Loiola XXI

Lugar de encuentro abierto a seguidor@s de S. Ignacio de Loyola esperando construir un mundo mejor


Deja un comentario

Tres de cada 10 personas carecen de agua potable.

Tres de cada 10 personas no tienen acceso a agua potable

Una mujer lleva agua agua desde una fuente a las afueras de su asentamiento ilegal en el área de Chandmari Juggi, en Uttar Pradesh, India. Foto: UNICEF / Prashanth Vishwanath

12 de julio, 2017 — Tres de cada diez personas en el mundo, o 2.100 millones, carecen de acceso a agua potable en el hogar, además de que seis de cada diez, o 4.500 millones, no poseen servicios de sanidad adecuados, según un nuevo informe conjunto de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF.

La conclusión fundamental del informe es que demasiadas personas todavía no tienen acceso a estos beneficios, especialmente en las zonas rurales.

Las agencias de la ONU señalaron que el agua potable, el saneamiento y la higiene en el hogar no deben ser un privilegio sólo de los ricos o quienes viven en centros urbanos. Se trata de algunos de los requisitos más básicos para la salud humana.

Todos los países tienen la responsabilidad de garantizar que los ciudadanos puedan acceder a ellos, subrayaron.

El informe reconoce que miles de millones de personas han ganado acceso a agua potable y saneamiento desde el año 2000, pero estos no necesariamente proporcionan un servicio seguro.

Muchos hogares, centros de salud y escuelas carecen de agua y jabón para lavarse las manos.

Esto pone en riesgo la salud de las personas, pero especialmente de los niños pequeños, de contraer enfermedades como la diarrea.

El resultado es que cada año, 361.000 menores de cinco años mueren por ese padecimiento. La baja calidad de esos servicios también está vinculada a otras enfermedades como el cólera, la disentería, la hepatitis A y la tifoidea.


Deja un comentario

Los niños y la carencia de agua potable de aquí al 2.040

22 de marzo, 2017 — En el Día Mundial del Agua, el Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF) presentó un informe en el que se afirma que dentro de dos décadas, uno de cada cuatro niños –unos 600 millones- vivirá en zonas con recursos extremadamente limitados de agua.

El documento analiza las amenazas a las vidas y el bienestar de los niños a causa del agotamiento de las fuentes de agua y las distintas formas en que el cambio climático intensificará estos riesgos en los próximos años.

Afirma que 36 países padecen en la actualidad estrés extremo por falta de agua, que se produce cuando la demanda del líquido excede el abastecimiento renovable disponible.

Asimismo, considera que el aumento de la población, el incremento en el consumo y la demanda de agua están mermando los recursos hídricos en todo el mundo.

Todos estos factores obligan a los niños a utilizar agua insalubre, que les expone a enfermedades potencialmente letales como el cólera y la diarrea.

El director ejecutivo de UNICEF, Anthony Lake, instó a los gobiernos a planificar los cambios en el suministro y la demanda de agua en los próximos años y a otorgar prioridad a los niños más vulnerables en el acceso al agua potable por encima de otras necesidades hídricas.


Deja un comentario

Día mundial del agua. Las aguas residuales y su importancia.

Las aguas residuales también pueden ser herramientas para el desarrollo sostenible

Planta de tratamiento de agua en Manila, Filipinas. Foto: Danilo Pinzon / Banco Mundial

22 de marzo, 2017 — Aguas residuales como las que quedan después de lavar los platos o incluso utilizar el baño, pueden ser un recurso inestimable para satisfacer la creciente demanda mundial de agua dulce y diversas materias primas.

Este es uno de los mensajes incluidos en el Informe de la ONU sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos en el Mundo 2017, lanzado este miércoles en Sudáfrica, con motivo del Día Mundial del Agua.

Según ONU-Agua, en las naciones de bajos ingresos sólo se trata un 8% de las aguas residuales domésticas e industriales, un porcentaje muy pequeño comparado con el de los países desarrollados, donde un 70% de esas aguas son sometidas a tratamiento.

Daniela Bostrom, es la portavoz del Programa Mundial de Evaluación de los Recursos Hídricos de la ONU.

“Si el agua no se trata y se regresa al medio ambiente esto causa toxicidad y puede afectar la biodiversidad”, dijo.

La contaminación con agentes patógenos procedentes de los excrementos humanos y animales afecta a casi un tercio de los cursos fluviales de América Latina, África y Asia, y pone en peligro la vida de millones de personas. Esto contribuye a la propagación de enfermedades tropicales como el cólera y el dengue.

El Informe de la ONU sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos en el Mundo 2017, advierte que en un futuro próximo el volumen de aguas residuales que necesitan tratamiento aumentará dramáticamente en los países menos desarrollados y si no se toman medidas ahora, la situación podría convertirse en crítica. Sólo en 2012, más de 800 mil personas murieron a causa del agua contaminada.

En el reporte, ONU-Agua exhorta a reutilizar las aguas residuales, perdiendo el estigma de beber las aguas correctamente procesadas y también a verter menos.

“Las municipalidades pueden limpiar sus calles con éstos líquidos, las empresas pueden utilizarlos para sus sistemas de calefacción y refrigeración”, agregó Bostrom.

Se espera que para 2020 aumente en un 50% el mercado para el tratamiento de aguas residuales destinadas a usos industriales. Debido a su contenido orgánico, estas aguas también son útiles como fertilizantes a nivel agrícola y sus minerales pueden ser extraídos para producir biogás y energía.

En el Día Mundial del Agua, la ONU recordó que podemos dejar de aportar al crecimiento desmedido de las aguas residuales con medidas tan simples con cerrar la llave cuando nos cepillemos los dientes.


Deja un comentario

El problema del agua en el mundo: una emergencia grave y actual. Palabras del Papa Francisco

“Contra la gran sed, Francisco siguiendo las huellas de Wojtyla”

Monseñor Giampietro Dal Toso, Secretario Delegado del Dicasterio vaticano para el Servicio al Desarrollo Humano Integral, describe las iniciativas del Papa contra la sequía

“Contra la gran sed, Francisco siguiendo las huellas de Wojtyla”

14
0
Pubblicato il 18/03/2017
Ultima modifica il 18/03/2017 alle ore 19:36
GIACOMO GALEAZZI
CIUDAD DEL VATICANO

«Francisco recoge el testimonio de San Juan Pablo II en la lucha contra la sequía», explicó a Vatican Insider monseñor Giampietro Del Toso, Secretario Delegado del Dicasterio vaticano para el Servicio al Desarrollo Humano Integral. Participando en el seminario sobre el derecho al agua organizado por la Pontificia Academia de las Ciencias en la Casita Pío IV, Jorge Mario Bergoglio se preguntó si «estamos en camino hacia la gran guerra mundial por el agua», y su discurso llamó la atención sobre una cuestión geopolítica descuidada por la comunidad internacional.

 

La ONU prevé que, debido al cambio climático, antes de 2030 casi la mitad de los habitantes del planeta vivirá en zonas con elevado «estrés hídrico». África tendrá entre 75 y 250 millones de personas sometidas a esta presión. Además, la falta de agua en algunas zonas áridas y semi-áridas provocará el desplazamiento de entre 24 y 700 millones de personas.

 

En la encíclica «Laudato si’» sobre el cuidado de la casa común, Francisco afrontó la emergencia de la sequía. En continuidad, subrayó Del Todo, con su predecesor polaco, que en mayo de 1980, durante su viaje a Ghana y Costa de Marfil, se detuvo durante algunas horas en Ouguagadongu, capital de Burkina Faso (entonces se llamaba todavía Alto Volta) y lanzó un dramático llamado para que el mundo socorriera a los países del Sahel, en donde se estaba viviendo «la gran sed». «Yo, Juan Pablo II, obispo de Roma y sucesor de Pedro —dijo solemnemente el Papa—, no puedo callar cuando mis hermanos y hermanas se ven amenazados: hablo en nombre de los que no tienen voz, en nombre de los inocentes que mueren porque no tienen agua, no debemos esperar que la sequía llegue de nuevo, tremenda y devastadora». Y añadió: «No debemos esperar que de la arena llegue la muerte, no permitamos que el porvenir de estos pueblos se vea amenazado para siempre».

 

EL llamado de Wojtyla fue acogido principalmente por los católicos alemanes que, en noviembre del mismo año, en ocasión de la visita papal a Alemania, ofrecieron al Pontífice una generosa suma, que sirvió para la creación de una Fundación por el Sahel, encomendada, desde su nacimiento, al Pontificio Consejo Por Unum, que ahora forma parte del dicasterio para el Servicio al Desarrollo Humano Integral.

 

El llamado de Francisco se conecta, subrayó Del Toso, con esa visita de hace 37 años de Juan Pablo II, en la franja del Sahel, es decir las bellas tierras quemadas por la sequía: Burkina Faso, Cabo Verde, Chad, Gambia, Guinea Bissau, Malí, Mauritania, Níger y Senegal. Mediante la ayuda de la Santa Sede solamente en los últimos años han sido financiados 43 proyectos en estas zonas centrales de África, con un apoyo de 550 mil dólares.Hasta ahora, la fundación vaticana ha realizado 3200 infraestructuras en contra de la sequía, por un total de 37 millones de dólares. Signos concretos de la atención con respecto a una situación general alarmante. Por ejemplo, en las zonas rurales de Kenya, solamente el 56,8% de la población tiene acceso al agua, y solo el 30% posee servicios higiénicos adecuados.

 

Los refugiados climáticos previstos a medio plazo por las organizaciones internacionales son, efectivamente, 150 millones. Se corren grandes riesgos de salud debido a la falta de higiene: 5 mil 600 millones de personas viven en zonas que se encuentran con elevados riesgos por la falta de recursos hídricos y por el estado de salud de la biodiversidad de los ambientes de aguas dulces. Según el informe de las Naciones Unidas, «con una población mundial de más de 6 mil millones, algunos países ya han tocado los límites de los propios recursos hídricos». El escenario se vuelve mucho más alarmante si se tiene en cuenta la plaga de la sequía que afecta a gran parte del sur del mundo, y el constante desaparecer de los hábitats acuáticos debido a la contaminación del mar y de los mantos acuíferos. Según la ONU, hay que afrontar el declive de la biodiversidad y la degradación de los ecosistemas, impedir la fuerte reducción (cuando no la desaparición) de forestas tropicales, zonas húmedas y mantos lacustres y fluviales.

 

«Papa Francisco ha citado las cifras oficiales publicadas por la ONU: cada día, miles de niños mueren debido a enfermedades relacionadas con el agua, y el agua contaminada es consumida cada día por millones de personas», subrayó el prelado. Por ello, el número 6 de los 17 Objetivos para el desarrollo sostenible planteados por la ONU en la Agenda para 2030, es el de «garantizar a todos la disponibilidad y la gestión sostenible del agua y de las estructuras sanitarias». El agua es vida, advierte el informe anual de las Naciones Unidas: «El ciclo hídrico representa un elemento indispensable para todas las sociedades humanas, del cual dependen la salud y la supervivencia». Pero «el calentamiento de la superficie terrestre, provocado por el aumento de los gases (que incrementan el efecto invernadero natural), el cambio climático, la cada vez mayor difusión de prácticas para modificar el uso de suelos y los lechos de los ríos», además del aumento indiscriminado de la irrigación y de otros consumos hídricos, están determinando una emergencia para todo el planeta. Más del 25% de los ríos en el mundo se seca antes de llegar a los océanos».


Deja un comentario

La crisis mundial del agua. Su importancia. Palabras del Papa

“¿Estaremos camino a una gran guerra por el agua?”

El Papa defiende el acceso universal al agua segura como un derecho fundamental de todos los seres humanos. Recuerda que el respeto de este líquido es determinante para la sobrevivencia de las personas y decide el futuro de la humanidad

Sequía

32
0
Pubblicato il 24/02/2017
Ultima modifica il 24/02/2017 alle ore 17:00
ANDRÉS BELTRAMO ÁLVAREZ
CIUDAD DEL VATICANO

«No se olviden: cada día mil niños mueren por enfermedades ligadas a la falta de agua». Las estadísticas de las Naciones Unidas son desgarradoras. Las recordó hoy el Papa, dos veces en el mismo discurso, dirigido a los participantes en una cumbre sobre el vital líquido en el Vaticano. Advirtió que este es un problema que afecta todos y, saliéndose del mensaje preparado, exclamó: «Yo me pregunto si, en medio de esta tercer guerra mundial a pedacitos que vivimos, no estamos en camino hacia la gran guerra mundial por el agua».

 

“Derecho al agua” es el título del seminario convocado por la Academia Pontificia para las Ciencias del Vaticano y la Cátedra del Diálogo y la Cultura del Encuentro. Durante dos días expertos, líderes sociales y políticos, gobernantes y sindicalistas, discutieron sobre la emergencia mundial por el agua. Al final redactaron un manifiesto titulado “Declaración de Roma”, firmada primero por el propio Francisco.

 

En la sala central de la Casina Pío IV, ubicada en el corazón de los Jardines Vaticanos, el pontífice se dirigió a los asistentes en español. Recordó que el agua es el comienzo de todo, no sólo desde el punto de vista científico sino también teológico. Pero aclaró que no toda agua es vida: solo aquella que es segura y de calidad.

 

«Toda persona tiene derecho al acceso al agua potable y segura; este es un derecho humano básico, y una de las cuestiones fundamentales en el mundo actual. Es doloroso ver cuando en la legislación, de un país o de un grupo de países, no se considera al agua como un derecho humano. Más doloroso aún es cuando se quita lo que estaba allí y se borra este derecho humano», advirtió, hablando en español.

 

«Es un problema que afecta a todos y hace que nuestra casa común sufra tanta miseria y clame por soluciones efectivas, realmente capaces de superar los egoísmos que impiden la realización de este derecho vital para todos les seres humanos. Es necesario otorgar al agua la centralidad que merece en el marco de las políticas públicas», insistió.

 

La reunión de estos días estuvo encabezada por el canciller de la Academia Pontificia, el arzobispo Marcelo Sánchez Sorondo, y Luis Liberman, el director de la Cátedra de Diálogo, iniciativa que vincula a universidades e instituciones diversas en Argentina. Con ellos presidió también el cardenal Claudio Hummes, arzobispo emérito de Sao Paulo en Brasil y presidente emérito de la Congregación para el Clero del Vaticano.

 

Tocó al purpurado, viejo amigo de Francisco, darle la bienvenida al Papa. Al hacerlo, hablando en español, aseguró que la «crisis hídrica» es parte de una «global crisis climática y ambiental». Indicó algunas de sus consecuencias: la alteración del ciclo del agua en el planeta, la contaminación de las aguas, la «grave y devastadora» incidencia de la deforestación, la creciente escasez de las aguas, la dificultad de los pobres a tener acceso suficiente al agua potable, pese a que esta debe ser considerada como bien universal y debería estar disponible para todos los seres humanos.

 

Esos fueron los temas del seminario. Con ellos coincidió Jorge Mario Bergoglio. Él hizo referencia a las cifras «desgarradoras» y que «no pueden dejar indiferentes». Estableció que cada día millones de personas consumen agua contaminada. «Estos datos son muy graves; se debe frenar e invertir esta situación. No es tarde, pero es urgente tomar conciencia de la necesidad del agua y de su valor esencial para el bien de la humanidad», añadió.

 

Más adelante subrayó que el respeto del agua es una condición necesaria para el ejercicio de los demás derechos humanos. Por eso urgió a promover una «cultura del cuidado» que una en una causa común a todas las fuerzas necesarias: científicos, empresarios, gobernantes y políticos.

 

Aseguró que unidas por una misma causa las voces ya no serán individuales o aisladas, sino «el grito del hermano que clama a través nuestro, es el grito de la tierra que pide el respecto y el compartir responsablemente de un bien, que es de todos». En este impulso – aclaró – es imprescindible la acción de cada Estado como garante del acceso universal al agua segura y de calidad.

 

«Nuestro derecho al agua es también un deber con el agua. Del derecho que tenemos a ella se desprende una obligación que va unida y no puede separarse. Es ineludible anunciar este derecho humano esencial y defenderlo — como se hace —, pero también actuar de forma concreta, asegurando un compromiso político y jurídico con el agua», puntualizó.


Deja un comentario

Falta de agua potable en Siria

OCHA: 5,5 millones de personas siguen sin agua en Siria

Camión de UNICEF transporta agua para 1250 familias en Siria. Foto: UNICEF/Al-Haj Omar

03 de enero, 2017 — Al menos 5,5 millones de personas continúan sin agua en la ciudad de Damasco desde el 22 de diciembre debido a los combates en el área de Wadi Barada, donde se origina gran parte del suministro para la ciudad.

La Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) expresó preocupación por la salud de la población ya que esta situación podría fomentar enfermedades causadas por agua contaminada, que afectan especialmente a los niños.

En un comunicado, el equipo humanitario de Naciones Unidas en Siria, declaró que el suministro de agua fue atacado deliberadamente.

“No estamos en posición de decir quién atentó contra el suministro de agua, pero claramente no dejó de funcionar de forma espontánea”, subrayó Jean Laerke, portavoz de la Oficina en una conferencia de prensa en Ginebra.

Por su parte las autoridades sirias activaron un plan de emergencia para satisfacer la demanda mínima de la ciudad de Damasco. Se están utilizando camiones para distribuir agua principalmente a escuelas, hospitales, panaderías y algunos vecindarios.

Como parte de la respuesta de las Naciones Unidas en materia de agua, saneamiento e higiene en Siria, la ONU rehabilitó y equipó varios pozos en la ciudad y sus alrededores que cubren aproximadamente un tercio de las necesidades diarias de agua. Desde el 22 de diciembre, esos pozos han sido la única fuente del preciado líquido para la población.

Asimismo, Naciones Unidas están suministrando combustible y generadores para aumentar la capacidad de bombeo de agua, financiando obras de reparación y transportando agua a 50 escuelas prioritarias y algunas zonas rurales de Damasco.


Deja un comentario

El agua y el desarrollo económico. Día int. del agua.

ONU subraya el papel del agua como fuente de empleo y crecimiento económico

Una mujer somalí saca agua de un estanque hecho con apoyo del PNUD para aliviar a las comunidades afectadas por la sequía. Foto: PNUD Somalia

22 de marzo, 2016 — Al menos tres de cada cuatro empleos en el mundo dependen de la disponibilidad de agua. Su escasez y los problemas de acceso a ella y al saneamiento pueden limitar el crecimiento económico y la generación de puestos de trabajo en los próximos años, alerta un informe de Naciones Unidas dado a conocer hoy, con motivo del Día Mundial del Agua.

El director general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Guy Ryder, destacó en un mensaje en video la relación intrínseca entre el agua y el empleo.

“En la actualidad, casi la mitad de los trabajadores del mundo, 1.500 millones de personas, trabajan en sectores dependientes del agua y casi todos los puestos de trabajo estriban en ese recurso y en los que deben asegurar su provisión. No obstante, millones de estos empleados no están reconocidos o protegidos por derechos laborales básicos”, señaló Ryder.

El director general de la OIT instó a capacitar y proteger a los empleados del área y subrayó que esos puestos deben ofrecer condiciones dignas, además de seguridad laboral y salarios decentes.

El informe de la OIT también indica que el agua desempeña un papel fundamental en la transición hacia una economía más verde y en la consecuente creación de empleos. Cita datos de la Agencia Internacional de Energía Renovable de que en 2014 había 7,7 millones de personas empleadas en las energías renovables en el mundo.

Otro aspecto importante es la calidad del agua para conservar los medios de subsistencia de trabajadores como los pescadores y los agricultores que dependen de ella para su producción.

En el caso de América Latina, el informe indica que si la región invirtiera 1.000 millones de dólares en el desarrollo del abastecimiento de agua y el del saneamiento, eso generaría 100.000 nuevos empleos.