Loiola XXI

Lugar de encuentro abierto a seguidor@s de S. Ignacio de Loyola esperando construir un mundo mejor


Deja un comentario

Somalia: situación de grave crisis humanitaria.

 275.000 niños sufren desnutrición aguda severa en Somalia
Sequía, guerras y desnutrición en Somalia
La historia de Somalia va unida a la guerra, el terrorismo de Al Shabab, la piratería en el Océano Índico y la extrema sequía que ha provocado que 6,7 millones de personas, la mitad del país, necesiten ayuda humanitaria urgente. De ellos, 275.000 niños sufren desnutrición aguda severa, el estado más peligroso, aquel que les coloca a las puertas de la muerte.

Los ríos en Somalia están secos por culpa de la falta de precipitaciones desde hace cuatro años y unas previsiones que indican que, en la próxima estación de lluvias, el próximo octubre, nada va a cambiar. Por ello, la situación nutricional y de acceso al agua potable puede deteriorarse de manera muy grave. De sequías cada 10 años, el país ha pasado a sufrirlas de manera anual.

En Save the Children estamos atendiendo en centros hospitalarios y en campos de desplazados a estos niños y sus familias. Queremos contarte más sobre cómo lo estamos haciendo.

Quiero saber más de Somalia


Deja un comentario

A la muerte del pequeño Charlie.

El Papa reza por el pequeño Charlie fallecido el 28 de julio

Radio Vaticana

 

(RV).- “Nuestro espléndido niño se ha ido. Verdaderamente nos sentimos orgullosos de Charlie”. Con estas palabras Connie Yates y Chris Gard, anunciaron la muerte de su hijo de once meses, después del traslado, decidido por la Alta Corte de Londres, a un centro en el que fue interrumpida la respiración artificial que lo mantenía con vida.

Charlie, afectado por una rara enfermedad genética, falleció tras una larga batalla legal de los padres que querían curarlo con terapias experimentales en los EEUU, a pesar de la negativa del Great Ormond Street Hospital de Londres, donde se encontraba ingresado.

Mientras tanto la familia Gard sigue recibiendo miles de declaraciones de afecto y oraciones, incluso a través de las redes sociales, hasta el punto de que el sitio dedicado a Charlie, en el que sus papás contaban su historia, se ha visto sobrecargado por exceso de tráfico.

Además del Papa Francisco, que escribió un Tweet en el que afirma: “Encomiendo al Padre al pequeño Charlie y rezo por sus padres y las personas que lo han amado”; Monseñor Vincenzo Paglia, Presidente de la Pontificia Academia para la Vida, ha reafirmado la grandeza del Amor de Dios que – dijo – “no quita el enchufe”.

Monseñor Paglia dijo asimismo que esta vicisitud los impulsa a “promover una cultura del acompañamiento” y a decir “tres grandes no”: “No a la eutanasia, no al abandono y al ensañamiento terapéutico”, en favor de “grandes sí”, como: “el acompañamiento, el progreso de la ciencia y el sí a la terapia del dolor”.

Asimismo, el Cardenal Vincent Nichols, Arzobispo de Westminster y Presidente de la Conferencia Episcopal de Inglaterra y Galles, manifiesta su profundo dolor por su fallecimiento y hace llegar sus condolencias a sus padres. El Purpurado también asegura oraciones por parte de la comunidad católica, a la  vez que recuerda al personal del Hospital que asistió al niño, subrayando que “todo pequeño paciente recibe atención con gran profesionalidad”.


Deja un comentario

La situación en Libia y la emigración a Europa de niños y jóvenes.

Uno de cada dos niños migrantes africanos llega a Europa huyendo de la violencia en Libia

Un chico, menor de edad y que viajó solo, observa la bahía de Trabia, en Italia. Foto: UNICEF/ Ashley Gilbertson

25 de julio, 2017 — La mayoría de los niños y jóvenes migrantes que viajan a Italia por el Mediterráneo lo hacen huyendo de la violencia y la trata de personas en Libia, pero cuando dejaron sus hogares no tenían la intención de viajar al continente Europeo, dijo UNICEF este martes.

El fortalecimiento de las redes criminales y el aumento de la inseguridad están obligando a huir hacia Europa a migrantes que originalmente buscaban establecerse en Libia y acceder a nuevas oportunidades.

UNICEF aseguró en conferencia de prensa en Ginebra, que casi la mitad de los jóvenes que hicieron parte de un reciente estudio del Fondo reportaron haber sido secuestrados por rescate en el país norafricano y que para la mayoría la única opción de salir con vida es tomar un bote a través del mar Mediterráneo.

“Por lo que les sucede en Libia, ellos toman estos terribles y peligrosos viajes por el mar. Una vez un niño de Gambia me dijo: “Si tienes un león detrás y el mar en frente de ti, toma el mar””, aseguró Sarah Crowe, representante de UNICEF.

La mayoría de los jóvenes entrevistados por el Fondo en Italia, venían de países subsaharianos. La violencia doméstica es una de las razones más comunes para huir de casa, pero la pobreza y el conflicto también influyen.

Asimismo, una de cada cinco niñas aseguró que el matrimonio infantil era su principal motivación para emigrar.

De 2012 a 2016, el número de entradas de niños no acompañados y separados de sus familias a Italia se cuadruplicó.


Deja un comentario

El caso del niño Charlie Gard

Charlie Gard; el Papa reza por él y sus padres, en este “momento de inmenso sufrimiento”

Lo indicó el vocero vaticano, Greg Burke. Hoy anunciaron los abogados de la familia que han decidido no continuar con la petición de llevar a Estados Unidos al pequeño que tiene una grave enfermedad genética

Chris Gard y Connie Yates, padres de Charlie

51
0
Pubblicato il 24/07/2017
Ultima modifica il 24/07/2017 alle ore 20:04
SALVATORE CERNUZIO
CIUDAD DEL VATICANO

El pequeño Charlie Gard vuelve a los pensamientos y a las oraciones del Papa Francisco. Bergoglio, explicó una nota difundida hoy por la tarde por el director de la Sala de prensa vaticana, Greg Burke, «está rezando por Charlie y por sus padres, y se siente particularmente cercano a ellos en este momento de inmenso sufrimiento».

 

Los abogados de los padres, Connie Yates y Chris Gard, anunciaron hoy que no continuarán con la petición de llevar a Estados Unidos al niño que sufre una grave enfermedad genética, el síndrome de agotamiento mitocondrial. «El Santo Padre nos pide que nos unamos en oración para que puedan encontrar el consuelo y el amor de Dios», refirió el vocero vaticano.

 

Alrededor de Charlie, hospitalizado en el Great Ormond Street Hospital de Londres, hay una batalla legal desde que los médicos de la estructura, polo de excelencia pediátrica a nivel europeo, anunciaron la decisión de desconectar las máquinas que lo mantienen con vida para permitirle una muerte digna. Los jóvenes padres se opusieron y pidieron la posibilidad para llevarlo al extranjero y someterlo a terapias experimentales. Una, en particular, identificada en Estados Unidos.

 

Siguió entonces la batalla legal en los tribunales del Reino Unido y en la Corte europea de derechos humanos. El caso dividió a la opinión pública. Hubo varias personalidades que se pronunciaron, incluso el presidente Donald Trump, que ofreció la ciudadanía estadounidense a los Gard, y del Papa Francisco que, siguiendo «con afecto y conmoción» el caso del pequeño, exhortó a no descuidar el deseo de los padres «de acompañar y curar hasta el final al propio niño».

 

Se esfuma de esta manera la esperanza de llevar al pequeño a Roma, al hospital infantil Bambino Gesù, así como ofrecer a la familia la ciudadanía vaticana (que propuso la diplomacia vaticana). Se esperaba para mañana el veredicto de la Suprema Corte de Londres sobre el traslado del niño a Estados Unidos. Pero, como afirmó hoy el abogado Grant Armstrong, «se ha acabado el tiempo». «Para Charlie es demasiado tarde —subrayó—, el daño ya está hecho».


Deja un comentario

El Cardenal Müller y los abusos en Regensburg

Müller sobre los abusos en Regensburg: “Busqué la verdad”

El cardenal fue entrevistado por el periódico italiano “Il Corriere della Sera”: «En estos años he sentido vergüenza. Nunca he defendido la institución, es más: fui yo quien puso en marcha la investigación»
ANSA

El cardenal Gerhard Ludwig Müller

39
0
Pubblicato il 20/07/2017
Ultima modifica il 20/07/2017 alle ore 12:08
PAOLO PETRINI
CIUDAD DEL VATICANO

«En realidad, fui yo quien puso en marcha el proceso de información. Le encargué a un equipo de expertos que investigaran los hechos ocurridos cincuenta años antes de mi mandato como obispo de Regensburg. En el sitio web de la diócesis hay una gran documentación con todos los pasos de nuestro trabajo. En esta primera fase, entre 2010 y 2012, se hizo todo lo que era posible y necesario. Ulrich Weber incluso me agradeció por esta iniciativa. Siete años después es muy fácil juzgar los inicios, cuando todavía sabíamos poco. Y después fue el obispo el que organizó y comunicó el trabajo de las personas encargadas de esta tarea. Nunca he defendido la institución, más bien defendí a los “Domspatzen” de hoy, que no tienen nada que ver con estos crímenes de hace 50 años».

 

Con estas palabras, el cardenal Gerhard Ludwig Müller, ex obispo de Regensburg y ex Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la fe, respondió a los detalles que ha ofrecido el abogado Ulrich Weber en el informe de 450 páginas dedicado a los abusos contra los niños del coro del Duomo. El cardenal, en una entrevista con el periódico italiano “Il Corriere della Sera”, recordó que el actual obispo de Regensburg, Rudolf «tomó la iniciativa» de esta investigación «tres años después de mi partida, con base a las nuevas informaciones. No se pueden confundir las etapas de un proceso de investigación que duró siete años y medio. Yo participé en el trabajo solo durante los dos primeros años».

 

Müller en que siempre actuó con rectitud durante su mandato de cinco años a la cabeza del ex Santo Oficio. «Como encargado de un Supremo Tribunal de la Iglesia, siempre estuve absolutamente determinado en alejar a los clérigos que se lo merecían, siempre en el absoluto respeto del derecho a defenderse. Debo subrayar una vez más que cualquier acusado, en la Congregación para la Doctrina de la Fe, contó con la presunción de inocencia hasta el final del proceso, y que, al mismo tiempo, nunca negué la voz a ninguna de las víctimas. Todo ello a pesar de las presiones a las que estaba expuesto, sobre todo mediáticas. Estoy convencido de que la justicia imparcial es la mejor ayuda y contribución que la Santa Sede puede ofrecer a los obispos del mundo. Solamente de esta manera podrán a su vez demostrar el afecto materno de la Iglesia y la reparación, en la medida de lo posible, del daño material y espiritual sufrido por las víctimas».

 

En relación con el hermano de Benedicto XVI, el cardenal afirmó: «No me encontraba en Regensburg en la época en la que Georg Ratzinger fue maestro del coro, entre 1964 y 1994, pero estoy convencido de que no sabía nada. Hubo un caso de un asistente que abusó de varios chicos, en 1972: en su contra instituimos en 2010 un proceso canónico, después de haberlo sabido».

 

Sobre el elevado número de víctimas en este caso (547 niños), dijo: «Desgraciadamente estos números son verdaderos. En relación con los abusos sexuales, se trata de, relativamente, pocos delincuentes, nueve, que provocaron tantas víctimas. No hablo solo de los bofetones, sino de las violaciones corporales y psíquicas, que también eran crímenes en el pasado. Como hombre de Iglesia hago mío el sufrimiento de las víctimas, de sus familias y de la comunidad. Hablamos de “delicta gravoria”, los delitos más graves. Porque la Iglesia no es una institución mundana, sino el Cuerpo de Cristo, el Pueblo de Dios».

 

El cardenal también desmintió que exista una relación entre el final de su mandato en la Congregación para la Doctrina de la Fe, mismo que el Papa Francisco no renovó, y la presentación del informe su Regensburg. «No tiene nada que ver ni temporal ni materialmente. Estos hechos ocurrieron muchos años antes de mi servicio como obispo de Regensburg y yo hice mi deber».


Deja un comentario

Violencias de todo género en el coro de la catedral de Regensburg

Regensburg; 547 niños del coro de la Catedral fueron víctimas de abusos

El informe final presentado por el abogado Ulrich Weber y difundido por los medios de comunicación alemanes: 49 culpables han sido identificados. George Ratzinger, hermano de Benedicto, fue director del ensemble durante 30 años

Regensburg; 547 niños del coro de la Catedral fueron víctimas de abusos

39
0
Pubblicato il 18/07/2017
Ultima modifica il 18/07/2017 alle ore 16:04
SALVATORE CERNUZIO
CIUDAD DEL VATICANO

Violencia corporal, desde bofetones hasta maltratos y castigos físicos, además de violencias sexuales, desde caricias hasta abusos. Alrededor de 547 niños del coro de la Catedral de Regesburg, dirigido durante 30 años por el hermano del Papa emérito, Georg Ratzinger, fueron víctimas de todo ello durante 4 décadas. Es el desconcertante resultado del informe final presentado por el abogado Ulrich Weber, encargado en 2016 por la diócesis alemana para esclarecer este dramático caso que afectó durante años a los pequeños miembros del Regensburger Domsplatzen, los llamados “Pájaros del Domo”.

 

Weber denunció el año pasado que entre 1953 y 1992 alrededor de una tercera parte de los alumnos del coro y de la escuela adyacente sufrieron algún tipo de violencia física, refiriéndose a hechos como golpes, privación de comida o agresiones carnales. Decenas de víctimas fueron escuchadas por el abogado, así como los responsables de la institución, y todos concordaban en definir el coro como «una prisión, un infierno y un campo de concentración».

 

En un primer momento la investigación se refería a 231 casos de maltratos: 40 menores fueron violados, según declaró el abogado a BBC Mundo. Unos cincuenta niños indicaron también los nombres de los responsables del coro, la mayor parte de los cuales ya ha muerto. Sin embargo, los delitos ya habían caído en prescripción, por lo que, de cualquier manera, no habrían sido condenados. El informe final indica que el número de las víctimas el doble y confirma que 49 de los culpables han sido identificados.

 

En 2010, los abusos en el coro fueron admitidos por el entonces obispo de Regensburg, el cardenal Gerhard Ludwig Müller, quien hasta el pasado primero de julio era el Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, quien, además, fue acusado por Marie Collins, que renunció a la Pontificia Comisión para la Tutela de los Menores y fue víctima de abusos cuando fue niña, de haber hecho poco en la lucha contra la pederastia en el Vaticano al 1° luglio scorso prefetto della Congregazione per la Dottrina delle Fede.

 

Müller admitió hace siete años los crímenes, pero precisó que los episodios de violencia no coincidían con el periodo del encargo del maestro Ratzinger, director del ensemble de 1964 a 1993. Por su parte, monseñor Georg precisó que no sabía nada sobre episodios de violencia sexual, aunque en una entrevista con el periódico conservador bávaro (“Passauer Neue Presse”), declaró que algunos chicos le habían contado que ciertos episodios extraños sucedían en la escuela de preparación, pero, indicó, «no me indujeron a pensar que habría tenido que intervenir de alguna manera».

 

Georg Ratzinger pedía perdón, como sea, por haberle dado alguna bofetada o algún jalón de orejas a los chicos durante los años 70, cuando era normal (incluso en las escuelas) en aras de la «disciplina y del rigor», requisitos necesarios para «alcanzar un nivel musical y artístico superior». Él mismo había recibido algún bofetón cuando era pequeño, dijo. Y afirmó que se sintió «aliviado» cuando los castigos físicos fueron prohibidos por la ley a principios de los años 80.

 

Weber puso en discusión la veracidad de las declaraciones del hermano de Benedicto XVI. De cualquier manera, no es él el principal acusado en el caso. En el informe se indica el nombre de Johan Meier, director de la escuela adyacente al coro entre 1953 y 1992, y que falleció poco después de su jubilación en circunstancias todavía misteriosas. Según la investigación Meier sería el principal responsable de los abusos. Muchos testigos refirieron que arrojaba bancos a los alumnos (una vez le habría roto el hombro a un niño). También indicaron que tenía la costumbre de llevar a dos o tres niños a su habitación para ofrecerles alcohol y después castigarlos. Un sistema que le habría proporcionado placer sexual.

 

A las víctimas de la diócesis de Regensburg (que el año pasado admitió en un comunicado que 72 exalumnos del famoso coro habían sido golpeados con tal violencia que habían sufrido lesiones corporales) se ofreció una indemnización económica de 2550 euros por persona. El vocero diocesano, Clemens Neck, garantizó la absoluta colaboración con el abogado Weber, cuyas entrevistas con las víctimas habían sido de vital importancia. También insistió en que el trabajo de investigación habría proseguido autónomamente y que solo el informe final habría sido decisivo. El que fue publicado hoy revela el rostro más oscuro del coro que, con más de mil años de historia, es probablemente el más antiguo del mundo.


Deja un comentario

El hospital Bambino Gesú y la familia de Charlie Gard

Charlie Gard; el Bambino Gesù dialoga con la familia y los médicos ingleses

Mariella Enoc: «Acompañamiento» incluso en el peor escenario, pero «los científicos estudiarán todavía el caso». Fue presentada la relación sanitaria 2016 del Hospital vaticano infantil
ANSA

Parolin, Enoc y Lorenzin durante la presentación de la Relación Sanitaria de 2016 del Hospital Bambino Gesù

19
0
Pubblicato il 05/07/2017
Ultima modifica il 05/07/2017 alle ore 12:52
FRANCESCO PELOSO
CIUDAD DEL VATICANO

«Nuestra actitud se desarrolló a partir de las palabras del Papa que esperaba que hubiera un acompañamiento incluso en el caso de muerte». Es lo que dijo Mariella Enoc, la presidenta del Bambino Gesù, el hospital vaticano, al explicar cómo ha actuado la estructura sanitaria de la Santa Sede durante los últimos días en relación con el caso de Charlie Gard, en recién nacido que sufre una enfermedad muy rara, el síndrome de agotamiento mitocondrial. Fue fundamental establecer una relación directa con la madre de Charlie, que llamó personalmente a Enoc, mientras se abría contemporáneamente un canal de comunicación con el hospital inglés. Las del lunes pasado fueron horas difíciles sobre todo para la presidenta del Bambino Gesù que tuvo que ocuparse de un caso que ha adquirido relevancia internacional, a pesar de no sentirse a gusto en el centro de la atención de los reflectores, como ella misma afirmó casi con un hilo de voz.

 

Mariella Enoc explicó cómo se han ido desarrollando los hechos durante la presentación de la Relación Sanitaria de 2016 del Hospital en el corazón de la Ciudad del Vaticano, en la Casina Pío IV, sede de la Pontificia Academia de las Ciencias, ayer por la tarde. Además, el mismo lunes fue publicada la investigación con la que la Associated Press (AP) puso en discusión la calidad del hospital refiriéndose a episodios que se habrían verificado en un pasado no tan lejano. El Secretario de Estado Pietro Parolin respondió a estas acusaciones también durante la presentación de los diferentes informes sobre el estado del hospital. Con él también estaban la ministra de Salud italiana, Beatrice Lorenzin, monseñor Marcelo Sánchez Sorondo, presidente de la Pontificia Academia para las Ciencias, y diferentes responsables sanitarios y científicos del Bambino Gesù. Entre ellos estaba incluso Bruno Dallapiccola, director científico del Hospital, que se mostró bastante escéptico en los últimos días sobre la posibilidad de que existan posibilidades para curar al pequeño Charlie, sobre todo por el nivel de degeneración al que ha llegado su enfermedad.

 

Enoc afrontó el argumento del recién nacido inglés al llegar a la cita, pero después consideró necesario volver a hablar sobre el argumento al final del encuentro. Insistió en que la madre de Charlie se ha demostrado «combativa y determinada», que recibió muy bien las palabras sobre una posible acogida de su familia y sobre el acompañamiento del pequeño en su recorrido final, pero también expresó con fuerza el deseo de que se sigan buscando curas experimentales. Frente a esta petición, observó Enoc, «pedí a los médicos, a los científicos, que verificaran también esta posibilidad», después el resultado de estas nuevas investigaciones al respecto será comunicado directamente a los padres de Charlie. Mariella Enoc citó después un caso que vivió recientemente para explicar la importancia que el hospital da a la relación con sus pequeños pacientes y sus familiares. «Hace una semana –dijo– estaba presente cuando una niña gravemente enferma murió en los brazos de su madre. En ese momento dije: “El hospital ha fracasado”. “No”, me respondió la madre, porque María (nombre de fantasía, ndr.) recibió cuidados con amor y dignidad”».

 

Paralelamente se puso en marcha el diálogo con el Great Ormond Street Hospital y el Bambino Gesù le preguntó a las autoridades sanitarias inglesas si era posible efectuar el traslado del pequeño, pero la respuesta fue negativa. El hospital inglés expresó un parecer en contra precisamente en virtud de todas las sentencias judiciales que han ido condicionando este caso y que ahora impiden el traslado de Charlie. Sin embargo, el hospital infantil inglés agradeció al Bambino Gesù por la manera en la que este último ha reconocido la importancia del trabajo médico que se ha hecho hasta el momento con el recién nacido. De esta manera ha prevalecido entre ambas estructuras la colaboración y se evitó el posible nacimiento de tensiones innecesarias.

 

En relación con la posibilidad de continuar con los tratamientos para el niño, tanto Enoc como el cardenal Parolin fueron prudentes. Ambos dejaron que la última palabra sea de los médicos. La primera explicó que la enfermedad es muy rara y que sus complicaciones crean una especie de «zona gris». «En este caso es muy difícil pronunciarse», por lo que se abstuvo de dar un juicio: «lo único que puedo decir es que podemos acoger a la familia y acompañarla, tal y como lo pidió el Papa».

 

Parolin, por su parte, evitó dar respuestas de carácter médico: «Yo no soy un especialista, no entremos ahora en estos aspectos. Nosotros estamos por la vida, repetimos lo que ha dicho el Papa, nosotros estamos por la vida». Y reveló que la Santa Sede se puede activar para «tratar de superar estos problemas» de carácter institucional y administrativo: «si podemos hacer algo, lo haremos; con la parte médica se activará el Bambino Gesù».

 

En cambio, en relación con el desempeño de la estructura sanitaria vaticana, el Secretario de Estado explicó que la relación presentada «es extremadamente positiva; yo creo que estamos yendo por buen camino y, por lo tanto, expresamos plena confianza en la actual dirección del hospital y animamos a seguir adelante».

Sobre la dura investigación de la AP sobre el hospital, el cardenal respondió cuando se le pidió un comentario: «Me he preguntado –dijo– a qué responde esta investigación porque de hecho cita episodios que sucedieron en el pasado y que se trataron de identificar de todas las maneras posibles para afrontarlos tratando de resolverlos. Ningún hospital es perfecto, siempre hay problemas pero algunas cosas son claramente infundadas; en relación con los problemas identificados existe la serie intención de resolverlos».

 

Otra aclaraciòn sobre la investigación de la AP fue ofrecida por el mismo hospital, que indicó como el mayor problema la falta de espacios; en este sentido la Santa Sede y la dirección de la estructura están estudiando las posibles soluciones a una cuestión que, con el paso del tiempo y con un mayor número de pacientes, se está convirtiendo en un problema estructural. El cardenal, además, pidió al apenas renovado Consejo de Administración que apoyara los esfuerzos del hospital y la reorganización sanitaria.

 

Entre los datos significativos que fueron divulgados ayer, vale la pena recordar que se llevaron a cabo en el Bambino Gesù 339 trasplantes de órganos y tejidos, se ofreció asistencia a 9600 pacientes “raros”, se otorgaron 93.120 noches gratis a 3700 familias y se ocupó de 102 pacientes extranjeros víctimas de crisis humanitarias. «En 2016 se registraron 80.015 accesos a urgencias (de los cuales 412 transportes de emergencia neonatal y 81 traslados con helicóptero) y 1.696.279 consultas (+50% en los últimos 5 años). Fueron 27.058 las cirugías e intervenciones, y hubo 26.947 hospitalizaciones ordinarias».