad de obtener sus visas para viajar. Sobre los lugares de la Jornada, el arzobispo local (José Domingo Ulloa) tiene ya una idea sobre los espacios disponibles y lo que nosotros pensamos, ahora deben elegir.

 

¿Para cuántas personas se están preparando?

 

Nosotros no pensamos nunca en un número fijo, pero seguramente serán muchos.


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El Papa y los jóvenes ante la próxima jornada mundial en Panama y el Sínodo. Comentario

“No podemos tolerar que los jóvenes sean material de descarte”

Primer encuentro para preparar el Sínodo de los obispos y la próxima Jornada Mundial de la Juventud de Panamá; una misión: escuchar a los abuelos y convertir sus sueños en profecía para construir el futuro
ANSA

“No podemos tolerar que los jóvenes sean material de descarte”

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Pubblicato il 08/04/2017
Ultima modifica il 08/04/2017 alle ore 20:19
REDACCIÓN
TURÍN

Hoy, 8 de abril de 2017, por la tarde, en la Basílica de Santa María Mayor, el Papa presidió la Vigilia de oración como preparación para la Jornada Mundial de la Juventud, que este año se celebra a nivel diocesano, y para el Domingo de Ramos. Pero este también fue el primer encuentro del Papa con los jóvenes en el camino de preparación del Sínodo de los obispos de octubre de 2018 sobre el tema: «Jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional», y para la 34a Jornada Mundial de la Juventud, que se llevará a cabo en Panamá en 2019.

 

Reproducimos el discurso improvisado que pronunció el Papa en el encuentro con los jóvenes:

 

«Queridos jóvenes, gracias por estar aquí. Esta tarde es un doble comienzo, el comienzo del camino hacia el Sínodo que tiene un nombre largo: jóvenes, la fe el discernimiento y la vocación… El Sínodo de los jóvenes, se comprende mejor. Y también el segundo inicio: el camino hacia Panamá. Está el arzobispo de Panamá, te saludo mucho. Y hemos escuchado el Evangelio, hemos rezado, hemos cantado, hemos traído flores a la Virgen, a la madre, y hemos traído la cruz que viene de Cracovia y que mañana será entregada a los jóvenes de Panamá. De Cracovia a Panamá, y en medio el Sínodo, un Sínodo del cual ningún joven debe sentirse excluido. “Pero, hagamos el Sínodo para los jóvenes católicos, para los jóvenes que pertenecen a las asociaciones católicas y así será más fuerte”. No. ¡El Sínodo es para y de todos los jóvenes, los jóvenes son los protagonistas!, pero también los jóvenes que se sienten agnósticos, sí, los que tienen la fe tibia, sí, los jóvenes alejados de la Iglesia, sí, también los jóvenes, no sé si existan, que se sienten ateos, sí. Este es el Sínodo de los jóvenes y nosotros, todos, queremos escucharlos. ¡Cada joven tiene algo que decir a los demás, a los adultos, a los sacerdotes, a las monjas, a los obispos y al Papa! Todos necesitamos oírlos a ustedes.

 

Recordemos un poco Cracovia, ahí dije dos cosas: es feo ver a un joven que se jubila a veinte años, es feo. Y también es feo ver a un joven que vive en el sillón. ¿Eh? Ni jóvenes jubilados ni jóvenes de sillón. Jóvenes que caminen, de calle, que sigan adelante, uno al lado del otro, pero viendo al futuro.

 

Hemos escuchado el Evangelio, cuando María recibe ese don, esa vocación, tan grande de llevarnos el don de Dios a nosotros, dice el Evangelio, habiendo tenido la noticia de su prima anciana que esperaba un niño y necesitaba ayuda, se fue de prisa, de prisa. El mundo de hoy necesita jóvenes que vayan de prisa. Que no se cansen de ir de prisa. Los jóvenes que tengan esa vocación de sentir que la vida para ellos les ofrece una misión. Y como dijo muchas veces Marialisa en su testimonio, jóvenes en camino… y contó toda su experiencia, que ha sido una experiencia en camino. Necesitamos jóvenes en camino. El mundo solo puede cambiar si los jóvenes están en camino. Pero, ¿cuál es el drama de nuestro mundo? ¿Cuál es el drama de la juventud de hoy? Que los jóvenes a menudo, son descartados. No tienen trabajo, no tienen un ideal que realizar, falta la educación, falta la integración. Muchos jóvenes deben huir, migrar a otras tierras, los jóvenes de hoy, es duro decirlo, pero a menudo son material de descarte. Esto no lo podemos tolerar. Y nosotros debemos hacer este Sínodo para decir: “Los jóvenes estamos aquí, en camino, no queremos ser material de descarte. Tenemos un valor que dar”.

 

Pensaba, mientras Pompeo hablaba… en dos veces él estuvo casi al límite de ser material de descarte: a los 8 y a los 18 años. Y lo logró. Fue capaz de alzarse. La vida, cuando vemos el horizonte, también lo dijo Marialisa, siempre nos sorprende Siempre. Los dos lo dijeron.

 

Estamos en camino hacia el Sínodo y hacia Panamá. Y este es un camino que es arriesgado, pero si un joven no arriesga, es un envejecido. Y nosotros tenemos que arriesgar. Marialisa habló de que después del sacramento de la confirmación se alejó del la Iglesia. Aquí en Italia se le dice a la confirmación “el sacramento del adiós”, después de la confirmación ya no se vuelve a la Iglesia. ¿Por qué? Porque muchos jóvenes no saben qué hacer. Y ella nunca se detuvo, siempre en camino, a veces por vías oscuras, sin luz, sin ideales o con ideales que no comprendía bien. Pero al final ella también lo logró. Ustedes jóvenes tienen que arriesgar en la vida. Arriesgar. Hoy tienen que preparar el futuro. El futuro está en sus manos. El futuro está en sus manos.

 

En el Sínodo, la Iglesia, toda, quiere escuchar a los jóvenes. ¿Qué piensan, qué sienten, qué quieren, qué critican, de qué se arrepienten? Todo, la Iglesia necesita más primavera aún y la primavera es la estación de ls jóvenes.

 

También quisiera invitarlos a hacer este camino, este recorrido hacia el Sínodo, hacia Panamá, a hacerlo con alegría, con inquietud, sin miedo, sin vergüenza, hacerlo valientemente. Se necesita valentía. Y tratar de tomar la belleza en las pequeñas cosas, como dijo Pompeo. Esa belleza de todos los días, tomarla, no perder esto, y agradecer por lo que eres. “Yo soy así, gracias”. Y muchas veces en la vida perdemos tiempo para preguntarnos “¿Quién soy yo?”. Pero tú puedes preguntarte quién eres y hacer una vida buscando. Pero hay que preguntarse “¿Para quién soy yo?”, como la Virgen que fue capaz de preguntarse “¿para quién, para qué persona?”, para su prima, y se fue corriendo. Porque hacer un trabajo toda la vida, un trabajo que te haga pensar, que te haga sentir, que te haga trabajar: el lenguaje de la mente el del corazón y el de las manos. Y seguir adelante.

 

Y otra cosa que me gustaría decirles: el Sínodo no será un “hablatorio”, Panamá no será un “hablatorio”, no será un circo o una cosa bella y luego adiós, me olvidé. No. Concreción, la vida a ustedes les pide concreción, en esta cultura líquida se requiere concreción.

 

Después de haberlos visto a ustedes y de haber escuchado los dos testimonios, me salió decirles todo esto. Hay momentos en los que no se sabe nada. Momentos oscuros, bellos oscuros, luminosos. Pero una cosa me gustaría subrayar: nosotros estamos en el presente. A mi edad estamos por marcharnos. ¿Ah no? ¿Quién garantiza la vida?, nadie. La edad de ustedes tiene el futuro por delante. Hoy la vida les pide una misión a los jóvenes, la Iglesia les pide una misión. Me gustaría darles esta misión: volver hacia atrás y hablar con los abuelos. Hoy más que nunca necesitamos este puente de diálogo entre los abuelos y los jóvenes. El profeta Joel (en el capítulo 3 versículo 2) nos dice esto, como una profecía: “Los ancianos tendrán sueños, soñarán. Y los jóvenes profetizarán”. Es decir sacarán adelante, con las profecías, las cosas concretas. Esta es la misión que les doy en nombre de la Iglesia. Hablar con los ancianos… “Pero es aburrido, siempre dice lo mismo”. ¡No! Habla con él, preguntarle las cosas que sueñen, y, de esos sueños, toma tú para profetizar y hacer concreta esa profecía. Esa es su misión, esta es la misión que les pide hoy la Iglesia. Queridos jóvenes sean valientes. “Padre yo he pecado muchas veces, caigo”… Pero me viene a la cabeza una canción muy linda que cantan los alpinos: “En el arte de subir, lo importante no es caer, sino no quedarse caído”. Adelante. Caes, te levantas y sigues adelante. Pero piensa en lo que ha soñado el viejo, la abuela y el abuelo, toma esto y haz el puente hacia el futuro. Muchas gracias por su valentía.

 

Y en Panamá, no sé si estaré yo, pero estará el Papa. El Papa en Panamá les preguntará: “¿Hablaron con los viejos, tomaron sus sueños y los transformaron en profecías concretas?”. Esta es su misión. Que el Señor los bendiga, recen por mí y preparémonos todos para el Sínodo y para Panamá.»


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El Papa a los jóvenes en el día de ramos, jornada de la juventud.

“Jesús no es profeta «new age», sino Mesías que se hace siervo”

El Papa durante la Misa en el Domingo de Ramos: «Cristo está presente en quien hoy sufre por un trabajo de esclavos, por los dramas familiares, por las enfermedades, por las guerras y el terrorismo, por culpa de intereses que mueven las armas»
REUTERS

Papa Francisco bendiciendo los Ramos durante la celebración

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Pubblicato il 09/04/2017
Ultima modifica il 09/04/2017 alle ore 12:57
SALVATORE CERNUZIO
CIUDAD DEL VATICANO

Jesús «no es un iluso que siembra falsas ilusiones, un profeta «new age», un vendedor de humo». ¿Quién es Jesús, que es recibido hoy en Jerusalén, aclamado como un rey? No es nada de lo anterior, afirmó Papa Francisco durante la Misa en la Plaza San Pedro por el Domingo de Ramos: es «es un Mesías bien definido, con la fisonomía concreta del siervo, el siervo de Dios y del hombre que va a la pasión; es el gran Paciente del dolor humano». Es ese Jesús «que acepta que lo aclamen aun sabiendo que le espera el «crucifige», no nos pide que lo contemplemos sólo en los cuadros o en las fotografías, o incluso en los vídeos que circulan por la red. No», dijo el Pontífice en su homilía después dela tradicional procesión de los ramos, que este año fueron donados por la diócesis de Sanremo y por la Región italiana de Liguria.

 

 

Jesús, subrayó el Papa, «está presente en muchos de nuestros hermanos y hermanas que hoy, hoy sufren como él, sufren a causa de un trabajo esclavo, sufren por los dramas familiares, por las enfermedades… Sufren a causa de la guerra y el terrorismo, por culpa de los intereses que mueven las armas y dañan con ellas. En cada uno de estos «hombres y mujeres engañados, pisoteados en su dignidad, descartados…. Jesús está en ellos, en cada uno de ellos, y con ese rostro desfigurado, con esa voz rota pide que se le mire, que se le reconozca, que se le ame».

 

La celebración de hoy, pues, recordó Papa Francisco, tiene «un doble sabor, dulce y amargo, es alegre y dolorosa», porque en ella celebramos al Mesías que entra a Jerusalén montado en una mula y a quien aclaman sus discípulos, cuyo entusiasmo contagia a los jóvenes de la ciudad que se unen a ellos. Pero al mismo tiempo hoy se proclama el relato evangélico de la Pasión. «Nuestro corazón siente ese doloroso contraste y experimenta en cierta medida lo que Jesús sintió en su corazón en ese día, el día en que se regocijó con sus amigos y lloró sobre Jerusalén», indicó Bergoglio.

 

Mientras «nosotros festejamos a nuestro Rey, pensamos en el sufrimiento que él tendrá que sufrir en esta Semana. Pensamos en las calumnias, los ultrajes, los engaños, las traiciones, el abandono, el juicio inicuo, los golpes, los azotes, la corona de espinas… y en definitiva al via crucis, hasta la crucifixión». Un camino doloroso, pero un camino que Jesús mismo había anunciado: «Él lo dijo claramente a sus discípulos: “Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga”. Él nunca prometió honores y triunfos. Los Evangelios son muy claros», recordó el Papa.

 

El Dios al que seguimos es este, añadió: «No es otro Jesús: es el mismo que entró en Jerusalén en medio de un ondear de ramos de palmas y de olivos. Es el mismo que fue clavado en la cruz y murió entre dos malhechores. No tenemos otro Señor fuera de él: Jesús, humilde Rey de justicia, de misericordia y de paz». También para nosotros «vale lo mismo», explicó Papa Bergoglio, por lo que animó a «seguir fielmente a Jesús», pero no con «palabras, sino con hechos», es decir teniendo «paciencia» para «llevar nuestra cruz», «no rechazarla, ni deshacerse de ella, sino que, mirándolo a él, aceptémosla y llevémosla día a día».

 

Durante la Misa, en la que participaron 40 mil fieles, los jóvenes de Cracovia entregaron simbólicamente a los jóvenes de Panamá la Cruz de la Jornada Mundial de la Juventud (que hoy se celebra a nivel diocesano), que dará la vuelta al mundo hasta que llegue el encuentro de los jóvenes de 2019 en el país centroamericano. Un momento «siempre emocionante, de horizontes abiertos», observó el Papa, que desde hace 32 años enriquece el Domingo de Ramos.