Loiola XXI

Lugar de encuentro abierto a seguidor@s de S. Ignacio de Loyola esperando construir un mundo mejor


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Está cumpliendo el mundo con sus compromisos climáticos?

Banco Mundial/Dana Smillie
Panel solar.

13 Septiembre 2019

Las Naciones Unidas se encuentran en la fase final de preparación de la Cumbre sobre la Acción Climática, que se celebrará el próximo 23 de septiembre en la sede de la ONU en Nueva York.  Se prevé que será una de sus conferencias climáticas más destacadas de los últimos tiempos, pero ¿cuáles son los avances en la lucha contra la crisis climática y cómo se están midiendo

Hace unos tres años, la comunidad mundial se reunió en París para elaborar un enfoque común con el que combatir el cambio climático. Entre las decisiones que tomaron se acordó hacer todo lo posible para limitar el aumento de la temperatura global a “bastante por debajo” de los 2 grados centígrados y, a ser posible, alcanzar los 1,5 grados centígrados.

Sin embargo, el pasado mes de julio, la temperatura se elevó hasta los 1,2 grados centígrados por encima de los niveles preindustriales, igualando e incluso batiendo el récord del mes más caluroso desde que se tiene registros y confirmando una tendencia de un alza continua.

El conjunto de fenómenos meteorológicos extremos a nivel mundial significa que el planeta está en camino de registrar los cinco años más calurosos de la historia, según afirmó recientemente el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres.

El titular de la ONU recordó que estamos inmersos en una “carrera para reducir el cambio climático”. ¿Pero la estamos ganando? Para responder a esta pregunta, Noticias ONU decidió analizar profundamente uno de los principales instrumentos internacionales utilizados para evaluar la lucha contra el calentamiento global: las contribuciones determinadas a nivel nacional.

¿Qué son las contribuciones a nivel nacional?

En primer lugar, hay que destacar que el Acuerdo de París sobre el Cambio Climático no es jurídicamente vinculante: no dice a los países cómo deben reducir sus emisiones ni cómo deben desarrollar la capacidad y adaptación al cambio climático, sino que los alienta a escribir su propio plan a través de las contribuciones.

Estos planes climáticos esbozan los compromisos de cada país, y en qué cantidad planea reducir sus emisiones. Dado el hecho de que los países en desarrollo carecen a menudo de los recursos, la financiación y la tecnología adecuados, el Acuerdo de París les insta a demostrar qué medidas pueden tomar por su cuenta y en cuándo necesitan la asistencia de la comunidad internacional.

¿Por qué son importantes?

Los países poseen muchas alternativas sobre cómo alcanzar los objetivos del Acuerdo de París. Estas pueden consistir en la elaboración de leyes, la instauración de incentivos financieros o políticas fiscales que sirvan para promover actividades que reduzcan las emisiones contaminantes. Por ejemplo, los países pueden decidir aplicar un precio a las emisiones de dióxido de carbono, mediante impuestos o a través de la creación de un sistema de compraventa de carbono.

El objetivo de esta iniciativa es concienciar a la población sobre el costo de la contaminación por dióxido de carbono para que gaste o invierta sus recursos en sectores o combustibles menos costosos. Para el ciudadano de a pie, esto podría influir en el modelo de coche que elija, o en el sistema de calefacción o refrigeración que utiliza, entre una infinidad de múltiples facetas de la vida.

Además, estas medidas pueden ayudar a controlar el crecimiento de los efectos del cambio climático en las áreas más vulnerables, como las zonas costeras amenazadas por el aumento del nivel del mar.

PNUD//Freya Morales
Parque eólico en las afueras de Nuakchot, capital de Mauritania.

¿Por qué hablamos de ellas ahora?

En virtud del Acuerdo de París, se supone que los países deben mejorar sus contribuciones determinadas a nivel nacional cada cierto número de años en los que se demuestre una paulatina ambición.

Esto se conoce como el mecanismo de “trinquete” o rueda dentada, que reconoce que las propuestas iniciales no estaban ni de lejos cerca de donde necesitamos estar: incluso si se sumaran las contribuciones  de todos los países sólo estaríamos, en el mejor de los casos, a un tercio de donde necesitamos conseguir para poder alcanzar los objetivos de París.

Por esa razón, se entiende que los países deben presentar planes actualizados y perfeccionados en 2020 y de ahí la importancia de la actual movilización para lograr una mayor ambición y actuación.

De ahí la convocatoria de la Cumbre de Acción Climática que se celebrará en unos días.

¿Se reduce todo al pesimismo?

Actualmente estamos viendo en todo el mundo una gran cantidad de medidas de cambio a las energías renovables.

Así lo atestigua la construcción de enormes plantas de energía solar en Marruecos y los Emiratos Árabes Unidos, que la mayor parte de la energía de la que se abastece Portugal provenga de fuentes renovables, y que cada vez más países vean que pueden abastecer totalmente sus redes con energía renovable.

La inversión en energías renovables supera a la de los combustibles fósiles, especialmente en los países en desarrollo, y muchos países y subregiones han fijado precios a las emisiones de carbono.

Pero pese a estos avances, el resultado final es que el mundo no se mueve con la suficiente rapidez para frenar el aumento tanto de las emisiones globales como de la temperatura.

PNUD/Zaimis Olmos
Reparación de edificios en Dominica tras la devastación causada por el huracán Irma. (16 de febrero de 2018)

¿Qué regiones lideran el camino?

Aunque en la actualidad ninguna región supera claramente a las demás hay naciones y ciudades que muestran un gran progreso. Muchos países, entre ellos los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo del Pacífico, están avanzando hacia “un clima neutral” o tienen una huella de carbono inexistente.

En la práctica, esto significa que son capaces de equilibrar las emisiones de gases de efecto invernadero, como las creadas por la industria o por el uso de automóviles, mediante su eliminación de la atmósfera a través de métodos como la plantación de árboles capaces de absorber los gases contaminantes.

Pese a todo ello, no deja de ser una triste paradoja que los países que contribuyeron escasamente al problema se encuentren entre los más afectados.

Pero la acción climática depende de un requisito fundamental: requiere inversión. Una situación que a menudo exige políticas gubernamentales sensatas que proporcionen incentivos para implementarlas. Por ejemplo, Portugal, Chile, Irlanda, Kenia y Costa Rica realizaron fuertes inversiones en energías renovables y lograron importantes avances en la reducción de sus emisiones de gases contaminantes.

¿Cómo podemos acelerar el proceso?

Ante todo, necesitamos un mayor liderazgo y una firme voluntad políticas ya que si continuamos como hasta ahora los efectos serán catastróficos y provocarán un aumento de la temperatura global de 3 grados centígrados, o incluso superior, durante este siglo.

Por ese motivo, impulsar la acción contra el cambio climático requerirá de un liderazgo atrevido por parte de los líderes gubernamentales, empresariales y de la sociedad civil.

Pero los ciudadanos también pueden marcar la diferencia: cambiar el comportamiento de los consumidores es otra faceta importante en el avance hacia una economía con bajas emisiones de carbono. Por ese motivo, las Naciones Unidas han impulsado la Campaña “Actúa Ahora” donde se ofrecen ideas básicas sobre los pasos que todos podemos dar para alcanzarla.

Entonces, ¿podemos resolver la crisis climática?

Sí. Poseemos las herramientas necesarias para enfrentarnos al cambio climático, pero tenemos que usarlas. Tenemos que cambiar las inversiones de una economía gris y sucia a una economía verde.  El dinero está ahí.

Tenemos la tecnología, pero es necesario hacerla accesible a todas las personas en todos los países del mundo.

Pero la parte más negativa es que no disponemos de demasiado tiempo y hay que actuar lo antes posible.  Cada pizca de calentamiento global es importante, y cuanto más tiempo esperemos, mayor será su impacto negativo.


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A la vista de los trágicos efectos del Dorian el llamamiento de Guterres contra el cambio climático.

Horrorizado por la destrucción del Dorian, Guterres dice que hay que detener el cambio climático

ONU/OCHA/Mark Garten
El Secretario General habla con personal médico en Nassau, capital de las islas Bahamas, en un centro de desplazados por el huracán Dorian.

14 Septiembre 2019

El titular de la ONU, de visita en las Bahamas, ha asegurado que no ha visto un nivel de destrucción como el causado por el huracán Dorian en el país caribeño y señala lo injusto que es el hecho de que los pueblos de las naciones que no han contribuido al cambio global estén en la primera línea de frente de sus consecuencias.

Al finalizar sus dos días de visita al país caribeño, el Secretario General declaró que, tras haber sido testigo de los efectos de muchos desastres naturales en virtud de sus distintos cargos, nunca había visto uno con el grado de destrucción del huracán Dorian a su paso por las islas Bahamas.

“Estoy horrorizado (…) El huracán Dorian ha sido catalogado por su intensidad como de categoría 5. Yo creo que tiene que ser catalogado como un huracán con categoría del infierno. Pero está claro que no lo ha traído el diablo. Ahora hay más huracanes, son más intensos y más frecuentes, y están originados por el cambio climático”, explicó António Guterres.

Tras reunirse ayer con el primer ministro del país, Hubert Minnis, quien le comentó la actuación del Gobierno y las principales necesidades del país, el responsable de la Organización visitó este sábado un centro de emergencia en la isla de Ábaco, donde el 90% de las infraestructuras y de las viviendas fueron destruidas por el Dorian.

Guterres llevó a los afectados un mensaje de solidaridad de las Naciones Unidas que, en estrecha colaboración con el Gobierno, tiene desplegado ahora mismo a UNICEF, el Programa Mundial de Alimentos, la Organización Internacional para las Migraciones y el Programa para el Desarrollo, entre otras agencias especializadas.

Desde allí, aseguró que está claro que este tipo de desastres han existido siempre, pero que está claro también que existe “una aceleración de estos fenómenos climáticos extremos que tienen su origen en la actividad de los seres humanos”.

ONU//Mark Garten
El puerto de Marsh destruido por el huracán Dorian.

Extraer lecciones del Dorian

Más tarde, en una rueda de prensa en Nassau, la capital de Bahamas, indicó que la comunidad internacional tiene que extraer dos lecciones de este acontecimiento.

“Primero, que tenemos que detener el cambio climático y tenemos que estar seguros de que revertimos la actual tendencia, en la que el ritmo del cambio es mayor que el que tenemos nosotros para frenarlo. Y segundo, que países como Bahamas, que no han contribuido al cambio climático, están en la primera línea de frente de la destrucción del cambio climático, y merecen la ayuda internacional no solo para poder responder por completo a la emergencia humanitaria, sino también para poder reconstruir el país y adaptar las comunidades de la isla” al calentamiento global.

Tras elogiar la generosidad de la comunidad internacional y el papel que están llevando a cabo las agencias humanitarias en este momento explicó que, más a medio y largo plazo, la reconstrucción requiere una gran inversión y que Bahamas merecen todo el apoyo para ello.

Entre otras cuestiones, dijo que, con vistas a ese largo plazo, la ONU está intentando también canjear parte de la deuda de Bahamas en inversiones para la reconstrucción del país.

Ayer, durante otra comparecencia de prensa, el titular de la ONU señaló que estos gigantescos desastres naturales “exigen una nueva respuesta multilateral” y que la financiación del para mitigar los efectos clima extremo es parte de esa respuesta, reclamando a la comunidad internacional los cien mil millones de dólares de ayuda anual a los que se había comprometido en el pasado.


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ONU: hacia la cumbre climática del 23 sept. en New York

Banco Mundial/Dana Smillie
Panel solar.

13 Septiembre 2019

Las Naciones Unidas se encuentran en la fase final de preparación de la Cumbre sobre la Acción Climática, que se celebrará el próximo 23 de septiembre en la sede de la ONU en Nueva York.  Se prevé que será una de sus conferencias climáticas más destacadas de los últimos tiempos, pero ¿cuáles son los avances en la lucha contra la crisis climática y cómo se están midiendo

Hace unos tres años, la comunidad mundial se reunió en París para elaborar un enfoque común con el que combatir el cambio climático. Entre las decisiones que tomaron se acordó hacer todo lo posible para limitar el aumento de la temperatura global a “bastante por debajo” de los 2 grados centígrados y, a ser posible, alcanzar los 1,5 grados centígrados.

Sin embargo, el pasado mes de julio, la temperatura se elevó hasta los 1,2 grados centígrados por encima de los niveles preindustriales, igualando e incluso batiendo el récord del mes más caluroso desde que se tiene registros y confirmando una tendencia de un alza continua.

El conjunto de fenómenos meteorológicos extremos a nivel mundial significa que el planeta está en camino de registrar los cinco años más calurosos de la historia, según afirmó recientemente el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres.

El titular de la ONU recordó que estamos inmersos en una “carrera para reducir el cambio climático”. ¿Pero la estamos ganando? Para responder a esta pregunta, Noticias ONU decidió analizar profundamente uno de los principales instrumentos internacionales utilizados para evaluar la lucha contra el calentamiento global: las contribuciones determinadas a nivel nacional.

¿Qué son las contribuciones a nivel nacional?

En primer lugar, hay que destacar que el Acuerdo de París sobre el Cambio Climático no es jurídicamente vinculante: no dice a los países cómo deben reducir sus emisiones ni cómo deben desarrollar la capacidad y adaptación al cambio climático, sino que los alienta a escribir su propio plan a través de las contribuciones.

Estos planes climáticos esbozan los compromisos de cada país, y en qué cantidad planea reducir sus emisiones. Dado el hecho de que los países en desarrollo carecen a menudo de los recursos, la financiación y la tecnología adecuados, el Acuerdo de París les insta a demostrar qué medidas pueden tomar por su cuenta y en cuándo necesitan la asistencia de la comunidad internacional.

¿Por qué son importantes?

Los países poseen muchas alternativas sobre cómo alcanzar los objetivos del Acuerdo de París. Estas pueden consistir en la elaboración de leyes, la instauración de incentivos financieros o políticas fiscales que sirvan para promover actividades que reduzcan las emisiones contaminantes. Por ejemplo, los países pueden decidir aplicar un precio a las emisiones de dióxido de carbono, mediante impuestos o a través de la creación de un sistema de compraventa de carbono.

El objetivo de esta iniciativa es concienciar a la población sobre el costo de la contaminación por dióxido de carbono para que gaste o invierta sus recursos en sectores o combustibles menos costosos. Para el ciudadano de a pie, esto podría influir en el modelo de coche que elija, o en el sistema de calefacción o refrigeración que utiliza, entre una infinidad de múltiples facetas de la vida.

Además, estas medidas pueden ayudar a controlar el crecimiento de los efectos del cambio climático en las áreas más vulnerables, como las zonas costeras amenazadas por el aumento del nivel del mar.

PNUD//Freya Morales
Parque eólico en las afueras de Nuakchot, capital de Mauritania.

¿Por qué hablamos de ellas ahora?

En virtud del Acuerdo de París, se supone que los países deben mejorar sus contribuciones determinadas a nivel nacional cada cierto número de años en los que se demuestre una paulatina ambición.

Esto se conoce como el mecanismo de “trinquete” o rueda dentada, que reconoce que las propuestas iniciales no estaban ni de lejos cerca de donde necesitamos estar: incluso si se sumaran las contribuciones  de todos los países sólo estaríamos, en el mejor de los casos, a un tercio de donde necesitamos conseguir para poder alcanzar los objetivos de París.

Por esa razón, se entiende que los países deben presentar planes actualizados y perfeccionados en 2020 y de ahí la importancia de la actual movilización para lograr una mayor ambición y actuación.

De ahí la convocatoria de la Cumbre de Acción Climática que se celebrará en unos días.

¿Se reduce todo al pesimismo?

Actualmente estamos viendo en todo el mundo una gran cantidad de medidas de cambio a las energías renovables.

Así lo atestigua la construcción de enormes plantas de energía solar en Marruecos y los Emiratos Árabes Unidos, que la mayor parte de la energía de la que se abastece Portugal provenga de fuentes renovables, y que cada vez más países vean que pueden abastecer totalmente sus redes con energía renovable.

La inversión en energías renovables supera a la de los combustibles fósiles, especialmente en los países en desarrollo, y muchos países y subregiones han fijado precios a las emisiones de carbono.

Pero pese a estos avances, el resultado final es que el mundo no se mueve con la suficiente rapidez para frenar el aumento tanto de las emisiones globales como de la temperatura.

PNUD/Zaimis Olmos
Reparación de edificios en Dominica tras la devastación causada por el huracán Irma. (16 de febrero de 2018)

¿Qué regiones lideran el camino?

Aunque en la actualidad ninguna región supera claramente a las demás hay naciones y ciudades que muestran un gran progreso. Muchos países, entre ellos los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo del Pacífico, están avanzando hacia “un clima neutral” o tienen una huella de carbono inexistente.

En la práctica, esto significa que son capaces de equilibrar las emisiones de gases de efecto invernadero, como las creadas por la industria o por el uso de automóviles, mediante su eliminación de la atmósfera a través de métodos como la plantación de árboles capaces de absorber los gases contaminantes.

Pese a todo ello, no deja de ser una triste paradoja que los países que contribuyeron escasamente al problema se encuentren entre los más afectados.

Pero la acción climática depende de un requisito fundamental: requiere inversión. Una situación que a menudo exige políticas gubernamentales sensatas que proporcionen incentivos para implementarlas. Por ejemplo, Portugal, Chile, Irlanda, Kenia y Costa Rica realizaron fuertes inversiones en energías renovables y lograron importantes avances en la reducción de sus emisiones de gases contaminantes.

¿Cómo podemos acelerar el proceso?

Ante todo, necesitamos un mayor liderazgo y una firme voluntad políticas ya que si continuamos como hasta ahora los efectos serán catastróficos y provocarán un aumento de la temperatura global de 3 grados centígrados, o incluso superior, durante este siglo.

Por ese motivo, impulsar la acción contra el cambio climático requerirá de un liderazgo atrevido por parte de los líderes gubernamentales, empresariales y de la sociedad civil.

Pero los ciudadanos también pueden marcar la diferencia: cambiar el comportamiento de los consumidores es otra faceta importante en el avance hacia una economía con bajas emisiones de carbono. Por ese motivo, las Naciones Unidas han impulsado la Campaña “Actúa Ahora” donde se ofrecen ideas básicas sobre los pasos que todos podemos dar para alcanzarla.

Entonces, ¿podemos resolver la crisis climática?

Sí. Poseemos las herramientas necesarias para enfrentarnos al cambio climático, pero tenemos que usarlas. Tenemos que cambiar las inversiones de una economía gris y sucia a una economía verde.  El dinero está ahí.

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Miles de muertos, millones de desplazados… los efectos del cambio climático se aceleran

Los dos millones de desplazados, los 49.000 millones de dólares en pérdidas, los 1600 muertos en incendios forestales o el aumento del hambre debido a las sequías son algunas de las consecuencias que nos dejó el calentamiento global en 2018. En total, casi 62 millones de personas estuvieron expuestas a peligros naturales por su causa. António Guterres pide medidas concretas en lugar de discursos; entre ellas, acelerar la transición a las fuentes de energía renovables.

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Cumbre de la juventud sobre el clima en New York septiembre

El cambio climático es la peor injusticia, dice ganador del concurso para viajar a la Cumbre de la Juventud

ONU México
Jorge Martínez es uno de los cien ganadores de un pasaje verde a Nueva York para participar en la Cumbre de la Juventud sobre el Clima.

12 Septiembre 2019

El mexicano Jorge Martínez es uno de los cien ganadores de un pasaje verde a Nueva York para participar en la Cumbre de la Juventud sobre el Clima, que se celebrará en la ciudad de Nueva York el 21 de septiembre.

Originario de Veracruz, Jorge Martínez recuerda que desde muy temprana edad se interesó por los temas relacionados con el medio ambiente y la energía. Unos años después decidió estudiar una carrera de ingeniería en sistemas en la Universidad de Pensilvania con una especialidad en energía y sostenibilidad.

Martínez considera que el cambio climático y sus efectos son la peor injusticia que afronta la humanidad ya que afecta a las personas más vulnerables y a las siguientes generaciones lo quieran o no.

“Desde hace varios años estoy involucrado en la lucha contra el cambio climático desde el emprendimiento social y las organizaciones civiles porque es la más grande injusticia del mundo, y me pone muy mal pensar en todos los efectos que tiene y en cuánta gente hay sufriendo por ello”, dice en una entrevista con Noticias ONU.

La ciencia y la tecnología deben estar al servicio de la humanidad.

Él considera que la ciencia y la tecnología deben estar al servicio de la humanidad para mejorar su calidad de vida. Le interesa el tema de la energía y su relación con el desarrollo social, y económico. “Es el centro de todo y debe utilizarse respetando la naturaleza”, señala.

“Cuando siento que es muy cuesta arriba esta lucha pienso en que hay miles de personas que van a pagar las consecuencias, que no tienen ningún poder de decisión ni de alzar la voz y entonces sé que no hay que desistir”, agrega con convicción.

Actualmente, Martínez ha desarrollado un emprendimiento social para la instalación de paneles solares en Veracruz.

Cumbre de la Juventud Sobre el Clima

ONU/Mark Garten
La activista Greta Thunberg llegó a Nueva York el pasado 30 de agosto para participar en la Cumbre de la Juventud sobre el Clima.

Respecto a la Cumbre de la Juventud Sobre el Clima, explica que tiene muchas expectativas.

“Jóvenes de todo el mundo vamos a discutir las preocupaciones, las ideas y potenciales soluciones a la crisis climática desde nuestra perspectiva. Además, tenemos que demostrar que los jóvenes no sólo somos el futuro, somos el presente; y que somos los principales actores en encontrar soluciones a las problemáticas y a las injusticias causadas por la crisis climática”.

Cien jóvenes de todo el mundo fueron elegidos en un concurso organizado por las Naciones Unidas para recibir un pasaje gratis a Nueva York con emisiones neutrales de carbono. Ellos se unirán a los más de 500 jóvenes líderes seleccionados para participar en la primera Cumbre de la Juventud sobre el Clima y entre los que se encuentra la activista adolescente Thunberg.

Producción: Centro de Información de las Naciones Unidas en México.

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ONU: pacto juvenil contra el cambio climático.

Conferencia de la ONU para la Sociedad Civil concluye con un pacto juvenil contra el cambio climático

Noticias ONU/Conor Lennon
Participantes de la la 68ª Conferencia de las Naciones Unidas y la Sociedad Civil.

29 Agosto 2019

Con el mundo llegando al punto de no retorno, del cual la vida en el planeta no podría recuperarse, es hora de que los jóvenes se “unan contra la crisis climática, aprovechando su poder colectivo para construir un futuro libre de la devastación” de esa calamidad.

Las ciudades y comunidades deben ser consideradas elementos esenciales para lograr todos los Objetivos de Desarrollo Sostenible, subrayaron los activistas que participaron de la 68ª Conferencia de las Naciones Unidas y la Sociedad Civil.

En una declaración final después de tres días de plenarias, reuniones y debates, los firmantes destacaron la importancia de la inclusión, la paz, la familia, la educación, la juventud y el empoderamiento de las mujeres y las niñas.

Aunque el tema central de la Conferencia de este año fue “Ciudades y comunidades inclusivas”, el documento reconoció la interdependencia de la prosperidad rural y urbana, así como la necesidad de abordar las condiciones específicas de las zonas montañosas y los pequeños Estados insulares en desarrollo.

La importancia y el potencial de la juventud también se reconoció en la declaración, y los jóvenes jugaron un papel importante este año.

El activismo de los grupos juveniles presentes en el evento fue evidente en la sesión de clausura, durante la cual se adoptó un segundo documento: el Pacto Climático Juvenil de Salt Lake City.

El documento juvenil contiene varios puntos de acción que van desde confrontar políticas que perjudican el medio ambiente hasta educar a las comunidades sobre los impactos de las elecciones de estilo de vida y priorizar opciones de transporte amigables con el medio ambiente, como caminar, andar en bicicleta o en transporte público.

El Pacto declara que, con el mundo llegando al punto de no retorno, del cual la vida en el planeta no podría recuperarse, es hora de que los jóvenes se “unan contra la crisis climática, aprovechando su poder colectivo para construir un futuro libre de la devastación” de esa calamidad.


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Los numerosos incendios forestales del mundo están recalentando la atmósfera

Del Ártico a la Amazonía, fuegos que encienden el cambio climático

PNUD: Riccardo Pravettoni.
Deforestación en Brasil.

28 Agosto 2019

Los incendios en el Amazonas siguen a fuegos sin precedentes en Siberia y partes del Ártico, Groenlandia y Alaska en junio y julio pasados. Algunas zonas de Europa también sufren incendios forestales. Los satélites registran además fuegos generalizados y actividades de quema en países del sur de África tropical como Angola. Cientos de megatoneladas de gases que intensifican el calentamiento global están siendo liberados a la atmósfera.

Los incendios que están causando estragos en la selva amazónica están agravando el estrés sobre el clima y el medio ambiente mundial que se desencadenó inicialmente por los fuegos excepcionales de este verano en el Ártico, informó este miércoles la Organización Meteorológica Mundial.

La OMM confirmó que los incendios no solo están confinados a Brasil y partes de Perú, Bolivia y Paraguay, sino que también se están viendo fuegos generalizados en zonas tropicales de África, como Angola y en varias partes de Europa.

En el Amazonas se han detectado casi 4000 incendios del 1 al 24 de agosto según la Agencia Espacial Europea, y los científicos que utilizan satélites de la NASA han confirmado que se trata de un año muy activo, aunque no sin precedentes.

La actividad de incendios en el Amazonas varía considerablemente de un año a otro y de mes a mes, y alcanza su punto máximo durante la estación seca de Brasil, de julio a octubre. Agosto de 2019 ha sido testigo de un aumento notable en incendios grandes, intensos y persistentes que se propagan a lo largo de las vías principales en la Amazonía central brasileña, según científicos del Laboratorio de Ciencias de la Biósfera en el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA.

Si bien la sequía ha jugado un papel importante en la exacerbación de incendios en el pasado, el momento y la ubicación de las detecciones de incendios a principios de la temporada seca de 2019 son más consistentes con la quema controlada de tierras que con la sequía regional, aseguran la NASA y la ESA.

ESA
Cientos de incendios forestales se han desatado en Siberia. Algunos se pueden ver desde el espacio, como se ve en esta imagen de satélite.

Los incendios que liberan gases nocivos

La cuenca del Amazonas es la selva tropical más grande del mundo, abarca cuatro países y alberga millones de plantas y animales. A menudo se le llama “el pulmón del mundo”, y es crucial para ayudar a regular el calentamiento global ya que los bosques absorben millones de toneladas de emisiones de carbono cada año.

El reciente Informe Especial del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático destacó la importancia de garantizar la disminución de la deforestación y garantizar la gestión sostenible de la tierra. Los incendios emiten dióxido de carbono, mientras que la pérdida de bosques conduce a una menor absorción de CO2 de la atmósfera, lo que fomenta aún más el cambio climático.

Además de la amenaza directa de la quema, incluso para muchas comunidades indígenas, los incendios forestales liberan a la atmósfera contaminantes nocivos con partículas y gases tóxicos como el monóxido de carbono, los óxidos de nitrógeno y los compuestos orgánicos no metanos.

Los incendios forestales liberan a la atmósfera contaminantes nocivos con partículas y gases tóxicos como el monóxido de carbono.

El Sistema de Monitoreo de la Atmósfera de Copérnico (CAMS) de la Unión Europea informa que los incendios han liberado 255  millones de toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera del 1 al 25 de agosto, así como grandes cantidades de monóxido de carbono.

Las partículas y los gases de la quema de biomasa pueden transportarse a largas distancias, afectando la calidad del aire en regiones lejanas. Las columnas de humo se han extendido por toda la región amazónica. Fuertes vientos arrojaron humo a São Paulo, a más de 2500 km de distancia, y se combinaron con un frente frío y fuertes nubes de tormenta para sumergir la ciudad en la oscuridad el 19 de agosto.

La actividad de incendios en el Amazonas sigue a incendios sin precedentes en Siberia y partes del Ártico, Groenlandia y Alaska en junio y julio pasados. Algunas zonas de Europa también sufren incendios forestales. Los satélites además están monitoreando incendios generalizados y actividades de quema en países del sur de África tropical como Angola.

ONU/Eskinder Debebe
Árboles de hule en la selva amazónica brasileña.

La importancia de la tecnología

Según la OMM, es importante mejorar los sistemas de pronóstico para generar advertencias sobre el peligro de incendio y los riesgos relacionados con la contaminación del aire.

Los satélites son a menudo los primeros en detectar incendios que arden en regiones remotas. La herramienta principal de la NASA para la detección de incendios desde 2002 han sido los instrumentos del Espectro radiómetro de Imágenes de Resolución Moderada (MODIS) en los satélites Terra y Aqua.

En este punto de la temporada de incendios, las detecciones activas de incendios MODIS en 2019 son más altas en la Amazonía brasileña que en cualquier año desde 2010. El estado de Amazonas está en camino de registrar una actividad récord de incendios en 2019.

La OMM ha iniciado un Sistema de advertencia de contaminación por incendios y humo de vegetación. Debido al gran interés de los miembros de la OMM en varias regiones afectadas, la agencia publicó un comunicado con orientación para abordar los problemas de la contaminación por incendios y humo de la vegetación. La OMM también propone apoyar la posible fundación de centros regionales sobre el tema.


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En la lucha contra el cambio climático se impone cuidar más la naturaleza.

Si se quiere luchar contra el cambio climático hay que proteger la naturaleza

ONU / Eskinder Debebe
Un habitante del bosque nacional Tapajos en Brasil recoge hojas para preparar una comida

27 Agosto 2019

Ante los incendios en el Amazonas, el enviado especial del Secretario General para la Cumbre sobre la Acción Climática aseguró que los Estados deben prestar mayor atención a la naturaleza, que puede contribuir a la lucha contra el calentamiento global y al tiempo ser su mayor víctima.

“Si queremos abordar el cambio climático, cualquier cosa que ocurra en la naturaleza, incluidos los bosques, es extremadamente importante y debe hacer parte de los planes de los países”, aseguró Luis Alfonso de Alba este martes durante una conferencia de prensa en la sede de la ONU en Nueva York.

El enviado especial del Secretario General para la Cumbre sobre Acción Climática que se celebrará este próximo 23 de septiembre resaltó que incendios como los que actualmente ocurren en la selva amazónica, al igual que cualquier otro desastre natural, están frecuentemente relacionados con el cambio climático.

“La naturaleza juega un papel muy importante, y estamos obviamente motivando a los Estados miembros para que le presten una mayor atención, ya que ésta puede representar la solución para el cambio climático, pero también debe ser protegida de éste, y ya le estamos haciendo un daño grande”, dijo de Alba.

La naturaleza juega un papel muy importante, y estamos obviamente motivando a los Estados miembros para que le presten una mayor atención.

Agregó que en la preparación para la Cumbre, una de las estrategias que se discutirán serán las soluciones basadas en la naturaleza, por ejemplo, en los bosques, los océanos y el uso de la tierra.

“En el caso de los incendios recientes en Brasil, las Naciones Unidas están listas para proveer cualquier apoyo o asistencia que sea requerida dentro de nuestras propias capacidades”, dijo.

De Alba dio la bienvenida a los esfuerzos de otros países para abordar la situación, pero subrayó que la clave es trabajar con el Gobierno de Brasil y las demás autoridades envueltas para asegurarse de que la asistencia siga los principios humanitarios que la ONU ha establecido.

“Esta no es la primera vez que hemos contribuido a la solución de un desastre natural, y siempre se ha hecho de manera apolítica y concentrada en las capacidades y estrategias de los Gobiernos involucrados. Siempre teniendo como base los principios humanitarios”, aseguró.

ONU//Pierre-Michel Virot
Luis Alfonso de Alba, enviado para la Cumbre sobre Cambio Climático.

El enviado recordó que para abordar las catástrofes naturales se necesita la cooperación completa de todos los países involucrados, que tienen responsabilidades a nivel nacional pero también a nivel internacional.

“La ONU tiene diferentes maneras de actuar, el objetivo de la Cumbre es incrementar la ambición de los países, y para lograr esto debemos prestar atención a la naturaleza y luchar contra la deforestación, la degradación de la tierra y, obviamente, los incendios”, enfatizó.

Falta voluntad política general

El enviado también dijo que la voluntad política para combatir el cambio climático “no es tan alta como debería“, y agregó que la Organización necesita continuar trabajando con todos los Estados Miembros y alentarlos a “ser parte completa de esta solución “.

Los jefes de Estado y de gobierno de los Estados miembros serán invitados a la Cumbre sobre la Acción Climática en la sede de la ONU en Nueva York junto con las empresas, las organizaciones, los jóvenes y otros representantes de la sociedad civil.

El enviado reiteró que el objetivo es impulsar la ambición y acelerar rápidamente la acción para implementar el Acuerdo de París. De la Cumbre resultará un informe que incluirá una selección de soluciones inmediatas para luchar contra el calentamiento global.