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La catástrofe de Chernobyl hace 33 años.

Chernobyl archivoChernobyl archivo 

33 aniversario de la explosión de Chernobyl un desastre humano y ecológico

Hoy hace 33 años la explosión de Chernobyl, en la entonces Unión Soviética, sacudía al mundo entero. En el considerado el peor accidente industrial y medioambiental de la historia. La explosión del reactor nuclear, ocurrida un 26 de abril de 1986, causó la muerte instantánea de 50 personas, pero miles de habitantes del este de Europa están desde entonces afectados de cánceres causados por exposición a la radiación

Patricia Ynestroza-Ciudad del Vaticano

Según cálculos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de nueve mil personas en todo el mundo morirán, eventualmente, de cánceres causados por la radiación de Chernobyl.

Según Nacho Narváez, de PastoralSJ, ese día, sacudió la explosión a los “50 mil habitantes de Prípiat, construida en 1970, nació junto a la central nuclear ‘Lenin’ para albergar a los constructores, trabajadores e ingenieros de ésta. Era una ciudad joven: la edad media era de 26 años. La natalidad era altísima, casi 1000 niños nacían cada año. La ciudad contaba entonces con un cine, un hotel, gimnasios, piscinas y varios restaurantes, un verdadero lujo para cualquier ciudad soviética de la época. Todo limpio, ordenado, moderno, joven, eficiente. La central nuclear y la ciudad: un éxito socialista”.

Esa noche, fueron sacudidos todos por el reactor número 4 de la central nuclear, que saltaba por los aires. “La radiación equivalente a 500 bombas de Hiroshima estaba convirtiendo el aire en puro veneno. A la 1:24 de la madrugada lo que pretendía ser una sencilla prueba de seguridad provocó una explosión que destapó la cubierta de uno de los reactores de la central. Pocos minutos después comenzaron a llegar bomberos de toda la región para frenar el desastre. Había que intentar parar el fuego para que el reactor nº 3 no estallara también. Horas después consiguieron apagar el fuego. Algunos bomberos comentaban extrañados que «el aire sabía a metal». Muchos murieron días después. El resto falleció a lo largo de dos semanas debido a las enormes dosis de radiación recibidas. Las entonces autoridades soviéticas, tardaron 36 horas en evacuar a la población de Prípiat. Hasta tres días y medio duró la evacuación. Mientras tanto, la población recibía dosis de radiación tremendamente elevadas.

“Seguidamente, el gobierno de la URSS convocó a miles de personas para ayudar a paliar las consecuencias del accidente. Fueron 600.000 personas. Los llamaron ‘liquidadores’.  Esa multitud estaba en su mayoría compuesta de soldados, pero también había muchísimos voluntarios: médicos, trabajadores, científicos, campesinos, mineros –miles–, estudiantes, policías, etc. Muchos de ellos iban con la esperanza de recibir alguna compensación económica o laboral. Otros, la gran mayoría, llegaron desde toda la Unión Soviética con el único objetivo de salvar a su país de la catástrofe nuclear. Aseguraron el edificio del reactor 4, limpiaron el área de basura radiactiva y construyeron el sarcófago que aún cubre gran parte de la central. Realizaron un trabajo mortal: hoy día se discute el número de víctimas, pero se calcula que de las 600.000 personas antes mencionadas, 60.000 murieron, mientras que 160.000 quedaron inválidas para siempre”.

Juan Pablo II:  el cierre de Chernobyl «un signo de esperanza»

Catorce años después de ese desastre humano y ecológico, el gobierno ucraniano decidió cerrar la central, en virtud de los compromisos internacionales asumidos en conformidad con el Memorándum de Ottawa en 1995. Con este motivo, San Juan Pablo II envió un mensaje al presidente de Ucrania, Leonid Kuchma, en donde le escribió que es “alentador que su país haya dado un paso significativo hacia la paz, ofreciendo así a sus conciudadanos del mundo entero un signo de esperanza para un mundo más seguro y fraterno”.

Según Zenit, Se han atribuido 3,4 millones de muertes desde 1986 a las radiaciones, aunque es casi imposible de calcular el número real de víctimas, pues hay que considerar las «muertes invisibles», dijo en Roma el día de la noticia, la embajadora de Ucrania ante la Santa Sede, Nina Kovalska. «Decenas de miles de personas han caído enfermas tras los efectos de las radiaciones –añadió–. En el caso de los adultos, se han establecido estas consecuencias, pero después los niños han sufrido las consecuencias. En Ucrania se experimenta una elevada mortalidad infantil».

El Papa Francisco en el Viernes Santo del pasado año dijo que «a pesar de todas las miserias, las injusticias y la monstruosidad existentes sobre la tierra, en Jesús se ha inaugurado ya el orden definitivo del mundo».  Como dijo Naváez, la imagen de los ‘liquidadores’, con su escasa protección, luchando sin descanso contra la radiación en un acto casi suicida nos recuerda que, 2000 años después, el amor y la vida siguen siendo mucho más fuertes que la muerte.


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Posibilidad de una guerra nuclear?Perspectivas cada vez más preocupantes.

La perspectiva de una guerra nuclear es la “más alta en generaciones”

ONU//Rick Bajornas
Vista de la escultura de San Jorge derrotanto al diablo expuesta en la sede de las Naciones Unidas y que fue un regalo de la Unión Soviética. El dragón está fabricado con restos de misiles soviéticos y estadounidenses destruidos bajo un acuerdo alcanzado en 1987.

2 Abril 2019

El uso de armas nucleares, ya sea intencionalmente, por accidente o por error de cálculo, es una de las mayores amenazas actuales para la paz y la seguridad internacionales. Las posibles consecuencias de una guerra nuclear serían globales y afectarán a todos los Estados. La revisión del Tratado de No Proliferación es una oportunidad de oro para garantizar una seguridad colectiva.

En un mundo definido más por la competencia que por la cooperación y por la adquisición de armas más que por la diplomacia, la amenaza del uso del arma nuclear es “la más alta de lo que ha habido en generaciones”, advirtió este martes la alta representante para Asuntos de Desarme al Consejo de Seguridad.

Durante una reunión en apoyo al Tratado de No Proliferación, Izumi Nakamitsu explicó que el uso de armas nucleares, “ya sea intencionalmente, por accidente o por error de cálculo”, es una de las mayores amenazas actuales para la paz y la seguridad internacionales.

Añadió que “las posibles consecuencias de una guerra nuclear serían globales y afectarían a todos los Estados”.

El Tratado de No Proliferación (TNP), que entró en vigor en 1970 y será sometido a una revisión histórica durante una Conferencia que se celebrará en 2020, representa el único compromiso multilateral y vinculante con el desarme de los Estados que oficialmente almacenan armas nucleares.

Su objetivo es prevenir la propagación de las armas nucleares, fomentar la cooperación en los usos pacíficos de la energía nuclear y promover el desarme en general y el nuclear, en particular.

Según Nakamitsu, el Tratado es ampliamente reconocido como “la piedra angular del régimen internacional de no proliferación y el fundamento esencial del desarme nuclear”. Su papel como “pilar de nuestra seguridad colectiva es también un hecho aceptado “.

Del desarme a una peligrosa retórica

La encargada de la ONU para asuntos de desarme describió los dos pilares del Tratado, el desarme y la no proliferación, como “dos caras de la misma moneda” y agregó que “el retroceso en uno dará como resultado el retroceso en el otro”.

Desafortunadamente, Nakamitsu citó varias amenazas a ese Tratado al comentar que existe una “retórica peligrosa” sobre el uso de armas nucleares. También comentó que existe una mayor dependencia de las bombas atómicas en las doctrinas de seguridad y que se han emprendido programas de modernización para hacer que las armas nucleares sean más rápidas, sigilosas y precisas.

La continuidad del TNP, que tiene una vigencia de casi medio siglo, no se puede dar por sentada y actualmente no hay ninguna reglamentación que reemplace el marco de desarme y control de armas que ha sido fundamental para la era posterior a la Guerra Fría.

Como el Tratado está bajo un mayor cuestionamiento un importante debate , la próxima Conferencia de Revisión en 2020 será un “momento decisivo”, según la alta representante que indicó que la reunión puede, o bien resaltar las divisiones entre los Estados y plantear preguntas sobre su disposición a buscar la seguridad colectiva, o presentar “una oportunidad de oro”para obtener unos beneficios prácticos que aseguren la continuidad del Tratado.

Mayor cantidad de material nuclear en circulación

El director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Yukiya Amano, también informó al Consejo de Seguridad, recordando a los miembros el papel que desempeña ese organismo en la implementación del TNP y en la creación de un ambiente “propicio para la cooperación nuclear”.

También en cómo ayudar a los países en desarrollo a utilizar la energía nuclear con fines pacíficos.

Sin embargo, Amano dijo que el OIEA se enfrenta a varios desafíos, entre ellos el aumento constante de la cantidad de material nuclear en circulación, el número de instalaciones nucleares bajo las salvaguardias del OIEA (el sistema de inspección y verificación de los usos pacíficos de los materiales nucleares), y la continua presión sobre el presupuesto de la Agencia.

Amano informó al Consejo de que la supervisión de los programas nucleares de Irán y Corea del Norte, conocida oficialmente como la República Popular Democrática de Corea, se encuentra entre los principales temas de la agenda del OIEA.

Sobre Irán, señaló que está cumpliendo sus compromisos bajo el Plan Integral de Acción Conjunto, que cuentea con el respaldo de la ONU y cuyo futuro ha sido puesto en duda por la decisión de la administración de los Estados Unidos de retirarse del acuerdo.

Después de 2009, declaró, no ha habido “indicaciones creíbles” de que Irán lleve a cabo actividades que sean relevantes para el desarrollo de un dispositivo explosivo nuclear.

En cuanto a Corea del Norte, dijo que su programa nuclear se ha expandido significativamente durante la última década, realizando pruebas nucleares en cinco ocasiones distintas desde 2009, aunque desde hace poco no ha llevado a cabo ninguno.

Destacó que, sin inspectores dentro del país, el OIEA monitorea la situación utilizando herramientas como información de código abierto e imágenes satelitales.

El Consejo de Seguridad reafirma su apoyo al Tratado

En una declaración emitida después de la reunión, el Consejo de Seguridad reafirmó al Tratado de No Proliferación y el compromiso de avanzar en sus metas.

El Consejo señaló que sigue siendo “la piedra angular del régimen de no proliferación nuclear y el fundamento en la búsqueda del desarme nuclear y los usos pacíficos de la energía nuclear “.

Los miembros del Consejo acordaron que la Conferencia de Revisión del TNP de 2020 brindará una oportunidad para reafirmar inequívocamente el compromiso con el Tratado, una conmemoración de sus logros históricos y el fortalecimiento del régimen de desarme nuclear y no proliferación.


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Energía nuclear hoy en el mundo. Fuente ONU

Energía atómica

Foto OIEA
Material radiactivo

La ONU y la era nuclear nacieron casi simultáneamente. Los horrores de la Segunda Guerra Mundial culminaron en las explosiones atómicas de Hiroshima y Nagasaki, lo que puso de relieve la necesidad de abordar el problema nuclear. Ya en su primera resolución, la Asamblea General estableció la Comisión de Energía Atómica de las Naciones Unidas con el objetivo de tratar los problemas surgidos a raíz del descubrimiento de la energía nuclear. Elemblemático discurso «Átomos para la Paz», pronunciado por el Presidente de los Estados Unidos Dwight D. Eisenhower en 1953, condujo a la creación del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) en 1957.

 

Organismo Internacional de Energía Atómica

El Organismo Internacional de Energía Atómica trabaja junto a sus Estados Miembros y diferentes asociados de todo el mundo para impulsar un uso seguro y pacífico de las tecnologías nucleares. La relación del OIEA con las Naciones Unidas encuentra su guía en un acuerdo que ambas partes firmaron en 1957 (INFCIRC/11). En él se estipula que «el Organismo se compromete a realizar sus actividades con arreglo a los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas para impulsar la paz y la cooperación internacional, en conformidad con las políticas de las Naciones Unidas para profundizar en el establecimiento de un desarme controlado a nivel mundial y en conformidad con todo acuerdo internacional concertado en aplicación de dicha política».

La energía nuclear en cifras

A diciembre de 2018, 30 países generan energía eléctrica mediante 454 reactores nucleares y hay 54 centrales nucleares en construcción. Las centrales nucleares generaron el 10,9 % de la producción eléctrica mundial en el año 2012. En 2014, 13 países dependieron de la energía nuclear para generar, al menos, la cuarta parte de toda su electricidad.

Reactores de energía nuclear en todo el mundoSeguridad Nuclear

La seguridad nuclear es responsabilidad de toda nación que emplea tecnología nuclear. El OIEA, mediante el Departamento de Seguridad Nuclear, trabaja para proporcionar un marco de seguridad fuerte, sostenible y visible centrado en la protección de las personas, sociedades y el medio ambiente. Dicho marco proporciona un desarrollo y una aplicación armonizada de las normas, orientaciones y requisitos de seguridad y protección, aunque carece del mandato para hacer cumplir las normas de seguridad dentro de un país.

Chernóbil

En 1986, el accidente de la central nuclear de Chernóbil, en Ucrania, fue el resultado de un diseño defectuoso del reactor en el que trabajaba personal que no estaba debidamente cualificado.

Durante los cuatro años posteriores a ese accidente, las autoridades soviéticas decidieron enfrentarse a las consecuencias de la explosión a un nivel principalmente nacional. Sin contar con apoyo soviético, las Naciones Unidas y sus asociados buscaron formas de proporcionar ayuda de emergencia, las cuales incluían una evaluación de la seguridad nuclear y de las condiciones medioambientales de la zona contaminada, y un diagnóstico de los diferentes problemas médicos derivados del accidente.

Después del accidente en 1986 de la central nuclear de Chernóbil, se intensificó la cooperación internacional en el ámbito de la seguridad nuclear: se desarrollaron y adoptaron cuatro convenciones internacionales de seguridad, dos Códigos de Conducta, unos principios fundamentales de seguridad y una serie de Normas de Seguridad del OIEA reconocidas a nivel mundial. Las Normas de Seguridad del OIEA reflejan un consenso internacional en el que se establece qué es un nivel alto de protección para las personas y el medio ambiente contra los efectos nocivos de la radiación ionizante.

Fukushima

En marzo de 2011, la central nuclear Fukushima sufrió graves daños debido a un fallo en el equipamiento tras el gran terremoto en el Japón oriental de magnitud 9,0 y el posterior sunami. Fue el mayor accidente nuclear a nivel civil desde el accidente de Chernóbil en 1986. La central dañada vertió material nuclear y decenas de miles de personas tuvieron que ser evacuadas. Se activó de inmediato y a pleno rendimiento el Centro de Respuesta a Incidentes y Emergencias de la OIEA, que reunió a un equipo de expertos en seguridad nuclear, en respuesta de emergencia y en protección radiológica. El Centro recogió y analizó datos e informó con regularidad a los Estados Miembros de la OIEA, a las organizaciones internacionales, a los medios de comunicación y al público en general.

Tres meses después, la OIEA convocó una Conferencia Ministerial sobre Seguridad Nuclear. Se allanó así el camino para conseguir un apoyo unánime al Plan de Acción sobre Seguridad Nuclear de la OIEA, redactado por los Estados Miembros de la OIEA en septiembre de 2011, y que ha fomentado desde entonces la colaboración internacional para mejorar la seguridad nuclear a nivel mundial.

Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP)

En el marco del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP) de 1968, la OIEA lleva a cabo inspecciones in situ para garantizar que los materiales nucleares se usan únicamente con fines pacíficos. Antes de la guerra de Iraq de 2003, los inspectores tuvieron un papel clave en el descubrimiento y eliminación de los programas de armas prohibidas y capacidades de Iraq. En 2005, la organización y su Director General, Mohamed El Baradei, recibieron el Premio Nobel de la Paz «por sus esfuerzos para evitar que la energía nuclear se utilice con fines militares y para asegurar que la energía nuclear con fines pacíficos se emplee de la manera más segura posible».

Click on the image to read how the IAEA Will Contribute to the Sustainable Development Goals

Conferencia de Desarme de las Naciones Unidas

La Conferencia de Desarme de las Naciones Unidas, el único foro de negociación multilateral sobre desarme, elaboró el Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares, que se adoptó en 1996. La Oficina de Asuntos de Desarme impulsa el desarme nuclear y la no proliferación. La Comisión sobre la Utilización del Espacio Ultraterrestre con Fines Pacíficos creó los Principios Pertinentes a la Utilización de Fuentes de Energía Nuclear en el Espacio Ultraterrestre en 1992. El Comité Científico de las Naciones Unidas para el Estudio de los Efectos de las Radiaciones Atómicas informa sobre los niveles y los efectos de la exposición a la radiación ionizante, con lo que suministra la base científica para las normas de seguridad y protección de todo el mundo.

Terrorismo nuclear

Para tratar el peligro que supone el terrorismo nuclear, las Naciones Unidas elaboraron la Convención sobre la Protección Física de los Materiales Nucleares (Viena, 1980), así como el Convenio Internacional para la Represión de los Actos de Terrorismo Nuclear (2005).

Zonas Libres de Armas Nucleares

El establecimiento de Zonas Libres de Armas Nucleares (ZLAN) es un enfoque regional para reforzar la no proliferación nuclear y las normas de desarme a nivel mundial, así como para consolidar los esfuerzos internacionales para conseguir paz y seguridad. El artículo VII del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP) estipula que «ninguna disposición de este Tratado menoscabará el derecho de cualquier grupo de Estados a concertar tratados regionales a fin de asegurar la ausencia total de armas nucleares en sus respectivos territorios».

Tratados relacionados con las zonas libres de armas nucleares

Los siguientes tratados son la base para los ZLAN ya existentes:

Acuerdos bilaterales y multilaterales sobre el desarme nuclear y la regulación de armamento

Recursos

 


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ONU: el programa nuclear de Irán en el Cons. de Seguridad. División de opiniones.

El Consejo de Seguridad, dividido con respecto al acuerdo sobre el programa nuclear de Irán

Foto ONU/Manuel Elias
El Consejo de Seguridad de la ONU celebró una sesión de alto nivel sobre no proliferación de armas de destrucción masiva.

26 Septiembre 2018

El Consejo de Seguridad celebró este miércoles una sesión de alto nivel que reveló la profundidad de la brecha entre las posiciones de los Estados miembros en cuanto al acuerdo internacional con Irán sobre su programa nuclear.

La reunión sobre no proliferación de armas de destrucción masiva fue presidida por el mandatario estadounidense, Donald Trump, quien urgió a los otros miembros del Consejo a trabajar con Estados Unidos para evitar que Irán llegue a poseer una bomba nuclear, pronunciándose por reinstaurar las sanciones al gobierno iraní debido a la conducta “maligna” de ese país, al que acusó de patrocinar el terrorismo y alimentar los conflictos en Medio Oriente.

Los otros miembros permanentes del órgano de seguridad -Francia, China, el Reino Unido y Rusia-, en cambio, manifestaron su apoyo al acuerdo internacional y afirmaron que se trata de la mejor herramienta para garantizar que el programa nuclear iraní no tenga fines balísticos.

El gobierno de Trump abandonó el pacto firmado con Irán en 2015, que levantó las sanciones a cambio de que este país adoptara medidas que demostraran que no estaba desarrollando armas nucleares.

“Este horrible acuerdo unilateral permitió a Irán seguir adelante para obtener una bomba [nuclear] y le dio al régimen dinero que le sirvió de salvavidas cuando más lo necesitaba. Estaba en problemas grandes, grandes. Necesitaba dinero y se lo dimos”, apuntó.

Agregó que el gobierno iraní usó esos recursos para aumentar sus agresiones, apoyar el terrorismo, construir misiles y fomentar el caos.

Nuevas sanciones

Trump anunció que buscará imponer nuevas sanciones y advirtió que éstas serían “más duras que nunca”, además de asegurar que cualquier individuo o entidad que no las cumpla enfrentará “graves consecuencias”.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, fue el segundo orador de la sesión, que contó con la presencia de jefes y subjefes de Estado y de Gobierno, cancilleres y el Secretario General de la ONU, quien estuvo en calidad de observador.

Macron recordó que el acuerdo con Irán fue respaldado por los miembros del Consejo de Seguridad en 2015 y sostuvo que, pese a la reimposición de sanciones por parte de Estados Unidos, Irán continúa respetando sus obligaciones.

Si bien el acuerdo está funcionando, añadió, no se puede mantener indefinidamente.

“Considero que juntos debemos elaborar una estrategia de largo plazo para gestionar esta crisis, que no se puede reducir a una política de sanciones y contención”, dijo.

El mandatario galo afirmó que el régimen de no proliferación es la columna vertebral del sistema de seguridad colectivo y alertó que para seguir siéndolo precisa de la responsabilidad y unidad de los integrantes del Consejo de Seguridad.

Control de los recursos naturales

Evo Morales, presidente de Bolivia, sostuvo que Estados Unidos asedia a Irán porque éste ha retomado el control de sus recursos naturales y recordó la política estadounidense hacia Medio Oriente, una región rica en recursos que ha sido víctima de “tres de las más grandes agresiones del siglo XXI”.

“La primera agresión es la ilegal invasión a Iraq, basada en una mentira: que ese país poseía armas de destrucción masiva. Esa invasión produjo más de un millón de muertos”, acotó.

La segunda fue el derrocamiento de Libia con excusas humanitarias y la tercera es la guerra civil en Siria, producto de la injerencia externa y el financiamiento de grupos armados y terroristas enfrentados al gobierno sirio, continuó Morales.

Según el boliviano, la motivación de Estados Unidos no es la democracia, la justicia ni el respeto a los derechos humanos, sino su afán por el control geopolítico y la apropiación de los recursos naturales.

El ministro del Exterior de China, Wang Yi, se refirió al acuerdo con Irán como viable y pidió seguir adelante con él, reiterando el apoyo de su país a ese plan de acción aprobado por el Consejo de Seguridad.

Sergei Lavrov, canciller de Rusia, respaldó el acuerdo e indicó que la retirada unilateral de Estados Unidos supone una amenaza a la no proliferación, advirtiendo que no mantenerlo aumentaría las tensiones en Medio Oriente.

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En el aniversario de la destrucción nuclear de Hiroshima, preocupación por los actuales arsenales atómicos.

En medio de la tensión nuclear en el mundo, Guterres urge a los gobiernos a retomar el diálogo

UNESCO/G. Boccardi
Monumento de la Paz en Hiroshima Foto: UNESCO/G. Boccardi

6 Agosto 2018

Los líderes mundiales deben volver al diálogo y la diplomacia que es el un camino común hacia la eliminación de las armas nucleares y la seguridad mundial, ha asegurado el Secretario General con motivo de la celebración del 73 aniversario del bombardeo atómico en Hiroshima.

En un mensaje leído por la representante para asuntos de desarme, Izumi Nakamitsu, durante una ceremonia celebrada en Japón, António Guterres destaca que las tensiones entre los Estados poseedores de armas nucleares están aumentando, lo que paraliza los avances que se han venido haciendo durante años.

“Los arsenales nucleares se están modernizando y, en algunos casos, ampliando”, se advierte en el mensaje. “Lo que ocurrió en Hiroshima el 6 de agosto de 1945 no puede ni debe volver a ocurrir. El futuro de nuestros hijos y de los hijos de nuestros hijos depende de ello”.

La ceremonia se celebró a un mes del primer aniversario de la aprobación del Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares , que según Guterres “demostró el apoyo internacional que existe para poner fin de manera permanente a la amenaza que representan las armas nucleares, así como la frustración por la lentitud de lograr este objetivo”.

Por su parte, el primer ministro japonés, Shinzo Abe, manifestó durante la ceremonia que Japón “hará esfuerzos extenuantes para servir como un puente entre las potencias nucleares y los estados no nucleares”. No obstante, Japón no se ha adherido al acuerdo signado hace un año y Abe no lo mencionó en esta conmemoración.

La ceremonia reunió a unas 50,000 personas, incluyendo a los denominados hibakusha, personas que sobrevivieron el ataque estadounidense en 1945 o que perdieron a sus seres queridos, y  a embajadores y representantes de 85 países y la Unión Europea.

A las 8:15 a.m. los participantes observaron un minuto de silencio para conmemorar el momento preciso en el que la bomba de uranio Little Boy fue lanzada y detonada sobre Hiroshima el 6 de agosto de 1945, matando a unas 140.000 personas.

Y justo cuando las tensiones mundiales se incrementan ante el riesgo de conflictos entre poderes nucleares, Guterres destacó precisamente a los hibakusha, que son aquellos que sobrevivieron a los ataques atómicos de Estados Unidos en Japón en 1945.

“Ofrezco mi sincero agradecimiento a los hibakusha y al pueblo de Hiroshima por sus décadas de dedicación a educar al mundo sobre la amenaza que representan las armas nucleares para nuestro mundo”, apuntó Guterres en su mensaje. “El mundo necesita su continuo liderazgo moral”.

Guterres viaja hacia Japón donde se reunirá esta semana con el primer ministro Shinzo Abe y con el ministro de relaciones exteriores, Taro Kono. El Secretario General también participará en la 73ª Ceremonia de la Paz en la ciudad japonesa deNagasaki el jueves.


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La destrucción de Hiroshima y Nagasaki en agosto 1945

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Hiroshima y Nagasaki: el fruto de la guerra

Hace 73 años, las ciudades de Hiroshima y Nagasaki, en Japón, fueron, una tras otra, destruidas por dos bombas atómicas. Revivimos este trágico aniversario con las palabras y gestos de los Papas

Luisa Urbani – Ciudad del Vaticano

“Hiroshima y Nagasaki se destacan como las primeras víctimas de la guerra nuclear. Los nombres de muchos – demasiados – lugares son recordados sobre todo porque han sido testigos del horror y el sufrimiento producido por la guerra”. Con estas palabras Juan Pablo II, durante su visita en 1981 al “Memorial de la Paz” de Hiroshima, recordó los terribles acontecimientos de las dos ciudades japonesas que el 6 y el 9 de agosto de 1945 fueron destruidas por las primeras bombas atómicas de la historia. Las explosiones, que de hecho habrían puesto fin trágicamente a la Segunda Guerra Mundial, mataron a un número aún no especificado de personas, sin duda cientos de miles.

La memoria, un compromiso con el futuro y por la paz

Y la memoria es un “bien” porque, como explicó el Papa en Hiroshima, significa “comprometernos con el futuro”, “por la paz” y “renovar nuestra fe en el hombre, en su capacidad de hacer el bien, en su libertad de elegir el bien”. Una memoria que debe pertenecer a todos, pero sobre todo a “los que aman la vida en la tierra” y que “deben instar a los gobiernos a actuar en armonía con las exigencias de la paz”. La paz debe ser siempre el fin, la paz debe ser perseguida y defendida en todas las circunstancias”.

Un peligro siempre actual

Recordar también sirve para evitar que la guerra siga causando daños porque, decía San Juan Pablo II en 1981, la presencia de armas atómicas y su continua producción indican “que existe el deseo de estar preparados para la guerra y de estar preparados para poder iniciarla; también significa que existe el riesgo de que en cualquier momento, en cualquier lugar, de cualquier manera, alguien pueda poner en marcha el terrible mecanismo de la destrucción general”.

Tinieblas que interpelan a quienes se preguntan sobre la vida

Un miedo que el Papa Emérito llamó “oscuridad”. “Después de las dos guerras mundiales, Hiroshima y Nagasaki, nuestro tiempo se ha convertido cada vez más en Sábado Santo”, dijo Benedicto XVI, durante su visita pastoral a Turín, el 2 de mayo de 2010. Las “tinieblas de este día”, dijo entonces el Papa, “interpelan a todos los que se preguntan sobre la vida, de una manera particular a nosotros los creyentes. Nosotros también tenemos que lidiar con esta oscuridad.

Los llamamientos de Francisco

El Papa Francisco, como sus predecesores, ha mostrado repetidamente su preocupación por el uso de armas nucleares y ha hecho un fuerte llamamiento al “desarme integral”. “Hace setenta años -dijo el 9 de agosto de 2015- tuvo lugar el terrible bombardeo atómico de Hiroshima y Nagasaki. Mucho tiempo después, este evento trágico sigue causando horror y repulsión. Se ha convertido en el símbolo del inmenso poder destructivo del hombre cuando hace un uso distorsionado de los avances de la ciencia y la tecnología, y constituye una advertencia perenne a la humanidad para que rechace la guerra para siempre y destierre las armas nucleares y todas las armas de destrucción masiva”.

Y  nuevamente en el 2017, el 2 de diciembre, en el vuelo de regreso de Bangladesh, denunció con preocupación los riesgos actuales: “Hoy estamos en el límite de la legalidad de tener armas nucleares. ¿Por qué? Porque hoy, con un arsenal nuclear tan sofisticado, corremos el riesgo de destruir a la humanidad, o al menos, a una gran parte de la humanidad”.

Francisco y el niño de Nagasaki

Pero aún más fuerte que las palabras del Papa Francisco, vuelve a la memoria un gesto suyo. En el mes de enero de este año, en el vuelo hacia Chile, primera etapa de su vigésimo segundo Viaje Apostólico, el Papa habla a los periodistas expresando su temor de que un accidente pueda desencadenar una guerra nuclear y comparte una foto simbólica. Se trata de una foto instantánea, tomada por el estadounidense Joseph Roger O’Donnell, enviado después de las explosiones nucleares a las dos ciudades japonesas, Hiroshima y Nagasaki. Aparecen dos niños: uno parece adormecido sobre los hombros del otro. En realidad está muerto. “Es un niño con su hermanito muerto en sus espaldas”, dice Francesco, “esperando su turno frente al crematorio de Nagasaki después de la bomba. Me conmovió cuando la vi y me atreví a escribir: “El fruto de la guerra”. Y pensé en imprimirla y dársela a ustedes, porque una imagen así conmueve más que mil palabras”.

Más allá del dolor, la esperanza de la paz

A pesar de tantas atrocidades y muertes, siempre hay esperanza por un mundo de paz. El mismo San Juan Pablo II, alabando la decisión de Japón de transformar el monumento del bombardeo en un monumento de paz en Hiroshima en 1981, dijo: “No puedo dejar de rendir homenaje a la sabia decisión de las autoridades de que el monumento en memoria del primer bombardeo nuclear sea un monumento a la paz. Al hacerlo, la ciudad de Hiroshima y todo el pueblo del Japón han expresado enérgicamente su esperanza por un mundo pacífico y su convicción de que el hombre que hace la guerra también es capaz de construir con éxito la paz. A los que creen en Dios les digo: hagámonos conscientes de que el amor y la participación no son ideales lejanos, sino el camino hacia el fortalecimiento de la paz, la paz de Dios”.


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Para cuándo el compromiso del desarme nuclear total?

El Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares cumple un año

7 Julio 2018

El acuerdo representa el único compromiso vinculante de desarme en un tratado multilateral por parte de los Estados poseedores de armas nucleares, pero sólo ha sido ratificado por 11 países y para entrar en vigor necesita 50.

António Guterres dio la bienvenida al primer aniversario de la adopción del Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares, que representa un “pilar esencial” de la paz y la seguridad internacional y el “corazón” del desarme nuclear y no régimen de proliferación.

“La aprobación del tratado el 7 de julio de 2017 por 122 Estados demostró el fuerte y legítimo apoyo internacional que existe para poner fin de manera permanente a la amenaza que representan las armas nucleares”, dijo su portavoz adjunto, Farhan Haq, en un comunicado publicado el sábado.

El objetivo del histórico tratado internacional es evitar la proliferación de las armas nucleares y la tecnología de armas, promover la cooperación en los usos pacíficos de la energía nuclear y promover el objetivo de lograr el desarme nuclear y el desarme general y completo.

El acuerdo representa el único compromiso vinculante de desarme en un tratado multilateral por parte de los Estados poseedores de armas nucleares.

El comunicado señala que hasta la fecha tiene 59 firmas y 11 ratificaciones. Una vez que 50 Estados hayan ratificado el tratado, entrará en vigor, “convirtiéndose en un elemento importante del régimen de desarme nuclear y no proliferación”.

“Las Naciones Unidas siguen comprometidas con la eliminación total de las armas nucleares como su mayor prioridad de desarme”, concluye la declaración.