Loiola XXI

Lugar de encuentro abierto a seguidor@s de S. Ignacio de Loyola esperando construir un mundo mejor


Deja un comentario

Se celebra el año de Diego Pantoja, jesuita misionero en China hace 400 años.

La inauguración en España del Año Diego de Pantoja que tuvo lugar hoy en Madrid, en la sede del Instituto Cervantes, puso de manifiesto el interés que esta efeméride -el 400 aniversario de su muerte- ha despertado en historiadores y humanistas chinos y españoles y que servirá de impulso a la reivindicación de su figura como pionero de las relaciones entre ambos países.

Los numerosos cargos institucionales internacionales que tomaron la palabra -secretario de Estado de cooperación Internacional, director de la Casa Asia, directores de los Institutos Cervantes de España y Pekín, director del Instituto Confucio, Vicepresidente de la Asociación española de estados del Pacífico…- -destacaron la labor de inculturación de este misionero jesuita. El hecho de que lograra integrarse completamente en la sociedad china, trabajando en sus instituciones, dibujando un mapamundi junto con Mateo Ricci SJ por encargo del emperador, reformando el calendario chino y escribiendo obras en este idioma le convierten en un “perspicaz observador de la sociedad china, que contribuyó a la interacción de las dos civilizaciones, algo que influyó en el desarrollo de la religión, el arte y la China de entonces y en la del futuro”. Esa manera de inculturarse constituye hoy también un ejemplo para el avance en las relaciones entre ambas culturas.

La difusión de su figura también será patrocinada por el ayuntamiento del municipio que le vio nacer, Valdemoro, y así su acalde anunció ayer que en unos días una de las glorietas de entrada al mismo se llamará “Glorieta de Diego de Pantoja” para salvar la deuda histórica que la localidad – que también va a implementar numerosos actos en este aniversario- tenía contraída con el jesuita.

Puerta entre dos culturas

El momento central del acto fue una mesa redonda entre los profesores, Ignacio (Tachi) Ramos Riera SJ, del Beijing Center for Chinese y Ye Nong, de la Universidad de Jinan. Ramos describió la belleza de la labor de Diego Pantoja al que definió como persona singular que se distingue por sus tres necesidades, la de pertenencia, la de dar fruto y la de interioridad. En palabras de Ramos Riera esas tres necesidades se integran en Pantoja en sus raíces castellanas, en su tronco de los valores humanistas de la Compañía de Jesús y en el fruto distribuido en las distintas ramas chinas que dejó crecer con su labor. Le describió como “aprendiz aventajado de Mateo Ricci, que promovió un modo de inculturación no visto hasta entonces”, convirtiéndose en “puerta entre culturas”. Destacó especialmente de Pantoja el que lograra la mayor confianza que un emperador podía otorgar a un extranjero, que fue el conceder que su maestro, Mateo Ricci, pudiera ser enterrado en Pekín, “algo que no pudo conseguir para sí mismo, pues tuvo que exiliarse en Macao tras la persecución que sufrieron durante dos años los jesuitas, ente 1616-1617”. El segundo hito que destacó este jesuita destinado en China fue el que escribiera un libro en chino que haya pasado a ser un clásico de la literatura de este país (“Las siete victorias”, contra los siete pecados capitales). Para Ramos, la fe de Pantoja fue moderna dejándose configurar por la nueva cultura que conoció, una “fe de frontera, como la de Pablo de Tarso”. Asimismo Tachi Ramos aclaró durante el acto que la persona a la que Pantoja escribió describiendo por primera vez a un español la idiosincrasia de China, no fue el arzobispo de Toledo, sino su superior jesuita, el Provincial de Toledo Luis de Guzmán.

El profesor, Ye Nong, de la Universidad de Jinan, anunció el descubrimiento de nuevos documentos históricos de Diego de Pantoja (al que calificó de persona sobresaliente) como cartas y descripciones del misionero que contribuirán a profundizar en su legado y en el de la historia de China.

La Compañía de Jesús estuvo representada, además de por Tachi Ramos, por el socio de la Provincia, José María Bernal Sj y el archivero de la misma, Wenceslao Soto SJ.

ALBUM DE FOTOS

Anuncios