Loiola XXI

Lugar de encuentro abierto a seguidor@s de S. Ignacio de Loyola esperando construir un mundo mejor


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La India y su comportamiento ante los Rohingyas en busca de asilo

India no debe seguir devolviendo solicitantes de asilo rohingyas a Myanmar

FRED DUFOUR/AFP/Getty Images

La expulsión de solicitantes de asilo rohingyas a Myanmar por el gobierno de India refleja su desprecio por el derecho internacional, ha dicho hoy Amnistía Internacional India.

El 4 de enero, el ACNUR (agencia de la ONU para las personas refugiadas) afirmó que los cinco miembros de una familia rohingya que habían sido detenidos y devueltos el día anterior a Myanmar eran solicitantes de asilo registrados por el ACNUR en India. El organismo también señaló que las autoridades indias no habían respondido a sus peticiones de acceso a los detenidos para determinar si querían regresar a Myanmar. El ACNUR dijo que lamentaba la decisión de India de devolver a estos solicitantes de asilo a Myanmar, donde las condiciones no eran propicias para el retorno.

“Que el gobierno hiciera caso omiso de las peticiones del ACNUR para acceder a la familia, registrada como solicitante de asilo, es sumamente preocupante. La actuación del gobierno demuestra un flagrante desprecio por el mecanismo internacional de protección de las personas refugiadas y el mandato del ACNUR”, ha manifestado Abhirr VP, responsable de campañas de Amnistía Internacional India.

“Expulsar a personas refugiadas y solicitantes de asilo constituye una violación de las obligaciones contraídas por India en virtud del derecho internacional consuetudinario, que prohíbe a los gobiernos devolver personas a territorios donde estarían expuestas a sufrir violaciones graves de derechos humanos.”

El 2 de enero fue expulsado un hombre rohingya que estaba detenido en Haryana por presunta entrada ilegal en el país. Al día siguiente, los cinco miembros de una familia fueron deportados a Myanmar. Llevaban recluidos en Assam desde 2014, al parecer por entrar en India sin documentos válidos. Según información publicada por agencias de noticias, otras 10 personas rohingyas recluidas en la cárcel de Tezpur, en Assam, corrían peligro de expulsión. En octubre de 2018, siete hombres rohingyas fueron deportados a Myanmar desde el estado de Manipur.

“Devolver a personas que buscan refugio a un lugar donde sus vidas corren peligro constante es absolutamente inaceptable. En el pasado, el gobierno indio ha declarado que la población rohingya devuelta a Myanmar ha dado su consentimiento, pero cuesta creerlo cuando las autoridades califican de ‘inmigrantes ilegales’ a todas las personas rohingyas y no permiten que el ACNUR acceda a las que están detenidas”, ha manifestado Abhirr VP.

“La población rohingya del estado myanmaro de Rajine continúa sometida a un régimen de apartheid. Sus miembros soportan graves restricciones de circulación y acceso a servicios básicos, y las fuerzas de seguridad responsables de atrocidades contra ellos no han comparecido ante la justicia.”

Información complementaria

Desde agosto de 2017, más del 80% de la población rohingya del norte del estado de Rajine —más de 700.000 hombres, mujeres, niños y niñas— ha huido de una brutal campaña de violencia de las fuerzas de seguridad de Myanmar y buscado refugio en países vecinos.

Según cálculos del ACNUR, la agencia de la ONU para los refugiados, en India hay 18.000 personas refugiadas y solicitantes de asilo rohingyas. El ACNUR expide tarjetas de identidad para los refugiados registrados y documentos para los solicitantes de asilo en India, cuyo propósito es ayudar a evitar su detención arbitraria, reclusión  y expulsión del país.

En octubre de 2018, la relatora especial de la ONU sobre las formas contemporáneas de racismo, discriminación racial, xenofobia y formas conexas de intolerancia expresó su alarma ante la intención del gobierno de India de reenviar rohingyas a Myanmar, lo que podía constituir devolución (refoulement) y una violación del derecho internacional. La relatora especial expresó asimismo su preocupación por la detención prolongada de unas 200 personas rohingyas acusadas de haber entrado de forma irregular en India.hingyas


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Campaña contra el responsable de la masacre de los Rohingyas en Myanmar

Acción en Nueva York donde hemos llenado la ciudad con carteles de la cara de Min Aung Hlaing ©Amnesty International
Hola, Ignacio

El martes la ciudad de Nueva York amaneció llena de carteles y proyecciones como las que ves en la foto. En todas ellas, ponía un mismo mensaje “Se busca por asesinato en masa. No dejemos que quede impune”. 

Y es que el hombre que ves en la foto quizá no te suene, pero es uno de los mayores perpetradores de asesinatos del último año. ¿Su nombre? Min Aung Hlaing ¿Su cargo? Comandante en jefe del ejército de Myanmar y supervisor de las atrocidades contra la población rohingya. Y es que queremos que todo el mundo sepa quién es, lo que ha hecho y que se haga justicia.

Y te preguntarás…¿por qué habéis llenado Nueva York de carteles y no otra ciudad? Por una sencilla razón, Ignacio. Porque esta semana, dirigentes de todo el mundo se reúnen allí por la 73ª Asamblea General de Naciones Unidas. Y los representantes del gobierno de Myanmar van a estar.

Ignacio, el gobierno de Myanmar se ha ido de rositas en muchas otras ocasiones, pero esta vez, gracias a personas como tú, estamos consiguiendo dar pasos de gigante. Por ejemplo, la Corte Penal Internacional ya se ha pronunciado y está abriendo una vía judicial para que la impunidad no gane la batalla.

Ignacio, miles de rohingyas han tenido que huir con lo puesto a la vecina Bangladesh para escapar de la masacre. Y después de un año, nadie ha sido juzgado ni condenado. Nadie. Por eso queremos que la cara de uno de los responsables de esta limpieza étnica quede grabada a fuego. Necesitamos tu apoyo para pedir justicia con acciones tan directas como la que hemos puesto en marcha en Nueva York.

Y ¿sabes qué? Que con tu ayuda lo vamos a conseguir. ¿Te animas?

Gracias por no quedarte de brazos cruzados.

Acción en Nueva York donde hemos llenado la ciudad con carteles de la cara de Min Aung Hlaing ©Amnesty International
Hola, Ignacio

El martes la ciudad de Nueva York amaneció llena de carteles y proyecciones como las que ves en la foto. En todas ellas, ponía un mismo mensaje “Se busca por asesinato en masa. No dejemos que quede impune”. 

Y es que el hombre que ves en la foto quizá no te suene, pero es uno de los mayores perpetradores de asesinatos del último año. ¿Su nombre? Min Aung Hlaing ¿Su cargo? Comandante en jefe del ejército de Myanmar y supervisor de las atrocidades contra la población rohingya. Y es que queremos que todo el mundo sepa quién es, lo que ha hecho y que se haga justicia.

Y te preguntarás…¿por qué habéis llenado Nueva York de carteles y no otra ciudad? Por una sencilla razón, Ignacio. Porque esta semana, dirigentes de todo el mundo se reúnen allí por la 73ª Asamblea General de Naciones Unidas. Y los representantes del gobierno de Myanmar van a estar.

Ignacio, el gobierno de Myanmar se ha ido de rositas en muchas otras ocasiones, pero esta vez, gracias a personas como tú, estamos consiguiendo dar pasos de gigante. Por ejemplo, la Corte Penal Internacional ya se ha pronunciado y está abriendo una vía judicial para que la impunidad no gane la batalla.

Ignacio, miles de rohingyas han tenido que huir con lo puesto a la vecina Bangladesh para escapar de la masacre. Y después de un año, nadie ha sido juzgado ni condenado. Nadie. Por eso queremos que la cara de uno de los responsables de esta limpieza étnica quede grabada a fuego. Necesitamos tu apoyo para pedir justicia con acciones tan directas como la que hemos puesto en marcha en Nueva York.

Y ¿sabes qué? Que con tu ayuda lo vamos a conseguir. ¿Te animas?

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Acción en Nueva York donde hemos llenado la ciudad con carteles de la cara de Min Aung Hlaing ©Amnesty International
Hola, Ignacio

El martes la ciudad de Nueva York amaneció llena de carteles y proyecciones como las que ves en la foto. En todas ellas, ponía un mismo mensaje “Se busca por asesinato en masa. No dejemos que quede impune”. 

Y es que el hombre que ves en la foto quizá no te suene, pero es uno de los mayores perpetradores de asesinatos del último año. ¿Su nombre? Min Aung Hlaing ¿Su cargo? Comandante en jefe del ejército de Myanmar y supervisor de las atrocidades contra la población rohingya. Y es que queremos que todo el mundo sepa quién es, lo que ha hecho y que se haga justicia.

Y te preguntarás…¿por qué habéis llenado Nueva York de carteles y no otra ciudad? Por una sencilla razón, Ignacio. Porque esta semana, dirigentes de todo el mundo se reúnen allí por la 73ª Asamblea General de Naciones Unidas. Y los representantes del gobierno de Myanmar van a estar.

Ignacio, el gobierno de Myanmar se ha ido de rositas en muchas otras ocasiones, pero esta vez, gracias a personas como tú, estamos consiguiendo dar pasos de gigante. Por ejemplo, la Corte Penal Internacional ya se ha pronunciado y está abriendo una vía judicial para que la impunidad no gane la batalla.

Ignacio, miles de rohingyas han tenido que huir con lo puesto a la vecina Bangladesh para escapar de la masacre. Y después de un año, nadie ha sido juzgado ni condenado. Nadie. Por eso queremos que la cara de uno de los responsables de esta limpieza étnica quede grabada a fuego. Necesitamos tu apoyo para pedir justicia con acciones tan directas como la que hemos puesto en marcha en Nueva York.

Y ¿sabes qué? Que con tu ayuda lo vamos a conseguir. ¿Te animas?

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Acción en Nueva York donde hemos llenado la ciudad con carteles de la cara de Min Aung Hlaing ©Amnesty International
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El martes la ciudad de Nueva York amaneció llena de carteles y proyecciones como las que ves en la foto. En todas ellas, ponía un mismo mensaje “Se busca por asesinato en masa. No dejemos que quede impune”. 

Y es que el hombre que ves en la foto quizá no te suene, pero es uno de los mayores perpetradores de asesinatos del último año. ¿Su nombre? Min Aung Hlaing ¿Su cargo? Comandante en jefe del ejército de Myanmar y supervisor de las atrocidades contra la población rohingya. Y es que queremos que todo el mundo sepa quién es, lo que ha hecho y que se haga justicia.

Y te preguntarás…¿por qué habéis llenado Nueva York de carteles y no otra ciudad? Por una sencilla razón, Ignacio. Porque esta semana, dirigentes de todo el mundo se reúnen allí por la 73ª Asamblea General de Naciones Unidas. Y los representantes del gobierno de Myanmar van a estar.

Ignacio, el gobierno de Myanmar se ha ido de rositas en muchas otras ocasiones, pero esta vez, gracias a personas como tú, estamos consiguiendo dar pasos de gigante. Por ejemplo, la Corte Penal Internacional ya se ha pronunciado y está abriendo una vía judicial para que la impunidad no gane la batalla.

Ignacio, miles de rohingyas han tenido que huir con lo puesto a la vecina Bangladesh para escapar de la masacre. Y después de un año, nadie ha sido juzgado ni condenado. Nadie. Por eso queremos que la cara de uno de los responsables de esta limpieza étnica quede grabada a fuego. Necesitamos tu apoyo para pedir justicia con acciones tan directas como la que hemos puesto en marcha en Nueva York.

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Más de 6.000 niños rohingyas no acompañados en Bangladesh

BangladésBangladés  (AFP or licensors)

Save the Children: más de seis mil niños rohingya no acompañados en Bangladés

Son los datos de la Organización Internacional, publicados a casi un año del inicio de la crisis

Ciudad del Vaticano

En el campo de Cox’Bazar en Bangladés, son más de seis mil los niños Rohingya no acompañados, que deben afrontar graves consecuencias por la falta de alimentos, y que están expuestos además, a los riesgos de la explotación y a los abusos. Así lo afirma Save the Children en un comunicado de este 23 de agosto, a un año de la crisis iniciada el 25 de agosto de 2017.

“Hace doce meses, nuestros trabajadores en el campo vieron a niños que venían solos a Bangladés, tan angustiados, hambrientos y exhaustos que ni siquiera podían hablar. Inmediatamente creamos espacios seguros para que estos niños recibieran apoyo las 24 horas del día, mientras tratábamos de localizar a sus familias. Un año después, lamentablemente, tenemos claro que para muchos de ellos esta reunificación nunca ocurrirá”, afirmó Mark Pierce, Director en Bangladés de Save the Children.

Según los datos de la organización internacional, el 50% de los niños entrevistados ha declarado que los propios padres, o sus puntos de referencia, fueron asesinados durante los ataques, dejándoles definitivamente huérfanos, tras haber asistido a escenas de violencia inaudita.

“Nuestros datos no pueden pretender ser representativos de todos los niños refugiados huérfanos y solos en Cox’Bazar, pero dibujan el espantoso cuadro de un sangriento conflicto en el que los civiles fueron puestos en la mira y asesinados en masa”, prosigue Pierce. “Debemos garantizar que los niños refugiados Rohingya, a pesar de su condición de desplazados puedan recibir una educación de calidad e inclusiva, y se les garantice soporte sicológico adecuado en los casos de mayor fragilidad”.

Por su parte, el Director de Save the Children Myanmar aseguró que “la comunidad internacional debe hacer más para encontrar una solución duradera a la crisis que permita la repatriación segura, digna y voluntaria de los refugiados rohingya, que respete los derechos fundamentales de los niños y sus familias y esté respaldada por el derecho internacional”.


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Myanmar: graves actos de violencia de grupos armados Rohingyas

Myanmar: Nuevos indicios de que un grupo armado rohingya masacró a decenas de personas en el estado de Rajine

© Particular
  • Nuevos datos recopilados en el estado de Rajine señalan una atroz masacre de hindúes
  • Hombres, mujeres, niños y niñas agrupados y masacrados al estilo de una ejecución
  • Se necesita urgentemente el acceso de la ONU y de investigadores independientes

Un grupo armado rohingya que empuñaba armas de fuego y espadas fue responsable de al menos una masacre, y posiblemente dos, de hasta 99 mujeres, hombres, niñas y niños hindúes, además de homicidios ilegítimos y secuestros de habitantes de poblados hindúes en agosto de 2017. Así lo ha revelado Amnistía Internacional hoy, tras llevar a cabo una investigación detallada en el estado de Rajine, en Myanmar.

Basándose en decenas de entrevistas realizadas allí y al otro lado de la frontera, en Bangladesh, así como en pruebas fotográficas analizadas por patólogos forenses, la organización reveló cómo, con estos brutales ataques, los combatientes del Ejército de Salvación Rohingya de Arakán sembraron el terror entre las comunidades hindúes y otras comunidades étnicas.

“Nuestra investigación más reciente sobre el terreno arroja una luz muy necesaria sobre los abusos contra los derechos humanos, en su mayoría no documentados, cometidos por el Ejército de Salvación Rohingya de Arakán durante la indeciblemente oscura historia reciente del norte del estado de Rajine”, ha manifestado Tirana Hassan, directora de Respuesta a las Crisis de Amnistía Internacional.

“Resulta difícil ignorar la enorme brutalidad de las acciones del Ejército de Salvación, que han dejado una huella indeleble en las personas supervivientes con las que hemos hablado. La rendición de cuentas por estas atrocidades es en todos los aspectos tan crucial como la de los crímenes de lesa humanidad cometidos por las fuerzas de seguridad de Myanmar en el norte del estado de Rajine.

Masacre en Kha Maung Seik

Hacia las ocho de la mañana del 25 de agosto de 2017, el Ejército de Salvación Rohingya de Arakán atacó la comunidad hindú del poblado de Ah Nauk Kha Maung Seik, en un conjunto de poblados conocido como Kha Maung Seik, en el norte del municipio de Maungdaw. En el momento del ataque, los residentes hindúes vivían en estrecha proximidad con los residentes rohingyas, predominantemente musulmanes. Los residentes rajine, predominantemente budistas, también vivían en la misma zona.

Unos hombres armados vestidos de negro, y residentes rohingyas locales vestidos de civil, obligaron a agruparse a decenas de mujeres, hombres, niñas y niños hindúes, a los que robaron, ataron y vendaron los ojos antes de conducirlos a las afueras del poblado, donde separaron a los hombres de las mujeres y los niños y niñas de menos edad. Unas horas después, los combatientes del Ejército de Salvación Rohingya de Arakán mataron, al estilo de una ejecución, a 53 de los hindúes, empezando por los hombres.

Ocho mujeres hindúes y ocho de sus hijos fueron secuestrados y salvaron la vida, después de que los combatientes del Ejército de Salvación Rohingya de Arakán obligaran a las mujeres a acceder a “convertirse” al islam. Estas supervivientes se vieron obligadas a huir con los combatientes a Bangladesh varios días después, antes de ser repatriadas a Myanmar en octubre de 2017 con el apoyo de las autoridades de Bangladesh y Myanmar.

Bina Bala, una mujer de 22 años que sobrevivió a la masacre, contó a Amnistía Internacional:

“[Los hombres] llevaban cuchillos y largas barras de hierro. Nos ataron las manos a la espalda y nos vendaron los ojos. Les pregunté qué hacían. Uno de ellos respondió: ‘Sois como los rajine, tenéis una religión diferente, no podéis vivir aquí’. Hablaba la lengua rohingya. Nos preguntaron qué pertenencias teníamos, y luego nos golpearon. Finalmente les di mi oro y mi dinero”.

Las cinco supervivientes entrevistadas por Amnistía Internacional dijeron que habían visto cómo mataban a sus familiares hindúes o habían oído sus gritos. Raj Kumari, de 18 años, dijo: “Mataron a los hombres. Nos dijeron que no los miráramos […] Llevaban cuchillos. También tenían algunas espadas y barras de hierro. […] Nos escondimos en los arbustos y pudimos ver algo […] Mi tío, mi padre, mi hermano… los mataron a todos.”

Formila, de unos 20 años, contó a Amnistía Internacional que no había visto cómo mataban a los hombres hindúes, pero que los combatientes “volvieron con sangre en las espadas, y sangre en las manos” y dijeron a las mujeres que habían matado a los hombres. Más tarde, cuando se la llevaban junto con las otras siete mujeres secuestradas, Formila volvió la cabeza y vio a los combatientes del Ejército de Salvación Rohingya de Arakán matar a las otras mujeres y niños. “Vi a unos hombres agarrando [a las mujeres] por la cabeza y el pelo, y a otros con cuchillos. Y luego les cortaron la garganta”, dijo.

Según una lista detallada de las personas muertas que recibió Amnistía Internacional, entre las víctimas de Ah Nauk Kha Maung Seik había 20 hombres, 10 mujeres y 23 niños y niñas, 14 de ellos menores de ocho años. Estos datos coinciden con múltiples testimonios recopilados por la organización tanto en Bangladesh como en Myanmar, de supervivientes y testigos y de líderes comunitarios hindúes.

Ese mismo día, los 46 hombres, mujeres niños y niñas hindúes del vecino poblado de Ye Bauk Kyar desaparecieron. Los miembros de la comunidad hindú del norte del estado de Rajine suponen que los miembros de la comunidad murieron a manos de los mismos combatientes del Ejército de Salvación Rohingya de Arakán. Sumadas a las de Ah Nauk Kha Maung Seik, se cree que la cifra total de muertes es de 99.

A finales de septiembre de 2017 se desenterraron, de cuatro fosas comunes, los cadáveres de 45 personas de Ah Nauk Kha Maung Seik. Los restos de las demás víctimas de ese poblado, así como las 47 de Ye Bauk Kyar, aún no se han encontrado.

“En este acto brutal y sin sentido, los miembros del Ejército de Salvación Rohingya de Arakán capturaron a decenas de mujeres, hombres, niñas y niños hindúes y los aterrorizaron antes de matarlos a las afueras de sus propios poblados. Los autores de este atroz crimen deben rendir cuentas de sus actos”, ha manifestado Tirana Hassan.

Otros homicidios ilegítimos de hindúes cometidos por el Ejército de Salvación Rohingya de Arakán

Amnistía Internacional también ha documentado la participación del Ejército de Salvación Rohingya de Arakán en otros homicidios y ataques violentos contra miembros de otras comunidades étnicas y religiosas.

El 26 de agosto de 2017, los miembros del Ejército de Salvación Rohingya de Arakán mataron a seis hindúes —dos mujeres, un hombre y tres niños— e hirieron a otra mujer hindú a las afueras del municipio de Maungdaw, cerca del poblado de Myo Thu Gyi.

Kor Mor La, de 25 años, fue una de las dos mujeres que, junto con cuatro niños, sobrevivieron al ataque. A su esposo, Na Ra Yan, de 30 años, y su hija Shu Nan Daw, de cinco, los mataron. “Los que nos dispararon iban vestidos de negro. […] No les veía la cara, sólo los ojos. […] Tenían armas de fuego largas y pistolas”, dijo Kor Mor Lar. “A mi esposo le dispararon cuando estaba a mi lado. A mí me dispararon [en el pecho]. Después de eso apenas estaba consciente.”

Los homicidios se produjeron tan sólo unos días después de que los combatientes del Ejército de Salvación Rohingya de Arakán lanzaran una serie de ataques contra unos 30 puestos de seguridad en Myanmar el 25 de agosto de 2017, unos ataques que provocaron una campaña de violencia ilegal y enormemente desproporcionada por parte de las fuerzas de seguridad de Myanmar. Amnistía Internacional y otros han documentado detalladamente la manera en que esta campaña se caracterizó por los homicidios, las violaciones y otros actos de violencia sexual, la tortura, el incendio de poblados, tácticas de hambruna forzada y otras violaciones de derechos humanos que constituyen crímenes de lesa humanidad en virtud del derecho internacional. Más de 693.000 rohingyas tuvieron que huir a Bangladesh, donde aún permanecen.

Decenas de miles de personas de otras comunidades étnicas y religiosas tuvieron también que desplazarse en el estado de Rajine durante la violencia. Aunque la mayoría han regresado a sus casas, algunas siguen viviendo en albergues temporales, ya sea porque sus casas fueron destruidas o porque temen nuevos ataques del Ejército de Salvación Rohingya de Arakán si regresan a sus poblados.

Se necesitan investigaciones independientes

“Los atroces ataques del Ejército de Salvación Rohingya de Arakán estuvieron seguidos de una campaña de limpieza étnica emprendida por el ejército de Myanmar contra la población rohingya en su conjunto. Ambos deben ser condenados: los abusos o las violaciones de derechos humanos cometidos por un bando no justifican los cometidos por el otro”, ha manifestado Tirana Hassan.

“Todas las personas supervivientes y las familias de las víctimas tienen derecho a la justicia, la verdad y la reparación por el inmenso daño que han sufrido.”

En una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU celebrada la semana pasada, el representante permanente de Myanmar criticó a varios miembros de la ONU por escuchar únicamente “una versión” de la historia y no reconocer los abusos cometidos por el Ejército de Salvación Rohingya de Arakán.

“El gobierno de Myanmar no puede criticar a la comunidad internacional diciendo que es unilateral mientras, al mismo tiempo, niega el acceso al norte del estado de Rajine. El alcance completo de los abusos cometidos por el Ejército de Salvación Rohingya de Arakán y de las violaciones de derechos humanos cometidas por el ejército de Myanmar no se conocerá hasta que se permita a los investigadores independientes de derechos humanos, incluida la misión de investigación de la ONU, acceso completo y sin trabas al estado de Rajine”, ha manifestado Tirana Hassan.


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la tragedia de los rohinyas de Myanmar (Birmania)

Se necesitan cerca de mil millones de dólares para ayudar a los refugiados rohinyás en Bangladesh

PMA/Saikat Mojumder
Refugiados rohinyás.

16 Marzo 2018

La ONU ha lanzado este viernes un llamamiento humanitario por un total de novecientos cincuenta y un millones de dólares que se destinarán a ayudar a unos 900.000 rohinyás y 336.000 personas de las comunidades de acogida en Bangladesh.

El Plan de Respuesta Conjunta 2018 fue presentado en Ginebra por el Alto Comisionado para los Refugiados, Filippo Grandi, el director general de la Organización Internacional para las Migraciones, William Swing, y la coordinadora residente de las Naciones Unidas en Bangladesh, Mia Seppo.

Durante el encuentro, la ONU elogió la respuesta del Gobierno y el pueblo de Bangladesh ante la llegada de unos 671.000 refugiados rohinyá procedentes de Myanmar, desde el pasado 25 de agosto de 2017.

Más de la mitad del llamamiento, un 54%, se destinará a garantizar la alimentación, el agua y el saneamiento, la vivienda y otras ayudas básicas. Las necesidades alimentarias representan por sí solas un 25% del total.

A diario se necesitan más de dieciséis millones de litros de agua potable, unas 12.200 toneladas métricas de alimentos al mes, 180.000 familias de refugiados necesitan combustible para cocinar, se necesita construir y mantener unas 50.000 letrinas y, por lo menos, treinta instalaciones de gestión de aguas residuales.

 Hablamos de necesidades verdaderamente críticas, tanto por parte de las comunidades de Bangladesh que tan generosamente han abierto sus puertas, como de una población apátrida y refugiada que incluso antes de esta crisis estaba entre las más marginadas y en riesgo del mundo”, dijo el Alto Comisionado para los Refugiados Filippo Grandi.

Entre otras necesidades el plan también incluye la construcción de cuarenta y tres centros de atención primaria, unas cinco milaulas adicionales para 614.000 niños y jóvenes, unos cien centros de tratamiento nutricional y una serie de programas de protección para las 144.000 madres solteras y sus familias.

La coordinadora residente en Bangladesh, Mia Seppo, destacó la generosidad de la comunidad internacional a los llamados de ayuda realizados hasta el momento, pero destacó que el mayor donante de esta crisis es Bangladesh.

“Desde el punto de vista de ser los primeros en responder, de proporcionar tierra, de mantener sus fronteras abiertas, de proporcionar asilo, de construir carreteras, de ampliar las redes eléctricas, de proporcionar alimentos, de destinar funcionarios públicos, de proporcionar policía y ejército para mantener el orden en el campamento. El mayor donante a esta crisis sigue siendo el pueblo y el gobierno de Bangladesh”.

A día de hoy, la respuesta a situaciones de emergencia para los refugiados rohinyá de Cox´s Bazar ha recibido el 74% de la financiación necesaria (321 millones de dólares de los 434 millones de dólares necesarios) entre septiembre de 2017 y febrero de 2018.


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La dramática situación de los Rohingyas y la proximidad del monzón.

Myanmar: el área de Kutupalong se ha convertido en el asentamiento de refugiados más grande del mundo

13 Febrero 2018

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados alertó sobre el peligro que representa para los desplazados rohinyás la temporada de monzones que empieza en marzo.

El área de Kutupalong, en Cox´s Bazar, se ha convertido en el asentamiento de refugiados más grande del mundo, advirtió hoy el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados durante una reunión en el Consejo de Seguridad sobre la situación humanitaria en Myanmar

En el transcurso de su intervención vía teleconferencia, Filippo Grandi advirtió sobre el peligro inminente al que se enfrentarán  los refugiados rohinyás en Bangladesh.

“La temporada de monzones comenzará en marzo. Estimamos que 107.000 refugiados viven en zonas propensas a inundaciones o deslizamientos de tierra. Decenas de miles de refugiados vulnerables necesitan ser reubicados urgentemente ya que sus vidas están en peligro”, destacó.

Añadió que el Gobierno de Bangladesh dirige un esfuerzo masivo de preparación para emergencias, pero el apoyo internacional debe intensificarse para evitar una catástrofe.

Agradecimiento a Bangladesh

A continuación, Grandi expresó su gratitud por la protección y el apoyo que brindan el gobierno y el pueblo de Bangladesh a los refugiados procedentes de Myanmar.

“El Gobierno, en colaboración con organizaciones nacionales y locales altamente capacitadas, Naciones Unidas y otros organismos humanitarios, con apoyo de los donantes, han obtenido una respuesta impresionante”, dijo.

Sin embargo, manifestó que muchos refugiados continúan sufriendo condiciones precarias y situaciones de hacinamiento. Los brotes de enfermedades, como la difteria, se han resuelto tomando medidas determinantes, pero siguen comportando un riesgo significativo.

Siguen sin cumplirse las condiciones de retorno a Mynamar

El Alto Comisionado también reiteró que todavía no se cumplen las condiciones para la repatriación voluntaria de los refugiados rohinyás.

“Las causas de su huida no se han abordado, y todavía no hemos visto progresos importantes en la lucha contra la exclusión y la denegación de derechos que se han profundizado en las últimas décadas, debido a la negación de la ciudadanía birmana”.

Apoyo internacional para ambos países

Grandi destacó que abordar las causas profundas de violencia y discriminación sistémica que ha provocado la huida de cientos de miles de personas en varias ocasiones durante décadas, y garantizar soluciones a la crisis actual, requerirá un importante apoyo tanto a Myanmar como a Bangladesh.

“Será necesaria la implicación política internacional y los conocimientos técnicos y recursos financieros a ambos lados de la frontera para abordar las actividades humanitarias y de desarrollo”, señaló.

De cumplirse, estas medidas tienen el potencial de producir importantes beneficios en toda la región, ayudando a prevenir el extremismo, fomentando la estabilidad y estimulando el desarrollo económico, finalizó Grandi.


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Miles de niños rohingyas siguen olvidados en Mianmar (Informa UNICEF)

Miles de niños rohingya permanecen “olvidados” en el estado de Rahkine, alerta UNICEF

UNICEF vacuna a niños Rohingya en un campamento de Bangladesh. Foto: UNICEF/Brown

09 de enero, 2018 — UNICEF y otras agencias humanitarias de la ONU solicitaron este martes acceso urgente al estado de Rakhine en Myanmar para poder evaluar las verdaderas condiciones del pueblo rohingya en ese país.

Más de medio millón de rohingyas han huido hacia Bangladesh desde agosto del año pasado, después de que, entre otros hechos, sus hogares fueran destruidos en operaciones de seguridad militar que se desencadenaron tras un ataque a varios puestos de policía por presuntos extremistas musulmanes.

Sin embargo, muchos rohingyas permanecen en el país, en condiciones deplorables, explicó este martes en Ginebra la portavoz del Fondo de la ONU para la Infancia, Marixie Mercado, quien regresó recientemente de una visita de campo al país.

UNICEF y sus socios aún no saben cuál es la verdadera situación de los niños que se quedaron en el norte de Rakhine, porque no tenemos acceso”, dijo.

Mercado resaltó que desde antes del 25 de agosto de 2017, fecha en que se desató la violencia, su agencia estaba tratando a 4.800 niños con malnutrición aguda y ahora los pequeños están sin ayuda y 12 centros de nutrición terapéutica para pacientes ambulatorios administrados por sus socios fueron saqueados o destruidos.

“Mientras los ojos del mundo se preocupan por la situación en Cox Bazar en Bangladesh y Rakhine del norte, más de 60.000 niños rohingyas permanecen casi que olvidados, atrapados en 23 campamentos en Rakhine central, como consecuencia de la ola de violencia previa en 2012”, dijo la portavoz.

Agregó que las restricciones preexistentes de movimiento dentro y fuera de los campamentos de desplazados se han intensificado, lo que ha hecho más difícil para los trabajadores humanitarios entregar ayuda a los niños, que viven en condiciones extremas.

“Lo primero que notas al llegar a los campamentos es un hedor que revuelve el estómago. Los refugios se encuentran sobre basura y excremento y los niños caminan descalzos. Cuatro pequeños de entre 3 a 10 años murieron en los primeros días de diciembre”, expresó Mercado.

Los rohingyas, que suman alrededor de un millón en Myanmar, son una de las muchas minorías étnicas en el país. Los musulmanes rohingyas representan el mayor porcentaje de personas que practican esa religión y la mayoría vive en el estado de Rakhine.

El gobierno de Myanmar, un país predominantemente budista, niega la ciudadanía a los rohingyas e incluso los excluyó del censo de 2014, negándose a reconocerlos como pueblo.

El Programa Mundial de Alimentos y la Organización Mundial de la Salud se unieron al llamado de UNICEF este martes en Ginebra, y solicitaron a las autoridades del país asiático un mayor acceso para sus trabajadores humanitarios en la región.