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Seminaristas en España actualmente. Datos estadísticos.

España: Un 24% más de seminaristas ordenados sacerdotes

La Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades de España en el marco de la celebración de la Fiesta de San José y el Día del Seminario, dio a conocer el incremento de un 24% más de seminaristas ordenados sacerdotes.

Renato Martinez – Ciudad del Vaticano

“El seminario, misión de todos” es el lema de este año para el Día del Seminario en España, jornada que se celebra el 19 de marzo, solemnidad de San José. En el marco de esta celebración, la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades hace públicos los datos de seminaristas mayores y menores, correspondientes al curso 2018-2019.

Un 24% más de seminaristas ordenados sacerdotes

Según la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades, 135 seminaristas fueron ordenados sacerdotes en 2018, 26 más que en 2017 (109), lo que supone un incremento del 24%. Asimismo, el informe señala que, Madrid es la diócesis con mayor número de ordenaciones, 14. Le siguen Valencia (10); Toledo (8); Sevilla y Alcalá de Henares (7); y Cartagena y Zaragoza (6).

Además, se señala que, en los seminarios mayores hay actualmente 1.203 aspirantes al sacerdocio, 60 menos que en el curso anterior (1.263). En el curso 2018-2019 han ingresado 236 nuevos seminaristas. El número de abandonos ha disminuido de 152 (2017-2018) a 123 (2018-2019), lo que supone cerca del 20% menos.

918 seminaristas menores

Asimismo, la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades señala que, el número total de seminaristas menores en el curso 2018-2019 es de 918 (1.061 el curso pasado). 29 seminaristas menores han pasado este curso del seminario menor al mayor.

“El seminario, misión de todos”

Con el lema: “El seminario, misión de todos”, la Conferencia Episcopal Española quiere poner énfasis en que “todos somos responsables de la pastoral de la llamada” y porque “requiere la participación activa de todos los cristianos como miembros del Cuerpo de Cristo”. En la reflexión teológica pastoral publicada por la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades para esta jornada se destaca la importancia del acompañamiento y de la formación sacerdotal que “es una tarea permanente. Se trata de una necesidad imprescindible e irrenunciable a nuestro ministerio”.

De hecho, la Conferencia Episcopal lleva dos años trabajando en el nuevo “Plan de Formación sacerdotal” para adecuar la formación en los seminarios a las directrices que ha marcado la Congregación para el clero en la Ratio Fundamentalis Institutionis Sacerdotalis. El Don de la vocación presbiteral. También es “misión de todos” rezar por los seminaristas y colaborar en su preparación para el sacerdocio. Dos objetivos que desde el año 1935 se viene promoviendo durante el Día del Seminario.


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Una cuestión en estudio: sacerdotes católicos con hijos.

Tornielli card. Stella hijos sacerdotes bienPapa Francisco y el Card. Beniamino Stella, Prefecto de la Congregación para el Clero  (Vatican Media)

“Hijos de sacerdotes, el criterio a seguir es el bien de los niños”

El Cardenal Beniamino Stella, Prefecto de la Congregación del Clero, explica las directrices del Dicasterio aplicadas en los casos de sacerdotes de rito latino que tienen descendencia

Andrea Tornielli – Ciudad del Vaticano

El tema de los “hijos de los sacerdotes” ha permanecido tabú durante mucho tiempo, con la consecuencia a menudo, especialmente en el pasado, de que estos niños crecían sin tener un padre conocido y reconocido.  Se trata  en todo caso de un problema distinto del enfrentado la semana pasada en el Vaticano, centrado en los abusos cometidos contra menores. En los últimos días, el psicoterapeuta Vincent Doyle, hijo de un sacerdote católico irlandés y fundador de “Coping International” (www.copinginternational.com), una asociación para la defensa de los derechos de los hijos de sacerdotes católicos de todo el mundo, ha estado presente en Roma. Doyle quiere “salir del anonimato” y ayudar psicológicamente a “las muchas personas nacidas de una relación entre una mujer y un sacerdote” en varias partes del mundo. El psicoterapeuta irlandés, en entrevistas recientes en varios medios de comunicación, ha hablado de un documento de la Congregación para el Clero -de hecho, para uso interno, llamado indebidamente “secreto”- sobre la actitud que debe adoptarse en estos casos. La existencia de estas directrices internas, conocidas por el mismo Doyle desde 2017, y el criterio general relativo a la protección de los niños, han sido confirmados por director interino de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Alessandro Gisotti.  Lo hablamos  con el Cardenal Beniamino Stella, Prefecto de la Congregación para el Clero, el Dicasterio que se ocupa de este aspecto de la vida de los sacerdotes.

Eminencia, ¿cuáles son los criterios que guían las decisiones a tomar en el caso de sacerdotes con hijos?

“El Dicasterio ha seguido una práxis desde la época en que el Cardenal Claudio Hummes era Prefecto – desde hace unos diez años – quien  fue el primero en llevar a la atención del Santo Padre, en ese momento Benedicto XVI, los casos de sacerdotes menores de 40 años con descendencia, proponiéndoles que obtuvieran la dispensa sin esperar el cuadragésimo año, tal como lo estipulado por las normas de la época. Tal decisión tenía y tiene como objetivo principal salvaguardar el bien de la descendencia, es decir, el derecho de los hijos a tener a su lado un padre además de una madre. También el Papa Francisco, que ya se había expresado en este sentido como cardenal arzobispo de Buenos Aires durante un diálogo con el rabino Abraham Skorka publicado en el libro “El cielo y la tierra”, fue categórico: la atención prioritaria por parte del sacerdote debe ser hacia la descendencia”.

¿Qué quiere decir con “atención”?

“Por supuesto, no se trata sólo del sustento económico necesario. Lo que debe acompañar el crecimiento de un niño es sobre todo el afecto de los padres, una educación adecuada, de hecho todo lo que implica un ejercicio efectivo y responsable de la paternidad, especialmente en los primeros años de vida”.

¿Puede decirnos en qué consiste el documento interno del que se ha hablado?

Se trata de un texto titulado “Nota relativa a la praxis de la Congregación para el Clero en relación a los clérigos con hijos”, que recoge y sistematiza la práctica vigente desde hace años en el Dicasterio. Como se ha explicado, se trata de una herramienta de trabajo a la que hay que remitirse cuando se produce tal situación, un texto “técnico” para los colaboradores del Dicasterio, por el cual hacerse guiar. Sólo por esta razón no se ha publicado. Consta también que el Sr. Doyle pudo leerlo hace dos años. Este texto suele ser presentado y comentado por la Congregación a las Conferencias Episcopales y a los Obispos, que se ocupan del tema y preguntan cómo proceder.

¿Puede explicar cómo se está comportando hoy el Dicasterio que usted  preside ante estos casos?

“La presencia de los niños en los expedientes relativos a las dispensas sacerdotales ha sido tratada, de hecho, como una causa prácticamente “automática” para una rápida presentación del caso al Santo Padre con el fin de conceder la dispensa misma. Por lo tanto, se están haciendo esfuerzos para que la dispensa de las obligaciones del estado clerical se obtenga en el menor tiempo posible -un par de meses- para que el sacerdote pueda estar disponible junto a su madre en el seguimiento de la prole. Una situación de este tipo se considera “irreversible” y exige que el sacerdote abandone el estado clerical aunque se considere apto para el ministerio. Un cálculo aproximado de las solicitudes de dispensa muestra que alrededor del 80 por ciento de ellas implican la presencia de prole, aunque a menudo concebida tras el abandono del mismo ministerio”.

¿Esta regla se aplica siempre y en todo caso? ¿Se aplica también si los sacerdotes con hijos no quieren pedir la dispensa del ministerio?

“A veces sucede que los Obispos y los Superiores Religiosos presentan la situación de los sacerdotes que no tienen la intención de pedir la dispensa, incluso en presencia de hijos, sobre todo cuando la relación afectiva con la madre ha cesado. En tales casos, desgraciadamente, hay Obispos y Superiores que piensan que, después de haber ayudado económicamente a la descendencia, o después de haber trasladado al sacerdote, el clérigo puede continuar ejerciendo el ministerio.  Las incertidumbres en este asunto, por lo tanto, surgen de la resistencia de los sacerdotes a pedir la dispensa, de la ausencia de una relación afectiva con la mujer y a veces del deseo de algunos Ordinarios de ofrecer al sacerdote arrepentido una nueva oportunidad ministerial. Cuando, según la evaluación del obispo o del superior responsable, la situación exige que el sacerdote asuma las responsabilidades derivadas de la paternidad, pero no quiere pedir la dispensa, el caso se presenta a la Congregación para la dimisión del clérigo del estado clerical. Obviamente, un hijo es siempre un regalo de Dios, no importa cómo haya nacido. La pérdida del estado clerical se da porque la responsabilidad parental crea una serie de obligaciones permanentes que en la legislación de la Iglesia latina no prevén el ejercicio del ministerio sacerdotal”.

¿Esta regla es general y siempre válida o cada caso se trata de manera diferente?

“Obviamente, cada caso debe ser examinado en el mérito y especificidad. Las excepciones son realmente muy raras. Por ejemplo, está el caso de un niño recién nacido, el hijo de un sacerdote, que por determinadas situaciones pasa a formar parte de una familia ya consolidada, en la que otro padre asume con respecto a él el papel de padre. O cuando se trata de sacerdotes con hijos que ya son “maduros”, de 20 a 30 años. Sacerdotes que en su juventud tuvieron acontecimientos afectivos dolorosos y que proporcionaron a sus hijos un acompañamiento económico, moral y espiritual, y que hoy ejercen su ministerio con celo y compromiso, después de haber superado las debilidades afectivas anteriores. En estas situaciones, el Dicasterio no obliga a los Obispos a invitar a los sacerdotes a pedir una dispensa. Estos son, me parece, casos en los que el Dicasterio aconseja un discernimiento más flexible dentro de una práctica y de líneas guías rigorosas para la Congregación”.

¿Qué puede responder a quienes afirman que la presencia de hijos de sacerdotes es un tema para la introducción del celibato opcional para los sacerdotes de la Iglesia latina?

“El hecho de que algunos sacerdotes hayan vivido relaciones y dado a luz a hijos no toca el tema del celibato sacerdotal, que representa un don precioso para la Iglesia latina, sobre cuyo valor siempre actual se han expresado los últimos Papas, desde San Pablo VI hasta el Papa Francisco. Así como la existencia de casos de abandono del techo conyugal y de la prole no toca obviamente el valor siempre actual del matrimonio cristiano. Lo importante es que el sacerdote ante esta realidad sea capaz de comprender cuál es su responsabilidad hacia al hijo: su bien y su cuidado deben estar en el centro de la atención de la Iglesia para que a la  prole no le falte no sólo lo necesario para vivir, sino sobre todo el papel educativo y el afecto de un padre.


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El Papa recomienda a los sacerdotes la alegría de Don Bosco

papa francisco santa marta homilía sacerdotes alegres don boscoEl Papa Francisco celebra la misa en Santa Marta 

Papa en Santa Marta: que los sacerdotes sean alegres como don Bosco

En el día en que la Iglesia celebra a San Juan Bosco, el Papa entrelaza sobre su figura la homilía de la Misa matutina en Casa Santa Marta. Su exhortación es que los sacerdotes no sean funcionarios sino que tengan el valor de tener ojos de hombre y de Dios hacia el pueblo

Debora Donnini – Ciudad del Vaticano

Que los sacerdotes sean alegres y miren con ojos de hombre y con los ojos de Dios, como lo hizo San Juan Bosco. Lo subraya el Papa Francisco en la Misa en la Casa Santa Marta para exhortar a los sacerdotes a hacer lo mismo que Don Bosco, que miraba la realidad con el corazón de un padre y de un maestro. Una mirada que le mostró el camino: vio a esos pobres jóvenes en la calle y se conmovió y entonces pensó en formas para hacerlos madurar. Caminó y lloró con ellos.

Mirar con ojos de hombre y de Dios

Francisco recuerda que el día de su ordenación, la madre, una humilde campesina, “que no había estudiado en la facultad de teología”, le dijo: “Hoy comenzarás a sufrir”. Quería subrayar una realidad, pero también llamar la atención, porque si el hijo se hubiera dado cuenta de que no había sufrimiento, significaba que algo no estaba bien. “Es una profecía de una madre”, una mujer sencilla con un corazón lleno de espíritu. Para un sacerdote, por tanto, el sufrimiento es un signo de que las cosas están bien, pero no para que “haga el faquir”, sino por lo que hizo Don Bosco, que tuvo el valor de mirar la realidad con los ojos de un hombre y con los ojos de Dios. “Él -dice el Papa Francisco- vio en esa época masónica, anticlerical”, de “una aristocracia cerrada, donde los pobres eran realmente los pobres, la brecha, vio a esos jóvenes en las calles y dijo: ‘No puede ser’.

Miró con ojos de hombre, un hombre que también es hermano y padre, y dijo: “¡Pero no, esto no puede ser así! Estos jóvenes quizás acaben con Don Cafasso, en la horca… no, no puede ser así”, y se conmovió como hombre y como hombre empezó a pensar en caminos para hacer crecer a los jóvenes, para hacer madurar a los jóvenes. Caminos humanos. Y entonces, tuvo el valor de mirar con los ojos de Dios e ir ante Dios y decirle: “Pero, déjame ver esto… esto es una injusticia… qué se hace ante esto… Tú creaste a esta gente para una plenitud y ellos viven una verdadera tragedia…”. Y así, mirando la realidad con el amor de un padre – padre y maestro, dice la liturgia de hoy- y mirando a Dios con los ojos de un mendigo pidiendo algo de luz, comienza a trabajar”.

Don Giuseppe Cafasso, de hecho, consoló a los prisioneros en el ochocientos en Turín y a menudo seguía a los condenados a muerte a al patíbulo. Fue un gran amigo de San Juan Bosco.

Un sacerdote disponible

Por tanto, el sacerdote –afirma el Papa- debe tener “estas dos polaridades”: “mirar la realidad con los ojos de hombre” y con “los ojos de Dios”. Y eso significa pasar mucho tiempo frente al tabernáculo.

“El mirar así le hizo ver el camino, porque él no fue con el Catecismo y el Crucifijo solamente, “hagan esto…” Los jóvenes le habrían dicho: “Buenas noches, nos vemos mañana”. No, no: se acercó a ellos, con la  vivacidad que los caracteriza. Los hizo jugar, en grupos, como hermanos…. fue, anduvo con ellos, sintió con ellos, vio con ellos, lloró con ellos y los llevó adelante, así. El sacerdote que mira humanamente a la gente, que siempre está disponible”.

Sacerdotes no son funcionarios

El Papa subraya entonces que los sacerdotes no deben ser funcionarios o empleados que reciben, por ejemplo, “de las 15 a las 17.30”.“Tenemos tantos funcionarios, buenos – prosigue – que hacen su trabajo, como lo deben hacer los funcionarios. Pero el sacerdote no es un funcionario, no puede serlo”. Por tanto, el Papa exhorta a mirar con ojos de hombre y – promete – “llegará a ti aquel sentimiento, aquella sabiduría de entender que son tus hijos, tus hermanos. Y además, tener el valor de ir a luchar, allí: el sacerdote es uno que lucha con Dios”.

El Papa sabe que “siempre existe el riesgo de mirar demasiado lo humano y nada lo divino, o demasiado lo divino y nada lo humano” pero “si no arriesgamos, en la vida no haremos nada”, advierte. Un papá, de hecho, se arriesga por el hijo, un hermano se arriesga por un hermano cuando hay amor. Ciertamente esto causa sufrimiento, comienzan las persecuciones, las habladurías: “este sacerdote está allí, en la calle” con estos chicos mal educados que con la pelota “me rompen el vidrio de la ventana”.

Don Bosco, maestro de la alegría

El Papa agradece a Dios por “habernos dado” a San Juan Bosco, que desde niño comenzó a trabajar, sabía que era ganarse el pan cada día y había entendido qué era la piedad, “cuál era la verdadera verdad”. Este hombre – evidencia concluyendo el Pontífice – tuvo de Dios un gran corazón de padre y de maestro:

“¿Y cuál es la señal de que un sacerdote va bien, mirando la realidad con los ojos de hombre y con los ojos de Dios? La alegría. La alegría. Cuando un sacerdote no encuentra alegría adentro, se detenga inmediatamente y se pregunte por qué. Y la alegría de don Bosco es conocida: es el maestro de la alegría. Porque él hacía gozar a los demás y gozaba él mismo. Y sufría el mismo. Pidamos al Señor, por intercesión de don Bosco, hoy, la gracia de que nuestros sacerdotes sean alegres: alegres porque tienen el verdadero sentido de mirar las cosas de la pastoral, el pueblo de Dios con los ojos de hombre y con los ojos de Dios”.

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El sacerdote y la confesión de sus propios pecados. Homilía del Papa

“Quien olvida los propios pecados se vuelve funcionario del Reino de Dios”

Durante la misa matutina en la Casa Santa Marta, el Papa, que hace 65 años descubrió la propia vocación sacerdotal, habló sobre san Mateo y subrayó la «memoria» de la misericordia de Dios

El Papa en Santa Marta

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Pubblicato il 21/09/2018
Ultima modifica il 21/09/2018 alle ore 12:57
IACOPO SCARAMUZZI
CIUDAD DE VATICANO

 

 

En el aniversario de la propia vocación sacerdotal, el Papa Francisco volvió a reflexionar sobre la figura de san Mateo, publicano convertido, para insistir en la necesidad de «tener memoria de nuestros pecados, la memoria de que el Señor tuvo misericordia de mis pecados y me eligió para ser cristiano, para ser apóstol». Lo hizo durante la misa matutina de hoy, viernes 21 de septiembre, en la Capilla de la Casa Santa Marta, en la que advirtió que «quien olvida sus orígenes y comienza a hacer carrera» al final será simplemente «un funcionario del Reino de Dios».

 

En este día de la memoria litúrgica de San Mateo, de hace 65 años (el 21 de septiembre de 1953), Jorge Mario Bergoglio descubrió la propia vocación sacerdotal, tanto que el lema del Papa Francisco, “Miserando atque eligendo”, es de las homilías de Beda el Venerable, quien, al comentar el episodio evangélico de la vocación de Mateo, escribió: «Vidit ergo lesus publicanum et quia miserando atque eligendo vidit, ait illi Sequere me» («VidVio Jesús a un publicano y, como lo vio con sentimiento de amor, lo eligió; le dijo: “Sígueme”»).

 

Mateo, el republicano, era, pues, un corrupto «porque por dinero traicionaba a la patria. Un traidor de su pueblo: lo peor». Algunos pueden pensar, dijo Francisco, según indicó el sitio Vatican News, que Jesús «no tiene sentido común para elegir a la gente», porque además de Mateo, eligió a muchos otros tomándolos «del lugar más despreciado». Así lo hizo con mujer samaritana y con muchos otros pecadores, constituyéndolos apóstoles.

 

Y luego, en la vida de la Iglesia, muchos cristianos, muchos santos que han sido escogidos de lo más bajo… escogidos de lo más bajo. Esta conciencia que los cristianos debemos tener -de donde fui elegido, de donde yo fui elegida para ser cristiano- debe permanecer a lo largo de toda la vida, permanecer allí y tener la memoria de nuestros pecados, la memoria de que el Señor tuvo misericordia de mis pecados y me eligió para ser cristiano, para ser apóstol.

 

 

El Papa describió entonces la reacción de Mateo a la llamada del Señor: no se vistió de lujo, no empezó a decir a los demás: yo soy el príncipe de los Apóstoles, aquí mando yo. «¡No! Trabajó toda su vida por el Evangelio».

 

Cuando el Apóstol olvida sus orígenes y comienza a hacer carrera, se aleja del Señor y se convierte en un funcionario; eso hace mucho bien, quizás, pero no es un Apóstol. Será incapaz de transmitir a Jesús; será un armador de planes pastorales, de muchas cosas; pero al final, un hombre de negocios. Un hombre de negocios del Reino de Dios, porque olvidó de dónde fue elegido.

 

Por eso, continuó Francisco, es importante la memoria de nuestros orígenes: «Esta memoria debe acompañar la vida del Apóstol y de todo cristiano».

 

En vez de mirarnos a nosotros mismos, sin embargo, somos llevados a mirar a otros, a sus pecados y a hablar de ellos. Una costumbre que hace estar mal. Es mejor acusarse a sí mismo, sugiere el Papa, y recordar de dónde nos eligió el Señor, trayéndonos aquí. El Señor, dice Francisco, cuando elige, elige para algo grande. «Ser cristiano es algo grande, hermoso. Nosotros somos los que nos alejamos y queremos quedarnos a medio camino». A nosotros nos falta generosidad y negociamos con el Señor, pero Él nos espera.

 

A la llamada, Mateo renuncia a su amor, al dinero, para seguir a Jesús. Y, dijo el Papa, invita a los amigos de su grupo a almorzar con él para celebrar al Maestro. Así, en esa mesa se sentó «lo peor de lo peor de la sociedad de la época. Y Jesús con ellos».

 

Y los doctores de la ley se escandalizaron. Llamaron a los discípulos y les dijeron: «¿Por qué hace esto vuestro Maestro con esta gente? Pero, ¡se vuelve impuro!»: comer con un impuro te contagia la impureza, no eres puro. Y Jesús toma la palabra y dice esta tercera palabra: «Vayan y aprendan lo que significa ‘misericordia quiero, y no sacrificios’. La misericordia de Dios busca a todos, perdona a todos. Sólo te pide que digas: ‘Sí, ayúdame’. Eso es todo».

A los que se escandalizan, Jesús les responde que no son los sanos los que necesitan al médico, sino los enfermos y: «Misericordia quiero, y no sacrificios». «Comprender la misericordia del Señor –concluyó Francisco- es un misterio; el misterio más grande, más bello, es el corazón de Dios. Si quieres llegar precisamente al corazón de Dios, toma el camino de la misericordia y déjate tratar con misericordia».


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Datos estadísticos sobre los sacerdotes hoy en el mundo.

Video del Papa: “Acompañar a los sacerdotes en sus momentos difíciles”

El Papa invita a acompañar con amistad a los sacerdotes en su video con la Intención de Oración para julio de 2018. Intención confiada a la Red Mundial de Oración del Papa y video producido por la Agencia La Macchi.

Mireia Bonilla – Ciudad del Vaticano

El Santo Padre hace un llamado “para que los sacerdotes de todo el mundo se sientan acompañados y apoyados en sus tareas” y lo hace través de la nueva edición de “El Video del Papa” de este mes de julio.

¿Qué pide el Papa en el mes de julio?

En el video, Francisco remarca la variedad de actividades que realizan los sacerdotes y el cansancio que muchas de ellas pueden generar: “El cansancio de los sacerdotes… ¿Saben cuántas veces pienso en eso?”.

También insta a ayudar a los sacerdotes en su trabajo: “Recemos juntos para que los sacerdotes que viven con fatiga y en la soledad el trabajo pastoral se sientan ayudados y confortados por la amistad con el Señor y con los hermanos”.

Pero sobre todo pide apoyarlos en las situaciones de soledad: “En esos momentos es bueno que recuerden que la gente quiere a sus pastores, los necesita y confía en ellos”.

Datos estadísticos del número de sacerdotes en el mundo

Una Intención de Oración que recuerda a los 415.656 sacerdotes que hay actualmente en el mundo, según datos del último Anuario Pontificio, de los cuales, el 37,4% se concentran en América, seguida de Europa con el 31,6%, luego Asia con el 15,1%, África con el 13,4% y, por último, Oceanía con el 2,5%. Todos ellos deben desarrollar su trabajo pastoral para alcanzar a los más de 1.200 millones de católicos que se encuentran distribuidos en los cinco continentes.

La Red mundial de Oración difunde las intenciones del Papa

El Santo Padre confía cada mes a la Red Mundial de Oración una intención de oración que expresa sus grandes preocupaciones por la humanidad y por la Iglesia. Su director internacional, el padre Frédéric Fornos SJ, ha expresado a cerca de la intención de este mes que la misión que confía el Señor a sus pastores “implica una total entrega al servicio de los demás y a la misión”. Y se trata de una misión, la cual es “muy exigente” y no es posible “sin una profunda amistad con el Señor, sin oración, y sin el apoyo de una comunidad”.

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Datos estadísticos de sacerdotes y su Ministerio Pastoral


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Filipinas: asesinado otro sacerdote

Asesinan a sacerdote cuando se alistaba para celebrar Misa

Redacción ACI Prensa

 

Foto referencial: Pixabay dominio público

Foto referencial: Pixabay dominio público

 

Desconocidos asesinaron a un sacerdote católico el domingo 10 de junio en Filipinas, mientras estaba junto al altar de su iglesia y se preparaba para celebrar Misa.

Según informa el diario del Vaticano L’Osservatore Romano, el P. Richmond Nilo, de 40 años, estaba junto al altar de la capilla de Nuestra Señora de la Nieve en la ciudad de Zaragoza, provincia de Nueva Ecija, ubicada a unos cien kilómetros al norte de Manila, capital de Filipinas

Los asesinos aún no han sido identificados. Dispararon cuatro veces al sacerdote a través de una ventana de la capilla y luego se dieron a la fuga.

El ataque ocurre menos de una semana después de que otro sacerdote fuera herido en la ciudad de Calambia, provincia de Laguna, ubicada al sur de Manila.

El P. Nilo es el tercer sacerdote católico asesinado en Filipinas desde diciembre de 2017, explicó el presidente de la Conferencia Episcopal del país asiática, Mons. Geolina Valles, quien dijo que el homicidio lo ha dejado “profundamente triste”.

El pasado 29 de abril el P. Mark Ventura, de 37 años, fue asesinado también con arma de fuego tras haber celebrado Misa en la provincia de Cagayan. El 4 de diciembre, el P. Marcelito Paez murió durante un ataque en la ciudad de Jaén en la provincia de Nueva Ecija, tras haber facilitado la liberación de un prisionero político.

L’Osservatore Romano señala que en “los últimos ocho años, desde 2010 hasta la primera mitad de 2018, en el mundo han sido asesinados 125 sacerdotes. Casi la totalidad de ellos ha pagado con su propia vida la opción de querer vivir en medio de los más pobres, débiles e indefensos”.


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Opus Dei: ordenados en Roma 31 nuevos sacerdotes

Fueron ordenados 31 nuevos sacerdotes del Opus Dei, uno es argentino

Lunes 28 May 2018 | 11:36 am

Roma (Italia) (AICA):

El cardenal Robert Sarah, prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, ordenó a 31 sacerdotes de la prelatura del Opus Dei en la basílica romana de San Eugenio.

Los nuevos sacerdotes proceden de 15 países: España 13, Nigeria 3, Filipinas 2, Colombia 2, y uno de la Argentina, Brasil, Uruguay, Venezuela, Costa de Marfil, Kenia, Nigeria, Uganda, Eslovaquia, Francia, Holanda e Italia,

Qué es un sacerdote
“¿Qué es exactamente un sacerdote?”, se preguntó durante la homilía el cardenal Sarah. “La Biblia presenta al sacerdote como el hombre de la Palabra de Dios”, explicó. “El hombre de hoy se dirige al sacerdote buscando a Cristo. Sobre las cuestiones económicas, sociales o políticas puede consultar a muchas otras personas competentes en la materia”. El sacerdote es predicador de la verdad de Cristo: “Habla con caridad y, al mismo tiempo, con verdadera libertad”.

En la Sagrada Escritura, “el sacerdote es también presentado como el hombre del perdón”. “Como el santo Cura de Ars o el Padre Pío, el sacerdote es el apóstol del confesionario, como recordaba hace pocos días el papa Francisco”, dijo.

El cardenal Sarah se refirió al sacerdote como “amigo de Cristo”. Un amigo al que se reconoce de modo especial en la Eucaristía, pues “no existe Eucaristía sin sacerdocio, al igual que no existe sacerdocio sin Eucaristía”. Por eso —añadió— “cada día necesitamos de la Eucaristía para vivir nuestro sacerdocio y para ser audaces mensajeros del Evangelio en medio de los sufrimientos, las dificultades y las hostilidades que nos puedan asediar”.

El cardenal Sarah invitó a los nuevos sacerdotes a buscar la santidad y ser hombres “de profunda vida interior”. Citando a san Josemaría explicó que “el sendero que conduce a la santidad es sendero de oración; y la oración debe prender poco a poco en el alma, como la pequeña semilla que se convertirá más tarde en árbol frondoso”.

El sacerdocio es servicio a la Iglesia y a las almas. “Como han aprendido de san Josemaría y de sus sucesores, sean siempre muy leales al Romano Pontífice, a los obispos, sucesores de los apóstoles, y al Prelado; quieran a los sacerdotes de cada diócesis; rueguen con constancia al Señor que envíe muchos operarios a su mies, que mande muchos sacerdotes santos para apacentar la Iglesia de Dios, que él adquirió con su sangre.

Un argentino
Uno de los nuevos sacerdotes es el argentino Agustín Alfredo Silberberg Muiño, nacido en Córdoba hace 44 años. Hijo de médicos y él mismo doctor en medicina, trabajó como especialista en medicina interna en varios hospitales hasta que decidió estudiar teología. Durante 10 años jugó de manera regular en torneos de rugby. “Dios ha sido muy bueno conmigo. Haber podido ejercer la medicina me ayuda a entender mejor el significado profundo de este nuevo servicio a los demás”, declaró.

Entre los asiáticos está el filipino Alfred Cruz, de 31 años, exalumno de los Hermanos Maristas y de la Universidad de Filipinas. Antes de comenzar sus estudios de preparación para el sacerdocio, trabajó como arquitecto en un estudio llamado “Asian Architects”, y dirigió la labor social del Kapuluan Study Center en la ciudad de Quezón, conducida por universitarios: atención de pobres y enfermos, catequesis para niños desfavorecidos, campos de trabajo, etc.

Uno de los seis nuevos sacerdotes de África es el nigeriano Elobuike Anthony Asogwa, nacido en Enugu en 1986. Estudió ingeniería eléctrica en su país y luego se fue a Europa para estudiar filosofía y teología. Su nombre “Elobuike” significa literalmente “la fuerza del consejo”. Quizá por ello —afirmó— “valoro mucho el consejo, y entiendo que parte de la labor del sacerdote es servir a los demás consolando, acompañando, aconsejando”. Es el segundo sacerdote en la familia: “Tengo un hermano que también es sacerdote diocesano. Nos ayudaremos mutuamente, nos sostendremos con la oración”.

Entre los sacerdotes europeos está el francés Pierre Laffon, que antes de ir a Roma para estudiar, trabajó como consultor de comunicación para varias instituciones. A Pierre le gustaría volver a Francia. Su deseo es comunicar la alegría que da la fe: “La misión del sacerdote es llevar a todos la alegría de Cristo. Como dice el papa Francisco, no podemos tener cara de funeral. Esa alegría la tendré si soy fiel a la misión que el Señor ha elegido para mí”.

Martijn Pouw, nacido en Maastricht (Holanda) en 1977 trabajó como abogado y profesor universitario. Gran aficionado a la bicicleta, comenta el reto de ejercer su futura labor profesional en un país secularizado: “Me ilusiona poder ser un puente; ya el solo hecho de vestir de negro da pie para responder preguntas sobre Dios, el sentido de la vida o la felicidad humana”. Martijn afirma que “dejar la carrera de abogado para ser sacerdote puede sorprender, pero lo he pensado bien, rezado en mi oración y hablado mucho con Dios. El abogado defiende los intereses temporales de su cliente, mientras que el sacerdote se ocupa del interés eterno de la gente, hay una cierta continuidad”.

Otro de los europeos es el farmacéutico andaluz Francisco Javier Fernández Centeno, que dejó el guardapolvo blanco que usaba en su farmacia sevillana para estudiar teología en Roma. Estudió bachillerato en el instituto público San Fulgencio de Écija y, tras los estudios universitarios, trabajó 20 años atendiendo a los clientes de la farmacia y fue unos de los socios fundadores de la Asociación española de Farmacia Social.+ (Fernando Ocáriz)