Loiola XXI

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Novedades en las relaciones entre cristianos y musulmanes. Comentario.

Courban: “El Papa va a El Cairo mientras nace una nueva «umma»”

Según el libanés Antoine Courban, invitado a la conferencia sobre ciudadanía promovida por al Azhar, la cultura islámica trata de llegar a un cambio histórico

Misa copta de Pascua en El Cairo

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Pubblicato il 20/04/2017
Ultima modifica il 20/04/2017 alle ore 15:12
RICCARDO CRISTIANO
ROMA

En su departamento en el primer piso de un edificio moderno en el corazón de Ashrafyyeh, el «barrio cristiano por excelencia» de Beirut, el profesor Antoine Courban, de la Universidad Saint Joseph, histórica institución de los jesuitas en el Líbano, entre íconos bizantinos y comentarios coránicos, espera con ansia la llegada de Papa Francisco a El Cairo.

 

«Para comprender el alcance de un evento hay que situarlo en su contexto. Y el contexto en el que se dará este viaje está claramente marcado por el doble atentado en contra de las Iglesias y de los fieles coptos de Egipto. ¿Un atentado? No, más bien diría un acto de guerra. Pero, ¿cuál guerra? La guerra declarada por los radicales a los “moderados”, todos los moderados. Y uno se puede preguntar cómo se puede declarar una guerra contra el islam moderado y llevarse a cabo derramando sangre cristiana. Mi respuesta es simple: porque al inaugurar el reciente congreso en El Cairo sobre la ciudadanía, el Gran Imán de al Azhardijo que ha llegado el momento de desafiar al fanatismo y al extremismo que utilizan la religión como una máscara con un verdadero choque cultural, e indicó cómo hay que hacerlo. Los terroristas han comprendido que había que trasladar el combate a su terreno, golpeando el flanco débil, la carne tierna del enemigo, las iglesias y los fieles coptos».

 

¿Podría explicarlo mejor? Si está claro que se trata de un acto de guerra, parece que es un acto de guerra contra los cristianos, llamados “infieles”…

 

Para responder debo volver a hablar sobre el congreso promovido por al Azhar poco antes de la masacre. Y para comprender bien, tenemos que comenzar con una palabra. Esta palabra es “umma”. La conocen todos. En la historia esta palabra ha sido utilizada para indicar a la comunidad de fieles musulmanes, por lo que tiene un sentido religioso. Indica una “ecclesia”, o una comunidad universal religiosa. También se ha usado en sentido étnico, la “umma” árabe, es decir la comunidad de todos los pueblos árabes. Estas dos concepciones de “umma”, religiosa o étnica, han moldeado las dos principales corrientes políticas: el panislamismo y el panarabismo. En el documento final del reciente congreso de al Azhar, en el que participé como invitado, como otros 200 huéspedes extranjeros, 60 de los cuales son libaneses como yo, se habla de otra “umma”, en cuya base no están ni la religión ni la etnia, sino la geografía: la “umma” de la patria, es decir la comunidad de quien vive en un territorio. Es fundamental leer el primer artículo de la declaración de al Azhar, en donde se habla de «iguales derechos de musulmanes y cristianos en sus países, considerándolos una “umma/nación”». Pero no es todo. El sexto artículo dice que el objetivo es la promoción de un nueva nueva sociedad, «un nuevo contrato entre los ciudadanos de países árabes, musulmanes, cristianos o de otras religiones». Tal contrato se basa en el «recíproco reconocimiento, con base en la ciudadanía y en la libertad». La declaración subraya que todo esto es «una necesidad vital» y especifica que todos en la patria común viven sometidos a un dictado constitucional. Y las constituciones, se sabe, no las escriben los teólogos. Es un paso muy importante. En el último párrafo se afirma que en esta Patria basada en una Constitución «nuestro objetivo, viviendo en la misma barca y formando parte de la misma sociedad […], es garantizar un futuro mejor a nuestros hijos e hijas».

 

¿Se indica la igualdad entre el hombre y la mujer?

 

Como puede ver, estamos hablando de novedades históricas. Desde hace siglos se trata de plasmar el concepto de ciudadanía en nuestras sociedades, la ciudadanía común sin distinción de sexos, etnias, religiones… El concepto de nación, vocablo que en árabe no existía sino hasta el siglo XIX, ha sido interpretado en términos éticos o religiosos.

 

Ahora la institución sunita más importante, al Azhar, lo plasma en términos geográficos, en la patria común, donde vivir juntos, como iguales, sin subordinaciones o primados, étnicos o religiosos. Y, parece ser, de sexo. Es por ello que el imán de al Azhar quiso hablar de desafío cultural y se comprende por qué los odiosos atentados contra las Iglesias coptas son un acto de guerra de los fanáticos contra todos los moderados. Creo importante subrayar un último aspecto muy importante para mí. El texto redactado al final del congreso de marzo, y que sienta las bases para la conferencia sobre la paz en la que participará Papa Francisco, fue leído en el aula frente a todos los delegados y huéspedes por el Gran Imán en persona. Algunos ulemas conservadores de al Azhar, parte de la que podríamos definir, para entendernos, “la Curia” de al Azhar, habrían preferido que leyera el texto un vocero. La intención podía ser la de disminuir la importancia del mismo, su valor vinculante. Pero él insistió, quiso leerlo personalmente, y creo que esto tiene un enorme significado. Entonces, el viaje del Papa a El Cairo llega siguiendo esta estela, en un contexto en el que el islam moderado dice que ya no hay minorías étnicas o religiosas, sino ciudadanos. Y el cardenal Rahi, al volver aquí desde El Cairo, lo dijo muy bien: ya no somos minorías.

 

¿Usted cree que el Líbano haya jugado un papel en todo esto?

 

Veo la lista de los invitados al congreso de marzo: 200 huéspedes extranjeros, 60 de ellos libaneses. Creo que el Líbano del vivir juntos, no del convivir entre comunidades, sino el del vivir juntos, del vínculo, de la ciudadanía, haya constituido el núcleo conceptual, el mensaje inicial de este encuentro que continuará a finales del mes, con la presencia de Papa Francisco.


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Egipto:cristianos y musulmanes en espera de la visita del Papa el 28-29 de abril

En El Cairo, donde cristianos y musulmanes aprenden a vivir juntos y esperan al Papa

Historias de convivencia entre los que creen en Cristo y los que creen en Mahoma. Vínculos buenos, el papel de la educación, las esperanzas, el futuro del país, las expectativas por el viaje de Francisco: viaje a la capital egipcia, a la École des Religieuses Franciscaines Kasr el Nil

La École des Religieuses Franciscaines Kasr el Nil de El Cairo

Pubblicato il 19/04/2017
Ultima modifica il 19/04/2017 alle ore 20:33
CRISTINA UGUCCIONI
EL CAIRO

«Junto con mis hermanas estoy rezando por que la visita de Papa Francisco a El Cairo pueda acercar los corazones y eliminar esa separación, esa división que algunas mentes (que definiría “rígidas”) quisieran provocar en el pueblo egipcio. Rezo por que las palabras de Su Santidad traigan frutos de paz: Francisco es la mansedumbre en persona, capaz de vivir auténticamente la fraternidad. Lo esperamos con alegría: para nosotros esta visita es un paso muy importante. Y también la espera mucho el presidente al-Sisi, que se está comprometiendo con gran determinación para superar la crisis que está viviendo Egipto. Al-Sisi ha demostrado atención hacia los cristianos, permitiéndoles, por ejemplo, construir nuevas iglesias y restaurar las existentes, una posibilidad que antes estaba negada». Son palabras de sor Basma Farah Attalla Francis, de 67 años, una mujer egipcia. Desde hace muchos años dirige una de las escuelas femeninas católicas más conocidas de El Cairo: la École des Religieuses Franciscaines Kasr el Nil, fundada en 1895 por las Franciscanas Misioneras del Corazón Inmaculado de María, el primer Instituto Misionero italiano en territorio egipcio.

 

Los atentados

 

«Sentimos gran dolor con la noticia de los dos graves atentados terroristas que el Domingo de Palmas golpearon a nuestros queridos hermanos ortodoxos en Tanta y Alejandría», prosiguió la monja. «Pero en este país los cristianos no se dejan vencer por el miedo. Entre más los toman como objetivos y los golpean, más fuertes se convierten en la fe, ofreciendo un límpido testimonio de amor y de perdón, imitando a Jesús en la Cruz (“Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”). Todos dicen: “Seguiremos yendo a la iglesia”».

 

La unidad del pueblo egipcio

 

Lo que Egipto está atravesando es un paso difícil de su historia: «Desde 2011 los terroristas y el EI están tratando de dividir al pueblo. Pero en las iglesias y en las mezquitas las autoridades religiosas mantienen los nervios firmes y siguen, incesantemente, llamando a todos a la concordia y a la unidad, esa unidad que siempre ha caracterizado al pueblo egipcio», dijo sor Basma. «Aquí los cristianos y los musulmanes siempre se han querido. Yo, por ejemplo, crecí en Luxor, en un ambiente en el que las relaciones con los musulmanes eran serenas y muy amigables. Las tensiones que hoy se registran no destrozarán la unidad de nuestro pueblo. Hay muchas personas de buena voluntad (cristianas y musulmanas) que trabajan por este objetivo. Nosotras, las monjas, estamos convencidas de que la educación escolar desempeña un papel decisivo en la construcción del vínculo social».

 

Respeto, amor y perdón

 

La escuela en la actualidad recibe a 1150 alumnas (de la guardería a la preparatoria), y la mayor parte de ellas es musulmana. Las razones de que los padres musulmanes prefieran este instituto son muchas: «En particular —indicó sor Basma— la atención por la formación humana e intelectual de las alumnas, la dedicación de los docentes, el esfuerzo constante para educar al respeto recíproco, al amor recíproco, al perdón, a la caridad hacia los más pobres, a esos valores en los que todos los seres humanos pueden reconocerse».

 

Relaciones familiares

 

El cuerpo docente está constituido por 8 monjas y 107 maestros católicos, ortodoxos, protestantes y musulmanes. Entre estos últimos está Sayd Sabet Sayed, casado y padre de tres hijos, profesor de lengua árabe y de religión: «Tengo muchos amigos y amigas cristianos —dijo—, nos queremos y nos respetamos. La religión no es motivo de división. Nos unen los valores humanos y civiles. Me gusta trabajar en esta escuela católica por diferentes razones: por la justicia con la que todos son tratados, por el afecto y el espíritu de fraternidad que caracterizan las relaciones. Juntos compartimos momentos de alegría y de dolor. Aquí la relación humana está libre de cualquier tipo de discriminación. Las relaciones entre nosotros, los maestros, son familiares y se basan en el amor y la misericordia. Este hermoso entendimiento, positivo, se refleja también sobre las alumnas».

 

Los vínculos entre docentes

 

Sor Basma, contenta y admirada por las buenas relaciones que unen a los docentes, pone dos ejemplos, entre los muchos que podrían mencionar: «Hace algunos días falleció el papá de una de nuestras maestras cristianas: los colegas musulmanes le demostraron su cercanía de muchas maneras y quisieron estar presentes en la iglesia para rezar con ella. De la misma manera, los maestros cristianos ayudaron a un colega musulmán cuyo hermano se había enfermado gravemente haciendo una colecta para pagar los gastos médicos, que eran muy elevados».

 

La amistad entre las alumnas

 

Entre las alumnas cristianas y musulmanas, las relaciones son muy buenas, dicen al unísono Sayd Sabet Sayed y sor Basma: las chicas aprenden a vivir juntas desde pequeñas y nacen firmes relaciones de amistad, independientemente de la fe profesada. La escuela propone muchas iniciativas en las que las chicas participan todas juntas. Durante la Semana Santa, por ejemplo, entregaron víveres a los orfanatos cristianos y musulmanes de la ciudad, visitaron a los ancianos que son acudido en las casas de reposo y ofrecieron una suma (reunida por ellas mismas) a dos hospitales infantiles, para llevar un pequeño regalo a los niños hospitalizados».

 

El papel de la escuela

 

«La escuela —subrayó Sayd Sabet Sayed— tiene un papel estratégico en la construcción de una sociedad unida y pacífica. Nuestro instituto educa a las chicas a los valores más elevados. Las chicas son inscritas aquí desde la más tierna infancia para recibir esta formación y convertirse en buenos fundamentos de la sociedad». Al respecto, sor Basma dice: «Recientemente apareció en la prensa nacional un artículo que escribió una periodista musulmana, en el que elogiaba las escuelas católicas del país (femeninas y masculinas), descritas como “un puente entre la cultura cristiana y musulmana”, como lugares en los que se educa al respeto y al cuidado de lo humano».

 

La cercanía de Tawadros II

 

En diciembre del año pasado, después del atentado terrorista en la catedral de San Marcos, las monjas fueron a expresar su cercanía y su pésame a Tawadros II, Patriarca de la Iglesia copto-ortodoxa. «En esa ocasión nos dijo: “¡Aumenten las escuelas católicas!”», recordó sor Basma, que añadió: «El Patriarca es una persona muy equilibrada, un verdadero hombre de Dios que, incluso sufriendo mucho por los repetidos atentados, ha sabido hacer que la gran comunidad copta supere estos dramáticos momentos manteniéndola unida. Siempre ha rezado por que la sangre derramada de los cristianos se convierta en el vientre del que puedan nacer el perdón y la conversión de los corazones».

 

Esperando al Papa

 

En relación con la visita del Pontífice, Sayd Sabet Sayed observó: «En la sociedad egipcia advierto un estado general de benevolencia por la inminente llegada de Papa Francisco, un hombre de paz que con compromiso trata de difundirla en una época en la que la violencia racial y religiosa aumenta en muchas partes del mundo». Y, pensando en Egipto, concluyó: «Deseo y espero que en mi país reinen la paz, la estabilidad, el bienestar y la serenidad: los egipcios tienen un corazón de oro y merecen una vida mejor de la que actualmente viven».


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El viaje del Papa a Egipto dentro de quince días. Comentario.

Bergoglio en El Cairo se presentará como un hermano

El análisis sobre la situación, en vista de la visita del Papa, programada para los días 28 y 29 de abril, después de los atentados contra las iglesias coptas de Egipto el día del Domingo de Ramos
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Pubblicato il 10/04/2017
Ultima modifica il 10/04/2017 alle ore 13:19
ANDREA TORNIELLI

Al final de la misa del Domingo de Ramos, celebrada en la Plaza San Pedro, gracias a una hojita que le pasó a último momento el ceremoniero, Papa Francisco rezó por las víctimas de los atentados contra dos iglesias en Egipto. «A mi querido hermano», Papa Tawadros II, «a la Iglesia copta y a toda la querida nación egipcia expreso mi profundo pésame –dijo Bergoglio–, rezo por los difuntos y por los heridos, estoy cerca de los familiares y de la comunidad entera. Que el Señor convierta el corazón de las personas que siembran terror, violencia y muerte». Y añadió: «y también el corazón de los que hacen y trafican armas».

 

En menos de tres semanas, el próximo 28 de abril, Francisco estará en El Cairo durante dos días: visita ecuménica a los hermanos coptos, entre los cristianos que han pagado un precio de sangre muy alto en los últimos años, pero también significativa para el diálogo interreligioso, puesto que el Papa visitará al Gran Imán de la universidad sunita de al Azhar, Ahmad al-Tayyib, y saludará a un millar de personas que participarán en la Conferencia internacional sobre la Paz. Los atentados de ayer vuelven a arrojar nuevas sombras sobre la misión papal, pero en el Vaticano se indica que el viaje no es considerado particularmente difícil, desde el punto de vista de la seguridad. La mayor parte de los encuentros del Pontífice serán institucionales y se llevarán a cabo en lugares con mucha vigilancia. Y también la misa que Papa Francisco celebrará el 29 de abril en un estadio cerrado de El Cairo, con alrededor de 30 mil fieles, tendrá mucha vigilancia.

 

Los cristianos coptos pertenecen a una Iglesia antigua y numéricamente consistente, capaz de hacer que se escuche en público su voz y de pedir el respeto de sus derechos. Están en el blanco de los fundamentalistas por haber apoyado, junto a otros musulmanes de al Azhar, al presidente al-Sisi, que se compromete en su defensa. El viaje de Francisco será un viaje bajo el signo del “ecumenismo de la sangre”, puesto que las persecuciones unen a los cristianos de diferentes confesiones en la actualidad. El Papa de Roma se presentará más como un hermano para el Papa Tawadros II, y un amigo para el islam que condena la violencia, y no como un líder del Occidente que pretende solo invocar la seguridad de los cristianos.

 

 

Este artículo fue publicado en el número de hoy del periódico italiano “La Stampa”


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Tanzania: cristianos y musulmanes unidos en la lucha contra la desnutrición y el sida

Tanzania; cristianos y musulmanes unidos contra el Sida y la desnutrición

Historias de convivencia entre los que creen en Cristo y los seguidores de Mahoma. Viaje al país africano, al Consolata Hospital de Ikonda, en donde, todos juntos, cuidan a las personas heridas

La sección de maternidad en el hospital de Ikonda

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Pubblicato il 05/04/2017
CRISTINA UGUCCIONI
IKONDA

Hay recién nacidos que comienzan su existencia en un ambiente seguro, rodeados de premuras y atenciones, y enfermos de las localidades remotas que encuentran los medicamentos necesarios y las caricias del consuelo. Hay niños desnutridos que vuelven a la vida y que vuelven a sonreír gracias a la leche y a las papillas nutrientes. Hay personas debilitadas por el Sida que, además de medicinas, reciben la comida necesaria para sustentar a sus familias. Hay aquí una humanidad golpeada por enfermedades y envilecida por la pobreza, pero vuelve a tener esperanza y a levantar la cabeza, gracias a los gestos de cuidado, de protección y de apoyo que reciben. Quienes ayudan a estas personas son cristianos y musulmanes, juntos.

 

Nos encontramos en el Consolata Hospital de Ikonda, una gran localidad (de mayoría cristiana) que se encuentra a 2000 metros sobre el nivel del mar, entre bosques y caminos de terracería, en el suroeste de Tanzania. Este país africano tiene 46 millones de habitantes: una tercera parte es cristiana (católicos y luteranos), una tercera parte es animista y el resto de la población es musulmán. Casi todos viven en las ciudades de la costa y a lo largo de los antiguos caminos de las caravanas.

 

Los autobuses llenos de pacientes

 

Fundado por los misioneros de la Consolata en 1961, siguiendo la petición de un líder local que necesitaba un médico para luchar contra la mortandad infantil, el hospital (que sobrevive principalmente gracias a las donaciones de benefactores privados) se ha transformado profundamente en las últimas décadas, pues ahora cuenta con nuevas secciones y equipo. Cuenta en la actualidad con 332 camas: en promedio, cada año, nacen aquí 1800 niños, las hospitalizaciones son alrededor de 14.000 y las operaciones más de 5000. Es considerado un polo de excelencia y acoge a pacientes (cristianos y musulmanes) que provienen de las localidades cercanas, pero también desde las que están mucho más lejos: todos los días llegan 13 o 14 autobuses llenos de personas que necesitan asistencia y que han afrontado viajes de hasta 800 o 1000 kilómetros. Los que se encargan de cuidar a todas estas personas son 280 cristianos (principalmente) y musulmanes.

 

La oración del Padre nuestro en boca de todos

 

«Con el personal de fe islámica las relaciones son serenas», cuenta el responsable del hospital, el padre Antonio Nava, de 66 años (y 39 los ha pasado justamente en Tanzania), misionero de la Consolata. «Hay una gran colaboración entre nosotros: nos une el deseo de garantizar a todos los mejores cuidados. Los médicos, enfermeros y pacientes musulmanes a menudo recitan con los católicos y con los luteranos la oración del Padre nuestro, y hace poco participaron también en el rito de la imposición de la ceniza. El personal musulmán está bajo la dirección de Yusuph Ramadhan, un médico a quien estimo mucho, un hombre confiable, siempre disponible a prestar ayuda cuando hay emergencias».

 

El médico musulmán

 

En la misma sintonía del padre Alessandro, el doctor Yusuph, casado y padre de un hijo, observó: «Las relaciones con los cristianos, en el hospital, son óptimas: trabajamos juntos y nos ayudamos recíprocamente. Estoy muy contento de prestar servicios aquí, tanto porque puedo cuidar a muchos pacientes como porque tengo la oportunidad de aprender y mejorar». Al Consolata Hospital, efectivamente, llegan cada mes especialistas italianos que ayudan a los médicos locales en la cotidiana obra de asistencia y los instruyen. «Creo que este hospital está ofreciendo un gran apoyo a la población de Tanzania», prosiguió el doctor. «Garantizamos curas de alto nivel a precios más bajos de los que hay en otros hospitales; algunas categorías de pacientes recibe asistencia gratis. Por ejemplo las personas que son seropositivas y los niños de menos de diez años».

 

Pensando en el futuro, Yusuph y el padre Alessandro expresan un sueño común: «Lograr abrir una unidad de cardiocirugía, indispensable porque solo existe una en todo Tanzania».

 

El Sida y la clínica móvil

 

Desgraciadamente en este país, el Sida (con todas las patologías que derivan de él) cobra muchas vidas, dice el padre Alessandro: «En Ikonda y en las localidades que están cerca es la primera causa de muerte: centenares de hombres van a trabajar en las grandes plantaciones de la llanura y contraen la infección: al volver contagian a las mujeres. En conjunto damos asistencia a más de 5000 adultos y niños afectados por la enfermedad. También hemos creado una clínica móvil especial: cada mes, enfermeras cristianas y musulmanas van por las aldeas para visitar a los pacientes y entregarles los antirretrovirales. Tratamos de mejorar la calidad de vida de estas personas de cualquier manera y (como la mayor parte de los adultos se encuentran postrados y no pueden trabajar para mantener a las familias) entregamos también paquetes con víveres esenciales para su sustento. También las familias más necesitadas cuentan con este programa de ayuda alimenticia gratis.

 

La desnutrición y la asistencia a las madres

 

En esta zona de montañas, en donde la pobreza se extiende sin barreras, todavía hay muchos niños desnutridos. «Para ayudarlos —dice el padre Alessandro— hemos creado un plan de asistencia en las aldeas y lo llevan a cabo las enfermeras de la clínica móvil: se hace un chequeo a los pequeños regularmente, las madres reciben la leche Fórmula 75 y Fórmula 100 (que producimos nosotros) y una harina especial muy nutritiva compuesta por diferentes ingredientes».

 

Este hospital que nació para cuidar la vida que acababa de nacer dedica una atención particular a las mujeres cristianas y musulmanas embarazadas; la asistencia es gratis y se construyó una residencia para alojar a las madres que viven lejos mientras llega el parto. Cuando nacen los niños, las madres en puerperio también tienen la posibilidad de aprender algunas nociones básicas para alimentar correctamente a sus pequeños. Diferentes familias del personal del hospital, además, cuidan a muchos niños que han quedado huérfanos debido al Sida».

 

La convivencia en el resto del país

 

En el pasado, Tanzania vivió el terrorismo, recuerda el padre Alessandro: en 1981 hubo un grave atentado contra la embajada estadounidense de Dar es Salaam, reivindicado por Osama Bin Laden. Hace algunos meses se han verificado también algunos episodios de intolerancia. «Sin embargo, las relaciones entre cristianos y musulmanes son generalmente serenas y se caracterizan por la colaboración y el respeto recíprocos, la situación es tranquila. A nivel político, la alternancia de un presidente de la república cristiano y uno musulmán se ha convertido en una práctica consolidada. Se garantiza la libertad religiosa y no hay obstáculos para las conversiones».

 

La Ujamaa, el espíritu de fraternidad

 

También en Ikonda la convivencia entre cristianos y musulmanes es buena, observan al unísono el padre Alessandro y Yusuph, quien añade: «Tengo relaciones verdaderamente cordiales con todos los cristianos, muchos de ellos se han convertido en mis amigos. Vivimos juntos como hermanos y hermanas, apoyándonos los unos a los otros. En Tanzania las relaciones entre fieles de diferentes religiones se basan en el principio guía de nuestra nación: el espíritu de fraternidad, la “Ujamaa” (término swahili que se puede traducir como “familia extendida”), cuyo intérprete fue el primer presidente de la República, Julius Nyerere. Creo que los líderes religiosos de todo el mundo deberían enseñar a sus fieles a vivir en paz».

 

Concluye el padre Alessandro: «Las personas auténticamente religiosas (de religiones diferentes) que viven y trabajan juntas en armonía contribuyen a construir un mundo más justo y ofrecen testimonio, al mundo, de que la convivencia pacífica es posible».


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El Papa sobre el diálogo entre católicos y musulmanes.

El Papa a delegación musulmana: el trabajo más importante es escucharnos

(RV).- Esta mañana, antes de la audiencia general, el Papa recibió en el Aula Pablo VI a una delegación de Líderes Musulmanes de Gran Bretaña acompañados por el arzobispo de Westminster, el cardenal Vincent Nichols y por el cardenal Jean-Louis Tauran, Presidente del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso, presentes en Roma en ocasión de un encuentro que afronta tres desafíos: integración, educación y violencia.

Después de darles con alegría la bienvenida, les dijo:

“Me gusta pensar que el trabajo más importante que nosotros debemos hacer hoy entre nosotros, en la humanidad, es el trabajo “de la oreja”: escucharnos. Escucharnos, sin apuro de dar la respuesta. Acoger la palabra del hermano, de la hermana y pensar después a dar la respuesta. La capacidad de escucha, esto es tan importante. Es interesante: cuando las personas tienen esta capacidad de escucha, hablan con un tono bajo, tranquilo. En cambio, cuando no la tienen, hablan fuerte y gritan incluso.

Entre hermanos, todos nosotros debemos hablar, escucharnos y hablar despacio, tranquilos, buscar juntos el camino. Y cuando se escucha y se habla, ya se está en el camino.

Les agradezco por este camino que están haciendo y pido a Dios Omnipotente y misericordioso que los bendiga. Y les pido que recen por mí. Muchas gracias”.


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Logo del viaje del Papa a Egipto en abril

Logo del Viaje del Papa Francisco a Egipto: “Un Pontífice de paz en un País de paz”

(RV).- “El Papa de paz en Egipto de paz”, es el lema que acompañará el Viaje Apostólico del Papa Francisco en Egipto, en programa del 28 al 29 de abril próximo. Asimismo, la Iglesia católica egipcia ha dado a conocer el logo de la Visita del Santo Padre.

El logo de este Viaje presenta tres elementos principales: Egipto, el Papa y la paz que se encuentran también presentes en el lema de la Visita. Egipto está representado por el río Nilo, símbolo de la vida, junto a las pirámides y a la esfinge que simbolizan la historia de la civilización de este país. La Cruz y la Medialuna que resaltan al centro del logo, además, representan la coexistencia entre los diferentes componentes del pueblo egipcio.

En el logo, también está presente la paloma, que representa la paz, el don más alto al cual tiende todo ser humano y también el saludo de las religiones monoteístas. Finalmente, la paloma precede al Papa Francisco para anunciar su llegada como Pontífice de paz en un País de paz.


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El Papa irá a Egipto en abril en un viaje ecuménico e interreligioso.

El Papa irá a Egipto en abril, un viaje ecuménico e interreligioso

El Vaticano confirmó las fechas de la visita de Francisco: estará en El Cairo el 28 y el 29 de abril. Un paso significativo para las relaciones con la Iglesia copta y para el diálogo con el islam que condena los extremismos

El Papa irá a Egipto en abril, un viaje ecuménico e interreligioso

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Pubblicato il 18/03/2017
Ultima modifica il 18/03/2017 alle ore 16:23
SALVATORE CERNUZIO
CIUDAD DEL VATICANO

Antes de ir a Fátima, antes de ir a Colombia, a la India y a Bangladesh. Egipto será el primero de los destinos internacionales de este 2017 para Papa Francisco. El Pontífice estará en El Cairo el 28 y 29 de abril, según confirmó hoy el director de la Sala de Prensa, Greg Burke, que en una nota anunció: «Aceptando la invitación del presidente de la República, de los obispos de la Iglesia católica, de Su Santidad Papa Tawadros II y del Gran Imán de la Mezquita de al Azhar, el Jeque Ahmed Mohamed el-Tayyib, Su Santidad Papa Francisco hará un Viaje Apostólico a la República Árabe de Egipto del 28 al 29 de abril de 2017, visitando la ciudad de El Cairo. El programa del viaje será publicado próximamente».

 

 

Se trata del 17 viaje apostólico internacional del Papa argentino, y será el cuarto a un país de mayoría islámica, después de los de Jordania y Turquía (en 2014), y Azerbaiyán (en 2016). Sobre todo, se trata de una etapa crucial en el dialogo con el islam sunita, del que la universidad de al Azhar (con la que la Santa Sede volvió a instaurar relaciones en febrero de 2016, después de cinco años de «hielo») es una de las más prestigiosas y autorizadas representantes.

 

El viaje a Egipto fue anticipado por la vaticanista Stefania Falasca en el periódico italiano «Avvenire», cuando reveló, el 6 de febrero de este año que el Patriarca Ibrahim Issac Sedrak y los obispos en «visita ad limina» de la Iglesia Patriarcal de Alejandría de los Coptos entregaron por escrito una invitación formal al Pontífice. El mismo Bergoglio, después se refirió al viaje en una entrevista con el periódico alemán «Die Zeit» hace unos diez días. En las últimas semanas varios analistas indicaban que habría podido llevarse a cabo los últimos días de mayo, ósea poco antes de que comience el Ramadán, y poco después de la visita del Pontífice a Portugal. Pero la Sala de Prensa vaticana desmintió las suposiciones declarando que el viaje todavía se estaba estudiando y que todavía no había ninguna decisión ni sobre las fechas ni sobre el programa.

 

Un gesto de prudencia, debido seguramente a motivos de seguridad, puesto que el territorio egipcio ha sido el escenario, durante las últimas semanas, de una fuerte oleada de violencia yihadista que ha tomado como objetivo a los cristianos que viven en la región más cercana a la franja de Gaza. No hay que olvidar la trágica masacre del 11 de diciembre en El Cairo, ni los homicidios en el norte de Sinaí ni las redadas de las fuerzas del ejército en contra de grupos de terroristas.

 

Por ahora, parece que Bergoglio no visitará las zonas de Sinaí, como hicieron Juan Pablo II en su histórico viaje de 2000, y se quedará solamente en EL Cairo, indicó el vocero Burke. Y subrayó la particularidad de las cuatro invitaciones que recibió el Papa, por parte del presidente Al Sisi, de la Iglesia Católica local, de la Iglesia Copta y de al Azhar, para indicar los «tres elementos fundamentales» de la visita: «Pastoral, ecuménico y, naturalmente, interreligioso», por el encuentro en la universidad sunita.

 

Justamente en al Azhar se fue preparando el terreno para el viaje del Papa, con la visita del 22 y del 23 de febrero del cardenal Jean-Louis Tauran, Presidente del Pontificio Consejo para el diálogo Interreligioso, que participó en un congreso sobre los extremismos. En esa ocasión se firmó una declaración conjunta para insistir en el compromiso en contra de los fanatismos y de la violencia en nombre de la religión. Otro paso importante en las relaciones recíprocas fue el 23 de mayo de 2016, con el encuentro en el Vaticano entre Papa Francisco y el Gran Imán de al Azhar, Ahmad al-Tayyib.