Loiola XXI

Lugar de encuentro abierto a seguidor@s de S. Ignacio de Loyola esperando construir un mundo mejor


Deja un comentario

El verdadero desarrollo de aquí al 2030. Fuerte mensaje de Guterres (ONU)

El mundo necesita una senda para que el crecimiento económico sea “socialmente inclusivo y sostenible ambientalmente”

Grant Ellis/Banco Mundial
El Secretario General de la ONU, António Guterres, en el Comité Monetario y Financiero Internacional de Bali, Indonesia.

13 Octubre 2018

António Guterres propuso la Agenda 2030 como hoja de ruta para conseguirlo, “indica el camino hacia una globalización justa e inclusiva y unas sociedades resistentes”, al dirigirse a los ministros de finanzas y a los gobernadores de los bancos centrales en el Comité Monetario y Financiero Internacional.

El Secretario General de las Naciones Unidas advirtió este sábado que el mayor problema al que se enfrenta el mundo no se encuentra en ningún plan presupuestario ni contable, sino que se ha de atribuir a un déficit de confianza. “Un caso grave de lo que llamé “trastorno por déficit de confianza”  durante el debate de alto nivel de la Asamblea General de la ONU”.

Durante su discurso ante el Comité Monetario y Financiero Internacional del Fondo Mundial,   que se celebra entre el 8 y el 14 de octubre en la isla indonesia de Bali, Antonio Guterres indicó que ese desorden se traduce “en descontento e inestabilidad”; y que, a su vez, erosiona la fe en las instituciones políticas y en las normas en las que se basa el sistema multilateral.

Restaurar y construir esa confianza que el mundo necesita depende “esencialmente de ustedes”, dijo refiriéndose a los ministros de finanzas y gobernadores de bancos centrales que asistieron al evento.

La Agenda 2030 como faro de una globalización justa

Ante la estabilidad del crecimiento económico mundial, Guterres señaló que la comunidad internacional necesita establecer una senda para que este incremento sea “socialmente inclusivo y sostenible ambientalmente”. Como hoja de ruta para conseguirlo propuso la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, a través de sus 17 Objetivos.

“La Agenda 2030 indica el camino hacia una globalización justa e inclusiva y unas sociedades resistentes”, indicó, al observar que, debido a los aumentos de los niveles de la deuda, los países tienen menos margen de maniobra que hace diez años.

Puso como ejemplo que treinta de los países menos adelantados y de bajos ingresos ya se encuentran con problemas de endeudamiento o corren un alto riesgo de llegar a ese nivel, y que “muchas naciones se enfrentan a niveles de endeudamiento que reducen su espacio fiscal en un momento en que se necesitaría mucho más gasto público para alcanzar los objetivos de desarrollo del Milenio”.

Ante este escenario destaca la importancia de la cooperación internacional y la necesidad de atraer al sector privado a que cumpla su cometido con la Agenda 2030 en su totalidad, añadió.

En ese contexto, destacó la importancia de la plena aplicación del Programa de Acción de Addis Abeba y recordó su apoyo a la estrategia de financiación de la Agenda 2030 que puso en marcha antes del debate general de alto nivel de este año en la Asamblea General de las Naciones Unidas.

La estrategia establece tres áreas de acción prioritarias: armonizar las políticas financieras y económicas mundiales con la Agenda 2030; mejorar las estrategias nacionales y regionales de financiación e inversión sostenibles; y fomentar la inclusión financiera y el acceso equitativo a la financiación para todos, en particular para las mujeres y los jóvenes.

“Esta estrategia no puede aplicarse sin su participación activa”, señaló, “trabajando conjuntamente como Comité Monetario y Financiero Internacional, y a título individual como Ministros de Finanzas y Gobernadores de Bancos Centrales en su país”.

El Cambio climático nos afecta a todos

Asimismo, el Secretario General recordó el reciente informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) de la ONU, que emitió una dura advertencia sobre el aumento de la temperatura global.

El titular de la ONU subrayó la urgente necesidad de frenar las emisiones de gases de efecto invernadero “si queremos evitar que los objetivos del Acuerdo de París sobre el Cambio Climático sean irreversiblemente inalcanzables”.

“Tenemos a la tecnología de nuestro lado, la economía verde es cada vez más el mejor camino para el desarrollo. Pero todavía sigue faltando voluntad política”, señaló,  e instó “a que se fije un precio significativo para las emisiones de carbono, finalizar los subsidios a los combustibles fósiles, y a que se invierta en infraestructuras respetuosas con el clima que no nos bloquee durante décadas en un camino insostenible”.

António Guterres finalizó su discurso resaltando la importancia del cambio climático ya que  “no es un tema de los ministros de medio ambiente. Es un tema todos los líderes mundiales. Es un tema que nos afecta a todos.”

Anuncios


Deja un comentario

Cómo hacer frente al cambio climático.

 

 

 

 

SECRETARIO GENERAL
PRENSA

Reducir el calentamiento global en 0,5°C, la diferencia entre la vida y la muerte
NASA
La Tierra, una imagen creada a través de fotografías tomadas por el satélite Suomi NPP.

8 Octubre 2018
Cambio climático
Un aumento de 10 centímetros en el nivel del mar, un océano Ártico sin hielo en el verano y la extinción de los arrecifes de coral se pueden evitar si se logra limitar el aumento de las temperaturas a un 1,5 °C en lugar de 2°C para 2100. Para esto se necesitarán medidas rápidas y sin precedentes. “Los próximos años serán los más importantes de nuestra historia”, ha dicho un grupo de expertos.

El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) reveló este lunes en Corea del Sur un informe que resalta que se necesitan cambios de gran alcance y sin precedentes en todos los aspectos de la sociedad para limitar el calentamiento global a 1,5 °C en lugar de 2 °C como se establece en el Acuerdo de París, una medida que evitaría una serie de graves impactos del cambio climático, traería beneficios claros para los seres humanos y los ecosistemas, así como la posibilidad de una sociedad más sostenible y equitativa.

“Para 2100 la elevación del nivel del mar sería de 10 centímetros inferior con un calentamiento global de 1,5 °C en vez de 2 °C. La probabilidad de que el océano Ártico quede libre de hielo en verano sería de una vez por siglo con medio grado menos, frente a una vez cada década. Los arrecifes de coral disminuirían entre un 70% y un 90%, pero desaparecerían completamente a 2°C”, aseguró Houesung Lee, presidente del IPCC, durante una conferencia de prensa en Incheon.

Con más de 6000 referencias citadas y la contribución abnegada de miles de examinadores expertos y gubernamentales de todo el mundo, el informe será una contribución científica fundamental para la Conferencia sobre el Cambio Climático que se celebrará este diciembre en Katowice, Polonia, donde los gobiernos examinarán los avances en el Acuerdo de París.

Unos 91 autores y editores-revisores de 40 países han preparado el informe del IPCC en respuesta a una invitación hecha por la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) cuando aprobó el Acuerdo de París en 2015.

En las últimas tres décadas, la mitad de los corales del planeta ha muerto debido al aumento de la temperatura del agua y la acidificación de los océanos.PNUMA
En las últimas tres décadas, la mitad de los corales del planeta ha muerto debido al aumento de la temperatura del agua y la acidificación de los océanos.
“Uno de los mensajes fundamentales arrojado de forma contundente por el informe es que ya estamos viviendo las consecuencias de un calentamiento global de 1 °C, con condiciones meteorológicas más extremas, crecientes niveles del mar y un hielo marino menguante en el Ártico, entre otros cambios”, dijo Panmao Zhai, copresidente del grupo de trabajo II del IPCC.

El informe resalta que cada grado de calentamiento tiene importancia, y puede representar un riesgo de cambios duraderos e irreversible y la pérdida de algunos ecosistemas.

Limitar el calentamiento también daría más margen a las personas y los ecosistemas para adaptarse y permanecer debajo de los umbrales de riesgo.

Aún hay esperanza
Turbinas para generar energía eólica.ONU/Eskinder Debebe
Turbinas para generar energía eólica.
La buena noticia es que algunos tipos de medidas que se necesitan para limitar el calentamiento global a 1,5 °C ya se están llevando a cabo en todo el mundo, pero sería necesario acelerarlas.

En el informe se señala que para limitar el calentamiento global a 1,5 °C se necesitan transiciones “rápidas y de gran alcance” en la tierra, la energía, la industria, los edificios, el transporte y las ciudades. Sería necesario que las emisiones netas globales de dióxido de carbono (CO2) de origen humano disminuyeran en 2030 alrededor de un 45% respecto de los niveles de 2010, y siguieran disminuyendo hasta alcanzar el “cero neto” para 2050.

“Limitar el calentamiento a 1,5 °C es posible según las leyes de la química y la física, pero para ello se necesitan cambios sin precedentes”, dijo Jim Skea, copresidente del grupo de trabajo III del IPCC.

El Secretario General de la ONU hizo eco al experto en un comunicado, asegurando que se deben cumplir los compromisos del Acuerdo de París de doblar la curva de emisiones para 2020 y que la conferencia de Katowice, será fundamental para lograrlo.

“Insto a todos los países a que hagan que la Conferencia sobre el clima de Katowice sea un éxito y atiendan al consejo de los mejores científicos del mundo: aumenten la ambición, refuercen rápidamente sus planes nacionales de acción climática y aceleren con urgencia la implementación del Acuerdo de París”, aseguró António Guterres.

Guterres dijo que se debe “hacer lo que exige la ciencia” antes de que sea demasiado tarde.

Limitar el calentamiento a 1,5 °C es posible según las leyes de la química y la física, pero para ello se necesitan cambios sin precedentes.

Si se permite que la temperatura global sobrepase 1,5 °C, sería necesario depender en mayor medida de técnicas que absorbieran CO2 de la atmósfera para volver a un calentamiento global inferior a 1,5 °C en 2100. La efectividad de esas técnicas no está probada a gran escala y algunas de ellas pueden conllevar importantes riesgos para el desarrollo sostenible.

“Las decisiones que tomemos hoy son fundamentales para garantizar un mundo seguro y sostenible para todos, tanto ahora como en el futuro. Este informe proporciona a los responsables de las políticas y los profesionales la información que necesitan para adoptar decisiones dirigidas a afrontar el cambio climático teniendo en cuenta el contexto local y las necesidades de las personas. Los próximos años son probablemente los más importantes de nuestra historia”, afirmó Debra Roberts, copresidenta del grupo de trabajo II del IPCC.

Como parte de la decisión de adoptar el Acuerdo de París, se invitó al IPCC a elaborar, en 2018, un informe especial sobre los impactos del calentamiento global de 1,5 ºC con respecto a los niveles preindustriales y las trayectorias correspondientes que deberían seguir las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero.

El IPCC aceptó la invitación, a la cual añadió que el informe especial estudiaría dichas cuestiones en el contexto del reforzamiento de la respuesta mundial a la amenaza del cambio climático, el desarrollo sostenible y los esfuerzos por erradicar la pobreza.

El Calentamiento global de 1,5 °C es el primero de una serie de informes especiales que se elaborarán en el sexto ciclo de evaluación del IPCC. El año que viene se publicará el Informe especial sobre los océanos y la criosfera en un clima cambiante.

Para estar informado de la actualidad internacional, descárgate nuestra aplicación Noticias ONU para IOS o Android.

CAMBIO CLIMATICO|CORALES|CALENTAMIENTO GLOBAL|IPCC|ACUERDO DE PARÍS


Deja un comentario

Cambio climático y actitud de la Iglesia en el mundo

La Iglesia lucha contra el cambio climático en las decisiones financieras

Caritas Internationalis y otras 35 instituciones católicas toman la decisión de no invertir en combustibles fósiles; una manera de mostrar el “liderazgo contra el cambio climático”.

Sofía Lobos – Ciudad del Vaticano

Un grupo de instituciones eclesiales, lideradas por el Movimiento Católico Mundial por el Clima, y entre las cuales destaca Caritas Internationalis, han tomado la decisión de dejar de invertir en combustibles fósiles.

El cardenal Luis Antonio Tagle, arzobispo de Manila y presidente de Caritas Internationalis, ha justificado en varias ocasiones tal decisión ya que – asegura- “los pobres están sufriendo mucho a causa de la crisis climática, y los combustibles fósiles son uno de los principales impulsores de esta injusticia”. Por eso- añade- “nuestra organización ha decidido no invertir más en combustibles fósiles”.

No invertir en combustibles fósiles

La noticia se anunció en el marco de la celebración del Día Mundial de la Tierra, e implica la colaboración conjunta de varios bancos católicos, y archidiócesis como la de Luxemburgo o la de Salerno-Campagna-Acerno, en Italia; una iniciativa que ha cobrado especial relevancia en el marco de las últimas conferencia internacionales sobre los peligros y consecuencias del desafiante cambio climático, cuyos efectos repercuten a nivel global.

Asimismo, el cardenal Tagle ha hecho extensiva la invitación: “Animamos a nuestras organizaciones miembros y a otros grupos relacionados con la Iglesia a hacer lo mismo”.

Liderar la revolución climática

Según los últimos estudios científicos, los combustibles fósiles, entre los que destacan el carbón, el petróleo o el gas, son la principal causa de las emisiones de gases contaminantes como el CO2, que provoca el efecto invernadero, causante central del cambio climático.

Siendo, además, el origen de muchos otros problemas tanto por la combustión y los residuos que genera, como por su obtención y el control político de las regiones donde se obtienen.

Voz del Papa en favor del Ciudado de la Casa Común

En las últimas décadas, la Iglesia ha mostrado su preocupación por el cambio climático, el aumento de temperatura de la Tierra y sobre cómo esto perjudica al ser humano, la flora y la fauna.

En este contexto, resuenan las palabras del Papa Francisco en el discurso que pronunció en la sede de Nacione Unidas, en Nueva York durante su viaje apostólico a Estados Unidos.

«El abuso y la destrucción del ambiente, al mismo tiempo, van acompañados por un imparable proceso de exclusión. En efecto, un afán egoísta e ilimitado de poder y de bienestar material lleva tanto a abusar de los recursos materiales disponibles como a excluir a los débiles y con menos habilidades, ya sea por tener capacidades diferentes (discapacitados) o porque están privados de los conocimientos e instrumentos técnicos adecuados o poseen insuficiente capacidad de decisión política».

“ El abuso y la destrucción del ambiente, al mismo tiempo, van acompañados por un imparable proceso de exclusión ”

«La exclusión económica y social es una negación total de la fraternidad humana y un gravísimo atentado a los derechos humanos y al ambiente. Los más pobres son los que más sufren estos atentados por un triple grave motivo: son descartados por la sociedad, son al mismo tiempo obligados a vivir del descarte y deben injustamente sufrir las consecuencias del abuso del ambiente. Estos fenómenos conforman la hoy tan difundida e inconscientemente consolidada cultura del descarte».

«Lo dramático de toda esta situación de exclusión e inequidad, con sus claras consecuencias, me lleva junto a todo el pueblo cristiano y a tantos otros a tomar conciencia también de mi grave responsabilidad al respecto, por lo cual alzo mi voz, junto a la de todos aquellos que anhelan soluciones urgentes y efectivas».


Deja un comentario

UNICEF: los niños los más expuestos a las consecuencias del cambio climático.

Los niños, los más vulnerables a los fenómenos climáticos

UNICEF/Fati Abubakar
Niños jugando en las calles inundadas de la localidad de Maiduguri, Nigeria.

31 Agosto 2018

Los eventos meteorológicos que están sucediendo en todo el mundo tales como las inundaciones en el sur de la india, los incendios forestales en el oeste de Estados Unidos y las olas de calor en gran parte del hemisferio norte ponen a los niños en peligro inmediato y arriesgan su futuro, advierte UNICEF.

“En cualquier crisis los niños son los más vulnerables, y los eventos climáticos extremos que estamos viendo alrededor del mundo no son la excepción”, ha dicho Ted Chaiban, director de programas del Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF).

Chaiban aseguró en un comunicado que los fenómenos climáticos extremos que están en aumento son una “cruda visión” del mundo que se le está dejando a las generaciones futuras. “A medida que hay más eventos climáticos extremos aumentan la cantidad de emergencias y crisis humanitarias, y quienes pagarán el precio más alto son los niños”, expresa.

Durante junio y julio se registraron temperaturas récord en gran parte del hemisferio norte, y la Organización Meteorológica Mundial (OMM) informó que los primeros seis meses del año convirtieron a 2018 en el año más cálido en la historia con un fenómeno de La Niña registrado.

Desde América del Norte hasta Asia oriental y desde el Círculo Polar Ártico hasta Europa, grandes partes del mundo han experimentado olas de calor, sequías, incendios forestales, inundaciones y deslizamientos de tierra que han causado lesiones y pérdida de vidas, daños al medio ambiente y pérdida generalizada de medios de subsistencia como cosechas.

Además, los países de Centroamérica y el Caribe se están preparando para el pico de la temporada de huracanes mientras aún intentan recuperarse de los daños causados en 2017.

OMM
Una niña juega en unas fuentes para aliviar el calor del verano.

Las consecuencias para los niños

En el caso del calor los niños están especialmente en riesgo porque se ajustan más lentamente que los adultos a los cambios de temperatura, y los bebés son más propensos a morir de insolación porque no pueden regular su temperatura corporal o controlar el ambiente que los rodea. Además, debido a la evaporación, el calor extremo aumenta la necesidad del consumo de agua potable.

Las inundaciones amenazan también la supervivencia y el desarrollo de los niños, que pueden resultar heridos o ahogados durante estos fenómenos que además comprometen el suministro de agua potable y aumentan los riesgos de diarrea y otros brotes de enfermedades. Además, el daño a sus viviendas pone en peligro su bienestar.

Con las sequías los cultivos mueren, así como el ganado, causando una disminución de ingresos y un aumento en el precio de los alimentos que afecta a las familias más pobres. La escasez de agua también es un factor que motiva la migración, cuyas complicaciones afectan especialmente a los niños.

Un llamado a la acción

Aunque los fenómenos climáticos individuales no pueden atribuirse específicamente al cambio climático, la creciente frecuencia y severidad de los eventos meteorológicos extremos están en concordancia con las predicciones de cómo las actividades humanas están afectando el clima global.

Es vital que los gobiernos y la comunidad internacional tomen medidas concretas para salvaguardar el futuro de los niños y sus derechos.

Estos eventos causan muerte y devastación y pueden contribuir a la propagación de enfermedades y condiciones mortales para los niños, como la malnutrición, la malaria y la diarrea. Además, si su frecuencia y magnitud continúan en aumento se separará la capacidad mundial para mitigarlos y proporcionar ayuda humanitaria y los riesgos para los pequeños aumentarán.

Es vital que los gobiernos y la comunidad internacional tomen medidas concretas para salvaguardar el futuro de los niños y sus derechos. Los peores impactos del cambio climático no son inevitables pero el momento de actuar es ahora”, aseguró Chaiban.

Actualmente UNICEF trabaja, entre otras medidas, para fortalecer los sistemas de educación y salud y hacerlos más resilientes a los fenómenos naturales. También ayuda a los niños que han sido desplazados por este tipo de eventos y trabaja con los gobiernos para incluir la perspectiva de la niñez en las estrategias nacionales contra el cambio climático.


Deja un comentario

Olas de calor actuales consecuencia del cambio climático.

V

Las olas de calor de 2018 no son una sorpresa

UNICEF/UNI122429/Pirozzi
Un grupo de niños juegan con el agua de una boca de incendio en la ciudad de Cobato, en Filipinas.

27 Julio 2018

El clima extremo, que incluye temperaturas récord y olas de calor, sequías y precipitaciones desastrosas, marcó la primera mitad del verano en el hemisferio norte, lo que ha repercutido en la salud,, la agricultura, los ecosistemas y la infraestructura y ha provocado incendios forestales devastadores.

“2018 se perfila como uno de los años más calurosos de la historia, con récords de temperatura en muchos países. Esto no es una sorpresa. Las olas de calor y el calor extremo que estamos experimentando son consistentes con lo que esperamos como resultado del cambio climático causado por las emisiones de gases de efecto invernadero. Esto no es un escenario futuro, está sucediendo ahora”, dijo la secretaria general adjunta de la Organización Meteorológica Mundial, Elena Manaenkova.

Según la Organización Mundial de la Salud, la exposición excesiva al calor tiene una amplia variedad de efectos fisiológicos en los seres humanos que pueden resultar en muertes prematuras e incapacidad.

La excesiva exposición al calor durante periodos prolongados del día y la noche puede producir insuficiencias cardiovasculares, respiratorias y renales, así como diabetes.

Los grupos de población más vulnerables son las personas mayores, los niños, las mujeres embarazadas, los obreros que trabajan al aire libre y los pobres.

Clima a través del mundo

Japón sufrió las peores inundaciones y los deslizamientos de tierra más graves en décadas, con muchos registros de precipitaciones diarias rotos entre el 28 de junio y 8 de julio: más de 200 personas perdieron la vida, se destruyeron o inundaron unas 10.000 viviendas y se produjo una intensa ola de calor, según cifras oficiales del Gobierno.

Dentro de la red de observación desplegada por la Agencia Meteorológica de Japón,  200 de las 927 estaciones registraron una temperatura máxima superior a los 35 grados Celsius el 15 de julio y el 19 de julio, la Agencia emitió una advertencia de temperaturas muy altas del 24 julio al 2 de agosto.

La localidad de Kumagaya estableció un nuevo récord máximo de temperatura diaria de 41,1 grados Celsius, y la de Oume de 40,8 el 23 de julio. Las temperaturas y la humedad peligrosamente altas se produjeron cuando Japón buscaba recuperarse de las peores inundaciones y derrumbes ocurridos en décadas.

Además, la Administración Meteorológica de Corea emitió una advertencia severa durante varios días de que las temperaturas máximas diarias eran de más de 35 grados, y se rompieron varios registros de temperatura diaria. Es probable que las condiciones calientes continúen hasta finales de julio.

Ouargla, en el desierto del Sahara de Argelia, informó de una temperatura máxima de 51,3 grados el 5 de julio. Es probable que esta sea la temperatura más alta confiable jamás registrada en Argelia. El Archivo de fenómenos meteorológicos extremos de la Organización Meteorológica señala que la ciudad de Kebili, en Túnez, mantiene el récord de temperatura más alta registrada en África con 55 grados en julio de 1931. Sin embargo, ha habido dudas sobre la fiabilidad de los registros de temperatura de la era colonial.

Este año, muchas partes del norte de África vieron una ola de calor del 3 al 10 de julio. Marruecos marcó un récord de 43,4 grados en Bouarfa el 3 de julio. Las altas temperaturas también se pronostican para la semana que comenzó el 23 de julio.

La estación de Furnace Creek en el parque nacional Parque Nacional del Valle de la Muerte en el estado norteamericano de Californiaregistró una temperatura de 52,0 grados el 8 de julio. La estación tiene el récord de la temperatura más alta registrada en la Tierra con 56,7 grados, el 10 de julio de 1913.

Otras partes de California también fueron afectadas por el calor extremo. El centro de Los Ángeles estableció un récord mensual mínimo de julio de 26,1 grados para la noche del 7 de julio.

Chino, cerca de Los Ángeles, vio una temperatura récord de 48,9 grados. El aeropuerto de Burbank estableció un récord absoluto de 45,6 grados el 6 de julio, superando los 45 registrados en 1971, y el aeropuerto Van Nuys registró una temperatura récord de 47,2, según el servicio meteorológico estadounidense.

Además, este servicio emitió una advertencia de calor excesivo para el sureste de California y el suroeste y el centro-sur de Arizona, e informó de que el Parque Nacional del Valle de la Muerte registró 53 grados.

En Canadá, una ola de calor combinada con alta humedad en la provincia de Quebec contribuyó a decenas de muertes, especialmente entre los más vulnerables y los ancianos.

Al mismo tiempo, partes del este de Canadá vieron un breve retorno del clima invernal, con nieve en partes de Terranova y Cabo Bretón (Nueva Escocia) y temperaturas de -1 grados en St John’s y Halifax. El clima de invierno a finales de año es raro. Esta es la primera vez que se registra desde 1996.

Las temperaturas fueron excepcionalmente altas en gran parte del norte de Siberia en junio de 2018. Esa tendencia continuó durante la primera semana de julio.

El Centro Hidrométrico de Siberia Occidental de Rusia emitió una advertencia de tormenta debido a temperaturas de más de 30 grados durante más de cinco días. Esto crea altos riesgos de incendios forestales, interrupciones en el suministro de energía, y en los servicios públicos, como el transporte.

La región de Krasnoyarsk informó de anomalías diarias de 7 grados por encima del promedio, con incendios que ya afectan a unas 80,000 hectáreas de bosque.

En medio de una ola de calor extendida en Escandinavia, las temperaturas superaron los 30 grados en el Círculo Polar Ártico. Noruega registró una temperatura récord de 33,5 grados en Badufoss el 17 de julio, y alcanzó los 33,4 en Kevo, en Finlandia.

Influenciado por un viento cálido, el extremo norte de Noruega (Makkaur) registró un récord de temperatura mínima durante la noche de 25,2 el 18 de julio.

La ola de calor siguió a un mayo excepcionalmente seco y cálido en el norte de Europa, lo que condujo a un constante de incendios forestales en toda Escandinavia y la región del Báltico. Suecia informó acerca de 50 incendios forestales que ardían a mediados de julio.

Los incendios avivados por los vientos extremadamente fuertes mataron a docenas de personas cerca de Atenas la noche del 24 de julio en una de las peores tragedias vividas en Grecia durante años.

El 23 de julio las temperaturas alcanzaron aproximadamente 38 grados y hubo fuertes vientos del oeste. Grecia, sin embargo, no ha sido testigo de precipitaciones por debajo del promedio en lo que va del verano y por lo tanto las condiciones meteorológicas en Grecia no se pueden comparar con Escandinavia.

Irlanda registró olas de calor sinópticas (5 días consecutivos o más con una temperatura máxima de más de 25 grados) en 15 estaciones y una sequía absoluta en todas sus estaciones.

El Reino Unido registró su primer semestre de verano más seco, con solo 47 mm de precipitación entre el 1 de junio y el 16 de julio. Sus servicios meteorológicos han informado de que la ola de calor continuará en gran parte de Inglaterra esta semana, con temperaturas que alcanzarían los 32-34 grados en algunos lugares el 27 o el 28 de julio.

Armenia vio una ola de calor entre el 29 de junio y el 12 de julio. La temperatura promedio del aire diario fue de 4 a 7 grados por encima de lo normal y de hasta 9 en algunas regiones. También se observó una nueva temperatura récord de 42,6 grados en Areni el 12 de julio.

OMM/Gonzalo Javier Bertolotto Quintana
Piezas de hielo flotando en el Canal Príncipe Gustavo, en la Antártida, donde antes existían plataformas de hielo de más de 28 km.

Relación al cambio climático

Los episodios de calor extremo, precipitaciones y sequías están aumentando como resultado del cambio climático. Aunque no es posible atribuir los eventos extremos individuales de junio y julio a este fenómeno, son compatibles con la tendencia general a largo plazo debido al aumento de las concentraciones de gases de efecto invernadero en todo el mundo.

Muchos estudios recientes han encontrado que la probabilidad de estos eventos extremos son influencia de la actividad humana, ya sea directa o indirectamente.


Deja un comentario

Los jesuitas norteamericanos siguen fieles al acuerdo de París sobre el cambio climático.

EE.UU. – En el tercer aniversario de Laudato Si’, instituciones católicas declaran: “We are still in!, ¡todavía estamos dentro”! del Acuerdo de París

Coincidiendo con el tercer aniversario de la publicación de la pionera encíclica del Papa Francisco sobre el medio ambienteLaudato Si’, aproximadamente 600 organizaciones católicas estadounidenses manifestaron que “todavía están dentro” en apoyo del Acuerdo de París. La Conferencia Jesuita de Canadá y los Estados Unidos se sumó a la declaración, así como las cinco provincias jesuitas de EE.UU. Otros apostolados jesuitas estadounidenses que la han firmado son: 22 universidades y centros superiores (colleges); 16 institutos de enseñanza secundaria; 13 parroquias; 12 comunidades jesuitas; la Asociación de Universidades Jesuitas (AJCU, por sus siglas en inglés); la Red de Escuelas Jesuitas; el Servicio Jesuita de Refugiados de EE.UU.; y la Red Ignaciana de Solidaridad.


Deja un comentario

Cambio climático y temperaturas extremas de calor en el norte de Europa.

30 grados en el Círculo Polar Ártico

OMM
Una niña juega en unas fuentes para aliviar el calor del verano.

20 Julio 2018

La Organización Meteorológica Mundial alerta de que estos episodios de calor extremo encajan en los escenarios previstos como consecuencia del cambio climático.

Una ola de calor afecta en los últimos días a los países del norte de Europa, que han registrado temperaturas por encima de la media, sequías y un elevado riesgo de incendios.

La portavoz de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), Claire Nullis, dijo en rueda de prensa que los países escandinavos están alcanzando temperaturas hasta 10 grados por encima de las habituales en esta época del año.

“Incluso en latitudes cercanas al Círculo Polar Ártico las temperaturas superaron los 30° C en los últimos días, algo que es bastante extraordinario”, sostuvo.

Por ejemplo, en Laponia, lugar conocido por “la nieve y los renos”, se alcanzaron los 33°C de máxima y en distintos puntos del norte de Noruega también se han superado los 30° C.

Asimismo, la portavoz informó de un récord en el norte de Noruega donde la temperatura mínima no bajó de los 25° C la noche del 18 de julio, “algo que es más bien típico de España”.

Estas temperaturas extremas se deben a un anticiclón “muy persistente e intenso” que está “atascado” sobre Escandinavia.

Según la portavoz, las temperaturas extremas alargarán la sequía que estos países sufren desde el mes de mayo, “lo que puede tener un gran impacto en la agricultura y en el riesgo de incendios”.

“Suecia en este momento sufre incendios forestales graves y muy extensos. El humo se puede ver desde el espacio. Así de grave es“, explicó la portavoz.

En Irlanda, se han registrado más de cinco días por encima de los 25 grados lo que en el país se considera una ola de calor. En el Reino Unido, este verano es el más seco desde que se hacen mediciones con solo 47 mm de precipitaciones de junio a mediados de julio.

En todo el mundo, este junio ha sido el segundo más cálido registrado, según el servicio meteorológico europeo Copernicus. Además de temperaturas excepcionalmente altas en Siberia, también estuvieron por encima de la media en Estados Unidos, Canadá y el Norte de África, Oriente Medio y norte de china.

Relación con el cambio climático

Según la Organización Meteorológica Mundial, “los episodios de calor extremo y las precipitaciones están aumentando como resultado del cambio climático”.  Y, aunque no es posible atribuir estos episodios concretos de junio y julio al cambio climático, “son compatibles con la tendencia general a largo plazo dada la creciente concentración de gases de efecto invernadero”.

Numerosos estudios recientes han señalado la probabilidad de que estos episodios extremos se vean influenciados por la actividad humana de forma directa o indirecta. Entre ellos, el 65% de los 131 publicados por la Sociedad Meteorológica de Estados Unidos.