Loiola XXI

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Un año de prisión por actuar en una iglesia interrumpiendo una ceremonia religiosa.

Condenaron a un año de prisión a jóvenes que interrumpieron misa al grito de “aborto libre”

Miercoles 27 Dic 2017 | 11:30 am

Madrid (España) (AICA):

El Tribunal Supremo de España confirmó la condena a un año de prisión impuesta por la Audiencia Provincial de Baleares, por un delito contra la libertad religiosa, a los cinco jóvenes que en 2014 interrumpieron una misa en la iglesia de San Miquel, al grito de “aborto libre”.

El máximo tribunal fundamentó su decisión en el artículo 523 del Código Penal que establece que quienes, “con violencia, amenaza, tumulto o vías de hecho, impidiere, interrumpiere o perturbare los actos, funciones, ceremonias o manifestaciones de las confesiones religiosas, será castigado con la pena de prisión de seis meses a seis años, si el hecho se ha cometido en lugar destinado al culto”.

Asimismo, confirmó que en el ánimo de los acusados estaba “impedir, interrumpir o perturbar” de forma claramente perceptible para todos el acto religioso que sabían que se celebraba a esa hora en esa iglesia.

El Tribunal también consideró que “no solamente sabían que con su conducta afectaban de esa forma a la celebración del acto o ceremonia religiosa, sino que especialmente querían hacerlo”.

“Es claro que les asistía el derecho de expresar libremente su opinión, y de manifestarse para ello, dentro de los límites legales”, pero ello no los autorizaba a hacerlo de forma que, “actuando en el interior del lugar destinado al culto, suprimieran un derecho fundamental de los demás, en el caso, el de libertad de culto, cuando el ejercicio de ambos era compatible, sin que, por ello, fuera preciso sacrificar uno de ellos para la subsistencia del otro”, sostuvo.

“No es aceptable que los acusados, que han desarrollado y alcanzado sus conocimientos en el seno de un sistema democrático, puedan creer seriamente que los derechos que les corresponden son prevalentes en todo caso respecto de los derechos de los demás, hasta el punto de hacerlos desaparecer. Ni que ignoren que, así como tienen derecho a manifestarse para expresar libremente sus opiniones, los demás están asistidos del mismo derecho”, concluyó.

El domingo 9 febrero de 2014 un grupo de 30 personas entró en la iglesia mientras se celebraba una misa. Una vez dentro, avanzaron por el pasillo gritando al unísono y repetidamente “aborto libre y gratuito” y “fuera los rosarios de nuestros ovarios”.

El personal de la iglesia y los feligreses formaron una barrera y extendiendo los brazos y las manos, consiguieron hacer retroceder hasta la salida al grupo que continuó gritando sus consignas. Una vez desalojados los acusados y el resto de manifestantes, se reanudó la misa.+

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Homilía para el 25 de diciembre. Autor: J.A. Jáuregui S.J.

 


Misa del día de Navidad

 

Ev.: Jn 1,1-18

Hemos podido ver y meditar a lo largo del tiempo de adviento todo el proceso que va desde la invitación a la vigilancia en el primer domingo de adviento hasta el nacimiento de Jesús en la Nochebuena. Todo este proceso parece seguir un sentido inverso al que presentan los relatos evangélicos acerca de la vida de Jesús. Estos empiezan por el anuncio del nacimiento de Jesús y terminan con una lección de apocalíptica que versa sobre el fin de los tiempos y la exhortación a la vigilancia con que debemos esperarlo. Pero los evangelios no nacieron genéticamente en la vida de la Iglesia como un proceso histórico que recoge unas memorias de acontecimientos tal como sucedieron, sino como el resultado de una búsqueda de la solidez de la fe de la Iglesia en sus orígenes, es decir, en la persona histórica de Jesús. Esta  explicación puede parecer rebuscada y opuesta al sentido obvio de los relatos evangélicos. Pero, si reflexionamos un poco sobre las fuentes escritas más antiguas del Cristianismo, podemos observar que lo más antiguo es la predicación apostólica primitiva recogida por san Pablo en sus cartas genuinas (1 Cor 15,3ss.; Phil 2,6-11; Rom 1,3-4,etc.). Todos estos documentos escritos por Pablo en los años 50 recogen tradiciones orales que se remontan a un tiempo muy cercano a los orígenes de la predicación de los primeros apóstoles. Me preguntaba ayer un compañero mío muy versado en estudios filosóficos a ver si Pablo dice en algún lugar de sus escritos que Jesús era hijo de María. Hemos oído repetidas veces estos días el texto de Gal 4,4: “Nacido de una mujer, nacido bajo la ley”. Le importa mucho la encarnación del Hijo de Dios. Pero no desarrolla escenas de su vida y menos aún de su niñez. Lo importante para Pablo en el orden salvífico es la encarnación y los acontecimientos de la muerte, resurrección y entronización en lo más alto del cielo como Hijo de Dios y  Señor, vivido todo ello en espera próxima de su vuelta gloriosa. Pablo llama “mi evangelio” a la proclamación pública sobre el Crucificado exaltado a los cielos por la resurrección de entre los muertos, y no a un escrito que verse sobre la vida de Jesús. La vida de Jesús desde la encarnación hasta la cruz constituye un vacío en el himno cristológico más antiguo recogido en la carta a los Filipenses.

Naturalmente que junto a esas tradiciones antiquísimas  transmitidas por los escritos de Pablo, había otras muchas que versaban sobre los dichos y los hechos de  Jesús durante su vida. Existían, ante todo, los relatos de la pasión. Pero la primera empresa que trató de poner por escrito ordenadamente esas tradiciones escritas y orales fue la puesta por escrito de los evangelios, iniciada por Marcos unos cuarenta años después de la muerte de Jesús.  Y este evangelio empieza con el bautismo de Jesús a orillas del Jordán por mano de Juan el Bautista. El último intento hecho por hurgar en las raíces históricas de la fe cristiana cristalizó en el evangelio de la noche de Navidad que nos cuenta el anuncio del nacimiento de Jesús a la Virgen María por medio del ángel Gabriel. Este relato deja bien claro cómo ha de entenderse el dogma de la filiación divina de Jesús.

Pero la teología no se limita a constatar desde fuera la autorrevelación de Dios, sino que quiere entenderla desde dentro. Al hablar de Jesucristo como Hijo de Dios entendemos fácilmente la igualdad de esencia y la diferencia entre el Padre y Jesucristo por una analogía con la realidad humana. Se hizo preciso liberar las relaciones de Jesucristo con su Padre de ideas excesivamente antropomórficas en torno a la generación natural. Para poder expresar que Jesús y el Padre son, no sólo de igual esencia, sino la misma esencia,  se precisa una analogía de tipo espiritual. Había que traducir a concepto la imagen de “Hijo” y a este fin se recurrió al concepto de “Palabra”. Este tránsito de la imagen al concepto estaba ya preparado en la literatura sapiencial del antiguo testamento y aparece expresamente realizado  en el prólogo del evangelio según san Juan que acabamos de leer. Es preciso entender bien cuanto acabamos de decir. San Juan  quiso llamar a Cristo “la Palabra” en razón de toda la obra de revelación que comienza con la mediación de la Palabra en la creación (vv.1.3); continúa  con la mediación de la Palabra en el drama de la salvación  (vv.5.11-12) y acaba en la encarnación. Puede dar la impresión de que aquí se trata de una teología funcional, de que Juan no se dedica a la búsqueda de una explicación filosófica del misterio de Cristo, que su atención se fija mucho más  en la misión de Jesús que en su personalidad metafísica. Escribe el  benedictino P. Dupont: “Cuando san Juan dice que Jesús no es sólo el que trae la Palabra de Dios, sino esta Palabra misma, su intención no es definir  la naturaleza trascendente del Hijo de Dios, o determinar el modo de su origen en Dios. El término ‘Palabra’ no designa a Cristo como lo hace su nombre personal y propio; sino que Jesús es  la Palabra de Dios en su relación con el mundo y con los hombres”. Pero el  P. Boismard pone en duda esta afirmación: “En el centro mismo del prólogo (vv.12-13) san Juan explica que Cristo ha podido darnos el llegar a ser hijos de Dios porque él es el Engendrado de Dios por excelencia. Ahora bien, si Cristo puede desempeñar esta función de concedernos  el llegar a ser hijos de Dios, es en razón de los que El ES: a saber, el Hijo de Dios (por su generación eterna como por su nacimiento virginal). La función que Cristo cumple está fundada en su naturaleza, en su esencia, aunque el evangelista no utilice obviamente estos términos filosóficos. Antes de toda revelación, El era ya, en un cierto sentido, la Palabra de Dios, la expresión del pensamiento de Dios”.

 

Bilbao, 25 de diciembre

 


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Nueva catedral copta en Egipto.

EGIPTO – Navidad copta: en la nueva capital, Tawadros y al Sisi inaugurarán “la iglesia más grande de Oriente Medio”

miércoles, 20 diciembre 2017oriente medio   iglesias orientales   Áreas de crisis  

CoptsToday

El Cairo (Agencia Fides) – La construcción de la catedral copta de la nueva capital administrativa egipcia, que se está levantando en la periferia de la metrópoli de El Cairo, avanza rápidamente. Los equipos de trabajadores, -reforzados en las últimas semanas-, están trabajando en una carrera contra el tiempo para hacer que el lugar de culto pueda ser inaugurado con motivo de la próxima Misa de Navidad, que según el calendario copto será celebrada en la noche entre el 6 y el 7 de enero por el patriarca copto Tawadros II en presencia de las más altas autoridades del país, empezando por el presidente Abdel Fattah al Sisi.
Fuentes egipcias, consultadas por Fides, informan que la nueva catedral copta, una vez terminada, tendrá una planta en forma de cruz y será la iglesia más grande en Egipto y en todo Oriente Medio.
El 7 de enero de 2017, participando en la liturgia copta de la pasada Navidad, fue el mismo presidente al Sisi quien anunció que la nueva catedral de la futura capital administrativa sería inaugurada para la Navidad Copta del 2018. Ahora, la aceleración de las obras de construcción pretende también confirmar la fiabilidad de las promesas hechas por el gobierno egipcio a los tiempos de realización del ambicioso proyecto urbanístico de la nueva capital.
La construcción de la nueva catedral ha tenido entre sus patrocinadores directos la misma Presidencia egipcia, que ha asignado 100 mil esterlinas egipcias para la primera financiación de la iniciativa. El proyecto urbano de la nueva capital administrativa implica la construcción simultánea de la mezquita más grande del país. Las oficinas del gobierno y de la sede de las instituciones políticas también se concentrarán en la nueva ciudad. (GV) (Agencia Fides 20/12/2017).