Loiola XXI

Lugar de encuentro abierto a seguidor@s de S. Ignacio de Loyola esperando construir un mundo mejor


Deja un comentario

Cómo se desarrollará la cumbre sobre los abusos de menores. Editorial de Tornielli

Imagen de archivo del Vaticano.Imagen de archivo del Vaticano. EDITORIAL

Encuentro Protección de Menores: cuatro días que dejarán su huella

Del 21 al 24 de febrero, el encuentro en el Vaticano para la protección de los menores: sensibilización, escucha de las víctimas, responsabilidad de los obispos y transparencia

Andrea Tornielli

El encuentro sobre la protección de los menores que se celebra en el Vaticano está destinado a dejar su huella. Incluso antes de que se examinen a fondo las indicaciones concretas necesarias sobre lo que se debe hacer frente al flagelo de los abusos, será la conciencia en toda la Iglesia de las consecuencias dramáticas e indelebles causadas a los menores que los han padecido lo que dejará su impronta.

Las voces de los niños, niñas y jóvenes que son víctimas indefensas de estos horrendos actos de violencia no dejarán de escucharse. Su grito está destinado a romper la barrera del silencio que durante demasiado tiempo ha impedido la comprensión.

El primer objetivo, tras el testimonio personal de los dos últimos Papas, que sistemáticamente se encontraron con los supervivientes, los escucharon, lloraron y rezaron con ellos, es por tanto la conciencia de que el abuso de menores por parte de clérigos y religiosos es un acto abominable. Un acto que traspasa para siempre las almas de los niños confiados por sus padres a los sacerdotes para educarlos en la fe. No se trata principalmente de una cuestión de leyes y normas, ni de objeciones burocráticas o incluso de estadísticas. Se trata de escuchar a las víctimas, de intentar compartir su doloroso drama, de hacer suyas sus heridas devastadoras. Es un cambio de mentalidad que se requiere, para que nadie pretenda nunca más no ver, encubrir, minimizar.

Por primera vez, el tema se tratará en clave global, según las diferentes experiencias y culturas. El primer día el tema principal será la responsabilidad de los obispos en su tarea pastoral, espiritual y jurídica. El segundo día se tratará sobre todo de la “rendición de cuentas”, discutiendo las soluciones que deben adoptarse de acuerdo con el Derecho Canónico para evaluar los casos en los que los pastores han fracasado en su tarea y han actuado con negligencia. Finalmente, el tercer día se dedicará al compromiso de transparencia, en los procedimientos internos de la Iglesia, hacia las autoridades civiles, pero sobre todo hacia el pueblo de Dios, cuya contribución a la seguridad de los lugares frecuentados por los menores es indispensable. La conclusión de los trabajos, el domingo, después de la Misa celebrada en la Sala Regia, es confiada al Papa Francisco.

Lo que se celebra en el Vaticano es sobre todo un acontecimiento eclesial, un diálogo entre pastores en comunión con el Sucesor de Pedro. Por eso la oración, acompañada de la escucha de las víctimas, marcará cada cita. Los tres primeros días de trabajo culminarán en la liturgia penitencial precisamente porque, ante el abismo del pecado y de un pecado tan grave y abominable, los creyentes están llamados a pedir humildemente perdón por la herida infligida al cuerpo eclesial y su posibilidad de testimonio evangélico.

Este nuevo paso es para la Iglesia el último en el orden del tiempo de una larga serie que comenzó hace poco menos de veinte años con la introducción de leyes cada vez más estrictas y eficaces para combatir el flagelo del abuso. Procedimientos que han permitido reducir drásticamente el número de casos, como demuestran todos los informes publicados recientemente: las quejas que surgen se refieren, de hecho, en su gran mayoría, a casos que datan de hace muchos años y que se produjeron antes de la entrada en vigor de las nuevas normas.

Con el encuentro que se abre en el Vaticano, la Iglesia no sólo señala el camino a sus propias jerarquías y comunidades, sino que también ofrece un testimonio doloroso y un compromiso preciso con toda la sociedad. Porque la protección de los menores es una cuestión que concierne a todos, como lo demuestran las impresionantes cifras de menores maltratados en el mundo.


Deja un comentario

El Papa Francisco a los obispos centroamericanos. Comentario de A. Tornielli

2019.01.23 El Papa en Panamá2019.01.23 El Papa en Panamá  (Vatican Media)

Una Iglesia humilde que se deja herir

El discurso del Papa a los obispos centroamericanos, entrelazado con citas de San Oscar Romero, ofrece claves para entender el Mensaje para la Jornada de las Comunicaciones y el encuentro para la protección de los menores.

Andrea Tornielli – Ciudad del Vaticano

“Sentir con la Iglesia” fue el lema episcopal de San Oscar Arnulfo Romero, arzobispo de San Salvador martirizado por los escuadrones de la muerte mientras celebraba en el altar. Este es el hilo rojo del articulado discurso que el Papa Francisco pronunció ante los obispos centroamericanos en la Iglesia de San Francisco de Asís en Ciudad de Panamá, durante su primer día de compromisos públicos de su viaje para la JMJ 2019.

Una vez más el Papa ha trazado una especie de identikit del pastor, ofreciendo claves para leer la situación actual de la Iglesia.

Francisco subrayó ante todo que “sentir con la Iglesia” significa experimentar que hemos recibido un don totalmente gratuito, que “no nos pertenece” y que nos libera de toda pretensión y tentación de ” creernos sus propietarios o los únicos intérpretes”.  En una época en la que muchos mensajes se reducen a eslogan, y en la que las acusaciones y los prejuicios corren por la red, recordar -como hace el Papa- que “no hemos inventado la Iglesia, ella no nace con nosotros y seguirá sin nosotros” ayuda a bajar de los pedestales de la autosuficiencia, la hiperactividad, el funcionalismo y las lógicas empresariales y de gestión. Para recordar, con San Ambrosio, que la Iglesia, como la luna, no podrá jamás brillar con su propia luz, sino sólo reflejar la de Cristo.

Para Romero, explicó Francisco, “sentir con la Iglesia” es llevar en lo profundo toda la kènosis de Cristo. La kénosis, es decir, el “vaciamiento” que el Hijo de Dios hizo de sí mismo con la encarnación y la muerte en la cruz. Es importante, dijo el Papa, “no tengamos miedo de acercarnos y tocar las heridas de nuestra gente, que también son nuestras heridas, y esto hacerlo al estilo del Señor. El pastor no puede estar lejos del sufrimiento de su pueblo; es más, podríamos decir que el corazón del pastor se mide por su capacidad de dejarse conmover frente a tantas vidas dolidas y amenazadas”. Este era el estilo de Romero, esta es la indicación que Francisco da hoy a los obispos pidiéndoles que den testimonio de una Iglesia humilde y pobre, huyendo del riesgo del orgullo, de la arrogancia, de la autosuficiencia. Es éste, en el fondo, el modo más auténtico de acercarse al próximo encuentro para la protección de los menores en el Vaticano con los presidentes de las Conferencias Episcopales del mundo, que será fuertemente caracterizado precisamente por escuchar a las víctimas que sobrevivieron a los abusos y, por lo tanto, a sus heridas, de las cuales dejarnos a nuestra vez, herir.

Pero el Papa, en su discurso, también quiso subrayar que la kénosis de Cristo “La kénosis de Cristo implica abandonar la virtualidad de la existencia y de los discursos para escuchar el ruido y la cantinela de gente real que nos desafía a crear lazos”. Porque las redes “las redes sirven para crear vínculos pero no raíces, son incapaces de darnos pertenencia, de hacernos sentir parte de un mismo pueblo”. Una referencia a los mundos virtuales y las burbujas autorreferenciales que a menudo se crean. El antídoto a este riesgo está contenido en la frase de San Pablo “Somos miembros unos de otros”, elegida significativamente para el título de Mensaje de Francisco para la 53ª Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, que nos invita a reflexionar sobre la identidad cristiana basada en la comunión para transmitir “De las comunidades en las redes sociales a la comunidad humana”.

Encuentro con los Obispos del Sedac

24 enero 2019, 17:30


Deja un comentario

El periodista Andrea Tornielli deja la dirección de Vatican Insider

La despedida de Tornielli a los lectores: “Vatican Insider es una obra colectiva”

Vaticanista desde 1992, deja La Stampa y se convierte en director editorial de los medios de la Santa Sede. Domenico Agasso jr ha sido nombrado su sucesor

La despedida de Tornielli a los lectores: “Vatican Insider es una obra colectiva”

CONDIVIDI
SCOPRI TOP NEWS
Pubblicato il 31/12/2018
Ultima modifica il 31/12/2018 alle ore 19:18
ANDREA TORNIELLI
CIUDAD DEL VATICANO

Queridas lectoras, queridos lectores del Vatican Insider, desde junio de 2011 (es decir, desde cuanto este medio on line inició sus publicaciones) esta es la primera vez que me dirijo a ustedes. Y lo hago para despedirme, para agradecerles: Como saben, en las semanas pasadas he sido nombrado director editorial de los medios vaticanos y desde enero dejo La Stampa y la guía del Vatican Insider.

El agradecimiento es por como nos han seguido hasta hoy: lectores atentos, listos a animar nuestro trabajo pero también a indicar las inevitables desatenciones. En 2011 Vatican Insider comenzó a publicar sus artículos informativos sobre la Santa Sede y sobre la Iglesia católica en el mundo en tres idiomas: italiano, inglés y español. En estos años se agregaron las páginas cotidianas en árabe, en chino y algunos artículos en polaco.

Vatican Insider es considerado hoy, en Italia y en el mundo, entre las fuentes de información tempestivas, confiables y completas sobre el Vaticano. Este resultado es el fruto del trabajo de equipo. Vatican Insider no fue jamás un blog personal de alguien, sino una obra colectiva construida día tras día por profesionales de la información, muchos de los cuales expertos vaticanistas provenientes de diferentes áreas lingüísticas. Hemos tratado de hacer prevalecer la sólida narración de los hechos sobre el comentario, no porque el análisis y los comentarios no sean importantes, sino porque vivimos en un mundo -el de las redes sociales- en el cual, a menudo, se corre el riesgo de dar por descontada la realidad de lo que ha ocurrido para dividirse en interpretaciones. Terminando, muchas veces, por no tener en cuenta los contextos y todos los factores de la realidad.

Es por esto que Vatican Insider ha siempre dado la precedencia a las noticias, al relato de los hechos, buscando cuidar, gracias a la contribución de nuestras firmas, también noticias aparentemente menores, también los eventos considerados de rutina. Hemos además buscado abrir las ventanas sobre el mundo y sobre la Iglesia, contando por ejemplo lo que está ocurriendo entre los católicos chinos dando voz a tantos obispos de ese país; hemos relatado y relatamos historias de convivencia exitosa entre cristianos y musulmanes en Italia y en el mundo; hemos seguido con atención las iniciativas de diálogo judío-cristiano; hemos tenido encendidos los reflectores sobre las cuestiones africanas; hemos mirado constantemente a Asia y a lo que se mueve en ese Continente; hemos publicado muchas entrevistas; hemos buscado presentar en modo completo documentos, actos de gobierno y de magisterio primero de Benedicto XVI y después de Francisco.

Hemos intentado mostrar, en la época de la información híper-veloz pero destinada a un rapidísimo olvido, que no toe en la Iglesia es siempre “nuevo” o “revolucionario”, que existen precedentes y que una buena información sobre una institución milenaria no puede jamás prescindir de la historia. No siempre logramos cumplir con los objetivos que nos pusimos, porque nuestra actividad ha sido a menudo condicionada por dificultades técnicas, tiempos cortos, infaltables errores. Pero la atención creciente con la cual nos han seguido en estos años, aumentando constantemente las visitas y el tiempo de lectura de nuestros artículos, nos ha confortado y nos ha empujado a hacer cada vez mejor nuestro trabajo.

Ahora la responsabilidad de la coordinación del Vatican Insider ha sido confiada por el Director de La Stampa Maurizio Molinari a Domenico Agasso, periodista, vaticanista y ensayista que en estos años ha compartido conmigo la guía de nuestro medio on line. Agradezco al director por esta elección, por haber creído en estos años en el proyecto y por continuar a creer sosteniéndolo. Vatican Insider, como ya dije, es una obra colectiva, sus firmas continuarán a estar presentes, la riqueza de sus contribuciones no será minimizada. Deseo un buen trabajo a la redacción, a los traductores y a todos los colaboradores, agradeciéndoles por el empeño y la gran dedicación.

¡Buena continuación y hasta luego!


Deja un comentario

Andrea Tornielli deja La Stampa y Vatican Insider para ser editorialista en el Vaticano.

La despedida de Tornielli a los lectores: “Vatican Insider es una obra colectiva”

Vaticanista desde 1992, deja La Stampa y se convierte en director editorial de los medios de la Santa Sede. Domenico Agasso jr ha sido nombrado su sucesor

La despedida de Tornielli a los lectores: “Vatican Insider es una obra colectiva”

CONDIVIDI
SCOPRI TOP NEWS
Pubblicato il 31/12/2018
Ultima modifica il 31/12/2018 alle ore 19:18
ANDREA TORNIELLI
CIUDAD DEL VATICANO

Queridas lectoras, queridos lectores del Vatican Insider, desde junio de 2011 (es decir, desde cuanto este medio on line inició sus publicaciones) esta es la primera vez que me dirijo a ustedes. Y lo hago para despedirme, para agradecerles: Como saben, en las semanas pasadas he sido nombrado director editorial de los medios vaticanos y desde enero dejo La Stampa y la guía del Vatican Insider.

El agradecimiento es por como nos han seguido hasta hoy: lectores atentos, listos a animar nuestro trabajo pero también a indicar las inevitables desatenciones. En 2011 Vatican Insider comenzó a publicar sus artículos informativos sobre la Santa Sede y sobre la Iglesia católica en el mundo en tres idiomas: italiano, inglés y español. En estos años se agregaron las páginas cotidianas en árabe, en chino y algunos artículos en polaco.

Vatican Insider es considerado hoy, en Italia y en el mundo, entre las fuentes de información tempestivas, confiables y completas sobre el Vaticano. Este resultado es el fruto del trabajo de equipo. Vatican Insider no fue jamás un blog personal de alguien, sino una obra colectiva construida día tras día por profesionales de la información, muchos de los cuales expertos vaticanistas provenientes de diferentes áreas lingüísticas. Hemos tratado de hacer prevalecer la sólida narración de los hechos sobre el comentario, no porque el análisis y los comentarios no sean importantes, sino porque vivimos en un mundo -el de las redes sociales- en el cual, a menudo, se corre el riesgo de dar por descontada la realidad de lo que ha ocurrido para dividirse en interpretaciones. Terminando, muchas veces, por no tener en cuenta los contextos y todos los factores de la realidad.

Es por esto que Vatican Insider ha siempre dado la precedencia a las noticias, al relato de los hechos, buscando cuidar, gracias a la contribución de nuestras firmas, también noticias aparentemente menores, también los eventos considerados de rutina. Hemos además buscado abrir las ventanas sobre el mundo y sobre la Iglesia, contando por ejemplo lo que está ocurriendo entre los católicos chinos dando voz a tantos obispos de ese país; hemos relatado y relatamos historias de convivencia exitosa entre cristianos y musulmanes en Italia y en el mundo; hemos seguido con atención las iniciativas de diálogo judío-cristiano; hemos tenido encendidos los reflectores sobre las cuestiones africanas; hemos mirado constantemente a Asia y a lo que se mueve en ese Continente; hemos publicado muchas entrevistas; hemos buscado presentar en modo completo documentos, actos de gobierno y de magisterio primero de Benedicto XVI y después de Francisco.

Hemos intentado mostrar, en la época de la información híper-veloz pero destinada a un rapidísimo olvido, que no toe en la Iglesia es siempre “nuevo” o “revolucionario”, que existen precedentes y que una buena información sobre una institución milenaria no puede jamás prescindir de la historia. No siempre logramos cumplir con los objetivos que nos pusimos, porque nuestra actividad ha sido a menudo condicionada por dificultades técnicas, tiempos cortos, infaltables errores. Pero la atención creciente con la cual nos han seguido en estos años, aumentando constantemente las visitas y el tiempo de lectura de nuestros artículos, nos ha confortado y nos ha empujado a hacer cada vez mejor nuestro trabajo.

Ahora la responsabilidad de la coordinación del Vatican Insider ha sido confiada por el Director de La Stampa Maurizio Molinari a Domenico Agasso, periodista, vaticanista y ensayista que en estos años ha compartido conmigo la guía de nuestro medio on line. Agradezco al director por esta elección, por haber creído en estos años en el proyecto y por continuar a creer sosteniéndolo. Vatican Insider, como ya dije, es una obra colectiva, sus firmas continuarán a estar presentes, la riqueza de sus contribuciones no será minimizada. Deseo un buen trabajo a la redacción, a los traductores y a todos los colaboradores, agradeciéndoles por el empeño y la gran dedicación.

¡Buena continuación y hasta luego!


Deja un comentario

Nombramientos en el Vaticano para el sector de comunicaciòn social

 Andrea Tornielli y Andrea MondaAndrea Tornielli y Andrea Monda 

Dicasterio Comunicación: Tornielli Director Editorial, Monda Director Osservatore

La mañana de este martes, 18 de diciembre, se anunció el nombramiento del Dr. Andrea Tornielli, como Director de la Dirección Editorial del Dicasterio para la Comunicación; y del Prof. Andrea Monda, como Jefe de Redacción de “L’Osservatore Romano”.

Renato Martinez – Ciudad del Vaticano

La Oficina de Prensa de la Santa Sede, anunció este martes, 18 de diciembre que, el Papa Francisco ha nombrado al Dr. Andrea Tornielli, Director de la Dirección Editorial del Dicasterio para la Comunicación; y así como también, el Pontífice ha otorgado el título de Director Emérito de “L’Osservatore Romano” al Prof. Giovanni Maria Vian y ha llamado para sucederlo como Jefe de Redacción del mismo periódico de la Santa Sede, al  Prof. Andrea Monda.

Dr. Andrea Tornielli

El Dr. Andrea Tornielli nació en Chioggia (Venezia) el 19 de marzo de 1964, frecuentó el liceo de letras y luego la Universidad de Padua, donde se graduó en Historia de la Lengua Griega. De 1992 a 1996 fue redactor de la revista italiana 30 Giorni. De 1996 a 2011 trabajó para el periódico Il Giornale. En abril de 2011 pasó al periódico La Stampa, donde ha coordinado el sitio web de Vatican Insider. Vive entre Roma y Milán, está casado y tiene tres hijos.

Prof. Andrea Monda

El prof. Andrea Monda, escritor y ensayista, nació en Roma el 22 de marzo de 1966, está casado y tiene un hijo. Se graduó en Derecho en la Universidad La Sapienza de Roma y en Estudios Religiosos en la Pontificia Universidad Gregoriana. Trabajó durante algunos años en la Oficina Jurídica de los Impuestos de la Municipalidad de Roma por cuenta de una entidad bancaria. Desde el 2000 es profesor de religión; durante aproximadamente una década ha impartido seminarios sobre cristianismo y literatura en las Pontificias Universidades Lateranense y Gregoriana.

Es miembro de la Asociación de Periodistas, sector publicistas; colabora con la página cultural de varios periódicos, entre ellos Avvenire; escribe críticas para La Civiltà Cattolica. Organiza talleres y eventos culturales y es autor de varios ensayos y libros.


Deja un comentario

Tercer escrito de Mons Vigano. Comentario de Vatican Insider

Viganò admite que no había sanciones contra McCarrick

Nuevo comunicado del ex nuncio que responde a Ouellet: ya no pide la renuncia del Papa Francisco, pero sigue acusándolo de haber encubierto al cardenal estadounidense

El ex nuncio Carlo Maria Viganò

CONDIVIDI
SCOPRI TOP NEWS
Pubblicato il 19/10/2018
Ultima modifica il 19/10/2018 alle ore 18:08
ANDREA TORNIELLI
CIUDAD DEL VATICANO

 

Es un comunicado de tonos parcialmente diferentes con respecto a las invectivas anteriores, signo de que la dura respuesta del cardenal Marc Ouellet, a quien el ex nuncio Carlo Maria Viganò responde ahora a casi tres semanas de distancia, dio en el clavo. Viganò, que con su “dossier” del 26 de agosto pasado (publicado por una red mediática anti-papal mientras Francisco celebraba la misa final del Encuentro Mundial de las Familias en Irlanda) pedía la renuncia del Pontífice, parece cambiar el tono ligeramente.

 

En el nuevo documento, divulgado en Italia por el periodista Marco Tosatti (estrecho colaborador del ex nuncio para la edición del primer “comunicado”), refiriéndose a la evidente acusación de deslealtad hacia el Papa que hizo Ouellet, Viganò responde: «No me sorprende que al llamar la atención sobre estas plagas, yo haya sido acusado de deslealtad hacia el Santo padre y de fomentar una rebelión abierta y escandalosa. Pero la rebelión implicaría impulsar a los demás a hacer caer el Papado. Yo no estoy exhortando a nada de eso». Viganò y quien lo ayudó en la edición, así como toda la red mediática anti-papal que lo ha apoyado, no recuerdan que ese “dossier” del 26 de agosto concluía precisamente con la petición de la renuncia de Francisco.

 

Ahora, en cambio, el ex nuncio indica: «Rezo cada día por el Papa Francisco, más de lo que hubiera hecho por los otros Papas. Pido, es más deseo ardientemente que el Santo Padre afronte los empeños que ha asumido. Al aceptar ser el Sucesor de Pedro, ha tomado sobre sí la misión de confirmar a us hermanos y la responsabilidad de guiar a todas las almas siguiendo a Cristo, en el combate espiritual, por la vía de la Cruz. Que admita sus errores, se arrepienta, demuestre querer seguir el mandato dado a Pedro y que confirme a sus hermanos».

 

Viganò repite la acusación contra Bergoglio, pues, en su opinión, habría encomendado al cardenal Theodore McCarrick «nuevas e importantes responsabilidades y misiones». Pero no indica cuáles son, puesto que McCarrick, con ya más de ochenta años cuando fue elegido Francisco, viajaba libremente alrededor del mundo tanto durante el Pontificado de Benedicto XVI como durante el de su sucesor, hasta que, frente a una nueva denuncia que por primera vez se refería a un caso de pederastia, precisamente Bergoglio sancionó duramente por primera vez al purpurado anciano.

 

Es interesante que el ex nuncio admita que las que estableció Benedicto XVI contra McCarrick no eran y nunca fueron «sanciones». En su primer “dossier”, Viganò escribió que el Papa Benedicto había impuesto al cardenal McCarrick «sanciones semejantes a las que ahora le inflige el Papa Francisco». Circunstancia absolutamente falsa, puesto que Francisco ordenó públicamente que el cardenal llevara una vida recluido y después le quitó la púrpura. Las del Papa Ratzinger, en cambio, eran, usando las palabras de Ouellet, «fuertes recomendaciones». Ahora Viganò reconoce que se trataba de «instrucciones» y, como ya habían hecho sus secuaces para tratar de disminuir la importancia de la carta de Ouellet, afirma que «sanciones» o «instrucciones» son parecidas, por lo que se trataría de detalles y nimiedades: «Disquisir si eran sanciones o medidas u otra cosa es puro legalismo. Bajo el perfil pastoral es exactamente lo mismo». Pero no es del todo cierto. Lo demuestra que McCarrick durante el Pontificado de Benedicto XVI continuara haciendo lo que hacía antes sin tener en cuenta las «instrucciones» recibidas. Y no le pasaba nada. Ni siquiera el mismo Viganò se esforzaba para que las respetara, mostrándose a su lado en varias ocasiones públicas como si no sucediera nada, según demuestran diferentes videos.

 

En la respuesta, Viganò sostiene que la carta de Ouellet confirma todo lo que él había afirmado antes. Pero no dice nada sobre la operación político-mediática ni sobre la intención de hacer que renuncie el único Papa que ha sancionado duramente a McCarrick. Además, el ex nuncio afirma en su nuevo documento que: «hay un punto sobre el que debo desmentir lo que el cardenal Ouellet escribe. El cardenal afirma que la Santa Sede estaba enterada solamente de simples “rumores”, no suficientes para poder tomar medidas disciplinarias en contra de McCarrick».

 

«Por el contrario —continúa Viganò—, yo afirmo que la Santa Sede estaba enterada de múltiples hechos concretos y estaba en posesión de documentos probatorios, y que, a pesar de ello, las personas responsables prefirieron no intervenir o se les impidió que lo hicieran. Las indemnizaciones a las víctimas de los abusos sexuales de McCarrick en la arquidiócesis de Newark y de la diócesis de Metuchen, las cartas del P. Ramsey, de los nuncios Montalvo en 2000 y Sambi en 2006, del Dr. Sipe en 2008, mis dos Apuntes al respecto para los superiores de la Secretaría de Estado que describían detalladamente las acusaciones concretas contra McCarrick, ¿son solamente rumores? Son correspondencia oficial, no chismes de sacristía. Los delitos denunciados eran muy graves, también estaban los de la absolución de cómplices en actos turbios, con sucesiva celebración sacrílega de la Misa. Estos documentos especifican la identidad de los perpetradores, la de sus protectores y la secuencia cronológica de los hechos. Se encuentran en los archivos apropiados; no se necesita ninguna investigación extraordinaria para recuperarlos».


Deja un comentario

Análisis exhaustivo del informe de Viganó. Cronología. Autor: Andrea Tornielli

Los recuerdos (imprecisos) del ex nuncio que pide la cabeza del Papa

Nuevos desmentidos a la versión de Viganò, que quiere la renuncia de Francisco, el Papa que castigó al cardenal McCarrick. Cronología razonada de los eventos, con base en las noticias hasta ahora afloradas

Carlo Maria Viganò

CONDIVIDI
115
0
SCOPRI TOP NEWS
Pubblicato il 04/09/2018
Ultima modifica il 04/09/2018 alle ore 11:27
ANDREA TORNIELLI
CIUDAD DEL VATICANO

 

San Juan Pablo II murió en abril de 2005 y ya no puede hablar. El Papa emérito Benedicto, explican sus colaboradores, no pretende decir nada al respecto. El Papa Francisco, hasta ahora, no ha respondido al comunicado e invitó a los periodistas a que leyeran lo que escribió el ex nuncio Carlo Maria Viganò en su “j’accuse” que trata de involucrar a nada menos que tres Pontífices en el caso del cardenal molestador serial de seminaristas (y después se habría descubierto que era también pederasta) Theodore McCarrick. He aquí una cronología razonada sobre las noticias que han surgido hasta ahora, aderezada con las primeras y autorizadas desmentidas que ha recibido Viganò, mediante declaraciones de testigos y pruebas documentales.

1994

 

Un sacerdote (presumiblemente Gregory Littleton) escribió al obispo de Metuchen, Edward Thomas Hughes, para hablar sobre el abuso sexual y psicológico al que le sometía el obispo Theodore Edgar McCarrick (que nació en 1930, fue ordenado sacerdote en Nueva York en 1958, consagrado obispo auxiliar de Nueva York en 1977, transferido a Metuchen en 1981 y después promovido a Newark en 1986). Afirmó que McCarrick le habría provocado tantos traumas que él mismo habría llegado a molestar a dos chicos de 15 años. El sacerdote fue destituido y reducido al estado laico diez años más tarde, cuando entraron en vigor las nuevas reglas anti-pederastia, con base en las admisiones que había hecho en aquella carta.

 

21 de noviembre de 2000

 

Juan Pablo II nombró a Theodore McCarrick arzobispo de Washington. El nuncio en Estados Unidos era entonces Gabriel Montalvo, el prefecto de la Congregación de los Obispos (que acababa de tomar posesión poco antes) era Giovanni Battista Re. Según una de las hipótesis de Viganò, un papel importante en el nombramiento de McCarrick lo habría jugado el cardenal Secretario de Estado Angelo Sodano. Viganò afirma que Re se habría opuesto, pues el nombre de McCarrick se encontraba en el décimo cuarto lugar de la lista de los candidatos. Viganò, en su “comunicado”, no cita en ningún momento el nombre del secretario particular de Juan Pablo II, el obispo Stanislaw Dziwisz, muy cercano a Re. Dziwisz era, efectivamente, una de las personas con mayor influencia en el entorno del Papa Wojtyla. Según lo narrado por Viganò, surge un retrato desolador y ofensivo sobre el Pontífice que ha sido proclamado santo. El ex nuncio recuerda que Juan Pablo II estaba ya «muy enfermo», dando a entender: estaba tan enfermo que ya no era capaz de ocuparse de los nombramientos, ni siquiera de los más importantes, ni siquiera de los que conducían (en esa época) a la segura atribución de la púrpura cardenalicia y, por lo tanto, a la participación en un futuro Cónclave.

 

Al Papa Wojtyla en 2000 todavía le quedaban cinco años de vida. En ese mismo año, además de presidir decenas de celebraciones del Jubileo, visitó Egipto, Tierra Santa (Jordania, Israel, los Territorios sometidos a la Autoridad Palestina) y Fátima. Pocos meses antes de McCarrick, en febrero de 2000, el Papa Wojtyla había nombrado al nuevo arzobispo de Westminster, Cormac Murphy-O’Connor. Después, en junio de 2000 nombró a Edward Michael Egan como arzobispo de Nueva York. A principios del año siguiente, como veremos, Juan Pablo II creó 44 cardenales en un único Consistorio. Después de McCarrick en Washington habría nombrado (por citar algunos ejemplos y limitándonos solamente a algunas de las sedes metropolitanas) a Angelo Scola como Patriarca de Venecia (enero de 2002); a Philippe Barbarin como arzobispo de Lyon (julio de 2002); a Péter Erdö como arzobispo de Esztergom-Budapest (diciembre de 2002); a Tarcisio Bertone en Génova (diciembre de 2002); a Diarmuid Martin como arzobispo coadjutor de Dublín (mayo de 2003): a Gaudencio Rosales como arzobispo de Manila (diciembre de 2003); a Lluís Martínez Sistach como arzobispo de Barcelona (junio de 2004)… Karol Wojtyla, a pesar del lento avance de la enfermedad que habría ido reduciendo cada vez más sus capacidades motrices, era un Pontífice que seguía viajando y gobernando a la Iglesia. Quien haya seguido la información vaticana sabe que presentar en el año 2000 al Papa polaco como un hombre incapaz de razonar es una falsedad.

 

22 de noviembre de 2000

 

El fraile dominico Boniface Ramsey escribió una carta al nuncio Montalvo en la que se refirió a rumores sobre comportamientos inadecuados por parte de McCarrick con algunos seminaristas. Afirmó que conocía a algunos de estos seminaristas y sacerdotes. Ramsey llamó por teléfono a Montalvo para anunciarle la llegada de la carta, pero, después de haber conversado con un amigo, volvió a llamarle por teléfono para decirle que se había arrepentido. Durante esta segunda conversación (como dijo el mismo Ramsey al “National Catholic Register”) el nuncio lo convenció de que enviara la carta. El documento probablemente no pasó por la oficina del Delegado para las representaciones diplomáticas, Carlo Maria Viganó. Según lo que se lee en su comunicado, Viganò se enteró de esta primera carta con las acusaciones en 2006, cuando le habría hablado sobre ella el entonces nuevo nuncio en Estados Unidos Pietro Sambi. E insiste en culpar solamente al cardenal Sodano, que ha habría recibido en noviembre de 2000, sin, además ofrecer ni pruebas ni indicios: «la oficina de la que entonces me ocupaba no tuvo conocimiento de ninguna medida en la Santa Sede después de aquella denuncia del Nuncio Montalvo, a finales de 2000, cuando el Secretario de Estado era el Card. Angelo Sodano».

 

Enero-febrero de 2001

 

Theodore McCarrick toma posesión como arzobispo de Washington. El 21 de febrero del mismo año recibe la púrpura de manos de Juan Pablo II, en el Consistorio más concurrido de la historia de la Iglesia: 44 nuevos cardenales. Entre ellos había muchos latinoamericanos y estaba el mismo Jorge Mario Bergoglio.

 

2004-2005

 

Según lo que afirmó la vocera de la diócesis de Metuchen, Erin Friedlander, en 2004 llegó a la diócesis la primera denuncia contra McCarrick. Después llegarían otras dos, y todas se referían a hechos cometidos en las décadas anteriores. La arquidiócesis de Newark y las diócesis de Metuchen y Trenton pagaron una indemnización a Robert Ciolek, molestado por McCarrick, pero también se incluye la indemnización por los abusos que Ciolek sufrió por parte de un maestro mientras era un estudiante en un liceo católico. Según la vocera de la diócesis de Metuchen, la indemnización fue indicada a la nunciatura.

 

Abril de 2005

 

McCarrick participa en las congregaciones de los cardenales antes del Cónclave y después en el Cónclave que el 19 de abril de ese mismo año eligió como Pontífice al cardenal Joseph Ratzinger.

 

7 de julio de 2005

 

McCarrick cumplió 75 años y, como tienen que hacer todos los obispos, envió su renuncia a la Santa Sede.

 

16 de mayo de 2006

 

Benedicto XVI aceptó la renuncia de McCarrick, ocho meses después del plazo canónico: no se trata de un periodo largo (los arzobispos metropolitanos que son cardenales, si gozan de buena salud, permanecen por lo menos un año, pero a menudo se quedan dos más después de haber cumplido los 75 años de edad); tampoco es un periodo tan breve como para imaginarse que Roma quería mandar una señal punitiva al arzobispo de Washinton. En lugar de McCarrick, el Papa Raztinger nombró a Donald Wuerl. La jubilación de McCarrick se dio después de la primera petición de indemnización que recibió la diócesis de Newark.

 

Junio de 2006

 

El ex sacerdote Gregory Littleton (su nombre completo nunca antes había sido divulgado: fue Viganò quien lo reveló por primera vez) denunció a la diócesis de Metuchen los abusos que sufrió por parte de McCarrick cuando este último era el obispo en esa sede. Recibió una indemnización de 100 mil dólares. También en este caso, como se trataba de un obispo (que después se habría convertido en cardenal), la diócesis informó a la nunciatura apostólica en Estados Unidos. La vocera de la diócesis de Metuchen afirma en la actualidad que la señalación fue comunicada.

 

Dicembre 2006

 

Viganò, en ese momento todavía era Delegado para las representaciones diplomáticas en la Secretaría de Estado, escribe un apunte con base en la Memoria de la acusación de Littleton enviada a la Secretaría de Estado por el nuncio Pietro Sambi. Viganò recibió el documento de la diócesis de Metuchen el 6 de diciembre de 2006. Al transmitir la información, Sambi explicó que Littleton «ya había enviado esta Memoria suya a una veintena de personas, entre las que hay autoridades judiciales civiles y eclesiásticas, de policía y abogados, desde junio de 2006», y que era muy probable que la noticia fuera publicada dentro de poco. Por lo que solicitó «una intervención veloz de la Santa Sede». Según lo narrado por Viganò, ese mismo 6 de diciembre transmite el apunte a sus superiores, el cardenal Tarcisio Bertone y el Sustituto Leonardo Sandri, pero no recibió indicaciones sobre lo que debía hacer. Viganò en su “comunicado” con el que pide la renuncia del Papa no se refiere a noticias sobre el pago de indemnizaciones para las víctimas de McCarrick.

 

23 de abril de 2008

 

Fue publicado en línea el “Statement for Pope Benedict XVI about the pattern of sexual abuse crisis in the United States” de Richard Sipe, en el que se trata el argumento de los comportamientos inadecuados y de los abusos de McCarrick con los seminaristas. El 24 de abril el documento es enviado al cardenal William Levada (entonces prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, nombrado por Benedicto XVI como su sucesor a la cabeza del ex Santo Oficio). Levada envía el “statement” de Sipe al cardenal Tarcisio Bertone, Secretario de Estado, y el 24 de mayo llega al escritorio del delegado Viganò, quien redacta un nuevo apunte y lo entrega el 25 de mayo al nuevo Sustituto de la Secretaría de Estado, Fernando Filoni.

 

Noviembre-diciembre de 2008

 

El nuncio en Estados Unidos, Pietro Sambi, comunica al cardenal McCarrick (con bastante brusquedad, según un testigo) que el Papa lo invita a abandonar el seminario neocatecumenal Redemptoris Mater en donde vivía y a reducir su vida pública. Sobre la naturaleza y el alcance de estas presuntas “sanciones” o recomendaciones, la versión de Viganò es diferente de la que ofrece uno de los cercanos colaboradores del Papa Ratzinger. Ese mismo colaborador, anónimamente, dijo al National Catholic Register: «Se trataba de una petición privada», sin decreto por escrito; se invitaba al cardenal «a mantener un perfil bajo». Según lo que escribe el periodista del NCR Edward Pentin, la fuente ratzingeriana habría comentado (con respecto al secreto y a la poca severidad de la sanción): «A veces es mejor dejar que siga durmiendo lo que duerme».

 

La fecha solamente es presumible y se puede llegar a ella gracias a un episodio citado por la Catholic News Agenci: a finales de 2008 McCarrick se preparó para dejar el seminario Redemptoris Mater de Washington y a principios de 2009 se muda a la canonjía de la parroquia de St. Thomas the Apostle, en el centro de la capital federal. Nadie se enteró de las llamadas “sanciones”. En cambio, Viganó las describe de esta manera: «Supe con certeza, mediante el Card. Giovanni Battista Re, entonces prefecto de la Congregación para los Obispos, que el valiente y merecedor “statement” de Richard Sipe había tenido el resultado esperado. El Papa Benedicto XVI conminó al Card. McCarrick sanciones semejantes a las que ahora le inflige el Papa Francisco: el cardenal debía dejar el seminario en el que vivía, se le prohibía celebrar en público, que participara en reuniones públicas, que dictara conferencias y que viajara, con la obligación de dedicarse a una vida de oración y de penitencia».

 

Las presuntas “sanciones” o, mejor, la recomendación privada, no fue comunicada al delegado Viganò. Benedicto XVI habló al respecto, presumiblemente, con Bertone o con el prefecto de la Congregación para los Obispos Giovanni Battista Re. No hay que excluir que la comunicación al nuncio Sambi haya sido solamente verbal y que se haya verificado durante uno de los viajes del mismo diplomático vaticano a Roma. La Catholic News Agency confirmó que la conversación entre Sambi y McCarrick puede situarse en este periodo: «Dos fuentes presentes en el encuentro de 2008 entre McCarrick y Sambi declararon a la CNA que el nuncio ordenó en ese momento que McCarrick abandonara el seminario. Según lo referido por estas dos fuentes, Sambi le dijo a McCarrick que su traslado era una instrucción directa del Papa Benedicto XVI». Hay que notar la diferencia sustancial que existe entre esta y la versión del “comunicado” de Viganò: la instrucción papal se referiría solo a que dejara el seminario, no a que abandonara la vida pública y viviera retirado. Los hechos hasta ahora documentales confirman y corroboran lo que ha indicado esa fuente cercana al Papa Ratzinger y plantean algunas dudas notables sobre las palabras de Viganò en relación a la naturaleza y el peso de las presuntas “sanciones” en contra del anciano cardenal.

 

McCarrick, efectivamente, no cambió su estilo de vida y no se retiró a una vida de penitencia. Lo que sí hizo fue cambiar su residencia. Ahora bien, si la del Papa Ratzinger era una “orden” (incluso secreta), no obedeció. Si se trataba de una recomendación (incluso secreta), no la siguió. Lo único que hizo fue dejar el seminario. La existencia de esta “recomendación” o “instrucción” secreta del Pontífice deja claro que Benedicto XVI había sido informado por Bertone sobre las denuncias en contra de McCarrick.

 

16 de julio de 2009

 

Carlo Maria Viganò es nombrado por Benedicto XVI secretario de la Gobernación de la Ciudad del Vaticano.

 

2009-2010

 

Según Viganò, sin precisar la fecha, las presuntas “sanciones” del Papa Benedicto para McCarrick habrían sido comunicadas al interesado entre 2009 y 2010, «con increíble retraso». En realidad, considerando el cambio de residencia del purpurado (único acto documentable que es posible relacionar con las “recomendaciones” del Pontífice), todo parece haber sucedido un año antes. A menos que no se piense que hubo dos jalones de orejas por parte de Sambi: el primero en 2008, con la invitación a que abandonara el seminario; el segundo (entre 2009 y 2010) para inducirlo a una vida retirada. Hipotética “sanción” que (de existir) fue olímpicamente ignorada por el interesado.

 

27 de julio de 2011

 

Falleció el nuncio apostólico en Estados Unidos, Pietro Sambi.

 

2011

 

McCarrick, según lo que afirma la Catholic News Agency, dejó la canonjía de la parroquia en donde había vivido durante dos años y decidió mudarse a una casa al lado del seminario del Instituto del Verbo Encarnado. Allí contaba regularmente con la ayuda de jóvenes sacerdotes, en un primer momento, y después sería asistido por seminaristas. Nadie saca a relucir las quejas por comportamientos incorrectos o por molestias. Pero se trataba de una presencia que estorbaba, porque, según algunos testimonios, McCarrick exigía un trato especial para su alojamiento, además de convertir a los seminaristas en sus choferes para sus desplazamientos.

 

6 de octubre de 2011

 

El presunto “sancionado” McCarricl viajó a Roma para participar en la ordenación de los nuevos diáconos del North american College, celebración presidida por el entonces prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el cardenal estadounidense William Levada, estrecho colaborador del Papa Ratzinger.

 

19 de octubre de 2011

 

Carlo Maria Viganò fue nombrado por Benedicto XVI nuncio apostólico en Estados Unidos y alejado del Vaticano. Meses antes, el arzobispo se había opuesto al cardenal Bertone por cuestiones internas en la Gobernación de la Ciudad del Vaticano y por haber acusado de malas gestiones financieras e incluso de inmoralidades a algunos prelados.

 

Octubre de 2011

 

Viganò escribió en su “comunicado” que, antes de partir hacia Washington, el cardenal Marc Ouellet (entonces prefecto de la Congregación para los Obispos) le indicó verbalmente algunas noticias sobre las «disposiciones del Papa Benedicto» en contra de McCarrick. Recordemos que según Viganò estas disposiciones preveían que el cardenal abusador de seminaristas se retirara a una vida de oración y penitencia. «Por mi parte, insistí al respecto con el Card. McCarrik en mi primer encuentro con él en la nunciatura –afirmó el ex nuncio en su “comunicado”. El cardenal, farfullando de manera incomprensible, admitió que había cometido el error de haber dormido en el mismo lecho con algunos seminaristas en su casa del mar, pero me lo dijo como si no tuviera ninguna importancia».

 

16 de enero de 2012

 

Incluso después de haber recibido una nueva comunicación sobre las recomendaciones papales por parte de Viganò, McCarrick demostró que no le importaban. El cardenal participó, de hecho, en la audiencia para la “visita ad limina” de los obispos estadounidenses. En esa ocasión saludó dos veces personalmente a Benedicto XVI.

 

Enero-octubre de 2012

 

El 27 de enero, el periódico italiano “Il Fatto Quitidiano” publicó una carta reservada de Viganò a Bertone, con la que el prelado describía un complot en su contra para dañar su reputación. Así comenzó el primer caso de los “vatileaks”. Las cartas de Viganò, además de los documentos que robó el ayudante de cámara, Paolo Gabriele, del escritorio de Ratzinger, fueron la base para un programa televisivo del periodista Gianluigi Nuzzi, quien también publicó un libro en el que Viganò y su trabajo en la Gobernación vaticana aparecen copiosamente.

 

16 de abril de 2012

 

McCarrick (que según el “comunicado” de Viganò en este periodo estaría sometido a las presuntas “sanciones” de Benedicto XVI) volvió a Roma por segunda ocasión, para participar en una audiencia concedida por el Pontífice a la Papal Foundation. Es una fundación en la que McCarrick está involucrado personalmente desde hace muchos años, y que ha depositado grandes sumas de dinero para la caridad del Papa. Ese día era el cumpleaños de Benedicto XVI, y se le ofrece un pastel. Es la segunda ocasión, en pocos meses, en la que se encuentran cara a cara Ratzinger y el arzobispo emérito de Washington “sancionado”. No resulta que Viganò reciba instrucciones de recordarle nuevamente las “sanciones” del Pontífice a McCarrick.

 

2 de mayo de 2012

 

Carlo Maria Viganò participó, en un lujoso hotel de Manhattan, en Nueva York, en la premiación de los “embajadores de las Misiones Pontificias”. Fue una cena de gala en la que uno de los protagonistas fue precisamente el presunto “sancionado” McCarrick. Viganò lo saludó con afecto diciendo estas palabras: «Usted es tan amado por todos nosotros».

 

 

28 de febrero de 2013

 

McCarrick volvió al Vaticano, para participar en la última audiencia del Papa que acababa de renunciar. Benedicto XVI saludó uno por uno a todos los cardenales que estaban presentes. El encuentro fue cordial, como con los demás participantes.

 

3 de marzo de 2013

 

El cardenal arzobispo de Edimburgo, Keith O’Brien, anunció que no habría participado en el próximo Cónclave y admitió las acusaciones en su contra afirmando: «mi conducta sexual está por debajo de los estándares». También él fue acusado de haber molestado a un seminarista. El 18 de febrero anterior Benedicto XVI aceptó su renuncia a la cabeza de la diócesis, a pesar de que todavía le faltaran 27 días para cumplir 75 años. (El 20 de marzo de 2015 se anunció que el Papa Francisco había aceptado la renuncia de O’Brien a los derechos y prerrogativas del cardenalato, a pesar de mantener su título honorario de cardenal).

 

Marzo de 2013

 

Se llevaron a cabo las congregaciones antes del Cónclave. McCarrick, cuya lista de denuncias es mucho más voluminosa con respecto a la que existía contra O’Brien, participó en ellas. Pero, como ya tenía más de ochenta años, no participó en la votación del Cónclave que eligió el 13 de marzo por la noche al cardenal Jorge Mario Bergoglio. Cuando se dio el cambio de guardia entre Benedicto XVI y Francisco seguramente no se hizo ninguna referencia al caso de McCarrick. Y tampoco durante las primeras audiencias con el prefecto de la Congregación para los Obispos. Lo que sí es seguro es que el nuncio Viganò no recibió instrucciones sobre las presuntas “sanciones” establecidas por Benedicto XVI y que nunca fueron respetadas. Nadie en Roma lo invitó a reiterarlas. Nadie en Roma le comunicó tampoco que habían dejado de existir. Para todos los demás, simplemente, esas indicaciones papales nunca habían existido, puesto que McCarrick había seguido con su vida de antes.

 

Sin embargo, el mismo Viganò escribió en su “comunicado”: «Era, pues, evidente que, a partir de la elección del Papa Francisco McCarrick, ya libre de cualquier constricción, se sintió libre de viajar constantemente, de dictar conferencias y conceder entrevistas». Una afirmación que ha sido desmentida por los documentos audiovisuales y decenas de artículos. Tanto que indujo al mismo ex nuncio a retroceder y a desmentirse reconociendo, en una entrevista con el sitio ultraconservador “LifeSite News”, que, efectivamente, McCarrick nunca obedeció a las indicaciones de Benedicto XVI. Para justificar su actitud de aprecio y amistad pública con el cardenal molestador, Viganò esgrimió comprensibles razones diplomáticas: como las instrucciones papales eran secretas, no podía jalarle las orejas en público al anciano purpurado, quien, además, ya estaba jubilado. Viganò también justificó de la misma manera las múltiples audiencias de McCarrick con el Papa después de que este último hubiera decidido las presuntas “sanciones”, recordando el conocido carácter “manso” de Benedicto XVI. Pero esto demuestra la falsedad de la presentación de un McCarrick sancionado y retirado en oración que se habría sentido “libre” después de la elección del Papa Francisco. No, McCarrick se sintió siempre libre. Y las presuntas “sanciones”, según la fuente cercana a Benedicto XVI citada por el periodista del National Catholic Register, Edward Pentin, solamente eran una «petición privada», sin ningún decreto por escrito. Es decir, una invitación. Una invitación ignorada.

 

10 de mayo de 2013

 

Viganò participó junto con McCarrick en una misa solemne y en una cena de beneficencia organizada por la Universidad Católica de Washington. En la foto obligada al final de la misa, el nuncio se encuentra sentado precisamente al lado de McCarrick.

 

 

21 de junio de 2013

 

Al final de la audiencia del Papa Francisco con los nuncios apostólicos, Carlo Maria Viganò tuvo la posibilidad de saludar por primera vez, por algunos instantes, al nuevo Papa. He aquí la descripción de ese momento que aparece en su “comunicado”: «Cuando fue mi turno, apenas tuve el tiempo para decirle “Soy el nuncio en Estados Unidos” antes de que, sin preámbulo, me dirigieran con tono de reproche estas palabras: “Los obispos en los Estados Unidos no deben ser ideologizados! ¡Deben ser pastores!”. Naturalmente yo no estaba en condiciones de pedir explicaciones sobre el significado de sus palabras ni por la manera agresiva con la que me había apostrofado». También esta afirmación del nuncio ha sido desmentida por los hechos (más bien por las imágenes). Pareció inmediatamente muy raro que en el primer saludo con el nuevo Papa este se pudiera a apostrofarlo públicamente con maneras agresivas. Sobre todo tratándose de un prelado al que no conocía personalmente. El video del Centro Televisivo Vaticano demuestra que Viganò recuerda con alguna ofuscación los hechos que sucedieron hace algunos años. El Papa lo recibe sonriendo, con gentileza, y al enterarse de que es el nuncio en Estados Unidos, no le impreca «sin ningún preámbulo, con tono de reproche», sino le agradece amablemente por su trabajo. Inmediatamente después, la cara del Pontífice se pone un poco más seria (como sucede cuando desea comunicar un mensaje que considera importante, como bien saben los que por su trabajo ven las transmisiones de este tipo de audiencias) y comienza, tranquilamente, con voz calmada y sin tonos agresivos, a decir: «En los Estados Unidos…». Inmediatamente se interrumpe: la televisión vaticana no divulga las palabras que se dicen en ocasiones como estas. Pero es evidente que el Papa no se mostró agresivo, no atacó ni le reprochó nada a Viganò.

 

23 de junio de 2013

 

Viganò obruvo una audiencia privada de alrededor de 40 minutos con el nuevo Papa. El ex nuncio no dijo que fue él quien sacó a relucir (demostrando finamente esa preocupación que nunca hasta entonces se había manifestado) el caso de McCarrick. Fue Francisco quien le hizo una pregunta sobre el ex arzobispo de Washington. Sobre lo sucedido, podemos solamente confiar en los recuerdos de Viganò, que le habría dicho al Pontífice: «Santo Padre, no sé si usted conozca al card. McCarrick, pero si le pregunta a la Congregación para los Obispos hay un “dossier” así de grande sobre él. Ha corrompido a generaciones de seminaristas y de sacerdotes y el Papa Benedicto le impuso que se retirara a una vida de oración y de penitencia». El nuncio no aportó documentos, no entregó ningún apunte al nuevo Papa. No fue el primero que habló sobre McCarrick, ya jubilado desde hacía años. Se limitó a informar que había un “dossier” sobre él en la Congregación de los Obispos y que el Papa Raztinger le habría «impuesto» una vida de oración y de penitencia. Sobre la existencia de esta presunta “imposición” es más que lícito dudar, puesto que Viganó no afirmó haber añadido nada más sobre la desobediencia de McCarrick o sobre la falta de insistencia por parte de Benedicto XVI para que le obedeciera.

 

Francisco no dijo nada, pero tampoco decidió modificar eventuales decisiones “secretas” de su predecesor, sobre las cuales hasta aquel momento nadie le había hablado. Y tampoco le dijo al nuncio que pretendía quitarle formalmente esas presuntas “imposiciones”. Según Viganò, durante la audiencia, Francisco le pidió un cambio de dirección con respecto a los últimos nombramientos episcopales: había que designar (y esta era la cosa importante) a obispos pastores, no a “guerreros culturales” de derecha y politizados. El ex nuncio afirmó sin ninguna prueba que esta idea se la habría sugerido el mismo McCarrick al Pontífice. En realidad Bergoglio pensaba así desde hacía mucho tiempo. Viganò recibió un nuevo y bien documentado desmentido al respecto por parte del ex embajador estadounidense ante la Santa Sede, Miguel Díaz, nombrado en mayo de 2009. Díaz, en una declaración escrita y firmada se dijo sorprendido al leer las afirmaciones de Viganò sobre las palabras que Francisco dijo en relación con los obispos estadounidenses: «Porque inmediatamente me acordé de que en mi primer encuentro con el nuncio Sambi en su residencia en Washington (nos encontramos todavía en el Pontificado de Benedicto XVI, ndr.)» dijo que «necesitamos obispos estadounidenses que sean menos políticos y más pastorales, no guerreros culturales». Entonces, ya desde el Pontificado del Papa Raztinger la indicación que había recibiso el nuncio apostólico en Estados Unidos fue la de nombrar a obispos pastores.

 

Evidentemente la cuestión del excesivo colateralismo del episcopado estadounidense con ciertas posiciones políticas y con ciertos intereses unilaterales en relación con algunas cuestiones éticas era percibida como problemática desde finales del Pintificado ratzingeriano.

 

10 de octubre de 2013

 

Carlo Maria Viganò obtiene una segunda audiencia con el Papa Francisco. El ex nuncio no escribió casi nada sobre este segundo encuentro en su comunicado. Lo único que afirmó fue que uno de los argumentos fue el cardenal Donald Wuerl, nombrado en 2006 por Benedicto XVI como arzobispo de Washington. Viganò no dijo que había alertado nuevamente al Pontífice sobre el caso McCarrick.

 

Abril de 2014

 

Después un nuevo viaje internacional de McCarrick, Viganò afirmó en su “comunicado” que escribió al Secretario de Estado Pietro Parolin para perguntar si las presuntas “sanciones” del Papa Benedicto todavía eran válidas. El ex nuncio afirmó que no recibió respuesta.

 

22-28 de septiembre de 2015

 

El Papa viajó a Estados Unidos. Visitó las ciudades de Washington, Nueva York y Filadelfia. Durante su estancia en Washingtn permaneció en la nunciatura apostólica dirigida pro Viganó. En la capital federal estadounidense Francisco visitó la Casa de las Pequeñas Hermanas de los Pobres, conocidas en Estados Unidos por haber emprendido una acción legal en contra del “Obamacare” del presidente Barack Obama, la reforma sanitaria que las obliga a garantizar servicios que van en contra de las enseñanzas de la moral católica. Fue un gesto de atención y cercanía por quienes se baten por el derecho a la libertad de conciencia. Las Pequeñas Hermanas de los Pobres y sus batallas son bastante conocidas. Pero no se han transformado en un símbolo público y no participan en comicios. Pero Viganò le pidió a Francisco que se reuniera en privado también con Kim Davis, responsable del registro civil de Ashland, en Kentucky, que acabó en la cárcel por haberse negado a otorgar el permiso para los matrimonios entre personas del mismo sexo y por haber impedido que sus empleados lo hicieran. Davis, que pertenece a la congregación evangélica de la “Piedra Dura”, se ha convertido en un símbolo político y ha marchado al lado de diferentes candidatos republicanos. Tanto el presidente de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos, Joseph Kurtz, como el cardenal arzobispo de Washington no estaban de acuerdo con esta iniciativa. Pero el nuncio procede y se la presenta a los colaboradores del Papa. Francisco saludó a Kim Davis y la noticia sobre el encuentro fue divulgada por los medios de comunicación, provocando las acostumbradas polarizaciones políticas.

 

9 de octubre de 2015

 

Nueva audiencia privada de Viganò con el Papa Francisco. El nuncio (en un nuevo comunicado difundido mediante algunos periodistas amigos suyos) afirmó que fue llamado urgentemente a Roma después de las polémicas políticas en Estados Unidos por la audiencia Kim Davis. Pero dijo que durante el encuentro Bergoglio se habría limitado a agradecerle por la organización de la visita papal. Y confirmó que el Pontífice habría recibido toda la información sobre la persona con la que se habría encontrado. También en este detalle Viganò ha sido desmentido por dos testigos: el padre Thomas Rosica y el padre Federico Lombardi, que en ese momento era todavía el director de la Sala de Prensa vaticana. Ambos han dejado al descubierto por escrito en estos días otro de los huecos de memoria en las reconstrucciones del ex nuncio, pues afirmaron que un día después de la audiencia papal, Viganó se encontró con ellos en su departamento en el Vaticano. Y declaró, en esa ocasión: «El Papa me dijo: “Tú no me informaste que la Davis había tenido cuatro maridos…”». Dando a entender una evidente carencia de información sobre el caso y el disgusto por no haber sido oportunamente informado por su nuncio apostólico. Viganò no ha dicho si durante sus múltiples encuentros con el Papa durante el viaje a Estados Unidos o durante la audiencia del 9 de octubre siguiente hablaron sobre el caso McCarrick. Todo parece indicar que no lo hicieron, porque si lo hubieran hecho el ex nuncio se habría referido a ello en el “comunicado” (a menos que no se piense en una estrategia de indiscreciones con el gotero).

 

12 de abril de 2016

 

El Papa aceptó la renuncia de Viganò como nuncio en Estados Unidos. Había cumplido 2 meses antes la edad canónica de los 75 años (aunque los nuncios puedan retirarse al haber cumplido los 70).

 

2017

 

Durante los primeros meses del año, McCarrick dejó la casa al lado del seminario del Verbo Encarnado, según la arquidiócesis por problemas de salud, para mudarse a una casa de reposo de la que se ocupan algunas religiosas.

 

20 de junio de 2018

 

Son publicados tres comunicados en Estados Unidos El primero lleva la firma del cardenal Timothy Dolan, arzobispo de Nueva York, quien informó sobre una denuncia de pederastia en contra de McCarrick, cuando este era un sacerdote de la ciudad. «Esta ha sido la primera indicación de una violación de la Carta para la protección de los niños y de los jóvenes que se haya hecho en contra de él y de la que la arquidiócesis esté al corriente». Según el protocolo público vigente, «los resultados de la investigación han sido entregados al Arcidiocesan Review Board, un grupo de profesionistas entre los que hay juristas, expertos de las fuerzas del orden, padres de familia, psicólogos, un sacerdote y una religiosa. El comité de revisión ha considerado las afirmaciones creíbles y fundadas». Al mismo tiempo, el cardenal Tobin, arzobispo de Newark, declaró: «Esta arquidiócesis y la diócesis de Metuchen han recibido tres acusaciones de mala conducta sexual con adultos hace décadas; dos de estas acusaciones condujeron a indemnizaciones». El mismo McCarrick publicó un comunicado en el que afirmó no acordarse de haber abusado de un menor. El cardenal quedó suspendido de cualquier ministerio público.

 

28 de julio de 2018

 

El Papa Francisco aceptó la renuncia de McCarrick al Colegio Cardenalicio y le ordenó una vida de penitencia y oración. El arzobispo emérito de Washington, a partir de entonces, dejó de ser cardenal.

 

«El Papa Francisco –se lee en el comunicado– ha aceptado las dimisión de cardenal y ha dispuesto su suspensión del ejercicio de cualquier ministerio público, además de la obligación de permanecer en una casa que le será indicada, para una vida de oración y de penitencia, hasta que las acusaciones que se dirigen en su contra sean aclaradas por el proceso canónico regular».

 

Junio-agosto de 2018

 

El ex nuncio Viganò se puso en contacto con el vaticanista del telediario italiano Tg1 Aldo Maria Valli (fue él mismo quien lo reveló) y con el vaticanista Marco Tosatti. Este último afirmó haber colaborado en la redacción y en la edición del “comunicado” de Viganò. También reivindicó un papel en esta operación Timothy Busch, abogado conservador y uno de los administradores del Eternal Word Television Network (EWTN), que recibió el comunicado de Viganò. Busch dijo al “New York Times” que «los responsables de la publicación le habían asegurado personalmente: “El Papa emérito Benedicto XVI ha confirmado lo escrito por el arzobispo Viganò». Noticia que fue desmentida por el secretario particular de Ratzinger, el arzobispo Georg Gänswein, quien la definió como una «falsa noticia» («¡fake news!»).

 

26 de agosto de 2018

 

Fue publicado al unísono por una red de medios de comunicación estadounidenses e italianos el “comunicado” de Viganò, un documento de 11 cuartillas que acusa a Francisco de haber encubierto al abusador McCarrick. Viganò involucró a todo el entorno más cercano del Papa Juan Pablo II (menos a su secretario Stanislao Dziwisz), pero, como hemos visto, ha tratado de “salvar” a Wojtyla al describirlo como un viejo incapaz de razonar. Culpó de todo a Sodano. Involucró también a los más estrechos colaboradores de Benedicto XVI, tratando de “salvar” a Ratzinger porque, al enterarse del caso, habría castigado a McCarrick con retraso y blandamente por culpa de Bertone. Como se ha documentado abundantemente, Viganò, probablemente exagera el alcance de estas presuntas “medidas punitivas” de Benedicto, mismas que nunca nadie exigió respetar, ni siquiera el nuncio apostólico en Estados Unidos, es decir el mismo Viganò. Al final el ex nuncio acusó a todos los colaboradores de Francisco: el actual Pontífice. El único Papa que ha sancionado duramente a McCarrick y que parece ser el único objetivo del clamoroso “comunicado”. En el texto de Viganò aparecen en total 38 nombres de obispos, arzobispos y cardenales. Solamente uno de ellos (el actual secretario de la Congregación para los Obispos) obtuvo el nombramiento episcopal durante el Pontificado del Papa Francisco. Todos los demás se convirtieron en obispos durante los Pontificados de Pablo VI (3 de ellos), Juan Pablo II y Benedicto XVI. Esto significa que las investigaciones sobre el candidato y sobre el necesario proceso para el primer nombramiento como obispo se llevaron a cabo casi por completo durante los Pontificados de Wojtyla y Ratzinger. Además, la mayor parte de los cardenales citados por Viganò (16 en total) recibieron la púrpura de manos de Wojtyla o de Ratzinger. También los tres cardenales que contra los que se dirige el “comunicado” del ex nuncio, culpables de ser un poco menos conservadores con respecto a sus predecesores (Kevin Farrell, cardenal prefecto del Dicasterio para los Laicos y la Familia; Blaise Cupich, cardenal arzobispo de Chicago; y William Tobin, cardenal arzobispo de Newark) fueron nombrados obispos o arzobispos con bulas firmadas por san Juan Pablo II o Benedicto XVI. Durante la conferencia de prensa a bordo del avión que lo llevaba de regreso desde Dublín hasta Roma, el Papa Francisco dijo a los periodistas: «Creo que el texto de Viganò habla por sí mismo, y ustedes tienen la madurez profesional para sacar conclusiones».

 

26-28 de agosto de 2018

 

Algunos obispos estadounidenses (24 en total), empezando por el arzobispo de Filadelfia, Charles Chaput, publicaron inmediatamente declaraciones (en algunos casos incluso dieron disposiciones para que se leyeran en las Iglesias) para manifestar su solidaridad a Viganò, presentándolo como una fuente confiable y creíble de información. Pidieron que se investigara sobre las afirmaciones del “comunicado” y no se expresaron sobre la clamorosa petición de que renuncie el Papa Francisco.

 

Primero de septiembre de 2018

 

Benjamin Harnwell, ex político inglés y presidente del consejo de fundación del “Dingitatis Humanae Institute”, defendió al cardenal Renato Raffaele Martino, acusado por Viganò de formar parte de la «corriente filo-homosexual favorable a desfigurar la doctrina católica sobre la homosexualidad». Declaraciones absurdas, según Harnwell, para un cardenal como Martino que representa «uno de los indiscutibles titanes “pro-life” de la Iglesia católica del último cuarto de siglo». Harnwell pidió disculpas públicas por parte de Viganò por la acusación que, «hasta que no se presenten pruebas contrarias» debe ser considerada como «una mancha en contra de un inocente de 85 años».

 

3 de septiembre de 2018

 

Durante la homilía matutina en la capilla de la Casa Santa Marta, Francisco afirmó que frente a los que «crean solamente escándalo» y «división» la única respuesta posible es el silencio y la oración.

 

El padre Federico Lombardi, que fue portavoz vaticano, dijo en una entrevista con Tv2000 que la homilía del Papa es «una reflexión que relacionamos espontáneamente a la situación de hoy en la que tenemos una oleada de acusaciones extremadamente agresivas que mezclan algunos elementos de verdad con tantos elementos de falsedad que confunden y, sobre todo, tienden a crear una situación de división en la Iglesia». «Frente a esta situación –añadió Lombardi–, el Papa insiste en su intensión de no responder directamente a estas acusaciones y de no dejarse involucrar en un espiral terrible de disputas, contradicciones violentas que no pueden sino provocar más divisiones y un profundo mal en la Iglesia. El Papa elige imitar la actitud de Jesús, que se pone en un nivel superior de paciencia, de humildad, y que no se deja involucrar en el nivel extremadamente bajo y malo de las acusaciones y contra-acusaciones».