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El Papa a las autoridades de Perú en Lima

Papa a las autoridades de Perú: Unidos defiendan la esperanza

En su discurso el Santo Padre instó a los responsables de poder a unir fuerzas contra la corrupción, “virus social” que amenaza la esperanza.

Sofía Lobos – Ciudad del Vaticano

Tras una intensa jornada en Puerto Maldonado, Perú; marcada por los emotivos encuentros con los pueblos amazónicos, la población  y el Hogar El Principito sucesivamente, el Papa Francisco regresó a Lima para encontrarse con las autoridades, el Cuerpo Diplomático del país y los miembros de la Sociedad Civil en el Palacio de Gobierno.

Después de agradecer al presidente de la nación, Pablo Kuczynski, la invitación a visitar Perú, el Santo Padre dirigió a los allí presentes, un reflexivo discurso inspirado en el lema de este viaje “unidos por la esperanza” destacando que la tierra peruana “es en sí misma un motivo de esperanza”, en alusión a la magna extensión conformada por la Amazonía, “pulmón del mundo”, cuyo entramado alberga las más variadas especies y biodiversidad del planeta.

Pluralidad cultural : alma del pueblo peruano

“Ustedes poseen una riquísima pluralidad cultural cada vez más interactuante que constituye el alma de este pueblo”, dijo el Obispo de Roma, destacando que se trata de un “alma marcada por valores ancestrales como la hospitalidad, el aprecio por el otro, el respeto y gratitud con la madre tierra, la creatividad para los nuevos emprendimientos, así como la responsabilidad comunitaria por el desarrollo de todos que se conjuga en la solidaridad, mostrada tantas veces ante las diversas catástrofes vividas”.

Y en este contexto de “esperanzadora riqueza humana” que posee el pueblo peruano, el Pontífice dedicó una mención especial a los jóvenes: “ellos son el presente más vital que posee esta sociedad; con su dinamismo y entusiasmo prometen e invitan a soñar un futuro esperanzador”, un futuro que nace del encuentro entre “la cumbre de la sabiduría ancestral y los ojos nuevos que brinda la juventud”.

Perú: tierra de esperanza con rostro de santidad

 

Continuando con su reflexión sobre la esperanza como “hilo conductor” de su discurso a las autoridades, Francisco expresó su alegría ante un hecho histórico de gran relevancia para esta nación: Perú engendró santos que han abierto caminos de fe para todo el continente americano”, dijo el Papa poniendo como ejemplo a Martín de Porres, por citar tan sólo a uno, “quien siendo hijo de dos culturas, mostró la fuerza y la riqueza que nace en las personas cuando se concentran en el amor”.

Y en alusión a ello, el Sumo Pontífice reiteró que Perú “es tierra de esperanza que invita y desafía a la unidad de todo su pueblo” y que por tanto “tiene la responsabilidad de mantenerse unido precisamente para defender, entre otras cosas, todos estos motivos de esperanza”.

La sombra de la degración forestal y el abuso a la Madre Tierra

 

“Sobre esta esperanza apunta una sombra, se cierne una amenaza”, continuó diciendo el Papa citando un fragmento de su carta encíclica Laudato Si’: «Nunca la humanidad tuvo tanto poder sobre sí misma y nada garantiza que vaya a utilizarlo bien, sobre todo si se considera el modo como lo está haciendo».

“Una amenaza que se manifiesta claridad en la manera en la que estamos despojando a la tierra de los recursos naturales sin los cuales no es posible ninguna forma de vida”, añadió Francisco reconociendo que en este contexto, «unidos para defender la esperanza» significa impulsar y desarrollar una ecología integral como alternativa a «un modelo de desarrollo ya caduco pero que sigue provocando degradación humana, social y ambiental».

Y en la práctica, esto  exige “escuchar, reconocer y respetar a las personas y a los pueblos locales como interlocutores válidos, ya que  ellos mantienen un vínculo directo con la tierra, conocen sus tiempos y procesos y saben, por tanto, los efectos catastróficos que, en nombre del desarrollo, están provocando muchos proyectos”, aseguró Francisco poniendo como ejemplo el caso de  la minería informal que se ha vuelto un peligro destructor de la vida de personas, así como la devastación de bosques y ríos con toda la riqueza que ellos poseen.

En definitiva, el Obispo de Roma hizo referencia a los procesos de degradación que conllevan y promueven organizaciones “que van fuera de las estructuras legales y que degradan a tantos hermanos nuestros sometiéndolos a la trata, nueva forma de esclavitud, al trabajo informal, a la delincuencia… y a otros males que afectan gravemente su dignidad y, a la vez, la de esta nación”.

Corrupción: el virus que amenaza la esperanza

 

Asimismo, el Papa puso en guardia acerca de otra sombra amenazante que se cierne sobre la esperanza de manera constante, “otra forma, muchas veces sutil, de degradación ambiental que contamina progresivamente todo el entramado vital: la corrupción”.

“Un virus social, un fenómeno que lo infecta todo, siendo los pobres y la madre tierra los más perjudicados y que tanto daño ha hecho a los pueblos latinos”, dijo el Santo Padre, indicando que trabajar unidos para defender la esperanza también exige luchar contra el mal de la corrupción.

“Lo que se haga para luchar contra este flagelo social de la corrupción, merece la mayor de las ponderaciones y ayudas… y esta lucha nos compete a todos”, aseveró el Santo Padre señalando que «Unidos para defender la esperanza», implica una mayor cultura de la transparencia entre entidades públicas, sector privado y sociedad civil. “Nadie puede resultar ajeno a este proceso; la corrupción es evitable y exige el compromiso de todos”, añadió.

Autoridades de poder trabajen por una equidad verdadera

 

En este sentido, el Papa animó a quienes ocupan cargos de responsabilidad, sea en el área que sea, «a empeñarse en este sentido para brindarle, a su pueblo y a su tierra, la seguridad que nace de sentir que Perú es un espacio de esperanza y oportunidad… pero para todos y no para unos pocos; para que todo peruano, toda peruana pueda sentir que este país es suyo; una tierra en la que pueda hacer realidad su propio futuro, puesto que sólo así se forjará un Perú que tenga espacio para “todas las sangres”, en el que pueda realizarse la promesa de vida peruana».

Finalmente el Santo Padre se despidió, pidiendo la intercesión de Santa Rosa de Lima por todo “este bendito pueblo”,  renovando el compromiso de la Iglesia católica, “que ha acompañado la vida de esta Nación, en este empeño mancomunado de seguir trabajando para que Perú continúe siendo una tierra de esperanza”.

Tras concluir, Francisco se trasladó a la Iglesia de San Pedro para encontrarse con sus hermanos jesuitas, unos 100 sacerdotes, hermanos y jóvenes de esta congregación.

Escuche y descargue el discurso del Papa

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Encuentro del Papa con las autoridades de Perú
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El problema de los residuos electrónicos.

Crecen los residuos electrónicos: qué hacer con los aparatos que ya no funcionan

Brasil y México encabezan la lista de generadores de residuos electrónicos en la región, según estudio de la ONU. Foto: UIT

13 de diciembre, 2017 — ¿Qué le pasa a una computadora o un refrigerador cuando dejan de funcionar? ¿Adónde van todos esos residuos? En 2016, los aparatos eléctricos y electrónicos desechados generaron 44,7 millones de toneladas de residuos, o el equivalente a nueve pirámides de Giza. Los expertos calculan que para 2021 el problema crecerá todavía más: sobrepasaremos los 50 millones de toneladas de residuos electrónicos.

El informe Global E-waste Monitor 2017 del programa Ciclos Sostenibles de la Universidad de las Naciones Unidas (UNU) analiza el estado de la creciente acumulación de este tipo de desechos electrónicos y eléctricos, además de proponer soluciones como el reciclaje y estándares para reutilizar materiales. También destaca la importancia de que los ciudadanos contribuyan a reciclar y reducir la acumulación de electrónicos.

“El problema de los residuos electrónicos del mundo sigue creciendo. Es esencial que se mejoren las mediciones para poder monitorear los objetivos e identificar políticas públicas”, dice Jakob Rhyner, vicerrector de la UNU.

Pérdidas millonarias

En 2016, tan solo el 20% de los residuos electrónicos fueron recolectados y reciclados, a pesar de que contenían ricos depósitos de oro, plata, cobre, platino, paladio y otros materiales de gran valor para ser reutilizados.

El estudio calcula que el valor de los materiales reutilizables contenidos en este tipo de residuos superaría los 55.000 millones de dólares, más que el producto interior bruto (PIB) de la mayoría de países del mundo.

Los países que más desechos electrónicos generan son Australia y Nueva Zelanda, con 17,3 kilos por persona.

Las Américas generaron 11,6 kilos de residuos electrónicos por habitante en 2016 y solo reciclan el 17%, un registro parecido al de Asia (15%). Sin embargo, el continente asiático genera tan solo un tercio de los residuos por habitante.

Este tipo de aparatos son los que generan el 75% de los residuos electrónicos:

Aparatos pequeños: como aspiradoras, microondas, equipos de ventilación, tostadoras, máquinas de afeitar eléctricas, calculadoras, radios, cámaras de video, juguetes eléctricos. Generaron 16,8 toneladas de residuos en 2016. Se espera que para 2020 crezcan un 4% anual.

Aparatos grandes: lavadoras, secadoras, friegaplatos, hornos eléctricos, impresoras, paneles fotovoltaicos. En 2016 generaron 9.2 toneladas de residuos, con un crecimiento anual del 4% hasta 2020.

Aparatos de cambio de temperatura: neveras, congeladores, aires acondicionados, calentadores. Generaron 7,6 toneladas de residuos en 2016, y se calcula que crecerán un 6% anualmente.

Aparatos de telecomunicaciones pequeños: celulares, teléfonos, computadoras, calculadoras, sistemas de GPS. En 2016 generaron casi 4 toneladas, con un crecimiento proyectado del 2% cada año.

Más celulares que personas

El crecimiento constante del uso de internet y de la aplicación de nuevas tecnologías en ámbitos como la salud, la educación, las políticas públicas, el entretenimiento o el comercio han contribuido al aumento de la demanda de equipos electrónicos para gestionar la información.

Con una población mundial de 7.400 millones de personas, el mundo tiene actualmente 7.700 millones de suscripciones a teléfonos celulares: es decir, hay más celulares que personas.

El informe aporta algunos datos sorprendentes sobre los aparatos de telecomunicación:

    • Más de ocho de cada 10 personas tiene cobertura celular en el mundo.
    • Casi la mitad de la población del mundo (3.600 millones de personas) usa internet y tiene ordenador con conexión en casa.
    • Con la conversión de la televisión analógica a la digital, muchos televisores son desechados sin necesidad, dejando montañas de tubos de rayos catódicos en el mundo.
    • La media de vida de un teléfono celular en Estados Unidos, China y Europa no pasa del año y medio o dos años.

Tecnología más barata

La caída de los precios de los productos electrónicos y eléctricos los han hecho más asequibles en todo el mundo. Además, se ha establecido una cultura consumista que alienta al reemplazo de los aparatos cada poco tiempo.

El aumento del poder adquisitivo de ciudadanos en muchos países en desarrollo se ha reflejado en un aumento de ventas de productos electrónicos y eléctricos, siendo los productos que registran un mayor crecimiento de ventas entre 2000 y 2016 en estos países.

Reciclar, reutilizar y reparar

El informe aboga por que se mejore el diseño de los componentes en los aparatos electrónicos y eléctricos para que resulte más fácil reciclarlos, se recolecten y reutilicen más equipos viejos y que se controlen más de cerca este tipo de residuos y la recuperación de recursos útiles.

Un dato optimista es que cada vez más países están aprobando leyes para el reciclaje de este tipo de residuos. Actualmente son 67los países comprometidos con el problema de la acumulación de desechos electrónicos.

Pero queda mucho por hacer, explican los autores del informe. Tan solo 41 países cuantifican los residuos que se generan y reciclan oficialmente. El paradero de la mayoría de los desechos (34 toneladas de más de 44) sigue siendo desconocido.

“Muchos recursos se echan a perder. Todavía hay mucho por hacer a la hora de canalizar mejor los flujos de residuos para incrementar los índices de reciclaje y recuperar los materiales que puedan ser útiles en el futuro”, explica Rüdiger Kühr, coautor del informe.

En los países donde no existen regulaciones sobre residuos electrónicos, este tipo de desecho son a menudo tratados como cualquier otro residuo, causando graves riesgos a la hora de manejar materiales tóxicos de los aparatos, como la extracción de recursos valiosos como el cobre o el oro por grupos informales que no ofrecen protecciones a sus trabajadores.

“Debemos considerar más seriamente lo que estamos comprando y el impacto medioambiental de estas tecnologías”, subraya Kühr. “También sería bueno que los consumidores presionaran más a la industria para mejorar el impacto medioambiental de sus productos”.

Descargue el informe completo aquí.


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Buenas esperanzas para el medio ambiente de la cumbre de Nairobi.

El mundo se compromete a acabar con la contaminación en Cumbre de Nairobi

Un niño pasa frene a un punto donde queman basura y materiales de caucho en Yenagoa, Nigeria. Foto: UNICEF/Tanya Bindra

07 de diciembre, 2017 — El mundo se comprometió en Nairobi a acabar con la contaminación al cierre de la Asamblea de la ONU para el medio Ambiente, donde se registraron casi 2.5 millones de promesas de gobiernos, sociedad civil, empresas e individuos que potencialmente mejorarán la vida de millones de personas en todo el planeta.

Si se cumplen todos los compromisos asumidos en la cumbre, 1490 millones más de personas respirarán aire puro, 480.0000 kilómetros de costas en el mundo estarán limpias y se dispondrá de 18.6 millones de dólares para la investigación y el desarrollo de programas innovadores en contra de la contaminación.

En la Asamblea también se aprobaron 13 resoluciones no vinculantes y tres decisiones. Entre ellas, medidas para enfrentar la basura marina y los micro plásticos, prevenir y reducir la contaminación del aire, eliminar el plomo de la pintura y las baterías, proteger los ecosistemas hídricos y controlar la polución en las zonas afectadas por los conflictos y el terrorismo.

Asimismo, por primera vez en la historia de la cumbre, los ministros de medio ambiente emitieron una declaración. El documento indica que las naciones honrarán los esfuerzos para prevenir, mitigar y gestionar la contaminación del aire, de la tierra y el suelo, del agua dulce y de los océanos, que perjudica nuestra salud, sociedades, ecosistemas, economías y seguridad.

Durante la Asamblea que duró tres días y junto con decenas de otros países, Chile se unió a la campaña #MaresLimpios para liberar a los océanos de plástico y Colombia a la de #RespiraLaVida, que busca combatir la contaminación del aire.

“Hoy hemos puesto la lucha contra la contaminación en un lugar destacado de la agenda política mundial. Tenemos una larga lucha por delante, pero la Asamblea mostró que hay un apetito real por un significativo cambio positivo”, dijo Erik Solheim, director ejecutivo del Programa de la ONU para el Medio Ambiente.

La degradación ambiental causa 12.6 millones de muertes al año, además de la destrucción generalizada de ecosistemas clave. La contaminación del aire es la principal causa de muerte por motivos ambientales, con 6.5 millones de defunciones asociadas cada año.

Puedes ver la declaración ministerial y las resoluciones finales aquí.

 

 

Asamblea de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente Distr. limitada
5 de diciembre de 2017Español
Original: inglés

 

Nairobi, 4 a 6 de diciembre de 2017

Declaración ministerial de la Asamblea de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente en su tercer período de sesiones

“Hacia un planeta sin contaminación”

Nosotros, los ministros de medio ambiente, creemos que todas las personas tienen derecho a vivir en un medio ambiente limpio. Cualquier amenaza contra nuestro medio ambiente es también una amenaza para nuestra salud, nuestra sociedad, nuestros ecosistemas, nuestra economía, nuestra seguridad, nuestro bienestar y nuestra supervivencia. Esa amenaza se cierne ya sobre nosotros: cada año la contaminación siega la vida de millones de personas.

Nos hemos reunido en el tercer período de sesiones de la Asamblea de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente para trabajar en pro de un planeta libre de contaminación con los líderes políticos, científicos, del sector privado y de la sociedad civil.

Reafirmamos que nuestros esfuerzos para luchar contra la contaminación deben seguir guiándose por los Principios de Río sobre el medio ambiente y el desarrollo.

Creemos imprescindible alertar a todo el mundo de lo siguiente:

  1. Cada día, 9 de cada 10 de nosotros respira aire que incumple las directrices de la OMS sobre la calidad del aire y más de 17.000 personas morirán prematuramente debido a ello[1]. Cientos de niños menores de cinco años mueren a diario a causa del agua contaminada y la falta de higiene[2]. Estos problemas siguen afectando de forma desproporcionada a las mujeres y niñas, bien por cocinar con combustibles sucios o por caminar mayores distancias en busca de agua potable. Cada año vertemos entre 4,8 y 12,7 millones de toneladas de plástico en nuestros océanos[3] y generamos más de 40 millones de toneladas de desechos electrónicos[4] –una cifra que aumenta cada año entre un 4% y un 5%–, provocando graves daños a los ecosistemas, los medios de subsistencia y la salud.
  2. Creemos que es injustificable y evitable que decenas de miles de productos químicos se utilicen en objetos cotidianos y se apliquen sobre el terreno sin el debido ensayo, etiquetado o seguimiento. Demasiadas comunidades carecen de información sobre los productos químicos y las sustancias peligrosas que usan o a que están expuestas ni tienen la capacidad para manejarlos en condiciones de seguridad.
  3. Sin embargo, también creemos que existen ya conocimientos y soluciones tecnológicas para reducir la contaminación, aunque muchos interesados tienen aún que estudiar y aplicar las múltiples oportunidades disponibles. Los numerosos éxitos de países, ciudades y empresas en la lucha contra los problemas relativos a la contaminación del aire, el suelo, el agua dulce y el mar son muy alentadores. Dos ejemplos recientes son la aprobación de la Enmienda de Kigali al Protocolo de Montreal y la entrada en vigor del Convenio de Minamata sobre el Mercurio.
  4. A medida que los países despliegan esfuerzos contra la contaminación en apoyo de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y los acuerdos e instrumentos multilaterales pertinentes, como el Acuerdo de París aprobado en virtud de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, reconocemos los vínculos entre la contaminación, el cambio climático, la pérdida de diversidad biológica y la degradación de los ecosistemas. Reconocemos además que la contaminación afecta de manera desproporcionada a los pobres y los vulnerables. La lucha contra la contaminación contribuirá al desarrollo sostenible mediante la lucha contra la pobreza, la mejora de la salud, la creación de empleos dignos, la mejora de la vida acuática y terrestre y la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.
  5. Nos preocupan los daños y la contaminación que los conflictos armados infligen al medio ambiente, un legado que suele retardar la recuperación y poner en peligro la salud de las personas y los ecosistemas.
  6. También nos preocupa que el uso y la gestión insostenibles de la tierra pueden conducir a la degradación y la contaminación del suelo y crear fenómenos tales como la pérdida de bosques y diversidad biológica, las tormentas de arena y polvo, el aumento de los incendios forestales y otros efectos indeseables que representan un gran reto para el desarrollo sostenible.
  7. Estamos convencidos de que la determinación, la colaboración, la generación y el intercambio de conocimientos, la innovación, el uso eficiente de los recursos y la tecnología limpia pueden proporcionar soluciones concretas para atajar la contaminación, pero podemos hacer más cosas.
  8. Por lo tanto, estamos decididos a cumplir nuestros compromisos para prevenir, mitigar y gestionar la contaminación del aire, la tierra y el suelo, el agua dulce y los océanos, mediante la adopción de las siguientes medidas:
  9. Aumentaremos la investigación y fomentaremos la elaboración, la recopilación y la utilización de datos desglosados científicos y fiables. Esto conllevará la provisión de mejores indicadores multidisciplinarios; el fomento de la capacidad de recopilación, verificación y supervisión eficiente de datos; y el aumento de la transparencia facilitando el acceso generalizado a esa información.
  10. Promoveremos la adopción de decisiones basadas en datos científicos en los sectores público y privado, el establecimiento de normas eficaces por todos los interesados y una mayor participación de personas de toda condición.
  11. Combatiremos la contaminación con medidas específicas, incluidos los acuerdos ambientales.
  12. Aceleraremos la aplicación y promoveremos la cooperación entre los acuerdos multilaterales, convenciones, reglamentos y programas existentes para prevenir, controlar y reducir la contaminación.
  13. Fomentaremos la productividad económica inclusiva y sostenible, la innovación, la creación de empleo y las tecnologías ecológicamente racionales.
  14. Promoveremos los estilos de vida sostenibles y avanzaremos para garantizar modalidades de consumo y producción más sostenibles, proporcionando información fiable sobre sostenibilidad a los consumidores, aumentando la educación y la sensibilización, y facilitando la forma de repensar, reutilizar, reciclar, recuperar y rehacer productos, materiales o servicios y prevenir y reducir la generación de desechos.
  15. Impulsaremos la adopción de políticas y enfoques como los encaminados a la gestión ambientalmente racional de los productos químicos y los desechos, incluido el uso del ciclo de vida integrado, las cadenas de valor y la química sostenible.
  16. Haremos el mejor uso de la ciencia, la educación, los vínculos entre las políticas, el comercio, la inversión y las oportunidades de innovación a fin de hacer frente a la contaminación y promover el desarrollo sostenible.
  17. Cooperaremos con los gobiernos locales para fomentar modelos sostenibles de desarrollo urbano que combatan la contaminación.
  18. Promoveremos medidas fiscales tales como incentivos para estimular cambios positivos, teniendo en cuenta la importancia de reducir al mínimo la contaminación y haciendo todo lo posible para invertir en soluciones más sostenibles y ecológicamente racionales.
  19. Fortaleceremos y aplicaremos políticas, leyes y normas más integradas. Lo lograremos mediante el apoyo a las instituciones y el fomento de su capacidad; el fortalecimiento de los sistemas de vigilancia y rendición de cuentas; y el intercambio de mejores prácticas, normas, instrumentos y herramientas de política y la mejora de la educación y la capacitación en materia de medio ambiente.
  20. Reafirmamos nuestro compromiso político de crear un entorno propicio para hacer frente a la contaminación en el contexto del desarrollo sostenible y en un espíritu de alianza y solidaridad mundiales, en particular a través de medios de aplicación suficientes y previsibles, según lo acordado en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y la Agenda de Acción de Addis Abeba.
  21. Seguiremos desarrollando y ampliando las alianzas entre los gobiernos, el sector privado, los círculos académicos, los organismos y programas pertinentes de las Naciones Unidas, los pueblos indígenas y las comunidades locales, la sociedad civil y las personas.
  22. Promoveremos la cooperación Norte-Sur, Sur-Sur y triangular, reconociendo al mismo tiempo que la cooperación Sur-Sur no es un sustituto sino un complemento de la cooperación Norte-Sur. Fomentaremos también el diálogo regional y la coordinación en todo el sistema de las Naciones Unidas para atacar la contaminación.
  23. En cuanto ministros de medio ambiente, somos conscientes de la función que nos corresponde en el cumplimiento de estos compromisos y la promoción de medidas coordinadas. Nos centraremos en las medidas preventivas y el fomento de la resiliencia, teniendo en cuenta las responsabilidades y capacidades de cada país.
  24. Ahora bien, la lucha contra la contaminación no es responsabilidad exclusiva de los Gobiernos nacionales. Necesitamos el compromiso y el liderazgo de los gobiernos y la participación y asociación del sector privado, las organizaciones internacionales, la sociedad civil y los particulares. Todas las personas somos responsables en cuanto madres y padres, esposos y esposas, hermanos y hermanas, amigos, empleadores, colegas, vecinos y comunidades.
  25. No podemos insistir lo bastante en la necesidad de adoptar medidas rápidas, coordinadas y a gran escala contra la contaminación y aplaudir los [XXXX][5] compromisos contraídos hasta la fecha por particulares y países del mundo para reducir la contaminación en el marco de la campaña “Sin contaminación”.
  26. Apoyamos las medidas, los compromisos y las resoluciones aprobadas por la Asamblea de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente, y pedimos su aplicación adecuada y coherente.
  27. Reconocemos la magnitud de las dificultades y las oportunidades que se indican en el informe del Director Ejecutivo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, “Hacia un planeta sin contaminación”[6].
  28. El tránsito hacia un planeta sin contaminación es un proceso a largo plazo. Sobre la base de los resultados del tercer período de sesiones de la Asamblea de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente, pedimos al Director Ejecutivo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente que presente, en consulta con el Comité de Representantes Permanentes, un plan de aplicación para nuestro examen a más tardar en la próxima Asamblea de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente.
  29. Como la cuestión de la contaminación es un elemento crucial para el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, promoveremos esta declaración en todos los foros pertinentes, en particular el foro político de alto nivel sobre el desarrollo sostenible, y haremos un seguimiento de su aplicación en nuestro próximo período de sesiones, en 2019.
  30. Este es nuestro compromiso para trabajar en pro de un planeta libre de contaminación para la salud y el bienestar de nuestra población y el medio ambiente.

Las referencias de las cifras citadas en el texto son únicamente para información de los miembros (y han de suprimirse después de la aprobación del documento).

[1] Organización Mundial de la Salud (OMS) – estimaciones por países sobre exposición a la contaminación atmosférica y los efectos en la salud. Septiembre de 2017. Disponible en: http://www.who.int/mediacentre/news/releases/2016/air-pollution-estimates/es/.

[2] Organización Mundial de la salud – Observatorio Mundial de la Salud – http://www.who.int/gho/es/

[3] Jambeck, J.R., Geyer, R., Wilcox, C., Siegler, T.R., Perryman, M., Andrady, A. et al. (2015) Plastic waste inputs from land into the ocean. Science 347(6223), 768-771.

[4] Baldé, K., Wang, F., Kuehr, R. y Huisman, J. (2015). The Global E-waste Monitor – 2014. Bonn: Universidad de las Naciones Unidas.

[5] Insértese el número de compromisos firmados al término de la Asamblea.

[6] UNEP/EA.3/25


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La cumbre de Bonn sobre el cambio climático.

Bonn: Una veintena de países anuncian una alianza contra el carbón

La región de América Latina y el Caribe arroja a la atmósfera 371 millones de toneladas métricas de dióxido de carbono por el consumo de madera y carbón. Foto de archivo: Banco Mudial/Lundrim Aliu

17 de noviembre, 2017 — La Cumbre del Clima de Bonn (COP23) ha reunido durante las últimos dos semanas a cerca de 25.000 personas de unos 200 países. El objetivo era analizar la letra pequeña del Acuerdo de París. De la cumbre, salen algunos compromisos concretos.  Canadá y Reino Unido lanzaron este jueves una alianza para pedir a los países que establezcan un calendario de cierre de sus centrales de carbón, el combustible fósil que más contribuye al cambio climático.

A alianza se suman también Angola, Austria, Bélgica, Costa Rica, Dinamarca, Fiyi, Finlandia, Francia, Italia, Luxemburgo, Islas Marshall, México, Holanda, Nueva Zelanda, Portugal, y Suiza. Y el objetivo es llegar a la próxima cumbre del clima de Katowice (Polonia) con al menos 50 países en la plataforma.

El objetivo es llegar a la próxima cumbre del clima de Katowice (Polonia) con al menos 50 países en la plataforma.

El carbón genera el 40 % de la electricidad en el mundo, pero que es “una de las mayores fuentes de contaminación, y de problemas para la salud de las personas”, dijo al hacer el anuncio la ministra de Medio Ambiente y Cambio Climático de Canadá, Catherine McKenna.

La creación de alianzas de países es para clave para Jose Luis Samaniego, Director de la División de Desarrollo Sostenible de la Comisión Económica para América y el Caribe (CEPAL). “El gran reto es lograr trabajar con los mejores ejemplos regionales y hacer grandes grupos de países que favorezcan el cambio”, explica en una entrevista con Noticias ONU.

Samaniego cree que en América Latina se lograrían más avances si se abordara el cambio climático como región y no país a país.

“Por ejemplo comparar metodologías es mejor hacerlo a nivel regional y permite que los países aprendan más rápido. Alcanzar un estándar de contabilidad o medición también es un esfuerzo que funciona mejor regionalmente que yendo país por país, porque acabas no teniendo datos comparables”, explica.

Considera que el mayor reto de la región es generar una mentalidad coherente en torno a los nuevos requerimientos del desarrollo.

“Y ahí tenemos el problema no sólo del cambio climático, sino de la Agenda 2030 y no todos los objetivos son compatibles entre sí, en el sentido de que una tasa de crecimiento alta puede favorecer las emisiones y una tasa que no sea suficientemente alta no te resuelve los problemas del empleo”, remarca. “Tienes que lograr el punto donde ambas políticas se encuentran. Tienes que lograr que la política climática se convierta en una política de desarrollo, que mejore en todos los campos: empleo, crecimiento, genere diversificación productiva y proteja tus divisas”.

¿Cómo se logra esto? “Con una combinación de, por ejemplo, mayor absorción de energías renovables, mayor penetración de vehículos de transporte eléctricos a escala masiva, pero junto con una política industrial que te permita fabricar regionalmente los componentes de esos nuevos sectores industriales. Ahí estarías combinando, protección de divisas, protección de empleo y un motor nuevo para el desarrollo con protección del clima”.

Samaniego insiste en que las alianzas hacen ver a los países reticentes que no es imposible reproducir políticas comparables.


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Qué mundo queremos dejar a las próximas generaciones? El Papa

Papa: impulsar conciencia, responsabilidad y colaboración mundial ante la grave degradación ambiental

 

 

El Papa Francisco recibió cordialmente a los Líderes del Foro de las Islas del Pacífico, y bendijo a cada una de estas naciones, destacando que «con su presencia manifiestan las diferentes realidades existentes en una Región como la del Océano Pacífico, tan rica de bellezas culturales y naturales»:

«Región que, sin embargo, suscita también vivas preocupaciones para todos nosotros y en particular para las poblaciones que las habitan, bastante vulnerables ante los fenómenos extremos ambientales y climáticos cada vez más frecuentes e intensos. Pero pienso también en los impactos del grave problema de la elevación de los niveles de los mares, así como en el doloroso  y continuo declive que está padeciendo la barrera de coral, ecosistema marino de gran importancia»

En este contexto, el Papa recordó la alarmante pregunta que hace casi tres décadas plantearon los Obispos de Filipinas:

«¿Quién ha convertido el maravilloso mundo marino en cementerios subacuáticos despojados de vida y de color?» Son numerosas las causas que han llevado a esta degradación ambiental y lamentablemente muchas de ellas se deben imputar a una conducta humana imprudente, enlazada con formas de explotación de los recursos naturales y humanos cuyo impacto llega hasta el fondo de los océanos. (cfr Laudato si’ 41)

Cuando hablamos asimismo de la elevación del nivel del mar, que ‘afecta principalmente a las poblaciones costeras empobrecidas que no tienen a dónde trasladarse’ (cfr Laudato si’ 48) pensamos en el problema del calentamiento global que está siendo ampliamente debatido en numerosos foros internacionales».

El Santo Padre se refirió a la Conferencia que se celebra en estos días en Bonn, mirando también al futuro, con sus mejores deseos para que esos trabajos sean capaces de tener presente siempre aquella ‘Tierra sin confines, en la que la atmósfera es extremadamente fina y lábil’ como la describió uno de los astronautas de la Estación Espacial Internacional, con los cuales conversó recientemente:

«Ustedes vienen de Países que, con respecto a Roma, se encuentran en las antípodas, pero esta visión de una ‘Tierra sin confines’ anula las distancias geográficas, recordando la necesidad de una toma de conciencia mundial, de una colaboración y de una solidaridad internacionales, de una estrategia compartida, que no permitan quedarse indiferentes ante problemas graves como la degradación de un ambiente natural y de la salud de los océanos, enlazada con la degradación humana y social que la humanidad está viviendo hoy».

Por otra parte, señaló el Papa Francisco «no solo las distancias geográficas y territoriales, sino también las temporales se anulan con la conciencia de que en el mundo, todo está íntimamente conectado»:

«Han pasado casi treinta años de aquel llamamiento de los Obispos filipinos y no se puede decir que ha mejorado la situación de los océanos y del ecosistema marino, ante los numerosos problemas que  implican por ejemplo la gestión de las reservas ictícolas, las actividades en la superficie o en los fondos, la situación de las comunidades costeras y de las familias de los pescadores, la  contaminación por la acumulación de material plástico y microplástico.

¿Qué tipo de mundo queremos dejar a quienes nos sucedan, a los niños que están creciendo? Esta pregunta no afecta sólo al ambiente de manera aislada… Cuando nos interrogamos por el mundo que queremos dejar, entendemos sobre todo su orientación general, su sentido, sus valores»