Loiola XXI

Lugar de encuentro abierto a seguidor@s de S. Ignacio de Loyola esperando construir un mundo mejor


Deja un comentario

Julio 30: día mundial anual contra la trata. ONU

El Día Mundial contra la Trata se celebra en una envenenada atmósfera política antinmigración

UNODC
Víctima de trata.

29 Julio 2018

En vísperas de la celebración el 30 de julio del Día Mundial contra la Trata y en medio de “una envenenada atmósfera política antinmigración”, expertos de la ONU recuerdan que los migrantes y los refugiados son personas vulnerables que necesitan ser protegidas y sus derechos humanos deben ser salvaguardados, tarea que compete a los Estados.

La relatora especial contra el tráfico de personas, Maria Grazia Giammarinaro, señala que “los Estados alrededor del mundo deben actuar para mejorar sus esfuerzos en prevenir y combatir” este flagelo “asegurando que las víctimas y potenciales víctimas son consideradas y tratadas como titulares de derechos humanos”.
En una declaración publicada con motivo del Día Mundial contra la Trata, que se celebra el 30 de julio, Giammarinaro afirma: “muchas personas víctimas de los traficantes son migrantes, incluidos refugiados y solicitantes de asilo, que han decidido abandonar su país por diversas razones, como por ejemplo conflictos, desastres naturales, persecución o pobreza extrema. Han dejado atrás su red de protección social y son particularmente vulnerables al tráfico y la explotación”.
La experta señala que existe actualmente “una atmósfera política antinmigración envenenada” en la que “a menudo los migrantes son descritos como una amenaza, cuando en realidad contribuyen a la prosperidad de los países de acogida en los que viven y trabajan”.
En este contexto, el discurso contra la trata a menudo se usa indebidamente para justificar políticas de migración restrictivas y acciones que llevan a un retroceso: “Defender los enfoques xenófobos y racistas, así como la violencia, el odio y la discriminación, es un deber moral que está en el poder de todos”, asegura la relatora.

Defender los enfoques xenófobos y racistas, así como la violencia, el odio y la discriminación, es un deber moral que está en el poder de todos

La solidaridad se criminaliza

No sólo son los migrantes y refugiados el blanco de tales discursos, los defensores de los derechos humanos y las organizaciones de la sociedad civil son “criminalizados y aislados” por su solidaridad con las víctimas.
En todo el mundo, las organizaciones de la sociedad civil desempeñan un papel fundamental para salvar vidas y proteger a las personas de la trata, durante las operaciones de búsqueda y rescate, y al llegar a los países de tránsito y de destino. “Cualquier intento de deslegitimar su trabajo humanitario es inaceptable”, dice la experta.
Las ONG también juegan un papel importante en la identificación de las víctimas de la trata. Esto es esencial para garantizar el acceso a la protección y la rehabilitación de las víctimas, y debe tener prioridad, incluso durante los grandes movimientos mixtos de migración.
“La identificación y derivación a servicios de protección es solo un primer paso, que debe ser seguido por acciones innovadoras para promover la inclusión social. Esto solo puede ser posible si la explotación, especialmente la explotación laboral de los trabajadores migrantes, deja de estar normalizada y se respeta y garantiza el derecho al disfrute del trabajo decente, con salarios y condiciones justos, independientemente de su estatus migratorio”, afirma.

Esto solo puede ser posible si la explotación, especialmente la explotación laboral de los trabajadores migrantes, deja de estar normalizada y se respeta y garantiza el derecho al disfrute del trabajo decente, con salarios y condiciones justos, independientemente de su estatus migratorio.

El delito de la trata es una gran violación de los derechos humanos. Por ese motivo, Giammarinaro recuerda que “los Estados tienen la obligación de prevenirla” y señala que bajo el recientemente acordado “Pacto Mundial sobre la Migración”, estos deben establecer procedimientos apropiados y dar soluciones a la medida para prevenirlo.
“En el Día mundial contra la trata de personas, mi mensaje es que, incluso en tiempos difíciles, la inclusión es la inclusión, no la exclusión”, concluye Gianmmarinaro.

Los niños, aún más vulnerables

Por su parte, el director ejecutivo de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, Yury Fedotov, señala en otro comunicado que el Día Mundial destaca “la necesidad urgente de intensificar las respuestas al tráfico de niños y jóvenes”.
“La protección de los más vulnerables entre nosotros se ha vuelto cada vez más importante, ya que las crisis humanitarias y los conflictos armados han dejado a los niños y jóvenes en mayor riesgo de ser víctimas de la trata. Los peligros se complican aún más cuando los niños y jóvenes están en movimiento, a menudo separados de sus familias”, asegura.
Anuncios


Deja un comentario

Mañana 30 julio jornada mundial de la trata humana- Habla el Papa

El Papa: “Contrarrestar la trata humana, es un crimen vergonzoso”

Ángelus en la plaza San Pedro: las rutas migratorias a menudo son utilizadas por los traficantes para reclutar nuevas víctimas. «No seamos observadores destacados frente al grito de hambre de los hermanos del mundo». «Nunca hay que tirar los restos de comida, hay que dárselos a quien pueda comerlos»

Ángelus en la plaza San Pedro

CONDIVIDI
29
0
SCOPRI TOP NEWS
Pubblicato il 29/07/2018
Ultima modifica il 29/07/2018 alle ore 18:06
SALVATORE CERNUZIO
CIUDAD DEL VATICANO

Ya sea «explotación laboral y sexual», «comercio de órganos», o «delincuencia forzada», de cualquier manera el tráfico de seres humanos es un crimen «vergonzoso» contra el que hay que luchar «con firmeza». Desde la ventana de su estudio en el Palacio Apostólico, donde recitó con miles de fieles el Ángelus, Francisco denunció con fuerza nuevamente esta plaga del mundo moderno, que «reduce en esclavitud a muchos hombres, mujeres y niños».

 

La ocasión fue la Jornada Mundial contra la Trata de Personas, promovida por las Naciones Unidas (todos los 30 de julio). Esta práctica horrenda, denunció Francisco, esclaviza a personas de todas las edades, provenientes de poblaciones vulnerables, con «el objetivo de la explotación laboral y sexual, del comercio de órganos, del fraude y de la delincuencia forzada». Y esto sucede «también aquí, en Roma… », dijo el Pontífice. «También las rutas migratorias son utilizadas a menudo por la s traficantes y explotadores para reclutar nuevas víctimas de la trata». Entonces, «es responsabilidad de todos denunciar las injusticias y contrarrestar con firmeza este crimen vergonzoso».

 

Los cristianos, en primer lugar, no pueden ser «espectadores destacados y tranquilos» frente «al grito de hambre (cualquier forma de “hambre”) de hermanos y hermanas en todas las partes del mundo», dijo el Papa en su catequesis, reflexionando sobre el Evangelio de hoy, que narra la multiplicación de los peces y de los panes. Bergoglio habló sobre este milagro de Cristo para darle de comer a la multitud que le había seguido a los alrededores del lago Tiberíades. El milagro, explicó, es fruto de esa mirada de «compasión» que Jesús tiene para cada hombre.

 

La página evangélica de hoy, de la narración de Juan, «nos muestra nuevamente a Jesús atento a las necesidades primarias de las personas», recordó el Papa. «El episodio surge de un hecho concreto: la gente tiene hambre y Jesús involucra a los discípulos para que sea saciada esta hambre. A la multitud, Jesús no se limitó a ofrecerle esto: le donó su Palabra, su consolación, su salvación y, al final, su vida. Pero ciertamente también hizo esto: se preocupó por la comida para el cuerpo».

 

Como cristianos, pues, como sus discípulos, «no podemos hacer finta de nada. Solamente escuchando las más simples peticiones de la gente y poniéndonos al lado de sus situaciones concretas existenciales, podremos ser escuchados cuando hablemos de valores superiores», indicó el Papa Francisco.

 

«El amor De Dios por la humanidad hambrienta de pan, de libertad, de justicia, de paz y, sobre todo de su gracia divina, nunca falta. Jesús continúa, hoy, quitando el hambre, haciéndose presencia viva y consoladora, y lo hace a través de nosotros», añadió. El impulso del Evangelio nos lleva a ser, pues, «disponibles y operados», porque frente «al grito de hambre (cualquier forma de “hambre”) de hermanos y hermanas en todas las partes del mundo», no podemos quedarnos tranquilos.

 

«El anuncio de Cristo, pan de vida eterna, exige un generoso compromiso de solidaridad por los pobres, los débiles, los últimos, los indefensos», insistió Francisco. «Esta acción de proximidad y de caridad es la mejor comprobación de la calidad de nuestra fe, tanto a nivel personal como a nivel comunitario».

 

Antes de concluir, el Papa se detuvo para reflexionar sobre un último aspecto: las palabras de Jesús a los discípulos cuando todos fueron saciados: «recojan los pedazos que sobraron, para que nada se pierda». Es una frase que demuestra que Jesús «Se preocupa de tal manera por las personas hambrientas, que pide que no se pierdan ni siquiera ls pedazos más pequeños de pan con el que las nutrió. A imitación de Cristo, la humanidad está llamada a hacer que los recursos que existen en el mundo no tengan objetivos de autodestrucción del hombre, sino que sirvan a su verdadero bien y a su legítimo desarrollo», aconsejó el Papa.

 

Este es un camino que comienza con pequeñas cosas, desde los ambientes domésticos. El Papa pidió, dirigiéndose a cada uno de los fieles: «Pienso en la gente que tiene hambre, en todas las sobras que nosotros tiramos… que cada uno de nosotros piense: las sobras que quedan de la comida, de la cena, ¿dónde acaban? ¿Qué se hace en mi casa con las sobras? ¿Se tiran? ¡No! Si tienes esta costumbre, te doy un consejo: habla con tus abuelos que vivieron después de la guerra y pregúntales qué hacían con las sobras. Nunca hay que tirar la comida que sobra, este es un consejo y un examen de conciencia».