Loiola XXI

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Hoy es la jornada mundial del enfermo.

Jornada Mundial del Enfermo 2018, Pastoral de la Salud española.Jornada Mundial del Enfermo 2018, Pastoral de la Salud española. 

Jornada Mundial del Enfermo 2018: Acompañar a las familias

Con este lema la Iglesia española pretende profundizar sobre el importante papel social que desempeñan las familias y cuidadores de los enfermos

Ciudad del Vaticano

Con motivo de la Jornada Mundial del Enfermo que se celebra el 11 de febrero, la Iglesia en España celebrará dos días de reflexión bajo el lema: “Acompañar a las familias en la enfermedad”, con el fin de profundizar sobre el importante papel social que desempeñan los cuidadores de los enfermos.

Así lo ha comunicado el departamento de Pastoral de la Salud, dentro de la Comisión Episcopal de Pastoral española, encargada de editar los materiales para la promoción y difusión de esta Campaña que tendrá dos momentos.

Por un lado, el 11 de febrero, festividad de Nuestra Señora de Lourdes, fecha establecida como Día del enfermo  a nivel mundial  y por otro, el 6 de mayo, fecha en la que se celebra en este país, la Pascua del enfermo.

Cuidar y acompañar también a la familia del enfermo

 

Y todo ello con el fin de reforzar la conciencia social sobre la importancia de cuidar y acompañar, no sólo a los enfermos, sino también a sus familias que en la mayoría de los casos, son sus principales cuidadores y acompañantes durante el duro camino de la enfermedad, donde además de ponerse a prueba la salud física, resulta fundamental conservar “la salud espiritual”.

En el Mensaje publicado por el Papa Francisco con ocasión de esta Jornada 2018, el Pontífice asegura que “la imagen de la Iglesia como un «hospital de campaña», que acoge a todos los heridos por la vida, es una realidad muy concreta, ya que en algunas partes del mundo, sólo los hospitales de los misioneros y las diócesis brindan la atención necesaria a la población”.

La vocación materna de la Iglesia

De ahí a que el lema de esta edición: “Ahí tienes a tu hijo… Ahí tienes a tu madre. Y desde aquella hora, el discípulo la recibió en su casa”, cobre un significado especial en el “redespertar” de la vocación materna de la Iglesia hacia los necesitados y los enfermos, que se concreta de manera constante en tantas iniciativas y programas desarrollados a lo largo de sus más de 2000 años de historia.

Y en este contexto, resuenan las palabras del Papa Francisco en su catequesis sobre la familia, pronunciada el 10 de junio de 2015, en la que habla sobre la enfermedad, vivida como una experiencia común en la vida de las familias, donde se demuestra el amor, la solidaridad y el cuidado entre todos sus miembros, y pone en evidencia que la familia es el “hospital más cercano” que siempre está disponible a recibirnos.

Jornada Mundial del Enfermo 2018
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El Papa con niños hospitalizados.

2018.01.05-Bambin-Gesu-di-PalidoroEl Santo Padre saludo a los pacientes del hospital junto con sus familiares.  (Vatican Media)

El Papa visita el hospital de niños Bambino Gesù en Palidoro

En vísperas de la solemnidad de la Epifanía del Señor, el Santo Padre ha querido compartir con estos “pequeños pacientes”, una tarde de alegría y esperanza.

La tarde del viernes 5 de enero, en torno a las 15:00 horas,  el Papa Francisco visitó el Hospital pediátrico Bambino Gesú en la sede de la localidad italiana de Palidoro, a unos 30 kilómetros de Roma, donde saludó y conversó con varios niños acompañados por sus padres, así como con los trabajadores y el equipo médico; prosiguiendo, de esta manera, con la iniciativa conocida como Viernes de la Misercordia que han caracterizado el pasado Año Jubilar.

En vísperas de la solemnidad de la Epifanía del Señor, el Santo Padre ha querido compartir con estos “pequeños pacientes”, una tarde de alegría, sonrisas y sobre todo mucha esperanza, animándolos a perseverar en el camino de esta difícil prueba de la vida.

La fundación de esta sede hospitalaria en Palidoro se remonta al año 1978 y nace como donación del Papa Pablo VI, quien encargó al hospital Bambino Gesú la gestión de esta nueva obra pontificia especializada en la cura de la poliomelitis, una enfermedad infecciosa también conocida como “polio”, que afecta principalmente al sistema nervioso y que actualmente se encuentra casi erradicada gracias a la implementación de la vacunación universal contra esta afección.

Fue el propio Pablo VI quien comprendió desde el inicio, que la vocación sanitaria de esta estructura podía ser conducida hacia nuevas direcciones, y progresivamente se instituyeron pabellones para tratamientos ortopédicos, de diabetes, cirugías, oculista y otorrinolaringología.

“ El hospital nació como donación de Pablo VI quien comprendió desde el inicio, que la vocación sanitaria de esta estructura podía conducir hacia nuevas direcciones ”

La labor del hospital en cifras

Han pasado ya décadas desde su creación y actualmente este hospital cuenta con un servicio de urgencias de múltiples especialidades, con servicio de reanimación, neuroestabilización, salas de cirugías, así como servicio de diagnóstico por imágenes.

La actividad fundamental de esta institución está dirigida a los recién nacidos, niños y adolescentes afectados por enfermedades neurológicas complejas e invalidantes. Asimismo el recinto garantiza anualmente,  7.200 puestos para pacientes de recuperación ordinaria, 10.500 de internación diaria, 4.700 de recuperación tras una cirugía, y cerca de 360.000 servicios de ambulancias.

El 24 % de los niños atendidos en la sede Palidoro provienen fuera de la región de la Lazio, mientras que el 57% de los pacientes regionales, son de las periferias de Roma así como de otras provincias.

El encuentro culminó entre sonrisas y aplausos de los niños que agradecieron con mucho cariño la visita del Papa.

Visita especial del Papa

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El Papa en el Hospital “Bambino Gesù” de Roma

05 enero 2018, 15:58


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Mensaje del Papa para la jornada anual del enfermo

Mensaje del Santo Padre para la XXVI Jornada Mundial del Enfermo (11 febrero 2018)

Publicamos a continuación el mensaje del Santo Padre Francisco para la XXVI Jornada Mundial  del Enfermo  que se  celebra el 11 de febrero de 2018.

Mensaje del Santo Padre

Mater Ecclesiae: «Ahí tienes a tu hijo… Ahí tienes a tu madre.
Y desde aquella hora, el discípulo la recibió en su casa»
( Jn 19,26-27)

Queridos hermanos y hermanas:
La Iglesia debe servir siempre a los enfermos y a los que cuidan de ellos con renovado vigor, en fidelidad al mandato del Señor (cf. Lc 9,2-6; Mt 10,1-8; Mc 6,7-13), siguiendo el ejemplo muy elocuente de su Fundador y Maestro.
Este año, el tema de la Jornada del Enfermo se inspira en las palabras que Jesús, desde la cruz, dirige a su madre María y a Juan: «Ahí tienes a tu hijo… Ahí tienes a tu madre. Y desde aquella hora, el discípulo la recibió en su casa» ( Jn 19,26-27).

1.        Estas palabras del Señor iluminan profundamente el misterio de la Cruz. Esta no representa una tragedia sin esperanza, sino que es el lugar donde Jesús muestra su gloria y deja sus últimas voluntades de amor, que se convierten en las reglas constitutivas de la comunidad cristiana y de la vida de todo discípulo.
En primer lugar, las palabras de Jesús son el origen de la vocación materna de María hacia la humanidad entera . Ella será la madre de los discípulos de su Hijo y cuidará de ellos y de su camino. Y sabemos que el cuidado materno de un hijo o de una hija incluye todos los aspectos de su educación, tanto los materiales como los espirituales.
El dolor indescriptible de la cruz traspasa el alma de María (cf. Lc 2,35), pero no la paraliza. Al contrario, como Madre del Señor comienza para ella un nuevo camino de entrega. En la cruz, Jesús se preocupa por la Iglesia y por la humanidad entera, y María está llamada a compartir esa misma preocupación. Los Hechos de los Apóstoles, al describir la gran efusión del Espíritu Santo en Pentecostés, nos muestran que María comenzó su misión en la primera comunidad de la Iglesia. Una tarea que no se acaba nunca.

2. El discípulo Juan, el discípulo amado, representa a la Iglesia, pueblo mesiánico. Él debe reconocer a María como su propia madre . Y al reconocerla, está llamado a acogerla, a contemplar en ella el modelo del discipulado y también la vocación materna que Jesús le ha confiado, con las inquietudes y los planes que conlleva: la Madre que ama y genera a hijos capaces de amar según el mandato de Jesús. Por lo tanto, la vocación materna de María, la vocación de cuidar a sus hijos, se transmite a Juan y a toda la Iglesia. Toda la comunidad de los discípulos está involucrada en la vocación materna de María.

3. Juan, como discípulo que lo compartió todo con Jesús, sabe que el Maestro quiere conducir a todos los hombres al encuentro con el Padre . Nos enseña cómo Jesús encontró a muchas personas enfermas en el espíritu, porque estaban llenas de orgullo (cf. Jn 8,31-39) y enfermas en el cuerpo (cf. Jn 5,6). A todas les dio misericordia y perdón, y a los enfermos también curación física, un signo de la vida abundante del Reino, donde se enjuga cada lágrima.  Al igual que María, los discípulos están llamados a cuidar unos de otros, pero no exclusivamente. Saben que el corazón de Jesús está abierto a todos, sin excepción. Hay que proclamar el Evangelio del Reino a todos, y la caridad de los cristianos se ha de dirigir a todos los necesitados, simplemente porque son personas, hijos de Dios.

4. Esta vocación materna de la Iglesia hacia los necesitados y los enfermos se ha concretado, en su historia bimilenaria, en una rica serie de iniciativas en favor de los enfermos. Esta historia de dedicación no se debe olvidar. Continúa hoy en todo el mundo. En los países donde existen sistemas sanitarios públicos y adecuados, el trabajo de las congregaciones católicas, de las diócesis y de sus hospitales, además de proporcionar una atención médica de calidad, trata de poner a la persona humana en el centro del proceso terapéutico y de realizar la investigación científica en el respeto de la vida y de los valores morales cristianos. En los países donde los sistemas sanitarios son inadecuados o inexistentes, la Iglesia trabaja para ofrecer a la gente la mejor atención sanitaria posible, para eliminar la mortalidad infantil y erradicar algunas enfermedades generalizadas. En todas partes trata de cuidar, incluso cuando no puede sanar. La imagen de la Iglesia como un «hospital de campaña», que acoge a todos los heridos por la vida, es una realidad muy concreta, porque en algunas partes del mundo, sólo los hospitales de los misioneros y las diócesis brindan la atención necesaria a la población.

5. La memoria de la larga historia de servicio a los enfermos es motivo de alegría para la comunidad cristiana y especialmente para aquellos que realizan ese servicio en la actualidad. Sin embargo, hace falta mirar al pasado sobre todo para dejarse enriquecer por el mismo. De él debemos aprender: la generosidad hasta el sacrificio total de muchos fundadores de institutos al servicio de los enfermos; la creatividad, impulsada por la caridad, de muchas iniciativas emprendidas a lo largo de los siglos; el compromiso en la investigación científica, para proporcionar a los enfermos una atención innovadora y fiable. Este legado del pasado ayuda a proyectar bien el futuro. Por ejemplo, ayuda a preservar los hospitales católicos del riesgo del «empresarialismo», que en todo el mundo intenta que la atención médica caiga en el ámbito del mercado y termine descartando a los pobres.
La inteligencia organizacional y la caridad requieren más bien que se respete a la persona enferma en su dignidad y se la ponga siempre en el centro del proceso de la curación. Estas deben ser las orientaciones también de los cristianos que trabajan en las estructuras públicas y que, por su servicio, están llamados a dar un buen testimonio del Evangelio.

6. Jesús entregó a la Iglesia su poder de curar : «A los que crean, les acompañarán estos signos: […] impondrán las manos a los enfermos, y quedarán sanos» ( Mc 16,17-18). En los Hechos de los Apóstoles, leemos la descripción de las curaciones realizadas por Pedro (cf. Hch 3,4-8) y Pablo (cf. Hch 14,8-11). La tarea de la Iglesia, que sabe que debe mirar a los enfermos con la misma mirada llena de ternura y compasión que su Señor, responde a este don de Jesús. La pastoral de la salud sigue siendo, y siempre será, una misión necesaria y esencial que hay que vivir con renovado ímpetu tanto en las comunidades parroquiales como en los centros de atención más excelentes. No podemos olvidar la ternura y la perseverancia con las que muchas familias acompañan a sus hijos, padres y familiares, enfermos crónicos o discapacitados graves. La atención brindada en la familia es un testimonio extraordinario de amor por la persona humana que hay que respaldar con un reconocimiento adecuado y con unas políticas apropiadas. Por lo tanto, médicos y enfermeros, sacerdotes, consagrados y voluntarios, familiares y todos aquellos que se comprometen en el cuidado de los enfermos, participan en esta misión eclesial. Se trata de una responsabilidad compartida que enriquece el valor del servicio diario de cada uno.

7. A María, Madre de la ternura, queremos confiarle todos los enfermos en el cuerpo y en el espíritu, para que los sostenga en la esperanza. Le pedimos también que nos ayude a acoger a nuestros hermanos enfermos. La Iglesia sabe que necesita una gracia especial para estar a la altura de su servicio evangélico de atención a los enfermos. Por lo tanto, la oración a la Madre del Señor nos ve unidos en una súplica insistente, para que cada miembro de la Iglesia viva con amor la vocación al servicio de la vida y de la salud. La Virgen María interceda por esta XXVI Jornada Mundial del Enfermo, ayude a las personas enfermas a vivir su sufrimiento en comunión con el Señor Jesús y apoye a quienes cuidan de ellas. A todos, enfermos, agentes sanitarios y voluntarios, imparto de corazón la Bendición Apostólica.

Vaticano, 26 de noviembre de 2017.
Solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo.


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Más de la mitad de los pacientes con VIH reciben tratamiento.

Los pacientes con VIH en tratamiento son por primera vez más que los sin tratar

Un trabajador de salud realiza una prueba para determinar la presencia de enfermedades de transmisión sexual. Foto de archivo: UNICEF/ LeMoyne

20 de julio, 2017 — Más de la mitad de todas los pacientes con VIH tienen actualmente acceso a tratamiento, informó este jueves el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA).

Según nuevos datos publicados por este organismo de la ONU, 37 millones de personas tenían el Virus de Inmunodeficiencia Humana en 2016, un 11% menos que en 2010.

Asimismo, ONUSIDA indicó que las muertes causadas por el VIH han disminuido significativamente.

Los países del este y el sur de África han liderado el camino para reducir nuevas infecciones -en algunos casos hasta en un 40%. Sin embargo, los niños y otras comunidades siguen en riesgo.

“El nivel de tratamiento para los niños está por debajo del que los adultos reciben. En África por ejemplo, el diagnóstico de la enfermedad para los menores es complejo ya que no siempre se les hacen las pruebas del virus al nacer y después no tienen acceso a ayuda médica”, aseguró el doctor Peter Ghys, de ONUSIDA.

Ghys agregó que existe información limitada sobre el nivel de infección en la población homosexual pero que el Profilaxis de Prexposición o “PREP”, un medicamento retroviral para personas que no padecen el virus del VIH, disponible en varios países desarrollados, está ayudando a reducir el riesgo de contagio.


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Fuerte mortalidad de la malaria

Más del 50 por ciento de las personas en riesgo de contraer Malaria en África cuentan con mosquiteros con insecticida. Foto: OMS

25 de abril, 2017 — En los últimos cinco años, los casos de malaria se han reducido en un 21% y las muertes a causa de la enfermedad en un 29%, informó este martes la OMS en el marco del Día Mundial del Paludismo.

“Hemos logrado estos avances gracias al uso de mosquiteros tratados con insecticida, en 2010 solo 30% de las personas con riesgo de malaria tenían acceso a esta herramienta”, aseguró el doctor David Shellenberg, asesor científico del Programa Global de la OMS contra la Malaria.

Shellenberg agregó que a pesar del progreso obtenido, aún hay 400.000 muertes al año a causa del padecimiento, algo que calificó como inaceptable ya que la malaria es tratable y prevenible.

“Necesitamos llenar los vacíos, el 47% de las personas en riesgo todavía no tienen acceso a medidas preventivas, por lo que se necesita un incremento en la inversión”, resaltó.

Para acelerar el avance hacia la eliminación del paludismo, la OMS pidió a los países y a sus asociados para el desarrollo que intensifiquen las inversiones en la prevención de este mal.

Precisamente este martes, el Fondo Mundial de la Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria anunció una expansión de los proyectos contra el paludismo en cinco países de Asia suroriental.
La iniciativa de 242 millones de dólares busca contrarrestar un peligroso brote de malaria resistente a los medicamentos a través de programas educativos y de prevención.

Campeones contra el paludismo en las Américas

También con motivo del Día Mundial del Paludismo, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) lanzó el concurso “Campeones contra el Paludismo en las Américas”.

A la convocatoria se pueden presentar iniciativas contra la malaria que demuestren que la vigilancia o el acceso universal al diagnóstico y tratamiento han sido componentes esenciales para la eliminación y prevención de la enfermedad.

El concurso busca identificar y reconocer los esfuerzos innovadores en la lucha contra el paludismo.

Los ganadores recibirán capacitación, apoyo financiero de 2.500 dólares, una placa conmemorativa y la oportunidad de presentarse en varias plataformas de comunicación de la OPS y Naciones Unidas.

Las nominaciones serán aceptadas del 25 de abril al 26 de junio de 2017. Todos los detalles y formularios de la nominación pueden ser descargados aquí.


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Papa Francisco. Atención a los enfermos.

El Papa ante la pobreza sanitaria: la salud es un derecho, no un negocio

Impulsar la inviolable dignidad humana de los enfermos, con especial atención a los más necesitados

Las personas enfermas son miembros preciosos de la Iglesia, recordó el Papa Francisco, poniendo en guardia contra las graves especulaciones en el sector sanitario y la cultura del descarte

(RV).- El Santo Padre dio su cordial bienvenida a los participantes en el encuentro promovido por la Comisión para el servicio de la caridad y la salud,  de la Conferencia Episcopal Italiana, con ocasión de los 25 años de la Jornada Mundial del Enfermo – instituida por San Juan Pablo II –  y de los 20 años de la oficina nacional para la pastoral de la salud.

«Han sido años marcados por fuertes cambios sociales y culturales y hoy podemos constatar una situación de luces y sombras», dijo el Papa, citando luego los importantes logros científicos y deseando que se impulse la investigación en lo que respecta a las enfermedades raras y descuidadas.

Alabando al Señor por la misión de los numerosos agentes sanitarios y de los voluntarios que «humanizan la vida de tantos enfermos y ancianos solos, pobres e indigentes», el Santo Padre señaló que «sin embargo, junto con las luces, hay algunas sombras que amenazan con agravar la experiencia de nuestros hermanos y hermanas enfermos»:

«Si hay un sector en el que la cultura del descarte evidencia sus dolorosas consecuencias, es precisamente el sanitario. Cuando la persona enferma no se coloca en el centro y no se considera su dignidad, se generan actitudes que pueden llevar incluso a especular sobre las desgracias de los demás. ¡Y esto es muy grave! Es necesario vigilar, sobre todo cuando los pacientes son ancianos con una salud muy comprometida, si sufren patologías graves y costosas para su cuidado, o son particularmente difíciles, como los enfermos psiquiátricos. Si se adopta de forma indiscriminada el modelo empresarial en el sector sanitario, en lugar de optimizar los recursos disponibles, amenaza con producir descartes humanos. Optimizar los recursos significa utilizarlos de forma ética y solidaria y no penalizar a los más frágiles».

Reiterando la inviolable dignidad de la vida humana, desde el momento de su concepción hasta el último respiro, el Obispo de Roma pidió la tutela de los derechos de los más desfavorecidos:

«Que no sea sólo el dinero el que orienta las decisiones políticas y administrativas, llamadas a salvaguardar el derecho a la salud garantizado por la Constitución italiana, ni las decisiones de los que dirigen los lugares de atención sanitaria. Que nadie quede indiferente ante la creciente pobreza sanitaria entre las fajas más pobres de la población, debida a la dificultad de acceso a los cuidados, y que se multipliquen los esfuerzos de todos para que los derechos de los más débiles sean tutelados».

«La historia de la Iglesia italiana conoce tantas ‘posadas del buen samaritano’, donde los sufrientes han recibido el bálsamo de la consolación y el vino de la esperanza», recordó luego el Papa. Y, con su aprecio por las numerosas instituciones sanitarias de inspiración cristiana, dirigió una exhortación y recordó a Juan Pablo II:

«En los contextos actuales, donde la respuesta a la solicitud de salud de los más frágiles se revela cada vez más difícil, no duden también en repensar vuestras obras de caridad, para ofrecer un signo de la misericordia de Dios a los más pobres, que con confianza y esperanza, llaman a las puertas de vuestras estructuras.

Entre los objetivos que San Juan Pablo II dio a la Jornada Mundial del Enfermo, además de la promoción de la cultura de la vida, está el de impulsar en las diócesis, las comunidades cristianas, las familias religiosas la importancia de la pastoral sanitaria.

Tantos enfermos están en los hospitales, pero muchos más en casa, cada vez más solos. Deseo que sean visitados con frecuencia, para que no se sientan excluidos por la comunidad y puedan experimentar, a través de la cercanía de los que los visitan, la presencia de Cristo que pasa hoy en medio de los enfermos en el cuerpo  y en el espíritu».


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Carta del Papa para el día del enfermo el 11 de febrero.

Carta del Papa al cardenal Parolin con motivo de la Jornada Mundial del Enfermo

2017-02-04 Radio Vaticana

(RV).- El sábado 4 de febrero, ha sido publicada la carta del Papa Francisco dirigida al cardenal Secretario de Estado Pietro Parolín, con motivo de la celebración de la XXV Jornada Mundial del Enfermo que tendrá lugar en Lourdes, Francia, el próximo 11 de febrero.

En la carta escrita en latín, el Papa saluda a los enfermos de todo el mundo, expresando su cercanía de corazón a cuantos viven en medio del sufrimiento. «Está bien cuidar integralmente a la persona», afirma el Santo Padre, «por tanto nunca hay que perder de vista el alma, la mente y el cuerpo». Citando el Libro de la Sabiduría, Francisco recuerda que Dios ha creado todo para la existencia: «No ha creado la muerte ni el mal, y no goza con la destrucción de los vivos».

Posteriormente, citando el Libro del Eclesiástico, el Pontífice señala que Dios «ha dado a los hombres la ciencia para que pudieran gloriarse de sus maravillas». Al mismo tiempo los pastores, los médicos y los propios enfermos están llamados a orar al Señor para que Él los conduzca a aliviar la enfermedad y a recuperarse.

Por último, el Obispo de Roma invita a los fieles a invocar con constancia la intercesión de la Bienaventurada Virgen María, Salud de los enfermos, para que obtenga del Hijo, gracias abundantes, especialmente la paciencia en la tribulación, la confianza en Dios, la gratitud por los bienes recibidos y un gran amor hacia todos. Y esto, imitando la fe de Pedro que, aún cuando no comprendía a Jesús, podía decir: «Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna». (Jn 6, 68)