Loiola XXI

Lugar de encuentro abierto a seguidor@s de S. Ignacio de Loyola esperando construir un mundo mejor


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Nueva traducción del libro de los Ejercicios espirituales de S. Ignacio.

Publicado: Jueves, 24 Mayo 2018

Enmendarle la plana a San Ignacio

El P. Ángel Pérez Gómez (más conocido entre nosotros como Tano o Tanito) ha tenido el atrevimiento de parafrasear a nada menos que a San Ignacio y enmendarle la plana. Acaba de publicar un libro en que, respetando el original, propone una interpretación en castellano de hoy de la obra más famosa del santo azpeitiarra: Los ejercicios espirituales.

El libro está dispuesto en paralelo. En las páginas pares se reproduce el texto del original ignaciano y, en las impares, la versión actualizada. Cada párrafo o número del primero se corresponde con el segundo. Así, en todo momento, se puede cotejar un pasaje con el otro. El propósito es triple. En primer lugar, entender mejor lo que quiso expresar San Ignacio. En segundo lugar, aprovecharse de su contenido vertido al castellano actual. Y en tercero, soslayar con respeto los aspectos más envejecidos de la concepción teológica y espiritual que manejó Ignacio de Loyola hace casi quinientos años, que son los trascurridos desde que se redactó el texto.
La versión actualizada ha tenido una larguísima gestación. Como los mismos Ejercicios de San Ignacio, se ha escrito a retazos. Las reglas de discernimiento son la parte más antigua. Y, según las necesidades de los ejercitantes, el autor iba acometiendo nuevas actualizaciones. Finalmente, reescribió todo aquello que había quedado fuera de demandas concretas.

El autor declara que admite sugerencias y críticas a su «traducción» reconociendo que cada jesuita tiene la suya. Su propósito no es «sentar cátedra», sino ayudar al ejercitante a comprender el método ignaciano y ponerlo en práctica con las adaptaciones que las personas de hoy y los años transcurridos imponen, sobre todo respecto a la teología subyacente y la moralidad de las acciones humanas.

Los Ejercicios ignacianos hay que practicarlos, no leerlos. Por eso el autor se dirige a los usuarios y no a los lectores del libro. Este es un manual de gimnasia espiritual para guiarnos en nuestro camino hacia ese Dios que se ha encarnado en Cristo y que nos llama a amarle y servirle en todo y en todos.

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