Alfredo Okenve hablando en un evento en Madrid, España; julio de 2018. © EG Justice 2018

Un destacado activista contra la corrupción y por los derechos humanos de Guinea Ecuatorial afirma que hombres armados vestidos de civil lo golpearon ferozmente y lo apuñalaron el 27 de octubre de 2018, señalaron hoy Human Rights Watch, EG Justice, Amnistía Internacional, la Asociación Pro Derechos Humanos de España (APDH) y CIVICUS.

El activista, Alfredo Okenve, indicó que los hombres lo obligaron a bajar de su automóvil a punta de pistola y, tras golpearlo, lo abandonaron en una zona despoblada. Es posible que los agresores estuvieran buscando realmente a su hermano, dirigente de un partido político opositor, pero siguieron golpeando a Okenve incluso después de confirmar su identidad. El Relator Especial sobre la situación de los defensores de los derechos humanos de las Naciones Unidas, Michel Forst, debería formular un reclamo urgente al Gobierno ecuatoriano en relación con el caso.

“Independientemente de cuál sea el motivo, este nefasto ataque sería el intento más reciente del Gobierno de silenciar el disenso usando la fuerza”, expresó Tutu Alicante, director de EG Justice, que da seguimiento a las violaciones de derechos humanos en Guinea Ecuatorial. “Sin embargo, golpear y dar por muerto a Alfredo dejándolo a la vera de una carretera no impedirá que él ni otros luchen por una Guinea Ecuatorial justa”.

Tras el incidente, EG Justice dialogó con Okenve, vicepresidente del Centro de Estudios e Iniciativas para el Desarrollo (CEID). Dijo que Okenve conducía un automóvil junto con sus hermanos en dirección a la vivienda de la familia en Newtown, un barrio de Bata, la ciudad más grande de Guinea Ecuatorial, cerca de las 8 p.m., cuando un vehículo con matrícula del sector de seguridad les bloqueó el paso. El automóvil era de la misma marca y modelo de los que normalmente se usan en operativos de seguridad en el país. Bajaron dos hombres armados vestidos de civil, que le informaron que estaba detenido y empezaron a golpearlo, contó. Uno de ellos, amenazó con matarlo si se resistía.

Para mostrarle que lo habían estado rastreando, los hombres le mostraron a Okenve una fotografía de su hermano Celestino Okenve, lo que le hizo pensar que se habían llevado a la persona equivocada, indicó Okenve a EG Justice. Celestino Okenve es un activista por la democracia y dirigente de la organización política opositora Unión Popular. Okenve afirmó que insistió que no era la persona retratada en la foto, pero los hombres siguieron asestándole golpes en el rostro. Cuando otro hermano que estaba con él en el automóvil acudió en su ayuda, los agresores también lo golpearon hasta dejarlo tendido en el piso, dijo Okenve. Los hombres sacaron a Okenve a rastras del automóvil, le ataron las manos por la espalda y siguieron golpeándolo mientras lo subían al vehículo de ellos, afirmó. Aseveró haber escuchado cuando uno de los hombres llamaba a alguien para informarle que tenían al hermano equivocado y luego le decía a los otros “el jefe dice que no debemos matarlo, solo quebrarle las piernas”. Dijo que discutieron sobre dónde llevarlo para evitar ser vistos.

Lo condujeron a una zona boscosa, le pusieron una venda en los ojos, le metieron un trapo en la boca y le quitaron los pantalones, refirió Okenve. Los hombres lo golpearon violentamente con sus armas y con palos en todo el cuerpo, incluidas las plantas de los pies, las piernas, el rostro y los brazos. Las fotografías que proporcionó son congruentes con lo informado.

Contó que, en un momento, el conductor les dijo a los otros que ya era momento de dejarlo, y que en ese momento uno de los agresores dio a Okenve una puñalada en la pierna izquierda. Se llevaron sus documentos de identidad y su teléfono, afirmando que debían investigar el contenido, según relató, y le quitaron la venda de la boca y los ojos, para luego irse.

Las heridas sufridas por Alfredo Okenve luego del ataque del que fue víctima el 27 de octubre de 2018. © Anonymous 2018

La familia de Okenve no supo donde se encontraba durante dos horas, hasta que una mujer que pasaba por la zona lo encontró en el suelo, según contaron su sobrino y otros familiares a EG Justice. Okenve pidió a la mujer que llamara a sus familiares, quienes lo llevaron hasta un hospital en las proximidades, contó.

“Este ataque físico contra Alfredo Okenve no debe quedar impune”, destacó Marta Colomer, responsable de campañas para África Occidental de Amnistía Internacional. “Los defensores de derechos humanos y activistas en Guinea Ecuatorial están haciendo un trabajo legítimo. Las autoridades deberían tomar todas las medidas necesarias para permitirles seguir llevando adelante su trabajo de manera segura, sin amenazas, ataques ni otras formas de acoso”.

El Gobierno de Guinea Ecuatorial no respondió a un pedido de que se pronunciara sobre los señalamientos de Okenve.

Desde hace tiempo, las autoridades de Guinea Ecuatorial hostigan a ambos hermanos Okenve por sus críticas al gobierno. En abril de 2017, la policía arrestó a Alfredo y al presidente de CEID, Enrique Asumu, y mantuvo detenidos arbitrariamente a ambos por dos semanas, hasta que cada uno aceptó pagar una multa equivalente a USD 3.325.

En el pasado, Alfredo Okenve ha sufrido otras represalias por su papel en el CEID, aunque no resulta claro si los agresores estaban familiarizados con su trabajo. Hasta julio, el CEID integraba el comité directivo del país para sumarse a la Iniciativa para la Transparencia de las Industrias Extractivas (Extractive Industry Transparency Initiative, EITI), una iniciativa contra la corrupción que reúne a representantes gubernamentales, de la industria y de la sociedad civil para mejorar la transparencia y la rendición de cuentas en la gestión de los recursos naturales. El CEID se retiró de ese rol previamente en 2018, en parte, según manifestó Okenve, por la persecución de la que era blanco.

El descubrimiento de petróleo en las costas de Guinea Ecuatorial en la década de 1990 permitió que pasara rápidamente de ser un país sumido en la pobreza a convertirse en la nación con mayor ingreso per cápita de África; sin embargo, la corrupción endémica y la mala gestión de los recursos han arrebatado a sus ciudadanos gran parte de los posibles beneficios derivados del auge petrolero. Guinea Ecuatorial afirma haber renovado su esfuerzo de sumarse a la EITI luego de que, en 2010, su candidatura fuera rechazada por la represión de la sociedad civil por parte del gobierno, incluidos abusos contra Alfredo Okenve.

En mayo de 2010, mientras se evaluaba su candidatura, el gobierno separó a Alfredo Okenve de dos cargos en la Universidad Nacional de Guinea Ecuatorial, luego de aceptar participar en un panel sobre la situación de la transparencia en el país, en el marco de un evento celebrado en Washington D.C. Una empresa privada que tenía intención de contratar a Okenve retiró la oferta tras ser presionada por el gobierno, contó en ese momento Okenve. En mayo, Guinea Ecuatorial aceptó postularse nuevamente a la EITI como condición para que el Fondo Monetario Internacional considerara un pedido de préstamo; sin embargo, el gobierno ha hecho escasos avances en ese sentido y la represión de la sociedad civil continúa sin tregua.

Celestino Okenve también ha sido blanco de acciones por sus actividades políticas. El Departamento de Estado de EE. UU.informó que, en 2016, miembros de las fuerzas de seguridad lo detuvieron y torturaron durante más de siete horas, a instancias del ministro de Seguridad Nicolás Obama Nchama, que supervisó la golpiza. El Departamento de Estado informó que, posteriormente, el ministro le entregó a Okenve un pasaje aéreo a España y le ordenó que no regresara.

“La cruenta agresión a este prominente activista por la transparencia del país parecería confirmar claramente que los compromisos sobre buen gobierno formulados por las autoridades al FMI no fueron más que un cínico ardid para conseguir un préstamo”, expresó Sarah Saadoun, investigadora sobre Empresas y Derechos Humanos de Human Rights Watch. “Todos aquellos a quienes les preocupa la gobernabilidad en Guinea Ecuatorial deberían exigir al gobierno que dé respuestas sobre este ataque”.