Loiola XXI

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Internet y la infancia. Efectos positivos y negativos. Se impone una sana preocupación.

Crecer en el mundo digital: Cómo internet afecta al bienestar y la seguridad de los niños

Niños en la Escuela San Columba en Delhi, India, toman fotos con su celular inteligente. Foto: UNICEF-Ashutosh Sharma

11 de diciembre, 2017 — La tecnología digital nos ha cambiado la vida a todos: especialmente a los niños. Uno de cada tres usuarios de internet es menor de edad y, sin embargo, no se hace lo suficiente para protegerlos de los peligros del mundo digital ni para facilitar su acceso a contenidos seguros. Esta es una de las conclusiones del nuevo informe del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) sobre la infancia y la tecnología digital.

El informe El Estado Mundial de la Infancia 2017: Niños en un mundo digital (disponible solamente en inglés) analiza por primera vez los efectos positivos y negativos de la tecnología digital en la vida de los niños y sus oportunidades de futuro.

Los jóvenes son el grupo de edad más conectado del mundo (71%) y su interacción con la tecnología empieza cada vez más temprano. Esto presenta grandes oportunidades, sobre todo para aquellos que viven en condiciones marginadas, pero también los expone a riesgos, como el ciberacoso o la violación de su intimidad.

El informe explora un importante dilema: ¿es la tecnología digital una bendición para la humanidad o una amenaza para nuestro bienestar?

“En un mundo digital, nuestro reto es doble: cómo mitigar los daños y a la vez maximizar los beneficios de internet para todos los niños”, dijo el director ejecutivo de UNICEF, Anthony Lake.

La brecha digital

El acceso a internet es muy desigual entre los jóvenes del mundo: 346 millones (el 29%) siguen desconectados. África es el continente con el índice más alto de jóvenes sin acceso a la tecnología digital (tres de cada cinco), mientras que en Europa es tan solo uno de cada 25.

La brecha digital ahonda en otras diferencias económicas, lo que desfavorece todavía más a los jóvenes en contextos de pobreza, marginación o conflicto. Estos pierden oportunidades de aprendizaje y acceso a información, tan necesarias para aquellos que viven en comunidades remotas o cuando hay una crisis humanitaria.

Así es el día a día de Ali Amine, un joven de 18 años que tuvo que abandonar su hogar y ahora vive en el campo de refugiados de Danamadja, en Chad: “No tengo teléfono y echo de menos mi Facebook. En Danamadja, estamos en una caja cerrada. Sin internet, el mundo de afuera avanza, pero nosotros nos quedamos atrás” .

Las consecuencias van más allá de la falta de acceso a la red: aquellos que no aprenden a usar las nuevas tecnologías o no hablan idiomas minoritarios están peor situados a la hora de encontrar trabajo o de acceder a información relevante en línea.

Por razones socioeconómicas y culturales, las niñas de países en vías de desarrollo son las más afectadas por la brecha digital. En la India, por ejemplo, tan solo el 29% de todos los usuarios de internet son mujeres.

La digitalización puede contribuir positivamente al desarrollo de los jóvenes más favorecidos de varias maneras, destaca el informe:
• Permite a los jóvenes discapacitados conectarse con sus amigos y tomar decisiones por si mismos.
• Facilita el acceso a la educación de niños en áreas remotas o marginadas.
• Ayuda a los niños migrantes a seguir rutas seguras y a comunicarse con sus familias.
• Refuerza el compromiso cívico de los jóvenes y la inclusión social.
• Puede contribuir a reducir la pobreza sistémica.

El lado oscuro de internet

En los países de rentas más elevadas, la frontera entre el mundo digital y el físico es cada vez más borrosa. En Estados Unidos, el 92% de los jóvenes entre 13 y 17 años se conectan diariamente a la red. El auge de los teléfonos celulares ha facilitado su conexión constante desde cualquier lugar, permitiendo que los jóvenes se conecten de forma más privada y sin supervisión.

En internet, los niños pueden acceder fácilmente a contenidos inadecuados para ellos, como imágenes violentas o pornográficas, explica el informe. Otra gran preocupación es la intimidad: padres e hijos a menudo no son conscientes de los grandes riesgos que supone compartir datos personales en la red.

Las redes sociales y los juegos virtuales exponen a los menores a la amenaza de acosadores, traficantes y otras personas que quieran hacerles daño. Además, en el mundo digital los acosadores gozan de mayor anonimidad.

La internet profunda (Deep Web), donde se comparte todo tipo de contenidos que no son accesibles a través de los buscadores como Google, se ha convertido en un refugio para los abusadores de menores. El reporte destaca que cada vez es más común la transmisión en vivo de abusos a menores y el uso de criptomonedas como BitCoin para realizar estas actividades criminales, lo que obstaculiza la posibilidad de perseguir a los abusadores.

El estudio revela otro dato importante: 9 de cada 10 sitios web de abuso sexual infantil están alojados en Canadá, Estados Unidos, Francia, Países Bajos y Rusia.

El ciberacoso: común entre las niñas y jóvenes

El género es un factor claro en el acoso digital. Según el informe de UNICEF, el ciberacoso se está convirtiendo en “una norma establecida” para las mujeres menores de 30 años. También suelen ser víctimas de acoso sexual en las redes los y las jóvenes homosexuales, bisexuales o transgénero.

El reporte relata la historia de una joven de El Salvador de 14 años que fue acosada sexualmente en la red por un exnovio, quien le pidió que le mandara imágenes de ella sin ropa. “Eso me hizo sentir incómoda”, explicó la chica. Unos meses después de romper la relación, él creó un perfil en redes sociales con las fotografías de ella desnuda. “Cuando me llegó la solicitud de amistad, sentí que el mundo se me caía encima. Él había enviado solicitudes de amistad a todos mis amigos, a mi madre, a mi hermana”.

Ella lo denunció a la policía: “Me dijeron que era mi culpa porque yo le había enviado las fotos” . “Me sentí abusada. Muy herida. Él no obtuvo ningún castigo”, añadió. La joven espera que su experiencia sirva de ejemplo: “Decidí contar mi historia para ayudar a otras chicas, para que esto no les pase a ellas”.

¿Cómo proteger la privacidad de los niños en internet?

Cada vez que un niño publica una fotografía en las redes sociales o busca algo en la red está generando datos. Estos datos sobre su identidad, localización y preferencias pueden ser manipulados por varios actores.

Empresas: Hoy en día, los datos son el recurso más valioso para las empresas. Hay toda una industria dedicada a procesar los datos personales para obtener beneficios económicos. Los datos de menores son muy atractivos para intentar influenciar su comportamiento o venderles productos.

Gobiernos: Los Gobiernos también están interesados en obtener y procesar datos sobre los niños para poder vigilarlos de forma masiva, lo que puede poner en peligro su privacidad y su libertad de expresión, entre otros derechos.

Padres: Los padres también pueden poner en peligro la privacidad de los niños. Cuando estos comparten imágenes e información de sus hijos en las redes sociales, a menudo no son conscientes de las consecuencias que pueden tener para los menores a largo plazo. Al compartir una fotografía de un niño sin ropa, por ejemplo, esta puede llegar a manos de un acosador de menores. También puede afectar a la construcción de la propia identidad del niño, o incluso a sus oportunidades laborales en el futuro.

Más allá de la aprobación de leyes o de exigir el consentimiento de los padres para acceder a ciertos contenidos, varios expertos subrayan la importancia de mantener una comunicación abierta con los jóvenes y de poner en marcha iniciativas educativas. También defienden la importancia de exigir más responsabilidades a los proveedores de servicios digitales a la hora de limitar el acceso a sus contenidos, procesar y retener los datos de los menores.

U-Report: Los jóvenes hablan

Para incluir las opiniones de los jóvenes en el informe, UNICEF utilizó una innovadora herramienta de mensajería llamada U-Report. Unos cuatro millones de jóvenes alrededor del mundo comparten sus opiniones sobre temas que les preocupan en este servicio.

Recomendaciones

Para asegurar que los niños acceden a un mundo digital seguro, el informe defiende que es necesaria una acción coordinada que implique a varios actores: padres, profesores, Gobiernos, empresas y los propios niños.

El informe propone una serie de recomendaciones:

• Proporcionar a todos los niños acceso asequible a recursos en línea de alta calidad.
• Proteger a los niños de los daños en línea, incluido el abuso, la explotación, la trata, el acoso cibernético y la exposición a materiales inadecuados.
• Proteger la privacidad y la identidad de los niños en línea.
• Impartir alfabetización digital para mantener a los niños informados, comprometidos y seguros en línea.
• Aprovechar el poder del sector privado para promover normas y prácticas éticas que protejan y beneficien a los niños en línea.
• Poner a los niños en el centro de la política digital.

“Internet fue diseñado para adultos, pero los niños y los jóvenes lo utilizan cada vez más, y la tecnología digital afecta cada vez más sus vidas y su futuro. Por ello, las políticas, las prácticas y los productos digitales deberían reflejar mejor las necesidades, las perspectivas y las opiniones de los niños”, subrayó Lake.

Descárguese el informe completo aquí.

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Los menores de edad y el Sida en el mundo

UNICEF: 120.000 menores fallecieron por causas relacionadas al sida durante 2016

Adolescentes en Chiang Mai, Tailandia, reciben lecciones sobre el VIH / SIDA. Foto: UNICEF / Tailandia

 

01 de diciembre, 2017 — Durante el año 2016, 120.000 niños y niñas menores de 14 años murieron por causas relacionadas con el sida, y 18 niños y niñas se infectaron por el VIH cada hora, según las cifras facilitadas hoy por UNICEF, durante el Día Mundial de la lucha contra el sida que se celebra cada 1 de diciembre.

De continuar el actual ritmo, para el año 2030 habrá 3,5 millones de nuevas infecciones por el VIH en adolescentes, de acuerdo a las estimaciones estadísticas de ese organismo de Naciones Unidas.

La Dra. Chewe Luo, jefa de VIH de UNICEF destacó que es “inaceptable” el número de fallecimientos de niños por sida y los escasos avances realizados en materia de protección para adolescentes ante nuevas infecciones.

Además, UNICEF indicó que, tras un análisis de las tendencias demográficas, no se alcanzarán las metas establecidas dentro de un marco de acción acelerado para poner fin al SIDA en niños, adolescentes y mujeres jóvenes para el año 2020.

Entre las propuestas de UNICEF para abordar las deficiencias en la respuesta al VIH, figuran la inversión en innovaciones emergentes, como la autoevaluación del VIH, e incrementar la respuesta en favor de los niños, incluyendo la ampliación de los programas de tratamiento.


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Niños víctimas de explotación hoy en el mundo.

Alrededor de la mitad de casos de trata de niños están relacionados con sus familiares, advierte OIM

Víctima de trata. Foto de archivo: UNODC

28 de noviembre, 2017 — Casi la mitad de los casos identificados de trata de niños empieza con la participación de algún miembro de la familia, según informó hoy la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), a través de los datos proporcionados por el portal Base Colaborativa de Datos sobre Trata de Personas (CTDC en inglés).

La página web incluye información aportada por múltiples organismos y fue iniciada por la OIM en asociación con Polaris, una ONG estadounidense que trabaja para combatir y prevenir la esclavitud moderna y la trata de personas.

El grado de participación de la familia en esa forma de explotación es hasta cuatro veces mayor que en los casos de trata de adultos, un escenario que sugiere la necesidad de incrementar los esfuerzos de prevención dirigidos específicamente a los niños y sus familias, según indicó el especialista de la OIM, Harry Cook.

“La probabilidad de que un menor sea reclutado por un miembro de la familia es más alta en los niños que en las niñas. Asimismo, las prácticas más comunes a las que se ven forzados los menores son la explotación sexual forzosa, la mendicidad y las tareas domésticas”, señaló Cook.

El número total de casos de trata de personas registrados en la página de internet asciende a casi 80.000 víctimas de 180 nacionalidades que fueron víctimas de explotación en 117 países.


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En el día universal del niño la Convención de los derechos del niño.

¿Por qué una Convención sobre los Derechos del Niño?

¿POR QUÉ UNA CONVENCIÓN SOBRE LOS DERECHOS DEL NIÑO?

Mercedes Pagonabarraga. El 20 de noviembre de 1989 la Asamblea General de la ONU proclamó la Convención sobre los derechos del niño, que recoge los derechos que se consideran inalienables para la dignidad de todo niño, niña o adolescente. La Convención tiene 54 artículos en los que desarrolla, entre otros, desde el derecho intrínseco a la vida, al derecho de los niños y las niñas a la educación, al más alto nivel posible de salud, a la protección contra todo tipo de violencia y explotación, y a beneficiarse de políticas sociales que garanticen un nivel de vida adecuado para su desarrollo físico, mental, espiritual, moral y social.

Se trata por tanto, de un compendio de derechos humanos, entendiendo como tales al conjunto de normas básicas, necesarias para asegurar que toda persona pueda vivir como un ser humano, desarrollándose con plena dignidad.

Las Naciones Unidas al aprobar en 1948 la Declaración Universal de Derechos Humanos, establecieron también una serie de derechos que debían garantizarse por todos los estados parte, “considerando que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana”[i], en una apuesta por centrar políticas públicas en la dignidad de la persona.

No obstante, a pesar de ello, los niños y niñas seguían considerándose propiedad de sus padres o simples beneficiarios de las obras de caridad que asistían las necesidades de la infancia desde la beneficencia. De esta manera no se abordaba al niño o niña como una persona en sí, sujeto de derechos, sino como mero objeto de protección que quedaba por tanto del todo indefenso y al arbitrio de la sociedad o familia  en que naciera.

Con la proclamación de la Convención sobre los derechos del niño, se quiso que los niños y niñas pasaran a considerarse como un individuo más, como un miembro de una comunidad, con derechos y responsabilidades propios, si bien apropiados a su edad y madurez. No se trata pues, de la regulación de determinados derechos especiales sino de los derechos fundamentales integrales a la dignidad humana de todas las personas, que lo son también los niños, niñas y adolescentes. De esta manera, al ratificar la Convención de los Derechos del Niño, los estados se comprometen a respetar los derechos que contiene a la hora de legislar y desarrollar las propias políticas públicas que afecten a la infancia. Por tanto, la Convención ha supuesto un gran avance al poner a los niños, niñas y a los adolescentes en el centro de las políticas, las leyes, los programas y los presupuestos públicos.

Y se ha convertido en el tratado internacional de derechos humanos más ampliamente respaldado, 196 naciones lo han ratificado. Estados Unidos es el único país que no ha completado el proceso de ratificación de la Convención. A pesar de ello, todavía en muchos países, tanto ricos como pobres, se incumplen muchos de estos derechos más básicos en la infancia.

Pero, más allá de los efectos jurídicos que la convención ha supuesto para la infancia, creo del todo necesario centrarnos en la importancia que tiene proteger a los niños de esa forma autónoma e integral, con sustantividad propia, tanto por parte de las personas que trabajaban para y con la infancia como por la sociedad en su conjunto. Y es que los menores de edad, son menores en edad cronológica y en madurez pero en nada más. La persona humana lo es desde el día que nace. La infancia, que a menudo olvidamos por pragmatismo, es parte consustancial de nuestro ser. Quizá por ello, cuando miramos a un niño a los ojos, nos contagiamos de su ternura o alegría, al igual que cuando oímos sus risas. ¡Qué difícil se le hace a uno reprimir la sonrisa cuando oye a un niño o una niña romper a carcajadas! Es la inocente alegría que vuelve a brotar en nuestros corazones, que nos devuelve a menudo simples instantes de felicidad. Esa inocencia, que es confianza en el ser humano, es la que a menudo, también por pragmatismo, optamos por olvidar y dejar de lado en nuestro día a día.

Ello me lleva a pensar que debemos convencernos de dos realidades como verdaderos irrenunciables éticos:

  • La infancia debería ser una etapa de la vida en la que todos los niños y niñas puedan crecer, aprender y jugar en un entorno seguro y en un ambiente de felicidad, amor y comprensión. Todos los niños y niñas merecen vivir una infancia con amor, cuidados y protección suficientes para poder desarrollar su pleno potencial como personas, que ya son y no sólo que serán.
  • Toda persona adulta debe cultivar ese potencial que la infancia en su día le brindó, de manera que integremos en nuestra forma de ser, la inocencia, la alegría y la curiosidad por crear vínculos nuevos con los otros y con lo desconocido, por crear vida, en definitiva.

Como dijo Jesús a sus discípulos, “si no cambiáis y no os hacéis como los niños no entraréis en el reino de los cielos” (Mt. 18,3). Estamos llamados a reconocernos en lo más simple, en lo más pequeño de nosotros, que a menudo alberga la auténtica acogida del otro.

Por eso, este 20 de noviembre, celebremos como cada año, el Día Universal de la Infancia, en conmemoración a la aprobación de la Convención sobre los Derechos del Niño, el 20 de noviembre de 1989. Pensemos y celebremos el acceso de los niños y niñas a la educación, a la salud, a la familia, al juego…

Pero pensemos que es también el día, de tantos niños refugiados, o víctimas de conflictos armados, de las niñas víctimas de un matrimonio o embarazo precoz. Es el día de tantos niños y niñas que no podrán ir a la escuela porque son víctimas del trabajo infantil. Es el día de los niños y niñas que viven marginados por ser miembros de minorías étnicas, por sufrir algún tipo de discapacidad o por la pobreza extrema.

Según el informe mundial sobre la infancia de Save the Children, de este año 2017, “Infancias robadas”[ii]al menos hay 700 millones de niños y niñas en el mundo a los que se les ha robado la infancia antes de tiempo. Por lo que al menos a un 25% de los niños y niñas se les ha arrebatado la infancia. Se les priva de ser ya personas, a menudo desde su nacimiento, se les despoja de toda dignidad y, cómo no, de su bella y alegre inocencia.

Por justicia y por tanto amor recibido en nuestra infancia, no podemos permitir que otros niños y niñas se vean privados de ella. De nuevo recordemos las palabras de Jesús, cuando “tomando un niño, lo puso en medio de ellos [los discípulos], le estrechó entre sus brazos y les dijo: el que reciba a un niño como este en mi nombre, a mi me recibe” (Mc. 9, 35-37). Acojamos pues las miradas de todos los niños, de las sonrientes y pícaras entre juegos y de las cansadas por el trabajo; de las cálidas albergadas por el cariño materno, y de las apenadas por la soledad y el miedo; de las saludables y vivarachas y de las apáticas por la desnutrición o el frío. Y hagamos nuestras las miradas de todas esas infancias robadas, para que, reconectándonos con nuestro yo más profundo, nos dé fuerzas para seguir una lucha incesante por devolver a todos los niños y niñas, sea cual sea su lugar en el mundo, una infancia digna y feliz.


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ONU: día mundial de los niños.

Hoy mandan los niños

Niños en la conferencia del Clima de Bonn, Alemania. Foto: UNFCC

20 de noviembre, 2017 — Más de 150 niños de todo el mundo tomaron la sede de la ONU, en un evento organizado por UNICEF para dar voz a los millones de niños que viven en países en guerra, que no tienen acceso a una educación o a un médico, que pasan hambre, que se sienten muchas veces olvidados por aquellos que toman las decisiones.

Nance (10) y Basel (12) son de Siria. “Nuestro país no es seguro para los niños”, dijeron ante la atenta mirada de sus compañeros.

“En 2015 supe que nos mudábamos a Canadá y me daba miedo, porque Canadá parecía muy lejano”, contó Basel que hoy ha hecho muchos amigos. Incluso le gusta que haya tanta nieve y está orgulloso de ser sirio y canadiense. Nance sólo tenía 4 años cuando tuvo que caminar de Damasco a Jordania. Llegó sólo hace un año a Estados Unidos y dice que le gusta su nueva  casa, sus amigos, escuela y amigos.

“Estamos felices de estar seguros”, dijo Basel, “pero nunca nos olvidaremos de los 6 millones de niños que todavía se ven afectados por la guerra en Siria”.

Emmanuel Elisha Ford, ciego de nacimiento y con problemas de movilidad, pedía que todos los niños con discapacidad sean tratados con justicia y tengan las mismas oportunidades.

Uno de los presentadores de la gala, el actor Jaden Michel, mostró su idea para que la voz de los niños esté siempre presente en la ONU. Ideó una pequeña silla blanca, que quiere situar entre los asientos de delegados en la Asamblea General.

“Necesitamos este asiento para que sea un monumento vivo a los niños del mundo y un recordatorio constante de que las decisiones que se tomen aquí hoy las heredaremos nosotros mañana”, dijo.  “Necesitamos este asiento para recordaros que los niños del mundo enfrentan problemas muy grandes y serios y si no los solucionamos más niños sufrirán por ellos en el futuro”.

Su mensaje se dirige también a los niños “Ahora mismo hay niños en el mundo que se sienten olvidados, sin esperanza, sin ayuda. Este asiento dirá a mi generación que somos importantes para el mundo porque somos importantes para ti”, añadió.

Antes del evento Jaden, que es de origen dominicano, nos contaba que confía en poder hacer las cosas mejor. “Nosotros somos la próxima generación y vamos a cambiar el mundo si nos dan la semilla para crecer y para hacer una sociedad buena, nosotros vamos a ayudar al mundo entero”, dijo.

Otra actriz, la española Dafne Keen, contaba qué haría ella si fuera Secretaria General. “Lo primero que haría para los niños sería, cada vez que la gente piensa en empezar otra guerra, pensar que los niños no son de otro bando, son los afectados, pero no son nuestros enemigos”.

A sus 12 años, es crítca con la crisis de refugiados en Europa. “Me parece fatal porque lo que están haciendo es dejar a niños y gente sin hogar y creo que todo el mundo tiene derecho a un hogar, a amor y a paz”.

Coincidiendo con el Día Mundial de los Niños, un informe de UNICEF revela que 180 millones de menores, 1 de cada 12, tienen más posibilidades de vivir en la pobreza o de morir de forma violenta que sus padres cuando eran niños.

Ante esta situación, el Secretario General prometió escuchar las peticiones de todos estos pequeños y hacer todo lo posible por cumplir sus deseos.

“El futuro del mundo está en vuestras manos, pero nunca podemos olvidar que el futuro de los niños está en nuestras manos”, dijo António Guterres.


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Más de 260 millones de niños no van a la escuela.

Más de 260 millones de niños en el mundo no van a la escuela, alerta experta de la ONU

Una pequeña hace su tarea en una escuela de Karachi, en Pakistán. Foto: ONU/John Isaac

23 de octubre, 2017 — Unos 263 millones de niños en el mundo no asisten a la escuela, lo que elevará los niveles de analfabetismo, discriminación y tensiones sociales, advirtió hoy la relatora especial de la ONU sobre el derecho a la educación.

Koumbou Boly Barry presentó a la Asamblea General de la ONU un informe en el que sostuvo que la discriminación y la exclusión son las principales causas de que esos niños en edad escolar no reciben educación.

Señaló que los menores que no van a la escuela a menudo son discriminados debido a circunstancias económicas, geográficas, culturales, lingüísticas o étnicas.

“Algunos de ellos son migrantes o refugiados, o han huido de sus hogares, pero permanecen en su país”, explicó.

Boly Barry llamó a no permitir que ningún niño sea excluido de la educación por estas razones.

Agregó que todos los niños deben tener acceso a un espacio compartido donde aprender, independientemente de sus circunstancias personales.

La experta enfatizó el deber de los Estados de garantizar la igualdad de oportunidades educativas y el apoyo que precisan los menores una vez inscritos en la escuela.

Boly Barry también urgió a los gobiernos a tomar medidas para incluir a todos los niños en programas de educación y a desarrollar métodos de enseñanza innovadores, así como a recopilar estadísticas precisas que permitan analizar el impacto de la desigualdad en los diferentes estratos sociales.

La relatora especial concluyó haciendo hincapié en la necesidad de que todos los niños tengan acceso a la educación para que se puedan cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible.


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La mortalidad de los niños menores de 5 años. Datos estadísticos.

Durante 2016 murieron diariamente unos 15.000 niños menores de 5 años, destacan UNICEF y la OMS

Bebé de nueve días acunado por su madre en Sierra Leona. Foto:UNICEF/Phelps

19 de octubre, 2017 — Durante el año 2016, unos 15.000 niños fallecieron a diario antes de cumplir los cinco años de edad, y casi la mitad de ellos -46%- perecieron en los 28 primeros de días de vida, según refleja un informe conjunto del Fondo de la ONU para la infancia (UNICEF), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y otros organismos de Naciones Unidas.

El estudio destaca que pese a la disminución del número de muertes de menores de 5 años entre los años 2000 al 2016, aumentó del 41 al 46% la media de fallecimientos de niños durante el periodo neonatal.

El jefe del departamento de Salud de UNICEF, Stefan Swartling Peterson, cifró en 50 millones el número de niños menores de cinco años que se han salvado desde el año 2000, y destacó el compromiso de los gobiernos y sus socios en la lucha contra las muertes infantiles prevenibles.

Sin embargo, el informe indica que, si continúan las tendencias actuales, 60 millones de niños y niñas morirán antes de cumplir los cinco años entre el 2017 y el 2030, la mitad de ellos recién nacidos.

Las dos regiones que lideran la muerte neonatal son Asia meridional -39%- y el África subsahariana –38%-. La mitad de todas las muertes de recién nacidos se dieron en cinco países: India (24%), Pakistán (10%), Nigeria (9%), la República Democrática del Congo (4%) y Etiopía (3%).

El informe destaca que se podrían salvar muchas vidas de reducirse las desigualdades mundiales. Si durante 2016 todos los países hubieran conseguido la mortalidad media de los países de ingresos altos, se habrían evitado el 87% de las muertes de menores de cinco años salvando a casi 5 millones de niños.