Loiola XXI

Lugar de encuentro abierto a seguidor@s de S. Ignacio de Loyola esperando construir un mundo mejor


Deja un comentario

Derechos humanos y desarme nuclear. Palabra del Papa

Papa: fuerte vínculo entre derechos humanos y desarme nuclear

 

María Cecilia Mutual – Ciudad del Vaticano

 

El vínculo entre los derechos humanos y el desarme nuclear, el preocupante fenómeno del cambio climático: fueron estos los temas tocados por el Papa apenas terminada la oración del Ángelus del segundo domingo de Adviento.

Francisco recuerda la celebración hoy del Día de los Derechos Humanos, instituido por las Naciones Unidas, y lo hace en ocasión de la entrega  del Premio Nobel de la Paz a la Campaña Internacional para abolir las armas nucleares. El Papa subraya “el fuerte vínculo entre los derechos humanos y el desarme nuclear” y  explica que “empeñarse por la tutela de la dignidad de todas las personas, sobre todo de aquellas más débiles y desfavorecidas”, significa también “trabajar con determinación para construir un mundo sin armas nucleares”.

En las palabras del Pontífice vuelve otra vez el tema del cambio climático, “un fenómeno preocupante” – dice – que será tratado pasado mañana en París en la Cumbre “Our Planet Summit”.

“Deseo vivamente que esta Cumbre, así como las otras iniciativas que van en la misma dirección, favorezcan una clara toma de conciencia sobre la necesidad de adoptar decisiones realmente eficaces para contrastar los cambios climáticos y, al mismo tiempo, combatir la pobreza y promover el desarrollo humano integral”, afirma el Santo Padre.

En este contexto el Papa expresa su cercanía a las poblaciones indias golpeadas por el ciclón Okhi, con un pensamiento especial dirigido a las familias “de los muchísimos pescadores dispersos”; y no olvida a las poblaciones de Albania, extenuadas por graves inundaciones.

Texto completo de las palabras del Papa

Queridos hermanos y hermanas:

Hoy será conferido el Premio Nobel de la Paz a la Campaña Internacional para abolir las armas nucleares. Tal reconocimiento tiene lugar en coincidencia con el Día de las Naciones Unidas por los Derechos Humanos y esto subraya el fuerte  vínculo entre los derechos humanos y el desarme nuclear. De hecho, empeñarse por la tutela de la dignidad de todas las personas, en modo particular de aquellas más débiles y desfavorecidas, significa también trabajar con determinación para construir un mundo sin armas nucleares. Dios nos dona la capacidad de colaborar para construir nuestra casa común: tenemos la libertad, la inteligencia y la capacidad de guiar la tecnología, de limitar nuestro poder, al servicio de la paz y del verdadero progreso (cfr. Carta Encíclica Laudato si, 78, 112, 202).

Pasado mañana se desarrollará en París la Cumbre “Our Planet Summit”. A dos años de la adopción del Acuerdo de París sobre el clima, esta tiene la intención de renovar el compromiso para su realización y consolidar una estrategia compartida para contrastar el preocupante fenómeno del cambio climático. Deseo vivamente que esta Cumbre, así como las otras iniciativas que van en la misma dirección, favorezcan una clara toma de conciencia sobre la necesidad de adoptar decisiones realmente eficaces para contrastar los cambios climáticos y, al mismo tiempo, combatir la pobreza y promover el desarrollo humano integral.

En este contexto quisiera expresar mi cercanía a las poblaciones indias golpeadas por el ciclón Okhi, especialmente a las familias de los muchísimos pescadores dispersos; y también a la población de Albania, duramente extenuada por graves inundaciones

Dirijo mi saludo a todos ustedes, romanos y peregrinos. En particular a los fieles llegados de Valladolid y Huelva, en España. Saludo a los numerosos grupos de jóvenes y chicos italianos procedentes de Florencia, Carugate, Brembate, Almè, Petosino y Pian Camuno: los aliento a todos a ser alegres testigos del Evangelio.

Les deseo a todos un feliz domingo y buen camino de Adviento, preparando el camino al Señor que viene. Por favor, no se olviden de rezar por mí. ¡Buen almuerzo y hasta la vista!

 

Anuncios


Deja un comentario

El Papa: condena enérgica de las armas nucleares

Audiencia a los participantes en el Simposio Internacional sobre el desarme promovido por el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral

A las  12.30 en la  Sala Clementina del Palacio Apostólico, el Santo Padre Francisco ha recibido a los participantes en el simposio internacional Perspectivas para un mundo libre de las armas nucleares y para el desarme integral , promovido por el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral que se abre hoy en el Vaticano en el Aula Nueva del Sínodo y concluirá mañana, sábado 11 de noviembre.
En el  Simposio participan 11 Premios Nobel de la Paz, altos cargos de ONU y NATO, diplomáticos, representantes de los Estados, entre ellos  Rusia, Estados Unidos, Corea del Sur, Irán,  además de grandes expertos en el campo de los armamentos y representantes de las fundaciones, organizaciones  y de la sociedad civil  comprometidas activamente en ese  tema. Presentes además, miembros  de las  Conferencias episcopales y de las Iglesias, en ámbito  ecuménico y de otras religiones, así como delegaciones de profesores y estudiantes de las universidades de Estados Unidos, Rusia y Unión Europea.
Publicamos a continuación el discurso que el Papa ha dirigido a los presentes en el curso del encuentro

Discurso del Santo Padre
Queridos amigos,
Saludo cordialmente  a cada uno de vosotros y expreso mi gratitud por vuestra presencia y vuestra actividad  al servicio del bien común. Agradezco al cardenal Turkson las palabras de saludo y presentación.
Habéis venido a este Simposio para abordar cuestiones cruciales, tanto en sí mismas como a la luz de la complejidad de los desafíos políticos del escenario internacional actual, caracterizado por un clima inestable de conflictividad. Un obscuro pesimismo podría  llevarnos a creer que “las perspectivas para un mundo libre de armas nucleares y para un desarme completo”, como dice el título de vuestro encuentro, parezcan cada vez más remotas. Es un hecho que la espiral de la carrera armamentista no se detiene y que los costos de modernización y  desarrollo de las armas, no solamente las nucleares, representan un gasto considerable para las naciones, hasta el punto de dejar en segundo plano  las prioridades reales  de la humanidad que sufre: la lucha contra la pobreza, la promoción de la paz, la realización de proyectos educativos, ecológicos y sanitarios  y el desarrollo de los derechos humanos.[1]
Además,  no podemos por menos que sentir una aguda inquietud  si consideramos las catastróficas consecuencias humanitarias y ambientales derivadas  de cualquier  empleo de las armas nucleares. Por lo tanto, considerando incluso  el riesgo de una detonación accidental de esas armas, debido a  un error de cualquier tipo, tenemos que  condenar enérgicamente la amenaza de su uso, así como su posesión,  precisamente porque su existencia es funcional en una lógica del miedo  que no concierne solamente  a las partes involucradas en el conflicto, sino a todo el género humano. Las relaciones internacionales no pueden estar dominadas por la fuerza militar, la intimidación mutua o la ostentación  de los arsenales bélicos. Las  armas de destrucción masiva, en particular las atómicas,  no generan nada más que una engañosa sensación de seguridad y no pueden constituir  la base de la convivencia pacífica entre los miembros de la familia humana, que debe inspirarse en  una ética de la solidaridad [2]. Insustituible desde este punto de vista es el testimonio de los hibakusha, es decir, las personas  afectadas por las explosiones de Hiroshima y Nagasaki, así como el de las otras víctimas de los experimentos de armas nucleares: ¡Que su voz profética sea una advertencia especialmente para las nuevas generaciones!
Además, los armamentos que tienen como efecto la destrucción del género humano  son incluso ilógicos a nivel militar. Por otra parte, la verdadera ciencia está siempre al servicio del hombre, mientras  la sociedad contemporánea  parece como aturdida por las desviaciones de los proyectos concebidos en su seno y  tal vez en su origen por una buena causa. Baste pensar que hoy  las tecnologías nucleares se difunden  incluso a través de comunicaciones telemáticas y que los instrumentos de derecho internacional no han impedido que  nuevos estados se sumen al grupo de poseedores de armas atómicas. Son escenarios inquietantes si se tienen en cuenta los desafíos de la geopolítica contemporánea como el terrorismo o los conflictos asimétricos.
Y sin embargo, un realismo saludable no deja de encender  en nuestro mundo desordenado las luces de la esperanza. Recientemente, por ejemplo, a través de un voto histórico de la ONU, la mayoría de los miembros de la Comunidad Internacional han dictaminado  que las armas nucleares no solo son inmorales, sino que también deben considerarse como un instrumento ilegítimo de guerra. Se ha colmado así un vacío jurídico  importante  ya que las armas químicas,  las  biológicas, las minas antipersona y las  bombas de racimo son armas expresamente  prohibidas  según  las convenciones internacionales. Aún más significativo es el hecho de que estos resultados se deban  principalmente a una ” iniciativa humanitaria” promovida por una alianza válida  entre la sociedad civil, los Estados, las organizaciones internacionales, las Iglesias, las academias y los grupos de expertos. En este contexto se coloca  también  el documento que vosotros , los galardonados con el Premio Nobel de la Paz, me habéis entregado  y por el que os expreso mi agradecimiento. Precisamente en  este 2017 se celebra   el 50 ° aniversario de la encíclica Populorum  Progressio de Pablo VI.  La encíclica,  explicando la visión cristiana de la persona, resalta  la noción de desarrollo humano integral y la propone como nuevo nombre de la paz. En este documento memorable y actualísimo, el Papa brindaba  la fórmula sintética y feliz de que  “el desarrollo no se reduce al simple crecimiento económico. Para ser auténtico, debe ser integral, es decir, promover a todos los hombres y a todo el hombre. “(n. ° 14).
Es  necesario, pues,  en primer lugar rechazar la cultura del descarte  y ocuparse de las personas y de los pueblos que sufren las desigualdades más dolorosas, a través de una labor  que dé  prioridad, con paciencia, a los procesos solidarios en vez de al egoísmo de los intereses contingentes. Se trata, al mismo tiempo, de  integrar la dimensión individual y la social mediante el despliegue del principio de subsidiariedad, favoreciendo la contribución de todos como individuos y grupos. Por último, debemos promover lo humano  en su unidad inseparable de cuerpo y alma, de contemplación y  acción.
Así es como un progreso eficaz e inclusivo puede hacer posible la utopía de un mundo libre de terribles instrumentos mortales, a pesar de las críticas de aquellos que consideran que los procesos de desmantelamiento de los arsenales son idealistas. Es siempre válido el magisterio de Juan XXIII, que indicaba  con claridad el objetivo de un desarme integral, cuando afirmaba: ” Ni el cese en la carrera de armamentos, ni la reducción de las armas, ni, lo que es fundamental, el desarme general son posibles si este desarme no es absolutamente completo y llega hasta las mismas conciencias; es decir, si no se esfuerzan todos por colaborar cordial y sinceramente en eliminar de los corazones el temor y la angustiosa perspectiva de la guerra. ( Enc. Lett. Pacem in Terris , 11 de abril de 1963, 61 )
La Iglesia no se cansa de ofrecer al mundo esta sabiduría y las obras que la misma  inspira, consciente de que el desarrollo integral es el camino del bien que la familia humana está llamada a seguir. Os  animo a continuar esta acción con paciencia y constancia, confiados  en que el Señor nos acompañará. Él bendiga a cada uno de vosotros  y la tarea que lleváis a cabo  al servicio de la justicia y la paz. Gracias.


Deja un comentario

Cómo será el simposio internacional en el Vaticano sobre el desarme nuclear.

Simposio internacional en el Vaticano sobre desarme nuclear. Prioridades del Papa: paz, ambiente, calidad de vida para la familia humana

 

 

«Perspectivas para un mundo libre de armas nucleares y un desarme integral». Es el Simposio internacional que se va a celebrar en el Vaticano – el 10 y 11 de noviembre de 2017, en el Aula Nueva del Sínodo – cuyos participantes serán recibidos por el Papa Francisco, al comenzar los trabajos, en la  Sala Clementina, donde pronunciará su intervención.

Un comunicado de la Secretaría de Estado de Su Santidad, citando al Card. Peter Turkson, Prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, instituido por el mismo Santo Padre, señala que «el evento responde a las prioridades del Papa Francisco en favor de la paz y del uso de los bienes de la creación para el desarrollo y una justa calidad de vida para todos, individuos y pueblos, sin distinción».

Mons. Bruno Marie Duffé, Secretario del citado Dicasterio, subrayó en la Conferencia de la agencia  Internacional para la Energía Atómica, que se celebró en Viena del 18 al 22 de septiembre de 2017, la importancia de la «responsabilidad moral de los Estados» y del desafío de una «estrategia común de diálogo», invocadas por el Santo Padre.

«Se trata del primer encuentro global sobre desarme atómico después de la aprobación del ‘Tratado sobre la prohibición de las armas nucleares’, firmado por 122 Países de la Comunidad internacional, entre ellos la Santa Sede en Nueva York, el 7 de julio de 2017, después de intensas y fatigosas negociaciones, y abierto a la firma en aquella misma Ciudad el 20 de septiembre pasado», destaca el mismo Comunicado, que añade luego importantes detalles sobre los participantes.

Particularmente significativo y esperado el testimonio de Masako Wada, una de las últimas supervivientes del bombardeo de Hiroshima, que intervendrá en nombre de las víctimas de las armas atómicas y de todas las víctimas de otros experimentos nucleares.

El Simposio verá la participación de 11 premios Nobel de la Paz, de dirigentes de la ONU y de la OTAN, de lo diplomáticos representantes de los Estados, entre ellos, Rusia, Estados Unidos, Corea del Sur, Irán; así como destacados expertos en armamentos y exponentes de fundaciones, organizaciones y de la sociedad civil, comprometidos desde hace tiempo y activamente en el tema. También estarán presentes, además de los representantes de las Conferencias episcopales y de las Iglesias, a nivel ecuménico y de otras confesiones religiosas, delegaciones de docentes y estudiantes provenientes de las Universidades de Estados Unidos, Rusia y la Unión Europea.


Deja un comentario

Próximo simposio en el Vaticano sobre desarme nuclear

El Vaticano reúne a expertos del mundo para impulsar el desarme nuclear

Martes 31 Oct 2017 | 12:17 pm

Ciudad del Vaticano (AICA):

Según informó la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el papa Francisco invitó a expertos de todo el mundo al Vaticano los días 10 y 11 de noviembre para impulsar el desarme nuclear, en un momento de fuerte tensión entre Estados Unidos y Corea del Norte. “El papa trabaja con determinación para promover las condiciones necesarias que nos permitan vivir en un mundo sin armas nucleares”, anunció el portavoz del Vaticano, Greg Bruke.

El simposio lleva por título “Perspectivas para un mundo libre de armas nucleares y por un desarme integral” y en él la Santa Sede estará representada por el secretario de Estado, cardenal Pietro Parolin, y por el secretario vaticano para las Relaciones con los Estados, Paul Richard Gallagher, entre otros.

Participarán algunos premios Nobel de la Paz como el bangladesí Muhammad Yunus (2006), la británica Mairead Corrigan-Maguire (1976), la estadounidense Jody Williams (1997), el argentino Adolfo Pérez Esquivel (1980) y el egipcio Mohamed El Baradei (2005).

También intervendrán la responsable de asuntos de Desarme en las Naciones Unidas, Izumi Nakamitsu; Paolo Cotta-Ramusino, secretario general de Pugwash, organización con el Nobel de la Paz en 1995; y Beatrice Fihn, directora de la Campaña Internacional para la Abolición de las Armas Nucleares (ICAN), que este año logró ese mismo galardón.

Asistirán asimismo, el enviado especial de Naciones Unidas para Siria, Staffan de Mistura; François Bugnion, del Comité Internacional de la Cruz Roja, o la vicesecretaria de la OTAN, Rose Gottemoeller.

El papa Francisco considera el desarme nuclear como “un imperativo moral y humanitario” y durante su discurso en la sede de Naciones Unidas, en septiembre de 2015, reclamó la “total prohibición” de las armas atómicas.+


Deja un comentario

Vaticano: nota oficial de la Santa Sede sobre el congreso antinuclear

Declaración del director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Greg Burke

El Santo Padre trabaja con ahínco para promover las condiciones necesarias para un mundo sin armas nucleares, como reiteró el pasado mes de marzo en un mensaje dirigido a la Conferencia de la ONU reunida con ese objetivo:
http://w2.vatican.va/content/francesco/it/messages/pont-messages/2017/documents/papa-francesco_20170323_messaggio-onu.html
Precisamente por ello la próxima semana tendrá lugar el importante congreso “Perspectives for a World Free from Nuclear Weapons and for Integral Development” organizado por el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral. Pero es falso hablar de una mediación por parte de la Santa Sede.


Deja un comentario

Vaticano: próximamente un congreso sobre desarme nuclear

Un congreso sobre el desarme nuclear del 10 al 11 de noviembre en el Vaticano

Se espera la participación del Secretario general de las Naciones Unidas, además de la de algunos Premio Nobel. El vocero de la Santa Sede, Greg Burke: no es una mediación entre Estados Unidos y Corea del Norte

Un congreso sobre el desarme nuclear del 10 al 11 de noviembre en el Vaticano

16
0
Pubblicato il 30/10/2017
Ultima modifica il 30/10/2017 alle ore 15:45
IACOPO SCARAMUZZI
CIUDAD DEL VATICANO

El dicasterio vaticano para la Promoción del Desarrollo Humano Integral organiza, del 10 al 11 de noviembre próximos, un congreso sobre el desarme y, entre otras cosas, sobre el desarme nuclear.

 

El programa todavía no es oficial, pero se espera que participen el Secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, el Alto representante para asuntos exteriores de la UE, Federica Mogherini, y el cardenal Secretario de Estado, Pietro Parolin, además de varios Premios Nobel. Habrá también, probablemente, un discurso del Papa.

 

Este congreso «no es una mediación» entre los Estados Unidos y Corea del Norte, precisó el director de la Sala de prensa de la Santa Sede, Greg Burke, sino un «congreso de alto nivel»: «El Santo Padre —declaró— trabaja con determinación en la promoción de las condiciones necesarias para un mundo sin armas nucleares, como él mismo subrayó en el mes de marzo en un mensaje dirigido a la ONU reunida para tal objetivo. Precisamente por este motivo habrá un importante congreso la semana que viene, “Perspectives for a World Free from Nuclear Weapons and for Integral Development”, organizado por el Dicasterio para el Servicio al Desarrollo Humano Integral. Pero es falso hablar de una mediación por parte de la Santa Sede».

 

Hoy por la mañana, además, el Papa visitó las instalaciones del Dicasterio para el Servicio al Desarrollo Humano Integral y el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida.

 

La postura de la Santa Sede al respecto, por lo demás, es bien conocida. El pasado 26 de septiembre, en ocasión de la Jornada Internacional de la ONU para la eliminación total de las armas nucleares, el Papa escribió en Twitter: «Comprometámonos por un mundo din armas nucleares, aplicando el Tratado de no proliferación para abolir estos instrumentos de muerte».

 

Pocos días antes, el arzobispo Paul Richard Gallagher, Secretario de la Santa Sede para las relaciones con los Estados, firmó en septiembre el Tratado sobre la prohibición de las armas nucleares, adoptado el 7 de julio de 2017 al final de la Conferencia de las Naciones Unidas. En esa ocasión, monseñor Gallagher indicó que hay que responder a las tensiones vinculadas con el programa nuclear norcoreano tratando de impulsar las negociaciones. En particular, subrayó, se han de superar la amenaza nuclear, la superioridad militar y la ideología del unilateralismo, que recuerdan mucho la lógica de la Guerra Fría.

 

Gallagher también recordó todo lo que indicó el Papa Francisco en el mensaje del pasado 23 de marzo sobre el tema de las armas nucleares: «La comunidad internacional —escribió el Papa— está llamada a adoptar estrategias a largo plazo para promover el objetivo de la paz y de la estabilidad, y evitar enfoques miopes sobre los problemas de seguridad nacional e internacional».

 

En relación con el específico escenario norcoreano, el Papa, volviendo de su viaje a Colombia, respondió a una pregunta sobre la carrera armamentista por parte de Pyongyang: «Me viene a la mente una frase del Antiguo Testamento: el hombre es un estúpido, un testarudo que no ve. Es el único animal que cae dos veces en el mismo hoyo. La soberbia, la suficiencia… y luego está el «dios bolsillo». Muchas decisiones dependen del dinero. Hoy, en Cartagena, comencé visitando una parte pobre de la ciudad. Del otro lado está la parte turística, un lujo, y un lujo sin medidas morales. Pero, ¿los que están allá no se dan cuenta de esto? ¿Los analistas socio-políticos no se dan cuenta? Cuando no se quiere ver, no se ve, se mira solo hacia una parte. Y sobre Corea del Norte: de verdad no entiendo el mundo de la geopolítica, pero creo que allí hay una lucha de intereses que no logro comprender».

 

En una reciente entrevista con «La Civiltà Cattolica», Higinius Kim Hee-Joong, arzobispo católico de Gwangju y presidente de la Conferencia Episcopal coreana, confirmó, entre otras cosas, que fue enviado al Vaticano en mayo de este año por el nuevo presidente de la República coreana, Moon Jae-in, inmediatamente después de su elección, con el encargo de entregarle al Papa una carta personal: «En ese momento existía la amenaza de la guerra en la Península coreana, debido al conflicto entre Estados Unidos y Corea del Norte. El nuevo presidente de Corea del Sur quería explicar su postura por la paz de la Península coreana y pedir tanto la oración como la ayuda del Papa Francisco, antes de que concediera una audiencia al presidente Trump (audiencia que se llevó a cabo el 24 de mayo, ndr.). Creo que mi misión fue positiva, gracias a la ayuda del Secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin. El nuevo presidente Moon Jae-in, cuyo nombre de Bautismo es “Timoteo” —añadió el arzobispo coreano— agradeció al Pontífice y a todos los que nos han ayudado».


Deja un comentario

La ONU felicita a ICAN por el premio Nobel de la paz.

La ONU felicita a ICAN por haber recibido Premio Nobel de la Paz

Ceremonia de la firma del Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares. Foto: UNODA

06 de octubre, 2017 — El Secretario General de la ONU felicitó a la Campaña Internacional para Abolir las Armas Nucleares (ICAN por sus siglas en inglés), por haber recibido el Premio Nobel de la Paz.

En un comunicado emitido por su portavoz, António Guterres, aseguró que el galardón reconoce los esfuerzos decididos de la sociedad civil para resaltar las consecuencias humanitarias y ambientales de la utilización de armas nucleares.

Guterres recalcó que de este trabajo surgió el Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares, el primer instrumento multilateral jurídicamente vinculante para el desarme.

Por su parte la Alta Representante para Asuntos de Desarme de la ONU, Izumi Nakamitsu, aseguró que espera que este premio sirva para inspirar un nuevo impulso, diálogo y serios esfuerzos en la comunidad internacional para perseguir el desarme como medio para prevenir los conflictos, reducir las tensiones internacionales y lograr la paz y la seguridad sostenible.

“La concesión de este premio se produce en un momento de creciente peligro nuclear. Existe una preocupación real y creciente por la amenaza que representa la existencia de armas nucleares para la humanidad. La lentitud en el cumplimiento de nuestras aspiraciones de largo plazo para el desarme nos deja hoy con peligros sin precedentes”, dijo.

ICAN es una coalición de organizaciones no gubernamentales en un centenar de países que promueven la adhesión al Tratado sobre la Prohibición de Armas Nucleares de la ONU y su aplicación. Este acuerdo global fue adoptado en Nueva York el 7 de julio de 2017, y constituye un compromiso para lograr y mantener un mundo libre de armas nucleares. Hasta el momento ha sido firmado por 53 países y ratificado por tres.

Cabe destacar que numerosos países no participaron de las negociaciones del tratado, entre ellos los nueve con capacidad nuclear: Estados Unidos, Rusia, el Reino Unido, Francia, China, Corea del Norte, India, Pakistán e Israel.

La Campaña comenzó en Australia y fue lanzada oficialmente en Viena, Austria en 2007. Los fundadores se inspiraron en el tremendo éxito de la Campaña Internacional para Prohibir las Minas Terrestres, que una década antes desempeñó un papel instrumental en la negociación de la Convención sobre la Prohibición de las Minas Antipersonales o Tratado de Ottawa.