Loiola XXI

Lugar de encuentro abierto a seguidor@s de S. Ignacio de Loyola esperando construir un mundo mejor


Deja un comentario

El Tribunal europeo de derechos humanos del Consejo de Europa. Qué es. Informe

Tribunal Europeo de Derechos Humanos, una ‘joya’ para las libertades fundamentales

Por Manu Mediavilla (@manumediavilla), colaborador de Amnistía Internacional, 10 de agosto de 2017

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), con sede en Estrasburgo, es una jurisdicción internacional que aplica el Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y Libertades Fundamentales, más conocido como Convenio Europeo de Derechos Humanos (CEDH).

Este tratado, abierto exclusivamente a la firma de los Estados miembros del Consejo de Europa (47 en la actualidad), fue aprobado en 1950 y entró en vigor en 1953. El CEDH incluye una amplia lista de derechos y garantías que los Estados Parte se han comprometido a respetar, y es aplicable en el ámbito nacional al haber sido incorporado a la legislación de esos países.

El Consejo de Europa, el CEDH y el TEDH son independientes de la Unión Europea. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos no debe confundirse con el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que aborda cuestiones de derecho comunitario y tiene su sede en Luxemburgo, ni con la Corte o Tribunal Internacional de Justicia, órgano judicial de Naciones Unidas con sede en La Haya.

Para Amnistía Internacional, el TEDH es “uno de los mecanismos de protección de los derechos humanos más desarrollado del mundo”, no solo como “último recurso para muchos ciudadanos europeos que buscan justicia”, sino como “fundamento” para defender esos derechos “más allá de los 800 millones de personas que viven en la región del Consejo de Europa”.


El TEDH condenó a España, en abril de 2014, por no garantizar el derecho de los solicitantes de asilo a recurrir su expulsión. © Santi Palacios

El TEDH lo integran tantos jueces como países del Consejo de Europa han ratificado el Convenio: ahora 47. La Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa los elige de entre una terna propuesta por cada país miembro, aunque no representan a ese Estado y actúan en el Tribunal a título individual y con plena independencia. Su mandato, no renovable, es de nueve años.

Presentación de una demanda

Solamente pueden presentar una demanda ante el TEDH las personas físicas o jurídicas que se consideren víctimas directas de alguna violación de los derechos y garantías previstos por el Convenio o los Protocolos que lo desarrollan. No se pueden, en cambio, plantear quejas ‘generales’ sobre una ley o un acto considerado injusto, ni tampoco en nombre de otras personas, salvo en condición de su representante oficial. No es imprescindible ser nacional de un país miembro del Consejo de Europa, pero sí que la infracción denunciada haya sido cometida por un Estado Parte.

La demanda puede ser individual (de una persona, grupo de personas u organización no gubernamental contra un Estado Parte) o interestatal (de un país del Consejo de Europa contra otro).

Para acudir al Tribunal Europeo de Derechos Humanos es imprescindible haber agotado todas las vías de recurso ante los tribunales nacionales. La demanda debe presentarse en un plazo de seis meses desde la última decisión judicial interna, y tiene que ir dirigida contra uno o más Estados que hayan ratificado el Convenio, pero no contra un país tercero o contra particulares o entidades privadas.

El Tribunal no puede decidir de oficio. Tampoco es una instancia de apelación respecto a los tribunales nacionales, ya que no juzga nuevamente los asuntos ni es competente para anular, modificar o revisar sus sentencias.

El formulario de demanda y los documentos que la sustentan deben remitirse por correo postal –su envío por fax no interrumpirá el plazo de seis meses, y acudir en persona a Estrasburgo tampoco hará que el caso se trate con más rapidez–, sea en francés o inglés, lenguas oficiales del Tribunal, o en otra lengua oficial de los países que hayan ratificado el Convenio. La Secretaría que apoya jurídica y administrativamente al TEDH puede solicitar documentos e información complementaria.

El procedimiento es escrito, y las vistas son excepcionales. Cuando las hay, se celebran en el Palacio de los Derechos Humanos en Estrasburgo y suelen ser públicas. Periodistas y público pueden acceder con una acreditación de prensa o un documento de identidad, y se retransmiten por la ‘web’ del Tribunal el mismo día a partir de las 14:30 horas.

El examen de la denuncia es gratuito, y en la primera fase ni siquiera hace falta representación letrada, que solo será necesaria si la demanda es admitida (apenas el 3% lo son) y notificada al Gobierno. En tal caso se puede solicitar asistencia jurídica gratuita.

Tribunal Europeo de Derechos Humanos. © Adrian Grycuk via Wikimedia Commons

El procedimiento comienza con el examen de admisibilidad. Si el TEDH no admite la demanda, la decisión es firme. Si la admite, el Tribunal mediará para que las partes alcancen un acuerdo amistoso, que suele saldarse con una indemnización. El Tribunal examinará el pacto y, salvo que estime que el respeto de los derechos humanos exige continuar con la denuncia, la archivará. Cuando no hay acuerdo amistoso, el TEDH procede al examen “de fondo” de la demanda, que en algún caso –sobre todo cuando peligra la integridad física del demandante– pueden ser considerada urgente, tratada con prioridad o incluso requerir medidas provisionales.

Formación y funciones de un tribunal

El Tribunal puede adoptar cuatro formaciones distintas. Un juez único se pronuncia sobre denuncias claramente inadmisibles. Un Comité de tres jueces puede decidir por unanimidad sobre la admisibilidad y el fondo de un asunto sobre el que existe jurisprudencia consolidada del TEDH. Cuando no se da esta condición, el caso corresponde a una Sala de siete jueces, que se pronuncia por mayoría. Excepcionalmente se puede convocar a la Gran Sala de 17 jueces para que decida cuando una Sala se inhibe a su favor o cuando se acepta una solicitud –las partes tienen tres meses para presentarla– de reenvío del asunto.

Un juez puede abstenerse de pronunciarse, y debe hacerlo si ha conocido del asunto antes del procedimiento. Cuando se aparta del caso, ese juez es reemplazado por otro o, si se trata del juez nacional, por un juez ad hoc. Este es nombrado por el Gobierno demandado para tratar asuntos en los que el juez nacional no puede hacerlo por incapacidad, inhibición o dispensa.

Las decisiones son tomadas por un juez único, un Comité o una Sala, y versan sobre la admisibilidad de la demanda, no sobre el fondo. Las Salas sí pueden examinar a la vez ambas cuestiones, por lo que también dictan sentencias.

Las sentencias son de cumplimiento obligatorio para el Estado condenado, y no pueden ser recurridas, aunque las partes pueden solicitar su reenvío a la Gran Sala, cuyas decisiones son definitivas. En caso de condena, el Tribunal puede exigir una “satisfacción equitativa” o compensación económica por daños y perjuicios, así como el reembolso al demandante de los gastos realizados para hacer valer sus derechos.

La ejecución de la sentencia corresponde al Comité de Ministros del Consejo de Europa, que establece con el país condenado el modo de cumplirla y de prevenir nuevas vulneraciones del Convenio, incluso mediante reformas legislativas.

En los últimos años, el Tribunal ha desarrollado un nuevo procedimiento para resolver las numerosas demandas sobre problemas similares. Primero examina una o varias denuncias como ‘caso piloto’, cuya sentencia va acompañada de una invitación al Estado condenado para que adapte su legislación al Convenio. Entonces aborda el resto de demandas del mismo tipo.

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos señaló la necesidad de que un régimen jurídico o normativo proporcione un procedimiento accesible y eficaz para el acceso de las mujeres a un aborto legal en Irlanda cuando su vida corra peligro a causa del embarazo. © Wlliam Murphy

Fechas clave y estadísticas

  • El Consejo de Europa, creado el 5 de mayo de 1949, adopta el 4 de noviembre de 1950 el Convenio Europeo de Derechos Humanos, que entra en vigor el 3 de septiembre de 1953. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos se reúne por primera vez el 23-28 de febrero de 1959 y dicta su primera sentencia el 14 de noviembre de 1960.
  • El 1 de noviembre de 1998 entra en vigor el Protocolo nº 11 que crea “el nuevo Tribunal” con carácter permanente, y el 1 de junio de 2010 lo hace el Protocolo nº 14, que trata de garantizar su eficacia a largo plazo.
  • El TEDH recibe cada año más de 50.000 demandas, un éxito basado en la repercusión de sus sentencias y el creciente conocimiento ciudadano de su trabajo. Desde su creación en 1959, el Tribunal ha examinado más de 712.600 demandas y dictado 19.565 sentencias, que han tenido como principales destinatarios a Turquía (16,70%), Italia (12,01%) y Rusia (9,95%). El 84% de los dictámenes ha constatado alguna violación de la Convención por el Estado demandado.
  • El 40,32% de esas violaciones se refieren al artículo 6 que garantiza el derecho a un juicio justo, sobre todo por falta de equidad del procedimiento (17,35%) y excesiva duración (21,34%). La segunda violación más frecuente (12,86%) está relacionada con el derecho a la libertad y seguridad recogidas en el artículo 5. Además, en el 15,29% de casos se han constatado graves violaciones del artículo 3 que prohíbe la tortura y los tratos inhumanos o degradantes (10,71%) y del artículo 2 que protege el derecho a la vida (4,58%).
  • El último balance anual de 2016 confirma el predominio de esos tres apartados, aunque casi iguala sus porcentajes: 22,96% de violaciones del artículo 6, 20,39% del artículo 5 y 19,82% del artículo 3.
  • España ha recibido 11.000 denuncias desde 1959, el 98% no admitidas. De las 151 sentencias que le afectan, 98 constataron alguna violación del Convenio y 46 fueron exculpatorias; hubo 3 acuerdos amistosos y 4 sentencias de otro tipo.
Anuncios