Loiola XXI

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Ayer la fiesta de la Virgen del Carmen. Popularidad y significado.

16 de julio, Fiesta de la Virgen del Carmen: Reina de los mares

Con motivo de la festividad de “la Stella Maris, Patrona de los marineros”, cada 16 de julio en varios países el pueblo honra con saetas, procesiones, ofrendas y rezos a la “Reina de los mares”, pidiéndole protección y amparo en momentos de angustia y dificultad. El Papa Francisco también recuerda a la Madre de Dios en este día a través de un tweet.

Ciudad del Vaticano

El 16 de julio la Iglesia celebra la Fiesta de Nuestra Señora del Carmen, la advocación mariana a Santa María del Monte Carmelo.

Su denominación procede de su veneración en este monte ubicado en Tierra Santa, cerca de Haifa. Carmelo o Carmen derivan de la palabra Karmel o Al-Karem y que se podría traducir del hebreo como “jardín”; es pues Ella “la flor más bella del jardín de Dios”. El fervor espiritual hacia esta advocación ha sido difundida en el mundo por la Orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo, llamados carmelitas.

Encuentro con la Virgen en profunda oración

Según la tradición, un 16 de julio de 1251, San Simón Stock, superior en ese entonces de los carmelitas, se encontraba en profunda oración rogando por sus religiosos perseguidos cuando la Virgen se le apareció con el hábito de la Orden en la mano y le entregó el escapulario.

Tiempo después la devoción a la Virgen del Carmen fue floreciendo y la espiritualidad carmelita se extendió traspasando fronteras.

Símbolo de encuentro entre la Antigua y Nueva Alianza

La Fiesta de Nuestra Señora del Carmen, es además símbolo del encuentro entre la Antigua y la Nueva Alianza porque fue en el monte Carmelo donde el profeta Elías defendió la fe del pueblo escogido contra los paganos.

Se dice que Elías y Eliseo permanecieron en el Monte Carmelo y con sus discípulos vivieron de manera contemplativa, como eremitas en oración. A mediados del siglo XII de nuestra era, San Bertolo fundó la ermita de la Orden del Carmelo y varios sacerdotes latinos fueron a vivir al Carmelo en retirados completamente del mundo.

Veneración a la Virgen del Carmen

Por el 1205 San Alberto, patriarca de Jerusalén, entregó a los eremitas del Carmelo una regla de vida, que fue aprobada por el Papa Honorio III en 1226. Ellos tenían la misión de vivir en la forma de Elías y de María Santísima, a quien veneraban como la Virgen del Carmen.

En el Siglo XIII, el Papa Inocencio IV concedió a los carmelitas el privilegio de ser incluidos entre las órdenes mendicantes junto con los franciscanos y dominicos. Desde entonces, los carmelitas han pasado por algunas reformas, siendo la más grande la que hicieron Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz. A través de los siglos esta espiritualidad ha dado muchos santos a la Iglesia.

Con motivo de la festividad de “la Stella Maris, Patrona de los marineros”, cada 16 de julio en varios países el pueblo honra con saetas, procesiones, ofrendas y rezos a la “Reina de los mares”, pidiéndole protección y amparo en momentos de angustia y dificultad.

Tweet del Papa

A través de su cuenta oficial de Twitter, el Papa Francisco también ha dirigido unas palabras especiales a la Madre de Dios: “Hoy, fiesta de la Virgen del Carmen, contemplamos a Nuestra Señora junto a la Cruz de Cristo. Ese es también el lugar de la Iglesia: al lado de Cristo”.

Virgen del Carmen, Reina de los mares


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Mártir de la virginidad a los 16 años en Eslovaquia asesinada por un soldado en 1944

Beata Anna KolesarovaBeata Anna Kolesarova 

Eslovaquia: Anna Kolesarova, la primera laica en ser beatificada

Este 1 de septiembre fue beatificada Anna Kolesárová, una joven eslovaca que a semejanza de Santa María Goretti murió mártir por defender su pureza y castidad. La ceremonia de beatificación se realizó en el Estadio Lokomotíva de Kosice (Eslovaquia) y fue presidida por el nuevo Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, Card. Giovanni Angelo Becciu.

Renato Martinez – Ciudad del Vaticano

“No hay improvisaciones para ser héroes o santos”, lo dijo el Card. Giovanni Angelo Becciu, nuevo Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, este 1 de septiembre, en su primera misa de beatificación, comentando la vida de Anna Kolesárová, una joven eslovaca de 16 años, asesinada el 22 de noviembre de 1944 por un soldado soviético por defender su castidad. “Llegó preparada para el martirio – afirma el Card. Becciu en la Misa de Kosice, Eslovaquia – gracias a su robusta vida espiritual, alimentada por la oración diaria y la asistencia a los sacramentos”.

Una nueva Santa María Goretti

“Un modelo de vida para que los jóvenes puedan redescubrir la belleza del amor auténtico, así como el valor de la pureza”, es el aliento del Nuevo Prefecto, que recuerda la asonancia de la vida de Anna con la de Santa María Goretti, canonizada por el Papa Pío XII en 1950, y de muchos otros jóvenes que hicieron su propia elección. “El martirio de la virginidad – subraya el Card. Becciu – sigue dando testimonio del poder del amor de Dios y por Dios, un amor que siempre prevalece sobre la maldad del hombre”.

Violación, crimen contra la humanidad          

Recordando el martirio de Anna, en el contexto de la Segunda Guerra Mundial, el Card. Becciu destaca las muchas historias de fe, los muchos gestos extraordinarios que ponen de relieve cómo Europa fue hecha por personas que creían en los valores esenciales. “¡Cuántas niñas y mujeres siguen siendo víctimas de la violencia! La violación es considerada incluso como un arma de guerra, queda impune, sin ser reconocida como un crimen contra la humanidad. Pero cuánta más violencia se está perpetrando contra las mujeres, incluso en nuestra Europa civilizada, donde el feminicidio sigue floreciendo y el cuerpo de las mujeres es a menudo objeto de un comercio indigno de la persona humana!”

Preservar la pureza

De cara al próximo Sínodo de Obispos dedicado a los jóvenes, el Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos exhorta a no traicionar el amor verdadero, a saber que vale la pena sacrificarlo todo por el Señor e invita a conservar lo que es precioso. “Todos somos conscientes de lo esencial que es salvaguardar la creación, trabajar por la pureza del aire, del agua y de los alimentos. Es igualmente y quizás aún más necesario – subraya el Card. Becciu – preservar la pureza de lo que tenemos más preciado: nuestros corazones y nuestras relaciones interpersonales”.

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Anna Kolesarova: una vida sencilla de fe y alegría

Anna nació en la aldea de Vysoka nad Uhom en el este de Eslovaquia, no lejos de la frontera ucraniana, en el seno de una familia profundamente religiosa que la bautizó al día siguiente de su nacimiento. Sus días estuvieron marcados por la Misa diaria a la que finalmente pudo asistir de manera completa a partir de los diez años, cuando, según la costumbre de la época, primero se acercó a la Eucaristía y luego confirmó su fe haciendo la Confirmación. Su vida, sin embargo, cambió radicalmente en los años siguientes: la muerte de su madre le dio nuevos deberes como el cuidado de la casa donde vivía con su padre y hermano mayor; luego hubo el avance del frente soviético con la inevitable consecuencia de que la ocupación rusa de la aldea reemplazó a la alemana.

Una flor vestida de negro, cortada prematuramente

Fue durante una de estas incursiones, el 22 de noviembre de 1944, que Anka y su familia se escondieron en el sótano, pero un soldado del Ejército Rojo los descubrió. Su padre envió al joven de 16 años a cocinar algo para ese soldado, para apaciguarlo, pero él comenzó a acosar a la joven, a pesar de que estaba sobriamente vestida de negro, ya que todas las mujeres de la aldea habían acordado no despertar las atenciones indebidas de los militares. La reacción del soldado ante su resistencia fue la más terrible: la mató ante los ojos atónitos de sus familiares. “La joven Anna, con su martirio, testificó que es posible oponerse al mal, a la violencia y a la injusticia con el bien esa noche, llena del dolor y del llanto de un padre, testigo del asesinato de su única hija, ganó la preciosa perla llamada castidad”.