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Mayo 31: día mundial sin tabaco

El tabaco causa 3 millones de muertes al año por enfermedades cardiovasculares

OMS
Día Mundial sin Tabaco.

31 Mayo 2018

Las enfermedades cardiovasculares debidas al consumo de tabaco cuestan la vida de 3 millones de personas al año y suponen gastos enormes para las economías nacionales. Sin embargo, la mayor parte de la población no asocia el hábito de fumar con estos padecimientos, que son la principal causa de muerte en el mundo.

Los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) indican que el tabaco provoca el 12 % de las enfermedades cardiovasculares.

El Día Mundial sin Tabaco, celebrado cada 31 de mayo, está dedicado este año precisamente a crear conciencia sobre la relación entre el hábito de fumar y las dolencias cardíacas como los infartos o las apoplejías o derrames cerebrales.

La gente une el consumo de tabaco, sobre todo, con el cáncer de pulmón. Hay menos conocimiento de la relación que tiene con las enfermedades cardiovasculares.

“Generalmente, la gente une el consumo de tabaco, sobre todo, con el cáncer de pulmón. Hay menos conocimiento de la relación que tiene con las enfermedades cardiovasculares”, indicó Adriana Blanco, jefa de la Unidad de Factores de Riesgo y Nutrición de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

En el continente americano, el tabaco causa 222.000 muertesu 11 % de los dos millones de decesos anuales que se le atribuyen.

El costo económico

Según la OMS, el costo global de fumar suma 1,4 billones de dólares por año, 400.000 millones de ellos en costos médicos directos y un billón en indirectos.

En América, esos gastos ascienden a 33.500 millones en costos directos, de ellos, el 30 % se atribuye a las enfermedades cardiovasculares.

La epidemia de tabaquismo consume grandes tajadas de los presupuestos nacionales y resulta especialmente onerosa para los países de renta baja y media, donde vive casi el 80 % de los más de mil millones de fumadores que hay en el mundo.

A diferencia del cáncer, cuando se deja de fumar el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares baja muy rápido.

La OMS calcula entre 1000 y 1500 dólares el costo del tratamiento para que un fumador deje de fumar, una inversión que vale la pena si se piensa en el ahorro que los gobiernos pueden lograr no sólo a largo sino también a corto plazo.

“A diferencia del cáncer, cuando se deja de fumar el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares baja muy rápido. Prácticamente se reduce a la mitad en un año”, destacó Blanco.

El tabaquismo deja un total de 7 millones de personas fallecidas cada año, no todas ellas fumadoras. La OMS cifra en 900.000 los decesos de no fumadores expuestos al humo del tabaco ajeno.

Banco Mundial/Aisha Faquir

 

Combatir el tabaquismo

Con el propósito de combatir el consumo de tabaco, la OMS ha implementado el programa MPOWER (en sus siglas en inglés), que delinea medidas concretas consecuentes con el Convenio Marco para el Control del Tabaco.

Esas medidas son:

  • Vigilar el consumo de tabaco y aplicar políticas preventivas;
  • Proteger a la población de la exposición al humo del tabaco prohibiendo el consumo de este producto en los espacios públicos cerrados, los lugares de trabajo y los transportes públicos;
  • Prestar apoyo para abandonar el hábito tabáquico mediante ayudas generalizadas a todos los fumadores y con cobertura de costos, que incluyan un breve asesoramiento ofrecido por trabajadores sanitarios y líneas telefónicas nacionales de ayuda, sin costo para el usuario;
  • Advertir de los peligros del tabaco utilizando un empaquetado neutro/normalizado y/o grandes advertencias sanitarias gráficas en todos los paquetes de tabaco, y llevar a cabo campañas eficaces en los medios de comunicación para advertir a la población de los daños que causa el consumo de este producto y la exposición al humo de tabaco ajeno.
  • Prohibir toda forma de publicidad, promoción y patrocinio del tabaco; y
  • Aumentar los impuestos a los productos de tabaco y hacer que sean menos asequibles.

De acuerdo con la OMS, pocos fumadores comprenden la magnitud de los riesgos sanitarios del consumo de tabaco.

Además, los datos revelan que la mayor parte de los que conocen esos riesgos desea dejar de fumar, pero necesita ayuda para hacerlo. Con asesoramiento y medicación adecuados se pueden duplicar las probabilidades de que un fumador consiga dejar el hábito.

Lamentablemente, sólo 24 países, que representan apenas un 15 % de la población mundial, cuentan con servicios nacionales integrales para ayudar a los consumidores de tabaco que quieren dejar de fumar. En cambio, una cuarta parte de los países de ingresos bajos carece de cualquier tipo de asistencia para esas personas.

El consumo de tabaco ha disminuido del año 2000 hasta hoy, tanto a nivel mundial como en la Región de las Américas, pero la reducción es insuficiente para cumplir con los objetivos globales que buscan proteger a las personas de la muerte y el sufrimiento a causa de enfermedades cardiovasculares y otras dolencias no transmisibles. En la actualidad, más de un tercio de los países América no están implementando ni una sola medida de control del tabaco.

Foto de archivo: OMS/S. Volkov

 

Últimos hallazgos sobre la prevalencia del consumo de tabaco

  • Cambio en el consumo: la prevalencia mundial de fumadores ha disminuido, pero el número absoluto de fumadores apenas ha cambiado desde el comienzo de este siglo debido al crecimiento de la población. Actualmente hay 1100 millones de fumadores adultos en el mundo y al menos 367 millones de consumidores de tabaco sin humo. En la Región de las Américas hay 132 millones de fumadores. La prevalencia de fumadores en la región ha disminuido de 28 % en 2000 a 17,4 % en 2015.
  • Tabaco sin humo: en 2015, el 6,5 % de la población mundial de 15 años o más consumía tabaco sin humo (8,4 % para los hombres y 4,6 % para las mujeres).
  • Por sexo: para hombres de 15 años y más en todo el mundo, 43 % fumaron tabaco en 2000 en comparación con 34 % en 2016, mientras que 11 % de las mujeres fumaron en 2000, en comparación con 6 % en 2016. En la Región de las Américas, la prevalencia de los hombres en 2000 era 33,4 % comparado con 22 % en 2015, y, entre las mujeres, 22,6 % en 2000 comparado con 12,9 % en 2015.
  • Respuesta de los países: más de la mitad de todos los Estados Miembros de la OMS han reducido la demanda de tabaco, y casi uno de cada cuatro probablemente alcanzará el objetivo de reducción del 30 % para 2025. Pero los países deben hacer más para monitorear el consumo de tabaco en todas sus formas, no solo en el consumo de cigarrillos. Actualmente, uno de cada cuatro países tiene datos insuficientes para monitorear su epidemia de tabaquismo.
  • Juventud: en todo el mundo, alrededor del 7 %, o algo más de 24 millones de adolescentes de entre 13 y 15 años, fuman cigarrillos (17 millones de varones y 7 millones de mujeres). Alrededor del 4 % de los adolescentes de entre 13 y 15 años (13 millones) usan productos de tabaco sin humo. En la Región de las Américas, alrededor del 10 % o 4,6 millones de adolescentes de entre 13 y 15 años fuman cigarrillos (2,4 millones de varones y 2,2 millones de mujeres). Alrededor del 2 % de los adolescentes de entre 13 y 15 años (1,2 millones) usan productos de tabaco sin humo.
  • Países en desarrollo: más del 80 % de los fumadores de tabaco viven en países de bajos y medianos ingresos. La prevalencia del consumo de tabaco está disminuyendo más lentamente en los países de bajos y medianos ingresos que en los países de altos ingresos.

 

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Incremento de las medidas contra el tabaquismo.

Se multiplican las políticas para reducir el tabaquismo

Los lugares libres de humo han aumentado exponencialmente en los últimos años. Foto: OMS

19 de julio, 2017 — Casi 5.000 millones de personas, el 63% de la población mundial, están protegidas por al menos una medida de control de tabaco, revela un estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) dado a conocer este miércoles.

El informe 2017 sobre la epidemia global de tabaco da cuenta de progresos en la implementación de esas políticas, entre ellas gráficos explícitos de advertencia en las cajetillas de cigarrillos, espacios público libres de humo y la prohibición de la publicidad y patrocinio del tabaco, entre otras.

La OMS resaltó que desde 2007 esas restricciones se cuadriplicaron. En esa época solamente 1.000 millones de personas, o el 15% de la población mundial, estaba cubierta por controles de ese tipo.

El organismo de la ONU elogió los avances y subrayó que esas estrategias han ayudado a salvar a millones de personas de una muerte prematura.

No obstante, advierte que la industria del tabaco continúa entorpeciendo las intenciones de los gobiernos para poner en práctica intervenciones efectivas.

La OMS llamó a los gobiernos a incorporar sin más retraso las provisiones de la Convención de la ONU sobre el Control de Tabaco en sus políticas nacionales.

También les insta a reprimir el comercio ilícito, que está contribuyendo a exacerbar la epidemia mundial y tiene graves consecuencias socioeconómicas y para la salud.

Estas estrategias incluyen políticas de control y prevención del uso de esos productos, protección del humo de cigarrillos, advertencias sobre el daño que causa el consumo, reforzar la prohibición de la publicidad, y aumentar los impuestos al tabaco.

Una de cada diez muertes en el mundo es a causa del cigarrillo, pero esto puede cambiar, insistió la OMS.

El consumo de tabaco es la principal causa prevenible de muerte. Se lleva la vida de más de siete millones de personas cada año. Sus costos económicos son también enormes: alcanzan más de 1,4 billones de dólares en gastos de atención médica y pérdida de la productividad.


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Día mundial sin tabaco el 31 de mayo.

La OMS pide que se adopten medidas contra el comercio ilícito de tabaco con motivo del Día Mundial Sin Tabaco

Comunicado de prensa

Acabar con el comercio ilícito de tabaco permitiría a los gobiernos recaudar anualmente US$ 31 000 millones en concepto de impuestos, además de mejorar la salud pública, contribuir a reducir la delincuencia y eliminar una fuente de ingresos importante para la industria tabacalera. Estos son los principales temas del Día Mundial sin Tabaco que se celebrará el 31 de mayo, en el cual la Organización Mundial de la Salud instará a los Estados Miembros a firmar el Protocolo para la eliminación del comercio ilícito de productos de tabaco.

“Este Protocolo ofrece al mundo un instrumento jurídico único para combatir y, a la larga, acabar con una compleja actividad delictiva”, dice la Dra. Margaret Chan, Directora General de la OMS. “De aplicarse plenamente, el Protocolo permitirá llenar las arcas públicas y aumentar el gasto sanitario”.

Hasta la fecha, ocho países han ratificado el Protocolo, cifra que está muy por debajo de los 40 países necesarios para que éste se convierta en un instrumento jurídico internacional. Cuando así sea, entrarán en vigor las disposiciones del Protocolo relativas a la seguridad de la cadena de suministro, el fomento de la cooperación internacional y otras medidas de protección.

El Protocolo es un tratado internacional en sí mismo, negociado por las Partes en el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco (CMCT OMS), que ha sido ratificado por 180 Estados. En virtud de lo dispuesto en su artículo 15, los signatarios se comprometen a eliminar todas las formas de comercio ilícito de productos de tabaco.

El Protocolo exige la adopción de una amplia gama de medidas en relación con la cadena de suministro de tabaco, entre las que cabe mencionar la concesión de licencias a importadores, exportadores y fabricantes de productos de tabaco; el establecimiento de sistemas de seguimiento y localización, y la imposición de sanciones penales a los responsables del comercio ilícito. También criminalizaría la producción ilícita y el contrabando transfronterizo.

“El Protocolo se enfrenta a la resistencia abierta y encubierta de la industria tabacalera”, afirma la Dra. Vera da Costa e Silva, Jefa de la Secretaría del CMCT de la OMS. “Los fabricantes saben que, una vez se haya aplicado, será mucho más difícil que los jóvenes y los pobres caigan en la adicción al tabaco”.

El comercio ilícito de tabaco ofrece estos productos a precios más bajos, principalmente porque se elude el pago de impuestos al Estado mediante el contrabando, la fabricación ilegal o la falsificación. El precio más barato del tabaco incita al consumo a los más jóvenes (quienes suelen tener unos ingresos más bajos) y reduce los ingresos públicos y, por ende, los recursos destinados al desarrollo socioeconómico, sobre todo en los países de ingresos bajos que dependen en gran medida de los impuestos sobre el consumo. Este dinero podría destinarse asimismo a la prestación de servicios públicos, incluida la atención sanitaria.

Si bien la industria tabacalera ha afirmado públicamente que apoya las intervenciones contra el comercio ilícito de productos de tabaco, su comportamiento fuera de la esfera pública ha sido muy distinto. Varios documentos internos de esta industria que han salido a la luz a raíz de causas judiciales demuestran que dicha industria ha promovido activamente el comercio ilícito a nivel mundial. También está tratando de impedir la aplicación de medidas para el control del tabaco, como el aumento de los impuestos o las advertencias sanitarias gráficas, alegando que estas fomentarán el comercio ilícito.

“La salud pública libra una dura batalla contra una despiadada industria”, dice el Dr. Douglas Bettcher, Director del Departamento de la OMS sobre Prevención de las Enfermedades No Transmisibles. “En este Día Mundial Sin Tabaco, la OMS y sus asociados muestran los fines que persigue la industria tabacalera en su afán de lucro, incluso en el mercado negro, y captando a nuevas presas, incluidos niños, para expandir este comercio letal”.

Los responsables de la formulación de políticas deberían reconocer que el comercio ilícito de tabaco agrava la epidemia que representa el tabaco para la salud pública y tiene graves consecuencias en materia de seguridad. La ratificación del Protocolo para la eliminación del comercio ilícito de productos de tabaco es una medida necesaria para combatir estos dos males.

Nota para los redactores

Las enfermedades relacionadas con el tabaco son una de las mayores amenazas para la salud pública que ha tenido que afrontar el mundo. Cada seis segundos, aproximadamente, muere una persona a causa de una enfermedad relacionada con el tabaco, lo que representa casi 6 millones de personas al año. Se estima que, en 2030, esta cifra será de más de 8 millones de personas al año, y que más del 80% de esas muertes prevenibles se registrarán entre personas que viven en países de ingresos bajos o medianos.

El Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco (CMCT OMS) entró en vigor en 2005. Obliga a sus Partes a adoptar paulatinamente una serie de medidas para reducir la demanda y la oferta de productos de tabaco, entre ellas: proteger a las personas contra la exposición al humo del tabaco, acabar con el comercio ilícito, prohibir la publicidad, la promoción y el patrocinio de estos productos, aumentar los impuestos sobre el tabaco y crear un mecanismo de coordinación nacional para el control del tabaco. El Convenio ha sido ratificado por 180 Estados.