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China: Las complejas relaciones entre el gobierno y la iglesia católica. Nuevas esperanzas.

El caso Mindong, una prueba para las relaciones entre China y la Santa Sede

El obispo “clandestino” Vincenzo Guo Xijin pudo celebrar la misa Crismal con los sacerdotes diocesanos. Pero algunos han aprovechado para volver a expresar dudas y críticas sobre los contactos entre el gobierno de Pekín y la Santa Sede. La solución es sencilla, simplemente el “sensus Ecclesiae” de la comunidad católica local, que confirma el “aguante” de los recíprocos canales de contacto

El obispo “clandestino” Vincenzo Guo Xijin celebrando la Misa del Crisma

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Pubblicato il 30/03/2018
GIANNI VALENTE
ROMA

 

El jueves 29 de marzo por la mañana, Vincenzo Guo Xijin, el obispo católico “clandestino” (es decir no reconocido como tal por el gobierno chino) pudo celebrar la misa Crismal en la catedral de la diócesis de Mindong, en la localidad de Luo Dong, rodeado por gran parte de los sacerdotes diocesanos. La celebración fue antes del alba, porque las autoridades pidieron que se mantuviera un “bajo perfil” y evitar la presencia de fotógrafos. Pero se llevó a cabo. Y formaba parte de un acuerdo que se alcanzó a nivel local entre las autoridades políticas y la comunidad católica sobre las modalidades para celebrar todo el triduo pascual. Según lo que establece el acuerdo, la misa “un Coena Domini” del Jueves Santo, con el Lavapiés, fue celebrada en la catedral por un sacerdote. Lo mismo sucedió con la liturgia del Viernes Santo. Y mañana, el obispo Guo debería participar en la vigilia de Pascua, pero sin llevar los paramentos episcopales.

 

Las noticias que llegan de la diócesis de Mindong parecen confirmar que se ha encontrado una vía razonable para superar muchas tensiones que habían surgido en los últimos días, cuando las autoridades civiles locales trataron de obligar a Guo a concelebrar los ritos de la Semana Santa con Vincenzo Zhan Silu, obispo legítimo que lleva el título de la misma diócesis. Zhan es reconocido como obispo de Mindong por el gobierno chino, pero es considerado ibispo ilegítimo por parte de la Santa Sede, puesto que fue ordenado en el año 2000 sin el mandato Pontificio. Desde hace tiempo ha pedido reconciliarse plenamente con el Papa y ser legitimado por la Santa Sede, pero esta legitimación no ha sido declarada todavía.

 

El caso de Mindong manifiesta nuevamente las tantas dificultades y factores que condicionan la vida de la comunidad católica china, que dificultan también el proceso que ha puesto en marcha la Santa Sede en sus relaciones con las autoridades chinas con la esperanza de comenzar a resolver los problemas que siguen mortificando la vida de la Iglesia en el gigante asiático. Al mismo tiempo, parecen alejarse las previsiones de los que se estaba gestando en Mindong un nuevo y gran infortunio que fatalmente habría puesto en peligro el diálogo entre el gobierno chino y la Santa Sede.  Viendo las cosas cronológicamente y sin gafas ideológicas, el “incidente” de Mindong se podría interpretar como una especie de prueba con la que se ha demostrado el sustancial “aguante” de los canales de contacto entre el gobierno chino y la Santa Sede en esta tan delicada fase de las negociaciones.

 

Los hechos

 

La situación de la diócesis de Mindogn, precisamente debido a la presencia de dos obispos (uno legítimo y otro no legítimo), fue incluida desde hace tiempo en la agenda de las cuestiones afrontadas en los contactos reservados entre los representantes de la Santa Sede y funcionarios de los aparatos chinos. Con el objetivo de encontrar una solución a la anónima situación canónica, el obispo Guo aceptó con espíritu de fidelidad a la Iglesia la propuesta de convertirse en el futuro en auxiliar de Mindong, dejando la guía de la diócesis al obispo Zhan, que es todavía ilegítimo desde el punto de vista canónico, pero que desde hace tiempo pidió la plena reconciliación con la Santa Sede. Así las cosas, en una situación que parecía no tener solución, llegó la noticia de que las autoridades locales convocaron al obispo Guo el lunes 26 de marzo por la tarde, para pedirle que concelebrara la misa Crismal del Jueves Santo con el todavía ilegítimo obispo Zhan.

 

Se esparcieron rumores según los cuales el obispo Guo (que en este periodo debe acudir a su madre, gravemente enferma) había sido detenido por las autoridades chinas. En realidad, el obispo nunca salió de la diócesis de Mindong y volvió el martes 27 de marzo a su residencia.

 

Vatican Insider ha podido reconstruir, gracias a fuentes locales, la dinámica de esta historia.

 

Parecería que hay que atribuir a las autoridades locales la iniciativa de hacer presión sobre Guo. El año pasado, antes y después de la Pascua, ya lo habían alejado durante veinte días de la diócesis, para que no pudiera celebrar con los paramentos episcopales los ritos de la Semana Santa. Los aparatos locales, acostumbrados a mecanismos burocráticos, reiteraron este año las interferencias en las celebraciones de la Semana Santa de la comunidad católica local, sin tener en cuenta los progresos que se han dado en el diálogo entre China y la Santa Sede.

 

Al enterarse de las noticias que llegaban de Mindong, la Santa Sede activó inmediatamente sus contactos con las autoridades chinas, para expresar el proprio desconcierto y la propia preocupación por un caso que se presentaba como la enésima manifestación de una prepotencia obtusa, en evidente contradicción con la sinceridad y la buena voluntad que varias veces han proclamado las autoridades chinas en relación con el diálogo con el Vaticano. La Santa Sede, se ha insistido, se muestra comprensiva y siempre dispuesta a dialogar con las autoridades de Pekín, precisamente porque le interesa particularmente el bien de todos los católicos chinos. Las autoridades chinas centrales, a través del vocero del Ministerio del Exterior Li Kang, indicaron el miércoles 28 de marzo que no tenían información sobre lo que estaba sucediendo en Mindong, y confirmaron su «sinceridad» para tratar de mejorar las relaciones sino-vaticanas, buscando un acuerdo «a medio camino».

 

Un papel crucial en la búsqueda de una solución aceptable para todos, lo ha tenido la comunidad católica de Mindong. El obispo Vincenzo Guo ha demostrado una vez más su “sensus Ecclesiae”. En el diálogo con los aparatos civiles y de seguridad (refieren fuentes locales), Guo ha abandonado el protagonismo personal. Explicó con serenidad que él no tiene reservas personales para con el obispo Zhan, y se dijo dispuesto a concelebrar con él, siempre y cuando los acuerdos entre China y la Santa Sede den pasos hacia adelante y el obispo Zhan (todavía ilegítimo) sea oficialmente reconocido desde el punto de vista canónico. Los sacerdotes de la diócesis, por su parte, expresaron su apoyo unido por el obispo Guo, dando a entender que si hubieran tratado de alejarlo de la diócesis habrían escrito todos juntos a la Santa Sede para manifestar su desconsuelo y las dudas que este incidente habría despertado entre ellos, sobre todo en relación con la consistencia y los resultados de las negociaciones entre China y los representantes del Papa.

 

El imprevisto de Mindong, indican fuentes locales, han puesto en evidencia una maduración del espíritu eclesial que existe entre los dos obispos. Y se nutren grandes esperanzas en relación con una futura y plena reconciliación de la comunidad diocesana: también el entonces obispo ilegítico Zhen ha contribuido a encontrar una solución pragmática, que acontentara a todos. Y en estos tiempos se han registrado elocuentes episodios de colaboración eclesial entre él y los sacerdotes “clandestinos”, vinculados con el obispo legítimo Guo. En particular, uno de ellos recibió la ayuda del obispo Zhan para ocuparse de las relaciones con las autoridades políticas en los procedimientos necesarios para volver a adquirir la propiedad de un terreno que antes había pertenecido a su parroquia.

 

Lo que indican los hechos

 

Del “caso Mindong” inmediatamente algunos se han aprovechado para volver a expresar dudas y críticas sobre los contactos entre el gobierno de Pekín y la Santa Sede. Pero precisamente la situación ha demostrado que el camino emprendido permite encontrar soluciones realistas y aceptables para todos, incluso en relación con cuestiones delicadas que tocan la naturaleza propia, sacramental y apostólica de la Iglesia católica presente en China. Prosiguiendo por el camino de la negociación paciente, también en los Palacios vaticanos prevalece la impresión de que en el futuro se podrán prevenir casos como el de Mindong, compartiendo indicaciones y criterios de orientación en común.

 

La Santa Sede, ante este imprevisto, puso inmediatamente a trabajar sus canales de contacto con las autoridades chinas, para que insistir en que la interferencia de los aparatos civiles en la vida litúrgica de la comunidad católica local habría representado un grave ejemplo de mortificación del “sensus fidei” de todos los fieles. Los colaboradores del Papa Francisco han evitado frases eclatantes y declaraciones de desdén en público, que probablemente solamente habrían producido una nuevas tensiones y duras respuestas en el ex Celeste imperio.

 

Pero la situación y su actual desarrollo confirman por ahora que el camino emprendido funciona. La Santa Sede no parece cultivar ilusiones ingenuas. Los colaboradores del Papa lo saben bien (lo ha repetido el cardenal Pietro Parolin en una entrevista con Vatican Insider): el camino para mejorar las relaciones con el gobierno chino y las condiciones de la comunidad católica local no estarán exentas de incidentes. Soportan con paciencia, pero sin victimismos auto-celebrativos, las campañas que mistifican las razones y las modalidades de la acción vaticana sobre el “dossier” chino. Pero se sigue confirmando que la vía emprendida permite encontrar soluciones prácticas y graduales a los problemas de la catolicidad china, y por ello es conveniente familiarizarse con el estilo paciente y flexible que hasta ahora se ha seguido con el “caso Mindong”.

 

Las autoridades chinas, por su parte, dieron la impresión al inicio de ser poco confiables, sobre todo en relación con los canales de comunicación interior entre los poderes centrales y los aparatos locales. Pero se pudo corregir la ruta a tiempo y se acogieron las peticiones y las preocupaciones que externó el Vaticano en relación con la situación en Mindong. Sigue abierta la hipótesis de que también dentro de los aparatos chinos puede haber sectores o personajes que están en contra del diálogo con la Santa Sede, dispuestos a crear situaciones que puedan boicotear la negociación. Pero tras el caso Mindong se puede pensar que la intervención de las autoridades gubernamentales, en el caso de que haya existido, se debe a una demostración concreta de la proclamada “buena voluntad” y sinceridad china en las relaciones sino-vaticanas.

 

Un papel clave lo ha tenido el “sensus Ecclesiae” de la comunidad católica local. El obispo Guo, los sacerdotes y también el obispo Zhan han demostrado que se pueden encontrar soluciones con realismo y flexibilidad, a pesar de eventuales actitudes rígidas, incomprensiones y prepotencias de los aparatos locales. Cuando se analiza la sustancia y no se reduce la cuestión neurálgica (sacramental) de la comunión eclesial de la diócesis alrededor del obispo a una mera batalla de poder y para establecer “quien está al mando”.

 

La misa Crismal celebrada el Jueves Santo por la mañana, en todas las diócesis católicas del mundo manifiesta la unidad del obispo con los sacerdotes del presbiterio diocesano. Y este año los sacerdotes de Mindong la celebraron con el obispo Vincenzo Guo.

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Arabia y el conflicto de Yemen. Intervención de Guterres.

Los problemas humanitarios de Yemen demandan una solución política
ONU/Eskinder Debebe
El Secretario General Antonio Guterres (dcha.) se reúne con S.A.R. el Príncipe Mohammed bin Salman Al Saud, Heredero del Reino de Arabia Saudita.

28 Marzo 2018

El Secretario General de Naciones Unidas instó al príncipe heredero y viceprimer ministro de Arabia Saudita, Mohamad Bin Salman, a encontrar una solución política al conflicto en Yemen que acaba de entrar en su tercer año de duración.

“No existe una solución humanitaria para los problemas humanitarios. La solución es política y estamos enteramente a su disposición para trabajar juntos en la busqueda de una solución política”, manifestó este martes António Guterres, durante un encuentro en el que agradeció al príncipe la donación conjunta de su país y los Emiratos Árabes Unidos al Fondo Humanitario para Yemen por 930 millones de dólares.

Con 22 millones de personas que necesitan ayuda humanitaria o protección,  Yemen vive la peor crisis humanitaria del mundo después de tres años de guerra entre una coalición militar liderada por Arabia Saudita y los hutíes, un grupo shiita yemení.

La contribución de Arabia Saudita servirá para cubrir aproximadamente un tercio de los 2960 millones de dólaresnecesarios para cumplir con el Plan de Respuesta Humanitaria para Yemen 2018.

Durante el encuentro, Guterres apeló a la comunidad internacional a mostrar la misma generosidad, que está totalmente en sintonía con el Islam, el próximo 3 de abril en Ginebra donde se celebrará una conferencia de donantes para Yemen.

“Dar a los necesitados es un pilar central del Islam. Y a veces me siento muy molesto cuando veo a gente, sobre todo en mi parte del mundo, intentando retratar el Islam de una manera negativa”, destacó.

El titular de la ONU relató que durante su experiencia como Alto Comisionado para los Refugiados pudo constatar la enorme generosidad del mundo musulmán hacia estas personas “abriendo sus fronteras, puertas y corazones a diferencia de lo que sucede en países ricos de otras partes del mundo”.

Con 22 millones de personas que necesitan ayuda humanitaria o protección,  Yemen vive la peor crisis humanitaria del mundo después de tres años de guerra entre una coalición militar liderada por Arabia Saudita y los hutíes, un grupo shiita yemení.


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La diplomacia vaticana y la actual China.

Gallagher: no tememos el nuevo protagonismo global de China

El Secretario para las Relaciones con los Estados lo dijo durante el congreso en la Universidad Gregoriana sobre “El Impacto, la Interacción y la Inculturación” del cristianismo en el país asiático

El “ministro del Exterior” vaticano, el arzobispo Paul Richard Gallagher

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Pubblicato il 22/03/2018
Ultima modifica il 22/03/2018 alle ore 14:17
GIANNI VALENTE
CIUDAD DEL VATICANO

La Iglesia católica no teme el nuevo protagonismo global de la China Popular. Es más, con su universalidad y con la «natural apertura a todos los pueblos», puede dar una aportación moral y espiritual «al gran esfuerzo de diálogo entre China y el mundo contemporáneo». Y puede hacerlo precisamente gracias «a la comunidad católica china», que está «plenamente integrada» en el actual dinamismo histórico que vive el pueblo chino. Lo afirmó el arzobispo Paul Richard Gallagher, Secretario para las Relaciones con los Estados de la Santa Sede, durante su intervención en el congreso internacional sobre el Cristianismo en China (“Impacto, Interacción e Inculturación”), organizado por la facultad de misiología de la Pontificia Universidad Gregoriana, que se está llevando a cabo en estos días en Roma.

 

Protagonismo chino

 

El “ministro del Exterior” vaticano expuso con sencillez y claridad los criterios que ha seguido la diplomacia vaticana en su acercamiento al «mundo chino», en esta etapa histórica delicada, marcada también por el diálogo que están llevando a cabo el gobierno chino y la Santa Sede para afrontar y tratar de resolver gradualmente los problemas y los puntos que provocan sufrimiento y anomalías en la condición de la Iglesia católica de la República Popular China.

 

El alto representante vaticano no manifestó ninguna preocupación (y mucho menos hostilidad) ante una China que está teniendo un peso cada vez mayor en el escenario internacional, «con su propia, original visión del mundo y su herencia inestimable de cultura y civilización». Gallagher notó que China, ahora, se percibe a sí misma como «una encrucijada de desarrollo, gracias a proyectos importantes como la nueva Vía de la seda», que está adoptando, en el campo de la política exterior, «un nuevo enfoque sobre los equilibrios existentes en las relaciones internacionales» y que está también «consolidando su presencia en los países en vías de desarrollo». Gallagher se refirió en términos positivos también a los programas a largo plazo que han puesto en marcha el liderazgo chino para «ofrecer a un número considerable de ciudadanos la posibilidad de derrotar a la pobreza». En uno de los pasajes más importantes de su discurso, subrayó que China afronta los desafíos globales «insistiendo en la propia identidad mediante el modelo económico, político y cultural que trata de imprimir “características chinas” a la globalización». Siguiendo este camino, el ex Celeste Imperio «trata de volver a ganar una posición central en el mundo». Gallagher recordó que la nueva “palabra clave” a la que se han referido insistentemente las autoridades políticas chinas (y también en relación con las cuestiones religiosas) es el término “sinificación”.

 

Sinificación e inculturación

 

Durante su intervención en la Universidad Pontificia guiada por los jesuitas, Gallagher quiso indicar que el punto de referencia histórico para la actual fase en las relaciones entre China y la Iglesia católica es precisamente «la extraordinaria aventura humana y eclesial» vivida por los hijos de San Ignacio para favorecer el descubrimiento de la cultura china y tratar de anunciar el Evangelio en el Celeste Imperio. El arzobispo encargado de la Segunda Sección de la Secretaría de Estado vaticana recordó el enorme valor de la actitud constante de los jesuitas al tener presentes los contextos culturales y sociales en los que se verifica la obra misionera de la Iglesia, e insistió en que ni el proselitismo ni una proclamación descarnada y abstracta de las verdades de fe responden de manera congruente al llamado de Cristo a anunciar el Evangelio en todos los lugares, porque «no logran apreciar las coordenadas espacio-temporales que hacen posible una fecunda inculturación de la fe. El horizonte auténtico de la misión “ad gentes” –enfatizó Gallagher– siempre tiene en cuenta el primado de la gracia de Dios», que antecede a cualquier acción humana y anima la historia de los pueblos desde su interior.

 

Al respecto, citando un discurso del jesuita Federico Lombardi, ex director de la Sala de Prensa vaticana y de la Radio Vaticana, el “ministro del Exterior” vaticano subrayó que en China la comunidad católica nació, crece y ofrece su aportación en el contexto chino no debido a un vínculo exterior o extraño, sino como fruto de la semilla del Evangelio que fue plantada en la tierra y en la cultura de China, y se va desarrollando conforme a su «identidad genética». De esta manera, añadió Gallagher, «esta semilla produce sus frutos alimentándose y asumiendo las características propias de la cultura local en la que fue sembrada». La misión de la Iglesia en la China actual, insistió Gallagher, es la de ser «plenamente católica y plenamente china», para que el Evangelio de Cristo sea «accesible a todos» y para ponerse al servicio del bien común.

 

Gallagher subrayó que las relaciones entre China y la Iglesia «han pasado a través de fases diferentes», entre incomprensiones y momentos de positiva colaboración. Recordó también los «grandes sufrimientos» que han vivido los cristianos, pero también insistió en que en el pasado lo que favoreció encuentros fructíferos entre el «mundo cristiano» y el «mundo chino» ha sido el método de la inculturación de la fe, «mediante la experiencia concreta de conocimiento, cultura y amistad con el pueblo chino».

 

También la obra de los jesuitas ha servido para indicar la vía hacia un «catolicismo con formas chinas», sólidamente arraigado en el corazón del gigante asiático, para proclamar el Evangelio de Jesús a partir de una perspectiva plenamente china.

 

 

LEA TAMBIÉN:  Fidelidad al magisterio; los católicos chinos son “los más aplicados”

 

Catolicismo con formas chinas

 

En su intervención, Gallagher relacionó el término “sinificación” con la dinámica de la inculturación, el proceso mediante el cual el anuncio del Evangelio encuentra y abraza a las culturas de los pueblos y de las naciones. La universalidad de la Iglesia católica, con su «natural apertura a todos los pueblos», concluyó el representante vaticano, «puede ofrecer una contribución en términos de inspiración moral y espiritual al gran esfuerzo de diálogo entre China y el mundo contemporáneo. Y esto puede suceder no dejando afuera, sino valorando al máximo la aportación de la comunidad católica china, que está plenamente integrada en el dinamismo histórico» que vive el pueblo chino.

 

Participan en el congreso de la Gregoriana muchos académicos y relatores chinos, incluido el obispo Juan Bustista Yang Xiaoting.


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Serios problemas entre Consejo derechos humanos ONU y los presidentes de Venezuela y Filipinas.

El presidente de Filipinas necesita una evaluación psiquiátrica, dice el Alto Comisionado para los Derechos Humanos

9 Marzo 2018

Zeid Ra’ad al-Hussein respondió ante las acusaciones e insultos contra varios relatores y defensores de los derechos humanos por parte del mandatario. Además, envió un mensaje al Gobierno venezolano.

 

Las afirmaciones del presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, sobre los defensores de los derechos humanos sugieren que “necesita someterse a una evaluación psiquiátrica”, dice el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos este viernes.

Durante una conferencia de prensa en Ginebra, Zeid Ra’ad al-Hussein se refirió a la petición presentada por el Gobierno filipino a un tribunal de Manila acusando a la relatora especial sobre los derechos de los pueblos indígenas, Victoria Tauli-Corpuz, de ser una terrorista y miembro del Partido Comunista de Filipinas.

“Ella considera que esto es en conexión a su declaración pública realizada con otros relatores especiales en relación con la militarización, los ataques y asesinatos de pueblos indígenas Lumad por parte de los miembros de las fuerzas armadas en Mindanao”, dijo.

Zeid aseguró que tratar de esa manera a una relatora que representa a la comunidad internacional es “inaceptable” y espera que el Consejo de Derechos Humanos responda adecuadamente.

El líder filipino además ha insultado en repetidas ocasiones en discursos públicos a la relatora especial sobre ejecuciones extrajudiciales, Agnes Callamard, llamándola “flaca desnutrida”, entre otras cosas, y ha arremetido contra ella por dar alarma sobre los miles de sospechosos asesinados bajo su programa de lucha contra las drogas.

“Estos ataques no pueden quedarse sin respuesta, el Consejo de Derechos Humanos debe tomar una posición fuerte. Esto es totalmente vergonzoso, que el presidente de un país pueda hablar de esta manera y con el peor lenguaje hacia un experto respetable y de verdad me hace creer que el presidente de las Filipinas debe someterse a algún tipo de evaluación psiquiátrica. Estos comentarios son inaceptables, quiero ser bien claro al respecto”, concluyó.

Duterte también se ha referido despectivamente a la fiscal de la Corte Penal Internacional, Fatou Bensouda, quien anuncióel mes pasado que abriría un examen preliminar sobre el país. El mandatario ha llamado a los jueces de la corte “tontos” y “malvados”.

Zeid a Gobierno de Venezuela: ¿Qué están escondiendo?

Durante la misma conferencia de prensa, Zeid pidió al Gobierno de Venezuela que deje entrar a los inspectores de la ONU para verificar sobre el terreno lo que sucede en el país.

“He pedido que me inviten a Caracas, he pedido acceso para nuestro equipo y no nos han invitado ni dejado entrar. Si las cosas no son tan malas como otros dicen que son ¿por qué no nos dejan entrar?”, dijo el Alto Comisionado quien esta semana aseguró que en Venezuela “no se cumplen las condiciones mínimas para la celebración de unas elecciones libres y creíbles” porque las libertades de expresión, asociación y reunión pacífica son “reprimidas y gravemente restringidas”.

Estos comentarios recibieron fuertes críticas desde Caracas y la cancillería los tachó de “infundados e irresponsables”.

Zeid respondió que desde que asumió el cargo, hace casi cuatro años, está pidiendo que permitan el acceso a su equipo al país y que lo inviten a él.

“El tema principal es ¿qué están escondiendo? ¿qué es lo que no quieren que veamos? y ¿por qué no quieren que lo veamos? Es una pregunta que no responden y deberían responder”, concluyó.

El Alto Comisionado indicó que su equipo seguirá investigando a distancia, como hace con muchos otros países en el mundo.

 


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ONU: el debate sobre los dos estados israelí y palestino.

Guterres: La solución de los dos Estados para Israel y Palestina puede estar erosionándose, pero no hay plan B

ONU/Eskinder Debebe
El Secretario General António Guterres asiste a la reunión del Consejo de Seguridad sobre la situación en Oriente Medio el 20 de febrero de 2018

20 Febrero 2018

 La cuadratura del círculo de crear un solo Estado que recoja las legítimas aspiraciones nacionales, históricas y democráticas tanto de israelíes como palestinos es imposible, explicó el Secretario General de la ONU en el Consejo de Seguridad.

El titular de la ONU advirtió que los obstáculos sobre el terreno pueden crear potencialmente la irreversible realidad de un solo Estado y que explicó que “este contexto subraya la necesidad de una solución política para el conflicto palestino israelí, que ya ha durado demasiado tiempo”.

“Este es un momento para el diálogo, para la reconciliación, para la razón. En este momento de graves tensiones, hago un llamado a una actuación concertada efectiva de todas las partes, esto es más importante que nunca”, aseguró Antonio Guterres, quien además aseguróque no existe un “Plan B”.

Las declaraciones ocurrieron al inicio de la reunión mensual del Consejo sobre Oriente Medio, en la cual el coordinador especial de la ONU para esta región, Nikolay Mladenov, se unió al mensaje del Guterres y aseguró que “la ventana de oportunidad” para alcanzar lograr una solución de dos Estados entre israelíes y palestinos se está cerrando.

En su informe, Mladenov indicó que las tensiones regionales están tomando un giro cada vez más peligroso al tiempo que los ciudadanos de ambos Estados han perdido la esperanza de ver la paz en el transcurso de sus vidas.

En este momento de graves tensiones, hago un llamado a una actuación concertada efectiva de todas las partes, esto es más importante que nunca.

El coordinador también mencionó la violencia que afecta a las partes, incluido el asesinato de siete palestinos por parte de las fuerzas de seguridad israelíes, así como de un civil del mismo país a manos de un palestino en Cisjordania.

Mladenov además declaró que era hora de “romper el ciclo” en Gaza, que ha estado bajo el control del grupo militante Hamas durante una década y que actualmente enfrenta lo que describió como una “calamidad humanitaria, económica y ecológica”. Pidió que Gaza sea devuelta al control de la Autoridad Palestina, y agregó que “no puede haber un estado palestino sin la unidad palestina”.

El enviado de la ONU instó a la comunidad internacional a abogar por cambios sustanciales en la política israelí referente a Cisjordania, entre ellos la suspensión de la construcción de asentamientos, una actividad que la ONU considera ilegal según el derecho internacional.

ONU/Loey Felipe
Nickolay Mladenov. coordinador especial de la ONU para el proceso de paz en Oriente Medio, presenta su informe mensual ante el Consejo de Seguridad el 20 de febrero de 2018

“Nuestra ventana de oportunidad se está cerrando y, si no la aprovechamos rápidamente, el conflicto israelí-palestino se verá envuelto en el torbellino de la radicalización religiosa que sigue presente en la región “, aseguró.

El presidente del Estado Observador de Palestina, Mahmoud Abbas, también intervino este martes ante el Consejo, y declaró que su país está listo para comenzar negociaciones de manera inmediata para alcanzar la libertad y la independencia de su gente.

Por su parte, el embajador israelí Danny Danon aseguró que la única manera que alcanzar un acuerdo es a través de negociaciones directas entre ambos Estados.

Antes del comienzo de la reunión, todos los embajadores guardaron un momento de silencio en honor a uno de sus antiguos colegas, el Representante Permanente de la Federación de Rusia, Vitaly Churkin, que falleció hace un año.


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Cómo transcurrió el encuentro entre el Papa y el presidente turco Erdogan.

Jerusalén; el Papa estuvo 50 minutos con el presidente turco Erdogan

Francisco le regaló un medallón que representa «un ángel de la paz estrangulando al demonio de la guerra, símbolo de un mundo basado en la paz y en la justicia»

Francisco con el presidente turco en el Vaticano

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Pubblicato il 05/02/2018
Ultima modifica il 05/02/2018 alle ore 15:51
IACOPO SCARAMUZZI
CIUDAD DEL VATICANO

 Duró 50 minutos, mucho más de lo previsto, el encuentro entre el Papa y el presidente de Turquía Recep Tayyip Erdogan, que llegó a Roma para hablar con el Pontífice sobre Jerusalén, después de la decisión del presidente Donald Trump de mudar la embajada estadounidense de Tel Aviv a Jerusalén, decisión criticada tanto por Francisco como por Erdogan y otros líderes del Medio Oriente. Francisco le regaló al presidente turco un medallón que (explicó en italiano con la ayuda de un intérprete) representa «un ángel de la paz estrangulando al demonio de la guerra, símbolo de un mundo basado en la paz y la justicia».

 

El presidente Erdogan iba en compañía de su esposa, la primera dama Emine Erdogan (que llevaba un velo claro), su hija Esra, su yerno Berat Albayrak (que también es ministro para la Energía y los Recursos Naturales), el ministro del Exterior, Mevlut Cavasoglu, el ministro de Economía, Nihat Zeybekci, el ministro de la Defensa, Nurettin Canikli, y el ministro para los Asuntos europeos, Omer Celik, que también es el encargado del equipo de negociaciones con la Unión Europea.

 

ANSA

 

 

La entrevista a puerta cerrada entre el Papa y el presidente de Turquía duró 50 minutos. La visita estaba prevista para las 9.30, pero Erdogan llegó al Vaticano, con un imponente séquito de más de veinte coches, pocos minutos después de las 9.30, con un breve retraso. La reina Isabel de Inglaterra, en 2014, llegó con 20 minutos de retraso; el presidente ruso Vladimir Putin, con 70 minutos de retraso en 2015 y, cuando visitó a Benedicto XVI en 2013, llegó 5 minutos tarde. A las 9.47, el presidente turco llegó a la Sala de San Ambosio; cuatro minutos más tarde salió el Papa de su biblioteca para darle la bienvenida en la Sala del Tronetto. «Le agradezco mucho por su interés», dijo Erdogan al Papa. «Gracias por su visita», respondió Bergoglio. El coloquio, a puerta cerrada y solamente con la presencia de un intérprete vaticano, duró hasta las 10.45, a pesar de que Francisco tuviera para las 10.15 un encuentro con los obispos caldeos.

 

El Papa le regaló a Erdogan, presidente de un Estado que ha emprendido operaciones militares en Siria en contra de la localidad kurda de Afrin, un medallón que, explicó en italiano con la ayuda del traductor, representa «un ángel de la paz estrangulando al demonio de la guerra, símbolo de un mundo basado en la paz y en la justicia». «Gracias», respondió en italiano el jefe de estado del país anatólico. Francisco también le regaló al presidente turco un grabado de la Basílica de San Pedro, una copia de la encíclica ecológica «Laudato si’» y una copia del mensaje de la Paz que este año está dedicado a la no violencia. Erdogan, por su parte, le regaló al Papa un gran cuadro de mosaicos que representa la ciudad de Estambul (y le iba explicando cuáles eran algunos de los monumentos de la ciudad). «Bello, bello», iba comentando Francisco. También le regaló cuatro libros en italiano de Rumi (Mevlana), teólogo musulmán sufi y poeta de origen persa del siglo XIII. «Cosas místicas», dijo el Papa al agradecer por el presente.

 

Francisco también saludó a toda la delegación turca (16 personas en total; cuatro mujeres con velo y dos sin él), intercambió algunas frases cordiales, particularmente con el embajador turco ante la Santa Sede, y después estuvo un momento alejado solamente con el presidente y su esposa. Francisco acompañó a la pareja presidencial turca a la puerta. «Encantada de haberle conocido», le dijo la primera dama en inglés y, después de que el Papa respondiera (probablemente pidiendo que rezara por él, como acostumbra) Erdogan dijo: «También nosotros esperamos una oración suya». El presidente turco y su esposa se despidieron inclinándose ligeramente y llevándose la mano al pecho.

 

Después de la audiencia con el Papa se llevó a cabo el encuentro con el cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado vaticano, en compañía del “ministro del Exterior” de la Santa Sede, monseñor Paul Richard Gallagher. El presidente turco, con su esposa y el séquito, visitarán la Basílica de San Pedro.

 

Desde ayer por la tarde, había fuertes medidas de seguridad en toda la zona del Vaticano. Desde las primeras horas de hoy, las medidas se seguridad aumentaron al nivel máximo. Son 3500 los agentes desplegados para garantizar la seguridad en Roma por la visita de Erdogan.

 

A las 11 de la mañana hubo una manifestación de protesta por la presencia de Erdogan en Roma, en Castel Sant’Angelo, a pocos metros del Vaticano, con la participación de asociaciones urdas y delegaciones de la Federación Nacional de la Prensa italiana y de la asociación “Articolo 21”.

ANSA

 

El último presidente turco que había visitado el Vaticano fue Celal Bayar, quien en 1959 fue recibido por Juan XXIII (quien había sudo delegado apostólico en Turquía, de 1934 a 1943), cuando todavía no había relaciones diplomáticas bilaterales entre Turquía y la Santa Sede, instauradas oficialmente en 1960. Erdogan recibió al Papa en Ankara en noviembre de 2014. Después del anuncio de Trumo sobre Jerusalén, el Papa y el presidente turco han mantenido dos conversaciones telefónicas antes de este encuentro.

 

Según una nota publicada ayer por la embajada turca en Italia, Erdogan habría hablado en el Vaticano sobre «las relaciones turco-vaticanas, sobre lo que ha pasado en relación con Jerusalén, sobre problemas regionales, sobre la tragedia humanitaria en Siria» (en donde desde el pasado 20 de enero está desarrollándose la operación militar turca “Ramo de olivo” en Afrin), «sobre la lucha contra el terrorismo, la xenofobia y la islamofobia».

 

El Papa y Erdogan, escribió por su parte la agencia de prensa turca “Anadolu”, hablaron sobre la «importancia de subrayar los inconvenientes provocados por la decisión de Trump sobre Jerusalén, y evidenciaron que su decisión no debe ser aplicada». Según “Anadolu”, durante el coloquio entre el Presidente turco y el Pontífice, también se discutió sobre los «esfuerzos comunes contra la xenofobia y la islamofobia», y «subrayaron que es erróneo vincular el terrorismo con la religión». Erdogan, en particular, insistió que no hay que hacer la ecuación entre el terrorismo y el islam.

 

Después de la audiencia al presidente turco, el Papa recibe a los obispos caldeos, en visita “ad limina apostolorum”. Entre ellos está François Yakan, administrador patriarcal de Diarbekir de los Caldeos, zona de mayoría kurda en Turquía, que es también el fundador de la ong humanitaria Kader, que trabaja en Turquía para ayudar a los refugiados de cualquier religión o etnia. El líder del grupo es el patriarca Louis Raphael Sako, que se encuentra en Roma desde hace algunos días porque participó en la conferencia “Tackling violence committed in the name of religion”. El Papa recibió a los que participaron en esta conferencia y en aquella ocasión se dijo convencido de que «nuestra misión, como cristianos y musulmanes del Medio Oriente, es educar a nuestros pueblos a perseguir la paz, en primer lugar viviendo juntos en armonía».


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Audiencia del Papa al presidente turco.

El Papa Francisco recibe en audiencia al Presidente de Turquía Recep Tayyp ErdoğanEl Papa Francisco recibe en audiencia al Presidente de Turquía Recep Tayyp Erdoğan  (AFP or licensors)

El Papa recibe al Presidente de Turquía: necesidad de paz y diálogo en Oriente Medio

La situación de la Comunidad Católica, el compromiso de acogida a los refugiados y la necesidad de paz y respeto de los derechos humanos en Oriente Medio en el centro de la audiencia entre Su Santidad Papa Francisco y el Presidente turco

En la mañana del lunes 5 de febrero de 2018 el Santo Padre Francisco recibió en Audiencia al Presidente de la República de Turquía, Excelentísimo Sr. Recep Tayyip Erdoğan, en el Palacio Apostólico. Seguidamente Erdoğan se encontró con el Secretario del Estado Vaticano, el Cardinal Pietro Parolin acompañado por Monseñor Paul Richard Gallagher, Secretario para las Relaciones con los Estados.

La Comunidad Católica y los refugiados
Durante el cordial coloquio, se han mencionado las relaciones bilaterales entre la Santa Sede y Turquía y se ha hablado de la situación del país, así como de la condición de la Comunidad Católica, del compromiso de acoger a los numerosos refugiados y los desafíos que ello conlleva.

Promover la paz para Oriente Medio
La situación en Oriente Medio también fue otro de los temas tratados entre Papa Francisco y el Presidente de Turquía, haciendo particular referencia al estatuto de Jerusalén, destacando la necesidad de promover la paz y la estabilidad en la región a través del diálogo y la negociación, respetando los derechos humanos y la legalidad internacional.