Loiola XXI

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A la muerte de Jean Vanier. Mensaje del Papa

Papa Francisco y Jean Vanier en  marzo 2014Papa Francisco y Jean Vanier en marzo 2014 

Mensaje del Papa Francisco para el funeral de Jean Vanier

A primera hora de la tarde del jueves, se celebró el funeral de Jean Vanier, fundador del Arca, fallecido el 7 de mayo, en la pequeña comunidad de Trosly-Breuil, al norte de París

Ciudad del Vaticano

El funeral fue celebrado en nombre de la sencillez. Lo presidió Pierre d’Ornellas, arzobispo de Rennes y representante de la Iglesia Católica en el Arca Internacional. Otros prelados y líderes religiosos participaron en el funeral. Entre ellos, Jacques Benoit-Gonnin, obispo de Beauvais, y su predecesor Jean-Paul James, Stephen Conway, obispo anglicano de Ely, y el hermano Alois, prior de la comunidad de Taizé. Familiares, amigos y representantes del Arca y de Fe y Luz también rindieron homenaje a Vanier al final de la celebración, durante la cual se interpretaron canciones en inglés y japonés y se rezaron oraciones según la tradición islámica. El signo de la paz fue el del “Namaste” indio.

El mensaje del Papa

“Tratando de vivir junto a Cristo, a través del cual Dios ha tomado todas nuestras debilidades, Jean Vanier ha hecho que las personas más frágiles, y con demasiada frecuencia rechazadas, sean acogidas y reconocidas como hermanos y hermanas, respetando las diferencias religiosas y sociales”: esto es lo que dice el Papa Francisco en el mensaje enviado en el funeral del fundador del Arca y leído por Monseñor d’O rnellas al comienzo de la celebración. “Por eso, pido al Señor que proteja a la gran y bella familia del Arca”, continúa el Pontífice, esperando que “en fidelidad a la intuición evangélica de Juan, todas las comunidades puedan seguir siendo lugares de celebración y de perdón, de compasión y de alegría, mostrando que todos, sea cual sea su discapacidad, son amados por Dios y llamados a participar en un mundo de fraternidad, de justicia y de paz”.


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Las causas de los santos. Ultimos decretos. Pronto dos nuevas santas.

2019.05.14 Beata Dulce Lopes Pontes e Beata Giuseppina VanniniLas dos próximas santas Dulce Lopes Pontes y Giuseppina Vannini 

La Iglesia tendrá pronto dos nuevas Santas y una nueva Beata

Ayer el Papa Francisco recibió en audiencia al Cardenal Angelo Becciu, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos y autorizó a la Congregación a promulgar los Decretos relativos a dos futuras nuevas santas, Dulce Lopes Pontes y Giuseppina Vannini, y a una nueva beata, Lucia de la Inmaculada

Los decretos conciernen el milagro atribuido a la intercesión de la beata Giuseppina Vannini (en el siglo: Giuditta Adelaide Agata), fundadora de las Hijas de San Camilo; nació en Roma (Italia) el 7 de julio de 1859 y murió allí el 23 de febrero de 1911;

– el milagro, atribuido a la intercesión de la beata Dulce Lopes Pontes (en el siglo: Maria Rita), de la Congregación de las Hermanas Misioneras de la Inmaculada Concepción de la Madre de Dios; nació en São Salvador da Bahia (Brasil) el 26 de mayo de 1914 y murió allí el 22 de mayo de 1992;

– el milagro, atribuido a la intercesión de la Venerable Sierva de Dios, Lucía de la Inmaculada(en el siglo Maria Ripamonti), hermana profesa del Instituto de las Siervas de la Caridad; nació en Acquate (Italia) el 26 de mayo de 1909 y murió en Brescia (Italia) el 4 de julio de 1954;

– las virtudes heroicas del Siervo de Dios Giovanni Battista Pinardi, obispo titular de Eudoxias  y Auxiliar de Turín; nació en Castagnole Piemonte (Italia) el 15 de agosto de 1880 y murió en Turín (Italia) el 2 de agosto de 1962;

– las virtudes heroicas del Siervo de Dios Carlo Salerio, Sacerdote del Instituto de Misiones Extranjeras de París, Fundador del Instituto de las Hermanas de la Reparación; nació en Milán (Italia) el 22 de marzo de 1827 y murió allí el 29 de septiembre de 1870;

– las virtudes heroicas del Siervo de Dios Domingo Lázaro Castro, sacerdote de la Compañía de María. nació en San Adrián de Juarros (España) el 10 de mayo de 1877 y murió en Madrid (España) el 22 de febrero de 1935;

– las virtudes heroicas del Siervo de Dios Salvatore da Casca (nacido: Erminio Pinzetta), religioso de la Orden de los Frailes Menores Capuchinos; nació en Casca (Brasil) el 27 de julio de 1911 y murió en Flores da Cunha (Brasil) el 31 de mayo de 1972;

– las virtudes heroicas de la Sierva de Dios Maria Eufrasia Iaconis ( en el siglo: Maria Giuseppina Amalia Sofia), fundadora de la Congregación de las Hijas de la Inmaculada Concepción; nació en Casino di Calabria, hoy Castelsilano (Italia) el 18 de noviembre de 1867 y murió en Buenos Aires (Argentina) el 2 de agosto de 1916.

La vida de las dos nuevas Santas

Su nombre de pila era María Rita. Nació en 1914, tenía seis años cuando murió su madre y sus tías se encargaron de su educación. A la edad de 13 años, una de ellas la llevó a conocer las zonas más pobres de su ciudad, hecho que despertó una gran sensibilidad en ella. A los 18 años entró en la Congregación de las Hermanas Misioneras de la Inmaculada Concepción de la Madre de Dios, donde comenzó a llamarse Dulce.

Una de las inspiraciones para el discernimiento de su vocación fue la vida de Santa Teresa del Niño Jesús: “Por mucho amor que tenga en mi pequeño corazón, es poco para un Dios tan grande”, escribió la Hermana Dulce al entrar en el convento. “Siguiendo el ejemplo de Santa Teresa, creo que todos los pequeños actos de amor, por pequeños que sean, deben ser agradables al Niño Jesús.

Sus pequeños actos de amor se tradujeron en grandes obras sociales, y la Hermana Dulce fundó la unión de los trabajadores de San Francisco, un movimiento cristiano de trabajadores en Bahía. Luego comenzó a recibir a personas enfermas en casas abandonadas en una isla de Salvador de Bahía. Posteriormente fueron desalojados y la religiosa trasladó la estructura de acogida a un antiguo mercado de pescado, pero el municipio la obligó a abandonar el lugar. El único lugar donde pudo alojar a más de 70 personas necesitadas de asistencia médica fue el gallinero del convento donde vivía, que rápidamente se convirtió en un improvisado hospital.

Así comenzó la historia de otra de sus fundaciones: el hospital de Sant’Antonio, que fue inaugurado oficialmente en mayo de 1959 con 150 camas. Actualmente recibe 3.000 pacientes al día.

Hoy en día, sus fundaciones son conocidas como Obras Sociales de la Hermana Dulce (Obras Sociais Irmã Dulce, Osid). Funcionan como una organización benéfica privada bajo la ley brasileña, están acreditadas por el estado federal y registradas por el Consejo Nacional de Bienestar y el Ministerio de Educación.

Entre estas obras se encuentra también el Centro de Educación de Sant’Antonio, ubicado en la región de Simões Filho, también en el Estado de Bahía.

En los últimos 30 años de su vida, la salud de la Hermana Dulce era muy débil. Sólo tenía el 30% de su capacidad respiratoria. En 1990 comenzó a empeorar, y durante 16 meses permaneció en el hospital, donde recibió la visita del Papa Juan Pablo II, con quien había tenido una audiencia privada diez años antes.

Fue trasladada al convento de San Antonio, donde murió el 13 de marzo de 1992. Miles de personas en condiciones de extrema pobreza se reunieron para darle su saludo final. Su cuerpo fue trasladado a la Iglesia de la Inmaculada Concepción de la Madre de Dios, donde se descubrió que había permanecido naturalmente incorrupta. El milagro de su beatificación se produjo en 2001, cuando Cláudia Cristiane Santos, que ahora tiene 42 años, sobrevivió a una hemorragia incontrolable después de dar a luz. La hemorragia no se detenía a pesar de tres intervenciones. Los médicos habían perdido toda esperanza, pero cuando su familia pidió la intercesión de la Hermana Dulce, en una cadena de oración dirigida por el Padre José Almí de Menezes, la hemorragia se detuvo inmediatamente. Este hecho fue la confirmación de una vida virtuosa, centrada en la oración y la caridad, a partir de las cosas más pequeñas. “El amor supera todos los obstáculos, todos los sacrificios”, decía la Hermana Dulce.

Beata Giuseppina Vannini

Giuseppina Vannini nació en Roma el 7 de julio de 1859, sus padres eran Angelo y Annunziata Papi. Fue bautizada con el nombre de Judith. Tenía una hermana

mayor, Giulia y un hermano menor, Augusto. A los 4 años Judith pierde a su padre y tres años más tarde también a su madre. Los tres hermanos huérfanos fueron separados: Augusto fue acogido por un tío materno, Julia fue confiada a las Hermanas de San José y Judith, de 7 años, fue acogida en el Conservatorio Torlonia de Roma, donde las Hijas de la Caridad la educaron en la fe cristiana y la prepararon para la vida. Judith crece buena, piadosa, dócil y reflexiva. Obtuvo el diploma de maestra de asilo y a los 21 años pidió entrar en el noviciado de las Hijas de la Caridad en Siena. Pero poco después regresó a Roma por razones de salud y por un período de prueba. Al año siguiente regresó a Siena, pero fue dada de baja definitivamente del Instituto porque se la consideró inadecuada.

Siente profundamente la llamada a la vida religiosa, pero ¿en qué instituto? Ella sufre y reza. Tenía 32 años cuando participó en un curso de ejercicios espirituales en la casa de las Hermanas de Nuestra Señora del Cenáculo en Roma. El último día del retiro, el 17 de diciembre de 1891, Judith se presentó al predicador, el Padre Camiliano Luigi Tezza, para pedir consejo. Unos meses antes, el padre había sido comisionado como Fiscal General para restaurar los Terciarios Camilianos y en ese momento tuvo una inspiración: confiarle la realización de proyectos de niñeras.

Judith aceptó y el P. Tezza pronto descubrió en ella el temperamento de la fundadora, segura de sí misma, una mujer de oración y sacrificio. Informó a los superiores de la Orden Camiliana y obtuvo la autorización del Cardenal Vicario de Roma para proceder con esta iniciativa.

Judith con otras dos jóvenes, preparadas por el sacerdote, formaron la primera comunidad. El 2 de febrero de 1892, aniversario de la conversión de San Camilo, en la habitación-santuario donde murió el Santo, nació la nueva familia camiliana mediante la imposición del escapulario con la cruz roja. El 19 de marzo siguiente, el P. Tezza lleva el hábito religioso, marcado por la cruz roja, Judith, que tomó el nombre de Hermana Josefina y fue nombrada superiora. Con el consejo de Tezza, se formularon las Reglas del incipiente Instituto Religioso, especificando su propósito: ayudar a los enfermos incluso en casa. Aún en medio de una gran pobreza, su número creció. A finales de 1892 ya eran catorce, en 1893 se abrió una nueva comunidad en Cremona y en 1894 en Mesagne en Apulia; siguieron otras casas en otros lugares.

Pero era necesario obtener la aprobación definitiva de la autoridad eclesiástica. Lamentablemente, el Papa León XIII había decidido en esos años no permitir la fundación de nuevas comunidades en Roma. Por lo tanto, la petición del P. Tezza, renovada dos veces, fue respondida en nombre del Papa: “non expedit” (no conviene, no se aprueba). Por el contrario, el grupo de monjas se vio obligado a abandonar Roma. Parecía que toda perspectiva debía desaparecer, pero por la admiración de la actividad de asistencia de las hermanas, también de parte de la prensa, y por el apoyo del Cardenal Vicario, se obtiene la erección en “Pía Asociación” dependiente del Cardenal y así la obra puede continuar. Dotada de una fortaleza maravillosa y confiada en la ayuda del Señor, logró difundir el Instituto en varias partes de Italia y Argentina.

A pesar de su débil salud, a menudo perturbada por la languidez y las migrañas, la Madre no escatimó esfuerzos: visitaba las casas todos los años, trabajaba para las Hijas y las acompañaba con bondad y vigor. El 21 de junio de 1909, después de mucha resistencia, logró obtener el Decreto de establecimiento del instituto en una congregación religiosa bajo el título de “Hijas de San Camilo”.

En 1910, después de su última visita a todas las casas de Italia y Francia, sufrió una grave enfermedad cardíaca. Pasó los últimos meses sufriendo en el cuerpo y durante un cierto tiempo también en el espíritu, de temor y ansiedad por el destino del Instituto. Así, purificada del dolor, el 23 de febrero de 1911, entregó serenamente su alma a Dios. Dejó un Instituto con dieciséis casas religiosas en Europa y América y 156 religiosas profesas. El 16 de octubre de 1994, Juan Pablo II la proclamó “beata”.


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Mexico. Conchita Cabrera, madre de familia, nueva beata de México.

2019.03.28 Conchita Cabrera de Armida2019.03.28 Conchita Cabrera de Armida 

Legado de Conchita Cabrera de Armida: Dar su vida por la Iglesia y la salvación del mundo

“El punto central de la mística de María Concepción Cabrera Arias de Armída, fue su amor apasionado por Jesús y su deseo de darlo a conocer a todos los pueblos”, así se refería de ella el Card. Giovanni Angelo Becciu, Prefecto de la Congregación para las causas de los Santos, sobre las virtudes cristianas de la nueva beata mexicana

Patricia Ynestroza-Ciudad del Vaticano

El sábado tuvo lugar la ceremonia de Beatificación en la Ciudad de México en la Basílica de Guadalupe, presidida por el Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, y el cardenal Carlos Aguiar Retes, Primado de México. Y a la misma hora en la periferia romana en la parroquia de Santa Bárbara se celebró también una misa para vivir en contemporánea esta celebración de Beatificación.

Vatican News quiso saber por los presentes en la misa en Roma, cómo se vivió este evento, desde Roma, con una mirada hacia México. En primer lugar, el Jefe de la Cancillería de la Embajada de México ante la Santa Sede,  Francisco de Paula Castro Reynoso, dijo que es la cuarta mujer mexicana elevada a los altares, la primera laica.

“Es muy emotivo, dijo, celebrar esta ceremonia que se lleva a cabo al mismo tiempo y que juntos estemos festejando la elevación a los altares de Concepción Cabrera de Armida”.

Canciller de la Embajada de México ante la Santa Sede, Francisco de Paula Castro Reynoso

Vatican News habló también con un miembro de la Familia de la Cruz, laico de Roma, Aldo Langianese, que dijo le ha gustado mucho la ceremonia vivida en Roma, fue muy participada, y hecha en una comunidad que no conocía mucho a Conchita.

Aldo Langianese, miembro de la Familia de la Cruz, laico de Roma

El padre Edgar Sánchez, misionero del Espíritu Santo expresó su alegría porque se oficializó la vida, obra, carisma y espiritualidad de Conchita. En ella, dijo el mundo encontrará un pozo de espiritualidad, y un conducto para encontrar a Dios.

El padre Edgar Sánchez, misionero del Espíritu Santo

También Vatican News visitó la Casa de las Hermanas de la Cruz en Roma, la superiora de la Comunidad la hermana Leticia Valero explica que Conchita Cabrera de Armida fue una mujer, una madre de familia que sufrió tanto en los tiempos de la persecución en México, y ella nos dice que en medio del dolor y la incomprensión se puede salir adelante por medio de la fe y el amor.

Hermana Superiora de la Casa de las Hermanas de la Cruz en Roma hermana Leticia Valero

Su Historia

Concepción (Conchita) Cabrera de Armida nació en San Luis Potosí, México, el 8 de diciembre de 1862. De niña le gustaba enseñar a leer y a catequizar a los más pobres. Contrajo matrimonio con Francisco Armida, de aquella unión nacieron 9 hijos, a quienes les dedicó su vida con alegría y especial atención. El ser esposa y madre no la alejó de la vida espiritual. Un día estando en ejercicios espirituales escuchó, claramente y sin dudarlo, una voz que le decía: Tu misión es salvar almas. Todo su anhelo era pertenecer al Señor. Grabó en su pecho el Santísimo nombre de Jesús, un sentimiento nuevo y grande le hizo exclamar: “Jesús, salvador de los hombres, sálvalos”.

Entregada a Dios y a su familia

De sus nueve hijos, una, Concha, fue religiosa de la Cruz del Sagrado Corazón, congregación que ella fundó, y un hijo, Manuel fue jesuita. El cuidado de ellos ocupó la mayor parte de su vida y desde entonces comenzó para ella otra vida espiritual, llena de gracias y favores. Sus días eran del Señor, de su familia y de sus obligaciones. Tras la muerte de su esposo, lejos de quedarse hundida en la depresión sacó adelante los hijos, haciendo todo lo que estaba en sus manos, para poder superar los efectos de la crisis económica en la que se encontraban. Aprendió a confiar en Dios, dejándose hacer y deshacer por el Espíritu Santo, siguiendo el ejemplo de la Santísima Virgen María. Nunca se dejó vencer por el miedo o el desaliento.

Inspiradora de las Obras de la Cruz

Conchita fue la inspiradora de las cinco obras de la Cruz: Apostolado de la Cruz (1894), Religiosas de la Cruz del Sagrado Corazón de Jesús (1897), Alianza de Amor (1909), Fraternidad de Cristo Sacerdote (1912) y Misioneros del Espíritu Santo (1914). Al cabo de un tiempo Conchita perdió también a sus hijos, comenzó para ella la soledad y con ella la última etapa de su vida. Tenía a Dios que no la dejaría sola jamás. Sus directores espirituales le ordenaron que escribiera todas las comunicaciones que recibiera de parte de Dios. Así fue como escribió varios libros. La fecundidad de Conchita se prolongó, no sólo en su familia de sangre y en sus escritos, sino también en su familia espiritual. De su espíritu viven las cinco Obras de la Cruz, nueve Congregaciones Religiosas y Movimientos de Pastoral.

Concepción Cabrera de Armida, murió en la ciudad de México el 3 de marzo de 1937, con fama de santidad. En 1959 se inició el proceso de Beatificación en Roma, Fue declarada Venerable por el Papa San Juan Pablo II el 20 de diciembre de 1999. Para el estudio del Milagro, las pruebas fueron estudiadas en la diócesis de Monterrey del 11 de marzo de 2011 al 14 de mayo de 2015.

El Milagro por el cual es Beata

El Congreso de los médicos en Roma fue el 23 de noviembre de 2017 donde se aprobó una curación inexplicable.

En la tarde del 22 de mayo de 2008, el Sr. Jorge Treviño por la oración hecha al Señor por intercesión de Conchita, fue curado de manera inexplicable de una parálisis general que tenía, que no lo dejaba moverse, caminar, etc… de estar paralizado, prácticamente al día siguiente salió caminando del hospital de San José, en Monterrey, N.L.

El 1º de marzo de 2018, el Congreso de los teólogos de la Congregación de las causas, aprobaron que el milagro fue por intercesión de al Venerable Sierva de Dios y en el Congreso Ordinario de los Cardenales y obispos del día 5 de junio de 2018, aprobaron lo dicho anteriormente y lo presentaron al Papa para la promulgación del decreto que habla de tal milagro. Tal decreto ha sido emitido el día 8 de junio de 2018, Fiesta del Sagrado Corazón de Jesús. Todavía no se ha concretado la fecha exacta de la Beatificación, que será celebrada en la Ciudad de México el año próximo.


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Macedonia. El homenaje de Papa Francisco a la Madre Teresa de Calcuta.

Papa: “Santa Madre Teresa ruega por este pueblo que realiza obras de justicia”

El Papa visitó por la mañana, en Macedonia del Norte, el Memorial de la Madre Teresa en Skopie, su ciudad natal, donde rezó y celebró un encuentro con los pobres, junto a los demás líderes religiosos

María Fernanda Bernasconi – Ciudad del Vaticano

Ya en Macedonia del Norte, última etapa de este 29° Viaje Apostólico internacional, el Santo Padre transcurre el resto de esta jornada en Skopie, la ciudad natal de la Madre Teresa, a donde llegó esta mañana procedente de Sofía, la capital de Bulgaria. Y de hecho tras su saludo a las autoridades, a la sociedad civil y al cuerpo diplomático en el Palacio Presidencial, poco después de las diez de la mañana el Papa visitó la Casa-Memorial dedicada a la gran misionera de la caridad mundialmente conocida.

Casa-Memorial de la Madre Teresa

Se trata de una construcción moderna que se encuentra en el lugar en el que surgía la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús  – que resultó destruida tras el terremoto de 1963 – donde la Madre Teresa fue bautizada al día siguiente de su nacimiento, a cuyo templo solía ir rezar. La primera piedra fue colocada el 9 de mayo de 2008 y su inauguración tuvo lugar el 30 de enero del año siguiente.

En su construcción se condensa una singular compenetración de estilo europeo e indio, con un basamento de piedra que contiene diversos elementos y una especie de torre con vidrieras. En el primer piso se encuentra el pequeño museo en el que se pueden observar fotografías, objetos que pertenecieron a la Madre Teresa y algunas reliquias suyas. Mientras en el segundo piso se encuentra la capilla con paredes de vidrio y trabajos en filigrana.

Además, esta casa posee una sala multimedia y suele hospedar exposiciones culturales, lo que hace que acudan cada año, al menos, cien mil personas.

Oración del Papa

El Papa fue recibido por la Madre Superiora, junto a otras religiosas, con el gesto que las caracteriza de ofrecer flores. Y tras realizar un homenaje floral ante la estatua de la Santa, Francisco se dirigió a la capilla donde lo esperaban los líderes de las demás comunidades religiosas presentes en el país. También estuvieron presentes dos sobrinos de la Madre Teresa.

En el altar podían observarse una reliquia de la Santa, algunos objetos personales suyos y cinco velas en representación de las confesiones religiosas. Después de rezar en silencio ante la reliquia, el Obispo de Roma pronunció una oración en honor de la Madre Teresa.

“Dios, Padre de misericordia y de todo bien – comenzó diciendo el Pontífice – te damos gracias por el don de la vida y el carisma de Santa Madre Teresa. En tu gran providencia, la has llamado a dar testimonio de tu amor entre los más pobres de la India y del mundo. Ella supo hacer el bien a los más necesitados, puesto que reconoció en cada hombre y mujer el rostro de tu Hijo. Dócil a tu Espíritu, ha sido la voz orante de los pobres y de todos aquellos que tienen hambre y sed de justicia. Acogiendo el grito de Jesús en la cruz, ‘tengo sed’, Madre Teresa ha calmado la sed de Jesús en la cruz, cumpliendo las obras del amor misericordioso”.

Petición del Santo Padre

“Te pedimos, Santa Madre Teresa, madre de los pobres – prosiguió orando Francisco – tu especial intercesión y ayuda, aquí, en la ciudad de tu nacimiento, donde estaba tu casa. Aquí recibiste el don del nuevo nacimiento en los sacramentos de la iniciación cristiana. Aquí escuchaste las primeras palabras de la fe en tu familia y en la comunidad de los fieles. Aquí comenzaste a ver y a conocer a los necesitados, a los pobres y a los pequeños. Aquí aprendiste de tus padres a amar a los más necesitados y a ayudarlos. Aquí, en el silencio de la iglesia, escuchaste la llamada de Jesús a seguirlo, como religiosa, en las misiones”.

Y agregó “desde aquí te pedimos: intercede ante Jesús para que también nosotros obtengamos la gracia de estar vigilantes y atentos al grito de los pobres, de aquellos que están privados de sus derechos, de los enfermos, de los marginados, de los últimos. Que Él nos conceda la gracia de verlo en los ojos de quien nos mira porque necesita de nosotros. Que nos dé un corazón que sepa amar a Dios presente en cada hombre y mujer, y que sepa reconocerlo en aquellos que están afligidos por el sufrimiento y la injusticia. Que nos conceda la gracia de ser también nosotros signo de amor y esperanza en nuestro tiempo, en el que hay tantos necesitados, abandonados, marginados y emigrantes. Que haga que nuestro amor no sea sólo de palabra, sino que sea eficaz y verdadero, para que podamos dar testimonio creíble de la Iglesia, que tiene el deber de predicar el Evangelio a los pobres, la liberación a los prisioneros, la alegría a los tristes, la gracia de la salvación a todos”.

“Santa Madre Teresa – concluyó el Santo Padre su oración – ruega por esta ciudad, por este pueblo, por su Iglesia y por todos los que quieren seguir a Cristo, Buen Pastor, como discípulos suyos, realizando obras de justicia, de amor, de misericordia, de paz y de servicio, como Él que vino no para ser servido sino para servir y dar la vida por muchos, Cristo nuestro Señor. Amén”.

A continuación, el Papa Bergoglio saludó a los líderes religiosos y los sobrinos de la Madre Teresa para dirigirse a continuación al patio en el que lo esperaban un centenar de pobres que reciben asistencia de las Religiosas Misioneras de la Caridad.

Aquí la Superiora de la comunidad dirigió su saludo en nombre de los presentes, una joven madre soltera de religión ortodoxa asistida por estas religiosas ofreció su testimonio. Este encuentro concluyó con la bendición apostólica del Papa Francisco quien también bendijo la primera piedra del futuro Santuario de la Madre Teresa.


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Santa Catalina de Siena, patrona de Italia y Europa. Palabras del Papa

El Papa: “Santa Catalina, interceda por la unidad de la Iglesia, Italia y Europa”

El Santo Padre al inicio de la Santa Misa, celebrada en la capilla de la Casa Santa Marta ha pedido la intercesión de Santa Catalina de Siena, Patrona de Italia y Europa, “para que ayude a la unidad de la Iglesia, para que ayude a Italia en este momento difícil y para que ayude a la unidad de Europa”.

Renato Martinez – Ciudad del Vaticano

“Hoy es la fiesta de Santa Catalina de Siena, patrona de Italia y de Europa. Ella ha trabajado mucho por la unidad de la Iglesia, oraba bastante, trabajaba duro. Oremos a ella por la Iglesia, para que ayude a la unidad de la Iglesia, para que ayude a Italia en este momento difícil y para que ayude a la unidad de Europa”, lo dijo el Papa Francisco al inicio de la Santa Misa, celebrada la mañana de este lunes 29 de abril, en la capilla de la Casa Santa Marta.

Que ayude a la unidad de la Iglesia, de Italia y de Europa

El Santo Padre al introducir la celebración Eucarística de este lunes de la segunda semana de Pascua y fiesta de Santa Catalina de Siena, virgen, Doctora de la Iglesia y Patrona de Italia y Europa dijo que esta santa ha trabajado mucho por la unidad de la Iglesia e invitó a que pidamos su intercesión para que ayude a la unidad de la Iglesia, de Italia y de Europa.


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Procesos de canonización. Próximos santos, beatos, venerables. Newman, Garcia Nieto y Moscoso

Publicado: Miércoles, 13 Febrero 2019

El P. García Nieto será declarado venerable

El pasado 12 de febrero, el Santo Padre Francisco recibió en audiencia al Card. Angelo Becciu, Prefecto de la Congregación de las Causas de los Santos y autorizó a dicha congregación a promulgar los decretos concernientes a dos milagros, un martirio y 5 virtudes heroicas. Por ellos, entre otros, será proclamado santo el cardenal Newman; será proclamado beato (martir) el jesuita ecuatoriano Emilio Moscoso y venerable el jesuita español Manuel García Nieto.

Nieto nació el 5 de abril de 1984 en Macotera (Salamanca). Tuvo un hermano sacerdote y dos hermanas religiosas. Como sacerdote diocesano, trabajó seis años al servicio de su diócesis, los dos primeros con el cargo de coadjutor en Cantalapiedra (Salamanca), y los otros en la parroquia del pueblo salmantino de Santa María de Sando.

Entró en la Compañía de Jesús el 30 de julio de 1926 en Carrión de los Condes (Palencia). Acabo el noviciado, repasó la teología en Oña (Burgos) un año y su primer y único destino (1929-1969) fue de padre espiritual y profesor de teología pastoral y teología espiritual en el Seminario Pontificio de Comillas (Cantabria). Aquí permaneció hasta su muerte, a excepción de un año de la guerra civil (1936-1937) que permaneció oculto en Santander (Cantabria) y refugiado en Bilbao.

Se sintió llamado a la “santidad sacerdotal” en su vida y en la de muchos sacerdotes a los que dirigió espiritualmente. Acostumbraba a dar ejercicios de mes a sacerdotes y obispos cada verano. Hombre de oración permanente, y dotado con el don de la palabra, destacó por su amor a Cristo, al sacerdocio y a los necesitados. El pueblo de Comillas le llamaba el “padre de los pobres”, a los que ayudó de distinta manera. Por ejemplo, fundando la “Escuela de Pescadores” para su instrucción básica.

Falleció en Comillas el 13 de abril de 1974. Su funeral concregó a numerosos sacerdotes por la gran estima que le tenían. Con el reconocimiento de sus virtudes heroicas será declarado venerable.

Emilio Moscoso

Además, se reconocerá el martirio por odio a la fe del Siervo de Dios Emilio Moscoso, sacerdote jesuita nacido en Cuenca (Ecuador), el 21 de abril de 1846. Entró en la compañía 24 de abril de 1864. Tras su formación y la tercera probación (1879) que realizó en Manresa (España) enseñó (1880-1881) gramática e historia en el colegio de Lima (Perú). Vuelto a el Ecuador fue ministro (1882-1886) del colegio de Quito y después pasó al de Riobamba del que fue vicerrector desde 1893. En 1895 estalló una revolución contra el gobierno del liberal Eloy Alfaro, cuyos jefes, en ausencia del P. Moscoso, se atrincheraron en el colegio jesuita de Riobamba. Al volver, el P. Moscoso no pudo evitar que el colegio se tranformara en un campo de batalla. Fue asesinado en su cuarto mientras rezaba el rosario el 4 de mayo de 1897.

Sobre él hablaba en esta entrevista el Postulador General de la Compañía de Jesús, Pascual Cebollada.

Publicado: Miércoles, 13 Febrero 2019


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Gracias al necesario milagro, podrá ser canonizado el Cardenal Beato Newman

2019.02.13 CARDINALE NEWMAN19 de septiembre de 2010, día en que el Papa Benedicto XVI presidió la beatificación del Cardenal John Henry Newman  

El Cardenal inglés John Henry Newman, próximamente santo

Con el reconocimiento de un nuevo milagro atribuido a su intercesión, el Cardenal inglés Newman será canonizado. Su vida fue una peregrinación a la verdad. Y, de hecho, en el epitafio de su tumba se lee: “Ex umbris et imaginibus in veritatem” – “De las sombras y los fantasmas a la verdad”

Ciudad del Vaticano

Nacido en Londres en 1801, de joven fue consagrado diácono de la Iglesia Anglicana. Después de un intenso camino de reflexión y oración, comprendió que la Iglesia de Roma era la verdadera guardiana de las enseñanzas de Jesucristo y se convirtió a la fe católica. En 1847 fue ordenado sacerdote e instituyó el Oratorio de San Felipe Neri en Inglaterra. Creado Cardenal por el Papa León XIII, murió en Edgbaston el 11 de agosto de 1890. Mientras otra fecha significativa que tiene que ver con su vida la del 19 de septiembre de 2010, día en que el Papa Benedicto XVI presidió su beatificación.

Búsqueda de la verdad

Durante la vigilia de oración con motivo de su beatificación, el 18 de septiembre de 2010 en Londres, Benedicto XVI recordaba las enseñanzas del Cardenal Newman con estas palabras: “Nos enseña que si hemos aceptado la verdad de Cristo y comprometido nuestra vida por él, no puede haber separación entre lo que creemos y la forma en que vivimos nuestras vidas”. Y añadía: “La existencia de Newman nos enseña que la pasión por la verdad, por la honestidad intelectual y por la conversión genuina implica un gran precio que pagar. La verdad que nos hace libres no puede ser retenida para nosotros mismos; exige testimonio, necesita ser escuchada, y en el fondo, su poder de convencer viene de sí misma y no de la elocuencia humana o de los razonamientos en los que puede ser puesta”.

Entrar en el puerto después de una travesía agitada

De modo que la vida del Beato John Henry Newman estuvo marcada por la búsqueda de la verdad. Y en sus escritos, compara su camino de conversión con el desembarco en el puerto después de una furiosa tempestad:

“ En el momento de la conversión, yo mismo no me daba cuenta del cambio intelectual y moral que había tenido lugar en mi mente. No me parecía que tuviera una fe más firme en las verdades fundamentales de la revelación, ni un mayor dominio sobre mí; mi fervor no había crecido; pero tenía la impresión de entrar en el puerto después de una travesía agitada; por eso mi felicidad, desde entonces y hasta hoy, ha permanecido inalterable ”

 

Una vida llamada a la santidad

Durante la Misa de Beatificación del 19 de septiembre de 2010 en Birmingham, Benedicto XVI recordaba que el Cardenal Newman “vivió profundamente esta visión tan humana del ministerio sacerdotal en sus desvelos pastoral por el pueblo de Birmingham, durante los años dedicados al Oratorio que él mismo fundó, visitando a los enfermos y a los pobres, consolando al triste, o atendiendo a los encarcelados. No sorprende que a su muerte, tantos miles de personas se agolparan en las calles mientras su cuerpo era trasladado al lugar de su sepultura, a no más de media milla de aquí”.

El corazón habla al corazón

El lema del Cardenal Newman, Cor ad cor loquitur (el corazón habla al corazón”) – subrayaba el Papa Ratzinger – “nos da la perspectiva de su comprensión de la vida cristiana como una llamada a la santidad, experimentada como el deseo profundo del corazón humano de entrar en comunión íntima con el Corazón de Dios”.