Loiola XXI

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Hoy viernes santo, colecta en todas las iglesias en favor de los cristianos de Palestina.

2019.03.29 Holy LandTierra Santa 

Cardenal Sandri: Que la Pasión de Cristo sea una ocasión de Caridad para Tierra Santa

El Viernes Santo, como es tradición, la colecta por Tierra Santa se realiza en todas las iglesias del mundo, según la voluntad de Pablo VI. El Cardenal Leonardo Sandri, Prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales comparte una breve reflexión

Ciudad del Vaticano

“La Pasión de Cristo, la Semana Santa, es imposible vivirla permaneciendo sólo en una especie de diálogo entre nosotros y Jesús. Esto debe transformarse también en una ayuda concreta, en la caridad: de la comunión con Cristo surge la vida y la ayuda a toda la comunidad cristiana”. Con estas palabras, ante los micrófonos de Vatican News, el Cardenal Leonardo Sandri, Prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales, explica cuál es el significado de esta colecta por Tierra Santa.

En efecto, en 1974, en vísperas del Jubileo y en pleno clima de la renovación postconciliar de la Iglesia, el Papa Montini invitó a los católicos de todo el mundo a ofrecer una ayuda concreta a las iglesias de Tierra Santa, con su Exhortación Apostólica Nobis in animo: una forma de caridad eclesial que une a todo el cuerpo eclesial.

Y después de su peregrinación a los Santos Lugares, en 1964, Pablo VI no se cansó de ayudar a las personas y a las iglesias en un camino renovado de paz y prosperidad: humana, social, económica y política.

Una ayuda que perfuma de esperanza

El Purpurado explica que esta solidaridad se hace concreta de muchas maneras, especialmente aportando para la educación y la formación, con subvenciones a las escuelas católicas de Tierra Santa. La colecta también apoya la presencia de los cristianos, que lamentablemente son cada vez menos en los lugares que han visto los pasos de la existencia de Jesús.

“No podemos hacer que la Iglesia permanezca en Tierra Santa como una especie de museo o monumento de piedras muertas – señaló el Cardenal Sandri – porque Cristo vive, vive ahora Resucitado, cerca del Padre del Reino, pero también en la Iglesia, que son los fieles, los miembros vivos del cuerpo de Cristo”.

Escuche al Cardenal Sandri

19 abril 2019, 14:03


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El Papa y la paz en el Medio Oriente. Entrevista con el Card. Sandri

Sandri: si existieran las condiciones, el Papa iría inmediatamente a Siria

Entrevista con el card. Leonardo Sandri, Prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales, sobre el próximo encuentro del Papa Francisco en la ciudad pullesa de Bari, por la paz en Siria y Oriente Medio

Alessandro Gisotti – Ciudad del Vaticano

La cercanía del Papa a los pueblos de Oriente Medio, el próximo encuentro del 7 de julio en Bari, el compromiso por los cristianos perseguidos. Son algunos de los temas fuertes de la entrevista  concedida por el cardenal Leonardo Sandri a Vatican News. El Prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales, que dentro de pocos días estará de visita en el Líbano, se detiene también en su experiencia de guía del Dicasterio que, recientemente, ha publicado la nueva edición de “Horizonte católico”. Una obra valiosa en tres volúmenes que agrupa en modo sistemático las informaciones útiles sobre las Iglesias orientales y que está disponible también en el portal www.orientecattolico.com.

P.- El 7 de julio el Papa ha convocado en Bari a los representantes de las Iglesias por la paz en Oriente Medio, ¿cuáles son sus esperanzas para este evento?

R.- Veo al Papa respirar el sufrimiento del mundo desde el inicio del Pontificado. Entonces, el hecho de convocar el 7 de julio a los Patriarcas de las Iglesias católicas y ortodoxas de Oriente Medio en Bari, es un gesto de gran sensibilidad, un llevar el sufrimiento del mundo sobre sus espaldas, en particular el de Siria, de Iraq y de Oriente Medio. Entonces él, de esta manera, quiere estar acompañado por todos los representante de las Iglesias para rezar al Señor, juntos, como hermanos, y al mismo tiempo, para manifestar al mundo este sufrimiento y llamar a todos a la justicia, a la paz, al respeto de la dignidad de la persona humana y, en particular, a la defensa de los cristianos, de aquellos perseguidos y de aquellos que viven en este ambiente tremendo de bombardeos cotidianos, de asesinatos, de terrorismo, de venganzas y separaciones.

P.- Como usted subrayaba, Francisco se empeña sin descanso por la paz en Siria y en Oriente Medio. ¿Si existieran las condiciones, el Papa iría a estas tierras golpeadas por la guerra?

R.- ¡Yo no tengo dudas! No dudo que el Papa iría. Solamente que él no tiene miedo por sí mismo: tiene miedo por todos aquellos que estarían reunidos en aquellas circunstancias, todos aquellos que podrían estar cerca de él. Y en este sentido, seguramente, todavía no ha podido dar este paso de ir a Siria o a otros países de Oriente Medio, como Iraq. Ha ido a Egipto y ha salido todo bien. Es necesario ver si las condiciones de seguridad permiten que él pueda hacerlo. Porque ir a realizar ceremonias separado de la gente es ciertamente una cosa que tendría una cierta “teatralidad”, pero que no daría este fruto de llevar alegría y esperanza al pueblo concreto.

P.- El Papa habla de “ecumenismo de sangre”: usted en sus visitas – tantas visitas – a los países donde los cristianos son perseguidos, ¿ha percibido esta nueva dimensión de unidad en el martirio?

R.-  Cierto. El ecumenismo es un camino. Hay un camino a seguir que lleva lejos y que lamentablemente, hasta ahora, no ha conducido hacia la unidad de los cristianos. Pero el “ecumenismo de sangre”, de los mártires, de aquellos que han sido asesinados por el hecho de ser y profesarse discípulos de Cristo – cristianos – es una cosa por la cual no hay necesidad de hacer ninguna declaración. Es simplemente sentirse cristianos, junto a otros, un obispo, un sacerdote, que han sido asesinados, sean católicos u ortodoxos, sólo por ser cristianos. Ésta es la carta de identidad de este martirio, que realiza en sí ya la unidad de este camino que todavía no ha llegado a su término.

P.- Dentro de pocos días usted estará en el Líbano. En su experiencia directa, ¿Cuánto cuenta para los cristianos de estas tierras no sentirse abandonados por las otras comunidades cristianas?

R.- Es importantísimo que ellos sientan, vean, y que puedan tocar con mano la solidaridad y la cercanía. Lo decimos también de una manera muy específica para Tierra Santa: porque las visitas de los peregrinos de todas partes del mundo llevan no solamente una consolación espiritual a los peregrinos mismos, por el encuentro con Cristo que realizan en estas peregrinaciones a los lugares de la vida y de la muerte de Jesús, sino también una consolación, un decir: “Ustedes son nuestros hermanos”. Y por ende, nosotros aconsejamos que en todas estas visitas a Tierra Santa haya también una visita a la comunidad católica, a los obispos, a los fieles, a los seminaristas y a los laicos.

P.- Eminencia, desde hace más de diez años está a la cabeza de la Congregación para las Iglesias Orientales: ¿qué le está donando personalmente esta experiencia tan significativa?

R.- Mientras tanto una gran alegría de haber podido ser amigo y de conocer a tantas personas, tantos obispos, patriarcas, sacerdotes, laicos, de estos países que han sufrido tanto. Pero, por otra parte, me ha llevado como experiencia personal, a una cierta relativización de tantos temores y de tantos esquemas que nosotros tenemos aquí en Occidente, donde, gracias a Dios, tenemos paz, seguridad y nos perdemos en cambio en tantas, diría, “estupideces”. En cambio, estas personas me han hecho entender la verdadera realidad que todos nosotros debemos perseguir: el triunfo del Señor Jesús en nuestra vida y en la vida del mundo, a través de la justicia y la paz.


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Misión del Card. Sandri en Ucrania

Satisfacción del Cardenal Sandri tras su visita a Ucrania

2017-07-17 Radio Vaticana

 

(RV).- Acaba de concluir la visita a Ucrania que comenzó el pasado 11 de julio el Cardenal Leonardo Sandri, Prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales, que realizó por invitación del Arzobispo Mayor de Kiev, Su Beatitud Sviatoslav Shevchuk, con ocasión de la Peregrinación nacional al Santuario de Zarvanytsia.

De los momentos más significativos destacamos el saludo a los jóvenes, la tarde del sábado 15; la reflexión que ofreció a los peregrinos al término de la procesión con las velas encendidas y el Moleben,  es decir, el servicio de intercesión y de súplica, que consiste en una liturgia típica de las Iglesias Ortodoxas Orientales dirigida a Jesucristo, a la Madre de Dios, a un santo o con ocasión de una fiesta religiosa que, en este caso, se realizó desde la noche del sábado y terminó el domingo en que el Purpurado argentino pronunció la homilía de la Divina Liturgia.

También visitó, en Leópolis, la Catedral greco-católica de San Jorge, a la vez que rezó ante las tumbas del Metropolita Andrey Sheptytsky y del Cardenal Joseph Slipyj, Padres de la Iglesia ucraniana.

Antes de regresar a Rina el Cardenal Sandri se detuvo para saludar brevemente al Arzobispo Latino de Kiev.

El Santo Padre Francisco le había pedido al Purpurado que llevara su saludo a todos los fieles católicos, greco-católicos y latinos, sin excluir a los hermanos y hermanas ortodoxos y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, con su bendición.

El Papa Bergoglio, además, ha querido hacerse presente espiritualmente con un renovado gesto de afecto y cercanía por la población que padece sufrimientos y privaciones a causa de los conocidos conflictos y, al mismo tiempo, animar a todos a fin de que trabajen por la paz, la reconciliación, en el respeto del derecho, y por las obras de caridad y solidaridad para socorrer a los tantos desalojados e indigentes.

De ahí que la Peregrinación nacional al Santuario de la Virgen María de Zarvanytsia haya sido la ocasión para encomendar a la Madre de Dios las intenciones del Santo Padre, mediante el empeño de todos los participantes con la oración y con gestos de conversión personal y comunitaria.

Escuchemos el balance que el mismo Cardenal Leonardo Sandri ha trazado ante el micrófono de Sergio Centofanti:

(María Fernanda Bernasconi – RV).