Loiola XXI

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Nicaraguenses que han huído de su País en un año.

Unos 62.000 nicaragüenses han huido desde que empezaron las protestas hace un año

ACNUR/Roberto Carlos Sanchez
Nicaragüenses reunidos en el Parque de la Merced, en la ciudad de San José, la capital de Costa Rica.

16 Abril 2019

La gran mayoría han buscado refugio en Costa Rica. Muchos tuvieron que atravesar caminos por terrenos difíciles y soportaron las altas temperaturas, la humedad o se expusieron al paludismo y muchos necesitan atención médica y apoyo psicológico.

Al cumplirse el primer aniversario del inicio de la crisis política y social en Nicaragua, la Agencia de la ONU para los Refugiados calcula que unos 62.000 nicaragüenses han huido del país centroamericano. La gran mayoría de ellos, alrededor de 55.000 optaron por buscar refugio en Costa Rica.

Muchas de estas personas, entre las que hay niños, recurrieron a vías irregulares para evitar ser detectados. Durante estas travesías caminaron por terrenos  difíciles durante horas y fueron expuestos a altas temperaturas, humedad y el riesgo de contraer paludismo.

La portavoz de la Agencia, Lizz Throsell, explicó que a su llegada a Costa Rica un alto número de personas precisan atención médica, apoyo psicológico, refugio y asistencia alimentaria, y detalló el número de solicitantes de asilo durante los tres primeros meses del año.

“Según las cifras que maneja la Autoridad Costarricense de Migración, hasta marzo de 2019, cerca de 29.500 nicaragüenses presentaron formalmente solicitudes de asilo. Pero con la capacidad de recepción saturada, otros 26.000 están a la espera de que se formalicen sus solicitudes”.

Throssell explicó que entre los solicitantes de asilo hay estudiantes, exfuncionarios públicos, figuras de la oposición, periodistas, médicos, defensores de los derechos humanos y agricultores.

La Agencia de la ONU apoya al Gobierno costarricense en la mejora de las condiciones de acogida y en la reducción del tiempo de espera de los trámites de las personas recién llegadas.

De igual modo, proporcionó locales, capacitación y equipamiento para la Unidad de Refugiados del Gobierno, tanto en la capital, San José, como en la oficina en Upala, cerca de la frontera, inaugurada el pasado mes de diciembre

Preocupación ante las nuevas protestas

Por su parte, la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, manifestó su preocupación ante la posibilidad de que pueda originarse “otra reacción violenta”, con motivo de la convocatoria de protestas previstas para estos próximos días.

Michelle Bachelet indicó que, tras doce meses de manifestaciones, el número de fallecidos es superior a las 300 personas, que 2000 fueron heridas y varios centenares encarceladas.

Por esa razón, exhortó al Gobierno nicaragüense a asegurar que las fuerzas de seguridad “garanticen los espacios necesarios para que las personas se reúnan pacíficamente y puedan expresar sus opiniones de conformidad con los derechos internacionalmente reconocidos”. Al mismo tiempo, alertó a las autoridades para que tomen las medidas necesarias para evitar “el uso excesivo de la fuerza”.

Bachelet destacó que entre las violaciones cometidas durante el año pasado se incluyen “la criminalización, el hostigamiento y los ataques en contra de líderes estudiantiles, defensores y defensoras de derechos humanos, periodistas y otras personas críticas con el Gobierno”.

A esta serie de atropellos, indicó que hay que añadirle el hecho de que las autoridades recurrieron “a la censura de los medios de comunicación, la prohibición de manifestaciones y el persistente uso excesivo de la fuerza y las detenciones arbitrarias a gran escala por parte de la policía”.

La Alta Comisionada indicó que la suma de estas acciones junto a la falta de rendición de cuentas ha incrementado las tensiones en el país en vez de apaciguarlas.

Al mismo tiempo, destacó que, pese a los dos acuerdos alcanzados recientemente entre el Gobierno y la Alianza Cívica por la Justicia Y la Democracia, las negociaciones se han detenido y los acuerdos siguen sin activarse.

“El hecho de que las negociaciones hayan llegado a un punto muerto y que el Gobierno no esté honrando los acuerdos alcanzados hasta ahora, está socavando la posibilidad de establecer un verdadero diálogo inclusivo para resolver la grave crisis social, política y de derechos humanos que enfrenta el país”, dijo.

Añadió que en respuesta a la crisis es “de suma importancia” establecer “un proceso de responsabilidad exhaustivo y transparente para garantizar la justicia, la verdad y las reparaciones, así como garantías claras de no repetición, de conformidad con las normas y estándares internacionales”.

Una resolución sobre Nicaragua adoptada recientemente por el Consejo de Derechos Humanos llama al Gobierno a retomar la colaboración con la oficina de la Alta Comisionada y otros organismos internacionales y regionales de derechos humanos.

Bachelet manifestó su voluntad de cooperar con el Gobierno de Nicaragua y que su personal está dispuesto a regresar al país para ayudar a las autoridades a cumplir con las obligaciones internacionales de derechos humanos siempre y cuando se den condiciones que les permitan operar de manera efectiva y creíble”.


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Denuncias de malos tratos a migrantes guatemaltecos.

Los migrantes guatemaltecos sufren abusos no solo de las pandillas, también de los funcionarios

©Alex Webb/ FAO
Emilia Felipe Jose hace tortillas en su casa de San Lorenzo, México, un lugar con gran población Guatemalteca que ha huido de sus países.

16 Abril 2019

En su informe al Consejo de Derechos Humanos de la ONU, un grupo de expertos aseguró que los migrantes centroamericanos son sometidos a secuestros, extorsiones, robos, reclutamiento forzado, abusos sexuales y violencia física en su camino hacia el norte, no solo por pandillas delictivas, pero también por miembros de la policía y del servicio de inmigración.

El Comité de la ONU sobre Trabajadores Migrantes declaró estar preocupado por los informes de que los guatemaltecos y sus familias están siendo víctimas de varios delitos en la ruta migratoria hacia al norte en manos de pandillas delictivas, e incluso miembros de la policía, del servicio de inmigración y otros funcionarios públicos.

Según el informe del grupo de expertos en derechos humanos presentado en Ginebra, los migrantes están siendo sometidos a secuestros, extorsiones, robos, reclutamiento forzado, abusos sexuales, violencia física y otras formas de maltrato.

Al Comité también le preocupa la falta de información por parte del Estado sobre estos incidentes, así como la ausencia de mecanismos efectivos para la denuncia, la atención de las víctimas y la asistencia para el acceso a la justicia y otras formas de reparación.

De acuerdo con los expertos, se ha recibido información con relación a extorsiones realizadas por agentes de la Policía Nacional Civil en controles migratorios, así como actuaciones exacerbadas en el marco de operativos de detención de autobuses en los que se trasladan trabajadores migrantes por departamentos fronterizos como Huehuetenango, San Marcos, El Quiché, Petén, Chiquimula y Jutiapa.

Asimismo, el Comité aseguró que los datos personales de los trabajadores migrantes y sus familias cuando acuden a instituciones de servicios sociales son vulnerables.

Los expertos recomendaron que se tomen medidas para investigar, procesar y sancionar, de manera administrativa y penal, los actos de extorsión y otros delitos. También pidió que se establezca un sistema de protección a los datos e información personal entre las autoridades de control migratorio y servicios públicos como la policía.

©Alex Webb / Magnum Photos para la FAO
Campesinos almuerzan en San Lorenzo, Chiapas, México. El pueblo ha recibido a muchos guatemaltecos que huyeron de su país hace algunos años. 20 julio 2017

La respuesta a las caravanas

En su informe el Comité toma nota del esfuerzo que realiza Guatemala para facilitar el tránsito de los migrantes en su territorio y reconoce que no hay aislamiento ni penalización para aquellos que cruzan en su ruta hacia el norte.

Sin embargo, a los expertos les preocupa la respuesta tardía de las autoridades guatemaltecas ante la primera “caravana migrante” en octubre de 2018, y la falta de una estrategia permanente para atender los flujos masivos de personas que se han presentado desde entonces hasta la fecha.

El Comité pidió a Guatemala que se asegure de que las medidas de gobernanza fronteriza aborden planes conjuntos con los países vecinos, especialmente con México para la migración segura y ordenada de las caravanas de migrantes.

Al respecto, tomó nota sobre el Memorando de cooperación establecido entre Guatemala, Estados Unidos, El Salvador y Honduras el pasado 27 de marzo y pidió al país que adopte las medidas necesarias para garantizar que cualquier acuerdo bilateral o multilateral en materia migratoria no conlleve al retorno, la expulsión o la deportación de trabajadores migrantes a sus países de origen o terceros países en donde sus derechos a la vida y la integridad se encuentren en riesgos de ser violados.

OIM / Rafael Rodríguez
La caravana de migrantes centroamericanos pasa por Chiapas, México.

Protegiendo a los trabajadores desde el territorio

El Comité reconoció que Guatemala, como país de origen de trabajadores migrantes, ha avanzado en la protección de los derechos de sus nacionales que trabajan en el extranjero, pero observó que las condiciones de vida dentro de Guatemala son adversas para una gran parte de su población.

“Los elevados índices de pobreza, corrupción, violencia y criminalidad, la exclusión social de algunos grupos y la falta de trabajo, los desastres naturales y los efectos del cambio climático, en particular en las zonas del denominado “corredor seco”, constituyen las causas estructurales que provocan la migración forzada”, se lee en el informe.

Los expertos además observaron que estos factores tienen un impacto agravado sobre los sectores más vulnerables de la población, tales como pueblos indígenas, campesinos y personas en situación de pobreza, y tomaron nota de los esfuerzos del Estado parte para revertir esta situación y garantizar el derecho a migrar o no migrar.


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El alto comisionado ONU para migrantes y refugiados denuncia el actual lenguaje xenófobo.

Nunca antes el lenguaje sobre migrantes y refugiados había sido tan tóxico

UNICEF/Arcos
Laila Dalila León, de tres años, mira hacia la aduana colombiana en Rumichaca, en el frontera entre Colombia y Ecuador, sentada sobre los hombros de su padre.

9 Abril 2019

El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados denunció el discurso xenófobo de muchos políticos, también utilizado en las redes sociales y las conversaciones cotidianas, llamando a combatirlo con firmeza y recordando que ninguna sociedad podrá ser de verdad próspera si no es inclusiva. Además, abordó la necesidad de apoyar a los países de acogida citando, entre otros, a los que reciben refugiados y migrantes venezolanos.

“He trabajado con refugiados durante más de tres décadas. He visto mucha solidaridad e incluso heroísmo en la respuesta que se les da en el terreno. Y esa solidaridad sigue siendo muy firme cuando hablo sobre el tema en muchos países. Sin embargo, también es cierto que jamás en esas tres décadas y media había visto una toxicidad ni un veneno tan grandes en el lenguaje de los políticos, en los medios, en las redes sociales, e incluso en las conversaciones cotidianas sobre este asunto”, dijo Filipo Grandi.

El Alto Comisionado participó este martes en una sesión del Consejo de Seguridad de la ONU sobre la actual crisis de refugiados en el mundo.

En esa tribuna, afirmó que los migrantes, refugiados y extranjeros sufren una estigmatización sin precedentes y advirtió que esa animadversión es muy preocupante.

“Lo que vimos en Christchurch, Nueva Zelanda, es resultado también de ese lenguaje tóxico de los políticos. Pero aprendamos de la reacción ejemplar del pueblo y los líderes neozelandeses, que respondieron de manera firme y organizada, reinstauraron los valores de la solidaridad que debemos dar a los refugiados y reafirmaron que nuestras sociedades no serán de verdad prósperas, estables y pacíficas si no incluyen a todos”, enfatizó.

Crisis grave pero no imposible de gestionar

Grandi reconoció que la crisis de refugiados es grave y desafiante, aunque no imposible de gestionar si se tiene voluntad política y se ofrecen mejores respuestas para afrontarla.

Consideró que los esfuerzos deben concentrarse en tres áreas: la resolución de las crisis de paz y seguridad, el apoyo a los países que acogen refugiados y la remoción de obstáculos que impiden soluciones a los conflictos.

En este renglón, sostuvo que el Consejo de Seguridad tiene un papel fundamental, recordando que la mayor parte de los cerca de 70 millones de desplazados han debido huir de sus hogares debido a conflictos armados o violencia.

El Alto Comisionado citó el caso de Libia como ejemplo de las dificultades que enfrentan tanto los refugiados de otros países que ahora viven un nuevo conflicto, como los desplazados que se mueven para ponerse a salvo en su propio país. Habló también de los grandes obstáculos que encuentran los trabajadores humanitarios que intentan brindarles ayuda y protección en ese escenario de inseguridad.

Agregó que el personal de ACNUR navega por aguas muy difíciles. “La combinación de múltiples conflictos y los desplazamientos masivos resultantes, los nuevos retos de asilo, el déficit entre las necesidades y los recursos, y la creciente xenofobia son muy peligrosos.”

Apoyo a los países de acogida

Con respecto a los países anfitriones, subrayó que el 85% de los refugiados se encuentran en países pobres o de renta media que precisan del respaldo de la comunidad internacional.

En el caso de Venezuela, apuntó que la atención internacional está enfocada en la necesidad de una solución política, olvidando la dimensión externa de la crisis, es decir, los 3,4 millones de refugiados y migrantes en Colombia, Perú, Ecuador, Brasil y once países latinoamericanos más.

“Debemos aumentar el apoyo a los países de acogida”, apuntó Grandi, advirtiendo que de lo contrario se dejaría expuestos a los gobiernos como el de Colombia, Líbano o Bangladesh, por mencionar sólo algunos.

Agregó que ese apoyo no sólo sirve para aliviar la situación humanitaria, sino que es básico para la estabilidad de regiones enteras.

El Alto Comisionado reconoció que solucionar los conflictos es complicado, pero aseveró que siempre se pueden remover los obstáculos, sobre todo cuando los refugiados quieren regresar a sus países.

Para que ejerzan su derecho a volver, añadió, se les debe dar apoyo básico, información y condiciones dignas, lo que requiere de la cooperación de sus gobiernos, el trabajo arduo de los trabajadores humanitarios y el respaldo financiero internacional.


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El Papa con un grupo de migrantes en la Caritas de Rabat.

Papa en Marruecos: migrantes, una herida que clama al cielo

El Papa Francisco encuentra a un grupo de migrantes en la sede de Cáritas de la diócesis de Rabat. Es recibido por el Arzobispo de Tánger y por el director de Cáritas

Manuel Cubías – Ciudad del Vaticano

El Obispo de Tánger, Santiago Agrelo, saludó y le presentó a un grupo de refugiados del norte de África, y se refierió a ellos como “quienes llevan las marcas de Cristo”, en “ellos, el Señor se estremece de frío y de soledad. En ellos está presente Cristo. Todos esperamos encontrar en sus palabras luz de fe para orientarnos, para no defallecer en el camino. Gracias por amar”.

El Papa expresa su alegría de encontrar a personas migrantes atendidas por Cáritas, y justamente, porque la migración es ruptura, afirma que es “Herida que clama al cielo, y por eso no queremos que nuestra palabra sea la indiferencia y el silencio (cf. Ex 3,7). Mucho más cuando se constata que son muchos millones los refugiados y los demás migrantes forzados que piden la protección internacional, sin contar a las víctimas de la trata y de las nuevas formas de esclavitud en manos de organizaciones criminales. Nadie puede ser indiferente ante este dolor”.

Avances en materia de migraciones

El Santo Padre constata el avance que representa el Pacto Mundial por unas Migraciones Seguras, Ordenadas y Regulares adoptado en la Conferencia Intergubernamental de Marrakech, porque en él se busca devolverle a la imagen del migrante, un rostro, una historia, una razón por la que ha decidido dejar su tierra. Por eso afirma: «en efecto, un migrante no es más humano o menos humano, en función de su ubicación a un lado o a otro de una frontera».

El Papa aunque constata los avances, pide caer en la cuenta de que “no podemos olvidar que el progreso de nuestros pueblos no puede medirse únicamente por el desarrollo tecnológico o económico”. Por eso advierte: “¡Qué desierta e inhóspita se vuelve una ciudad cuando pierde la capacidad de compasión! Una sociedad sin corazón… una madre estéril. Ustedes no están marginados, están en el centro del corazón de la Iglesia”.

Cuatro acciones hacia los migrantes

Luego, el Papa recuerda cuatro verbos que han estado siempre presentes en su reflexión sobre el tema de las migraciones: acoger, proteger, promover e integrar, porque “para que quien quiera ayudar a hacer esta alianza más concreta y real pueda involucrarse con sabiduría en vez de permanecer en silencio, ayudar en lugar de aislar, construir en vez de abandonar”.

Estos cuatro verbos nos implican a todos porque “todos somos necesarios para garantizar una vida más digna, segura y solidaria. Me gusta pensar que el primer voluntario, asistente, socorrista y amigo de un migrante es otro migrante que conoce en primera persona el sufrimiento del camino” … “Es necesario que ustedes, migrantes, se sientan como los primeros protagonistas y ejecutores en todo este proceso”.

Francisco insiste: “Estos cuatro verbos pueden ayudar a crear alianzas capaces de recuperar espacios donde acoger, proteger, promover e integrar. En definitiva, espacios para dar dignidad”.

En este contexto, el Papa define los cuatro verbos, de esta manera, “acoger significa, ante todo, ampliar las posibilidades para que los emigrantes y refugiados puedan entrar de modo seguro y legal en los países de destino”.

“Proteger quiere decir que se garantice la defensa «de los derechos y de la dignidad de los emigrantes y refugiados, independientemente de su estatus migratorio”.

“Promover significa garantizar a todos, migrantes y locales, la posibilidad de encontrar un ambiente seguro que les permita realizarse integralmente. Esta promoción comienza reconociendo que ninguno es un desecho humano, sino que es portador de una riqueza personal, cultural y profesional que puede aportar mucho ahí donde se encuentra”.

Para el Papa, la promoción comienza en los lugares de origen, garantizando el derecho a migrar y el de no estar obligados a emigrar, es decir, derecho a tener una vida digna.

Finalmente, “integrar quiere decir comprometerse en un proceso que valorice tanto el patrimonio cultural de la comunidad receptora como el de los migrantes, construyendo así una sociedad intercultural y abierta”.

Construir un mundo acogedor e intercultural

El resultado de este proceso en el que intervienen locales y migrantes, busca construir “ciudades acogedoras, plurales y atentas a los procesos interculturales, ciudades capaces de valorizar la riqueza de las diferencias en el encuentro con el otro”.

El Papa expresa su cercanía a los presentes y a todos los migrantes: “Queridos amigos migrantes, la Iglesia reconoce los sufrimientos que marcan vuestro camino y sufre junto a vosotros … “para el cristiano “no se trata sólo de los emigrantes”, sino que es Cristo mismo quien llama a nuestras puertas” … “Porque todo hombre tiene derecho a la vida, todo hombre tiene derecho a tener sueños y a encontrar el lugar que le corresponde en nuestra “casa común”.

El Papa se despide de los asistentes al encuentro, expresando su gratitud a todas las personas que se han puesto al servicio de los migrantes y refugiados en todo el mundo, especialmente a los de Cáritas. A todos les animó: que el Señor “les dé la fuerza necesaria para no desanimarse y para ser unos con otros “puerto seguro” de acogida”.


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Italia; cómo comportarse con los inmigrantes. Palabras del cardenal Bassetti

Bassetti: “Para un católico es inmoral ver en el migrante un enemigo”

La advertencia del presidente de la CEI: ecos xenófobos han surgido en este clima de miedo exasperado
ANSA

El cardenal Gualtiero Bassetti, presidente de la Conferencia Episcopal Italiana

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Pubblicato il 20/03/2019
Ultima modifica il 20/03/2019 alle ore 10:48
DOMENICO AGASSO JR
ROMA

Para un católico es inmoral ver en el migrante un enemigo que hay que combatir u odiar». En los últimos tiempos «se ha extendido un clima de miedo, a veces alimentado irresponsablemente, que ha hecho surgir ecos xenófobos». Palabras muy duras las del cardenal Gualterio Bassetti, presidente de los obispos italianos, que se convierten en una advertencia en los días del enésimo tira y afloja entre el ministro del Interior italiano, Matteo Salvini, y el barco de una ong lleno de desesperados. Vienen a la mente el juramento sobre el Evangelio del líder liguista (del partido La Liga del Norte), los llamados a la «acogida prudente» del Papa Francisco y las polémicas (presentes y bastante encendidas en las parroquias) sobre la actitud que hay que mantener frente a los inmigrantes.

Eminencia, ¿cómo debe comportarse un católico en relación con el tema de los migrantes?

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«Los católicos deben relacionarse con el tema de los migrantes con gran amor y fe cierta, teniendo siempre en mente el Evangelio de Mateo: “Tenía hambre y me diste de comer, tenía sed y me diste de beber, era extranjero y me acogiste”. El Papa Francisco ofreció a la Iglesia 4 verbos para afrontar el desafío de las migraciones internacionales: acoger, proteger, promover e integrar. Cuatro verbos que resumen una larga serie de acciones pastorales, pero que tienen un único gran significado: mediante la acogida nosotros elegimos acoger a Cristo en nuestra vida y defendemos la dignidad inviolable de cada ser humano. Porque (y es bueno recordarlo con firmeza) los migrantes forman parte de la única familia humana y no son ciudadanos de segunda. Los migrantes son los últimos, los pequeños y los pobres de este mundo, y, como dijo Pablo VI, los pobres pertenecen a la Iglesia por “derecho evangélico”. Con la misma firmeza quisiera insistir en un concepto que tal vez incomode a los bienpensantes: para un católico es absolutamente inmoral ver en el migrante un enemigo que hay que combatir u odiar».

¿Italia está contaminada por el racismo?

«Italia es un país con una gran tradición humanitaria y está poblada por un pueblo alegre y creativo que, en los momentos de dificultad, siempre ha dado lo mejor de sí. Entonces, no diría que Italia está contaminada por el racismo. Pero creo que en los últimos años (y ha colaborado una durísima crisis económica) se ha extendido un clima de miedo y de incertidumbre, a veces alimentado irresponsablemente, que ha contaminado el espíritu público provocando el surgimiento de algunos ecos xenófobos».

¿Cómo habría que afrontar la difusión de los populismos y soberanismos? ¿Cuáles son los peligros que derivan de ellos?

«Cada época histórica ha tenido sus “ismos” peligrosos: comunismo, fascismo, nazismo, laicismo, relativismo y así sucesivamente. Todas estas ideologías, por lo común, le han prometido al hombre un paraíso en la Tierra que consistía en el bienestar y en la felicidad. Hoy como ayer hay, pues, que tener mucho cuidado con prometerle al pueblo recetas fáciles. El mayor peligro es que con el paso del tiempo estas recetas se traduzcan fácilmente en soluciones ilusorias y, por lo tanto, puedan generar mucha más frustración y rabia social. Entonces, creo que sería oportuno volver a mirar sabiamente y con realismo la tradición del popularismo “sturziano” y el personalismo de Maritain. No se acaricia al pueblo con eslóganes y promesas fabulosas, sino que se le debe ayudar a que crezca ofreciendo respuestas concretas y palabras de verdad».

A 100 años del llamado de Sturzo, ¿qué deben hacer los católicos en la política? ¿Qué papel deberían tener los sacerdotes y los obispos?

«Los católicos están llamados a poner en práctica auténticamente la lógica del servicio en la política: no se hace política para hacer carrera, por dinero o por brama de poder, sino como compromiso de humanidad y santidad. La política es una misión en la que los católicos pueden ofrecer su testimonio del Evangelio, sirviendo con caridad al propio país. Los pastores, en cambio, tienen otra gran tarea: la de exhortar a la fidelidad del magisterio de la doctrina social de la Iglesia católica, a la comunión fraternal y a la solidaridad entre las personas. Nunca me cansaré de decirlo: el laicado católico debe superar, de una vez por todas, esta vieja y estéril división entre los que solo se ocupan de bioética y los que solo se ocupan de pobreza. El mensaje social del cristianismo es unitario y se basa en la salvaguardia de la dignidad de la persona humana en cualquier circunstancia: desde la maternidad hasta el trabajo, pasando por la relación con la ciencia y el cuidado de los migrantes».

Uno de los temas cruciales para la Iglesia es la familia: ¿cuál es el “estado de salud” de la familia? ¿Qué es lo que más necesita?

«A mí me parece que hoy estamos en presencia de “familias solas” que viven en un mundo líquido pero que, a pesar de todas las dificultades, siguen siendo la “roca” de nuestra sociedad. Formar una familia hoy es un acto de heroísmo increíble, porque significa ir completamente contracorriente. En contra de un sistema social y cultural que privilegia toda forma de individualismo con respecto a la familia y favorece todo deseo más allá de las responsabilidades. Hoy parece imposible hablarle al mundo de la existencia de un amor para siempre, que no se acaba ni divide. Sin embargo, a pesar de esta larga serie de obstáculos que hacen difícil la vida de las parejas, la familia sigue siento un bastión, es más una roca de nuestra existencia. Lo primero que necesita, absolutamente, es insistir, con fuerza, en que la unión matrimonial entre un hombre y una mujer, abierta a los hijos, no es un residuo de la historia, sino la célula fundamental e indisoluble de nuestro vivir en comunidad».

¿Qué deberían hacer los gobiernos en el ámbito familiar? ¿Hay un modelo de políticas familiares en países extranjeros que le parezca particularmente notable?

«Los países extranjeros, sobre todo los que tienen todavía una democracia joven y un pasado autoritario, no serían un buen ejemplo: todavía deben madurar, tienen mucho camino por delante. En relación con Italia, la primera consideración que habría que hacer es un poco amarga. Porque, más allá de todas las palabras, todavía estamos retrasados en las políticas familiares. El presente y el pasado reciente se caracterizan por pura palabrería y pocos hechos. En cambio, creo que hay por lo menos tres campos en los que tenemos que actuar concretamente: en primer lugar, un nuevo “welfare” más cercano a las familias que no se traduzca solamente en pequeñas intervenciones monetarias, sino que produzca una nueva intervención social para sostener a parejas jóvenes, a precarios, a las mujeres y la natalidad; en segundo lugar, un refuerzo de la alianza entre la escuela y la familia, en la que los alumnos sean el centro del proyecto educativo, en la que los docentes sean valorados por su profesionalidad y en la que las familias sean defendidas de cualquier tendencia ideológica en ámbito educativo; en tercer lugar, lo que más se necesita hoy es una nueva organización del trabajo que se base en el llamado “factor familia”».

¿En qué sentido?

«Hay que replantear los tiempos de trabajo y equilibrarlos con los de un armonioso desarrollo moral y civil, no solo económico, de la familia. Estoy seguro de que si un trabajador está en un ambiente de trabajo sereno, que respeta los tiempos familiares, trabaja mejor y la sociedad, en su conjunto, puede sacar beneficio».

¿Qué opina sobre las tensiones alrededor del Congreso de la familia de Verona?

«La familia es particularmente importante para la Iglesia y precisamente por ello sentimos que acabe en polémicas instrumentales».

¿Qué tal va el plan de la Iglesia italiana para luchar contra los abusos y la pederastia?

«Con respecto a este tema tan doloroso, la Iglesia en Italia no se ha quedado solo mirando. Desde las Líneas guía de 2012 (las nuevas serán presentadas a la Asamblea general en mayo) la CEI busca los instrumentos más adecuados para contrarrestar cualquier tipo de abusos. Entre los obispos, de hecho, es firme la conciencia de que el primer interés debe ser por los chicos heridos y sus familias, volviendo a ese “Me importa, me preocupo” de don Milani y, al mismo tiempo, rechazando cualquier forma de instrumentalización. La reciente creación del Servicio nacional para la tutela de los menores pretende responder a estas prioridades, con un cambio de ritmo basado en la prevención y en la formación. El Servicio ya está trabajando, empezando por la creación de los Servicios regionales e interdiocesanos: con el nombramiento de los obispos encargados por cada Conferencia Episcopal regional; se está completando un primer trecho del recorrido. Después se identificarán, en cada diócesis, uno o más referentes, para poner en marcha una formación específica. El territorio se está moviendo en este sentido, como demuestran las regiones Lombardía, Trentino-Alto Adige, Emilia Romaña, Cerdeña. Todo esto demuestra la adhesión convencida al cambio de mentalidad que ha pedido el Papa».

¿Cómo describiría el Pontificado del Papa Francisco?

«Lo describiría de tres maneras. Antes que nada, como un Pontificado profético que ha recogido el espíritu del Concilio Vaticano II y ha impulsado algunas categorías que se habían quedado un poco al margen. Pienso, por ejemplo, en el diálogo interreligioso, en la conversión pastoral y en la sinodalidad. En segundo lugar, como el Pontificado del anuncio del Evangelio “sine glossa”: la Evangelii gaudium no solo es el documento programático, sino el corazón latente de la acción pastoral de Francisco. Todo gira alrededor de este documento pontificio, que delínea la cifra moral, espiritual y social del Pontificado. Y, para concluir, como el Pontificado de las periferias. Las periferias humanas (como Bangui, en la República Centroafricana, en donde comenzó el Jubileo de la Misericordia) y las periferias existenciales del mundo contemporáneo. El Papa, pues, ha devuelto la centralidad a Cristo y ha dado la imagen de una Iglesia irradiante y extendida en el mundo entero».

¿Cómo será el futuro próximo de la Iglesia? ¿Qué espera y qué le preocupa?

«El futuro no nos pertenece, pero creo que en estos años se han puesto en marcha procesos cuyos frutos se podrán comprender dentro de mucho tiempo. El gran tema de la sinodalidad, por ejemplo, si se desarrolla oportunamente, podrá ofrecer un rostro nuevo a la Iglesia, un rostro cada vez más auténtico, participado y menos auto-referencial. Un primer paso se dará en el encuentro de reflexión y de espiritualidad por la paz en el Mediterráneo, que se llevará a cabo en Bari en febrero de 2020. Esa será una primera ocasión para experimentar concretamente el espíritu sinodal y para proponer soluciones concretas a los problemas que afligen al Mediterráneo».

La mujer en la Iglesia: ¿es una relación y una presencia que debe obtener mayor atención y reconocimiento?

«Por supuesto que sí. Se requiere una presencia femenina de calidad, y no solo en cantidad. Se necesita, por el bien de la Iglesia, una mayor presencia femenina en los lugares de dirección pastoral y en los papeles importantes de la Iglesia. No por una mera cuestión de subdivisión de los puestos con base en una especie de “cuota rosa”, sino para tener una visión diferente y más completa. Estoy seguro de que, en relación con muchos temas, nosotros los pastores tenemos mucho que aprender de las mujeres».


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Islas griegas; sigue la crisis migratoria.

Refugiados: tres años de desesperación en las Islas griegas

12.000 refugiados, solicitantes de asilo y migrantes, malviven hacinados en crueles centros de tránsito, en condiciones inseguras y degradantes sin acceso a atención médica. Con motivo del tercer aniversario del acuerdo entre la UE y Turquía en Grecia, Médicos Sin Fronteras pide la evacuación inmediata de todas las personas vulnerables.

Sofía Lobos – Ciudad del Vaticano

En el marco del tercer aniversario de la firma del acuerdo entre la UE y Turquía en Grecia, la organización internacional sin ánimo de lucro, Médicos Sin Fronteras (MSF), solicita a los líderes europeos que tomen medidas para acabar con las nocivas políticas de contención en los llamados «centros de tránsito» de las Islas griegas, a la vez que insta a que garanticen la evacuación inmediata de todas las personas vulnerables que residen en estas precarias estructuras, especialmente los niños, con el fin de que sean trasladados a alojamientos adecuados en la Grecia continental o a otros Estados miembros de la UE.

Condiciones inhumanas e indignas

En los últimos tres años, dicho acuerdo ha “mantenido atrapados” a miles de hombres, mujeres y niños en condiciones insalubres, inseguras, degradantes de hacinamiento y con escaso acceso a servicios básicos sanitarios. Todo ello ha provocado un deterioro de su salud y bienestar, causando un sufrimiento generalizado.

 

La situación es concretamente más compleja en el centro de Vathy, en la isla de Samos, donde las condiciones se han deteriorado de manera drástica en los últimos meses debido a la grave masificación. Esto ha llevado a MSF a enviar un equipo médico a la isla.

Malvivir en la pobreza e inseguridad

En estos momentos, el campo alberga a más de 4.100 personas en un espacio destinado para solo 648, lo que significa que miles de personas malviven sin protección en zonas sucias e inseguras de los alrededores del campo oficial.

Entre los que se refugian fuera del centro hay, al menos 79 niños no acompañados, mujeres embarazadas, ancianos, personas con enfermedades crónicas incluidas patologías mentales graves; así como supervivientes de tortura y violencia sexual.

 

“Tres años después, tanto la UE como el Gobierno local, siguen sin proporcionar condiciones de vida digna, y una atención médica adecuada para las personas atrapadas en las Islas griegas”, explica Emmanuel Goué, coordinador general en Grecia de la organización sanitaria.

Situación crítica en la Grecia continental

Por su parte, en la Grecia continental, miles de migrantes que llegaron después de que se aplicara el tratado, viven en campos o en alojamientos temporales administrados por la ONU o por organizaciones no gubernamentales, mientras que otros residen en edificios abandonados o duermen en las calles.

Todos se enfrentan a obstáculos para acceder a la atención médica. En este contexto, los equipos de psicólogos de MSF trabajan para atender a quienes padecen problemas de salud mental, como depresión, ansiedad y psicosis. También buscan rehabilitar a las víctimas de todo tipo de traumas.

Devastados por la guerra

Si bien el número total de llegadas ha disminuido considerablemente desde 2016, los datos revelan que más de 6.000 hombres, mujeres y niños se han asentado en Grecia desde principios de 2019.

La gran mayoría de las personas procede de países devastados por la guerra y generadores de refugiados, como Afganistán, Siria, Irak y República Democrática del Congo. Más de la mitad son mujeres y niños.

Esto demuestra que el enfoque de contención y disuasión de la UE para gestionar la migración no ha dado los resultados esperados a la hora de crear vías alternativas hacia un lugar seguro para quienes se ven obligadas a huir.

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Las migraciones actuales en el mundo.

MIGRANTES Y REFUGIADOS
Un refugiado de Afganistán sostiene a su hijo pequeño tras arribar a las costas de la isla de Lesbos en Grecia. Ambos cruzaron el mar Egeo desde Turquía en una balsa inflable repleta de más refugiados Afganos. Foto: ACNUR/Achilleas Zavallis
Yo soy migrante, pero nadie espera que me juegue la vida en una barca agujereada o cruzando un desierto en un camión para encontrar trabajo fuera de mi país. La migración segura no puede limitarse a la élite global.

António Guterres, Secretario General de la ONU, 21 de septiembre de 2017

UNA CRISIS SIN PRECEDENTES

Un número record de refugiados y migrantes cruzan las fronteras internacionales huyendo de los conflictos, la persecución y la pobreza; en respuesta a la escasez de mano de obra y personal capacitado y a cambios demográficos; y en busca de mejores oportunidades.

Sus viajes están llenos de peligros; los titulares nos estremecen a diario con relatos de terribles tragedias. Los que logran llegar a su destino, a menudo, son recibidos con hostilidad e intolerancia. Las responsabilidades no están bien distribuidas: un número reducido de países y comunidades de acogida aceptan a un número desproporcionado de refugiados, solicitantes de asilo y migrantes.

Más allá de la pérdida de vidas, los grandes desplazamientos de poblaciones tienen consecuencias de más largo alcance para el panorama social, económico y político.

RECURSOS

Definiciones

¿Quién es un refugiado?

Los refugiados son personas que se encuentran fuera de su país de origen por temor a la persecución, al conflicto, la violencia generalizada, u otras circunstancias que hayan perturbado gravemente el orden público y, en consecuencia, requieren protección internacional. La definición de refugiado se puede encontrar en la Convención de 1951 y en los instrumentos regionales relativos a los refugiados, así como en el Estatuto del ACNUR.

–Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados

Más sobre definiciones de refugiados

¿Quién es un migrante?

Aun cuando no existe una definición jurídicamente convenida, las Naciones Unidas definen el migrante como «alguien que ha residido en un país extranjero durante más de un año independientemente de las causas de su traslado, voluntario o involuntario, o de los medios utilizados, legales u otros». Ahora bien, el uso común incluye ciertos tipos de migrantes a más corto plazo, como los trabajadores agrícolas de temporada que se desplazan por períodos breves para trabajar en la siembra o la recolección de productos agrícolas.

– Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Nacones Unidas

Más sobre términos migratorios fundamentales.

 

Informes y documentos

Resoluciones y convenios