Loiola XXI

Lugar de encuentro abierto a seguidor@s de S. Ignacio de Loyola esperando construir un mundo mejor


Deja un comentario

Premios e iniciativas de la Fundación Ratzinger

Vaticano: El “Premio Ratzinger” a una teóloga alemana y un arquitecto

La Fundación Vaticana “Joseph Ratzinger – Benedicto XVI” presentó la mañana de este jueves, 20 de septiembre de 2018, tres importantes iniciativas para este otoño: la 2° Edición del Premio “Razón abierta”, la 8° Edición del “Premio Ratzinger” y el VIII Simposio Internacional.

Renato Martinez – Ciudad del Vaticano

“La Fundación fue instituida en 2010 con la finalidad de promover estudios y publicaciones sobre las obras y el pensamiento de Joseph Ratzinger – Benedicto XVI, y para promover estudios teológicos en relación a diversas disciplinas”, lo dijo el P. Federico Lombardi, S.J., Presidente del Consejo de Administración de la Fundación “Joseph Ratzinger – Benedicto XVI”, al presentar las iniciativas que esta Fundación Vaticana viene desarrollando en los próximos meses: la 2° Edición del Premio “Razón abierta”, la 8° Edición del “Premio Ratzinger” y el VIII Simposio Internacional.

Segunda Edición del Premio “Razón Abierta”

Esta iniciativa nació con la colaboración de la Universidad “Francisco de Vitoria” de Madrid, y que ahora llega a su 2 Edición inspirado en una idea central del pensamiento de Joseph Ratzinger: “Razón abierta”. Con esto se busca promover una visión más amplia y abierta de la razón y de su ejercicio en la búsqueda de la verdad y de las respuestas a las preguntas fundamentales sobre la humanidad y su destino.

“El Premio ‘Razón abierta’ es un complemento al ‘Premio Ratzinger’ – señaló el Dr. Max Bonilla, Responsable de Relaciones Exteriores de la Universidad Francisco de Vitoria – con el cual se ha querido colaborar para promover y animar la creación de una red de estudiosos dedicados al diálogo entre las ciencias particulares y la teología o la filosofía, siguiendo la mentalidad propuesta por el Papa Benedicto XVI de intentar abrir el horizonte de la razón humana a la verdad del hombre en relación con el mundo”.

Presentando a los ganadores de este año, el Dr. Bonilla señaló que, este año se había recibido más de 170 candidaturas de más de 100 Universidades de muchos países diferentes, para dos categorías, investigación y docencia. La entrega de premios se realizará el día 24 de septiembre en la Pontificia Academia de las Ciencias.

Los ganadores de la investigación son: Javier Sánchez Cañizares, de la Universidad de Navarra (España), con una obra titulada “Universo singular”, reflexión sobre las singularidades que se observan en la historia del universo a la luz de los resultados de la investigación cosmológica y física actual; y Juan Arana, de la Universidad de Sevilla (España), con la obra “La conciencia inexplicada. Ensayo sobre los límites de la comprensión naturalista”.

Los ganadores en la categoría Docencia son: Gonzalo Génova y María del Rosario González, Universidad Carlos III de Madrid y Universidad Complutense, por el curso “Ética para ingenieros: Entre la supervivencia y la dignidad”; mientras que John C. Cavadini, James Martin, Patricia Bellm y Christopher T. Baglow, de la Universidad de Notre Dame (Indiana, EE.UU.), han desarrollado un extenso programa de formación para profesores de secundaria: Educadores Católicos para comprometerse en el Diálogo entre Ciencia y Religión.

Premio “Razón Abierta”

Octava Edición del “Premio Ratzinger”

La segunda iniciativa de la Fundación Vaticana este año tiene como galardonados a una mujer, una teóloga católica y un reconocido arquitecto. Se trata de Marianne Schlosser. Teóloga católico. Profesor titular de Teología de la Espiritualidad en la Facultad de Teología Católica de la Universidad de Viena desde 2004. Tiene un profundo conocimiento de la teología y espiritualidad patrística y de la Baja Edad Media, con especial atención a las órdenes mendicantes, ha traducido al alemán gran parte de la obra de San Buenaventura y ha sido editora del Volumen II de la Ópera Omnia de Joseph Ratzinger sobre “La idea de revelación y la teología de la historia de Buenaventura”. En 2014 fue nombrada por el Papa Francisco como miembro de la Comisión Teológica Internacional.

El otro galardonado es, Mario Botta. Arquitecto de renombre internacional. Ha realizado numerosas intervenciones y proyectos y ha participado en numerosos concursos. Su arquitectura está influenciada por Le Corbusier, Carlo Scarpa y Louis Kahn. Ha trabajado en muchos tipos de edificios: casas, escuelas, bibliotecas, museos, bancos, pero también en particular en varios edificios importantes de culto, incluyendo la Iglesia de San Juan Bautista en Mogno, la Catedral de Evry, cerca de París, la Catedral del Santo Rostro en Turín. Es autor de una de las capillas expuestas en el “Pabellón” de la Santa Sede en la Isla de San Jorge, en la Bienal de Arquitectura de Venecia.

Octavo Simposio Internacional

La tercera iniciativa importante de la Fundación Ratzinger, es el VIII Congreso Internacional de Estudios, que este año se organiza en Roma, junto con la Universidad LUMSA el próximo 15 y 16 de noviembre. El título de este Congreso es desafiante: “Derechos fundamentales y conflictos entre derechos” y tiene por objeto honrar dos importantes aniversarios: el 70º Aniversario de la adopción por la Asamblea General de las Naciones Unidas de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y el 20º Aniversario de la concesión del título honorífico al entonces Cardenal Joseph Ratzinger por parte de LUMSA por “La contribución fundamental que hizo durante sus estudios a la fundación del derecho”.

El tema elegido para el Simposio es considerado particularmente importante hoy por el Papa Emérito, que ha dedicado muchos discursos y reflexiones sobre este y que ha apreciado mucho esta elección. Los temas tratados son de gran actualidad: la libertad religiosa, el derecho natural, el laicismo positivo en el pensamiento de J. Ratzinger, la génesis y aplicación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la multiplicación de los derechos y el peligro de destrucción de la idea de derecho, la posición de la Iglesia en el debate sobre los derechos humanos, etc.

Anuncios


Deja un comentario

Un llamamiento a todos los teólogos sobre su responsabilidad hoy en la iglesia

“I teologi non lascino da solo Papa Francescoˮ

Un appello che rilancia il ruolo della teologia e la sua spinta «carismatica e profetica». «Le resistenze a Francesco sono le resistenze al Concilio»

Papa Francesco

CONDIVIDI
334
0
SCOPRI TOP NEWS
Pubblicato il 31/08/2018
Ultima modifica il 01/09/2018 alle ore 11:21
PAOLO SCARAFONI – FILOMENA RIZZO
ROMA

Mai come in questi giorni ci interroghiamo sul ruolo che possiamo svolgere come teologi cattolici nel travaglio della Chiesa. Ci dispiacerebbe ritrovarci tra quei teologi cerebrali che alzano muri e creano difficoltà, considerati da Atenagora e Paolo VI un ostacolo al cammino della Chiesa e al progresso dell’umanità. «Che cosa dobbiamo aspettare, che i teologi si mettano d’accordo?», si domandava provocatoriamente Paolo VI sull’aereo che lo riportava da Istanbul a Roma dopo l’incontro nel 1964 a Gerusalemme. La risposta del patriarca Atenagora a Paolo VI è lapidaria: «Noi andiamo avanti da soli e mettiamo tutti i teologi in un’isola, che pensino».

 

Oggi non servirebbe più neanche un’isola greca, basterebbe un piccolo scoglio. A navigare in acque tempestose sono rimasti in pochi. L’esempio bello che ci piace invece è quello dei grandi teologi del Concilio Vaticano II (Guardini, Ratzinger, De Lubac, Congar, von Balthasar, ecc.). Sono stati capaci di intravedere il cambio della Chiesa e con coraggio di proiettarla nel mondo, facendola uscire dalla muraglia nella quale si era andata a ficcare. Diceva Papa Benedetto: «Credo che si possa dimostrare come in tutte le figure dei grandi teologi sia possibile una nuova evoluzione teologica solo nel rapporto tra teologia e profezia».

 

All’interno di quello che resta della muraglia ancora c’è gente che non vuole uscire, pensando di dover rimanere ferma, a difendere spazi e privilegi su piedistalli, poltrone e dietro balaustre, addobbati con merletti e strascichi e pretendendo di rappresentare la vera chiesa. Una muraglia totalmente ignorata dal popolo di Dio e dall’umanità. Il Papa ormai è fuori da quelle mura insieme a Gesù. Un cammino irreversibile iniziato da Giovanni XXIII e portato avanti da tutti i suoi successori.

 

Quotidianamente assistiamo a tentativi inutili, attraverso comunicati e dichiarazioni scandalistiche, di riportare il Papa all’interno di questi recinti. Il ruolo profetico dei teologi nel frattempo si è attenuato. Non sono bastati neanche gli slanci teologici e spirituali dei movimenti ecclesiali, nati e sviluppati al tempo di Giovanni Paolo II. Hanno dato tanto alla Chiesa. Purtroppo in molti casi sono rimasti fissi sulla figura del fondatore che è stata istituzionalizzata, e hanno progressivamente cambiato l’elemento di gratuità dello Spirito in «terzo settore».

 

Chi non ha ceduto il passo fino adesso nel rinnovamento sono stati proprio i Papi, che hanno avuto il coraggio di riproporre in modo profetico alla Chiesa e al mondo il cammino dell’amore tracciato da Cristo e ben compreso dal Concilio Vaticano II. La continuità tra i pontefici dopo il Concilio è impressionante. Alla produzione teologica del passato oggi scarsa hanno supplito con i loro documenti e discorsi.

 

Francesco aggiunge ai precedenti Papi la ricerca delle circostanze concrete, delle persone concrete nelle quali si trova la novità, la somiglianza a Cristo. Da qui la “opzione preferenziale per i poveri”. Non si limita a dichiarazioni teoriche, ma spinge per un cambiamento reale.

 

Francesco interpreta la profezia come riconoscimento e “discernimento” dei “segni dei tempi”, per cambiare in positivo il corso della storia. Passa da affermazioni generali da imporre a tutti, a un ruolo di illuminazione. Lo fa mettendo Cristo al centro, Cristo in mezzo alla gente. Condividiamo quanto scrive La Civiltà Cattolica in occasione del quinto anniversario del suo pontificato: «Per Francesco, il Vangelo è il talento da spendere e far fruttificare. La Chiesa deve scendere per strada, sporcarsi e magari ferirsi. Le resistenze attaccano e contrastano questa visione della Chiesa, intesa anche come “fiaccolaˮ che cammina e va dappertutto. Esse la vorrebbero solamente come un “faroˮ che sta fermo lì dov’è, nella sua staticità: attira e consola ma non accompagna. Le resistenze a Francesco sono le resistenze al Concilio». Anche i teologi si devono scuotere.

 

Il nostro è un appello e utilizziamo le parole di Papa Benedetto: «le nuove grandi teologie non provengono dal lavoro razionale della teologia, bensì da una spinta carismatica e profetica. Ed è in questo senso che la profezia e la teologia vanno sempre di pari passo. La teologia, in senso stretto, non è profetica, ma può diventare realmente teologia viva quando viene nutrita e illuminata da un impulso profetico». Per questo è importante per i teologi la “relazionalità” tra di loro in tutto il mondo a contatto vivo con la gente comune. Senza perdere la scientificità e il rigore del pensiero bisogna ripartire dal basso e accettare che la teologia viva, profetica, sarà sempre più pensata e scritta nelle lingue di tutti i continenti, non più soltanto e principalmente nelle lingue europee. Francesco non deve rimanere solo!


Deja un comentario

Chile: el estatuto actual de la facultad de teología requiere una reforma. J. Costadoat SJ.

En la Facultad de Teología se Abusa

inauguracion_2-650x320

Monseñor Ricardo Ezzati delega sus facultades de Gran Canciller de la Universidad Católica en el Vicecanciller. Tras de sí queda un reguero de quejas en la Facultad de Teología. Espero que no se haga leña del árbol caído. Porque lo que realmente hay que hacer, es un cambio estructural. Con Monseñor Francisco Javier Errázuriz se dieron los mismos abusos que lamentan los académicos de Teología.

En la Facultad de Teología falta libertad de cátedra porque no tiene autonomía.

Falta libertad en Teología de la Católica. ¿Cuál es el problema? Si se trata de una religión, dirá alguno, los docentes tendrían que sacrificar sus ideas personales al servicio de la enseñanza oficial. No debe ser así. La fe cristiana se impone a sí misma la obligación de probar su razonabilidad. La falta de libertad en Teología que padecemos sus académicos atenta contra el mismo cristianismo (cf. Vaticano I contra el fideísmo). Para alcanzar la verdad, se requiere libertad. El miedo que hoy tienen sus académicos a entrar en los temas difíciles, los desvía hacia asuntos no problemáticos. Se hacen trabajos disciplinares e interdisciplinarios serios, pero no en las áreas en las cuales los docentes pueden ser acusados a la Congregación para la Doctrina de la Fe (ex Oficio de la Inquisición, en Roma). Una facultad de teología no puede ser tratada como un seminario eclesiástico.

Así las cosas, los teólogos son impedidos de ayudar en la tarea que la Iglesia tiene de discernir los “signos de los tiempos”, esto es, descifrar el habla de Dios en los acontecimientos actuales. Con lo cual la enseñanza de la Iglesia, dependiente de la teología, se vuelve progresivamente anacrónica cuando no nociva.

En la misma medida que los estudiantes no son adiestrados en escrutar esta acción de Dios en la historia con el acervo de la tradición de la Iglesia -lo cual equivale a afrontar como adultos los llamados actuales de Dios- por una parte son infantilizados y por otra, el día de mañana, ensancharán el foso de incomunicación que hoy caracteriza la relación del estamento eclesiástico con la realidad y con el laicado.

¿Exagero?

Recientemente Joaquín Silva, decano, y el Consejo de la Facultad respondieron a la carta del Papa Francisco al “Pueblo de Dios que peregrina en Chile” (31 de mayo de 2018). La respuesta es larga. Cito solo un párrafo: “en muchas ocasiones los teólogos y teólogas también hemos sufrido abusos de poder en nuestra Iglesia. No es del caso presentar aquí la larga lista de teólogos y teólogas que muchas veces en Chile, en América Latina y en el mundo han sido restringidos o excluidos del ejercicio de la teología por razones más ideológicas que teológicas, por haber cuestionado alguna enseñanza del magisterio, por haber preguntado si las cosas podrían ser pensadas de otro modo, por haber indagado en nuevas posibilidades de comprender la Revelación de Dios en Cristo”.

Las autoridades de la Facultad celebran la llegada de Francisco al pontificado: “Hemos visto con esperanza que en sus años de papado los procesos en contra de teólogos han disminuido, hasta casi desaparecer”. Pero, como ha sucedido en otras materias, las intenciones del Papa no se cumplen tan rápidamente. Continúa el decano: “En nuestro país sigue habiendo colegas a los cuales se les niega su promoción académica o el permiso para enseñar por razones que no tienen que ver con la calidad de su trabajo académico-teológico. En la sociedad chilena y en nuestra misma Universidad Católica se ha instalado progresivamente el parecer -por cierto equivocado- de que la teología tiene un status diferente al de las otras disciplinas académicas, de que la libertad de cátedra está en ella, en la práctica, limitada por la relación que la teología debe mantener con el Magisterio eclesiástico, de que no puede participar libre y críticamente del diálogo social, de que ella podría sustraerse al escrutinio de la razón”.

No es necesario ser académicos para imaginar lo penoso que puede ser para un laico con su familia a cuestas perder su trabajo por una acusación cualquiera, sea de un seminarista sea de colegas que están informando permanentemente al obispo de lo que sucede en la Facultad.

Sigue la carta de respuesta al Papa: “Para controlar y limitar el libre ejercicio de la teología, se suele recurrir a razones carentes de transparencia o a procedimientos de organismos de la curia romana cuyo común denominador son la reserva y el sigilo, para así imponer sanciones o trabas al ejercicio académico, sin tener que dar cuenta de ello a los afectados ni a sus comunidades académicas. La teología demanda una actitud crítica y profética; pero, desgraciadamente, y como Ud. mismo lo ha advertido, no pocas veces esa actitud ha sido confundida con traición a la Iglesia y al mensaje de salvación que nos ha sido confiado. Muy por el contrario, los que nos hemos sentido llamados por el Señor a servir en la Iglesia como teólogos y teólogas, requerimos de la confianza y del respaldo de nuestros hermanos que han sido llamados a servir como pastores en la única Iglesia de Cristo, Señor de la Vida”.

Lo que no dice la carta, sin embargo, es que la falta de libertad y el miedo a los obispos cancilleres de la universidad son resultado de la falta de autonomía de la Facultad de Teología. Los Estatutos de la Facultad permiten al Gran Canciller, el obispo de Santiago, hacer en ella prácticamente cualquier cosa sin tener que dar explicaciones a nadie. Esta situación no da para más. Se necesitan nuevos Estatutos. Hay una sola corrección importante que hacer: el Decano debiera dar cuenta de su gestión al Rector de la Universidad. Los Estatutos debieran prohibir cualquier forma de influjo directo del obispo en la Facultad.

La Facultad de Teología es un deshonor para la Católica. Es triste para nosotros sus académicos ser un enclave autoritario dentro de una gran universidad. Espero que el próximo Arzobispo de Santiago nos libere de esta humillación.

Jorge Costadoat, S.J.


Deja un comentario

El Papa a un congreso sobre ética teológica celebrado en Sarajevo.

El Papa: el mundo no necesita gritos y eslóganes, sino diálogo

Mensaje al encuentro de 500 teólogos reunidos en Sarajevo: ecología y migraciones en las mesas de discusión: «el tema de su encuentro es un tema sobre el que yo mismo he llamado la atención: la necesidad de construir puentes y no muros»
CONDIVIDI
75
0
SCOPRI TOP NEWS
Pubblicato il 27/07/2018
Ultima modifica il 27/07/2018 alle ore 00:36
IACOPO SCARAMUZZI
CIUDAD DEL VATICANO

 

«No hay necesidad de eslóganes gritados que a menudo se quedan vacíos o antagonismos de partidos que se confrontan para conquistar el escenario», sino «un liderazgo que sea capaz de ayudar a encontrar y poner en práctica un modo más justo para vivir en este mundo y compartir un destino común». El Papa Francisco lo escribió en un mensaje enviado al encuentro de 500 teólogos de todo el mundo en Sarajevo. Todos ellos afrontarán cuestiones como el cambio climático y las migraciones: «El tema de su encuentro es un tema sobre el que yo mismo he llamado la atención: la necesidad de construir puentes y no muros», afirmó el Papa.

 

«Queridos hermanos y hermanas, les saludo a todos ustedes que participan en esta tercera conferencia mundial sobre la ética teológica, que tiene lugar en Sarajevo, ciudad de gran valor simbólico por el viaje de reconciliación y pacificación después de los horrores de una guerra reciente que ha provocado tanto sufrimiento a las personas de esta región», escribió Jorge Mario Bergoglio en el mensaje firmado el 11 de julio y leído en inglés por monseñor Luigi Pezzuto, nuncio apostólico en Bosnia y Herzegovina.

 

«Sarajevo es una ciudad de puentes. Su encuentro está inspirado en este motivo dominante que pone en guardia sobre la necesidad de construir en un ambiente de tensión y divisiones nuevos caminos de cercanía entre personas, culturas, religiones, visiones de la vida y orientaciones políticas. El tema de su encuentro es un tema sobre el que yo mismo he llamado la atención: la necesidad de construir puentes y no muros. No dejo de repetirlo con la esperanza de que las personas, donde quiera que se encuentren, pongan atención en esta necesidad que es cada vez más reconocida, aunque a veces suscite resistencias y formas de regresión. Sin renunciar a la prudencia, estamos llamados a reconocer cada signo y movilizar todas nuestras energías para remover los muros de la división y construir puentes de fraternidad por doquier en el mundo».

 

Entre los puntos del encuentro que pretende «construir puentes en un tiempo crítico como el nuestro», escribió el Papa, «ustedes han dado un sitio central al desafío de la ecología, puesto que algunos de sus aspectos pueden crear graves desequilibrios no solo en términos de las relaciones entre el hombre y la naturaleza, sino también entre las generaciones y las personas. Este desafío, como se deduce de la encíclica Laudato si’, no es solo uno de tantos, sino el más amplio escenario para una comprensión tanto de la ética ecológica como de la ética social. Por este motivo, su preocupación por la cuestión de los migrantes y de los refugiados es muy seria y suscita un radical cambio en la manera de concebir las cosas que puede promover una reflexión ética y teológica incluso antes de inspirar deseables actitudes pastorales y políticas responsables y planificadas con cuidado».

 

«En este escenario complejo y exigente –subraya el Papa Francisco– se necesitan personas e instituciones capaces de asumir un liderazgo renovado. No se necesitan, por el contrario, eslóganes ni gritos que a menudo permanecen vacíos o antagonismos de partidos que se confrontan para conquistar el escenario. Necesitamos un liderazgo capaz de ayudar a encontrar y poner en práctica una manera justa para vivir en este mundo y compartir un destino común».

 

En relación con la manera en la que la ética teológica puede ofrecer una contribución específica, prosigue Bergoglio, «me parece penetrante su propuesta de crear una red entre personas y diferentes continentes con diferentes expresiones y modalidades que puedan dedicarse a una reflexión ética en clave teológica, en un esfuerzo para encontrar recursos efectivos. Con tales recursos se pueden llevar a cabo análisis necesarios y, mucho más importante, se pueden poner en movimiento energías para una práctica compasiva y atenta a las situaciones humanas trágicas, preocupada por acompañar con cuidado misericordioso. Para crear una red de este tipo es urgente, antes que nada, construir puentes entre ustedes, compartir ideas y programas y desarrollar programas de cercanía. No es necesario decir que esto no significa apostar por la uniformidad de los puntos de vista, sino más bien buscar sinceramente y con buena voluntad una convergencia de propuestas, en una apertura dialógica y en la discusión de las diferentes perspectivas».

 

«Les será de ayuda –prosigue el Papa– una particular forma de competencia a la que me he referido en la introducción de la reciente exhortación apostólica Veritatis gaudium: al citar los criterios fundamentales para una renovación de los estudios eclesiásticos, subrayé la importancia de un diálogo de más amplio alcance que puede servir como base para una apertura interdisciplinaria y transdisciplinaria tanto para la teología como para la ética teológica. Subrayé también la urgente necesidad de que las instituciones en el mundo creen redes para cultivar y promover los estudios eclesiásticos».

 

El Papa animó a todos los participantes, «hombres y mujeres que trabajan en el campo de la ética teológica, a apasionarse por un diálogo de este tipo y a crear redes». «Este enfoque puede inspirar análisis que pueden ser, por lo menos, penetrantes y atentos sobre las complejidades de la realidad humana. Ustedes mismos aprenderán cada vez mejor cómo ser fieles a la palabra de Dios que nos desafía en la historia a mostrar solidaridad con el mundo que no hemos sido llamados a juzgar, sino a ofrecer nuevos caminos, a acompañar viajes, apoyar en las debilidades. Ustedes ya han tenido experiencia, desde hace más de diez años, en la construcción de puentes en su asociación. Sus encuentros internacionales en Padua, en 3006, y en Trento, en 2010, sus encuentros regionales en diferentes continentes y sus diferentes iniciativas, publicaciones, actividades de enseñanza les han enseñado un estilo para compartir que, espero, pueda impulsarles a ser fructuosos para toda la Iglesia».


Deja un comentario

Colombia: Medellín 50 años después.

Concluye en Colombia el congreso “Medellín: 50 años después”

El evento académico que fue organizado por el Boston College y la Pontificia Universidad Javeriana; contó con la participación de varias ponencias de invitados especiales

Ciudad del Vaticano

Unos 25 teólogos entre obispos, cardenales y profesores se han reunido del 3 al 5 de abril en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá, Colombia, junto a toda la comunidad universitaria para celebrar el Congreso Internacional “Medellín: 50 años después”, en el que han conmemorado la Segunda Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, (CELAM), celebrada en esta ciudad colombiana en 1968, que fue vivida como un momento clave de recepción de la renovación producida por el Concilio Vaticano II en los diversos ámbitos de vida eclesial y considerada como el nacimiento de la carta de identidad de una Iglesia que, progresivamente, adquirió un rostro teológico y pastoral propio en el marco de una iglesia mundial.

Medio siglo después, los temas de este encuentro se centraron en profundizar sobre su vigencia actual, la opción por los pobres y la pobreza y el rostro de una Iglesia auténticamente pobre, misionera y pascual entre otras cosas.

Diálogo teológico-pastoral en contextos iberoamericanos 

 

La apertura del congreso, organizado por la Facultad de Teología de la Javeriana y el Boston College Escuela de Teología y Ministerio, ha sido realizada por el Cardenal Baltazar E. Porras Cardozo, Arzobispo de Mérida, mientras que Monseñor Raúl Biord Castillo, obispo de La Guaira y vicepresidente de la Conferencia Episcopal Venezolana ha realizado una ponencia sobre “evangelización y promoción humana en Medellín”.

Ya en Febrero de 2017, la Escuela de Teología y Ministerio del Boston College realizó el Primer Encuentro Iberoamericano de Teología en el que más de 50 teólogos de América Latina, España y Latinos en Norteamérica, iniciaron un camino de diálogo teológico-pastoral en contextos iberoamericanos.

Reflexionar sobre el quehacer eclesial y teológico

“Queremos reflexionar sobre la pastoralidad como nota inherente al quehacer eclesial y teológico, y no una mera aplicación, pastoral o práctica, de la teología y la vida de la Iglesia, por lo que buscamos profundizar el diálogo entre las generaciones fundadoras de la teología en Ibero-América, con otras intermedias y emergentes, con el fin de contribuir a una mejor comprensión del proceso de reformas que lidera el Papa Francisco”, afirman los participantes de este encuentro, en una nota recibida en la Agencia Fides, coordinadores del Proyecto Iberoamericano de Teología en el marco de la celebración de los 50 años de aquella Conferencia general “que definió la línea por la cual la Iglesia del continente ha caminado hasta hoy”.

Asimismo, los coordinadores han destacado que en esta oportunidad, han podido realizar dos nuevas actividades:

La primera ha consistido en una nueva reunión de trabajo del Grupo Iberoamericano de Teología y la segunda, abierta a todo público, en la realización del Congreso Internacional, en el cual “la teología latinoamericana ha jugado un papel relevante en el actual proceso de renovación eclesial que lleva adelante el Papa Francisco”.

Objetivos del encuentro

 

Entre los principales objetivos de este congreso destacan:

-Socializar y evaluar desde una perspectiva interdisciplinar la recepción del Concilio Vaticano II a partir del acontecimiento de Medellín, tanto en la región local, como en los diversos continentes.

-Discutir los alcances y límites de las ideas-fuerza de Medellín en el nuevo contexto socio-cultural, político, eclesial y teológico, en los ámbitos latinoamericano y mundial.

Y por último, reconocer los nuevos signos de los tiempos; identificar y valorar la emergencia de teologías y experiencias eclesiales alternas en América Latina y el Caribe a 50 años de Medellín.

Congreso “50 años después de Medellín”


Deja un comentario

Qué piensa el Papa sobre el infierno. Comentario del jesuita Thomas Reese

Pope Francis and hell

20151103T0731-166-CNS-POPE-SCALFARI-COMMUNION.jpg

Italian journalist Eugenio Scalfari, co-founder and former editor of La Repubblica, speaks on Italian television Feb. 1, 2015. Scalfari claimed the pope denied the existence of hell. (CNS/Cristiano Minichiello, AFG)

Social media has been going crazy with reports that Pope Francis has denied the existence of hell. Even some mainstream media have picked up the story supposedly based on an interview by an Italian journalist.

Anyone who has followed the pope’s talks and sermons would immediately know that something does not smell right here. The pope has in fact spoken of hell in the past in a way that clearly indicates that he believes in it.

In 2014, the pope mentioned hell when calling the Mafia to conversion. In 2016, he said that people who do not open their hearts to Christ will end up condemning themselves to hell. The same year, he referred to hell as “the truth” and described it as being “far away from the Lord for eternity.”

Support Catholic journalism. Join our new membership program for as little as $5 a month.

The most extensive papal explanation of hell came in response to a 2015 question from a female scout who asked, “If God forgives everyone, why does hell exist?” Francis acknowledged that this was a “good and difficult question.”

The pope spoke of a very proud angel who was envious of God, reports Catholic News Service.

“He wanted God’s place,” said Francis. “And God wanted to forgive him, but he said, ‘I don’t need your forgiveness. I am good enough!'”

“This is hell,” explained the pope. “It is telling God, ‘You take care of yourself because I’ll take care of myself.’ They don’t send you to hell, you go there because you choose to be there. Hell is wanting to be distant from God because I do not want God’s love. This is hell.”

Most contemporary theologians would agree with the pope. Hell is not about fire and brimstone; it is about our freedom to say no to God, our freedom to reject love and choose loneliness. If you believe in freedom, you have to believe in hell.

When we close our hearts and tell the world to go to hell, we are in fact choosing hell for ourselves. Hell is the absence of love, companionship, communion. We are not sent there; we choose it.

God did not create hell; we did.

On the other hand, some theologians think that hell is empty because once we meet God, we will choose him.

So why the confusion about Francis and hell?

The confusion came from Eugenio Scalfari, the 93-year-old co-founder and former editor of La Repubblica, an Italian daily, who in a March 28 story claims the pope told him “Hell does not exist.”

This is not the first time Scalfari has caused a sensation by reporting his conversations with the pope. Scalfari is an atheist friend with whom the pope enjoys talking. Scalfari presents detailed quotations of the pope despite the fact he does not record their conversations or even take notes. Every reporter in Rome knows that you cannot take Scalfari’s reports seriously, but his stories are just too sensational to be ignored.

The Vatican press office has issued a mild statement indicating no quotation in the article can “be considered as a faithful transcription of the words of the Holy Father.” What it should have said is that the article was absolute nonsense. It could then have given reporters the pope’s 2015 explanation of hell. That would have saved everyone a lot of confusion.

[Jesuit Fr. Thomas Reese is a columnist for Religion News Service and author of Inside the Vatican: The Politics and Organization of the Catholic Church.]


Deja un comentario

Comentario crítico a una carta de Mons. Ladaria a los obispos

Placuit Deo

CG2_9505A__56193680

El nuevo Prefecto de la Congregación para la doctrina de la fe; monseñor Luis Ladaria Ferrer -teólogo jesuita- escribe una carta a los obispos católicos que merece nuestra atención porque es su carta de presentación  al encabezar este poderoso Dicasterio vaticano.

Primero, se debe celebrar la publicación de este escrito,  es un gesto de transparencia vaticana que vale la pena subrayar. Sin ser  de los destinatarios de este escrito, podemos aprovechar esta circunstancia  para conocer los enfoques de un pensamiento que  podrá orientar doctrinalmente a los obispos por adelante y opinar al respecto.

Algunos teólogos se alegraron del texto porque encuentran  lo expuesto en este documento en perfecta armonía con los pensamientos del mismo Papa Francisco que se refirió anteriormente a las dos mismas herejías de la Iglesia del siglo V. Esta carta no es larga  y resume la comprensión de la condición del hombre que Cristo  salva haciéndose hombre. Quiere  denunciar algunos  malentendidos actuales respecto a la Salvación divina.

El recuerdo de estas dos antiquísimas herejías coloca claramente los obispos destinatarios de esta carta  frente a  su tarea de vigilantes de la buena fe. Además  este alcance le permite equiparar los errores contemporáneos (simplificándolos mucho) con las deviaciones del principio del cristianismo. Acusa nuestras desviaciones modernas  de individualismo, subjetivismo, autorrealización, autosatisfacción… Así, presentada en negativo,  esta visión permite  orientar la conducción de la Iglesia.

La fundamentación dogmática utilizada tiene difícil de salir del vocabulario y de las nociones añejas para explicar el misterio central del Cristianismo. Don Luis, declara que la Iglesia está siempre reformándose y utiliza algunos conceptos originales pero en su exposición falta mucho para la transformación cultural de la Iglesia que queda tarea inconclusa después del Vaticano II.

El primer reparo que se puede hacer a la carta es el recurso al famoso concepto del  “pecado original”. Al referirse a esta situación humana, esta curiosa “culpabilidad inicial”, los discursos religiosos tartamudean. La teología tradicional y los catecismos no han sido capaces de dar una comprensión moderna de esta condición humana congénita y muchos se quedan con la “culpa  histórica de Adán”.

La “Salvación” no se puede entender sin precisar de qué se salva uno. Se declara que la Iglesia es el” lugar” de salvación, sus medios son “los sacramentos”. Este mismo concepto “Iglesia” molesta porque se le utiliza de repente como el designio de Cristo, otra vez como sacramento universal de salvación (pero se salvan también  los hombres de buena voluntad y  otros cristianos) otra vez  se refiere a ella como  institución eclesial, otra vez como la comunidad ( local o universal) visible de los católicos,  otra vez también designará “la voz autorizada que habla”. Poco se ve lo del “Lumen gentium” y del “Gaudium et Spes”.

Usar por ejemplo esta dicotomía  vetusta del “cuerpo y alma” sale como hablar “chino” para los hombres de hoy. Muchas de nuestras expresiones  tradicionales como la “Encarnación”,  “la Grace”, la “Carne”, les “sacramentos” suenan bastante esotéricas para los que no tuvieron una catequesis profundizada. Si en el tiempo pasado se utilizó la filosofía de la época para predicar el evangelio, ¿no se podría hoy día buscar hablar al unísono con  la(s) cultura(s) actual(es)? Existen ideologías de todo tipo pero  criticando algunos  filósofos actuales y utilizando otros más cristianos se podría inculturar mejor el cristianismo. Además existen estudios del psicoanálisis, de la sociología, de la antropología y de las ciencias en general que pueden facilitar hablar de la Salvación de Cristo a los hombres de hoy.

Son los obispos, los destinatarios titulares de esta carta y se supone que son a su vez teólogos, pero la teología que practican será la que llega a los catecismos, a las predicas y el cristiano de las bancas podrán entender el mensaje o dejar hablar a “los que saben”…Después, se les acusará de vivir la religión a su manera…

El que suscribe reconoce que no era destinatario de este escrito. Reconoce también el atrevimiento que significan estas líneas.

¡Que otros puedan decir las cosas mejor!

Paul Buchet

Consejo Editorial de Revista “Reflexión y Liberación”