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Vaticano: presencia latinoamericana en el entorno del Papa argentino

Intuición latinoamericana en la cúspide del Vaticano

Con el nombramiento de un venezolano como nuevo “número tres” de la Santa Sede, se consolida la presencia latinoamericana en el entorno del primer Papa venido de esa región del mundo. Un perfil pormenorizado de Edgar Peña Parra

Monseñor Edgar Peña Parra

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Pubblicato il 17/08/2018
CARLOS ZAPATA* – ANDRÉS BELTRAMO ÁLVAREZ
CARACAS – CIUDAD DEL VATICANO

 

 

 

 

Por primera vez en la historia un venezolano será “número tres” del Vaticano. El más alto cargo que un clérigo de ese país haya alcanzado en la Curia Romana. Se llama Edgar Peña Parra. Un “muchacho” con 25 años de experiencia en la carrera diplomática al servicio de la Santa Sede. Hombre afable, de buen trato y políglota. Con él, crece la presencia latinoamericana en torno al primer Papa venido de esa región del mundo. Algunos interpretan su nombramiento como un “espaldarazo” a la Iglesia en Venezuela.

 

La noticia se dio a conocer este miércoles 15 de agosto, en plenas vacaciones europeas de verano. Fiesta de la Asunción, feriado nacional en Italia por el famoso “ferragosto”. La Sala de Prensa de la Santa Sede dio a conocer el nombre del nuevo sustituto de la Secretaría de Estado. Y precisó que tomará posesión el próximo 15 de octubre. Se trata de un puesto clave en la estructura vaticana. En práctica, se trata del responsable de la agenda diaria del Papa y de la gestión de los asuntos de política interior.

 

Tras semanas de rumores y especulaciones, Francisco sorprendió con un diplomático que no había sido mencionado por los especialistas que se animaron a hacer predicciones sobre quién ocuparía el lugar de Angelo Becciu, nuevo cardenal y flamante prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos. Finalmente, el pontífice se decantó por el actual nuncio en Mozambique.

 

Entre otras cosas, él trabajará de cerca con el secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin. Ambos conocen muy bien la situación política y social imperante en la Venezuela del presidente Nicolás Maduro. El purpurado porque fue nuncio apostólico en Caracas mientras Hugo Chávez ejercía el poder, el nuevo sustituto por su origen de Zulia, la tierra petrolera donde ahora funge como arzobispo José Luis Azuaje, actual presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana.

 

Nacido el 6 de marzo de 1960 en El Saladillo, aquel tradición al barrio de la ciudad de Maracaibo, Peña Parra es un hijo de “La Chinita”, una de las más importantes y populares advocaciones marianas de Venezuela. Se formó en el estado Táchira, una zona de la frontera colombo-venezolana donde tiene su sede el Seminario Diocesano (e Instituto Universitario) Santo Tomás de Aquino de la diócesis de San Cristóbal, hoy bajo la tutela del obispo Mario Moronta, de cuyas aulas egresó con el título de licenciado en Filosofía en 1981.

 

Estudió posteriormente en Caracas, en el Seminario Santa Rosa de Lima, donde obtuvo el título de licenciado en Teología. Recibió su ordenación sacerdotal el 23 de agosto de 1985 y comenzó su ministerio en la diócesis de Maracaibo. Más tarde, ya en Roma, complementó sus estudios diplomáticos en la Pontificia Academia Eclesiástica con los de derecho canónico en la Pontificia Universidad Gregoriana. En 1993 obtuvo el grado de doctor tras dedicar su tesis al tema: “Los Derechos Humanos en el Sistema Interamericano a la luz del Magisterio Pontificio”.

 

El 1 de abril de ese mismo año ingresó al servicio diplomático de la Santa Sede y su primer destino fue en el continente africano, en Nairobi (Kenia), donde colaboró como representante de la Santa Sede ante las agencias de las Naciones Unidas para el ambiente y para la vivienda (UNHABITAT). También prestó servicios en la nunciatura apostólica de Yugoslavia (1997-1999), donde pudo vivir en carne propia la Guerra de los Balcanes.

 

En su breve paso por la Misión Permanente de la Santa Sede ante la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra (Suiza), colaboró con el salesiano Giuseppe Bertello, hoy miembro del Consejo de Cardenales que ayudan al Papa Francisco en el gobierno del Vaticano y la Iglesia católica. Tuvo también un tiempo de servicio en la nunciatura de Sudáfrica.

 

Regresó a su natal América Latina en 2002, como consejero de la embajada vaticana en Tegucigalpa (Honduras) antes de ser enviado, en 2005, a la nunciatura en la Ciudad de México, donde permaneció hasta el 2011. En la capital mexicana volvió a cruzar sus pasos con Bertello, nuncio en ese país de 2000 a 2007. Allí pudo expresar sus dotes diplomáticas, manteniendo siempre un bajo perfil combinado con un espíritu afable y de cercanía a los obispos.

 

A él le tocó gestionar, como encargado de negocios, el corto tiempo de vacancia a inicios de 2007 cuando Bertello fue designado nuncio en Italia (el 11 de enero de ese año) mientras todavía no se le nombraba un sustituto. Más de dos meses después, el 22 de marzo, se dio a conocer la designación del nuevo nuncio en México en la persona de Cristophe Pierre, que hasta entonces fungía como embajador papal en Uganda.

 

Pierre es otra de las personas clave en la carrera de Edgar Peña. El Papa tiene al fino diplomático francés en muy alta estima, tanto que decidió enviarlo como nuncio apostólico en Estados Unidos en 2016. Con él, Peña Parra colaboró codo a codo en sus tiempos mexicanos hasta que se convirtió en el primer venezolano de la historia en ser designado nuncio apostólico. Eso ocurrió a inicios de 2011, condimentado por un curioso episodio.

 

El 8 de enero de aquel año, una confusión provocó que los medios informativos anunciaran que él sería nuncio en México, luego de una interpretación errónea a un comunicado de la Conferencia del Episcopado. “Benedicto XVI se ha dignado nombrar nuncio apostólico a Edgar Peña Parra, al presente consejero de la nunciatura apostólica en México, elevándolo al mismo tiempo a la sede titular de Telepte, con dignidad de arzobispo”, indicó la nota.

 

Por la confusión causada, más tarde el mismo día la CEM debió aclarar que Cristophe Pierre “continúa su servicio como nuncio apostólico en México” y agregó que Peña estaba a la espera de conocer la sede a la cual sería destinado para ejercer su servicio. Pese al error, el boletín de la conferencia episcopal sólo había replicado el anuncio de ese mismo día dado por la sala de prensa del Vaticano sobre el nombramiento de Parra y otros nuevos nuncios más.

 

Todos ellos estaban a la espera de recibir el beneplácito oficial de los gobiernos de los diversos países a donde serían mandados. ¿De dónde salía entonces la premura de la Santa Sede por anunciar sus nombramientos? Porque todo estaba listo para que ellos sean consagrados como arzobispos por el Papa Benedicto XVI el 5 de febrero siguiente en la Basílica de San Pedro.

 

Semanas más tarde se supo oficialmente que Edgar Peña sería nuncio en Pakistán, donde permaneció hasta 2014. El 21 de febrero de 2015 fue designado como embajador papal en Mozambique, puesto que mantenía hasta ahora. Como sustituto, él se convirtió en el venezolano que más alto ha llegado en la Curia Romana, comparable sólo al histórico cardenal salesiano Rosalío José Castillo Lara, presidente de la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica y presidente de la Comisión Pontificia para el Estado de la Ciudad del Vaticano.

 

La designación de Edgar Peña causó sorpresa. Él se ha caracterizado por su cercanía a los jóvenes y estudiantes, por su capacidad de mediación en países cargados de conflictos históricos; así como un notable éxito pastoral y diplomático en regiones caracterizadas por sus tensas relaciones con la Iglesia. Tiene 58 años de edad y es apenas más joven que el secretario de Estado Pietro Parolin. Y además de su español nativo, habla italiano, inglés, francés, portugués y serbo-croata.

 

* Periodista y ex editor del Diario Católico de Venezuela.

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Vaticano: nuevo presidente del APSA

El Papa y Mons. Nunzio GalantinoEl Papa y Mons. Nunzio Galantino 

El Papa nombra a Mons. Galantino como nuevo presidente del APSA

El Papa Francisco nombró como nuevo presidente de la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica (APSA) a Mons. Nunzio Galantino, Obispo emérito de Cassano all’Jonio, Italia.

Renato Martinez – Ciudad del Vaticano

La Oficina de Prensa de la Santa Sede informó que, este martes 26 de junio, el Santo Padre ha aceptado la renuncia, presentada por  haber alcanzado el límite de edad del Cardenal Domenico Calcagno, al cargo de Presidente de la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica (APSA) y ha llamado a sucederle en el mismo cargo a Mons. Nunzio Galantino, Obispo emérito de Cassano all’Jonio, Italia, hasta ahora Secretario General de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI).

Saludos del Cardenal Bassetti a nombre de los Obispos italianos

“El nombramiento de Mons. Nunzio Galantino como presidente de la Administración del Patrimonio de la Santa Sede es un gran acto de estima y de confianza por parte del Santo Padre. A nuestro Secretario General el Papa Francisco le confía una responsabilidad enorme, en un sector extremadamente delicado como lo es la gestión del patrimonio económico de la Sede Apostólica”. Con estas palabras el Cardenal Gualtiero Bassetti, Presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, comenta el nombramiento de Mons. Galantino como presidente del APSA.


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Cómo va la reforma de la Curia Vaticana

“Sinodalidad, escucha y discernimiento: así gobierna el Papa Francisco”

A 5 años de la institución del C9, el secretario, monseñor Semeraro, expone cómo va la reforma de la Curia romana, que procede con «ponderación, pero sin correcciones de ruta»

Monseñor Semeraro con el Papa Francisco

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Pubblicato il 23/06/2018
Ultima modifica il 23/06/2018 alle ore 17:30
DOMENICO AGASSO JR.
CIUDAD DEL VATICANO

 

El Consejo de los cardenales está trabajando en la reforma de la Curia con «ponderación, pero sin correcciones de ruta». Lo aseguró el secretario, monseñor Marcello Semeraro, analizando los cinco años del C9, instituido por el Papa Francisco. Con respecto al Pontífice, dijo: está gobernando con «sinodalidad, discernimiento» y, en particular, «con escucha».

 

Semeraro, que es obispo de Albano, dijo en una entrevista con Vatican News (con el periodista Alessandro Gisotti) que está «impresionado» por la «absoluta disponibilidad de los cardenales miembros del consejo para ir al encuentro de los deseos del Papa de poner en marcha este proceso de reforma de la Curia».

 

A las críticas sobre una presunta «lentitud» provocada por «correcciones de ruta» del proceso de renovación, el religioso respondió de esta manera: «Me han dicho que el proceso de elaboración de la “Pastor bonus” (constitución apostólica aprobada por Juan Pablo II en 1988, ndr.) duró más o menos lo que ha durado este proceso: cinco años. La diferencia es que, probablemente, el proceso actual, en sus diferentes etapas, está mucho más bajo la mirada de todos y también es citado, mediante ruedas de prensa y las relaciones que hace la Sala de Prensa. Entonces, probablemente, al no tratarse de un trabajo secreto, sino que por este aspecto está un poco en boca de todos, puede dar la idea de la lentitud del proceso». Pero Semeraro insiste: «en tiempos de prisas y de excesivas aceleraciones, ¡haría un elogio de la lentitud! La lentitud no significa pereza u otras cosas: significa ponderación en este caso. Las correcciones de ruta, en cambio, no las veo para nada».

 

El C9 ha basado su trabajo en el criterio «de la consultación. Consultación de las diferentes realidades afectadas. En primer lugar los encargados de los dicasterios, los responsables de las diferentes oficinas de la Curia romana». «Esto ha tenido ya aplicaciones, aunque la atención de la opinión pública se ha concentrado en algunos aspectos económico-administrativos». El Secretario destacó la institución de la «tercera Sección, que interviene en la Secretaría de Estado, la iniciativa «sobre la traducción y las adecuaciones de los libros litúrgicos, que interviene en la Congregación para el Culto Divino. En este sentido –puntualizó–, el proceso de reforma de la Curia no está por venir, sino que es un proceso que ya se está llevando a cabo en cuestiones importantes, que probablemente no atraigan la atención de la opinión pública, así como podría atraerla una cuestión económica, como los balances de la Santa Sede».

 

Sobre la actitud de Jorge Mario Bergoglio, Semeraro recordó que «en un discurso muy importante, en ocasión del 50 aniversario de la institución del Sínodo de los obispos, dijo que la sinodalidad comienza con la escucha, y después precisó que es una escucha recíproca». Este es el estilo del Obispo de Roma «con el que participa en las reuniones».

 

El Secretario reveló que Francisco «no quiso hacer ningún discurso oficial ni siquiera cuando comenzó el trabajo del Consejo de cardenales, sino que quiso ponerse inmediatamente a escuchar todo lo que habían reunido los cardenales en la consultación durante los meses de ese primer verano». En ese periodo «hubo más de 100 los informes que tuvo que examinar y ordenar personalmente para el archivo. La escucha, la intervención discreta, también la respuesta, en el caso de que se le pidiera un parecer al Papa… Pero una intervención discreta en el sentido de esa discreción que es una característica de la virtud de la prudencia, que es la virtud, según el esquema clásico de santo Tomás, de quien gobierna».

 

Además de la sinodalidad y de la escucha, el discernimiento es la otra palabra clave del Pontificado de Bergoglio: «El discernimiento no comienza con desiciones ya tomadas. Se dialoga, tratando de ponerse en la perspectiva del otro. Esto, obviamente, exige mucho esfuerzo con respecto a la evaluación y asunción de un voto de mayoría o de minoría». El C9 normalmente «somete a un voto de los presentes –explicó– incluso una deliberación votada por los presentes, sobre diferentes puntos cualificantes. Cuando no se llega a la unanimidad (o, diríamos, mayorías cualificadas de ocho votos de nueve), cuando no se llega a esta unanimidad o mayoría cualificada, el Consejo elige volver a reflexionar sobre la cuestión».

 

Sobre el borrador de la constitución apostólica “Praedicate Evangelium”, entregada al Pontífice el 13 de junio, Semeraro indicó: «El Consejo de cardenales fue instituido por el Papa no principalmente para la reforma de la Curia romana. Lo instituyó como grupo para aconsejarle en el gobierno de la Iglesia universal y, al haber surgido esta instancia en los encuentros de antes del Cónclave, también para estudiar un proyecto de revisión de la constitución apostólica». Entonces, también «cuando haya alcanzado su objetivo de proponer al Papa este texto de constitución, el Consejo continúa en sus actividades anteriores». El C9, explicó, ha preparado «un borrador de propuesta, porque el Consejo hace propuestas. Un borrador de propuesta que ahora, en estos meses de verano, será afinado, arreglado para que el Papa pueda contar con un texto que sea más o menos homogéneo en el equilibrio y en el lenguaje. Y después, así como sucedió con “Pastor bonus”, la intención del Santo padre es la de llegar a una consulta sobre los organismos. Creo que serán los dicasterios de la Curia romana y otras realidades las que el Papa querrá consultar».


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La reforma de la Curia en un borrador entregado al Papa por el C-9

“Praedicate Evangelium”; el C9 entrega al Papa el borrador para la reforma de la Curia

Es un documento de 25 puntos y, en él, el Consejo de los Cardenales reivindica que ya se han puesto en marcha varios cambios desde que comenzó el Pontificado, siguiendo los principios de tradición, actualización y coordinación

Cardenales reunidos

Pubblicato il 13/06/2018
IACOPO SCARAMUZZI
CIUDAD DEL VATICANO

“Praedicate Evangelium”, prediquen el Evangelio. Es el título provisional del borrador para la Constitución apostólica sobre la Curia romana que sustituirá a la vigente “Pastor Bonus” (de 1988). Un primer borrador fue entregado al Papa Francisco por el Consejo de los nueve cardenales (el llamado C9), que le ayuda en la reforma de la Curia romana y en el gobierno de la Iglesia universal. Se trata de un documento publicado hoy, 13 de junio de 2018, de 25 páginas y que reivindica que ya ha habido varios cambios desde que comenzó el proceso de reforma a principios del Pontificado.

 

El C9, que se reunió en su 25o encuentro desde el pasado lunes hasta hoy y volverá a hacerlo del 10 al 12 de septiembre, subrayó que «siguiendo un principio de gradualidad, por el Papa varias veces pedido», no pocos cambios «para la antes dicha reforma ya ha habido» y «la misma propuesta, que el Consejo ahora entrega al Papa para todas las consideraciones él considere necesarias, oportunas y útiles, no se presenta como una realidad que debe ser descubierta, sino como un conjunto sistémico de los principios que están a la base de la reforma misma», con perspectivas para afinarla. El «título provisional» del prime borrador es “Praedicate Evangelium”, indicó el director de la Sala de Prensa del Vaticano, Greg Burke, quien subrayó que ahora, obviamente «el Papa hará lo que le parezca», consultará a quien quiera y aportará «todos los cambios que considere oportunos, útiles y necesarios».

 

Después de haber recordado el origen del C9 (anunciado un mes después de la elección de Jorge Mario Bergoglio, el 13 de abril de 2013 y creado el 28 de septiembre de ese mismo año), en el documento de siete cartillas redactado por los consejeros del Papa, coordinados por el cardenal Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga, se subrayan los primeros frutos de las 139 reuniones de trabajo.

 

Son 25 procedimientos: la institución de la Pontificia Comisión Referente sobre el Instituto para las Obras de Religión (quirógrafo del 24 de junio de 2013), “Motu proprio” sobre la jurisdicción de los órganos judiciales del Estado de la Ciudad del Vaticano en materia penal (del 11 de julio de 2013), la institución de la Cosea o Pontificia Comisión Referente de Estudio y de Orientación sobre la organización de la estructura económico-administrativa (con quirógrafo del 18 de julio de 2013), la institución del Comité de Seguridad Financiera de la Santa Sede (“Motu proprio” del 8 de agosto de 2013), “Motu proprio” para la consolidación de la Autoridad de Información Financiera (15 de noviembre de 2013), creación de la Secretaría para la Economía y del Consejo para la Economía (con “Motu proprio” del 24 de febrero de 2014) y, el mismo día, de la oficina del Revisor General, la institución de la Pontificia Comisión para la Tutela de los Menores (“Motu proprio” del 22 de marzo de 2014), transferencia de la sección ordinaria de la Apsa a la Secretaría para la Economía (con “Motu proprio” del 8 de julio de 2014), aprobación de los estatutos de los nuevos órganos económicos (22 de febrero de 2015), creación de la Secretaría para la Comunicación (“Motu proprio” del 27 de junio de 2015), reforma del proceso canónico para las causas de declaración de nulidad de los matrimonios (“Motu proprio” del 15 de agosto de 2015), “Motu proprio” sobre la negligencia de los obispos en relación con los casos de abusos sexuales en contra de menores y adultos vulnerables (el 4 de junio de 2016), “Motu poprio” para la redefinición de las competencias de la Secretaría para la Economía y de la Apsa (4 de julio de 2016), nacimiento del Dicasterio para el Servicio al Desarrollo Humano Integral (el 17 de agosto de 2017), la promulgación del estatuto de la Secretaría para la Comunicación (el 6 de setiembre de 206), aprobación del estatuto de la Pontificia Academia para la Vida (el 18 de octubre de 2016), la aprobación de la nueva disposición sobre la oferta de la vida en los procesos de beatificación (“Motu proprio” del 11 de julio de 2017), traslado al Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización de las competencias sobre los Santuarios (el 11 de febrero de 2017), modificación del Código de Derecho Canónico para la traducción de los libros litúrgicos (“Motu proprio” del 3 de septiembre de 2017), institución del Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II para las Ciencias del Matrimonio y de la Familia (“Motu proprio” del 8 de septiembre de 2017), creación de la Tercera Sección de la Secretaría de Estado para el personal diplomático (21 de noviembre de 2017), “Motu proprio” para la reglamentación de la edad de renuncia a los altos cargos de la Curia romana (12 de febrero de 2018) y, para concluir, la aprobación del estatuto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida (el 10 de abril de 2018).

 

Durante la reunión de esta semana, además del examen del borrador de la nueva Constitución Apostólica de la Curia Romana, el C9 también ha analizado los progresos en el proceso de reforma de la Curia, observando que, de acuerdo con un principio gradual, «varias partes de la reforma de la Curia ya se han implementado en estos cinco años de trabajo».

 

Durante los tres días que ha durado esta XXV reunión y la cual ha contado con la Ausencia de Su Eminencia el cardenal George Pell, monseñor Brian Ferme, Secretario del Consejo de Economía, ha presentado la reforma de la estructura financiero-organizativa de la Santa Sede y de la Gobernación.

 

Una reforma económica con unos objetivos claros, entre ellos, evitar los gastos innecesarios, promover la transparencia, asegurar la correcta aplicación de los principios de contabilidad y seguir el principio de doble vigilancia así como de los estándares internacionales. Además, monseñor Ferme ha destacado como resultados positivos: un procedimiento uniforme para la preparación de presupuestos y balances, una mayor atención a los costos, una mayor cooperación y comprensión de la reforma financiera y un cambio gradual de mentalidad con respecto a la transparencia y la accountability.

 

Por su parte, el cardenal Sean Patrick O’Malley, informó sobre el trabajo de la Pontificia Comisión para la Protección de los Menores. Del 10 al 12 de septiembre de este año se llevará a cabo la próxima reunión del Consejo de Cardenales del Papa.

 


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Conclusiones de la reunión de la Comisión de Cardenales (C-9)

Foto de archivo, reunión del C9.Foto de archivo, reunión del C9.  (Vatican Media)

Finaliza la reunión del Papa con el Consejo de Cardenales

La reforma de la curia romana, los trabajos de la Pontificia Comisión para la Protección de Menores, así como los avances de la reforma de los medios de comunicación del Vaticano, fueron algunos de los temas principales

Ciudad del Vaticano

A las 13.00 del miércoles 25 de abril, el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Greg Burke, ha informado sobre el cierre de la XXIV reunión de los cardenales consejeros con el Papa  Francisco.

Tal como se lee en el comunicado, el Consejo de Cardenales (C9) se ha reunido durante tres días: el lunes 23, el martes 24 y el miércoles 25 de abril estando todos los miembros presentes, con la excepción de Su Eminencia el cardenal George Pell, así como la ausencia del cardenal Reinhard Marx durante la jornada del lunes y la del Santo Padre esta mañana a causa de la audiencia general.

Las sesiones se han llevado a cabo por la mañana de 9.00 a 12.30 y por la tarde de las 16.30 a las 19.00.

Avances en la reforma de la curia romana

Gran parte de los trabajos del Consejo estuvieron dedicados a la relectura del borrador de la nueva Constitución Apostólica de la Curia Romana. Al final de la redacción, que llevará todavía algún tiempo, los cardenales aprobarán el texto que se entregará al Santo Padre para sus consultas adicionales y su aprobación final.

Entre los diversos temas que formarán el nuevo documento, muchos de los cuales ya han sido ampliamente discutidos en sesiones anteriores del Consejo de Cardenales, destacan algunos de particular importancia:

– la Curia romana al servicio del Santo Padre y de las Iglesias particulares.

– el carácter pastoral de las actividades curiales.

– la institución y el funcionamiento de la Sección Tercera de la Secretaría de Estado.

– la proclamación del Evangelio y el espíritu misionero como perspectiva que caracteriza la actividad de toda la Curia.

El trabajo de la Comisión para la Protección de Menores

Por su parte, Su Eminencia el Cardenal Sean O’Malley actualizó a los participantes en el Consejo sobre los muchos esfuerzos que se están realizando en todo el mundo para custodiar la protección de niños y adultos vulnerables.

Al respecto, destacó que durante la reciente Reunión Plenaria, la Comisión Pontificia para la Protección de Menores escuchó los testimonios de los miembros recién nombrados, provenientes de Brasil, Etiopía, Australia e Italia. También recibió a un grupo del Reino Unido, el ” Survivor Advisory Panel”.

El cardenal hizo hincapié en el esfuerzo generalizado y la gran competencia de los miembros de la Comisión que representan muy bien la variedad de las culturas del mundo.

También reiteró la prioridad de que partiendo de la experiencia de las personas, se continúe con la labor de escucha de las víctimas y recibiendo sus testimonios.

Reforma de la Comunicación del Vaticano

Asimismo, los cardenales escucharon a Mons. Lucio A. Ruiz, Secretario de la Secretaría para Comunicación de la Santa Sede, quien actualizó al C9 sobre el estado de la reforma del sistema de comunicaciones del Vaticano.

La próxima reunión del Consejo de Cardenales tendrá lugar los días 11, 12 y 13 de junio de 2018.

Finaliza la reunión del C9


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Hoy comienzan los ejercicios espirituales anuales de la Curia Vaticana.

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La Casa del Divino Maestro espera al Papa: las imágenes de Vatican News

La familia Paulina nos guía en el descubrimiento de la Casa que hospedará al Papa y a la Curia Romana para los ejercicios espirituales, predicados es este año por el sacerdote José Tolentino de Mendonça.

Ciudad del Vaticano

En la localidad de Ariccia, ubicada a las puertas de Roma todo ya está listo para la llegada del Papa Francisco y de la Curia Romana a la casa de los Paulinos llamada “Divino Maestro”, para los ejercicios espirituales, del 18 al 23 de febrero.

Recogimiento y oración

El clima es el mismo de todos los años: recogimiento, silencio y oración, como explica el padre Olinto Crespi, que conoce la Casa desde cuando era novicio. El religioso señala que, el Papa y la “familia vaticana” transcurrirán varios días en un lugar ideado por el beato Giacomo Alberigone, para poner al centro Cristo, “Camino, verdad y vida”. “Todo gira – agrega – alrededor de la capilla, centro de la casa, invitando a quien está aquí a la escucha exclusiva de la palabra de Dios”.

Tema de las meditaciones: “Elogio a la sed”

El programa de los ejercicios espirituales para este año estará centrado sobre el tema “Elogio a la sed”. El domingo 18 de febrero se realizará la introducción, la Adoración y la recita de las vísperas. Los días siguientes iniciaran con la celebración de la Santa Misa a las 7.30 de la mañana, enseguida la primera meditación a las 9.30 y luego la segunda meditación después de la reflexión personal y del almuerzo a las 4.00 de la tarde. La jornada conclusiva será el viernes 23 de febrero.


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Vaticano: la renuncia al cargo de los curiales. Comentario

El Papa frena la ‘jubilación automática’ para nuncios y obispos curiales

Nuevo “Motu proprio” de Francisco, “Aprender a despedirse”, que cancela el automatismo de la decadencia a los 75 años para los “embajadores”, los encargados de los dicasterios que no son cardenales y sus secretarios. La renuncia tendrá que ser aceptada y se podrá prorrogar

El Papa frena la ‘jubilación automática’ para nuncios y obispos curiales

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Pubblicato il 15/02/2018
Ultima modifica il 15/02/2018 alle ore 14:02
ANDREA TORNIELLI
CIUDAD DEL VATICANO

 

La Cuaresma ha traído una sorpresa para los nuncios apostólicos, los obispos de la Curia romana que no sean cardenales y los prelados secretarios: al cumplir 75 años de edad ya no dejarán sus puestos automáticamente, como sucedía hasta ahora. Su situación ahora será más parecida a la de los obispos residenciales y de los cardenales que dirigen dicasterios vaticanos. Deberán presentar la renuncia a la edad canónica prevista, pero el Papa podrá, si lo considerare oportuno, extender su mandato.

 

El final de este automatismo queda establecido por el nuevo “Motu Proprio” de Francisco, “Aprender a despedirse”, publicado hoy. Hasta ahora los nuncios apostólicos (los “embajadores” papales que representan a la Santa Sede ante los diferentes gobiernos de los países del mundo y que se encargan de dialogar con los episcopados y de reunir la información para las “provisiones” de las Iglesias, es decir nada que ver con los alimentos, sino con el proceso para llegar al nombramiento de nuevos obispos) se jubilaban automáticamente a los 75 años.

 

La regla del límite de edad, introducida por todos los obispos del Concilio Ecuménico Vaticano II, preveía una aplicación automática, salvo raras posibilidades discrecionales. Lo mismo valía para los prelados curiales que no fueran cardenales, como los obispos encargados de los dicasterios y los secretarios de las congregaciones vaticanas. También ellos, al cumplir los 75, se jubilaban.

 

En cambio, para los encargados de los dicasterios que son también cardenales, así como para todos los obispos residenciales de las diócesis del mundo, presentar la renuncia al llegar al límite de edad nunca ha significado el cese automático de sus funciones. En el Código de Derecho Canónico (401) se lee: «Al Obispo diocesano que haya cumplido setenta y cinco años de edad se le ruega que presente la renuncia de su oficio al Sumo Pontífice, el cual proveerá teniendo en cuenta todas las circunstancias».

 

El Papa, a discreción, puede decidir extender su mandato uno, dos o hasta cinco años, como ha sucedido en el pasado y sigue sucediendo. Por ejemplo, obtuvo una extensión por cinco años como arzobispo de Perugia el actual presidente de la Conferencia Episcopal de Italia, el cardenal Gualterio Bassetti, que tomó las riendas del episcopado italiano cuando ya había cumplido 75 años de edad. La discrecionalidad se aplica también para los cardenales encargados de los dicasterios, como prevé el segundo párrafo del artículo 5 de la constitución apostólica “Pastor Bonus”, promlgada por Juan Pablo II en junio de 1988: «Se ruega a los cardenales dirigentes que, al cumplir los setenta y cinco años de edad, presenten su renuncia al Romano Pontífice, quien, bien pensada la cosa, proveerá». En la actualidad hay dos cardenales que se encargad de dicasterios curiales a punto de cumplir 80 años y siguen en servicio: el Prefecto de las Casuas de los Santos, Angelo Amato, y el presidente de los Textos legislativos, Francesco Coccopalmerio.

 

Sin embargo, esta discrecionalidad nunca se había previsto para los encargados de los dicasterios que no fueran cardenales, así como tampoco para los secretarios de los mismos ni para los nuncios apostólicos (comparados con los primeros por voluntad de Pablo VI con el “Motu Proprio” “Sollicitudo omnium Ecclesiarum” de 1969). El ya citado artículo de la “Pastor Bonus”, de hecho, también afirmaba: «Los otros dirigentes, y los secretarios, al cumplir los setenta y cinco años de edad, cesan en su cargo». Se jubilan y basta, automáticamente. A partir de ahora, con el nuevo “Motu Proprio”, también los nuncios apostólicos, los encargados de dicasterios que no sean cardenales y sus secretarios se aplicará lo previsto para cardenales y obispos diocesanos.

 

El Papa mismo explica en los motivos del nuevo “Motu Proprio”: «“Aprender a despedirse” es lo que pedí, comentando una lectura de las Actas de los Apóstoles, en una oración por los Pastores». Era la Misa matutina en la Casa Santa Marta del 30 de mayo de 2017. La conclusión de una encomienda eclesial «debe ser considerada como parte integral del servicio mismo en cuanto exige una nueva forma de disponibilidad». Esta actitud interior es necesaria «tanto cuando, por razones de edad, hay que prepararse para dejar el propio encargo, como cuando se pida continuar ese servicio por un periodo más largo, a pesar de haber llegado a la edad de setenta y cinco años». Quien se prepara para presentar su renuncia necesita prepararse «adecuadamente frente a Dios, despojándose de los deseos de poder y de la pretensión de ser indispensable. Este permitirá atravesar con paz y confianza tal momento, que, de lo contrario, podría ser doloroso y conflictivo». De la misma manera, quien asume «en la verdad esta necesidad de despedirse, debe discernir en la oración cómo vivir la etapa que está por comenzar, elaborando un nuevo proyecto de vida, marcado, en la medida de lo posible, por la austeridad, la humildad, la oración de intercesión, el tiempo dedicado a la lectura y la disponibilidad para ofrecer simples servicios pastorales».

 

Por otra parte, si excepcionalmente se pide que continúe con su servicio por un periodo más largo, implica «abandonar, con generosidad el propio nuevo proyecto personal. Sin embargo, esta situación no debe ser considerada un privilegio o un triunfo personal, o un favor debido a presuntas obligaciones derivadas de la amistad o de la cercanía, ni como agradecimiento por la eficacia de los servicios ofrecidos». Cualquier eventual prórroga «se puede comprender solamente –precisó el Papa en el documento– por algunos motivos relacionados con el bien común eclesial».

 

Esta decisión Pontificia no es un acto «automático, sino un acto de gobierno; como consecuencia, implica la virtud de la prudencia que ayudará, mediante un adecuado discernimiento, a tomar la decisión apropiada».

 

Francisco cita, «solo como ejemplo, algunas de las posibles razones: la importancia de completar adecuadamente un proyecto muy proficuo para la Iglesia; la conveniencia de asegurar la continuidad de obras importantes; algunas dificultades vinculadas con la composición del Dicasterio en un periodo de transición; la importancia de la contribución que tal persona puede aportar a la aplicación de directivas recientemente emitidas por la Santa Sede o a la recepción de nuevas orientaciones magisteriales».