Loiola XXI

Lugar de encuentro abierto a seguidor@s de S. Ignacio de Loyola esperando construir un mundo mejor


Deja un comentario

Egipto: asesinado un obispo copto.

Egipto, homicidio en monasterio. Asesinado el obispo copto Epifanio

La Iglesia copta ortodoxa habla de “incertidumbres en las circunstancias de la muerte” del abad de San Macario, discípulo de Matta el Meskin, fallecido mientras se dirigía a preparar las oraciones de la mañana. Una muerte con tratos de martirio

Anba Epifanio, obispo copto ortodoxo y abad del monasterio de San Macario el grande

CONDIVIDI
96
0
SCOPRI TOP NEWS
Pubblicato il 30/07/2018
Ultima modifica il 30/07/2018 alle ore 18:14
GIANNI VALENTE
ROMA

Era un hombre de oración y comunión Anba Epifanio, obispo copto ortodoxo y abad del monasterio de San Macario el grande. Celebraba el martirio cristiano como imitación de Cristo y experiencia de victoria, señal de una fe que no se cansaba de pedir al Espíritu Santo el don de la plena comunión “entre nosotros los cristianos”. Ha sido asesinado en su monasterio, al alba, mientras se dirigía a la iglesia para recitar con los demás monjes las oraciones de la mañana. Y su muerte aparece connotada por un rasgo martirial. Todavía más si a asesinarlo no han sido los yihadistas o algún ladrón llegado desde fuera sino alguien –hipótesis inquietante que por el momento no se excluye– que participaba en la vida ordinaria de su comunidad monástica.

 

La Iglesia copta ortodoxa, a través de su portavoz, ha hablado de “incertidumbres entorno a las circunstancias de la muerte de Anba Epifanio”. Su cuerpo ha sido encontrado en un pozo de sangre al alba del domingo 29 de julio, a lo largo del itinerario que esa misma lo debería haber conducido de su dormitorio a la iglesia. Según las reconstrucciones de los medios locales, el obispo habría sido golpeado en la cabeza con un objeto pesado y puntiagudo. En las investigaciones dispuestas por las autoridades judiciales han sido interrogados los miembros de su comunidad monástica para encontrar indicios que ayuden a individuar al autor y el motivo del homicidio. Mientras el Patriarca copto ortodoxo Tawadros II sigue a través de algunos enviados personales el desarrollo del trágico suceso ocurrido en una comunidad monástica que es muy querida por él por tantos motivos.

 

En la historia reciente de la cristiandad copta, el monasterio de San Macario el grande (Dayr Anba Maqar), en la región de Wadi Natrun, no es un lugar cualquiera. A partir de finales de los años sesenta del siglo pasado, ese monasterio se convirtió en el centro de irradiación de la obra espiritual de Matta el-Meskin, una de las figuras más luminosas del renacimiento del monaquismo copo en la segunda mitad del siglo XX, a través de la línea que perpetua la tradición de los ’Padres del Desierto’. Sus relaciones con la jerarquía de la Iglesia copta y sobre todo con el Patriarca Shenuda III fueron complicadas y a momentos conflictivas, precisamente en los años en los que el renacimiento del movimiento monástico en Egipto se convertía en un instrumento para descubrir el tesoro de la fe, salvaguardado durante siglos de la dominación musulmana.

 

Desde su llegada a Dayr Anba Maqar, Matta el-Meskin había sabido dar vida de nuevo al monasterio, había atraído numerosos discípulos. El monje –como ha recordado el estudioso Alberto Elli en su intervención durante el Convenio de la Comunidad de Bose dedicado a Matta el Meskin en mayo de 2016– “había comenzado a conducir una propia acción ecuménica desligada de la del patriarca Shenuda III. Por ejemplo, Matta el-Meskin había adoptado una actitud conciliadora sobre la cuestión del Filioque”. En consecuencia, papa Shenuda había prohibido vender en las librerias parroquiales las obras de Matta el-Meskin.

 

También Epifanio –como el actual patriarca Tawadros II– había sido influenciado durante su formación por la figura de Matta el Meskin. En ciertas resistencias suscitadas por el magisterio espiritual de Tawadros se encuentra todavía rastro de los contrastes que opusieron Matta el Meskin al patriarca Shenuda. 64 años, nacido en Tanta, licenciado en Medicina, Anba Epifanio entró en el monasterio en 1984 y fue ordenado sacerdote en 2002. Los monjes del monasterio lo eligieron como abate en febrero de 2013, menos de tres meses después de que Tawadros II se convirtiera en patriarca. Del nuevo patriarca, Epifanio había recibido la petición de continuar la obra para llevar el monasterio de San Macario a su antiguo esplendor.

 

Su mensaje durante el Convenio ecuménico de espiritualidad ortodoxa organizado por la Comunidad monástica de Bose sobre “Martirio y comunión”, en septiembre de 2017, había ofrecido una contribución importante para desmarcarse de los malentendidos difundidos a propósito, de manera cada vez más vergonzosa, sobre la naturaleza y las dinámicas propias e incomparables del martirio cristiano: “El martirio en la Iglesia copta –recordó Anba Epifanio– es una realidad viva que nunca se ha interrumpido en el curso de la historia. Pensábamos que, con el progreso tecnológico, la globalización de los medios modernos de comunicación, la lucha de los pueblos y las naciones por una vida mejor y la difusión de los derechos humanos, el fenómeno del martirio desaparecería y quedaría relegado al pasado. Sin embargo nuestra Iglesia continúa ofreciendo nuevos mártires todos

Anuncios


Deja un comentario

Ha fallecido José M. Setien, obispo emérito de San Sebastián.

Jose Mª Setien, Obispo Emérito

Bookmark and Share  Whatsapp

José María Setien

 

Don José María SETIEN ALBERRO nació en Hernani el 18 de marzo de 1928. Realizó sus estudios eclesiásticos en el Seminario de Vitoria y en la Universidad Gregoriana de Roma, donde se licenció en Sagrada Teología y obtuvo el doctorado de Derecho Canónico.

Fue ordenado sacerdote el 29 de junio de 1951. En octubre de 1955 fue designado profesor de Teología Moral en el Seminario de Vitoria y a partir de 1960 fue Profesor en la Universidad Pontificia de Salamanca, tanto en la Facultad de Derecho Canónico como en la de Teología, de la que fue Decano.

Durante su estancia en Vitoria desempeño el cargo de Director Espiritual en el Seminario. Fue también Rector del Colegio El Salvador, para vocaciones tardías, en Salamanca. Posteriormente fue Vicario para la Pastoral de la diócesis de Santander, durante algún tiempo.

El 26 de septiembre de 1972 fue nombrado Obispo Titular de Zama Minor y Auxiliar de San Sebastián, siendo consagrado Obispo por el mismo Don Jacinto Argaya en la S.I. Catedral del Buen Pastor de San Sebastián, el 28 de octubre del mismo año.

Desde el 17 de febrero de 1979 hasta el 13 de enero del 2000 fue Obispo de San Sebastián.

El 23 de diciembre de 2003 la Excelentísima Diputación Foral de Guipúzcoa le concedió la distinción «Gipuzkoako Urrezko domina» por la labor realizada en pro de la verdad y los derechos humanos.


Deja un comentario

El foro de curas de Bizkaia sobre el posible nombramiento de un obispo auxiliar

Mario Iceta, obispo de Bilbao

Subrayamos, en particular, la necesidad de realizar, previamente a cualquier decisión, un estudio de la situación y necesidades de nuestra diócesis

El foro de curas de Bizkaia pide a monseñor Iceta que, antes de pedir al Papa un nuevo obispo auxiliar, se haga “un estudio de la situación y necesidades de la diócesis”, asi como la consulta y el discernimiento de los órganos de corresponsabilidad diocesanos. De ser necesario el auxiliar, los curas piden que se active “un procedimiento de paricipación” corresponsable y transparente “tanto sobre el perfil como sobre las propuestas de los posibles candidatos”.

Texto íntegro del comunicado de los curas

Reunido el foro de curas de Bizkaia para tratar el posible nombramiento, anunciado en su día por D. Mario Iceta, de un obispo auxiliar para nuestra diócesis, nos vemos en la obligación de dar a conocer los siguientes puntos:

1º.- Nos ratificamos en la Nota publicada el pasado 13 de abril por la Comisión Permanente de nuestro Foro, en todos y en cada uno de sus puntos.

2º.- Subrayamos, en particular, la necesidad de realizar, previamente a cualquier decisión, un estudio de la situación y necesidades de nuestra diócesis, así como el subsiguiente discernimiento en los órganos de corresponsabilidad (particularmente, en el Consejo Pastoral Diocesano y en el Consejo del Presbiterio) sobre la conveniencia o no de nombrar un obispo auxiliar.

3º.- Entendemos que en tal estudio de situación y necesidades tendría que haber un apartado específicamente dedicado a evaluar las tareas propias y las dedicaciones a las mismas que desempeña D. Mario Iceta como obispo al que se le ha encomendado presidir esta diócesis.

4º.- En caso de que el resultado del discernimiento recomendase nombrar un obispo auxiliar, habría que activar un procedimiento de participación que, además de corresponsable, fuera inequívocamente transparente tanto en la determinación del perfil que se considere procedente como en las propuestas de posibles candidatos.

5º.- Obviar o dar por hecho estos primeros y elementales pasos, y solicitar posibles nombres de candidatos, deslegitimaría todas las decisiones que se pudieran adoptar posteriormente y cargaría de razones a quienes sostienen que nos encontramos de nuevo ante otro obispo impuesto a esta diócesis por motivos e intereses ocultos.



Deja un comentario

Nuevo arzobispo para Ciudad de Mexico.

México: Carlos Aguiar Retes es el nuevo cardenal primado

El Papa Francisco designó hoy al arzobispo de Tlalnepantla como nuevo arzobispo de la Ciudad de México. Se abre una nueva época en la Iglesia mexicana, que debe dejar atrás “respuestas del pasado” como advirtió, hace unos días, el nuncio apostólico Franco Coppola

México: Carlos Aguiar Retes es el nuevo cardenal primado

237
1
Pubblicato il 07/12/2017
Ultima modifica il 07/12/2017 alle ore 11:42
ANDRÉS BELTRAMO ÁLVAREZ
CIUDAD DEL VATICANO

Carlos Aguiar Retes es el nuevo arzobispo de la Ciudad de México. Viejo conocido de Jorge Mario Bergoglio, guiará los destinos de una de las diócesis con mayor número de fieles católicos en Latinoamérica. Su nombramiento, oficializado este jueves por el Vaticano, abre una nueva época en la Iglesia del país. Se acaba así el largo episcopado de Norberto Rivera Carrera, un pastor que siempre despertó filias y fobias.

 

Finalmente, el Papa no concedió la ansiada prórroga al cardenal Rivera. Es común que, si el arzobispo saliente está bien de salud a los 75 años, se lo confirme en el cargo “donec aliter provideatur” (hasta que no se provea otra cosa). Una prerrogativa exclusiva del pontífice. En su momento, Benedicto XVI concedió al cardenal Juan Sandoval Iñiguez, arzobispo emérito de Guadalajara, casi cuatro años más de permanencia.

 

Rivera Carrera cumplió 75 el pasado 6 de junio. Ese día entregó su carta de renuncia en la nunciatura de la Ciudad de México, como lo marca la ley fundamental de la Iglesia (el Código de Derecho Canónico). De inmediato se especuló con su salida, pero esos rumores no se confirmaron. Exactamente seis meses después, el Vaticano anunció el cambio con un boletín oficial, difundido al mediodía de este jueves.

 

El texto anunció, por un lado, la aceptación a la renuncia a Rivera y, por otro, el nombramiento de Aguiar Retes. Obispo de larga trayectoria. Fino diplomático y pastor con iniciativa, el nuevo arzobispo primado nació en Tepic, Nayarit, el 9 de enero de 1950. Desde muy pequeño ingresó a la vida religiosa. Estudió filosofía en el seminario de su diócesis y teología en Montezuma (Estados Unidos) primero, y Tula (México) después.

 

Ordenado sacerdote el 22 de abril de 1973, estudió sagradas escrituras en el Pontificio Instituto Bíblico de Roma. Entre 1978 y 1991 se desempeñó como rector del Seminario de Tepic. Presidió la Organización de Seminarios Mexicanos. Tras pasar otro periodo en Roma, en 1997 fue designado por el Papa Juan Pablo II como el tercer obispo de Texcoco, diócesis ubicada en el Estado de México. El 23 de mayo del año 2000 sucedió a otro obispo mexicano, Felipe Arizmendi, como secretario general del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam).

 

Entonces inició una meteórica carrera eclesiástica, tanto en el máximo órgano de representación episcopal latinoamericano, cuanto en la Conferencia del Episcopado Mexicano. Entre 2003 y 2007 fungió como primer vicepresidente del Celam, como presidente del Departamento de Comunión Eclesial y Diálogo (2007-2011), y como presidente del Consejo entre 2011 y 2015.

 

Alternó esas responsabilidades con otros destacados puestos en la CEM. Fue secretario general (2004-2006) y presidente por dos periodos (2007-2009 y 2009-2012). Ya en 2007, Benedicto XVI lo había designado como miembro del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso del Vaticano y en 2009 como arzobispo de Tlalnepantla. Pero hacia el final del pontificado de Joseph Ratzinger su estrella pareció apagarse.

 

Como presidente de la CEM quedó en medio de un fuego cruzado por la postura de la Iglesia mexicana con respecto a una reforma constitucional sobre libertad religiosa. Una diferencia de posturas con el entonces todavía arzobispo de Guadalajara, Sandoval Iñiguez, afectó sus chances (que entonces eran reales) de convertirse en su sucesor en 2011. Algo similar ocurrió con la Arquidiócesis de Monterrey, cuyo relevo tuvo lugar el 3 de octubre de 2012. Aguiar Retes era considerado un fuerte candidato, pero el Papa finalmente designó a Rogelio Cabrera López.

 

Las cosas cambiaron con la elección del Papa Francisco. Ambos se conocían de los trabajos vinculados al Celam. En 2007, cuando tuvo lugar la Conferencia General del Episcopado Latinoamericano en Aparecida, Brasil, el prelado mexicano era vicepresidente de ese organismo y Jorge Mario Bergoglio, entonces arzobispo de Buenos Aires, fue elegido como presidente de la Comisión de Redacción del documento final.

 

Así, el 19 de noviembre de 2016, Francisco lo creó cardenal durante un Consistorio Ordinario Público. Lo eligió, incluso, por encima del arzobispo de Monterrey, una histórica sede cardenalicia. Ese mismo día, antes de la ceremonia en la Basílica de San Pedro, el Papa lo llamó para saludarle y le dijo, simplemente: “Es por todo lo que has hecho en la Iglesia”. Poco después lo integró a la Pontificia Comisión para América Latina.

 

El nombramiento de este día marca el ocaso del largo periodo de Norberto Rivera Carrera al frente de la Iglesia de la Ciudad de México. Nacido el 6 de junio de 1942 en el Estado de Durango, el 5 de noviembre de 1985 fue elegido como obispo de Tehuacán. Una década después, el 13 de junio de 1995, se convirtió en el arzobispo primado. En enero de 1998, Juan Pablo II lo creó cardenal.

 

Miembro de diversos organismos de la Curia Romana, entre otros las congregaciones para el Clero y para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos, su figura generó encendidas polémicas. Recibió muchas críticas por su pública vinculación y defensa del fundador de los Legionarios de Cristo, culpable de abusos sexuales contra menores, de haber procreado hijos con varias mujeres y otros actos inmorales. En 2006, cuando el Vaticano condenó públicamente al retiro a Marcial Maciel Degollado, Rivera prefirió no pronunciarse.

 

Ha sido cuestionado (e incluso acusado ante la justicia) por su gestión a varios casos de abusos sexuales a menores. También recibió críticas por sus relaciones de amistad con empresarios y hombres del poder. Al mismo tiempo, cuenta con fervientes defensores entre el clero de su arquidiócesis, quienes responden con convicción las acusaciones y los señalamientos.

 

Su salida de escena marca definitivamente el fin de una Iglesia mexicana dividida por una “geometría” que se debatía entre el “club de Roma” y el “club de Ginebra”. Caricatura de una separación eclesiástica más propia de la década de los 90 del siglo pasado. Ahora, el desafío es adherir de lleno a una renovación, siguiendo el camino trazado por Francisco.

 

Pocos días atrás, durante su visita a Torreón, el nuncio apostólico Franco Coppola advirtió: “Hablar o apuntar el dedo hacia los que se portan mal es olvidarnos del fruto de lo que hemos hecho o no hemos hecho nosotros. La Iglesia aquí en México, se encuentra atrasada y ha seguido dando respuestas que eran válidas en el siglo pasado, sin darse cuenta que el tiempo ha caminado”.

 

Ya lo había dicho el Papa, durante su histórico discurso ante los obispos en la catedral de la Ciudad de México durante su viaje al país en febrero de 2016: “En las miradas de ustedes, el pueblo mexicano tiene el derecho de encontrar las huellas de quienes han visto al señor. Esto es lo esencial. No pierdan tiempo y energías en las cosas secundarias, en las habladurías e intrigas, en vanos proyectos de carrera, en vacíos planes de hegemonía, en infecundos clubs de intereses o de consorterías. No se dejen arrastrar por las murmuraciones y las maledicencias. Introduzcan a sus sacerdotes en esta comprensión del sagrado ministerio. A nosotros, ministros de Dios, basta la gracia de beber el cáliz del señor, el don de custodiar la parte de su heredad que se nos ha confiado, aunque seamos inexpertos administradores. Dejemos al padre asignarnos el puesto que nos tiene preparado”.


Deja un comentario

Consejos del Papa a los nuevos obispos

“El obispo no es un padre-patrón, que se deje aconsejar por los demás”

El Papa recibió a 114 obispos recién nombrados: «No se dejen aprisionar por la nostalgia de tener una sola respuesta para todos los casos. Esto calma el ansia de prestación, pero deja “áridas” las vidas que necesitan la gracia»

El Papa Francisco con un grupo de obispos

139
1
Pubblicato il 14/09/2017
Ultima modifica il 14/09/2017 alle ore 13:46
SALVATORE CERNUZIO
CIUDAD DEL VATICANO

«¿Este es el Concilio Vaticano III?». El Papa Francisco comenzó con una broma la audiencia en la Sala Clementina a los 114 obispos nombrados durante el último año, que concluyen hoy su peregrinaje en Roma. Después, entre metáforas y citas (de san Pablo y de Doroteo de Gaza, de Santo Tomás de Aquino y de San Agustín), les recordó las «responsabilidades» que este ministerio fundamental implica, poniéndolos en guardia frente a las tentaciones que afectan la «gracia» de ser llamados por Dios a guiar un rebaño.

 

Antes que nada la tentación del «inmovilidad», del «siempre se ha hecho así» y del «tomemos tiempo». El «antídoto» a esta «rigidez» es un sano discernimiento, personal, espiritual, pastoral, porque ayuda a comprender que «las mismas soluciones no son válidas en todas partes» y que no hay que «resignarse a la repetición del pasado», sino «tener la valentía de preguntarse si las propuestas de ayer todavía son evangélicamente válidas». «No se dejen aprisionar por la nostalgia de poder tener una sola respuesta que aplicar a todos los casos. Esto tal vez calmaría nuestra ansia de prestación, pero dejaría relegadas a los márgenes y “áridas” las vidas que necesitan ser regadas por la gracia que custodiamos», advirtió Bergoglio.

 

Cada obispo, prosiguió, debe «vivir el propio discernimiento de pastor como miembro del pueblo de Dios, en una dinámica siempre eclesial, al servicio de la “koinonía”». El obispo, de hecho, «no es el “padre-patrón”». Y su «misión» no consiste en «aportar ideas y proyectos propios, ni soluciones abstractamente pensadas por quienes consideran a la Iglesia un huerto de su casa», sino ofrecer «humildemente, sin protagonismos o narcisismos», el propio testimonio concreto de «unión con Dios, sirviendo el Evangelio que debe ser cultivado y ayudado a que crezca en esa situación específica».

 

Por ello Francisco recomendó una «delicadeza especial con la cultura y la religiosidad del pueblo», que «no son algo que hay que tolerar, o meros instrumentos que manejar», ni mucho menos «una “cenicienta” que siempre hay que mantener oculta porque es indigna de acceder al salón noble de los conciertos y de las razones superiores de la fe». Por el contrario, hay que cuidarlas y dialogar con ellas, «porque, además de constituir un substrato que custodia la auto-comprensión de la gente, son un verdadero sujeto de evangelización, del cual vuestro discernimiento no puede prescindir».

 

Discernimiento que en lo concreto se traduce en «humildad y obediencia». «Humildad con respecto a los propios proyectos», explicó Bergoglio; «obediencia con respecto al Evangelio, criterio último; al Magisterio, que lo custodia; a las normas de la Iglesia universal, que lo sirven; y a la situación concreta de las personas, para las cuales no se quiere nada más que sacar del tesoro de la Iglesia lo que sea más fecundo para el hoy de su salvación».

 

En estos tiempos, paradójicamente marcados por un sentido de auto-referencialidad, que proclama terminado el tiempo de los maestros, el ser humano continúa «en la soledad» «gritando la necesidad de ser ayudado para afrontar las dramáticas cuestiones que lo asaltan, ser paternalmente guiado en el recorrido nada obvio de su desafío, ser iniciado en el misterio de la propia búsqueda de vida y de felicidad».

 

Pero «solamente quien es guiado por Dios tiene título y autoridad para ser propuesto como guía para los otros», afirmó el Pontífice. «Puede amaestrar y hacer crecer en el discernimiento solamente quien tiene confianza con este maestro interior que, como una brújula, ofrece los criterios para distinguir, para sí y para los otros, los tiempos de Dios y de su gracia».

 

Por ello, el obispo «no puede dar por descontada la posesión de un don tan alto y trascendental, como si fuera un derecho adquirido, sin decaer en un ministerio privo de fecundidad». El primer paso es aferrarse a la oración, instaurar una relación «íntima» con Dios: es necesario «implorarlo constantemente», dijo el Papa, como «condición primaria para iluminar cualquier sabiduría humana, existencial, psicológica, sociológica, moral de la que podamos servirnos en la tarea de discernir las vías de Dios para la salvación de aquellos que nos han sido encomendados». «Sin esta gracia no nos volveremos buenos meteorólogos de lo que se pueda apreciar “en el aspecto del cielo y de la tierra”, sino que tampoco seremos incapaces de “valorar el tiempo de Dios”».

 

Francisco recordó también que «el discernimiento del obispo siempre es una acción comunitaria que no prescinde de la riqueza de la opinión de sus presbíteros y diáconos, del pueblo de Dios y de todos los que puedan ofrecerle una contribución útil, incluso mediante aportes concretos y no meramente formales»: Como decía Doroteo de Gaza, «cuando no se tiene en cuenta al hermano y nos consideramos superiores, acabamos por enorgullecerse incluso contra Dios mismo».

 

Es por ello que es bueno instaurar un «diálogo sereno», sin el «miedo de compartir, y a veces modificar, el propio discernimiento con los demás». Con los hermanos en el episcopado, a los cuales el obispo está unido «sacramentalmente»; con los propios sacerdotes, de los cuales «es garante de esa unidad que no se impone con la fuerza, sino que se entreteje con la paciencia y la sabiduría de un artesano»; con los fieles laicos, porque «ellos conservan el “olfato” de la verdadera infalibilidad de la fe que reside en la Iglesia».

 

Este es el camino que hay que seguir, y la historia lo demuestra mediante la experiencia de grandes pastores que «han sabido dialogar con tal depósito presente en el corazón y en la conciencia de los fieles y que no raramente, han sido sostenidos por ellos». Porque, sin este intercambio, «la fe de los más cultos puede degenerar en indiferencia y la de los más humildes en superstición», advirtió el Papa.

 

Bergoglio los invitó a todos a «cultivar una actitud de escucha, creciendo den la libertad de renunciar al propio punto de vista (cuando se revela parcial e insuficiente), para asumir el de Dios». Y también a no «dejarse condicionar por ojos ajenos», sino más bien comprometerse «para conocer con ojos propios los lugares y a las personas, la “tradición” espiritual y cultural de la diócesis que les han encomendado».

 

«Acuérdense —dijo el Papa Francisco— de que Dios ya estaba presente en sus diócesis cuando ustedes llegaron y seguirá estando cuando ustedes se hayan ido. Y, al final, todos seremos medidos no con respecto a la contabilidad de nuestras obras, sino con el crecimiento de la obra de Dios en el corazón del rebaño que custodiamos en nombre del “Pastor y custodio de nuestras almas”».

 

El Pontífice concluyó exhortando a los obispos recién nombrados a «crecer en un discernimiento encarnado e incluyente», porque «la actividad de discernir no está reservada a los sabios, a los perspicaces y a los perfectos», sino que debe ponerse en diálogo «con el conocimiento de los fiele» pues «debe ser formada y no sustituida», «en un proceso de acompañamiento paciente y valiente». Trasmitir la «verdad de Dios» a los fieles no es proclamar obviedades, sino introducir «a la experiencia de Dios que salva sosteniendo y guiando los pasos posibles que hay que dar», explicó el Papa.

 

El objetivo es hacer que madure «la capacidad de cada uno: fieles, familias, presbíteros, comunidades y sociedades»: todos están «llamados a progresar en la libertad de elegir y realizar el bien que Dios quiere», afirmó Bergoglio, en un proceso «siempre abierto y necesario, que puede ser completado y enriquecido» y que «no se reduce a la repetición de fórmulas que “como las nubes altas que mandan poca lluvia” al hombre concreto, que a menudo está inmerso en una realidad irreducible a lo blanco o negro».

 

Una vez más, el obispo de Roma pidió a los pastores que penetren «en los pliegues de lo real y tener en cuenta sus matices para hacer que surja todo lo que Dios quiere realizar en cada momento». Hay que «educarse a la paciencia de Dios y a sus tiempos, que nunca son los nuestros», recomendó. «A nosotros nos espera, cotidianamente, acoger de Dios la esperanza que nos salva de cualquier abstracción, porque nos permite descubrir la gracia oculta en el presente sin perder de vista» su «plan de amor». Plan que es mucho más grande que nosotros.


Deja un comentario

Entrevista con el Card. Cupich de Chicago (USA)

Face to faith with Chicago Cardinal Blase Cupich

web-RNS-ASSISI-CUPICHf.jpg

Chicago Cardinal Blase Cupich leads Mass in Italy in November 2016. (Photo courtesy of Catholic Extension Society/Rich Kalonick)

The first time he had an opportunity to reshape the Catholic hierarchy in the United States, Pope Francis turned to an obscure bishop in Spokane, Wash., and in 2014 made him archbishop of Chicago, the third-largest diocese in the country, with about 2.3 million Catholics.

Francis famously said that he was looking for shepherds who smell like their sheep, and he found that in Blase Cupich.

In a recent “Face to Faith” podcast interview with Cupich, we get a window into the mind of the man that Pope Francis made a cardinal in 2016. (Excerpts that follow have been edited for length and clarity.)

 

 

Like any good journalist, interviewer Bob Herguth attempted to get the cardinal on the record on controversial issues like how many parishes and schools was he going to close, what he thinks of President Trump and how was he going to deal with the Chicago political machine.

What comes across in the interviews is a calm, happy and open person who is not trying to impose his views on others but wants to listen and work with people of various views.

“I take time to be with people,” he said, “and I learn a lot.” This appears to come naturally to him. “I enjoy people,” he concluded. “I like what I do.”

NCR-Podcast.jpg
Season 2 of our podcast is here! Listen to the current episode

When asked about parish closings, he said that the decisions were not going to be made simply on the basis of finances or personnel, although those would have to be part of the mix.

“For me, the real goal is how do we make vibrant and vital faith communities that are sustainable for the long run.” He wants people and parishes focused on the threefold task of “making disciples, building communities and inspiring witness so people live their faith in the world.”

But there is no prearranged plan; rather, he is asking the parishes to consider the situation and come up with a plan that he would have to approve. This may involve parishes cooperating in ways that they have not before. He is looking for new approaches, not simply preserving the status quo.

In talking about people who don’t go to church anymore, he was not condemnatory but acknowledged that people have “many more options with their free time. A lot of people are exhausted from having one or two jobs and caring for children.” He noted that participation in all volunteer organizations is down.

“At the same time, people do have faith issues. Do the communities that have been a part of their own family history continue to nourish them today?” He continued: “People are looking for a way in which their spiritual life can be deepened. They are finding it in some of our Catholic parishes and sometimes not in others, and that opens the door for them to go elsewhere.”

In response to a question about Trump, he diplomatically responded, “I like to talk about issues rather than people.”

“We live in a democracy, and we get the leaders we deserve, because we elect them,” he said. Rather than complaining about leaders, he would like to see people get involved in the process. “We still have very low voter turnout, very low participation in the political realm by people. If people don’t like their leaders, they should become involved in the process.”

With regard to local politicians, he wants to help people trust and talk to each other. “We see a polarization, not just here in Chicago, but nationwide among the population, not just politicians.” He wants to be an instrument for bringing people together. “I want to be a partner with business, labor, civic leaders, foundations, other churches so that we can work together. … If I can talk to all of these people and have something in common, maybe I can get them to see that they also have something in common with each other when we come together.”

thumbRNS-POPE-CUPICH090315a.jpg

Chicago Archbishop Blase Cupich, shown with Pope Francis in Rome on Sept. 2, 2015, has called for tough gun control laws. (Photo courtesy of Catholic Extension Society/Rich Kalonick)

When asked about Springfield Bishop Thomas Paprocki’s decree banning funerals for those involved in gay marriage, Cupich said that was not the policy in Chicago.

What about Mafia funerals, asked Herguth. Cupich explained that funerals are not about honoring the deceased but about comforting the families of the departed. For a notorious person who has done great harm to the community, the proper response could be a simple, private ceremony that did not glorify his life. But “comforting those who mourn is an important work of the church,” he said.

When asked if he missed parish work, he described walking to work every day. “I don’t think a day goes by that somebody doesn’t stop me in the street and say hello, ask me to pray for them. I take time to talk to them,” he said. “So, while I don’t have a given parish with boundaries, I do have a parish in terms of the people that I meet through my own pastoral ministry.”

He spoke of a young woman he met the day before who was having trouble getting through her last year at Loyola University. He encouraged her, “The Lord’s grace has gotten you to this point; he is not going to abandon you now.” On the other hand, “Sometimes people just want a selfie, and that’s fine too.”

thumb-CHICAGO-PEACE.jpg

Cardinal Blase Cupich led the Good Friday Walk for Peace on April 14 through Chicago’s Englewood neighborhood, a community that has been scarred by gun violence. (RNS photo by Emily McFarlan Miller)

Cupich’s response to the last question was perhaps most revelatory. “What do you say to people who have doubts about the existence of God or whatever it is?”

Since he sees faith as a gift from God, “when people are struggling or feel they have no faith at all, I shouldn’t say, ‘Well, it is their fault.’” Rather, what he says to them is: “There is still a hunger in your life for more. There always is. Be in touch with that, and be the best person you can be.”

He went on to recall that “some of the greatest Christians I know are people who don’t actually have a faith system that they believe in, but in their activity, in the way they conduct themselves, there is a goodness there.” What he tries to do is encourage that. “How God allows that to mature with his own way, that is up to God. I learn from people who say they don’t believe and yet are very good people.”

Yes, this is a man who likes people and enjoys his work.

webRNS-CUPICH-CHICAGO1-040417.jpg

Cardinal Blase Cupich speaks at the announcement of an anti-violence initiative led by the Archdiocese of Chicago on April 4. (RNS photo by Tom Gallagher)

[Jesuit Fr. Thomas Reese is a columnist for Religion News Service and author of Inside the Vatican: The Politics and Organization of the Catholic Church.]

Editor’s note: Sign up to receive free newsletters , and we will notify you when new columns by Fr. Reese are out.


Deja un comentario

Camerún: profanación de la tumba de un Obispo

  CAMERÚN – Profanan la tumba de Mons. Bala en la catedral de Bafia

Yaoundé – “Se ha producido un claro acto de profanación en la Catedral de Bafia en la noche entre el domingo 27 y el lunes 28 de agosto. Se han encontrado rastros de sangre en la catedral”, ha afirmado Su Exc. Mons. Sosthène Léopold Bayemi Matjei, obispo de la cercana diócesis de Obala, que ha sido enviado al lugar por Su Exc. Kome Abraham, obispo de Bafang y Administrador Apostólico de Bafia.
Los restos de sangre estaban sobre la tumba de Su Exc. Mons. Jean Marie Benoît Bala, obispo de Bafia, cuyo cuerpo fue hallado son vida en el río Sanaga, el 2 de junio. Según la Conferencia Episcopal local Mons. Bala fue asesinado mientras que las autoridades afirman que se ha tratado de un suicidio .Después de la profanación, se ha decidido cerrar la catedral de San Sebastián al público, que sólo será reabierta después de la purificación del lugar. “La catedral está cerrada al culto público hasta que se celebre un rito penitencial según lo prescrito por el Código y el rito litúrgico”, ha declarado Mons. Sosthène Bayemi.