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Alemania, cuarta cumbre católica sobre refugiados.

Alemania refugiados cumbreUna refugiada en un centro para refugiados en Alemania  (AFP or licensors)

Alemania, IV Cumbre Católica sobre refugiados

Lecturas, talleres y una mesa redonda se centraron en la manera en que la Iglesia afronta el reto de la xenofobia y asiste a quienes que se han visto obligados a huir de sus hogares

“Los desafíos de la acción de la Iglesia por los refugiados en el tratamiento de la xenofobia” es el tema central de la IV Cumbre Católica de Refugiados, que tuvo lugar ayer en Essen. Por invitación de la Comisión de Migración de la Conferencia Episcopal Alemana (Dbk) – informa la agencia Sir – unos 150 responsables de Cáritas diocesanas y nacionales, comunidades de acogida, expertos y voluntarios se reunieron en la mina de carbón de Carl para discutir sobre la xenofobia como un desafío de la Iglesia para la ayuda a los refugiados.

Tiempos difíciles para la caridad y la solidaridad

En el discurso de apertura de la cumbre, el Arzobispo de Hamburgo, Mons. Stefan Hesse, como Representante Especial para los problemas de los refugiados y presidente de la Comisión para las Migraciones de la Conferencia Episcopal alemana, quiso señalar a los participantes cómo “especialmente en tiempos difíciles, en los que la caridad y la solidaridad con las personas en busca de protección pueden parecer desvanecidas, el hecho de que muchos representantes de inspiración eclesial, agentes ayuda a los refugiados, estén reunidos aquí, es una fuente de inspiración y de fuerza”.

En 2015 una gran ola de solidaridad en Alemania

Hesse recordó además que la primera cumbre de 2015 fue un momento de confrontación tras el gran flujo de migración estival: “Hemos experimentado una ola de solidaridad, disponibilidad y compasión en Alemania”. Desde entonces, recordó el arzobispo, se ha desarrollado un foro de intercambio, especialmente sobre la admisión de muchas personas que habían huido de su patria por la guerra y los conflictos civiles.

Hacer frente a tendencias xenófobas

El prelado recordó a los presentes que aún quedan grandes retos por delante, ya que la integración es una tarea a largo plazo. Actualmente nuestra sociedad parece estar dividida con ideas xenófobas que amenazan con extenderse a las clases medias. A veces – notó –  incluso en las comunidades católicas, los refugiados y los migrantes temen la alienación. Por ello, subrayó el arzobispo, la necesidad de hacer frente a las tendencias xenófobas y al populismo de derecha es uno de los retos actuales a los que se enfrenta la misión de la Iglesia para prestar ayuda a los refugiados.


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Carta del Papa a toda la iglesia en Alemania.

Papa a la Iglesia en Alemania: caminen juntos, movidos por el Espíritu

El Santo Padre ofrece su apoyo al camino sinodal de la Iglesia en Alemania con una Carta, publicada hoy, en la que expresa su aprecio por la Iglesia en esta nación, exhortándola a no caminar sola y subrayando la centralidad del Espíritu Santo en la renovación eclesial.

P. Bernd Hagenkord SI- Ciudad del Vaticano

“Todos somos conscientes de que estamos viviendo no sólo una época de cambios, sino también un cambio de época que plantea nuevas y viejas cuestiones, ante las cuales se justifica y es necesario un debate”. Así comienza de la Carta del Papa Francisco en la que deja claro que es consciente de la dramática situación de la Iglesia en Alemania y ofrece su apoyo a la reflexión sobre este tema.

La Carta es la contribución del Pontífice al camino sinodal decidido por los obispos en su Asamblea Plenaria de marzo de este año. Junto con la representación laica (ZdK) y expertos externos, la Iglesia quiere discutir los temas centrales de la crisis. El punto de partida de este viaje sinodal fue un estudio encargado por los mismos obispos sobre el tema del abuso sexual por parte de algunos miembros del clero y religiosos, pero también hay otros temas, como el envejecimiento de las comunidades, la falta de vocaciones, la no aceptación de la doctrina sexual católica y la cuestión del estilo de vida de los sacerdotes.

El Papa Francisco no responde a estas preguntas concretas. Su contribución pretende ser una base espiritual para el debate. No ofrece soluciones, no prohíbe las discusiones, pero al estilo de Evangelii gaudium, el Obispo de Roma recuerda la centralidad del Espíritu Santo. Su perspectiva sobre la cuestión es la de la unidad de la Iglesia: “Cada vez que una comunidad eclesial ha intentado salir de sus problemas por sí sola, apoyándose únicamente en sus propias fuerzas, métodos e inteligencia, ha acabado multiplicando y alimentando los males que quería superar”.

Grandes fortalezas de la Iglesia en Alemania

El Papa comienza la carta subrayando dos de las grandes fortalezas y características de la Iglesia en Alemania: “Las comunidades católicas en Alemania en su diversidad y pluralidad -afirma- son reconocidas en todo el mundo por su sentido de corresponsabilidad y generosidad”. Es una Iglesia de mano extendida. En segundo lugar, Francisco señala el “camino ecuménico emprendido”.

Además de estas características positivas, la razón del cambio de época se sitúa en tercer lugar: “Hoy, sin embargo, junto con vosotros, observo con dolor la creciente erosión y deterioro de la fe con todo lo que ello implica no sólo a nivel espiritual, sino también a nivel social y cultural”, una decadencia polifacética y “no es fácil ni rápida de resolver”, escribe el Sucesor de Pedro.

La doble perspectiva de la sinodalidad 

Por otra parte, Francisco reflexiona sobre el significado de la sinodalidad, subrayando su “doble perspectiva”, en el sentido de que se realiza en primer lugar “de abajo hacia arriba” y sólo después “de arriba hacia abajo”. Por lo tanto, la vida cotidiana y la vida concreta en los distintos lugares tienen prioridad.

En la Carta, la centralidad de la fe, la evangelización y, sobre todo, el Espíritu Santo se subrayan repetidamente desde diferentes perspectivas. Traducido a la vida cotidiana: “esto estimula el surgimiento y la continuación de procesos que nos construyen como pueblo de Dios, en lugar de buscar resultados inmediatos con consecuencias prematuras y medios de comunicación”. Asimismo, en el texto hay una resonancia de la advertencia contra una falsa reforma, como se afirma en la Evangelii gaudium.

Para seguir el camino sinodal – observa el Papa – se necesita sobre todo valor. Al mismo tiempo, sin embargo, también hay que tener cuidado de no caer en las trampas colocadas a lo largo del camino. Francisco las llama “tentaciones”.

Tener cuidado con las trampas del camino

“En la base de esta tentación está la creencia de que la mejor respuesta a los muchos problemas y deficiencias que existen es reorganizar las cosas, cambiarlas, volver a ponerlas en orden y hacer más fácil la vida eclesial adaptándola a la lógica actual o a la de un grupo particular”. Una realidad eclesial organizada no resuelve nada -explica Francisco- porque también necesita del “mordisco del Evangelio”, su frescura.

Evangelización: criterio orientador por excelencia

Debemos proceder sabiamente, la visión racional de los problemas tiene su significado, pero esto no es el cumplimiento de “nuestra fidelidad”. El Papa vuelve a su mensaje central: “conversión pastoral”. La evangelización debe ser el “criterio orientador por excelencia”. La centralidad del Espíritu también determina la manera en que se llevan a cabo los debates: “La visión sinodal no elimina contradicciones ni confusiones” ni subordina los conflictos a falsos compromisos.

“La evangelización así vivida – observa el Papa Francisco – no es una táctica de reposicionamiento de la Iglesia en el mundo de hoy”, no es un “retoque” que adapte a la Iglesia al espíritu de los tiempos, haciéndola perder su originalidad y su misión profética. Por otra parte, la evangelización no significa “un intento de recuperar hábitos y prácticas que tengan sentido en otros contextos culturales”: un doble rechazo de los que buscan la salvación mediante la adaptación o el tradicionalismo.

Para no quedarse solo en lo abstracto, el Papa indica los objetivos de una verdadera reforma: ponerse en marcha para encontrar a las hermanas y hermanos, especialmente a los marginados, a los más débiles, en el contexto de una cultura del descarte y de una cultura en la que a menudo hay “discursos xenófobos”.

No ignorar ni ocultar los desafíos que nos esperan 

Una vez más el Papa Francisco vuelve al tema de la sinodalidad, que necesita un vivo “Sensus Ecclesiae”, un sentimiento común para toda la Iglesia, porque el camino recorrido no debe terminar “aislado en sus peculiaridades”.

“Los desafíos que nos esperan, las diversas preguntas y cuestiones que surgen, no pueden ser ignorados ni ocultados, sino que deben ser afrontados con cuidado para no enredarse en ellos y no perderlos de vista, estrechando nuestros horizontes y nuestra realidad”. Así es como el Pontífice resume su comprensión del camino sinodal. Todos, especialmente los “simples y pequeños”, deben ser escuchados.

Y añade: “Caminemos juntos por el camino, como cuerpo apostólico, y escuchémonos unos a otros bajo la guía del Espíritu Santo, aunque no pensemos de la misma manera”. El Papa concluye: “El Señor nos muestra el camino de las bienaventuranzas”.


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Objetivos del desarrollo sostenible. Cómo alcanzarlos

Sin compromiso ciudadano, no se logrará la Agenda 2030

ONU/SDG Action Campaign
Festival de Acción Global, en la ciudad alemana de Bonn.

2 Mayo 2019

Un festival en la ciudad alemana de Bonn reúne a activistas, jóvenes y líderes de 150 países para debatir como la sociedad civil puede contribuir a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de aquí al 2030.

 

¿Cómo podemos acelerar la marcha para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible? Es la pregunta sobre la que gira el Festival de Acción Global que se celebra del 2 al 4 de mayo en Bonn, en Alemania. Y la respuesta parece clara: no a través de los políticos, sino de los ciudadanos.

Más de 1500 activistas, jóvenes, líderes empresariales y expertos de 150 países debaten sobre cómo convertir en realidad la Agenda 2030, el plan confeccionado por Naciones Unidas para reducir la pobreza, la desigualdad, contribuir a frenar el cambio climático y eliminar la existencia del empleo precario.

En septiembre de 2019, los líderes mundiales revisarán los progresos en la consecución de esas metas durante un foro de alto nivel y se fijarán los indicadores que deben lograrse en 2020, a 10 años de que se cumpla el plazo dado por la comunidad internacional para estas metas.

Juan Somavia, exdirector general de la Organización Internacional del Trabajo, dijo que “es totalmente imposible que los Objetivos se conviertan en una realidad sin la gente”. “Somos agentes de cambio y, si no lo creemos, no va a pasar nada “, añadió Gabriela Cuevas Barron, congresista mexicana y presidenta de la Unión Interparlamentaria.

El liderazgo fue una de las tres palabras clave que destacó Cristina Gallach, Alta Comisionada para la Agenda 2030 en España, al analizar cómo el Gobierno de su país ha utilizado el desarrollo sostenible como un marco para la acción política. “El liderazgo es esencial, pero también lo es la organización y la movilización” dijo Gallach que sugirió construir alianzas con empresarios, organizaciones juveniles, instituciones académicas y artistas. “La sociedad civil es clave”.

El activista y cofundador de Hashtag Our Stories, Yusuf Omar, comparó las protestas políticas que han barrido el mundo en los últimos años con las manifestaciones climáticas que estamos viendo hoy: “Estamos al borde de otro momento clave sobre el clima. Esta no es una proyección de lo que podría suceder, está sucediendo ahora mismo”.

Ideas innovadoras

Los organizadores del festival habían lanzado una convocatoria para recibir ideas “transformadoras, impactantes e innovadoras” para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Recibieron 2000 propuestas de 142 países. Los ganadores se dieron a conocer durante el primer día del festival.

 

La campaña de acción climática de las Naciones Unidas ‘Act Now’ fue reconocida con una mención honorífica.

El festival se puede seguir con la etiqueta #SDGglobalFest  y en  FacebookTwitter Instagram (@SDGAction ). Los videos estarán disponibles en un.org/sdgmediazone


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La pederastia en Alemania

Il card. Reinhard MarxIl card. Reinhard Marx 

Chiesa in Germania: presentato lo studio sugli abusi

La ricerca è stata commissionata dagli stessi vescovi tedeschi e pone l’accento sull’abuso di potere e sul clericalismo. Il card. Marx: la Chiesa non difende se stessa, ma lavora per il bene di tutti: tutela dei bambini e giustizia per le vittime

Sergio Centofanti – Città del Vaticano

“L’abuso sessuale è prima di tutto anche abuso di potere”: è quanto afferma uno studio indipendente commissionato dalla Conferenza episcopale tedesca a un’equipe delle università di Mannheim, Heidelberg e Giessen sul tema degli abusi sessuali su minori compiuti nella Chiesa cattolica in Germania dal 1946 al 2014. Alla ricerca, presentata oggi in una conferenza stampa nell’ambito dell’assemblea episcopale tedesca in corso a Fulda, hanno partecipato le 27 Diocesi del Paese. In questa occasione hanno rilasciato dichiarazioni il presidente dei vescovi tedeschi, cardinale Reinhard Marx, e il commissario per le questioni sugli abusi sessuali nella Chiesa e per le questioni sulla protezione dei bambini e dei minori della Conferenza episcopale, mons. Stephan Ackermann, vescovo di Treviri.

Oltre 3mila vittime in 68 anni

Lo studio, durato quasi 4 anni, parla di 3.677 minori abusati in 68 anni da parte di sacerdoti, diaconi e membri di ordini religiosi. Il 62,8 per cento delle vittime è di sesso maschile. Tre quarti delle vittime avevano un rapporto religioso o pastorale con gli accusati. Quando lo studio parla di abuso di potere collegandolo al clericalismo, intende “un sistema autoritario in cui il sacerdote può assumere un atteggiamento autoritario di dominanza nell’interazione con persone non consacrate, dato che la sua funzione e la sua consacrazione lo mettono in una situazione di superiorità”. Gli abusati lamentano da parte degli accusati e dell’istituzione Chiesa la mancanza di una credibile ammissione delle proprie colpe e del proprio pentimento. Lo studio registra pochissime sanzioni di natura ecclesiale contro gli accusati e la pratica del semplice trasferimento, con il rischio di ricadute.

L’attenzione della Chiesa al tema, modello per altre istituzioni

I ricercatori riconoscono progressi nel lavoro di prevenzione e questo – si sottolinea – può “servire da modello ad altre istituzioni”. Quindi elogiano i vescovi tedeschi per aver commissionato una tale ricerca che “potrebbe fungere da modello per il necessario, e finora trascurato, studio dell’abuso sessuale in altri contesti istituzionali”. Iniziative che possono essere considerate “come un segnale che la Chiesa cattolica si occupa del tema in modo autentico e continuativo e non solo in modo reattivo”.

La prevalenza di vittime di sesso maschile

Riguardo alla prevalenza di vittime di sesso maschile, i ricercatori affermano: “Non ci sono sufficienti spiegazioni secondo cui è dovuta ad un’unica causa la netta prevalenza di bambini e ragazzi di sesso maschile tra le vittime di abusi sessuali da parte di religiosi della Chiesa cattolica. Qui si può parlare di molti fattori. Uno di questi potrebbe essere la presenza di varie e più numerose possibilità di contatto dei religiosi con bambini e ragazzi di sesso maschile. Prima del Concilio Vaticano Secondo, ad esempio, al servizio di ministrante erano ammessi solo i maschi. Inoltre, in passato, i maschi accolti nei collegi e negli istituti cattolici erano più delle bambine e ragazze”.

Omosessualità e celibato

“Tutto questo però – proseguono i ricercatori – non può spiegare la chiara prevalenza di vittime di sesso maschile. In questo contesto si potrebbe perciò parlare anche di spiegazioni e atteggiamenti ambivalenti della morale sessuale cattolica nei confronti dell’omosessualità e sul significato del celibato. L’obbligo di una vita nel celibato potrebbe sembrare la soluzione dei propri problemi psichici a seminaristi inclini a negare le proprie tendenze omosessuali, dato che offre anche la prospettiva di una stretta convivenza esclusivamente con uomini, perlomeno in seminario. A questo riguardo specifiche strutture e regole della Chiesa cattolica potrebbero avere un elevato potenziale di attrazione per persone immature con tendenze omosessuali. Ma ufficialmente la Chiesa non ammette rapporti o pratiche omosessuali. C’è quindi il pericolo che queste tendenze debbano essere vissute ‘di nascosto’. La complessa interazione di immaturità sessuale, di possibili latenti tendenze omosessuali negate e respinte in un ambiente in parte anche manifestamente omofobo potrebbe essere un’altra spiegazione della prevalenza di vittime di sesso maschile nell’abuso subito da religiosi cattolici. Tuttavia – asseriscono i ricercatori – né l’omosessualità né il celibato sono di per sé cause dell’abuso sessuale su minori”.

Importanza della selezione e della formazione

Per quanto riguarda il celibato, tuttavia, lo studio consiglia di chiedersi in quale modo per alcuni gruppi di persone questa scelta “possa essere un fattore di rischio di abusi sessuali. Nella letteratura – si sottolinea – questa tematica è oggetto di controversia”. Per questi motivi, i ricercatori affermano che riveste “molta importanza la selezione, la formazione e una ininterrotta consulenza psicologica abbinata alla professione sacerdotale. Si deve perciò prestare maggiore attenzione agli aspetti della formazione dell’identità sessuale e ai particolari requisiti psichici del sacerdozio”.

Non minimizzare le situazioni di rischio

Quindi si osserva: “Il rischio dell’abuso sessuale su bambini dentro le strutture della Chiesa cattolica non è un fenomeno concluso. La problematica persiste ed esige azioni concrete al fine di evitare situazioni di rischio o di minimizzarle il più possibile. I risultati dell’indagine dimostrano chiaramente che l’abuso sessuale su minori da parte di sacerdoti della Chiesa cattolica non è dovuto al comportamento sbagliato di singoli ma che si deve rivolgere l’attenzione anche alle caratteristiche strutturali di rischio dentro la Chiesa cattolica, che favoriscono l’abuso sessuale su minori o rendono più difficile la sua prevenzione”.

Il card. Marx: per troppo tempo si è negato l’abuso

Il presidente della Conferenza episcopale tedesca, cardinale Reinhard Marx, da parte sua ha ribadito in modo fermo: “L’abuso sessuale è un crimine. Chi è colpevole deve essere punito. Troppo a lungo nella Chiesa si è negato l’abuso, si è girato lo sguardo e si è tenuto nascosto. Chiedo perdono per tutti i fallimenti e per tutto il dolore. Provo vergogna per la fiducia che è stata distrutta, per i crimini fatti a persone da parte di autorità della Chiesa e sento vergogna per i molti che guardano dall’altra parte, che non vogliono accettare quello che è successo e che non hanno pensato alle vittime. Questo vale anche per me. Non abbiamo saputo ascoltare le vittime. Questo non deve rimanere senza conseguenze! Le vittime hanno diritto alla giustizia”.

Assoluta priorità alle vittime e alla prevenzione

Dal 2010 – ha aggiunto – i vescovi tedeschi si sono impegnati nel dare “l’assoluta priorità ad un incondizionato orientamento alle vittime e di evitare altre vittime”. “Troppo a lungo – ha proseguito – abbiamo guardato altrove, per amore dell’istituzione e per difendere noi, vescovi e preti. Accettiamo strutture di potere e abbiamo spesso promosso un clericalismo che a sua volta ha favorito violenza e abuso. Abbiamo potuto onorare in parte nostri impegni del 2010, ma non abbiamo ancora finito: infatti, i risultati di questo studio mostrano con evidenza che dobbiamo andare avanti. Il confronto con la violenza sessuale nella Chiesa esige tuttora il nostro energico impegno” per affrontare “con determinazione un nuovo capitolo”: “non si tratta di salvare un’istituzione”, ma di lavorare per la “tutela dei bambini”, per “il bene delle persone coinvolte” e per ricreare “fiducia e credibilità”.

I vescovi tedeschi porteranno il tema degli abusi al Sinodo

Il porporato ha detto di aver già brevemente informato il Papa sui risultati dello studio e ha preannunciato che i vescovi tedeschi parleranno del tema dell’abuso sessuale nel Sinodo sui giovani che si svolgerà il prossimo ottobre.

Mons. Ackermann: serve maggiore coordinazione

Il commissario per le questioni sugli abusi sessuali nella Chiesa e per le questioni sulla protezione dei bambini e dei minori della Conferenza episcopale tedesca, mons. Stephan Ackermann, vescovo di Treviri, sottolinea che lo studio dà indicazioni chiare su quali strutture e quali dinamiche possono favorire gli abusi nella Chiesa: “Negli ultimi anni abbiamo adottato tutta una serie di misure contro la violenza sessuale nell’ambito della Chiesa. Ciò vale soprattutto per il settore della prevenzione grazie all’impegno delle persone incaricate alla prevenzione insieme alle loro molte collaboratrici e ai loro molti collaboratori. Ma relazione finale ci mostra che noi vescovi dobbiamo intervenire con maggiore coerenza e maggiore coordinazione reciproca e che tutte le misure di intervento e prevenzione sono inadeguate se non sono inserite in una cultura ecclesiastica e in strutture che contribuiscono a prevenire efficacemente l’abuso del potere”. Il vescovo di Treviri conclude: nella lotta contro l’abuso, “da soli, noi vescovi non potremo farcela. Abbiamo bisogno dell’aiuto critico e della solidarietà degli altri: della società, della politica, della scienza e in special modo anche dell’aiuto delle persone colpite”.

 

 

 


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Alemania: el problema de la comunión al cóniuge no católico. Intervención del Papa

Comunión al cónyuge protestante; el Papa frena a los obispos alemanes

La carta de Ladaria: «El Santo Padre ha llegado a la conclusión de que el documento no está maduro para ser publicado». Es oportuno «dejar al obispo diocesano el juicio sobre la existencia de una grave necesidad»

La Eucaristía

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Pubblicato il 04/06/2018
Ultima modifica il 04/06/2018 alle ore 17:30
ANDREA TORNIELLI
CIUDAD DEL VATICANO

 

Sobre la posibilidad de recibir la comunión para el cónyuge protestante de un fiel católico, el Papa Francisco puso el freno. El documento pastoral aprobado por la mayor parte de la Conferencia Episcopal de Alemania, criticado por siete obispos alemanes (entre los que está el cardenal Rainer Maria Woelki), «no está maduro para ser publicado» y es oportuno, por el contrario, «dejar que al obispo diocesano el juicio sobre la existencia de una “grave necesidad”» que justifique el acceso a la comunión, como, por lo demás, se ha hecho hasta ahora. Es lo que indica una carta del prefecto (y recién nombrado cardenal) de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Luis Ladaria Ferrer, dirigida al cardenal Reinhard Marx, presidente de la Conferencia Episcopal alemana. La carta, enviada en copia al mismo Woleki y a otros obispos involucrados, fue publicada en traducción italiana en el blog del periodista italiano Sandro Magister.

 

El subsidio pastoral de los obispos alemanes, titulado “Caminar con Cristo. Por la vía de la unidad. Matrimonios interconfesionales y participación común en la Eucaristía”, abría sistemáticamente la posibilidad para que las parejas protestantes de fieles católicos recibieran la Eucaristía durante la misa católica después de un coloquio con el párroco, quien habría debido verificar si la esposa o el esposo católico tenían la misma fe en la presencia real del Cuerpo de Cristo en la hostia consagrada.

 

El problema de permitir el acceso a los sacramentos para los fieles no católicos no es nada nuevo: se aludía ya al argumento en los textos conciliares y también en las encíclicas de Juan Pablo II, y está previsto en el Código de Derecho canónico, en caso de peligro de muerte o de «otra grave necesidad», según el juicio del obispo de la Conferencia Episcopal. La condición es que los protestantes «manifiesten, sobre estos sacramentos, la fe católica y estén bien dispuestos». El documento de los obispos daba un paso más frente a la práctica establecida de pasar por la evaluación del obispo. Y desvinculaba la concesión de la cláusula de las «graves necesidades».

 

El pasado 3 de mayo, después de la carta con la que siete obispos alemanes pedían que la Santa Sede interviniera para manifestar su reprobación del documento, se comunicó que el Papa invitaba a la Conferencia Episcopal alemana a discutir y a encontrar, si fuera posible, una posición unánime. Francisco fue inmediatamente atacado con dureza y no solo por los críticos de siempre, sino también por cardenales como el arzobispo de Utrecht, el cardenal Willem Jacobus Eijk, quien llegó a citar el Catecismo cuando se refiere al Anticristo.

 

La carta de Ladaria, fechada el 25 de mayo y que nació tras dos conversaciones con el Pontífice, ahora demuestra con mayores detalles cuál había sido la decisión. Ladaria recuerda el «coloquio fraternal» con el cardenal Marx y los demás obispos alemanes directamente involucrados, el pasado 3 de mayo, e informa que discutió sobre el argumento con el Papa Francisco el 11 y el 24 de mayo. Después de estos encuentros, indica el Prefecto, «quisiera poner en su conocimiento los siguientes puntos, con el explícito consenso del Papa».

 

Ladaria expresa aprecio por los «múltiples esfuerzos ecuménicos de la Conferencia Episcopal alemana». También recuerda que, como surgió durante las conversaciones del 3 de mayo, «el texto del subsidio plantea una serie de problemas de notable relevancia. El Santo Padre, por ello, ha llegado a la conclusión de que el documento no está maduro para ser publicado». Los «motivos esenciales» de la decisión papal son resumidos en tres puntos.

 

Primero: «La cuestión de la admisión a la comunión de los cristianos evangélicos en matrimonios interconfesionales es un tema que toca la fe de la Iglesia y tiene una relevancia para la Iglesia universal». Segundo: «Tal cuestión tiene efectos sobre las relaciones ecuménicas con otras Iglesias y otras comunidades eclesiales que no hay que no hay que descuidar». El tercero: «el tema se relaciona con el derecho de la Iglesia, sobre todo la interpretación del canon 844 CIC. Puesto que en algunos sectores de la Iglesia hay, al respecto, cuestiones abiertas, los Dicasterios competentes de la Santa Sede ya han sido encargados de producir una tempestiva aclaración de tales cuestiones a nivel de Iglesia universal. En particular parece oportuno dejar al obispo diocesano el juicio sobre la existencia de una “grave necesidad”».

 

Los Dicasterios vaticanos, pues, están trabajando para aclarar la interpretación del canon 844, el documento no será publicado (por lo menos con la forma que había sido aprobada por la mayor parte de los obispos alemanes) y al obispo le sigue tocando decidir si existe una «grave necesidad» que justifique la admisión a la Eucaristía. «Para el Santo Padre –concluye Ladaria– es una gran preocupación que en la Conferencia Episcopal alemana siga vivo el espíritu de la colegialidad episcopal. Como el Concilio Vaticano subrayó: “las Conferencias episcopales pueden, hoy, ofrecer un múltiple y fecundo aporte siempre y cuando el sentido de colegialidad se realice concretamente”», como se lee en la constitución “Lumen gentium”.

 

La Iglesia, y en la Iglesia la Curia romana, tiene sus tiempos para analizar, discutir y eventualmente responder. Nada que ver con los tiempos de un “tuit”. Después de haberse reunido con los obispos alemanes y de haber preparado un resumen de las conversaciones, el Prefecto del ex Santo Oficio se reunió en dos ocasiones con el Pontífice y, solamente entonces, con la aprobación de este último, expresó por escrito la decisión papal a los obispos.


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Comunión eucarística a un cónyuge no católico? Consulta alemana a Roma.

Intercomunión; 7 obispos alemanes escriben a la Santa Sede

Después de la propuesta de la Conferencia Episcopal de Alemania, pidieron que el ex Santo Oficio se exprese sobre la admisión a la Eucaristía del cónyuge no católico

El cardenal Rainer Maria Woelki

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Pubblicato il 05/04/2018
Ultima modifica il 05/04/2018 alle ore 12:11
ANDREA TORNIELLI
CIUDAD DEL VATICANO

¿Es posible que una o un protestante participe en la Eucaristía del cónyuge católico? En el mes de febrero la Conferencia Episcopal alemana aprobó con la mayoría cualificada de dos terceras partes de los votos el borrador para un documento a favor, que prevé esta posibilidad en ciertos casos. El pasado 22 de marzo, 7 obispos de Alemania, entre los que está el cardenal de Colonia Rainer Maria Woleki, escribieron a la Congregación para la Doctrina de la Fe y al Pontificio Consejo para la Unidad de los Cristianos pidiendo que la Santa Sede exprese un pronunciamiento y criterios generales que sean válidos para toda la Iglesia y no solamente para una de sus regiones.

 

La noticia de la carta fue revelada por el periódico alemán “Kölner Stadt-Anzeiger”. Firmaron la carta, además de Woelki, Ludwig Schick, arzobispo de Bamberg; Konrad Zdarsa, obispo de Augusta; Gregor Maria Hanke, obispo de Eichstätt; Stefan Oster, obispo de Passau; Rudolf Voderholzer, obispo de Regensburg e Wolfgang Ipolt, obispo de Görlitz.

 

En la carta de tres páginas, enviada al arzobispo Luis Ladaria Ferrer, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, y al cardenal Kurt Koch, Presidente del Pontificio Consejo para la Unidad de los Cristianos, se plantea una cuestión fundamental: ¿una decisión tan importante como la admisión a la comunión de los fieles no católicos puede ser tomada por una única Conferencia Episcopal o es necesaria una «decisión de la Iglesia universal», y, por lo tanto del Papa, que sea válida en todas partes. Una nota publicada por el arzobispo de Colonia después de la publicación de la carta subraya que en la óptica de los firmatarios del documento la materia en cuestión es de tal importancia para la fe y para la unidad de la Iglesia que se deberían evitar diferencias nacionales, separadas, para llegar, en cambio, a una solución global, unificada y útil, «mediante el diálogo ecuménico».

 

El presidente de la Conferencia Episcopal, el cardenal Rinhard Marx, arzobispo de Mónaco y Frisinga, no estaba enterado de la iniciativa de los siete obispos alemanes. En uan respuesta del 4 de abril, Marx se dijo sorprendido por esta decisión y recordó que el subsidio pastoral que se había discutido en febrero en la asamblea de los obispos de Alemania solamente era un borrador y no un texto definitivo.

 

En el comunicado final de las sesiones de trabajo de la Conferencia Episcopal, que concluyeron el pasado 22 de febrero, se lee: «Los obispos votaron una “ayuda para orientarse” que permitirá a las parejas evangélicas recibir este sacramento, con determinadas condiciones. Un presupuesto es que las parejas evangélicas, “después de un maduro examen en una conversación con el párroco o con otra persona encargada por el pastor de almas, hayan llegado en conciencia a aceptar la fe de la Iglesia Católica, poniendo fin de esta manera a una “grave situación espiritual, y que quieran satisfacer el deseo ardiente de recibir la Eucaristía”». Esta premisa establecida en el borrador del documento aprobado por los obispos alemanes es que el cónyuge cristiano pero no católico acepte «la fe de la Iglesia católica» sobre la Eucaristía y reciba la autorización, tras una entrevista con el párroco, para acceder a la comunión durante la misa con el esposo o con la esposa católicos.

 

En 2015, durante una visita a la comunidad luterana alemana de Roma, el Papa Francisco afirmó, respondiendo a una pregunta, que, a pesar de que no haya un permiso general para que los protestantes reciban la Eucaristía, la decisión corresponde a la conciencia personal del individuo, por lo que parecía que se abría la posibilidad teniendo en cuenta cada caso particularmente.

 

En la exhortación apostólica “Amoris laetitia” se afronta la cuestión en el párrafo 247: «Acerca de la participación eucarística, se recuerda que “la decisión de permitir o no al contrayente no católico la comunión eucarística debe ser tomada de acuerdo con las normas vigentes en la materia, tanto para los cristianos de Oriente como para los otros cristianos, y teniendo en cuenta esta situación especial, es decir, que reciben el sacramento del matrimonio dos cristianos bautizados. Aunque los cónyuges de un matrimonio mixto tienen en común los sacramentos del bautismo y el matrimonio, compartir la Eucaristía sólo puede ser excepcional y, en todo caso, deben observarse las disposiciones establecidas”».

 

Francisco cita en este pasaje el Directorio para la aplicación de los principios y normas sobre el ecumenismo, de 1993, en el que se subraya la complejidad del problema y en el que se describen las competencias de los obispos y de las Conferencias Episcopales.

 

Al final de las sesiones de trabajo de la Conferencia Episcopal alemana, el cardenal Marx minimizó el alcance innovador del subsidio pastoral, recordando que, de hecho, se trata de una ampliación de lo que ya contiene la legislación de la Iglesia: en algunos casos, los cónyuges protestantes pueden recibir la comunión, siempre y cuando la pareja evangélica «acepte la fe eucarística católica», y esto debe suceder solamente después de un diálogo con el párroco católico.

 

En su decisión, recuerda el sitio especializado “Il Sismografo”, los obispos alemanes que están a favor de la apertura se refieren al canon 844, párrafo 4, del Código de Derecho Canónico, que dice: «Si hay peligro de muerte o, a juicio del Obispo diocesano o de la Conferencia Episcopal, urge otra necesidad grave, los ministros católicos pueden administrar lícitamente esos mismos sacramentos también a los demás cristianos que no están en comunión plena con la Iglesia católica, cuando éstos no puedan acudir a un ministro de su propia comunidad y lo pidan espontáneamente, con tal de que profesen la fe católica respecto a esos sacramentos y estén bien dispuestos».

 

Pero los obispos utilizaron una traducción alternativa del texto latino del Código, resaltó el cardenal Marx), refiriéndose a lo que Juan Pablo II escribió en su encíclica “Ecclesia de Eucharistia” (de 2003), en la que se habla, en lugar de “grave necesidad”, de una «seria necesidad espiritual». Este es el texto del Papa Wojtyla (n. 45): «Si en ningún caso es legítima la concelebración si falta la plena comunión, no ocurre lo mismo con respecto a la administración de la Eucaristía, en circunstancias especiales, a personas pertenecientes a Iglesias o a Comunidades eclesiales que no están en plena comunión con la Iglesia católica. En efecto, en este caso el objetivo es satisfacer una grave necesidad espiritual para la salvación eterna de los fieles, singularmente considerados, pero no realizar una intercomunión, que no es posible mientras no se hayan restablecido del todo los vínculos visibles de la comunión eclesial».

 

Los obispos alemanes que están a favor de la apertura afirman que esta «grave necesidad espiritual» podría encontrarse en los matrimonios mixtos entre parejas cristianas y un solo miembro católico.