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Palabras del Papa: una oreja al evangelio y otra al pueblo.

Bergoglio: una oreja al Evangelio y otra al pueblo, el consejo que le dio Angelelli

El Papa recuerda las palabras del obispo mártir argentino a los chicos franceses de Viviers, que han vuelto de un peregrinaje a La Rioja, siguiendo las huellas del misionero Longueville

El obispo Angelelli con dos campesinos

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Pubblicato il 29/10/2018
IACOPO SCARAMUZZI
CIUDAD DEL VATICANO

 

«Una oreja para escuchar la palabra de Dios y otra para escuchar al pueblo»: es el consejo del obispo argentino Enrique Angelelli, asesinado en 1976 y que será beatificado en La Rioja el próximo 27 de abrir de 2019, que el joven Jorge Mario Bergoglio escuchó en 1973. El Papa quiso recordarlo hoy ante un grupo de jóvenes franceses que pasaron un periodo en esa diócesis argentina, siguiendo las huellas de Angelelli y otros sacerdotes y laicos católicos asesinados, entre los que está también el misionero francés Gabriel Longueville.

 

El franciscano conventual Carlos Murias y el sacerdote francés “fidei donum” Gabriel Longueville, de la diócesis de Viviers, fueron secuestrados en la base aérea Chamical, Argentina, el 18 de julio de 1976. Fueron torturados, asesinados y sus cuerpos fueron hallados dos días después; Wenceslao Pedernera, organizador del Movimiento Rural Católico, fue asesinado en su casa frente a su mujer y sus tres hijas el 25 de julio siguiente. Pocos días después el obispo de La Rioja, Enrique Angelelli (18 de julio de 1923 – 4 de agosto de 1976), al volver de Chamical, en donde había celebrado una misa en recuerdo de Murias y Longueville, falleció en lo que la policía y los magistrados definieron accidente automovilístico hasta julio de 2015, cuando, después de que el Vaticano enviara un documento clave, un tribunal estatal reconoció que fue un homicidio y condenó a cadena perpetua al ex general del ejército Luciano Benjamin Menéndez, a los 86 años, y al ex comodoro Luis Fernando Estrella, a los 82 años, reconociéndolos como autores intelectuales del crimen.

 

Hace algunos días, según refirió la Conferencia Episcopal de Argentina, en una comunicación del obispo emérito de La Rioja, Marcelo Colombo, que ahora es arzobispo de Mendoza, el sustituto de la Secretaría de Estado, monseñor Edgar Peña Parra, anunció que el Papa «ha concedido que la celebración del rito de beatificación del venerable siervo de Dios Enrique Ángel Angelelli Carletti, obispo de La Rioja, tenga lugar en esta ciudad el sábado 27 de abril de 2019».

 

«Conocí al padre Longueville», dijo hoy el Papa a los jóvenes de la diócesis de Viviers, acompañados por el obispo Jean-Louis Balsa. «Monseñor Angelelli en La Rioja nos predicó el retiro espiritual el 13 de junio de 1973, cuando fui elegido provincial [se refiere probablemente al 31 de julio del mismo año, fecha en la que Jorge Mario Bergoglio fue elegido superior de la provincia argentina de la Compañía de Jesús, ndr.]. Ahí escuché un consejo suyo: una oreja para escuchar la palabra de Dios y otra para escuchar al pueblo. No existe la evangelización de laboratorio: la evangelización siempre es cuerpo a cuerpo, personal, de lo contrario no es evangelización: cuerpo a cuerpo, con el pueblo de Dios, y cuerpo a cuerpo con la palabra de Dios».

 

La evangelización se da «en camino», dijo el Papa, citando el Evangelio: «Jesús invitó a los discípulos a evangelizar, no les dijo: siéntense, ¡tómense un poco de mate y evangelicen! Cuando ustedes se reúnen, piensan a dónde pueden ir, a visitar un hospital, una casa de reposo para ancianos, una guardería para niños. Su obispo usó una palabra sobre la evangelización, que en su opinión, es una de las palabras más importantes de la pastoral: la dulce y consoladora alegría de evangelizar. Si están ustedes evangelizando bien, esto les dará gusto, alegría. Su frase fue tomada de “Evangelii nuntiandi”, el documento pastoral más importante: en una de sus reuniones pueden leerlo todo, la última parte. San Pablo VI dice esta frase y después describe a los malos evangelizadores: tristes, desanimados, yo diría un poco de vinagre… Es el mejor tratado sobre evangelización que exista».

 

Francisco respondió libremente a las preguntas de algunos chicos franceses, con la ayuda de un intérprete. «Los que mejor entienden la palabra de Dios son los pobres, porque no ponen ninguna barrera a esta palabra, que es como una espada que llega hasta el fondo del corazón», dijo. «Entre más seamos pobres de espíritu, mejor la comprendemos. Ustedes mismos, tomen la Biblia y el Evangelio, y puede ser que digan: “Esto no lo entiendo, porque no tengo cultura”. Pero les digo: ¡abran el libro, lean y escuchen, y llegará una sorpresa, algo que tocará el corazón! Algo importante es que la palabra de Dios no solo entra por el ojo o por la oreja, sino que se escucha con el corazón, con un corazón abierto. Al joven rico que le preguntaba a Jesús qué hacer para alcanzar la vida eterna, Jesús duce que venda sus posesiones, y el joven no logra porque está lleno de riqueza y, entonces, no tiene el corazón abierto. Cuando tengamos la impresión de no comprender la palabra de Jesús, preguntémonos por qué tenemos el corazón lleno de otras cosas, un corazón que no escucha». La oración, explicó el Papa, debe ser hecha «con el pueblo, en grupo: es más fuerte porque estamos unidos en la oración. Sí, yo puedo estar solo y debo estar solo para encontrarme con Él en la oración, pero solo físicamente, consciente de que conmigo está toda la Iglesia, está toda la comunidad: esta es la manera de rezar del cristiano».

 

A una chica que le preguntó cómo continuar en Francia con el clima de fraternidad que vivió en su experiencia argentina, el Papa aconsejó que se encontraran regularmente, una vez a la semana o al mes, «para recordar y renovar». En cuanto al servicio a los demás y a la comunidad, que pudieron experimentar los jóvenes franceses en La Rioja, «trabajar juntos por los demás —subrayó Francisco— suscita en nosotros una serie de dimensiones diferentes de humanidad: comprenderse, cooperar y también rezar juntos. Es muy importante: si ustedes dicen “reunámonos y estudiemos cómo tenemos que comportarnos, cómo vivir”, y hacen una reunión a la semana sobre el tema, no dura ni cuatro semanas, ¡y el grupo se disuelve! El diálogo entre ustedes tienen que hacerlo con la mente, con el corazón y con las manos. Si no se dialoga así, el diálogo no dura. Por esto es importante que los jóvenes se ensucien las manos, se comprometan». No faltaron algunas bromas con los jóvenes franceses durante el encuentro. «En La Rioja ustedes cantaron, tomaron mate… ¿probaron la “grappa” del lugar? ¡Es la mejor del mundo!», dijo el Papa Francisco. Para despedirse añadió: «Gracias por el viaje a La Rioja, lo siento que no tengo mate».

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Sínodo. Un nuevo modo de ser iglesia. La opinión de un jesuita auditor

#Synod2018, P. Bytton: “Los jóvenes nos desafían a un nuevo modo de ser Iglesia”

El P. Juan Bytton Arellano, S.J., Capellán de la Pontificia Universidad Católica del Perú, describe su experiencia como Auditor en la XV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, dedicado al tema: “Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional”.

Renato Martinez – Ciudad del Vaticano

“Esta Asamblea Sinodal podría resumirse en una frase: los jóvenes nos han ayudado a ser un nuevo modo de vivir y ser Iglesia, y esto es la sinodalidad. El punto final de este Sínodo, es un punto de inicio, y lo que nos toca ahora es encarnar lo que en este mes hemos vivido”, lo dijo el P. Juan Bytton Arellano, S.J., Capellán de la Pontificia Universidad Católica del Perú, Consultor de la Conferencia Episcopal Peruana para los jóvenes y Auditor de la XV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, dedicado al tema: “Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional”.

Hacia una Iglesia sinodal en el siglo XXI

“En este Sínodo, nos hemos reunido una parte de la Iglesia para debatir y reflexionar sobre los desafíos y esperanzas de los jóvenes – afirmó el Capellán Universitario – y el fruto de esta Asamblea estará plasmado en el Documento Final, para hacer de la Iglesia universal, una Iglesia sinodal, una Iglesia que salga al encuentro del otro sin miedos, sin prejuicios, sin ganas de imponer lo que pienso, y esto es el Sínodo, caminar juntos, y es lo que hemos hecho durante este mes. Por ello, es posible una Iglesia sinodal en el siglo XXI – alentó el P. Bytton – porque es lo que exige el siglo XXI, ya que el Evangelio nos invita a salir, nos invita a caminar, nos invita a anunciar a Jesús, y hacer del Evangelio un criterio de vida, es esto lo que el mundo necesita hoy”.

El Sínodo nos invita a salir al encuentro del otro

El jesuita peruano describiendo su experiencia vivida como Auditor durante estos días de Sínodo dijo que, el Sínodo nos invita a salir al encuentro del otro, el Evangelio y nuestra fe nos invitan a refrescar nuestras mentes y a refrescar nuestros corazones, sobre todo con la actitud de cercanía, con la actitud de acogida, con la actitud de escucha, para que caminando juntos – Sínodo – podamos encontrar, podamos disfrutar y podamos transmitir lo que Dios quiere decirle al mundo el día de hoy. En este espíritu hemos vivido el Sínodo, ese ha sido el espíritu de este tiempo, y me animo, rezo y promuevo que sea también el espíritu para la Iglesia en este nuevo comenzar, en este reiniciarse con los jóvenes, no por, no para, sino con los jóvenes para el mundo entero”.


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No existe una evangelización de sofá. Homilía de Papa Francisco el jueves pasado.

Francisco: “levántate y ve”; la evangelización no se hace desde el sofá

El Papa en Santa Marta: no se necesita ningún “vademécum”, sino «cercanía», acercarse a la gente «para ver qué sucede» y partir «de la situación», no de una «teoría»
LAPRESSE

El Papa Francisco en la capilla de la Casa Santa Marta

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Pubblicato il 19/04/2018
Ultima modifica il 19/04/2018 alle ore 13:42
DOMENICO AGASSO JR.
CIUDAD DEL VATICANO

Cada cristiano tiene la «obligación» y la «misión de anunciar a Cristo. Pero la evangelización no se puede hacer desde el «sofá»: hay que «estar en salida», cerca de la gente. Lo afirmó el Papa Francisco en la homilía de la misa de hoy por la mañana en la capilla de la Casa Santa Marta.

 

El Pontífice basó su homilía, según indicó Vatican News, en el pasaje evangélico de hoy, de los Hechos de los Apóstoles, en el que un ángel le dice a Felipe: «”Levántate y ve hacia el medio día, por la vía que baja de Jerusalén a Gaza”; y está desierta».

 

El obispo de Roma explicó: después del martirio de Esteban, «explotó una gran persecución» contra los cristianos, y «los discípulos se desperdigaron un poco por todas partes». Pero, casi paradójicamente, precisamente ese «viento de la persecución» anima, da fuerza a los fieles para «ir más allá».

 

Como hace «el viento con las semillas de las plantas, las lleva más allá y siembra, así sucedió aquí: ellos fueron más allá, con la semilla de la Palabra, y sembraron la Palabra de Dios. Y así, podemos decir, un poco bromeando, nació “propaganda fide”. Así. De una persecución, de un viento, llevaron la evangelización los discípulos».

 

Según el Papa Bergoglio, «este pasaje que hoy hemos leído, de los Hechos de los Apóstoles, es de una belleza grande… Pero es un verdadero tratado de evangelización. Así evangeliza el Señor. Así anuncia el Señor. Así quiere el Señor que evangelicemos».

 

Francisco recuerda un concepto decisivo: es el Espíritu el que empuja a Felipe (y a todos los cristianos) a la evangelización, que «se estructura» en tres palabras clave: «Levántate, acércate» y «parte de la situación».

 

La evangelización no es un «plan bien hecho de proselitismo: “Vamos allí y hacemos muchos prosélitos; allá, y muchos…”. No… Es el Espíritu el que te dice cómo debes ir para llevar la Palabra de Dios, para llevar el nombre de Jesús». Y comienza diciendo: «¡Levántate y ve! Levántate y ve a aquel lugar. No existe una evangelización “de sofá”. “Levántate y ve”. En salida, siempre. “Ve”. En movimiento. Ve al lugar al que tú debes decir la Palabra».

 

Jorge Mario Bergoglio recordó a todos los que han abandonado su patria y a su familia para ir a tierras lejanas a difundir la Palabra de Dios. Y, a menudo, «no preparados físicamente, porque no tenían los anticuerpos para resistir a las enfermedades de esas tierras», morían jóvenes o «martirizados»: se trata, dijo el Papa, recordando la expresión que le refirió un cardenal, de «mártires de la evangelización».

 

Francisco aclaró que no se necesita ningún «vademécum de la evangelización», sino «cercanía»: hay que acercarse para «ver qué sucede» y partir «de la situación», no de una «teoría».

 

El Papa exclamó: «La evangelización es un poco cuerpo a cuerpo, persona a persona. Se parte de la situación, no de las teorías. Y anuncia a Jesucristo, y el valor del Espíritu lo empuja a bautizarlo. Va más allá, “Ve más allá, ve, ve”, hasta que sientes que ha acabado su obra».

 

Francisco insistió que las palabras «clave para todos nosotros los cristianos, que debemos evangelizar con nuestra vida, con nuestro ejemplo, y también con nuestra palabra», son «Levántate, levántate”; «acércate»: cercanía; y «parte de la situación», de la situación concreta. Se trata de un método simple, pero es el método de Jesús. Jesús evangelizaba así. Siempre en camino, siempre en la calle, siempre cerca de la gente, y siempre partía de las situaciones concretas, de las concreciones».

 

Solamente se puede anunciar a Dios «con estas tres actitudes –precisó el Papa–, pero bajo la fuerza del Espíritu. Sin el Espíritu, ni siquiera estas tres actitudes sirven. Es el Espíritu», efectivamente, quien «nos empuja a levantarnos, a acercarnos, a partir de las situaciones».


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Cómo hay que entender la evangelización, según el Papa

2018-04-17 Messa Santa Marta2018-04-17 Messa Santa Marta  (Vatican Media)

El Papa en Santa Marta: “No existe la evangelización de oficina”

En la misa matutina en Casa Santa Marta, Francisco subraya que es el Espíritu quien empuja a los cristianos a la evangelización, y ésta se estructura en tres palabras claves: “levántate”, “acércate” y “comienza desde esta situación”

Patricia Ynestroza-Ciudad del Vaticano

Todos los cristianos tienen la “obligación” y la “misión” de evangelizar, pidiendo la gracia de ser “oyentes del Espíritu” para “ir en salida”, demostrando “la cercanía a la gente” y partiendo “no de las teorías sino de las situaciones concretas”.  De esta manera el Papa reflexiona sobre el texto del libro de los Hechos de los Apóstoles, en donde se lee que “Un ángel del Señor se presentó a Felipe y le dijo: «Dirígete hacia el sur, por el camino que baja de Jerusalén a Gaza; no pasa nadie en esos momentos.”

La semilla de la Palabra de Dios

Francisco explica que, después del martirio de Esteban, “Este fue el comienzo de una gran persecución contra la Iglesia de Jerusalén. Todos, excepto los apóstoles, se dispersaron por las regiones de Judea y Samaría”. Y como dijo el Papa fue este “viento” de la persecución la que empujó a los discípulos a ir a otras tierras.

Y así como el viento lleva las semillas de las plantas a otras tierras y se cosechan allí, también con los apóstoles, fueron a otras tierras, con la semilla de la Palabra, y sembraron la Palabra de Dios. Es así dijo el Papa, como digamos, bromeando, nació la “propaganda fide”, a partir de una persecución, de un viento, llevaron la evangelización los discípulos.

Este pasaje que hoy leímos, el de los Hechos de los Apóstoles, continúa el Papa, es de una gran belleza, es un verdadero tratado de evangelización. Así evangeliza el Señor, así anuncia el Señor, y así quiere el Señor que evangelicemos.

Las tres palabras de la evangelización

Francisco subraya también como a través del Espíritu Felipe, y nosotros los cristianos, seamos empujado a la evangelización. Esto evidencia, y se estructura en tres palabras claves: “levántate”, “acércate” y “comienza desde esta situación”.

La evangelización no es un plan bien hecho de proselitismo: “vamos aquí y hacemos tantos prosélitos, y allá otros tantos.. “ No… es el espíritu que te dice como debes ir llevando la Palabra de Dios, para llevar el nombre de Jesús.  Y comienza diciendo: “alzate y ve”. Alzate y ve a ese lugar.  No existe una evangelización desde una oficina. “álzate y ve”. Siempre en salida. “Ve”. En movimiento. Ve al puesto donde tu debes proclamar la Palabra.

El Santo Padre recuerda a tantos hombres y mujeres que dejaron su patria y familia para ir a tierras lejanas llevando la Palabra de Dios. Y tantas veces, “sin ser preparados físicamente, porque no tenían los anticuerpos para resistir enfermedades de aquellas tierras”, morían jóvenes o “martirizados”:  son, dice el Papa recordando palabras que le refirió un cardenal, son “mártires de la evangelización”.

Ninguna teoría para la evangelización

El Pontífice explica que no sirve ningún “vademecum de la evangelización”, sino que es necesaria, “la cercanía”, aproximarse, “para ver que sucede” y comenzar “a partir de esa situación”, y no de la “teoría”.  No se puede evangelizar con la teoría, la evangelización es como una lucha cuerpo a cuerpo, y de persona a persona.  Se comienza a partir de la situación, y no de la teoría.  La evangelización, anuncia a Jesucristo y la valentía del Espíritu lo lleva a bautizarlo.

“Ve más allá, ve, ve, hasta que sientas que ha terminado tu obra. Esta es la evangelización. Estas tres palabras son la clave para todos nosotros cristianos, que debemos evangelizar con nuestra vida, con nuestro ejemplo, y también con nuestra palabra.  “Álzate, álzate”; “acércate”: cercanía; es “comenzar de esa situación”, esa concreta situación. Un método sencillo, pero es el método de Jesús.  Jesús evangeliza así. Siempre en camino, siempre en su camino, siempre cercano a la gente, y siempre comenzaba de situaciones concretas, partía de la concreción.

Por último, el Papa dijo que para evangelizar se puede solamente con estas tres actitudes, pero bajo la fuerza del Espíritu. Sin el Espíritu, no sirven ni siquiera estas tres actitudes. Es el Espíritu que nos empuja a alzarnos, a acercarnos, y a comenzar a partir de esas situaciones.

Misa del Papa en Santa Marta
Misa Santa Marta

19 abril 2018, 12:33


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Card. Cipriani: el Perú que espera al Papa. Entrevista

“Sueño con estar ya en el Perú”

Consideraciones del cardenal arzobispo de Lima, Juan Luis Cipriani, al acercarse una nueva visita apostólica del Papa Francisco a Sudamérica

Festejos por los 482 años de la fundación de Lima

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Pubblicato il 05/12/2017
ANDRÉS BELTRAMO ÁLVAREZ
CIUDAD DEL VATICANO

Perú vive una época intensa de su vida nacional. Entre la impotencia por la corrupción al más alto nivel o una Iglesia donde prevalece la división, y la alegría por una histórica calificación al mundial de futbol o la inminente llegada del pontífice al país. En ese contexto, el cardenal Juan Luis Cipriani se muestra optimista. Asegura que Francisco “ya sueña” con encontrar un pueblo de grandes santos y marcada piedad popular. Y al gobierno le advierte: “¡Oye, no te cuelgues del Papa para resolver tus problemas políticos!”.

 

De paso por Roma, donde se entrevistó con el líder católico este lunes 4 de diciembre, el arzobispo de Lima sostuvo un encuentro con periodistas. Respondió a todas las preguntas, y ofreció algunas respuestas filosas. Recordó que Perú tiene “dos presidentes y medio” en la cárcel por corrupción. Medio porque uno de ellos se niega a regresar al país desde los Estados Unidos.

 

 

El cardenal Juan Luis Cipriani

 

“En los últimos días ha habido una explosión de denuncias, con varios empresarios presos. Estas empresas multinacionales han encontrado una nueva estrategia corromper a los gobiernos para las ganar las licitaciones y esto es terrible, es un daño muy grande que ha embarrado a muchísima gente. Una situación bastante desagradable”, precisó.

 

Pero inmediatamente aclaró que Jorge Mario Bergoglio cumplirá un “viaje pastoral” en el cual “no va a dar indicaciones políticas”. Entonces agregó: “Algunos miembros del gobierno que piden que el Papa nos encuentre unidos. Pero oye, ¡no te cuelgues del Papa para resolver tus problemas políticos”.

 

Más adelante recordó que el actual presidente, Pedro Pablo Kuczynski, ha sido involucrado en una investigación judicial. Aclaró que, por el momento, “no existe información verídica y clara sobre su participación” en actos corruptos. Y ante la pregunta si cree que Francisco sacaría el tema en su audiencia con el mandatario, cuando llegue a Lima, el cardenal no dudó.

 

“Si uno llega al país no es muy educado que le diga al presidente que no sea corrupto. El Papa es muy respetuoso, es claro y defiende el campo político que le corresponde. No lo veo diciéndole al presidente cómo ser, pero si a la población instándola a tener valores cristianos y ser honestos”, ponderó.

 

Denunció que la corrupción golpea mucho a los pobres, porque impide que millones tengan acceso a hospitales y otros servicios públicos. Precisó que esa práctica hace ricos a unos pocos, pero genera desconfianza y pesimismo en un país que está creciendo razonablemente en materia económica. “Esto es lo que más duele”, reconoció.

 

El Papa estará en suelo peruano del 18 al 21 de enero de 2018. Su viaje incluirá etapas en la capital, Lima, en Trujillo y Puerto Maldonado, frontera con Bolivia y Brasil. En esta última localidad, de apenas 92 mil habitantes, tendrá contacto con la Amazonía y los pueblos originarios. En la populosa Trujillo se concentrará en los damnificados por las inundaciones y los aludes.

 

¿Cuál es la principal necesidad de la Iglesia peruana? “Unidad”, afirmó el cardenal. Porque “una Iglesia más unida es más creíble”. Es hora de sacudir el clericalismo, “que abunda”, y que los laicos asuman su responsabilidad, insistió.

 

Ese protagonismo de los laicos no debería traducirse en la ordenación sacerdotal de los llamados “viri probati”, laicos comprometidos casados, que algunos ven como una salida a la atención pastoral de las comunidades aisladas en la selva amazónica. Para Cipriani, es la prensa la que ha instalado ese tema en el debate eclesiástico.

 

“En el Perú no hay ningún interés”, aclaró. Precisó que la Amazonia es muy extendida pero muy poco poblada y, en ese contexto, lo que hace falta son misioneros. “Los viri probati no son una solución, aunque alguien lo piense así”, apuntó.

 

Al mismo tiempo, el purpurado destacó la amplia presencia católica en su país. Y ofreció cifras: el 78 por ciento de sus habitantes es bautizado, el 89 por ciento defiende la vida, el 79 está a favor del matrimonio entre el hombre y la mujer, el 71 por ciento pide la conformación de un Ministerio de la Familia.

 

“El Papa tiene muy metido en el alma: El Perú es una tierra de muchos y grandes santos. Es muy partidario del santo pueblo de Dios, porque es un regalo de Dios. Tiene una enorme atracción por vivir esa piedad popular, él goza con el pueblo y un pueblo que en sus entrañas tiene a los santos”, reseñó.

 

El cardenal no se resigna. Quisiera que Francisco visite Manchai, una zona periférica de Lima donde viven unas 100 mil personas en la pobreza más absoluta. Pero aún no logra convencerlo, incluso pese a haberle mostrado un breve video con un mensaje de los niños de esa zona.

 

Al mismo tiempo subrayó que no existirán temas vedados para el pontífice, a quien le recomendaron no pronunciar la palabra “rohinyá” en Myanmar o referirse al reclamo de Bolivia por la salida al mar durante su estancia en Chile, justo antes de su llegada al Perú. Al respecto, el Cipriani garantizó. “Yo le dije al Papa que sea libre, el ser libre es muy importante. En una sociedad transparente pretender codificar las respuestas es totalmente inútil y negativo. De Chile conozco poco, pero en Perú que hable de lo que quiera. Estoy seguro que lo hará muy bien”.


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La evangelización corresponde al pueblo de Dios. Discurso del Papa

La evangelización pertenece al Pueblo de Dios: el Papa al Consejo Pontificio para la promoción de la Nueva Evangelización

2017-09-29 Radio Vaticana

(RV).- La evangelización pertenece por naturaleza al Pueblo de Dios: lo dijo el Papa Francisco al Consejo Pontificio para la promoción de la Nueva Evangelización al término de la sesión plenaria, que reflexionó en estos días sobre la urgencia que siente la iglesia en este momento histórico particular de renovar los esfuerzos y el entusiasmo en su misión perenne de evangelización.

El anuncio de la misericordia, visible en el estilo de vida de los creyentes

“Este Año Santo ha sido un tiempo de gracia que toda la Iglesia ha vivido con gran fe e intensa espiritualidad. Por lo tanto, no podemos permitir que tal entusiasmo se diluya u olvide. El pueblo de Dios ha sentido fuertemente el don de la misericordia y el Jubileo vivido, redescubriendo especialmente el Sacramento de la Reconciliación, como lugar privilegiado para experimentar la bondad de la ternura y el perdón de Dios que no conoce límites. La Iglesia, por lo tanto, tiene la gran responsabilidad de seguir siendo sin detenerse, un instrumento de misericordia. De esta manera se puede permitir más fácilmente que la acogida del Evangelio se perciba y experimente como un acontecimiento de salvación y pueda traer un significado pleno y definitivo a la vida personal y social”.

El anuncio de la misericordia, prosiguió el Papa Francisco, “que se vuelve concreto y visible en el estilo de vida de los creyentes”, pertenece al compromiso de cada evangelizador, que ha descubierto de primera mano la llamada del apostolado, gracias a la misericordia que le fue reservada. Por ese motivo quien tiene la tarea de anunciar el Evangelio no debe olvidar las palabras del Apóstol Pablo: “Cristo Jesús me tuvo compasión para demostrar conmigo toda su paciencia dando un ejemplo a los que habrían de creer y conseguir la vida eterna”. (1 Tm, 1,16)

La Evangelización pertenece al pueblo de Dios

A propósito de este concepto, fueron dos los aspectos que el Papa quiso subrayar. El primero, la necesidad de tomar de conciencia que la primera contribución a la evangelización es la que los pueblos y sus culturas individuales, ofrecen al camino del pueblo de Dios:

“De todos los pueblos hacia los que nos dirigimos, emerge una riqueza que la Iglesia está llamada a reconocer y valorar para llevar a cumplimiento la unidad de “todo el género humano”, del cual es “signo”, y “sacramento”. (cfr. Cost. Dogm.Lumen Gentium, 1). Esta unidad no está constituida “según la carne, sino en el Espíritu” que guía nuestros pasos. La riqueza que viene a la Iglesia de la multiplicidad de buenas tradiciones que poseen los pueblos individuales, es preciosa para vivificar la acción de la gracia que abre el corazón a acoger el anuncio del Evangelio. Son dones auténticos que expresan la variedad infinita de la acción creadora del Padre, y que confluyen en la unidad de la Iglesia para acrecentar la necesaria comunión con el fin de ser semilla de salvación, preludio de paz universal y lugar concreto de diálogo”.

El segundo aspecto indicado por el Santo Padre, fue que este “ser Pueblo evangelizador”, hace tomar conciencia de una llamada que trasciende cada particular disponibilidad personal, para ser insertada en “una compleja trama de relaciones interpersonales”, algo que tiene una particular valencia, “en un período como el nuestro en el cual se asoma con fuerza una cultura nueva, fruto de la tecnología que mientras fascina por lo que ofrece, hace evidente en la misma medida la falta de una verdadera relación interpersonal y de interés por el otro”.

“Pocas realidades como la Iglesia se pueden jactar de tener una conciencia del pueblo en grado de valorizar el patrimonio cultural, moral y religioso que constituye la identidad enteras generaciones”, afirmó el Papa, y destacó que ese es el motivo por el cual es tan importante, dicho en palabras textuales, “saber entrar en el corazón de nuestra gente, para descubrir aquel sentido de Dios y de su amor que ofrece la confianza y la esperanza de mirar adelante con serenidad, no obstante las dificultades graves y la pobreza que se está constreñidos a vivir a causa de la avaricia de pocos”. “Si somos aun capaces de mirar en lo profundo, – continuó – podremos encontrar el genuino deseo de Dios que vuelve inquieto el corazón de muchas personas caídas, a su pesar, en el abismo de la indiferencia”. “La alegría de la evangelización los puede alcanzar y restituir la fuerza para la conversión”.

La Iglesia, pueblo en camino hacia Dios

En los últimos párrafos, reiterando a los obispos que el camino de evangelización es obra de toda la Iglesia “pueblo en camino hacia Dios”, afirmó que redescubrir ese horizonte de sentido y de concreta práctica pastoral facilitará el impulso para la evangelización misma, esto “sin olvidar el valor social que le pertenece para un genuino desarrollo humano integral”.

En la conclusión, el romano pontífice deseó un buen trabajo en modo particular en vistas  a la próxima Jornada Mundial de los pobres, que será celebrada en su primera edición el próximo 19 de noviembre, y les aseguró su cercanía y su apoyo.


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Iglesia latinoamericana: necesidad de un nuevo humanismo.

Iglesia latinoamericana y caribeña: Nuevo humanismo para desarrollo integral y bien común

 

 

(RV).- El Mensaje Final del encuentro dedicado al 50 aniversario de la Encíclica Populorum Progressio, del Beato Pablo VI, celebrado en San Salvador, en el centenario del natalicio del Beato Óscar Romero, culminó tres días de actividades formativas y de reflexión conjunta, con miras a construir una pastoral social comprometida con la causa de los pobres.

La información del Consejo Episcopal Latinoamericano destaca la importante cita que reunió al Departamento de Justicia y Solidaridad del CELAM, a representantes de los 22 países de Pastorales Sociales Cáritas de la Región, a la Escuela Social del Cebitepal, a integrantes del equipo directivo de Caritas Internationalis, y a invitados especiales de Europa y Estados Unidos.

El documento suscrito por Cardenales, Obispos, Presbíteros, Consagrados y Consagradas, Laicas y Laicos servidores en las distintas Pastorales Sociales-Cáritas que integran la Región, titulado “Un nuevo humanismo para el desarrollo integral”, subraya los “diversos desafíos que hoy nos interpelan y nos duelenLa pobreza, y la tendencia regresiva a ella de millones de personas en nuestros países, producto de sistemas económicos y políticos que valoran más el tener que el ser, el beneficio económico más que la vida, las ideologías por encima de las personas, y que asumen el poder como dominación y no como servicio liberador”.

Con el compromiso asumido “desde la fe en Jesucristo que ilumina, desde dentro de nosotros mismos, la naturaleza y la exigencia del desarrollo integral y solidario” la Declaración final presenta un llamado:

“A los Gobiernos, a las empresas y el sector de la economía, a los políticos, a las instituciones democráticas que tienen la responsabilidad de generar políticas públicas para nuestros pueblos, a las comunidades eclesiales y a todos los discípulos y discípulas misioneras, a trabajar solidariamente por el Bien común, por un desarrollo integral y solidario; promoviendo la vida, respetando la naturaleza y nuestros ecosistemas como obra del Creador asumiendo las propuestas de la Encíclica “Laudato Si” del Papa Francisco, sabiendo que no podrá haber desarrollo sin el respeto de la creación, sin una mayor valoración de las culturas indígenas y las creencias ancestrales de nuestros pueblos; en fin, debemos trabajar para que toda persona logre “pasar de condiciones menos humanas a condiciones más humanas” (PP 20-21), siendo conscientes que sin el desarrollo de nuestros pueblos es muy difícil lograr la paz”.