Loiola XXI

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Procesos de canonización. Próximos santos, beatos, venerables. Newman, Garcia Nieto y Moscoso

Publicado: Miércoles, 13 Febrero 2019

El P. García Nieto será declarado venerable

El pasado 12 de febrero, el Santo Padre Francisco recibió en audiencia al Card. Angelo Becciu, Prefecto de la Congregación de las Causas de los Santos y autorizó a dicha congregación a promulgar los decretos concernientes a dos milagros, un martirio y 5 virtudes heroicas. Por ellos, entre otros, será proclamado santo el cardenal Newman; será proclamado beato (martir) el jesuita ecuatoriano Emilio Moscoso y venerable el jesuita español Manuel García Nieto.

Nieto nació el 5 de abril de 1984 en Macotera (Salamanca). Tuvo un hermano sacerdote y dos hermanas religiosas. Como sacerdote diocesano, trabajó seis años al servicio de su diócesis, los dos primeros con el cargo de coadjutor en Cantalapiedra (Salamanca), y los otros en la parroquia del pueblo salmantino de Santa María de Sando.

Entró en la Compañía de Jesús el 30 de julio de 1926 en Carrión de los Condes (Palencia). Acabo el noviciado, repasó la teología en Oña (Burgos) un año y su primer y único destino (1929-1969) fue de padre espiritual y profesor de teología pastoral y teología espiritual en el Seminario Pontificio de Comillas (Cantabria). Aquí permaneció hasta su muerte, a excepción de un año de la guerra civil (1936-1937) que permaneció oculto en Santander (Cantabria) y refugiado en Bilbao.

Se sintió llamado a la “santidad sacerdotal” en su vida y en la de muchos sacerdotes a los que dirigió espiritualmente. Acostumbraba a dar ejercicios de mes a sacerdotes y obispos cada verano. Hombre de oración permanente, y dotado con el don de la palabra, destacó por su amor a Cristo, al sacerdocio y a los necesitados. El pueblo de Comillas le llamaba el “padre de los pobres”, a los que ayudó de distinta manera. Por ejemplo, fundando la “Escuela de Pescadores” para su instrucción básica.

Falleció en Comillas el 13 de abril de 1974. Su funeral concregó a numerosos sacerdotes por la gran estima que le tenían. Con el reconocimiento de sus virtudes heroicas será declarado venerable.

Emilio Moscoso

Además, se reconocerá el martirio por odio a la fe del Siervo de Dios Emilio Moscoso, sacerdote jesuita nacido en Cuenca (Ecuador), el 21 de abril de 1846. Entró en la compañía 24 de abril de 1864. Tras su formación y la tercera probación (1879) que realizó en Manresa (España) enseñó (1880-1881) gramática e historia en el colegio de Lima (Perú). Vuelto a el Ecuador fue ministro (1882-1886) del colegio de Quito y después pasó al de Riobamba del que fue vicerrector desde 1893. En 1895 estalló una revolución contra el gobierno del liberal Eloy Alfaro, cuyos jefes, en ausencia del P. Moscoso, se atrincheraron en el colegio jesuita de Riobamba. Al volver, el P. Moscoso no pudo evitar que el colegio se tranformara en un campo de batalla. Fue asesinado en su cuarto mientras rezaba el rosario el 4 de mayo de 1897.

Sobre él hablaba en esta entrevista el Postulador General de la Compañía de Jesús, Pascual Cebollada.

Publicado: Miércoles, 13 Febrero 2019


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Gracias al necesario milagro, podrá ser canonizado el Cardenal Beato Newman

2019.02.13 CARDINALE NEWMAN19 de septiembre de 2010, día en que el Papa Benedicto XVI presidió la beatificación del Cardenal John Henry Newman  

El Cardenal inglés John Henry Newman, próximamente santo

Con el reconocimiento de un nuevo milagro atribuido a su intercesión, el Cardenal inglés Newman será canonizado. Su vida fue una peregrinación a la verdad. Y, de hecho, en el epitafio de su tumba se lee: “Ex umbris et imaginibus in veritatem” – “De las sombras y los fantasmas a la verdad”

Ciudad del Vaticano

Nacido en Londres en 1801, de joven fue consagrado diácono de la Iglesia Anglicana. Después de un intenso camino de reflexión y oración, comprendió que la Iglesia de Roma era la verdadera guardiana de las enseñanzas de Jesucristo y se convirtió a la fe católica. En 1847 fue ordenado sacerdote e instituyó el Oratorio de San Felipe Neri en Inglaterra. Creado Cardenal por el Papa León XIII, murió en Edgbaston el 11 de agosto de 1890. Mientras otra fecha significativa que tiene que ver con su vida la del 19 de septiembre de 2010, día en que el Papa Benedicto XVI presidió su beatificación.

Búsqueda de la verdad

Durante la vigilia de oración con motivo de su beatificación, el 18 de septiembre de 2010 en Londres, Benedicto XVI recordaba las enseñanzas del Cardenal Newman con estas palabras: “Nos enseña que si hemos aceptado la verdad de Cristo y comprometido nuestra vida por él, no puede haber separación entre lo que creemos y la forma en que vivimos nuestras vidas”. Y añadía: “La existencia de Newman nos enseña que la pasión por la verdad, por la honestidad intelectual y por la conversión genuina implica un gran precio que pagar. La verdad que nos hace libres no puede ser retenida para nosotros mismos; exige testimonio, necesita ser escuchada, y en el fondo, su poder de convencer viene de sí misma y no de la elocuencia humana o de los razonamientos en los que puede ser puesta”.

Entrar en el puerto después de una travesía agitada

De modo que la vida del Beato John Henry Newman estuvo marcada por la búsqueda de la verdad. Y en sus escritos, compara su camino de conversión con el desembarco en el puerto después de una furiosa tempestad:

“ En el momento de la conversión, yo mismo no me daba cuenta del cambio intelectual y moral que había tenido lugar en mi mente. No me parecía que tuviera una fe más firme en las verdades fundamentales de la revelación, ni un mayor dominio sobre mí; mi fervor no había crecido; pero tenía la impresión de entrar en el puerto después de una travesía agitada; por eso mi felicidad, desde entonces y hasta hoy, ha permanecido inalterable ”

 

Una vida llamada a la santidad

Durante la Misa de Beatificación del 19 de septiembre de 2010 en Birmingham, Benedicto XVI recordaba que el Cardenal Newman “vivió profundamente esta visión tan humana del ministerio sacerdotal en sus desvelos pastoral por el pueblo de Birmingham, durante los años dedicados al Oratorio que él mismo fundó, visitando a los enfermos y a los pobres, consolando al triste, o atendiendo a los encarcelados. No sorprende que a su muerte, tantos miles de personas se agolparan en las calles mientras su cuerpo era trasladado al lugar de su sepultura, a no más de media milla de aquí”.

El corazón habla al corazón

El lema del Cardenal Newman, Cor ad cor loquitur (el corazón habla al corazón”) – subrayaba el Papa Ratzinger – “nos da la perspectiva de su comprensión de la vida cristiana como una llamada a la santidad, experimentada como el deseo profundo del corazón humano de entrar en comunión íntima con el Corazón de Dios”.


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Se ha iniciado oficialmente el proceso de beatificación de Pedro Arrupe S.J.

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Inicia en Roma el Proceso de beatificación del padre Arrupe

Una vida intensa marcada por su espíritu misionero y su visión evangelizadora: Vatican News comparte un video con algunos de los momentos más destacados de la historia del padre Pedro Arrupe.

Ciudad del Vaticano

La sesión de apertura para el inicio de la investigación diocesana sobre la vida, las virtudes heroicas, la fama de santidad y los signos del Siervo de Dios Pedro Arrupe Gondra, jesuita, 28° Superior General de la Compañía de Jesús; tuvo lugar el 5 de febrero de 2019, a las cuatro de la tarde hora local de Roma, en la Sala de la Reconciliación establecida para el Tribunal del Palacio Apostólico Lateranenses.

La ceremonia fue presidida por el Cardenal Vicario Angelo De Donatis. Participaron el delegado episcopal, Mons. Slawomir Oder; el promotor de justicia, Mons. Giuseppe D’Alonzo; el notario actuario, Dr. Marcello Terramani; y el notario asistente, Sr. Francesco Allegrini; así como el postulador de la causa el padre Pascual Cebollada, jesuita.

Palabras del Card. De Donatis

En su discurso con ocasión del proceso de apertura, el Card. De Donatis resaltó algunas características de los valores eclesiales y la fama de santidad que marcaron la vida y obra del padre Arrupe, a quien definió como “un verdadero hombre de Iglesia, una Iglesia que en 1965, había concluido el Concilio Ecuménico Vaticano II y trataba de ponerlo en práctica”.

«En este período, a menudo turbado, demostró en todo momento su profunda pertenencia a la Iglesia y su deseo ferviente, humilde y firme de obedecer a la Santa Sede y al Santo Padre (Pablo VI, Juan Pablo I, Juan Pablo II). Intentó integrar los mejores valores de la tradición con los necesarios para adaptar el cristianismo a los nuevos tiempos, y siempre quiso dirigir la Compañía de Jesús con entusiasmo según las directrices del Vaticano II. Por eso, el P. Kolvenbach hablaba de él como de un “profeta de la renovación del Concilio”», añadió De Donatis.

Por otra parte, el purpurado señaló que esta renovación «ha tocado profundamente la vida de los jesuitas, y ha tenido consecuencias en los Institutos de Vida Religiosa y Consagrada, especialmente en la comprensión actualizada de la consagración y los votos, la vida comunitaria, la misión y la vida espiritual; ya que el sacerdote jesuita acompañó a muchos de ellos en su ministerio y propuso cursos de ejercicios y conferencias sobre la vocación sacerdotal: “Animó a los laicos a asumir sus responsabilidades tanto en las escuelas de la Sociedad como en asociaciones internacionales como las Comunidades de Vida Cristiana o el Apostolado de la Oración; hoy Red Mundial de la Oración del Papa“.

Valores eclesiales y fama de santidad

Otra rasgo característico de la personalidad del sacerdote jesuita que destacó el Cardenal Vicario fue el de su espíritu misionero: “La fama de santidad, que el Siervo de Dios ya gozaba en la vida, se ha extendido y se sigue extendiendo cada día más después de su muerte. Arrupe tiene una multitud de devotos no sólo en Roma, donde murió, sino también en otros países, donde su ejemplo ha permanecido presente y la Compañía de Jesús está muy extendida”.

“Muchos jesuitas -desde el noviciado- y no jesuitas se alimentan espiritualmente de sus escritos. Una veintena de cartas postulatorias, solicitadas y recibidas de todo el mundo, dan fe de esta reputación. Su figura sigue siendo admirada y venerada, y muchos confían en su intercesión. Un ejemplo de su memoria, legado y continuación de su reputación de santidad, es el número – varios cientos – de comunidades, casas, obras apostólicas y programas en todo el mundo que llevan su nombre. Dan testimonio del reconocimiento de las notables virtudes de este extraordinario cristiano”, concluyó De Donatis.

Arrupe y su sueño misionero

Vatican News comparte un video con algunas imágenes de los momentos más destacados de la historia del padre Pedro Arrupe, nacido en Bilbao en 1907 y fallecido en Roma, en 1991. Realizados los estudios de filosofía en Oña (Burgos) y luego en Marnesse (Bélgica), Pedro Arrupe estudió teología y psiquiatría en Valenburg (Holanda), donde fue ordenado sacerdote el 30 de julio de 1936. Al año siguiente se trasladó a Estados Unidos, donde profundizó sus estudios teológicos y desarrolló su apostolado en favor de inmigrantes españoles y sudamericanos.

 

En 1938 puso en práctica su sueño de ser misionero en Japón, alternando su apostolado con clases de español en la Universidad de Vamaguchi, y con el desempeño de diversos cargos en el interior de la Compañía: maestro de novicios, procurador de la Misión y primer provincial de los jesuitas en Japón cuando la Misión pasó a ser Provincia.

Gracias a su talento organizativo, dio un gran empuje al crecimiento de la Compañía durante su gobierno, así como a la Universidad de Sophia que los jesuitas tienen en Tokio.

Testigo de la bomba atómica en Hiroshima

Siendo maestro de novicios en Nagartsuka, pueblo cercano a Hiroshima, fue testigo del terrible punto final de la II Guerra Mundial: la explosión de la primera bomba atómica, experiencia que recogió en su libro Yo viví la bomba atómica. En 1950 fue llamado a Roma para informar a Pío II sobre la marcha de la Misión; el papa le delegó entonces para visitar en su nombre algunos países como España, Portugal, Estados Unidos y Cuba.

 

Asimismo, en 1965 fue elegido general de la Compañía de Jesús, en sustitución del belga Jean Baptiste Janssens. En calidad de General de los jesuitas, tomó parte de las sesiones del Concilio Vaticano II, siempre al lado de los sectores más progresistas. Su propuesta de acercamiento a las clases pobres y desheredadas del Tercer Mundo encontró buena acogida por parte del papa Pablo VI.

Con Arrupe a la cabeza, la Compañía adoptó una posición de compromiso social ampliamente correspondida por sus miembros, especialmente en Filipinas, América Central y Brasil, y acogió abiertamente la Teología de la Liberación. Un símbolo de este compromiso por los pobres fue el hecho de abrir para las clases desposeídas los colegios que hasta entonces habían estado destinados a las clases más ricas.

Enfermedad y sustitución como prepósito de la Compañía

Al mismo tiempo, el sacerdote español fue el creador, en 1980, del Servicio Jesuita a Refugiados (JRS; siglas en inglés Jesuit Refugee Service), organización de la Compañía de Jesús para la ayuda de los refugiados.

En 1981, una trombosis cerebral le privó de su capacidad de movilización, lo que hizo que en 1983, el capítulo de los jesuitas eligiera como nuevo general al holandés Peter-Hans-Kolvenbach.

Después de casi diez años de dolorosa inactividad -considerada por los suyos como una especie de ofrenda por la Compañía, la Iglesia y la Humanidad- falleció el 5 de febrero de 1991 en la casa generalicia de los jesuitas en Roma. Días antes, ya en agonía, le había visitado Juan Pablo II. A su funeral en la Iglesia del Gesù de Roma asistió una inmensa multitud.

28 años después de su fallecimiento, ha iniciado en Roma el proceso para la causa de su Beatificación.


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Hoy inicia el proceso de beatificación de Pedro Arrupe S.J.

Postulador de los Jesuitas: P. Arrupe, un modelo de vida evangélica

Este martes, 5 de febrero, se celebrará en Roma la Apertura del proceso de Beatificación del P. Pedro Arrupe Gondra (1907-1991), 28º Superior General de la Compañía de Jesús. La sesión, presidida por el Cardenal Angelo de Donatis, Vicario General de la Diócesis de Roma, tendrá lugar en el Palacio Apostólico de San Juan de Letrán.

Renato Martinez – Ciudad del Vaticano

“Es la Compañía de Jesús la que pide a la Iglesia y ofrece a esta persona, a su 28º Superior General que murió en 1991, para que la Iglesia haga un discernimiento sobre sus virtudes, y pueda juzgar si esta persona es digna de ser un modelo de vida evangélica para todos, es decir, si en el fondo es santo”, con estas palabras el P. Pascual Cebollada, S.J., Postulador General de la Compañía de Jesús presenta la causa de Beatificación del P. Pedro Arrupe Gondra (1907-1991), 28º Superior General de la Compañía de Jesús.

“Nosotros – precisa el jesuita – creemos que si, por eso lo presentamos fundamentalmente por dos razones: la primera porque es un hombre de Dios, es un hombre que en su comportamiento, en sus escritos, en su relación con las personas y en sus decisiones es alguien guiado por el Espíritu Santo, confiado en el Padre y arraigado en Jesucristo; y en segundo lugar es un hombre de la Iglesia, es un hombre que en todo está junto a esa Iglesia del Vaticano II, que es la Iglesia que le toca vivir y junto a esa tradición y esa novedad típica de cada momento de cambio, en el que el P. Arrupe es una persona central para toda la Iglesia”.

Entrevista al P. Pascual Cebollada

Apertura del proceso de Beatificación

La Apertura del proceso de Beatificación tendrá lugar este martes, 5 de febrero, en el Palacio Apostólico de San Juan de Letrán y estará presidida por el Cardenal Angelo de Donatis, Vicario General de la Diócesis de Roma. En la sesión se dará lectura al acto jurídico, por parte del notario Dott. Marcello Terramani. A continuación, los otros miembros del jurado prestarán juramento. Entre ellos el P. Pascual Cebollada SJ (postulador de la causa), Mons. Slawomir Oder (delegado legal) y Giuseppe D’Alonzo (el «promotor de justicia»). El acto comenzará y concluirá con cantos para la oración.

El P. Pascual Cebollada, postulador de la causa del P. Arrupe, ha invitado a todas las comunidades jesuitas a celebrar la Eucaristía este día dando gracias por la vida de este antiguo Superior General, en el 28º aniversario de su muerte. Así, toda la Compañía de Jesús estará unida por la oración en el momento de la apertura oficial del proceso de su causa de Beatificación.

Entrevista al P. Pascual Cebollada
05 febrero 2019, 14:00


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Febrero 5: comienzo oficial de la causa de beatificación de P. Arrupe

 

Comienzo oficial de la causa del P. Arrupe

31 de enero de 2019 de loiolaxxi Deja un comentario

La causa del Padre Arrupe

El P. Arturo Sosa, Superior General de la Compañía de Jesús, les invita a seguir la sesión de apertura de la Causa de Beatificación y Canonización del R. P. Pedro Arrupe Gondra (1907-1991), 28º Superior General de la Compañía de Jesús, presidida por Su Eminencia Angelo Cardenal De Donatis, Vicario General de la Diócesis de Roma.
Esta sesión tendrá lugar en el Aula della Conciliazione, en el Palacio Apostólico de Letrán, Piazza San Giovanni in Laterano, el martes 5 de febrero de 2019, a las 16.00 horas en punto.

Propuesta a las comunidades jesuitas de todo el mundo

El P. Pascual Cebollada, postulador de la causa del P. Arrupe, invita a todas las comunidades jesuitas a celebrar la Eucaristía el martes 5 de febrero, cuando les convenga, dando gracias por la vida de nuestro antiguo Superior General en el 28º aniversario de su muerte. Así, toda la Compañía de Jesús estará unida por la oración en el momento de la apertura oficial del proceso de su causa de beatificación.

El acontecimiento en directo en TELEPACE

Quien no se encuentre en Roma puede ver el acto en vivo en TelePace-Roma.
En Sky, canal 515 – En Roma en el canal digital 73 o 214 en HD.

En cualquier parte del mundo (streaming) en https://telepacenews.it/diretta


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Comienza la causa de beatificación del jesuita Pedro Arrupe

de Rome


La causa del P. Pedro Arrupe
 será inaugurada oficialmente por el Vicario General de la Diócesis de Roma, Cardenal Angelo de Donatis, en el Palacio Apostólico de Letrán, el martes 5 de febrero a las 16.00. Los jesuitas y sus amigos están invitados a este solemne acto que abre el camino a la beatificación de nuestro antiguo Superior General.


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Comienza el proceso de beatificación de Pedro Arrupe. Carta del P. Sosa, SJ

Causa de beatificación del P. Pedro Arrupe

2018/19

A TODA LA COMPAÑÍA

 

 

Queridos hermanos:

 

Tengo la alegría de comunicar a todo el cuerpo religioso y apostólico de la Compañía de Jesús que ha comenzado oficialmente el proceso hacia una posible beatificación del P. Pedro Arrupe, 28º Superior General de la Compañía de Jesús. Desde ahora, por tanto, ya es considerado “Siervo de Dios”. La causa se ha puesto en marcha en el Vicariato de Roma, lugar de su muerte. Después de haberlo orado y considerado atentamente, la Compañía ha pedido el inicio de este discernimiento eclesial sobre la heroicidad de sus virtudes.

 

Durante los últimos meses, al informar sobre esta intención en diversos lugares a los que he viajado, he podido comprobar personalmente lo vivo que se encuentra el recuerdo y el legado del P. Arrupe. Elocuentes e incluso emotivas cartas postulatorias recibidas de todo el mundo confirman este deseo presente en diversos sectores de la Iglesia, donde se reconoce su fama de santidad; una fama espontánea, estable y continua.

 

Jesuitas y no jesuitas de todas partes han sido testigos de muchas de las excepcionales cualidades del P. Arrupe: su deseo de cumplir en todo la voluntad de Dios Padre, su arraigo en Jesucristo, su confianza en el Espíritu Santo como guía de la Iglesia, su lealtad a toda prueba al Santo Padre –“Vicario de Cristo en la tierra”-, su talante misionero, su fidelidad personal al modo nuestro de proceder, su sensibilidad ante los dramas sociales, su amor y cercanía a los pobres. La persona del P. Pedro Arrupe se nos muestra como un apasionado “hombre de Dios y “hombre de la Iglesia” fuera de lo ordinario.

 

Ahora, al cumplirse 111 años de su nacimiento, mirando hacia atrás, reconocemos su gran contribución a la Compañía y a la espiritualidad ignaciana al ayudar a redescubrir los Ejercicios espirituales, otros textos esenciales de San Ignacio y el método del discernimiento personal y en común. Recordemos cómo el P. Arrupe pedía a la Trinidad –en la que se inspira el carisma ignaciano- “comprender ahora lo que significa para mí y para la Compañía lo que manifestaste a Ignacio”. De este modo se llevó a cabo la renovación de la vida del jesuita, su consagración y los votos, la comunidad o la misión. En general, él puso los medios para que la Compañía, la Iglesia y la sociedad pudieran alimentarse de toda la riqueza ignaciana acomodada a su época.

 

Algo semejante ocurrió también con la vida consagrada, el sacerdocio y el laicado, con cuyos miembros el P. Arrupe mantenía un trato permanente. Su presencia entusiasta, libre, sabia y fiel en la agitada Iglesia del Concilio, sobre la que el Espíritu había derramado su luz, significó el deseo de integración de los mejores valores de la tradición con aquellos necesarios para la adaptación del cristianismo a los nuevos tiempos. El Siervo de Dios fue elegido Superior General en 1965 y todavía pudo participar en la última sesión del Concilio Ecuménico Vaticano II. Los 18 años que pasó al frente de la Compañía –y los 17 como Presidente de la Unión de Superiores Generales- coincidieron, pues, con el desarrollo del Concilio. En las décadas siguientes a su celebración contribuyó con “fidelidad creativa” a su aplicación, siendo calificado por el P. Peter-Hans Kolvenbach en 2007 como “profeta de la renovación conciliar”. También, al referirse en 2011 a esta época, el P. Adolfo Nicolás recordaba la insistencia del P. Arrupe en que “el espíritu de San Ignacio nos guíe y dirija en este tiempo tan importante de la vida de la Iglesia”. Una Iglesia a la que siempre quiso servir incondicionalmente.

 

Con una visión universal, el P. Arrupe, convencido de la riqueza de la diversidad cultural, impulsó la inculturación en su acción misionera de transmisión de la Buena Noticia, acudió a la llamada de los refugiados, condujo a la Compañía –como exigencia del servicio de la fe- a empeñarse contra toda injusticia y contra la increencia, invitó a nuestros alumnos a ser “hombres y mujeres para los demás”, promovió la reconciliación, el ecumenismo y el diálogo interreligioso… A la vez, descendiendo a lo particular, trataba a cada persona con gran respeto, escuchándola y fiándose de cada una como portadora de dones únicos del Espíritu para el cuerpo. Esta actitud era otra faceta de su confianza en el Señor, que era facilitada, día a día, por la pobreza y sencillez de su vida cotidiana. Hasta el final transmitió una gran bondad, madurada todavía más cuando, por su enfermedad, se supo totalmente en manos de Dios.

 

Nos encontramos en los primeros pasos de su causa. Una vez recibidos el nihil obstat de la Santa Sede, el consentimiento de los obispos más cercanos a Roma dentro de la Conferencia Episcopal Italiana y constatada la ausencia de obstáculos de parte del pueblo de Dios, el 5 de febrero de 2019, en el 28º aniversario de su muerte, tendrá lugar en la basílica de San Juan de Letrán la sesión de apertura de su causa de beatificación. A continuación, los distintos responsables del proceso diocesano comenzarán a trabajar tomando declaración a más de cien testigos repartidos principalmente en España, Japón e Italia. Con todo, ya estos meses previos han empezado su labor dos comisiones encargadas de revisar, respectivamente, todos sus escritos publicados así como otros muchos documentos no publicados, tanto del P. Arrupe como sobre él y del contexto socio-eclesial en el que vivió.

 

Una muestra de su recuerdo, devoción e influencia viva entre nosotros en las últimas décadas es la cantidad de comunidades, casas, obras apostólicas y otros espacios y experiencias que llevan su nombre. La Postulación General de la Compañía en Roma (postulazione@sjcuria.org) recogerá todos estos datos, así como cualquier otro que quiera comunicársele acerca de la difusión de su vida, fama de santidad, y gracias o favores recibidos por su intercesión. Toda otra información oportuna acerca de su vida, su muerte o sobre el tiempo posterior a su muerte será bienvenida. Un nuevo sitio web sobre el P. Arrupe acaba de ser elaborado y podrá consultarse en https://arrupe.jesuitgeneral.org/es/.

 

Estoy convencido de que la persona del P. Pedro Arrupe, en este tiempo de gracia que ahora comienza hacia su deseable beatificación, suscitará en los jesuitas y en nuestros compañeros y compañeras en la misión un mayor deseo de unión y de renovación espiritual, que nos impulse a colaborar en la reconciliación de todas las cosas en Cristo, llevándonos, “bajo el Romano Pontífice”, adonde el Espíritu nos conduzca.

Nuestra Señora de la Estrada nos siga acompañando en este camino de oración y discernimiento para que de su mano estemos cerca del Señor Jesús y crezcamos como sus discípulos.

Arturo Sosa, S.I.

Superior General

Roma, 14 de noviembre de 2018

Fiesta de San José Pignatelli

(Original: español)