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El encuentro de S.Juan Pablo II con Pinochet. Qué sucedió?

Un Papa vuelve a la Moneda después del “balconazo” de Pinochet

Durante la visita de Juan Pablo II, hace 31 años, el dictador chileno con una estrategia consiguió fotografiarse en el balcón al lado del Pontífice que no quería

Juan Pablo II y el dictador Augusto Pinochet en la conocida y polémica foto conocida como el “balconazo”

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Pubblicato il 15/01/2018
ANDREA TORNIELLI
ENVIADO A SANTIAGO DE CHILE

La mañana del martes 16 de enero, dentro de pocas horas, el Papa Francisco cruzará las puertas del Palacio presidencial de la Moneda de Santiago de Chile. Lugar de la muerte del presidente Salvador Allende, convertido después en residencia del dictador Augusto Pinochet. Será la primera vez que un Papa entra en ese edificio tras el famoso y discutido episodio del “balconazo” de hace 31 años, cuando con una estrategia Pinochet consiguió – fuera del protocolo y del programa acordado – asomarse al balcón junto a Juan Pablo II.

 

Desde su llegada al aeropuerto de Santiago, el 1 de abril de 1987, en presencia del dictador, el Papa Wojtyla habló de la “inalienable dignidad del ser humano”. Y pocas horas después, a los pies de un gran monumento mariano, dijo que bendecía especialmente a las “poblaciones marginadas” y a “aquellos que han sufrido las consecuencias de la violencia”. La diplomacia vaticana había acordado tres encuentros con Pinochet, que temía la visita del Pontífice polaco por las posibles reacciones populares contra la dictadura: la bienvenida en el aeropuerto, el encuentro oficial en la Moneda, el saludo a su salida del país. Pinochet, que habría querido estar mucho más presente al lado del Papa acompañándolo a todos los eventos presentes en la agenda, intentó impedir –en vano– que éste encontrara a los exponentes políticos de la oposición y estudió el modo de obtener una extraordinaria “photo opportunity”.

 

El organizador de los viajes papales era en esa época el jesuita padre Roberto Tucci, que después fue cardenal. La visita de cortesía al jefe del Estado chileno estaba prevista a las 9 de la mañana del 2 de abril y el protocolo preveía una breve reunión privada, seguida por un saludo a los familiares del dictador. El régimen había secretamente ideado un guión diferente. Antes del amanecer, cerca de 7.000 simpatizantes de Pinochet fueron llevados a la plaza ante el Palacio de la Moneda, y comenzaron a gritar que querían ver al Papa. El programa, que debía durar menos de media hora, se alargó de tal modo que las voces crecieron al grito de: “¡Juan Pablo II te quiere todo el mundo!”. Al final del encuentro con Pinochet, hicieron salir al Papa Wojtyla por una puerta diferente respecto a la que había sido acordada con los organizadores vaticanos de tal modo que se encontró ante una espesa cortina negra. El dictador se giró al Papa diciéndole: “Santidad, fuera la gente quiere saludarle y verle. Esperan su bendición”.

 

En aquel preciso instante los agregados militares hicieron correr la cortina y abrieron la ventana del balcón central del palacio presidencial, que se asomaba sobre la plaza en fiesta. Juan Pablo se quedó mudó al sentirse traicionado pero obviamente se asomó a saludar a la gente que lo aclamaba. El evento es conocido como el “balconazo”. En el momento de los saludos Wojtyla heló con la mirada al dictador contando enfurecido a sus colaboradores lo que había pasado.

 

“Pinochet le hizo asomarse con él al balcón del palacio presidencial contra su voluntad –ha contado el padre Tucci -. Nos tomo el pelo a todos. Los colaboradores fuimos acomodados en un pequeño salón en espera de la reunión privada. Según los acuerdos – que había cerrado bajo una precisa disposición del Papa – Juan Pablo II y el presidente no se habrían asomado a saludar a la multitud. Wojtyla era muy crítico con el dictador chileno y no quería aparecer a su lado. Yo controlaba siempre la única puerta que unía el pequeño salón donde estábamos los colaboradores, con la habitación donde estaban el Papa y Pinochet. Pero con un movimiento estudiado le hicieron salir por otra puerta. Pasaron por delante de una gran cortina oscura cerrada –nos contó luego el Papa enfadado – y Pinochet hizo que Juan Pablo II se parara allí, como si tuviera que enseñarle algo. La cortina se abrió de golpe y el Pontífice se encontró ante el balcón abierto sobre una plaza llena de gente. No pudo retirarse pero recuerdo que cuando se despidió de Pinochet lo heló con la mirada”.


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Francia: polémica en torno a una cruz

                                          Polonia y Hungría reaccionan ante la cristianofobia en Francia

Martes 14 Nov 2017 | 09:53 am

París (Francia) (AICA):

Tras la noticia de la orden gubernamental de Francia de retirar la cruz que corona un monumento católico dedicado a San Juan Pablo II, la primera ministra de Polonia, Beata Szydlo, ofreció trasladar el monumento a suelo polaco. La posible demolición fue criticada también de manera enérgica por el gobierno de Hungría.

El 25 de octubre pasado el Consejo de Estado de Francia, la última instancia de la jurisdicción administrativa del país, confirmó que se debe retirar la cruz que está sobre un monumento dedicado a San Juan Pablo II, reafirmando así el fallo en primera instancia que exige el retiro de la cruz del monumento en la localidad de Ploërmel, departamento de Morbihan, en el noroeste de Francia.

Según señala el diario Le Monde, la decisión del Consejo se basa en la ley de 1905 referida a la separación de la Iglesia y el Estado. El fallo indica que la cruz viola esta norma.

En un comunicado, el Consejo de Estado señaló, sobre la obra del artista ruso Zourab Tsereteli colocada en 2006, que “ya que la cruz constituye un signo o un emblema religioso en el sentido del artículo 28 de la ley del 9 de diciembre de 1905 y que su instalación por la comuna no se adapta a ninguna de las excepciones establecidas por dicho artículo, su presencia en un espacio público es contraria a esta ley”.

La polémica por la cruz que acompaña la imagen de San Juan Pablo II comenzó en 2010, con un reclamo de la agrupación trotskista Federación Morbihanesa de Libre Pensamiento. Tras una larga batalla legal, en abril de 2015 una corte exigió al alcalde de Ploërmel que retirara la cruz en un plazo de seis meses.

Si bien este grupo trotskista considera a Juan Pablo II como un personaje histórico y político, pidieron eliminar la cruz y el arco que rodea la estatua argumentando que son símbolos religiosos ostentosos. Los miembros del tribunal aprobaron la supresión de la cruz y, de no hacerlo en el plazo de seis meses, será retirada toda la imagen.

Esa decisión fue desestimada por un tribunal administrativo de Nantes en diciembre de 2015, pero ahora fue anulada por el fallo del Consejo de Estado.

En declaraciones a la agencia France Presse, el alcalde de Ploërmel, Patrick Le Diffon, dijo que podría llevar el caso ante la Corte Europea de Derechos Humanos.

“La estatua forma parte desde hace doce años del paisaje de Ploërmel, no daña en nada a los habitantes. Al contrario, es algo turístico para la comunidad”, dijo el alcalde.

La comunidad de Ploërmel tiene ahora un plazo de seis meses para proceder al retiro de la cruz.

El director de “El Observatorio de la Cristianofobia”, Daniel Hamiche, declaró que la decisión del Consejo de Estado “es particularmente peligrosa, porque pone en peligro la existencia de miles de cruces que han sido, a lo largo de los siglos, erigidas en el espacio público”. En su opinión, resaltó, “es posible que hagamos una presentación ante las instituciones judiciales de la Unión Europea”.

La primera ministra polaca busca rescatar la cruz del monumento
La cruz del monumento a San Juan Pablo II en Ploërmel, Francia, podría salvarse, incluso cuando una polémica sentencia del Consejo de Estado de Francia ordenó su demolición en un plazo de seis meses aduciendo que viola la ley de separación entre la Iglesia y el Estado.

El 7 de noviembre, tras conocer la noticia de la orden judicial francesa, la primera ministra de Polonia, Beata Szydlo, ofreció trasladar el monumento a suelo polaco, para salvarlo de “la dictadura de lo políticamente correcto” y la “secularización del Estado”.

La primera ministra polaca destacó que San Juan Pablo II, “nuestro gran compatriota, un gran europeo, es un símbolo de la Europa cristiana unida” y afirmó que “la dictadura de lo políticamente correcto, de la secularización del Estado, aporta valores extraños a nuestra cultura y conduce a aterrorizar la vida cotidiana de los europeos”.

La descripción del papa Wojtyla se hace eco de la reciente propuesta de declarar al pontífice polaco Patrono de Europa a causa de su protagonismo y excepcional conocimiento de las necesidades del continente desde la perspectiva de la fe.

También Hungría criticó la orden de derribar la cruz
La ordenanza que califica la presencia de una cruz en la parte superior del monumento como violatoria del orden legal francés y ordena su demolición mereció también un fuerte rechazo expresado por el ministro de Asuntos Exteriores de Hungría, Péter Szijjártó. “Esta increíble renuncia de sí mismo, dirigida a disolver el cristianismo, es contraria a los intereses de Europa”, denunció el funcionario. La eliminación de los símbolos cristianos fue cuestionada por el diplomático, ya que constituye en su opinión “una medida para aniquilar la civilización y cultura del continente”.

Por su parte Jozsef Michl, el alcalde de Tata, una ciudad al noroeste de Budapest (Hungría), en respuesta a la medida tomada por el Tribunal de Rennes, propuso llevarse el monumento a su ciudad. “Si Francia, el país de la libertad, no quiere la estatua, nosotros estaremos muy contentos de tenerla aquí, en nuestra ciudad”, declaró a la prensa francesa. “Es indignante que esto suceda en el siglo XXI, como si no hubiera un problema con las raíces cristianas de Europa”, añadió.

“¡No toquen a mi Papa!” Franceses defienden a Juan Pablo II
En respuesta a la orden del Tribunal Administrativo de Rennes que manda retirar la cruz de la estatua del Pontífice en la plaza Juan Pablo II en Ploërmel, un grupo de ciudadanos inició una campaña para reunir firmas con el fin de defender la imagen.

La estatua fue erigida en 2006 en Ploërmel por mandato del entonces alcalde, Paul Anselin. El escultor ruso Zourab Tsereteli es el autor de la figura de bronce de Juan Pablo II que mide ocho metros de alto y tiene un arco en cuya parte superior se colocó una cruz.

El alcalde de Ploërmel, Patrick Le Diffon, señaló al diario francés, Breizh-info, que la cruz es parte del trabajo del escultor y que el escultor, apelando a la ley de propiedad intelectual, se opondría a cualquier cambio porque considera al arco y la estatua como un conjunto. “¡Si la cruz no puede separarse de la estatua, todo el monumento será movido!”, manifestó.

Tanto el alcalde actual como el antiguo alcalde están en contra de la orden emitida por el tribunal. “¡Tenemos ante nuestros ojos a laicistas retrasados! La estatua de Juan Pablo II es un homenaje a quien derrotó al comunismo, es un gigante de la historia. En lugar de atacarnos, estas personas deben ser más tolerantes y abiertas. Hay muchas cruces en los monumentos de guerra por toda Francia y nadie piensa en eliminarlas!”, comento el ex alcalde Pablo Anselin.

Por su parte, Le Diffon también expresó su deseo de no rendirse ante la orden de la corte: Juan Pablo II, afirma, “no solo era un hombre de la Iglesia sino también un hombre de Estado a quien se le concedió el honor de estar en la plaza pública”.

Tras la canonización del Papa peregrino, el consejo municipal decidió rebautizar la plaza de Juan Pablo II como la plaza de San Juan Pablo II.

En opinión de algunos ciudadanos locales, el retiro de la cruz alimentaría la cristianofobia que se vive en Francia con la profanación reciente de tumbas en Castres, el robo de hostias consagradas en Ars y los intentos de atentado a iglesias en París.

La plataforma ciudadana que inició la campaña de recolección de firmas titulada “No toquen a mi Papa” (Touche pas à mon pape!), busca formar una cadena humana para defender este patrimonio. “¡Si hoy el gobierno elimina la estatua de un Papa mañana el gobierno querrá destruir las cruces!”, señalan. “Es nuestro deber preservar su memoria. No solo de nuestro pasado sino también hay que proteger nuestro futuro, en vista de tantas persecuciones que hay en el planeta contra la religión católica”, indican.

La cruz reúne a los hombres y no los divide
Monseñor Raymond Centène, obispo de Vannes, la diócesis donde se encuentra el monumento, dijo al diario “Famille Chrétienne” que este caso evidencia “la gran preocupación sobre la identidad y la afiliación religiosa” de Francia.

“Muchos franceses se sienten amenazados en su identidad, es por eso que este asunto se ha convertido en un símbolo que agita las redes sociales. Lo más doloroso es que la misión de la cruz es reunir a los hombres, como dicen las escrituras, no dividirlos”.

“Jesús dio su vida para reunir a los hijos de Dios dispersos. La cruz es un signo de identidad cultural tanto como un signo de unidad”, expresó monseñor Centène.

“Ya sea que los librepensadores lo quieran o no, el cristianismo es parte de nuestra identidad europea. El cristianismo es más que una religión, es constitutivo de nuestro ser, nuestra forma de vivir y nuestra forma de entender los problemas de la convivencia”, agregó.+


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Papa Francisco y S.Juan Pablo II según Buttiglione.

Buttiglione: “Profundizando sobre Wojtyla se comprende «Amoris laetitia»”

Vatican Insider publica en exclusiva una probadita del ensayo filosófico sobre los enfoques antropológico de Juan Pablo II y pastoral de Francisco. «Se equivocan los que oponen la exhortación post-sinodal a “Veritatis splendor”»

Papa Juan Pablo II con Jorge Mario Bergoglio

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Pubblicato il 03/02/2017
Ultima modifica il 03/02/2017 alle ore 17:26
ROCCO BUTTIGLIONE*

Nos hemos detenido a reflexionar sobre la filosofía de Wojtyla porque pensamos que nos ayuda a comprender el magisterio de San Juan Pablo II más profundamente y a evitar interpretaciones unilaterales. Es conocida la batalla de San Juan Pablo II en contra de la ética de la situación y, más en general, en contra de la nueva teología moral. ¿Debemos concluir que fue simplemente un defensor del objetivismo en la ética y por lo tanto debería ser identificado con una postura tradicionalista? No. A la luz de l que hemos dicho hasta ahora, queda claro que él propuso una revolución en la teología moral que habría debido superar e incluir en sí la ética de la situación. Esta revolución no fue comprendida y fue desechada por muchos teólogos moralistas que hablaban en nombre del “cambio antropológico en la teología moral”. Ellos se opusieron a la enseñanza del Papa. La propuesta de San Juan Pablo II fue substancialmente desechada o, por lo menos, quedó sin ser comprendida por muchos “tradicionalistas” que vieron en ella solamente la confirmación de las propias posiciones sobre la objetividad de la ética pero callaron su aspecto innovador. Justamente por esto el Magisterio de San Juan Pablo II contiene todavía muchas potencialidades inexpresadas. A mí me parece que Papa Francisco, con la Exhortación Apostólica post-sinodal «Amoris laetitia» se sitúa exactamente en la línea de estas potencialidades inexpresadas […]

Ahora tal vez comprendamos mejor el enfoque de Papa Francisco y el error de algunos de sus críticos. Los críticos presuponen un sujeto cristiano bien formado, en el cual las pasiones están sujetas completamente a la razón, que vive en una sociedad que facilita o por lo menos no obstaculiza la percepción del correcto orden de los valores y de los bienes morales. El Papa ve una humanidad doliente, compuesta en gran parte de vidas dañadas, a la que, sin embargo, hay que comunicar la alegre noticia de que Dios los ama y los llama a la comunión con Él y con todos los hombres. A veces estos hombres no son cristianos y hay que hacer cuentas con sus culturas, con el conjunto de valores que son propios de ellas […]

 

Muchos de los críticos de «Amoris laetitia» la contraponen a «Veritatis splendor». Lo mismo hacen algunos de sus presuntos defensores que la consideran como una especie de venganza de la teología de la situación frente a San Juan Pablo II. Se equivocan los unos y los otros. El error nace justamente al no considerar que Papa Francisco se sitúa en el terreno no de la justificación del acto, sino de las circunstancias atenuantes subjetivas que disminuyen la responsabilidad del agente. Este es el equilibrio de la ética católica y distingue la ética realista de San Juan Pablo II de la ética objetivista de algunos adversarios de Papa Francisco […]

 

Claro, no ha cambiado nada desde el punto de vista de la teología del matrimonio. El Papa no dice, al contrario de lo que pretenden los más alocados de sus críticos (y algunos falsos defensores): ahora los divorciados que se han vuelto a casar son aceptados a la comunión. Dice, acaso, que ahora son admitidos a la confesión. Que vayan con el confesor, le digan sus razones, si las tienen, y el confesor, junto con el penitente, evaluará. Ayer, los divorciados que se habían vuelto ac asar eran pecadores de tipo particular, casi excomulgados (no excomulgados pero tampoco admitidos a la comunión a menos que no se comprometieran a vivir como «hermanos y hermanas»). Ahora se han vuelto pecados ordinarios […]


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Discurso del Papa a la Fundación S. Juan Pablo II.

2016-10-21 Radio Vaticana

(RV).- “Los animo a continuar en el compromiso de promoción y ayuda en favor de las nuevas generaciones para que puedan afrontar los desafíos de la vida siempre animados por una sensibilidad evangélica y espíritu de fe”, lo dijo el Papa Francisco a los miembros de la Fundación Juan Pablo II, a quienes recibió en Audiencia en el marco de la celebración del 35° Aniversario de vida institucional.

En su discurso, el Santo Padre recordó los treinta y cinco años de labor que la Fundación viene realizando, ocasión oportuna, dijo el Papa, para realizar un balance y al mismo tiempo trazar nuevas metas y objetivos para el futuro. “La finalidad de su Fundación – precisó el Pontífice – es sostener las iniciativas de carácter educativo, cultural, religioso y caritativo inspiradas en la figura de San Juan Pablo II, de quien mañana celebraremos la memoria litúrgica”. Iniciativas y acciones presentes en diferentes países del mundo, beneficiando a numerosos estudiantes en la realización de sus estudios. “Los animo a continuar en el compromiso de promoción y ayuda en favor de las nuevas generaciones – alentó el Obispo de Roma – para que puedan afrontar los desafíos de la vida siempre animados por una sensibilidad evangélica y espíritu de fe. Formar a la juventud es una inversión para el futuro: ¡que a los jóvenes no les sea robada jamás la esperanza del mañana!”.

Este Año Jubilar que está concluyendo, agregó el Sucesor de Pedro, nos ha impulsado a reflexionar y meditar sobre la grandeza de la Divina Misericordia en un tiempo en el cual el hombre, motivado por los progresos de la técnica y de la ciencia, tiende a sentirse autosuficiente, como si se hubiese emancipado de toda autoridad superior, creyendo que todo depende de él. “Como cristianos, en cambio, somos conscientes que todo es don de Dios y la verdadera riqueza no es el dinero, que al contrario nos puede hacer esclavos, sino el amor de Dios, que nos hace libres”.

Recordando su reciente viaje a Polonia con ocasión de la Jornada Mundial de la Juventud, el Papa Francisco resaltó la “alegría de la fe” que encontró en los jóvenes. La tierra polaca, dijo, ha tenido grandes hijos y apóstoles de la misericordia, Santa Faustina Kowalska y San Juan Pablo II. “El Santo Papa se expresaba así, en la Encíclica Dives in misericordia: «Jesús, sobre todo con su estilo de vida y con sus acciones, ha demostrado cómo en el mundo en que vivimos está presente el amor, el amor operante, el amor que se dirige al hombre y abraza todo lo que forma su humanidad. Este amor se hace notar particularmente en el contacto con el sufrimiento, la injusticia, la pobreza; en contacto con toda la ‘condición humana’ histórica, que de distintos modos manifiesta la limitación y la fragilidad del hombre, bien sea física, bien sea moral». En cambio, agregó el Pontífice, Santa Faustina, en su Diario, escribía una exhortación a ella dirigida por el Señor Jesús: «Hija mía, observa mi Corazón misericordioso y reproduce su compasión en tu corazón y en tus acciones, de modo que tú misma, que proclamas al mundo mi misericordia, seas inflamada por ella» (n. 1688).

Antes de concluir su discurso, el Papa Francisco alentó a que estas palabras y el testimonio de estos dos santos puedan iluminar el trabajo generoso que la Fundación desarrolla. “Puedan las palabras, y sobre todo los ejemplos de vida de estos dos luminosos testigos inspirar siempre su generoso compromiso. La Virgen María, Mater Misericordiae, los cuide y los acompañe. Los bendigo de corazón a todos ustedes y a sus familias y comunidad; y les pido por favor de rezar por mí”.

(Renato Martinez – Radio Vaticano)

(from Vatican Radio)


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Hace 96 años nació S. Juan Pablo II

VIDEO: Un día como hoy hace 96 años nació San Juan Pablo II

REDACCIÓN CENTRAL, 18 May. 16 / 01:58 am (ACI).- Hace 96 años nació San Juan Pablo II en la pequeña ciudad polaca de Wadowice que se ubica a 50 kilómetros de Cracovia en Polonia. Hoy sus fieles devotos en todo el mundo lo recuerdan con especial cariño.

Karol Józef Wojtyla es el nombre que le dieron al Papa peregrino que nació el 18 de mayo de 1920. Fue el menor de tres hermanos: Edmund era médico de profesión y a Olga el santo no llegó a conocerla porque murió antes de que naciera.

Su padre fue Karol Wojtyla, un suboficial del ejército que falleció en 1941, y su madre Emilia Kaczorowska, que murió en 1929 cuando San Juan Pablo II tenía nueve años de edad.

Durante su pontificado solía pasar su cumpleaños como un “día normal” de trabajo, como lo describió en el año 2004 quien fuera director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Joaquín Navarro-Valls, al narrar a los medios de comunicación cómo el Santo Padre pasaría su onomástico número 84, el último de su vida.

En esa oportunidad Navarro-Valls detalló que “para el Santo Padre hoy (18 de mayo de 2004) ha sido una jornada de trabajo normal y sobre todo de acción de gracias a Dios por el don de la vida. La única cosa extraordinaria ha sido que ha invitado a almorzar a sus más estrechos colaboradores de la Curia Romana”.

San Juan Pablo II solía recibir saludos y felicitaciones de todo el mundo en su cumpleaños, no solo de católicos que también le ofrecían sus oraciones, sino también de personalidades de la política, empresarios, artistas, entre otros.

Luego de su muerte en 2005, los fieles siguieron recordando y festejando la fecha de su cumpleaños. El 18 de mayo de 2011 por ejemplo, cuando ya era Beato, se inauguró en Roma una gran estatua de bronce dedicada a su memoria.

En esa oportunidad el Vicario General de Roma, Cardenal Agostino Vallini, declaró a ACI Prensa que “esta estatua quiere decir que no está él en sí mismo sino su corazón dando la bienvenida a todos. Creo que este es el gran mensaje que necesitamos hoy día”.

Para conocer más a San Juan Pablo II ingrese a:http://www.aciprensa.com/juanpabloii/


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Aniversario de la muerte de S. Juan Pablo II

Un día como hoy San Juan Pablo II partió a la Casa del Padre

Por Abel Camasca

San Juan Pablo II

San Juan Pablo II

REDACCIÓN CENTRAL, 02 Abr. 16 / 02:10 am (ACI).- Este 2 de abril se conmemoran 11 años del fallecimiento de San Juan Pablo II, el Papa polaco que estuvo al frente de la Iglesia Católica por 26 años y 5 meses. Es recordado como el “Papa peregrino”, fue un gran defensor de las familias y amado por los jóvenes.

San Juan Pablo II falleció el 2 de abril de 2005 a las 21:37 horas, la noche previa al Domingo de la Divina Misericordia que él mismo instituyó y de la que fue muy devoto.

Pocos minutos después, Mons. Leonardo Sandri, que entonces era el Sustituto de la Secretaría de Estado de la Santa Sede (en la actualidad es Cardenal Prefecto para la Congregación de las Iglesias Orientales), anunció la noticia a las miles de personas congregadas en la Plaza de San Pedro y al resto del mundo, que seguía las últimas horas del Pontífice a través de los medios de comunicación.

Desde aquella noche hasta el 8 de abril, día en que se celebraron las exequias del difunto pontífice, más de tres millones de peregrinos rindieron homenaje al papa polaco, haciendo incluso 24 horas de cola para poder acceder a la Basílica de San Pedro.

El 28 de abril, Benedicto XVI dispensó del tiempo de cinco años de espera tras la muerte para iniciar la causa de beatificación y canonización de Juan Pablo II. La causa la abrió oficialmente el Cardenal Camillo Ruini, vicario general para la diócesis de Roma, el 28 de junio de 2005.

Benedicto XVI lo beatificó el 1 de mayo de 2011 y fue canonizado por el Papa Francisco el 27 de abril del 2014 junto a San Juan XIII.

San Juan Pablo II lideró el tercer pontificado más largo en los más de 2.000 años de historia de la Iglesia, realizando 104 viajes apostólicos fuera de Italia y 146 en ese país.

Impulsó las Jornadas Mundiales de la Juventud en las que se reunió con millones de jóvenes de todo el mundo e inauguró los Encuentros Mundiales de las Familias.

Más información en nuestra sección especial de San Juan Pablo II